viernes, 31 de julio de 2026

BOAS NOITES, DESCANSADE E DOCES SOÑOS. HOXE, VENRES, 31 DE XULLO DE 2026, EN GALEGO

 





Ola de novo, amigos. Boas noites, descansade e doces soños a todos esta noite de venres a sábado, do 31 de xullo ao 1 de agosto de 2026. Espero que pasarades un bo día coas vosas familias e amigos. Grazas de corazón por pasarvos polo blog. Alégrame pensar que disfrutastes da vosa visita. Tamaragua, meus amigos. Que a deusa Fortuna e o benévolo Destino vos acompañen. Ata mañá. Quérovos. Bicos. HArendt















DE LA TARDE QUE CAE. LA SELECCIÓN NATURAL NO PREMIA AL MAS FUERTE, POR PEDRO SILVERIO. 31 DE JULIO DE 2026

 





Ignacio Martínez Mendizábal es catedrático de Antropología de la Universidad de Alcalá y codirector de los yacimientos de Atapuerca. Como corresponsable de las investigaciones en la provincia de Burgos ha conseguido arrojar luz sobre lo que pensábamos que eran nuestros orígenes como especie. Y lo hace sabiendo que tenemos que liberarnos de los prejuicios a la hora de interpretar los hallazgos arqueológicos. 

Se suele decir que en Atapuerca no solo han encontrado huesos, sino «amor fosilizado». ¿Cómo cambia nuestra percepción de la prehistoria descubrir que la compasión ya estaba presente hace medio millón de años? Este es, sin duda, uno de los hallazgos que más impacto ha tenido a nivel popular, más allá de la academia. El yacimiento de la Sima de los Huesos nos ha permitido ver que la gente que vivía hace medio millón de años era mucho más humana de lo que nos imaginábamos. Tradicionalmente, el imaginario colectivo asociaba lo primitivo o lo antiguo con lo salvaje y lo bárbaro. Sin embargo, lo que estamos viendo es precisamente lo contrario: cuidados a personas vulnerables que nos devuelven una imagen de humanidad irrebatible. Esto nos dice mucho sobre nosotros mismos, pues revela que la compasión no es un invento reciente, sino algo profundamente antiguo en nuestra evolución y en nuestro linaje. Al analizar el pasado, no vemos estas cosas directamente en los fósiles, sino que los interpretamos a la luz de lo que sabemos de la especie humana actual. Sabemos que hoy somos una especie súper cooperativa, con una capacidad de cooperación única en la biosfera que trasciende los lazos de consanguinidad. En otras especies sociales, como chimpancés o delfines, la sociabilidad es principalmente familiar; nosotros, en cambio, cooperamos con personas con las que no tenemos ningún vínculo de sangre por un propósito común. Al rastrear esto hacia atrás, casos como los de cuidados a vulnerables son datos «fuertes» que nos hablan de grupos muy cohesionados donde existía la empatía: esa capacidad emocional de sentir lo que siente el otro. Es lo que hace que hoy te estremezcas al ver noticias del terremoto de Venezuela; sientes su angustia sin conocerlos. Eso es lo que hemos llamado «amor fosilizado»: la prueba de que todo el grupo ayudaba a quienes no podían valerse por sí mismos.

El caso de ‘Benjamina’, la niña con craneosinostosis, es emblemático. ¿Qué nos dice su existencia sobre la supuesta «ley del más fuerte» en la evolución humana? Benjamina es el paradigma, una niña que sufría una enfermedad muy complicada y que logró sobrevivir hasta los 12 años en un entorno sin cuidados médicos modernos. Pero es que ahora tenemos un caso todavía más impactante: el de ‘Tina’, una niña neandertal con síndrome de Down que sobrevivió entre los 6 y los 11 años. El caso de Tina es fundamental porque refuerza al de Benjamina; cuando tienes un solo caso, siempre cabe la sospecha de que sea algo aislado o mal interpretado, pero ahora tenemos dos individuos en linajes que entroncan hace casi un millón de años. Si esto existía en los neandertales y existe en nosotros, es razonable pensar que o bien apareció en paralelo —lo cual es biológicamente fascinante— o lo heredamos de un antepasado común muy lejano. Esto rompe totalmente con la idea subjetiva de la «ley del más fuerte». Darwin ya se dio cuenta de que, aunque compitas dentro del grupo por ser el «más guay» o el que más goles mete, la supervivencia de los individuos depende de que al grupo le vaya bien. Si sometes a una crisis gorda a dos grupos, uno formado por personas empáticas que cooperan y otro donde predomina el egoísmo del más fuerte, el grupo que colabora tiene muchísimas más probabilidades de sobrevivir. Nuestra supervivencia está ligada a la del grupo, por lo que la evolución ha seleccionado a las poblaciones más cooperativas. Usando una metáfora futbolística: un equipo de figuras que no cooperan pierde contra uno de gente más modesta que se ayuda en defensa y ataque. Cuidar de un individuo vulnerable no es «adaptativo» en términos individuales, pero es el síntoma de algo que sí lo es: la solidaridad que hace que el grupo sea excelente.

