sábado, 10 de diciembre de 2011

Sobre libros y lecturas. Memorias de juventud de Esther Tusquets







Portada de "Habíamos ganado la guerra"






No se si es una pasión o un vicio, pero aunque desconfío y detesto a partes iguales las secciones de libros de las grandes superficies comerciales, colocadas normalmente al lado de los embutidos o los electrodomésticos para el hogar, lo primero que hago en cuanto entro a una de ellas es pararme a echar una ojeada por los estantes y mirar por encima los títulos y novedades que en ellos se exponen.

Con un poco de práctica el cerebro se educa para reconocer aquellos títulos que en uno u otro momento han llamado nuestra atención y como si de un código de barras se tratara nuestro escáner cerebral emite un chasquido especial cuando la vista, aun abarcando unas docenas de libros simultáneamente, tropieza con el titulo previamente grabado en nuestra mente.

Me pasó ayer tarde, en el Carrefour de Hoya de la Plata, junto a nuestra casa en Las Palmas. Fue como un “piii, piii, piii”…, intenso y sonoro, aunque evidentemente sólo lo oía yo. Allí estaba; sin buscarlo, en un estante a media altura, escondido junto a otros muchos libros sin sustancia (la mayoría de lo que se expone a la venta en estos lugares) el objeto de la inconsciente respuesta automatizada de mi cerebro: "Habíamos ganado la guerra" (Ediciones B, Noviembre de 2007, Barcelona), de Esther Tusquets, justo el libro y su autora de la que trataba la entrada de mi blog del pasado día 6. Una hora más tarde estaba sentado en el sofá de casa leyéndolo, y unas horas después lo terminaba transido de emociónes y sentimientos contradictorios, casi al borde del llanto.

Hasta yo mismo me preguntaba el “por qué”. ¿Qué podía tener de especial un libro de memorias de una joven burguesa. de buena familia, ahora escritora famosa y editora de prestigio, que relata sus vivencias de infancia y juventud -entre 1936, el año de su nacimiento, y el de 1956-, en que lo finaliza, para despertar en mi ese cúmulo de sensaciones?

Una de las razones es que, nacido diez años después que ella, y en ambientes -no solo sociales- completamente distintos y diferentes, muchas de las vivencias de juventud que Esther Tusquets relata en sus memorias, las he vivido y experimentado personalmente.

Sólo una primera coincidencia: el desfile de las tropas de Franco entrando en Barcelona en marzo de 1939. Me faltaban diez años para nacer, pero mi madre y mis dos hermanos mayores, niños aún como ella, tambieén estaban ese día en las calles de Barcelona, es probable que a su mismo lado, celebrando la entrada de los “nacionales” en la Ciudad Condal y con ella, el práctico final de la guerra civil. Mientras mi padre, desaparecido hacía meses, esperaba su repatriación en un campo de prisioneros cercano a Lyon (Francia).

Hay más concidencias, claro está: Un temprano fervor religioso y su posterior conversión en desprecio por la Iglesia y agnoticismo militante; un inquieto estado de perplejidad ante la flagrante injustica social imperante; un volcarse en la organización oficial del Régimen (el “Movimiento”) como instrumento de realización y vocación política personal, defraudada finalmente; una decidida y latente ubicación en la izquierda incapaz, a la larga, de sujetarse a los trágalas de todas y cualesquiera organizaciones políticas existentes; el cambio radical de forma de pensar que supuso el paso por la universidad, nuestra común licenciatura en Historia, la pasión por el mar… Todo muy difuso, pero muy real, en el recuerdo y en los sentimientos. Me mereció la pena leerlas y rememorar una época no tan lejana en el tiempo. 

Complementan la entrada sendos vídeos con la entrevista (1) que Canal Sur realizó a la escritora catalana y las opiniones de ésta sobre el Festival Eñe (2) celebrado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid en 2009. Sean felices a pesar de todo. Tamaragua, amigos. HArendt








Esther Tusquets






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Entrada núm. 1438 -
Reedición  de la publicada en el blog el 9/12/2007
http://harendt.blogspot.com
"Tanto como saber, me agrada dudar" (Dante)
"La verdad es una fruta que conviene cogerse muy madura" (Voltaire)
"La historia del mundo no es un suelo en el que florezca la felicidad. Los tiempos felices son en ella páginas en blanco" (Hegel)

Esther Tusquets: Festival Eñe (Madrid, 2009)

Esther Tusquets entrevistada en Canal Sur TV

martes, 6 de diciembre de 2011

La Constitución cumple 33 años






Escudo de Armas de España






Hoy se cumplen treinta y tres años del referéndum que aprobó el proyecto de Constitución española de 1978. Como historiador, apegado a los documentos escritos por deformación profesional, les invito a conmemorar el aniversario compartiendo con ustedes varios documentos sobre la Constitución española: 

1.- Diario del Sesiones del Pleno del Congreso de los Diputados, de 31 de octubre de 1978, que aprobó el proyecto de Constitución (1).

