Un sesgo es una inclinación, preferencia o error sistemático que evita el juicio recto o lo conduce hacia una dirección determinada. Los llamados sesgos cognitivos son atajos mentales del cerebro que nos pueden precipitar al error o a la injusticia. El abogado Enrique Morera dedicó la conferencia de entrada en la Real Academia Europea de Doctores a los sesgos cognitivos que amenazan la imparcialidad de los jueces y pueden conducir a resoluciones irreflexivas. No es un asunto menor, sino crucial en las democracias modernas, donde cada vez resulta más difícil mantener la independencia de los tribunales ante la voluntad de algunos de que arreglen los descosidos de la política.
El juez Juan Carlos Peinado, que está a punto de jubilarse, ha conseguido notoriedad al final de su carrera con el caso Begoña Gómez. Toda la instrucción está plagada de despropósitos y la prueba es que en quince ocasiones la Audiencia de Madrid le ha corregido, por extralimitarse en sus funciones. La última resolución es la retirada del pasaporte a la esposa del presidente, Begoña Gómez, y la prohibición de acompañarle a la cumbre de la OTAN de Ankara, donde el protocolo le había reservado un ramo de flores a la llegada, que no pudo agradecer.
El juez Peinado, capaz de comparar a Sánchez con Fernando VII y Craxi, tiene futuro en la ficción
El auto de Peinado sobre el caso es una pieza única, pues identifica a Pedro Sánchez con la figura histórica del rey Fernando VII, que traicionó a su padre, Carlos IV, entregó España a los franceses, traicionó a su pueblo e incumplió la Constitución; por eso se le conoce como el rey felón. Peinado sugiere que el presidente también ejerce el poder de forma absolutista, actuando al margen de las instituciones. El texto tiene poco de jurídico, resulta profundamente político y revela un sesgo parcial.
Pero, además, en la resolución en que se niega a revertir la retirada del pasaporte a la esposa de Sánchez, invoca la huida a Túnez del que fue primer ministro italiano Bettino Craxi, olvidando que el caso no es comparable, porque cuando se exilió hacía siete años que no presidía el gobierno. A Peinado siempre le quedará la ficción para entretenerse a partir de septiembre cuando abandone la judicatura. Allí podrá dar rienda suelta a sus sesgos, que no son pocos. Màrius Carol es consejero editorial de La Vanguardia. 10 de julio de 2026.

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