¿Es la atención a la diversidad, entonces, un rasgo definitorio de nuestra estirpe? Absolutamente. Somos tan empáticos que proyectamos amor incluso sobre mascotas u objetos. El problema es que solo activamos esa empatía con aquellos que reconocemos como parte de nuestro grupo, como «humanos». Cuando no reconocemos esa humanidad en el otro, somos capaces de cosificarlo, que es el origen del racismo, la xenofobia y las guerras. Por eso la integración consiste en conocerse: en el momento en que ves que el «otro» tiene niños que pasan por lo mismo que los tuyos, la empatía se pone en marcha automáticamente.

Usted ha investigado el caso de ‘Elvis’, un individuo anciano. ¿Fue la protección de los mayores la primera red de seguridad social de la historia? En nuestras sociedades occidentales actuales, los mayores a veces se ven como una carga, pero en una sociedad natural eran el «consejo de sabios». Los mayores tienen ascendencia sobre los demás y son fundamentales para moderar conflictos, cuidar a los pequeños y transmitir conocimientos vitales: qué plantas sirven para curar, por dónde van los caminos o cuándo va a llover. Son el pegamento que da cohesión al grupo. Con ‘Elvis’, el anciano con problemas de espalda de la Sima de los Huesos, siempre nos quedó la duda de si lo cuidaban por empatía o porque les era útil por su sabiduría. Sin embargo, los casos de las niñas Benjamina y Tina despejan esa duda: ellas no habían tenido tiempo de hacerse querer ni tenían conocimientos que aportar; su cuidado fue un acto de amor gratuito que no reportaba ningún beneficio material.

Darwin sostenía que el amor fue uno de los motores de la evolución. A la luz de Atapuerca, ¿la selección natural premió también la solidaridad? Sí, pero siempre a nivel de grupo. A nivel individual, ser solidario es casi un «tiro en el pie» porque sacrificas tus intereses y disminuyes tus probabilidades de reproducirte para beneficiar a otro. Si la selección fuera solo individual, el altruismo solo se daría entre parientes que comparten tus genes. La única manera de que la solidaridad se extendiera fuera de la consanguinidad es porque nuestra vida depende de la supervivencia del colectivo. Los grupos con más gente solidaria son los que, a la larga, han prevalecido en la historia evolutiva.

Atapuerca también muestra que hace 500.000 años ya se cuidaba a los muertos. ¿Es la consciencia del dolor ajeno lo que nos hace humanos? En la Sima de los Huesos tenemos la primera evidencia de grupos que se ocuparon de sus muertos, llevándolos a un sitio resguardado. Además, está ese objeto misterioso, el bifaz de piedra roja llamado ‘Excalibur’, que apareció junto a 30 cadáveres. Es difícil no asociarlo a algún tipo de ritual o simbolismo, aunque el simbolismo es imposible de demostrar científicamente. Lo que es fascinante es que esa conciencia de la muerte y del dolor ajeno no es exclusiva de nuestra especie, pues los neandertales también la tenían. Esto nos indica que es una adaptación biológica muy antigua y extremadamente lógica: si algo funciona para cohesionar al grupo, la evolución tiende a mantenerlo.

