DESDE EL TRÓPICO DE CÁNCER (20 ANIVERSARIO)
El blog de HArendt (2006-2026) Pensar para comprender, comprender para actuar
martes, 15 de septiembre de 2026
DEL ARCHIVO DEL BLOG. DENUNCIAS ANÓNIMAS, POR JAVIER MARÍAS (EL PAÍS). PUBLICADO EL 15 DE SEPTIEMBRE DE 2019
Sin dar la cara, cualquiera puede atribuirle a otro una vileza, impunemente. Pero hoy, los Estados, la prensa, la policía, alientan una sociedad de delatores. Me gustaría saber desde cuándo y por qué las denuncias anónimas tienen valor y merecen crédito, o la prensa “seria” se hace eco de ellas y las aumenta y acaba por elevarlas a la categoría de “verdad”. Una denuncia anónima ha sido siempre algo ruin y cobarde, a lo que se solía hacer caso omiso. Sin dar la cara ni el nombre, cualquiera puede atribuirle a otro una vileza, impunemente: no se arriesga a ser desmentido, a que se le afee el infundio, a que el calumniado lo demande por difamación. Hoy, lejos de condenarse, esas denuncias se fomentan, y los Estados, la prensa, la policía, alientan una sociedad de delatores, con todas las garantías para el delator. Se invita a la gente a que denuncie a sus parientes, vecinos y conocidos, y a la vez nos horrorizamos de esa misma práctica cuando la llevaba a cabo la Stasi. Lo que se mostraba en la película La vida de los otros es lo que hoy propician nuestras democracias. Hay quienes sostienen que esto está bien según el delito: abuso de menores, narcotráfico, terrorismo, fechorías eclesiásticas, medioambientales o de corrupción. Puede ser, pero es muy fácil que la justificación de unos casos lleve rápidamente a la de todos. La línea es tan delgada que más vale no intentar convertir a los ciudadanos en soplones anónimos y arbitrarios, porque, si todos lo son, entonces ninguno estamos a salvo. Cualquiera que nos tenga ojeriza o envidia, o se sienta ofendido por nuestra existencia, nos la puede arruinar con unas declaraciones a la prensa o unos tuits anónimos.
Hace poco este periódico dio una cobertura exagerada (dos páginas enteras el primer día) a los supuestos acosos de Plácido Domingo. Uno iba leyendo la prolija información y se encontraba con que: 1) de las nueve denunciantes sólo una daba su nombre; 2) ninguna había acudido a la policía ni a un juez; 3) los hechos hoy aireados se remontaban a veinte o treinta años atrás; 4) no se presentaban pruebas ni testimonios imparciales, sólo las afirmaciones anónimas y las de la cantante Patricia Wulf. La fuente era Associated Press. Que ésta sea una agencia fiable significa poco si no aporta pruebas. También el New York Times ha incurrido en pifias en más de una ocasión. Cualquier periódico debería saber que lo mal hecho, mal hecho está, venga de donde venga.
Miraba uno en qué consistían las acusaciones. No he visto a Domingo más que en televisión y no tengo ni idea de cómo es. Dando por buenas esas acusaciones (y ya es dar), sería lo que comúnmente se llama “un ligón”. “Que alguien te esté cogiendo la mano durante un almuerzo de negocios es raro, o que te ponga la suya en la rodilla”, dice una voz anónima. Bueno, yo no lo veo raro: indica que quien lo hace pretende ligar o es “tocón”, como Mercedes Milá, que no paraba de tocar a sus entrevistados sin aparente intención. Otra voz asegura que Domingo le pidió insistentemente salir con ella. Eso significa que le gustaba, pero no veo delito ni cerdada ahí. Siete de las mujeres aseveran que sus carreras se vieron afectadas “por los avances no consentidos de Domingo”. Me temo que eso no hay forma de saberlo a ciencia cierta, y ningún avance puede ser consentido hasta que la persona “avanzada” da o deniega su consentimiento. La gente “prueba”, tanto hombres como mujeres —muchas mujeres, sí—, y hasta anteayer era la forma natural y aceptada de ligar. Dos de las denunciantes “sucumbieron” a las proposiciones del tenor. “¿Cómo le dices no a Dios?”, se pregunta una de ellas. Dan ganas de contestarle: “Pues diciéndole que no. Y además, nadie ha visto nunca a Dios”. La otra alega: “Me quedé sin excusas”, lo cual es una alegación extraña, porque siempre se puede dejar una de excusas y decir: “Es que no quiero y ya está”. ¿Acaso Domingo las forzó o amenazó? No, al parecer sus felonías van de proponer tomar una copa a besar a una mujer en la cara y “apoyar una mano en un lado de su pecho” (luego no “en su pecho”); de coger a otra por la cintura cuando se cruzaban y besarla “muy cerca de la boca” (luego no “en la boca”) a preguntar reiteradamente: “¿Te tienes que ir a casa?” Wulf, víctima de esta ofensiva pregunta, reconoce que Domingo no llegó a tocarla, “pero no había duda de sus intenciones”. Uno se asombra de que ahora se juzguen las intenciones y además estén penadas. Domingo puede que fuera un pelmazo, pero no un depredador sexual.
