lunes, 9 de marzo de 2026

SAÚDOS NAS LINGUAS DA MIÑA TERRA, HOXE, LUNS, 9 DE MARZO DE 2026, EN GALEGO

 







Ola, bos días de novo a todos e todas, e feliz luns e comezo de semana, hoxe, 9 de marzo de 2026. Esta guerra cruel e estúpida continúa, e éncheme de indignación e vergoña ver a esa pandilla de pastores evanxélicos, supostamente cristiáns, acosándolle a ese canalla patético e neurótico Donald Trump, a quen os deuses maldicen para toda a eternidade xunto cos aiatolas iranianos e eses déspotas que gobernan as monarquías árabes do Golfo Pérsico. Pero sigamos coas entradas do blog de hoxe. A primeira, escrita pola profesora Pilar Mera da miña universidade, afirma que quizais a consecuencia máis inesperada da desclasificación dos documentos do 23-F foi ver a Alberto Núñez Feijóo obrigando á Casa Real a emitir un comunicado e gañando descaradamente o favor do rei Xoán Carlos. (Esta última observación é miña, non da profesora Mera.) A segunda é unha entrada de blog de xullo de 2009 na que Harendt relataba a súa primeira ascensión ao sagrado Roque Nublo, na illa de Gran Canaria, e a súa primeira ollada desde o avión que a trouxo á illa nun afastado marzo de 1967. O poema do día, no terceiro, titúlase "Sombra del Nublo", do poeta grancanario Néstor Álamo, que é a letra do himno oficial da illa de Gran Canaria. E o cuarto e último, como sempre, é a viñeta humorística do día. Tamaragua, amigos meus. Ata mañá, se a sorte quere. Sede felices. Bicos. Quérovos. HArendt
















ENTRADA NÚM. 9955

LOS JARDINES DE FEIJÓO

 







Quizás la consecuencia más inesperada de la desclasificación de los documentos del 23-F ha sido ver a Alberto Núñez Feijóo obligando a la Casa Real a emitir un comunicado. Mientras la impresión general coincidía en que los papeles contaban pocas cosas nuevas y reforzaban la figura de Juan Carlos I, el líder de la oposición parecía descubrir el papel del rey emérito. “La desclasificación de los documentos del 23-F debe reconciliar a los españoles con quien paró el golpe de Estado. Creo que sería deseable que el Rey Emérito regresara a España”, escribía en X. Con la misma, Feijóo reconocía la existencia de una fractura entre la ciudadanía española y Juan Carlos de Borbón, al tiempo que insistía en recuperar su residencia en España para que viva sus últimos años con dignidad, en agradecimiento a sus acciones durante el golpe. Como si la fractura viniese del 23-F, el emérito tuviese prohibido regresar, o llevase una vida de estrecheces.

No deja de sorprender la facilidad de Feijóo para meterse en jardines, cualidad que ha ido en aumento desde su llegada a Madrid, cuando venía a traer una política pausada y sin descalificaciones. Desde entonces, sus ganas de pillar al Gobierno en un renuncio y abrir el enésimo frente hasta la victoria final parecen el motor creciente de sus palabras. Sus ganas o las de sus allegados, empezando por quienes escriben sus discursos regodeándose en la frase fácil y sonora, sin importar la coherencia del contenido o incomodar a terceros. En esta ocasión, la Casa Real, que ha reaccionado con un mensaje más contundente de lo habitual. A Juan Carlos nadie le impide regresar, pero si lo hace deberá acatar las leyes y cumplir con Hacienda como todos los ciudadanos. Porque los “errores innegables” que Feijóo reconocía en su tuit hablan de una fortuna opaca en Suiza de la que Felipe VI hizo esfuerzos por desvincularse para salvaguardar la Corona.

“¿Cuántos delincuentes se van a colar en España?”, preguntaba Ester Muñoz, portavoz del PP en la misma sesión del Congreso, aunque aludiendo a la regularización de inmigrantes. Y ese mismo día, Cayetana Álvarez de Toledo avalaba la última moda importada por la extrema derecha de las campañitas culturales estadounidenses, disparando a Sánchez un nuevo bulo que ya sufrió Obama: el de la enfermedad incapacitante. Mientras, en Vox sonríen y se frotan las manos. Pilar Mera es historiadora y profesora de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Artículo publicado en El País el 3 de marzo de 2026.