2.- Diario de Sesiones del Senado, de 31 de octubre de 1978, que aprobó el proyecto de Constitución (2).

3.- Diario de Sesiones de las Cortes, sesión conjunta del Congreso de los Diputados y del Senado, de 27 de diciembre de 1978, en la que el Rey sanciona solemnemente el proyecto de Constitución (3).

4.- Boletín Oficial del Estado, de 29 de diciembre de 1978, en el que se publica la Constitución española (4).

5.- Texto comentado, artículo por artículo, de la Constitución española de 1978 (5).

6.- Textos de las Constituciones históricas que han estado vigentes en España desde la 1812 a la de 1931 (6).

7.- Y desde aquí (7), todo el proceso legislativo, incluidos los Diarios de Sesiones de las Cortes, desde la elaboración y presentación del proyecto de Constitución, su paso por las Comisiones Constitucionales del Congreso y del Senado, los debates de los plenos de ambas cámaras y su aprobación definitiva. Espero que les resulte interesante.

¡Feliz día de la Constitución!. Tamaragua, amigos. HArendt






Fachada del Congreso de los Diputados de España, Madrid



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Entrada núm. 1436 -
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"Tanto como saber, me agrada dudar" (Dante)
"La verdad es una fruta que conviene cogerse muy madura" (Voltaire)
"La historia del mundo no es un suelo en el que florezca la felicidad. Los tiempos felices son en ella páginas en blanco" (Hegel)

Memoria de España: España en libertad (1975-2004)

lunes, 5 de diciembre de 2011

Azar y vida






La diosa Fortuna





Desde niño he tenido la firme convicción de que el Azar (así, con mayúsculas) es el elemento fundamental de la existencia y de la vida. Sí, ya se que eso también lo dice la física cuántica, pero es que yo soy de letras y sólo se plantearlo literariamente y no con fórmulas y guarismos… 

Volví a pensar en ello al iniciar la lectura de “Mañana en la batalla piensa en mi” (Random House Mondadori, Barcelona, 2006), la interesante novela de Javier Marías, regalo navideño de mi amiga Ana, en cuyo prólogo de Elide Pittarello encontré la siguiente frase: “Los factores que condicionan lo que pasa o deja de pasar son sumamente variables e incontrolables, por lo que nadie es dueño de su circunstancia, nadie puede tener seguridad de que se van a cumplir sus expectativas. Ese tipo de ignorancia o ceguera  que por inercia llamamos azar está siempre al acecho”. 

Es por esa razón que soy de los que piensan que en las cuestiones fundamentales de la vida: el amor, la búsqueda de la felicidad, la amistad, la familia, merece la pena arriesgarse siempre. Si la experiencia vital nos dice que es imposible saber si vamos a conseguir lo que ansiamos o estrellarnos en el intento, pues intentémoslo… ¿Qué perdemos con ello? Recuerdo haber leído hace muchos años una frase de Joan Manuel Serrat que me impresionó profundamente y que venía a decir que la felicidad consistía en intentarlo todo y conformarse con el fracaso. ¿Se puede explicar el misterio del azar y de la vida de forma más bella? Pienso que no… En todo caso, les deseo de todo corazón, como canta Serrat en el vídeo que acompaña esta entrada, que hoy sea un gran día para ustedes..., y mañana, también. Tamaragua, amigos. HArendt





Javier Marías





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Entrada núm. 1435 -
Reedición de la publicada en el blog el 11/1/2007
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"Tanto como saber, me agrada dudar" (Dante)
"La verdad es una fruta que conviene cogerse muy madura" (Voltaire)
"La historia del mundo no es un suelo en el que florezca la felicidad. Los tiempos felices son en ella páginas en blanco" (Hegel)

"Hoy puede ser un gran día" (J.M. Serrat, Viña del Mar, 2009)

"Venus"(1990), de Nam June Paik

domingo, 4 de diciembre de 2011

Antisemitismo: ¿Todavía hoy?; parece que sí...






Alfred Dreyfys (1859-1936)





Tenía aparcado desde hace varios días un borrador de entrada sobre la experiencia de los kibutz israelíes que publiqué en el blog el 31 de enero de 2007. La reedito a continuación, pero ahora movido por razones que nada tienen que ver con el comentario interesado de un libro, que me ha dado pie para escribir esta entrada de hoy.

De Israel, israelíes, israelitas y judíos he escrito muchas veces en este blog. No son términos sinónimos: consulten el Diccionario de la Real Academia Española, si no me creen. Del antisemitismo latente y persistente en la sociedad española actual, una actitud que tiene su origen en la entrada de los visigodos en la península hace dieciséis siglos, también. Lo que no deja de ser altamente curioso en una sociedad cuya población, según los más recientes análisis genéticos, es en un 20 por ciento descendiente de judíos o de conversos. Les remito al respecto a la entrada de mi blog titulada "Genética española", del 8/12/2008. 