Usted sostiene que el lenguaje pudo surgir por la necesidad de compartir valores. ¿Significa esto que el lenguaje es más emotivo que racional? Es un debate complejo entre lingüistas y psicólogos. Nosotros en paleontología hemos desarrollado una línea para rastrear el «hardware» del lenguaje: la capacidad anatómica de percibir sonidos. Nuestro oído no es imparcial; está sintonizado para oír muy bien las frecuencias del lenguaje, incluso en ambientes con mucho ruido. Esto se mide a través del «ancho de banda»: cuanto mayor es el rango de sonidos que puedes oír bien, más eficiente es tu comunicación porque puedes crear muchas palabras cortas. Las palabras cortas son las mejores porque se producen y perciben rápido, con pocos errores; por eso en casi todas las lenguas la mayoría de palabras tienen tres sílabas o menos. Al aplicar esto a los fósiles, vemos que los australopitecos tenían un ancho de banda como el de un chimpancé. Pero en la Sima de los Huesos, hace medio millón de años, ya tenían un comportamiento muy complejo: cazaban bisontes, cuidaban a vulnerables y se ocupaban de los muertos; su ancho de banda era ya muy cercano al nuestro. Creo que las primeras fases del lenguaje sirvieron para cosas utilitarias e instrumentales, como enseñar a tallar la piedra o coordinar la caza. Pero una vez que tienes la herramienta —el lenguaje— y tu cerebro se hace más complejo, empiezas a usarla para expresar lo que tienes en la cabeza: desde sentimientos hasta quién nos ha creado.

Mirando al presente, usted señala que el futuro lo determinará la ética y no la tecnología. ¿Estamos perdiendo la brújula de la compasión? No creo que estemos perdiendo la compasión. En Occidente tenemos un problema porque el sistema económico ha intentado sustituir la ética por el beneficio material. Parece que lo único que cuenta es el precio de las cosas y el margen de beneficio, pero creo que es una cuestión pasajera. Cuando ocurren catástrofes como la Dana o crisis como la de Venezuela, ves que la ética sigue ahí, modulándolo todo. La tecnología es solo una herramienta; las bombas atómicas no se tiran solas, dependen de una decisión ética. Lo único que realmente pone en peligro nuestra humanidad es la dictadura del beneficio a cualquier costa, esos fondos de inversión despiadados capaces de sacrificarlo todo por un 3% más. Sin embargo, al hablar con directivos de grandes empresas, descubro con sorpresa que compartimos los mismos valores humanos; la compasión va en nuestra «placa base» genética y no creo que la tecnología nos vaya a deshumanizar.

¿El riesgo de deshumanización estaría entonces en la deriva hacia el transhumanismo o los cíborgs? Yo ya soy un poco cyborg: tengo un ligamento artificial en la rodilla y cristales en los ojos por cataratas. Pero eso son solo periféricos. Podemos robotizar el cuerpo, pero el núcleo duro, la conciencia y los recuerdos, es lo que nos hace ser quienes somos. Renunciar al cerebro para poner una máquina sería, literalmente, morir. Mucha gente querría un chip implantado para tener la capacidad de un móvil, pero nadie querría cambiar su «yo» por un robot.

¿Qué lecciones de Atapuerca podemos aplicar a problemas como la desigualdad o la superpoblación? Siendo honestos, Atapuerca no nos da claves para esos problemas porque son nuevos. En el pasado no existía la superpoblación ni estos niveles de desigualdad brutales. No había propiedad privada de los medios de producción; la riqueza de una persona era lo que podía llevar encima mientras caminaba. No se podía acumular riqueza quitándosela a otros a gran escala. Estamos en una situación que no tiene parangón en nuestra historia evolutiva.

¿Hemos subestimado la capacidad moral de las especies que nos precedieron? A menudo proyectamos nuestros prejuicios del presente sobre el pasado. En el siglo XIX se proyectaba el racismo y el machismo sobre los fósiles, pintando a los neandertales como brutos y a las mujeres siempre en el fondo de la cueva cuidando niños mientras los hombres cazaban. Pero los datos nos dicen otra cosa: hemos encontrado tumbas de mujeres con instrumentos de caza mayor. El pasado se reconstruye con los ojos del presente y eso es peligroso porque, cuando esos prejuicios se plasman en cuadros o museos, vuelven a nosotros con el sello de «conocimiento científico» y refuerzan nuestras ideas preconcebidas. Lo más honesto que podemos decir es que hace 500.000 años ya existía la empatía y la cohesión de grupo; eso es lo que sabemos de verdad.