DEL ARCHIVO DEL BLOG. HOY, MI PRIMERA SUBIDA AL NUBLO. PUBLICADA EL 04/07/2009. (REEDITADA)

 










Al atardecer de un 29 de marzo de 1967, a bordo del Caravelle de Iberia que me traía a isla de Gran Canaria desde Madrid, vi por vez primera el Nublo recortándose en el horizonte, con la majestuosa silueta del Teide, en la isla de Tenerife, al oeste, casi coincidiendo con la puesta del sol.  

El Roque Nublo es el monumento natural más emblemático de Gran Canaria. Uno de los mayores roques basálticos del mundo. Situado prácticamente en el centro geográfico de la isla, en una zona muy abrupta de origen volcánico, alcanza una altura de 80 metros desde su base y de 1813 metros sobre el nivel del mar. Fue lugar mágico, de culto, junto a su vecino el Roque Bentayga, de los aborígenes prehispánicos y hoy ocupa sin duda alguna el epicentro de los sentimientos más profundos de todos los grancanarios.

Ayer hizo 47 años, 3 meses y 5 días que lo vi por vez primera a 9000 metros de altura, y cinco años que subí a pie hasta él por vez primera. No sé por qué no lo hice antes. Quizá porque estaba allí desde hacía unos cuantos millones de años y sabía que no se me iba a escapar. Que siempre iba a estar esperándome. Me prometí volver a hacerlo, ahora ya con un poco más de preparación, con toda la familia: mi mujer, mis hijas, mis nietos y mis yernos. Tengo la impresión de que es una intención que no va a poder realizarse; por falta de fuerzas y  de ánimo sobre todo. 

La visita de hace cinco año, la primera y única hasta ahora, fue bastante impremeditada, pues solo había salido con mi mujer y mi yerno más joven con la intención de dar un paseo en coche por las cumbres centrales de la isla y subir hasta su punto más alto, el Pozo de Las Nieves, a 1949 metros de altitud, justo donde termina la carretera que llega hasta allí. El día estaba espléndido, no como hoy que ha sido lluvioso y fresco, al menos en Las Palmas. Casi de repente, cuando ya bajábamos hacia la costa sur de la isla buscando un restaurante rural donde comer nos encontramos de bruces con el letrero que anunciaba el sendero forestal que lleva hasta la base del Roque Nublo. Y no pudimos ni supimos resistir la tentación... De lo impremeditado de la subida daba prueba que ni tan siquiera llevábamos una máquina de fotos o un móvil para inmortalizar nuestra hazaña. Los tres íbamos en chanclas y sin una mísera gorra que echarnos a la cabeza. Pero mereció la pena.

De todas maneras no se crean eso que dicen los folletos turísticos de que es una subida de extrema facilidad que se hace en 15 o 20 minutos. ¡Y un huevo para tres!, qué dicen en mi pueblo natal. De subida fácil, nada. Y échenle de 45 a 50 minutos de ascenso empinado, aunque practicable, y no recomendable para los que sufran de vértigo, aunque tampoco es preciso ser un senderista profesional para hacerlo. Suban con cuidado y disfruten del paseo, nosotros lo hemos hecho y disfrutado. A pesar de lo que dije antes me gustaría volver a subir con mi familia. Ahora sí, con alevosía y premeditación. Muchas premeditación..., por eso de las fuerzas y que el cuerpo ya no es el mismo. Dejémoslo en un "ya veremos"... Ahora, por favor, sean felices. Y como decía Sócrates, "Ιωμεν": nos vamos. Tamaragua, amigos. HArendt















DEL POEMA DE CADA DÍA. HOY, SOMBRA DEL NUBLO, DE NÉSTOR ÁLAMO. HIMNO OFICIAL DE LA ISLA DE GRAN CANARIA

 








SOMBRA DEL NUBLO




Sombra del Nublo

Riscales los de Tejeda

Cadena de mis montañas

Montañas las de mi tierra

Montañas las de mi tierra


Besos de mujer canaria

Queso tierno y recental

Vino caliente de abajo

El gofio moreno oliendo

Qué más puedo desear


El agua por el barranco

Y mi amor en el telar

El agua por el barranco

Y mi amor en el telar


Sombra del Nublo

Altar de mi tierra amada

Hay nieve y sol en la cumbre

Cumbre de mi Gran Canaria

Cumbre de mi Gran Canaria


Roque Nublo, Roque Nublo

Lírica piedra lunar

Si a tu sombra yo he nacido

Quiero vivir a tu sombra

Y a tu sombra he de morir


El alma eres de mi tierra

Fuego y lava junto al mar

El alma eres de mi tierra

Fuego y lava junto al mar




NÉSTOR ÁLAMO (1906-1994)