¿Merecía todo esto dos páginas enteras y el linchamiento subsiguiente? Ya he leído aquí mismo un par de artículos en los que, oportunistamente, se juntaba a Domingo con el nunca condenado Woody Allen, Michael Jackson y el millonario Epstein, involucrado en una red de menores. ¿Es todo lo mismo? Para los inquisidores actuales, sí. EL PAÍS no podía silenciar la “noticia” de Associated Press, pero sí haberle dedicado una modesta columna, hasta ver si las acusaciones eran menos insustanciales. El daño ya está hecho, sin embargo, y Domingo no se quitará jamás el sambenito de “acosador sexual”. Por ocho denuncias despreciablemente anónimas y la de Wulf, a la que el cantante no llegó a tocar. Basta de juicios populares precipitados y condenatorios, por favor. Javier Marías es escritor.
DEL POEMA DE CADA DÍA. HOY, A MI MUJER, DE UMBERTO SABA (1883-1957)
A MI MUJER
Eres como una joven
una blanca gallina.
Se le ahuecan las plumas
al viento, el cuello inclina
para beber, rasca en la tierra;
pero al andar tiene el lento
paso tuyo de reina,
va marcando la hierba,
opulenta y soberbia.
Ella es mejor que el macho.
Ella es como todas
las hembras de todos
los serenos animales
que acercan a Dios.
Así, si mi mirada o si mi juicio
no me engañan, tu igual está entre ellas
y no en otra mujer.
Cuando la noche duerme,
las polluelas
producen voces que recuerdan esas
dulcísimas con las que de tus penas
te quejas, sin saber
que tu voz tiene la misma suave y triste
música del gallinero.
Eres como una grávida
ternera,
libre todavía y sin
pesadumbre, incluso alegre;
si la acaricias, el cuello
vuelve, donde un rosa
tierno tiñe su carne.
Si la encuentras y mugir
la oyes, es tan quejoso
ese sonido, que hierba
arrancas para hacerle un don.
Es así como te ofrezco
mi don cuando eres triste.
Eres como una perra
buena, que tiene siempre
tanta dulzura en los ojos
y crueldad en el alma.
A tus pies, una santa,
parece que arde
en un indomable fervor,
y así te contempla
como a su Dios y Señor.
Cuando en casa o por la calle
te sigue, a quien sólo intente
acercársete, los dientes
cándidos le enseña
y entonces su amor sufre
de celos.
Eres como la pávida
coneja. Dentro de la estrecha
jaula, al verte se levanta
rígida,
y hacia ti sus orejas
altas y firmes extiende;
si las sobras y los rábanos
le llevas, sobre ellos
se acurruca y busca
los ángulos oscuros.
¿Quién podría ese alimento
arrebatarle? ¿Quién, el pelo
que se arranca del dorso
para añadirlo al nido
donde ha de parir?
¿Quién hacerte sufrir?
Eres como la golondrina
que vuelve en primavera.
Pero en el otoño parte;
y tú no tienes este arte.
Tú tienes esto de la golondrina:
ademanes ligeros;
esto que a mí, que me sentía y era
viejo, me anunciaba otra primavera.
Eres como la prudente
hormiga. De ella, cuando
salen al campo,
habla la abuela al niño
que la acompaña.
Y también en la abeja
te encuentro, y en todas
las hembras de todos
los serenos animales
que acercan a Dios;
y en ninguna otra mujer.
UMBERTO SABA (1883-1957)
poeta italiano
***
Umberto Poli (Trieste, 9 de marzo de 1883 - Goricia, 25 de agosto de 1957), Umberto Saba, poeta y novelista italiano. Considerado dentro del hermetismo en sus primeros libros, inaugura posteriormente una línea poética alternativa, ajena a la búsqueda de un lenguaje puro y absoluto. La dolencia nerviosa que padecía le indujo a la terapia psicoanalítica; nació, de este modo, la necesidad de profundizar en el conocimiento de la producción de Freud que, junto con la de Nietzsche, se habría de convertir en el instrumento esencial para comprender la realidad de la condición humana. En años sucesivos fue tratado de su depresión sin que al parecer le desapareciera. Pero la poesía de Saba encontró una nueva vitalidad bajo el impulso de la experiencia psicoanalítica.