De que el antisemitismo persiste latente e insistentemente en la sociedad española actual da cuenta un interesante artículo de El País del pasado día 1 de diciembre firmado por el periodista e investigador Juan G. Bedoya, que certifica que España encabeza las encuestas de más acendrado antijudaísmo de toda Europa. Sobre el "por qué" de esa circunstancia les remito al reportaje en cuestión.

Pero en todas partes cuecen habas, no vayan a creerse ustedes. Para mi siempre admirada Hannah Arendt (1906-1975), la politóloga norteamericana de origen judeo-alemán, el antisemitismo de la sociedad europea está en la base de lo que más tarde se convertirá en el imperialismo de finales del siglo XIX y las experiencias totalitarias de la primera mitad del siglo XX. Temas que estudió como nadie lo había hecho hasta entonces en su libro, un clásico de la ciencia política, "Los orígenes del totalitarismo" (Alianza, Madrid, 1987), y para ella, en el origen del antisemistismo que explota en Francia a finales del siglo XIX está el "caso Dreyfus".  

¡Ah, la dulce Francia!... Francia ya no es lo que era: Sarkozy no es De Gaulle; ni por aproximación, aunque él lo pretenda con denuedo y constancia admirables... ¿Será el "caso Dominiques Strauss-Khan", estallado hace unos meses en Nueva York un nuevo "caso Dreyfus" organizado desde el poder para deshacerse del que podría haber sido el primer presidente de la república francesa de origen judío?  Parece verosímil, en opinión del periodista Miguel Mora, que en El País de hoy, escribe el mejor reportaje que he leído hasta ahora sobre el asunto: "DSK, el morbo sin fin". "Voilá!", que dicen por allí...

No deseo terminar esta entrada con pesimismo. Lo hago, pues, con este enlace desde el que pueden acceder a la interesante entrevista que acaban de realizar a la nueva presidenta del Senado federal argentino, Beatriz Rojkés, judía, en la que se muestra orgullosa de su condición de tal y de todo lo que para ella significa ese hecho. ser judía, hoy.

En el vídeo que acompaña la entrada, realizado por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), pueden ver como ha tratado el cine moderno las utopías totalitarias. Se lo recomiendo encarecidamente.

Sean felices, por favor. Tamaragua, amigos. HArendt





Dominique Strauss-Khan




"El kibutz, una sociedad diferente"
Desde el trópico de Cáncer, 31/1/2007

Nunca he ocultado mi admiración por Israel y por los israelíes, sin que ello implique compartir los postulados de sus gobiernos en el conflicto palestino ni en otros aspectos de su realidad cotidiana. Que ello sea producto de la ascendencia hebrea de mis antepasados o de otras causas, no viene ahora a cuento. Releeo con interés el libro "Le Kibboutz, société différente", de H. Darin-Drabkin (Éditions du Seuil, Paris, 1970), que compré en Madrid, en la Librería del extinto Instituto de Estudios Políticos, Lespo, en la calle del Reloj, hace ya más de treinta años, seducido por la aventura de los “kibboutzim”, que incluso me llevó a plantearme una corta estancia en uno de ellos. Pecados de juventud, supongo ahora… La sociedad de los kibutz, se funda sobre los principios del colectivismo y la solidaridad y tiene por objetivo la igualdad máxima de sus miembros. Es, en cierto modo, la única experiencia de “comunismo” en libertad que ha prosperado en el mundo moderno, si bien muy localizada espacial y temporalmente. El libro de Darin-Drabkin que comento comienza con la historia del movimiento Kibutz, en la Palestina británica de 1908, fundamentalmente como explotaciones agrícolas autogestionadas por grupos de trabajadores inmigrantes fuertemente ideologizados por las ideas del comunismo teórico. Pero no es éste, en todo caso, un libro de historia, pues a lo largo de sus páginas se analizan con detenimiento la estructura de la sociedad del kibutz, con sus principios de base, sus mecanismos de administración y democracia interna, de organización del trabajo y planificación de sus actividades económicas, la vida en colectividad, la educación de sus menores, el papel del individuo, la mujer y la familia en la sociedad del kibboutz, la eficacia económica de sus planteamientos y su papel en la economía y la sociedad israelita. Existe una edición española, imagino que sudamericana, del libro anterior a la francesa de 1970 que comento, que no me ha sido posible localizar. En todo caso, me ha resultado muy grata su lectura pues me ha hecho recordar aquellos tiempos en que pensaba que el mundo podía cambiarse a base de voluntad.





Beatriz Rojkés




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Entrada núm. 1433 -
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"Tanto como saber, me agrada dudar" (Dante)
"La verdad es una fruta que conviene cogerse muy madura" (Voltaire)
"La historia del mundo no es un suelo en el que florezca la felicidad. Los tiempos felices son en ella páginas en blanco" (Hegel)

Las utopías totalitarias en el cine