Compositor español





***







SOMBRA DEL NUBLO
cantada por Alfredo Kraus y Los Sabandeños

https://youtu.be/-AanNc-2vfw?si=E39jFzxa6QLJlqTU























DE LAS VIÑETAS DE HUMOR DEL BLOG DE HOY LUNES, 9 DE MARZO DE 2026

 




























domingo, 8 de marzo de 2026

EL SABOR DEL CAFÉ. ESPECIAL NOCHE DE HOY DOMINGO, 8 DE MARZO DE 2026





 



Los domingos, la última película de Alauda Ruiz de Azúa, ha ganado el Goya 2026 a la mejor película, mejor directora y guión en la 40 edición de los premios. Meses antes, el Jurado de la Sección Oficial del pasado Festival de Cine de San Sebastián ya había otorgado a la película su gran premio, la Concha de Oro.

La directora y guionista comentó, al recibir también el Premio Feroz Zinemaldia –que concede la AICE (Asociación de Informadores Cinematográficos de España)– del certamen, que «tenía mucho vértigo de que la propuesta no se entendiera» porque se trataba de algo arriesgado. Pero se entendió. Alauda Ruiz de Azúa consiguió su objetivo: no solo que gustara, sino que se hablara de ella.

Los domingos narra la historia de Ainara, una chica de 17 años que debe decidir su futuro. Su familia le pregunta qué carrera elegirá. Pero la noticia de que su verdadera inquietud es ser monja de clausura les pilla por sorpresa, y esto provoca una crisis familiar.

La recepción ha sido buena por parte de personas que toman diferentes posiciones ante la vida, en este caso, creyentes y no creyentes. Y no solo le ha sucedido con Los domingos. La filmografía de Alauda Ruiz de Azúa lo confirma. Interpeló y gustó su ópera prima, Cinco lobitos (que ganó tres Premios Goya), y el año pasado la serie Querer también triunfó en los premios televisivos y entre la audiencia. Sus historias parecen llegar a todo el mundo, independientemente de sus posiciones ideológicas.

El éxito radica en el modo de hacer cine de Ruiz de Azúa, en los temas que selecciona y, sobre todo, la forma en la que los trata, el estilo. La realizadora vasca elige asuntos cotidianos que, por su complejidad, plantean miradas poliédricas, bien sean las sombras y luces de una madre primeriza, las incomprensiones que recibe una víctima de violencia de género por parte de su familia o las diferentes posiciones vitales de la gente ante una adolescente que quiere ser monja.

En el caso que nos ocupa, arriesga un paso más. Los domingos es un espécimen verdaderamente excepcional en el panorama cinematográfico. Y no es que no haya en el cine español actual películas sobre temas religiosos, que las hay. Pero lo inusual es la seriedad, el rigor y la delicadeza del enfoque que da una realizadora que no tiene fe.

Ruiz de Azúa, en una entrevista hecha durante del Festival de Cine de San Sebastián 2025, me comentó que: «Es una historia que escuché en la juventud, una chica que tenía vocación religiosa. Me llamó mucho la atención. Tenía curiosidad, fascinación. Me era algo muy ajeno. Después de rodar ‘Cinco Lobitos’, vi que lo podría contar desde el prisma de la familia. Y ahí sí encontré esa pregunta más compleja: ¿cómo la acompaña la familia? ¿O no la acompaña? ¿Cómo se posiciona aquí?»

No se trata solo de dar con la tecla, con el tema adecuado, sino también con el enfoque. A Ruiz de Azúa le atrae comenzar los procesos creativos para explorar escenarios que plantean dilemas difíciles de resolver, a ver qué se encuentra. Y lo hace con mucho respeto. Observa, investiga, pregunta, sopesa. Es meticulosa y cuidadosa con los pequeños detalles: «Cuando me meto en universos desconocidos, intento ser muy rigurosa y muy analítica… casi como un poco antropóloga; me gusta esa perspectiva. Y luego trabajo con las sensaciones y el imaginario que eso me genera. Pero sí, el rigor me parece importante. En el amor al detalle, a lo meticuloso… sacas muchas cosas que hablan de nosotros».

Así consigue mostrar la complejidad de las posibles miradas sin caer en el maniqueísmo. En Los domingos se plasman las diferentes posturas ante una vocación religiosa: la de la fe de Ainara contrapuesta a la ausencia de fe de su querida tía Maite. El público se puede identificar con la una o con la otra sin sentirse maltratado o ridiculizado.