DEL ASUNTO DEL DÍA. DOLLY PARTON CANTA A MARX Y ENGELS, POR RAQUEL PELÁEZ (EL PAÍS). 15 DE SEPTIEMBRE DE 2026
El día 1 de septiembre, a toda persona de bien le brota en la boca una pipa de filósofo existencialista y una voz pesarosa que se pregunta desde el centro del pecho cómo es posible que tantísimo tiempo de la vida se vaya por el desagüe del trabajo. En 9 to 5, una de sus tres canciones más célebres, Dolly Parton resumía con una pasmosa candidez el universalísimo sentimiento de la alienación laboral que a Karl Marx tanta tinta le costó plasmar: “Trabajar de nueve a cinco, vaya forma de ganarse la vida / Lo que te pagan apenas alcanza para sobrevivir y todo son exigencias a cambio de nada / Además usan tus ideas y nunca te reconocen el mérito / Es suficiente para volverte loco si te dejas”. Vendrán los puristas y los amargados a decir que esa señora con las tetas tan grandes no conoció los horrores de las fábricas que documentó Engels y que ella por mucho que presumiese de orígenes humildes era una rubia millonaria, bastante más empleadora que empleada. No importa. Currar es un engorro y lo saben desde los tecnoligarcas que quieren darle toda nuestra faena a la inteligencia artificial hasta el presidente del Gobierno, al que le ha estado dando una pereza impresionante volver a una rutina que últimamente exige contestar preguntas muy incómodas, además de desmontar los ardides de la internacional ultraderechista. Y mientras tanto, ya nadie canta la Internacional socialista. Resulta terriblemente molesto que en un país con 19 millones de personas asalariadas solo nos pongamos a hablar de trabajo y sueldos cuando llega gente en tropel a postularse para los puestos que nadie quiere o cuando algún jefazo de la patronal nos reprocha tener que pagarnos las cotizaciones. Con tanto barullo xenófobo quizá no se hayan enterado de que desde el viernes vivimos en un país donde los jubilados pueden volver al tajo a cambio de cobrar menos pensión. Hay que prolongar a toda costa la vida laboral, no sea que de viejos tengamos tiempo para filosofar sobre el sentido de la vida. Raquel Peláez es escritora.
lunes, 14 de septiembre de 2026
BONES NITS, FELIÇ DESCANS I DOLÇOS SOMNIS. 14 DE SETEMBRE DE 2026
Hola de nou, amics. Bona nit, feliç descans i somnis dolços a tots aquesta nit de dilluns, 14 de setembre de 2026. Espero que hagin passat un bon dia en companyia de les seves famílies i amics. Gràcies de tot cor per haver-se fet una volta pel bloc. M'alegraria creure que han gaudit de la visita. Tamaragua, amics meus. Que la deessa Fortuna i les benvolents Moiras els siguin favorables. Fins demà. Els vull. HArendt
ENTRADA NÚM. 11434
DE LA TARDE QUE CAE. UN VERANO HOMÉRICO, POR EMILIO DEL RÍO (LA VANGUARDIA). 14 DE SEPTIEMBRE DE 2016
“¿Cómo te llamas?”, pregunta Polifemo. “Nadie”, responde Ulises. Es una escena genial de la Odisea. Ulises y sus compañeros están atrapados en la cueva del cíclope. Lo emborracha, lo ciega y, cuando Polifemo pide ayuda, los demás cíclopes preguntan quién lo ataca: “¡Nadie me mata!”, responde. Y se marchan.
Ulises ha vencido a la fuerza con la inteligencia. Pero ya a salvo lo estropea: su orgullo vence a su prudencia y grita su verdadero nombre. Es la hybris, la soberbia. Polifemo, hijo de Poseidón, pide entonces a su padre que impida a Ulises regresar a Ítaca.
Esta escena no aparece en la película de Nolan. Se lo perdonamos, porque ha convertido a Homero en un fenómeno mundial. La Odisea se ha convertido en una de las películas más taquilleras de la historia –lleva 1.500 millones de dólares recaudados– y millones de espectadores hablan de Ulises, Penélope o Circe. Muchos se acercan así a una de las primeras y más grandes obras de la literatura universal.
Y descubrirán que la Odisea sirve para la vida. Que debemos conocer nuestras debilidades, como Ulises ante las sirenas; que a veces hay que elegir entre dos males, como entre Escila y Caribdis, y que conviene tener una Ítaca a la que dirigirnos. Homero no alecciona, cuenta historias, historias para la vida. Miles de años después seguimos reconociéndonos en ellas.
Por eso debemos preguntarnos por qué arrinconamos a los clásicos en nuestras aulas. Nuestros jóvenes necesitan conocer las historias, las palabras, los mitos y las ideas con las que nuestra civilización lleva siglos intentando comprender qué somos. Antígona, Ulises o Eneas no son antiguallas. Hablan del amor, del poder, de la amistad, del miedo, de la libertad, de la muerte, de la soberbia.