¿Cuál ha sido el gran éxito de Atapuerca, no solo a nivel científico sino como proyecto social? Atapuerca es un éxito porque es un triángulo único: yacimientos extraordinarios, un equipo científico que lleva 40 años trabajando unido y, sobre todo, un proyecto social donde la sociedad civil y los políticos se han comprometido. Es un ejemplo de que cuando estamos juntos por una idea común, sin importar las ideologías, somos capaces de lograr cosas increíbles. Pedro Silverio es filósofo. Ethic, 21 de julio de 2026.



















DEL CAFÉ DE SOBREMESA. UN MILAGRO AL MES, POR DELIA RODRÍGUEZ. 31 DE JULIO DE 2026

 







La primera vez que vi la foto de Leo Messi bañando a un Lamine Yamal bebé tuve la única reacción lógica posible: pensar que era una viral más falso que los whatsapps del hijo que no tengo pidiéndome dinero. Conocen ya la historia: en 2007 el fotógrafo deportivo Joan Monfort recibe el encargo de realizar un calendario solidario porque su periódico, Sport, colabora con Unicef y la Fundación Barça en un programa de protección de la infancia. La idea es simple: niños del barrio de Rocafonda, en Mataró (Barcelona), retratados junto a jugadores. El bebé de cinco meses de una joven pareja y un tímido futbolista que casi no sabe cómo interaccionar con él acaban posando juntos. En una de las versiones aparece la madre; en otra están ellos solos. El niño acabó jugando en el Barça y la escena fue olvidada por todos… excepto por su padre, que la recuperó hace dos años en su Instagram. Tras la final del Mundial donde el mejor jugador del mundo y su heredero se enfrentaron, la fotografía imposible inundó medios y redes nacionales e internacionales.

Tiene guasa que una imagen real pero que parece falsa sea el icono del festival de irracionalidades que ha sido este Mundial: he visto más vídeos de animales prediciendo resultados, rituales supersticiosos de la afición, bulos sobre la mágica mala influencia de las novias, declaraciones falseadas con inteligencia artificial y mediums justificando la actuación de Argentina más por oscuros trabajos energéticos que por minutos de partidos. Sobre la foto existen tres teorías: que fue una simple casualidad, que es la prueba de que los grandes poderes ocultos tienen un plan, y que fue un milagro. “¿Crees en Dios?”, le preguntó el periodista Joan Josep Pallàs a Monfort. “La verdad es que no creía ni en Dios, ni en el destino, ni creía que todo estaba escrito, ni creía en muchas cosas que ahora empiezo a creer, y me estoy planteando la vida de otra manera, la verdad”, responde. Ni él mismo confió en la foto hasta que comprobó los negativos. Pero, ¿cómo de excepcional debe ser una casualidad para ascender a la categoría de milagro? Si interactuamos con los demás ocho horas al día, nos pasan unas 30.000 cosas cada jornada, un millón al mes. Si definimos milagro como un evento que sucede una vez entre un millón, “debemos esperar un milagro, de media, cada mes”, escribió el físico Freeman Dyson sobre la ley de Littlewood, llamada así por el matemático británico del mismo nombre.

Los milagros, pues, son decepcionantemente cotidianos, y lo habitual es que ni siquiera nos demos cuenta de que han ocurrido porque son insignificantes. Sobreactuamos ante ellos porque a nuestro cerebro le gustan poco los números grandes y mucho las narraciones redondas: si los vuelos desde tu ciudad están baratos y conoces a cientos o miles de personas, no es tan raro encontrarte allí con tu vecino. Las explicaciones las damos a posteriori, y elegimos la que mejor nos encaja. Podría haberse tratado de otra foto, en otro momento, de otro deporte o con otros protagonistas. Además, la propia situación pudo influir en la visión de los padres de Yamal para el futuro de su hijo. Como dice mi compañero Kiko Llaneras, especializado en datos, cuando le pregunto: “Es una casualidad astronómica. Pero todo lo que pasa lo es en cierto modo: todos somos hijos de una casualidad astronómica”. Puede que lo verdaderamente milagroso sea que un bebé nacido con tantas cosas en contra como para aparecer en un calendario solidario se convierta en una superestrella. Delia Rodríguez es escritora. El País, 30 de julio de 2026.






