«Lo que me ha enganchado del cine desde pequeña era intentar entender a otras personas. Ese era el mecanismo que activaba en mí».

Ruiz de Azúa es gran admiradora del director de cine japonés Yasujirō Ozu, de quien bebe y con quien se identifica por una mirada austera y sutil: «Intento que lo cotidiano de alguna manera trascienda (…). Supongo que para mí viene de un cine que me ha gustado siempre, de Ozu, las películas a las que se las denomina trascendentes, no tanto en el sentido religioso sino porque, como caen en lo cotidiano, lo elevan a un sitio un poco más profundo. Y me interesa; me parece muy difícil, pero me interesa. Creo que es una sensación que el cine puede evocar muy bien; combina elementos y de repente construye eso».

Como Ozu, su tema fetiche es la familia. Y plasma lo de cada día; en el caso de su última película: los rituales, las comidas de los domingos, la asistencia al coro del conservatorio o las reuniones de las monjas para rezar varias veces al día. Lo hace mediante una planificación sobria y centrada en los personajes que juega con paralelismos narrativos y con el sentido del humor y la ironía. Las miradas entre los personajes y las conversaciones que mantienen ayudan a experimentar sentimientos que dan qué pensar al espectador.

Ruiz de Azúa busca la profundidad y el misterio también a través de la música. Los chicos escuchan temas de Quevedo y Bizarrap, pero cuando están bailando en la discoteca, de modo extradiegético, la audiencia solo oye música sacra. Especialmente relevante se torna el tema «Into my arms», de Nick Cave, que explora la intersección entre la fe, el amor y la vulnerabilidad humana y que interpreta el coro del colegio. Ainara la canta a ratos, a solas.

En definitiva, el cine de Alauda Ruiz de Azúa respira trascendencia a través de lo cotidiano. Y, al ser tan respetuosa y abierta ante lo que plantea, «no muestra su visión personal. Se abstiene de una interpretación convencional de la realidad», como diría el crítico y director de cine Paul Schrader.

Este es el secreto de que consiga la conexión con el espectador. Sus historias se quedan en el imaginario y se rumian interiormente; pero también se habla de ellas, se debate sobre lo que cuenta, sin generar combate. Es lo que pretende. ¿Por qué el cine de Alauda Ruiz de Azúa atrae tanto consenso?, es un artículo de SOFÍA LÓPEZ HERNÁNDEZ, profesora de Comunicación Audiovisual. Se publicó en la revista Ethic el 2 de marzo de 2026 y originalmente en The Conversation. 

























EL DESEO DEL TERROR Y LA DEFENSA DE LA DEMOCRACIA. ESPECIAL TRES DE HOY DOMINGO, 8 DE MARZO DE 2026

 







Un propósito de la guerra contra Irán bien podría ser provocar un ataque terrorista dentro de Estados Unidos. Esto le daría a Donald Trump un pretexto para intentar cancelar o "federalizar" las próximas elecciones al Congreso.

El autoterrorismo quizá no haya sido el objetivo inicial; pero con el paso del tiempo y el aumento de los fracasos y las atrocidades, su atractivo aumentará. Trump podría pensar que tiene mucho que ganar; la guerra en sí misma aumenta la probabilidad del terrorismo; existen vectores plausibles de terrorismo; y Estados Unidos ha bajado sus defensas.

Trump ya ha anunciado la maniobra. Sabemos que está obsesionado con las elecciones de otoño, que su partido casi con seguridad perderá por un margen espectacular, y que teme la consiguiente pérdida de poder. Esto se desprende de sus propias declaraciones y acciones. En una publicación en redes sociales, justo después de iniciar la guerra, afirmó ( erróneamente) que Irán había intentado perjudicar su causa en elecciones anteriores.

Carecemos de otra explicación para la guerra, al menos desde el lado estadounidense. Trump es incoherente y su administración inconsistente . Mucho de lo que se ha dicho sobre Irán es falso. La propaganda es contradictoria. Es como si la guerra en sí no fuera el objetivo principal, sino que simplemente fuera importante iniciarla de alguna manera.

La guerra, como es bien sabido, es la extensión de la política por otros medios. Pero ¿qué es la política? El presidente, y en especial el secretario de Defensa, presenta a Estados Unidos como una especie de centro de crímenes de guerra, un lugar donde las reglas no se aplican. Los crímenes de guerra no ganan guerras. En cambio, provocan más crímenes de guerra y otras represalias.