Hablan de nosotros y de nuestra manera de entender el mundo: no se entienden tres mil años de arte, literatura o música sin los clásicos grecolatinos. Nos ayudan a pensar por nosotros mismos, a formar ciudadanos críticos y libres. Por eso todos los alumnos deberían cursar Cultura Clásica al menos durante uno de ¡los cuatro cursos! de la ESO. Castilla y León puso esta materia como asignatura obligatoria y está a la cabeza de España en PISA, ¡bingo!
Nolan ha conseguido que este verano millones de personas vuelvan a Homero. Ahora falta que los clásicos vuelvan a nuestras aulas. Porque una sociedad que no sabe de dónde viene tampoco puede saber adónde va. Necesitamos a los clásicos para no convertirnos en nadie. Que no solo el verano sea homérico. Emilio del Río es escritor.
DEL CAFÉ DE SOBREMESA. USTED PUEDE SER UN TERRORISTA HOY, POR MARTA PEIRANO (EL PAÍS). 14 DE SEPTIEMBRE DE 2026
La Administración de Trump acaba de designar como terrorista global a un colectivo italiano que ofrece servicios de comunicación electrónicos: alojamiento web y dominios, email, listas de correo y una plataforma de blogs. Se llaman Autistici/Inventati (A/I) y, a diferencia del ecosistema Google/Meta/Apple/Microsoft/etc., no hacen telemetría ni perfilado del usuario, ni registran sus metadatos para saber dónde está en todo momento o quiénes son sus amigos. Sus algoritmos no predicen el momento perfecto de subir el precio del seguro sanitario después del cáncer de su hijo ni interpretan los indicios de un alcoholismo incipiente y un divorcio contencioso como el contexto perfecto para una campaña oscura sobre la inmigración. Ni siquiera leen sus comentarios políticos en el chat familiar ni guardan el calendario de actividades sindicales de su mujer para etiquetarlo como persona conflictiva en el mercado de trabajo. El servicio está diseñado para proteger la identidad y actividad del usuario. Todo está encriptado y no tienen llave para descifrarlo, aunque se la pida un juez.
El servicio es muy artesanal. Las solicitudes son evaluadas individualmente para acomodar sólo a aquellos que realmente lo necesitan: activistas, filtradores, investigadores independientes, abogados y otros objetivos probables de gobiernos represivos. Una vez adjudicada la cuenta, todos sus datos son destruidos. A/I no cobra por sus servicios ni recibe ayudas del Estado para pagar servidores exclusivos dentro de la UE y otros países dentro del marco jurídico del Reglamento de protección de datos. Se financia íntegramente con donaciones. La Administración de Trump los acusa de asociación con “células de Antifa y otros grupos violentos de extrema izquierda”, implicando dos cosas interesantes.
Primero, sugiere sin demostrarlo que A/I ha sido instrumental en los ataques contra infraestructuras vinculadas al sector tecnológico en Europa, como el ataque a la gigafactoría de Tesla en Alemania o el sabotaje de la Transalpine Pipeline. Segundo, implica que esos sabotajes son el equivalente europeo a otros movimientos estadounidenses contra la penalización del aborto y la destrucción de bosques, medios de comunicación independientes como un programa de radio anarquista en Carolina del Norte, o la Feria del Libro Anarquista de Seattle.
La base legal es una Orden Ejecutiva firmada por George W. Bush 12 días después de los atentados del 11 de septiembre. Se llama Bloqueo de bienes y prohibición de transacciones con personas que cometen, amenazan con cometer o apoyan el terrorismo. Está diseñada para cortar la financiación y la infraestructura económica del terrorismo internacional, y permite enjuiciar a cualquiera que preste “asistencia material, patrocinado o proporcionado apoyo financiero, material o tecnológico” a un acto de terrorismo. Según la Administración, eso incluye publicar blogs como Jane’s Revenge, contra a las restricciones al aborto, que nació tras la filtración de la sentencia que deshizo Roe contra Wade. O Defend the Atlanta Forest, el blog del movimiento Stop Cop City contra la construcción de un centro de entrenamiento para la policía de Atlanta que destruiría un bosque importante de la ciudad. O el del grupo antifascista de Portland que difundió nombres de agentes de ICE.
La nueva denominación congela toda la infraestructura económica, incluyendo vías de acceso a sus donaciones y fondos, como Visa y Mastercard. La misma jugada del Gobierno de Obama y Clinton contra Wikileaks y Julian Assange. Marta Peirano es escritora.






