DE LAS VIÑETAS DE HUMOR DEL BLOG DE HOY VIERNES, 31 DE JULIO DE 2026

 




























DEL ARCHIVO DEL BLOG. EL ODIO COMO PLACEBO, POR JORDI AMAT. PUBLICADO EL 25 DE AGOSTO DE 2024





 


El odio es un buen negocio, su difusión es barata, sus beneficios inmediatos, comenta en El País [La banalidad del odio. 25/08/2024] el escritor Jordi Amat. No es necesario que haya perversidad, dice, son muy pocos quienes tienen los recursos y la perfidia de Elon Musk. La mayoría de las veces es mucho más banal. El odio al otro, que es un placebo contra el miedo a la incertidumbre, es una inversión asegurada y de alta rentabilidad para aumentar el número de seguidores en las redes y, a más seguidores, mayor capacidad para viralizar y, así, con la mecánica actual de Twitter, más pasta.

Este parece ser el modelo de negocio del desarrollador Farhan Asif, de 32 años, al que detuvieron esta semana en Lahore, la segunda ciudad del Pakistán. La orden la dio el ala de delitos cibernéticos de la Agencia Federal de Investigación, que, entre otros motivos, lo acusa de ciberterrorismo. Leo la información en el periódico The Express Tribune. En su casa le incautaron dos ordenadores portátiles y un teléfono móvil. Los investigadores pudieron evidenciar que esos dispositivos estaban vinculados a Channel3 Now, un medio que se presentaba como estadounidense.

El 29 de julio, en un pueblo del noroeste de Inglaterra, un hombre armado con un cuchillo atacó a los asistentes a un taller que bailaban canciones de Taylor Swift. Murieron tres niñas, ocho personas resultaron heridas. En las redes se dijo que el asesino era un inmigrante musulmán o un inmigrante ilegal. Era un rumor, no una noticia, pero los retuits ya se contaban por miles y en especial cuando influencers de extrema derecha (los Alvises de la vida están bien repartidos) dieron credibilidad al bulo. A las 4 y 49 minutos de la tarde, en esos canales, se identificó al asesino: un tal Ali al Shakati que en 2023 había llegado ilegalmente al Reino Unido en barco. No importaba que las autoridades lo desmintiesen o que en la localidad nadie respondiera a ese nombre. La desinformación, que ese mismo día ya llegó a plataformas sépticas españolas como 8TV, se aceleró cuando antes de las seis de la tarde Channel3 Now difundió ese nombre.

El 31 de julio Sky News describió cómo había sido el proceso de desinformación, una dinámica ensayada aquí tras la tragedia vivida en Mocejón. El 8 de agosto Marianna Spring —periodista de la BBC dedicada a redes y desinformación— publicó otro artículo espléndido. Es la diferencia entre bulos y periodismo. El canal no estaba vinculado a la contrainteligencia rusa. “Parece ser una operación comercial que intenta agregar noticias sobre el crimen mientras gana dinero en las redes sociales”. Localizó un presunto jugador de hockey amateur de Nueva Escocia que trabajaba en aquel canal. Después, a través de sus amigos en Facebook, llegó a Farhan Asif. Le escribió y la bloqueó en Instagram, pero luego la periodista recibió un mensaje por correo electrónico firmado por un tal Kevin afirmando que Channel3 Now tenía la sede en Houston. Le dijo que la difusión de la falsa identidad de Ali al Shakati, por la que se disculpaba, no era atribuible al equipo de Pakistán y que era exagerado que la información suministrada por el canal fuese el activador de los disturbios racistas.

La noche del crimen empezaron los disturbios racistas en el Reino Unido. Más de 1.000 detenidos. La web de Channel3 Now desapareció, también sus cuentas en Youtube o Facebook, pero su rastro sigue en X. El rastro del negocio. Porque el odio consiguió lo que pretendía: una ola de clics. Es rentable para cuentas con enfoque comercial como la de Farhan Asif. Y así consiguió también lo que parece buscar su propietario, como explicó Marta Peirano con la mirada puesta en las presidenciales de Estados Unidos: Elon Musk, comentando imágenes de violencia callejera en las calles inglesas, sentenció que la guerra civil era inevitable. Jordi Amat es filólogo.

