El régimen de Teherán es, por así decirlo, un aliado conveniente en la provocación mutua del terrorismo. Irán está gobernado por gente despiadada con antecedentes y capacidad para perpetrar atentados terroristas más allá de sus fronteras. Un atentado terrorista en territorio estadounidense podría ser una respuesta de Irán o de uno de sus aliados. Trump parece haberlo previsto, sin importarle la pérdida de vidas: «Como dije, algunos morirán». Y si mueren, tiene su pretexto.

Las acciones de estadounidenses e israelíes en Irán podrían generar un tipo de ira que genere terror espontáneo tanto en personas asociadas con Irán como en personas ajenas a él. Bombardeamos una escuela y matamos a 175 niños. Estamos matando a personal de emergencias. Bombardear la infraestructura energética civil iraní e incendiar Teherán no es simplemente un crimen de guerra; es la experiencia de millones de personas. Tras los ataques de anoche (aparentemente israelíes) contra depósitos de petróleo, se advierte a la gente que el aire no es seguro para respirar, y cae una lluvia negra de un cielo negro . Debido a que Irán está prácticamente desconectado de internet, no vemos mucho de esto.

Peor aún, nos encontramos al borde de una guerra por el agua que podría amenazar la vida de decenas de millones de personas. La región carece de agua dulce y depende de la desalinización del agua de mar. Irán se enfrentaba a una sequía catastrófica antes del inicio de la guerra. Su gobierno ahora afirma que una de sus plantas desalinizadoras fue el objetivo. Y Bahréin también afirma que Irán ha atacado una de sus plantas desalinizadoras. La verdad saldrá a la luz con el tiempo. Si esta guerra se convierte en una guerra por el agua, habrá mucha culpa que repartir. Pero quienes sobreviven a la privación de agua no se equivocarían al creer que una guerra estadounidense fue la causa principal.

Otra posibilidad es un acto terrorista estadounidense en territorio estadounidense, ya sea presentado como un ataque iraní o no. La mayor parte del terrorismo dentro de Estados Unidos es interno y de derecha , y esta guerra ha generado mucha división entre los fascistas estadounidenses. Históricamente, las luchas fascistas por el poder han estado acompañadas de violencia interna.

Rusia es otra posible fuente de un ataque terrorista dentro de Estados Unidos. No es difícil entender por qué Moscú contemplaría algo así. En las circunstancias actuales, sería fácil desviar la culpa. Dado que el propio Putin consolidó su poder autoritario gracias a las guerras contra los musulmanes y los ataques terroristas dentro de su propio país, no le habría costado imaginar un camino similar para Trump. No es difícil imaginarlo dándole a Trump un regalo así. Rusia tiene algunas capacidades relevantes .

Durante el primer año de esta segunda administración Trump, se han eliminado las defensas contra todos estos vectores del terrorismo. El problema se presenta en tres niveles: se han cambiado las políticas; el liderazgo es incompetente y el personal experimentado se ha ido; y la ficción sobre los inmigrantes ha desplazado el problema real del terrorismo.

En cuanto al cambio de política durante la era Trump, Rusia es el caso más curioso. La administración Trump ha sido decididamente pro-Kremlin , hasta el punto de tolerar el apoyo ruso a Irán en esta guerra y garantizar que Rusia se lucre con la venta de petróleo. Actualmente, la administración Trump solicita ayuda a Ucrania para la defensa con drones en la región del Golfo Pérsico, al tiempo que niega la importancia de la guerra rusa contra Ucrania, que llevó a los ucranianos a desarrollar dicha capacidad en primer lugar. Bajo el gobierno de Trump, se ha reducido la vigilancia estadounidense del sabotaje ruso .

Los terroristas nacionales también reciben un pase si son de derecha; el Departamento de Seguridad Nacional ha restado prioridad al terrorismo nacional y ya no mantiene actualizada su base de datos . Un recién graduado universitario, sin cualificación, pero de derecha, está a cargo de su programa diseñado para prevenir el terrorismo nacional. Estos ejemplos podrían multiplicarse .

Tulsi Gabbard, responsable de la agencia que coordina la inteligencia, no tiene cualificaciones. La última vez que se la vio participó en la incautación federal de papeletas electorales en Georgia: esto no tiene nada que ver con su descripción de funciones y sugiere firmemente su intención de "federalizar" las próximas elecciones.

Y así sigue. Kash Patel, el director del FBI, también carece de cualificaciones. Considera su trabajo como la infraestructura de la fama. Actualmente no hay director de Seguridad Nacional. El anterior fue despedido por un escándalo de egocentrismo titánico. El presunto sucesor, Markwayne Mullin, carece de experiencia relevante. Su única cualificación es ser leal a Trump y estar dispuesto a contar la historia de Trump a los medios. Ha estado participando en toda la ficción.

Y la ficción es el problema. Llamar terroristas a los manifestantes estadounidenses después de matarlos empeora todo; es un crimen encubierto por la indecencia que invita a la incompetencia. Todo tiene que ajustarse a la visión del mundo de Trump. No podemos seguir a los terroristas de derecha porque son vistos como aliados de Trump, a los que hay que perdonar y perdonar. No podemos tomar en serio la amenaza rusa, porque Trump trata a Putin con simpatía y sin duda entiende que Rusia interviene en su nombre . La administración Trump no puede tomar en serio el terrorismo real porque debe habitar la gran ficción de que el verdadero peligro para Estados Unidos son los inmigrantes indocumentados. Un año de usar la palabra "terrorismo" en referencia a esa amenaza irreal ha creado irrealidad , y la irrealidad deshace la capacidad.

Nada de esto requiere un gran plan en la Casa Blanca, y mucho menos una conspiración. Ni siquiera requiere mucha iniciativa. El autoterrorismo consiste más bien en dejar que las cosas se desmoronen y luego aprovechar oportunamente los restos, algo que Trump hace bien. La cadena de acontecimientos —la desactivación de la lucha antiterrorista; la guerra contra Irán; el ataque terrorista; el intento de cancelar las elecciones— podría no completarse. La última pieza que debe encajar es la reacción pública. Nuestra reacción. Depende de las autoridades competentes, tanto locales como estatales y federales, intentar prevenir un ataque terrorista, el tercer eslabón de la cadena. Ojalá quienes lo intenten tengan éxito. Pero depende de nosotros, de todos nosotros, impedir el intento de cancelar las elecciones, el cuarto y último eslabón. La cadena del autoterrorismo solo se cierra si cumplimos con el papel que nos corresponde , solo si optamos por ignorar los patrones y no nos preparamos mentalmente. No debemos permitirnos el lujo de sorprendernos. Dadas las circunstancias, no tenemos excusa para sorprendernos. Permítanme citar la lección 18 de Sobre la tiranía :

18. Mantén la calma cuando llegue lo impensable . La tiranía moderna es la gestión del terrorismo. Cuando llegue el ataque terrorista, recuerda que los autoritarios explotan estos eventos para consolidar el poder. El desastre repentino que exige el fin de los controles y contrapesos, la disolución de los partidos de oposición, la suspensión de la libertad de expresión, el derecho a un juicio justo, etc., es el truco más antiguo del libro hitleriano. No caigas en la trampa.

No se trata solo de Hitler en 1933. Es un caso entre muchos. La historia está llena de ejemplos de líderes que explotan, generan o fabrican crisis para mantenerse en el poder. En el momento en que una república está destinada a dar paso a una nueva forma de régimen autoritario, la provocación y explotación del terrorismo es justo lo que cabría esperar. No es sorprendente, ni en sentido histórico ni político. Si no recordamos la historia ahora, contribuiremos al régimen de Trump a generar pánico cuando se produzca el ataque terrorista.

Debemos anticiparnos, con tristeza y determinación. Nos horrorizaremos, pero no nos sorprenderá, si hay un ataque terrorista en Estados Unidos. Si elegimos sorprendernos, cocreamos un momento que Trump aprovechará para destruir lo que queda de nuestra democracia. Si ocurre lo impensable, ocurrirá porque algunos de los aliados de Trump lo pensaron, algunos crearon las condiciones para ello y otros hicieron la vista gorda. La responsabilidad de la catástrofe será suya. Y la responsabilidad de la democracia será nuestra. Este artículo del historiador TIMOTHY SNYDER se ha publicado en Substack el 8 de marzo de 2026.













¿ESTADOS UNIDOS ESTÁ TRANSFORMANDO ORIENTE MEDIO? UN RECORDATORIO DE LO BIEN QUE FUE LA ÚLTIMA VEZ. ESPECIAL DOS DE HOY DOMINGO, 8 DE MARZO DE 2026

 










He guardado silencio mientras Oriente Medio se incendia, pues he estado trabajando arduamente para terminar mi nuevo libro, « Europa en 7½ Capítulos» , que se publicará este otoño. Regresaré a la crónica y a los comentarios en un par de semanas. Mientras tanto, quería recordarles lo brillante que fue el último intento de Estados Unidos de cambiar el régimen en Oriente Medio, republicando este comentario de 2006.