DEL POEMA DE CADA DÍA. FRENTE A LA VIDA RECOJO ESTE GRITO DESGARRADO, POR MAGDA PORTAL (1900-1989)

 







FRENTE A LA VIDA RECOJO ESTE GRITO DESGARRADO



Frente a la Vida recojo este grito desgarrado,

ancha ola que se estrella en

la playa de mi corazón

no tengo procedencia

amo la Tierra

porque vengo del seno de la Tierra,

pero tengo los brazos

tendidos al Mar

el sol castiga mis espaldas

y la sonrisa de la mafiana

tiene besos salobres

abre sus rejas la ciudad  para los esclavos del hambre

donde el hombre tatuado de tristeza muerde el pan cotidiano:

“todos los días son iguales”

gran argolla

ojos de ajusticiado

manos que arañan las ideas oscuras,

nubes alegres,

alegría del campo

alegría del cielo

alegría del Mar

Alegría -vidrios rotos- las lagrimas

quiebran en arcoiris el paisaje

persignado de amor

con la pequeña cruz a cuestas

hombre esclavo -pequeño hijo de la Tierra

donde todo es prestado

hasta la luz que ríe

sobre su frente condenada.



MAGDA PORTAL (1900-1989)

poetisa peruana




***




María Magdalena Julia del Portal Moreno (Barranco, 27 de mayo de 1900 - 11 de julio de 1989), más conocida como Magda Portal, fue una poeta, narradora, activista social y miembro fundadora del APRA, al lado de Víctor Raúl Haya de la Torre. En este partido militó durante veinte años (1928-1948), pero renunció al no estar de acuerdo con su cambio de orientación ideológica. José Carlos Mariátegui elogió su obra poética, y la calificó como «la primera poetisa del Perú». Fue la primera poeta mujer de la corriente vanguardista, no solo del Perú sino de toda Latinoamérica. Destacó además por su activismo social, particularmente en favor de los derechos civiles de las mujeres. Fue la primera representante del feminismo militante en el Perú.













DEL ASUNTO DEL DÍA. EL HUMO NUBLA LA MENTE, POR MÀRIUS CAROL. 31 DE JULIO DE 2026

 





The Platters convirtieron la canción de un musical de 1933 en un superventas, un cuarto de siglo más tarde. Los boomers crecimos viendo bailar a nuestros padres Smoke gets in your   eyes (El humo ciega tus ojos). Dos versiones se hicieron muy populares en España, la de Los Cinco Latinos y la de José Guardiola. La versión castellana acababa una de sus estrofas con la frase: “Y el humo te cegó para siempre el corazón”. Mi generación supimos muy pronto que el humo no dejaba ver la realidad, lo que ignorábamos es que, a veces, nubla también la mente.

Eso se podría deducir escuchando a Ester Muñoz, portavoz del PP, decir que el cambio climático es un mantra que repite la izquierda para no asumir responsabilidades, ni responder de la mala gestión del Gobierno. He llegado a pensar que se inspiró  para su declaración en Miguel Bosé, que sigue atrapado en el terraplanismo y va esparciendo ideas­ parecidas. Más le valdría leer a Yuval Noah Harari, que canta peor que Bosé, pero tiene la mente más despejada, cuando avisa de un cataclismo si no se movilizan recursos (por encima del 2% del PIB mundial) contra el cambio climático.

De la portavoz del PP se espera algo más que decir como Bosé que el cambio climático es un mantra

¿Un mantra de la progresía? Pero si hasta ChatGPT podría haberla informado de que el 95% de los científicos del planeta avalan su existencia. El planeta se está calentado por el incremento de los gases de efecto invernadero a un ritmo no visto en 10.000 años. La temperatura aumenta, las capas de hielo se reducen, los glaciares desaparecen, el nivel del mar sube y los acontecimientos extremos por las altas temperaturas se multiplican. El clima se está modificando a velocidad de vértigo, sin que se ponga remedio, lo que complica la adaptación a olas de calor e incendios cada vez más extremos. Lo que no quiere decir que los políticos no deban invertir más en prevención, en medios de extinción, en investigar las estrategias contra el fuego o en intervenir en los bosques.