También nos recuerda de forma útil cómo ese último desastre fortaleció al régimen terrorista teocrático en Irán, cuya caída es un resultado muy deseable (aunque poco probable actualmente). Quizás el único rayo de esperanza a la vista sea que las consecuencias económicas en Estados Unidos (¡los precios de la gasolina!) podrían aumentar las probabilidades de que Donald Trump sufra una derrota rotunda en las cruciales elecciones intermedias de noviembre. TGA

Después de Zorba Bush, ¿Zorba Trump?

Qué catástrofe tan sangrienta y asombrosa. La política de la administración Bush hacia Oriente Medio durante los cinco años transcurridos desde el 11-S está culminando en un choque múltiple. Nunca en el ámbito de los conflictos humanos un país tan grande logró tan poco a un coste tan enorme. En todas las zonas vitales del amplio Oriente Medio, la política estadounidense de los últimos cinco años ha tomado una situación precaria y la ha empeorado.

Si las consecuencias no fueran tan graves, habría que reírse de un fracaso de proporciones tan heroicas, como Zorba el Griego, quien, contemplando las ruinas de su gran proyecto, exclamó memorablemente: "¿Habéis visto alguna vez un choque más espléndido?". Pero la temeraria incompetencia de Zorba el Bush ha provocado la muerte, la mutilación, el desarraigo o el empobrecimiento de cientos de miles de hombres, mujeres y niños, principalmente árabes musulmanes, pero también cristianos libaneses, israelíes y soldados estadounidenses y británicos. Al contribuir a una alienación más amplia de los musulmanes, también ha contribuido a crear un mundo en el que, al caminar por las calles de Londres, Madrid, Jerusalén, Nueva York o Sídney, todos, cada uno de nosotros, estamos menos seguros. Ríete si te atreves.

En el principio , se produjeron los atentados del 11-S. Es importante destacar que nadie puede culpar con justicia a George Bush por ellos. La invasión de Afganistán fue una respuesta justificada a dichos ataques, iniciados por Al Qaeda desde sus bases en un estado rebelde bajo la tiranía del Talibán. Pero si Afganistán era necesario, debía hacerse correctamente. No se hizo. Crear un orden medianamente civilizado en uno de los lugares más agrestes, inhóspitos y tribalmente recalcitrantes del planeta siempre iba a ser un enorme desafío. Si los recursos disponibles de las democracias del mundo, incluidos los de una nueva y ampliada OTAN, se hubieran dedicado a esa tarea durante los últimos cinco años, tal vez hoy tendríamos al menos un éxito parcial que anunciar.

En cambio, Bush, Cheney y Rumsfeld nos obligaron a ir a Irak, con la complicidad de Tony Blair, dejando la tarea en Afganistán incompleta. Hoy, Osama bin Laden y sus secuaces probablemente siguen atrincherados en las montañas de Waziristán, justo al otro lado de la frontera afgana, en el norte de Pakistán, mientras los talibanes han regresado con fuerza y ​​todo el país es un caos sangriento. En lugar de un éxito parcial, tras una intervención legítima, tenemos dos desastres crecientes, en Afganistán y en Irak.

Estados Unidos y Gran Bretaña invadieron Irak con falsos pretextos, sin la debida autoridad legal ni legitimidad internacional. Si Saddam Hussein, un tirano peligroso y agresor internacional declarado, hubiera poseído de hecho arsenales secretos de armas de destrucción masiva, la intervención podría haber estado justificada; como no lo hizo, no lo estuvo. Luego, gracias a la asombrosa incompetencia de los guerreros civiles de salón del Pentágono y la Casa Blanca, transformamos un estado totalitario en un estado de anarquía. Pretendiendo impulsar a Irak hacia la libertad lockeana, lo devolvimos a un estado de naturaleza hobbesiano. Los iraquíes —aquellos que no han sido asesinados— afirman cada vez más que las cosas están peor que antes. ¿Quiénes somos nosotros para decirles que están equivocados?

Ahora nos preparamos para la salida. Tras operar en Basora durante la Operación Simbad, un número reducido de tropas británicas se retirará a su base en el aeródromo de Basora. Nos quedaremos en un desierto y lo llamaremos paz. Si la Casa Blanca sigue el consejo de la comisión Baker-Hamilton, las tropas estadounidenses harán algo similar, dejando asesores integrados en las fuerzas iraquíes. Hace tres décadas, la retirada estadounidense se disimuló con la "vietnamización"; ahora se disimulará con la iraquización. Mientras tanto, los iraquíes podrán seguir matándose entre sí, hasta que quizás, al final, lleguen a acuerdos políticos precarios, o no, según sea el caso.

La dictadura teocrática de Irán es la gran vencedora. Hace cinco años, la república islámica tenía un presidente reformista, una oposición democrática sustancial y dificultades económicas debido a los bajos precios del petróleo. Los mulás corrían despavoridos. Ahora, las perspectivas de democratización se reducen, el régimen se beneficia del petróleo a más de 60 dólares por barril y tiene una enorme influencia a través de sus hermanos chiítas en Irak y Líbano. La probabilidad de que desarrolle armas nucleares es proporcionalmente mayor. Derrocamos al dictador iraquí, que no poseía armas de destrucción masiva, y con ello aumentamos las posibilidades de que los dictadores iraníes las adquieran. Y esta semana, el presidente iraní Ahmadineyad volvió a instar a la destrucción del Estado de Israel. Los neoconservadores estadounidenses que se propusieron hacer de Oriente Medio un lugar seguro para Israel han terminado haciéndolo más peligroso.

No necesitábamos que un Grupo de Estudio sobre Irak nos dijera que resolver el conflicto árabe-israelí mediante una solución de dos Estados para Israel y Palestina es crucial. En sus últimos meses, la administración Clinton estuvo a punto de cerrar el acuerdo. Con Bush, la situación ha retrocedido. Incluso el escenario de separación mediante hechos consumados, respaldado por Bush y dirigido por Ariel Sharon, ha retrocedido con la guerra de verano en el Líbano, el predominio de Hamás en Palestina (en parte consecuencia de la prisa electoral impulsada por Bush) y la creciente desilusión de la opinión pública israelí.

Tras un aparente éxito con la "revolución del cedro" en el Líbano y la retirada de las tropas sirias, la administración Bush, con su apoyo tácito a la sostenida pero ineficaz acción militar israelí este verano, debilitó al mismo gobierno libanés que decía apoyar. Ahora, Hizbulá desafía a los revolucionarios de terciopelo del país, respaldados por Occidente, en su propio terreno: tras la revolución del cedro, bienvenidos a la contrarrevolución del cedro. En Egipto, supuestamente un escaparate del apoyo de Estados Unidos a la democratización pacífica durante el segundo mandato de Bush, el éxito electoral de los islamistas (al igual que en Palestina y el Líbano) parece haber ahuyentado a Washington de su política recién acuñada antes de que se secara la tinta. En el lado positivo, solo tenemos que demostrar la renuncia de Libia a las armas de destrucción masiva y algunas reformas provisionales en algunos estados árabes más pequeños.

Así que aquí está el balance para Afganistán, Irak, Irán, Israel, Palestina, Líbano y Egipto: peor, peor, peor, peor, peor, peor y peor. Con James Baker, Estados Unidos podría volver de los pecados del hijo a los pecados del padre. Después de todo, fueron Baker y George Bush padre quienes dejaron que quienes animaron a alzarse contra Saddam fueran asesinados en Irak al final de la primera guerra del Golfo, por no hablar de continuar con entusiasmo el prolongado pacto fáustico de Washington con petroautocracias como Arabia Saudí. Me han dicho que Condoleezza Rice, nada menos, ha observado con ironía que la palabra «democracia» apenas aparece en el informe Baker-Hamilton.

Muchas veces, en estas páginas y en otros lugares, he advertido contra las críticas reflexivas a Bush y el antiamericanismo instintivo. Estados Unidos no es, en absoluto, el único culpable. Mejorar Oriente Medio es uno de los retos más difíciles de la política mundial. Los pueblos de la región tienen gran responsabilidad por su propia situación. También nosotros, los europeos, por los pecados de acción del pasado y los pecados de omisión del presente. Pero Bush debe asumir la mayor parte de la culpa. Hay pocos ejemplos en la historia reciente de un fracaso tan rotundo. Enhorabuena, señor Presidente; ha cometido un desastre tremendo. ¿Estados Unidos está transformando Oriente Medio? Un recordatorio de lo bien que fue la última vez es un artículo del historiador británico TIMOTHY GARTON ASH publicado en Substack el 8 de marzo de 2026. Este comentario fue publicado por primera vez en The Guardian el 14 de diciembre de 2006. Si desea volver a publicarlo, utilice este enlace .