La presidenta de Madrid, ante la llamada de Pedro Sánchez a un pacto de Estado contra el cambio climático, ha respondido que se pretende solventar el problema “con soluciones de brocha gorda”. Pues adelante con el pincel de acuarela, con el que siempre podrá difuminar el color del desastre. Màrius Carol es consejero editorial de La Vanguardia. 30 de julio de 2026.



















OLA, BOS DÍAS A TODOS E FELIZ VENRES, HOXE, 31 DE XULLO DE 2026, EN GALEGO

 






Ola, bos días a todos e feliz venres, hoxe, 31 de xullo de 2026, último día do mes. Nada novo que contar. Todo segue igual… Imos ás entradas do blog de hoxe. No tema de hoxe, a asesora editorial de La Vanguardia escribe o seguinte: Na miña xeración, aprendemos moi cedo que o fume nos impide ver a realidade; o que non sabiamos é que, ás veces, tamén nubra a mente. Isto podería deducirse de escoitar a Ester Muñoz, portavoz do PP, dicir que o cambio climático é un mantra repetido pola esquerda para evitar asumir responsabilidades ou responder pola mala xestión do goberno. Incluso cheguei a pensar que se inspirou en Miguel Bosé para a súa declaración, que segue estancado na teoría da Terra plana e continúa a difundir ideas semellantes. Mellor lle faría ler a Yuval Noah Harari, que canta peor que Bosé, pero ten a mente máis clara, cando advirte dun cataclismo se non se mobilizan recursos (por riba do 2% do PIB global) contra o cambio climático. Da portavoz do PP agardamos máis que dicir, como Bosé, que o cambio climático é un mantra, pero quizais sexa pedir demasiado... O poema do día, da poeta peruana Magda Portal (1900-1989), comeza con estes versos desgarradores: Ante a Vida recollo este berro angustiado,/onda ancha que rompe na/praia do meu corazón. O arquivo do blog é máis recente do habitual hoxe, de agosto de 2024. Foi escrito por Jordi Amata, quen defendía que o odio aos demais é un placebo contra o medo á incerteza, un investimento garantido e moi rendible para aumentar o número de seguidores nas redes sociais. Afirmaba que máis seguidores significan unha maior capacidade de viralidade e, polo tanto, coa mecánica actual de Twitter, máis cartos. Na sección de café de despois de xantar, a escritora Delia Rodríguez cóntanos o milagre da foto de Messi bañando a Yamal. Hai tres teorías sobre a foto: que foi unha simple coincidencia, que é a proba de que os grandes poderes ocultos teñen un plan e que foi un milagre. E na sección da tarde, Ignacio Martínez Mendizábal, profesor de Antropoloxía na Universidade de Alcalá e codirector dos xacementos arqueolóxicos de Atapuerca, entrevistado por Pedro Silverio, analiza como a investigación en Atapuerca arroxou luz sobre o que pensabamos que eran as nosas orixes como especie. E faino sabendo que debemos liberarnos de prexuízos á hora de interpretar os achados arqueolóxicos. E para rematar, como sempre, o autor do blog envía os seus desexos diarios de boas noites aos seus lectores, desexándolles todo o mellor da deusa da Fortuna e dos benévolos Destinos. Que teñades un bo día. Espero que as publicacións de hoxe vos resulten interesantes. Tamaragua, amigos. Vémonos de novo nun mes, se deus quere. HArendt




















jueves, 30 de julio de 2026

BUENAS NOCHES, FELIZ DESCANSO Y DULCES SUEÑOS. HOY JUEVES, 30 DE JULIO DE 2026, EN ESPAÑOL






Hola de nuevo, amigos. Buenas noches, feliz descanso y dulces sueños a todos esta noche de jueves a viernes, del 30 al 31 de julio de 2026. Espero que hayan pasado un buen día en compañía  de sus familias y amigos. Gracias de todo corazón por haberse dado una vuelta por el blog. Me alegraría creer que han disfrutado de su visita. Tamaragua, amigos míos. Que la diosa Fortuna y las benevolentes Moiras les sean favorables. Hasta mañana. Les quiero. Besos. HArendt