viernes, 29 de mayo de 2026

DEL CAFÉ DE SOBREMESA. SIN ARGUMENTARIO PARA ZAPATERO. 29 DE MAYO DE 2026

 






El Gobierno está tardando más de lo habitual en encontrar un argumentario para afrontar la imputación del expresidente Zapatero. Es un problema porque hay que llenar las horas del llamado análisis, que crecen hacia el infinito y exceden la realidad analizable. Y, sin directrices, andan las gentes desconcertadas haciendo lo que pueden, que a menudo es el ridículo. El frente lunático sugiere conspiraciones, un experto en comunicación ejerce de portavoz autorizado del expresidente y un presentador de la televisión pública insinúa que 10K igual no significaba diez mil sino diez kilómetros, cuando claramente se refería a Joseph K. y sus nueve primos. Se recuerda el respeto a la presunción de inocencia: así que a callar, por lo visto. A continuación se exhiben asombro y profunda tristeza. La sorpresa sorprende, puesto que hace tiempo que circulan informaciones inquietantes sobre Rodríguez Zapatero.

Pero da que pensar la teatralización de esa pena. Quien viera en el expresidente un faro moral, ¿no debería sentirse indignado ante la traición a los principios compartidos? Otros lo consideran demasiado ingenuo como para hacer las cosas que figuran en el auto. ¿Alguien que fue siete años presidente del Gobierno de España no conoce los resortes del poder? ¿Un hombre que se pasa los días hablando de ética anda por la vida con semejante despiste? Le engañan hasta creando mecanismos para borrar las huellas. Otro método es una variación de lo que Adorno llamaba la táctica del salami: niegas aspectos menores para destruir la credibilidad del conjunto. La táctica inversa es diluir el caso en generalizaciones. La versión más tosca es “Solo hay indicios y ya veremos, pero los otros (sobre los que no hay ningún indicio) hacen cosas peores”. Una finta más sofisticada señala la necesidad de un rediseño: hay que regular los lobbies (¿?), el papel de los ex (como dice David Mejía, es enternecedor pensar que quien no se siente constreñido por el Código Penal respetaría el estatuto de los expresidentes).

Para no hablar del asunto concreto, se amplía la preocupación: el papel de los exmandatarios, instituciones que de pronto nos importan, nuestra naturaleza caída. Pero no hace falta ascender tan deprisa en la cadena del ser: antes me preguntaría cómo se tardó tanto en detectar este grado de corrupción, por qué se considera que la financiación irregular es peor que, por ejemplo, chantajear a funcionarios que realizan investigaciones incómodas, y si tantas presuntas tramas de corrupción no acabarán siendo, en realidad, una sola. Daniel Gascón es periodista. El País, 28 de mayo de 2026.




























DE LAS VIÑETAS DE HUMOR DEL BLOG DE HOY VIERNES, 29 DE MAYO DE 2026

 























DEL ARCHIVO DEL BLOG. ESPEJOS, POR FERNANDO SAVATER. PUBLICADO EL 2 DE JUNIO DE 2017

 









Sin conocerlas a todas, no me atrevo a decir que Leni Riefenstahl fue la mujer más notable del siglo XX: lo que puedo asegurar sin miedo a equivocarme es que fue tan notable como las más notables. Por supuesto no digo mejor, ni más inteligente o mas artísticamente creadora, ni la más ejemplar: sólo notable, nada más ni nada menos que notable. Fue bailarina, actriz, directora de cine (una de las mejores de la historia), exploradora, fotógrafa, submarinista (empezó a bucear con más de setenta años) y vivió activa y lúcida para presentar un libro gráfico adecuadamente titulado Cinco vidas que celebraba su primer siglo en este mundo. Misión cumplida, murió al año siguiente. Su memoria está indeleblemente marcada por la famosa infamia de su documental El triunfo de la voluntad sobre el congreso nazi de Núremberg del año 1933, estéticamente irreprochable visión de la organización criminal que cuatro años después espantaría al mundo. Le costó varios años en campos de desnazificación tras la guerra y un baldón que la acompañó toda su larga vida.

Pero los hombres de su vida no fueron nazis ni arios, sino los Nuba, una tribu en Sudán del sur: “Extraordinariamente bellos, generosos, valientes”. Ellos le descubrieron el mar y ella, con su Polaroid, les hizo descubrirse a sí mismos. A cada foto que aparecía mágicamente en el papel, se decían unos a otros sonrientes: “Mira, éste eres tú”. Como carecían de espejos, no habían visto nunca su propio rostro. En nuestra era de milagros técnicos, sería bueno que inventasen una Polaroid de almas y así ver por fin la cara que llevamos y desconocemos, señalándonosla mutuamente: “¡Mírate, eres tú!”. Cuántas sorpresas, que amargo despertar. Ni bellos, ni generosos, ni valientes, nada que ver con los felices Nuba. Fernando Savater es filósofo. El País, 2 de junio de 2017.

















DEL POEMA DEL DÍA. CANTO A MÍ MISMO, POR WALTH WHITMAN. 29 DE MAYO DE 2026

 






CANTO A MÍ MISMO




Yo me celebro y me canto,

y de lo que me apropie te debes apropiar,

pues cada átomo mío te pertenece.

Ando vagabundo e invito a mi alma a que también lo haga,

ando vagabundo y me tiendo a mis anchas a mirar un tallo

de hierba estival.

Mi lengua, cada átomo de mi sangre, se formaron de este

suelo, de este aire.

Nacido aquí, de padres cuyos padres aquí también nacieron,

al igual que sus padres.

A mis treinta y siete años, con una salud perfecta,

he empezado a vivir, y sólo espero no dejar ya de hacerlo

hasta mi muerte.

Que se callen ahora las escuelas y los credos,

me sirvieron y nunca he de olvidarlo,

acojo el bien o el mal, dejo que todo hable sin importarme

el riesgo,

a la naturaleza sin frenos con su energía originaria.



***



Soy por igual del viejo y del joven, del necio y del sabio,

indiferente y atento a un tiempo con los demás,

maternal y paternal a la vez, niño y hombre,

formado de una materia tosca y de una materia delicada,

ciudadano de la Nación de muchas naciones, no menos

de las grandes que de las pequeñas;

soy del norte y del sur, soy un ranchero indolente y

hospitalario de orillas del Oconi,

un yanqui que se abre camino comerciando, con las

articulaciones más flexibles y rígidas del mundo,

un kentukiano que vaga por el valle de Elkon con polainas

de piel de reno, un hombre de Luisiana o de Georgia;

un lanchero que navega por lagos, por bahías o a lo largo de

costas, un nativo de Indiana, de Wisconsin, de Ohio.

Me siento a mis anchas entra las nieves canadienses, en

los bosques de los llanos altos y entre los pescadores de Terranova;

me encuentro a mi gusto en la flotilla rompehielos,

navegando con todos;

las colinas de Vermont, los bosques del Maine

y los ranchos de Texas me parecen mi casa;

compañero de gentes de California, compañero de los

hombres libres del noroeste (sus altas estaturas me encantan);

compañero de barqueros y de mineros, compañero de

todos los que se dan la mano: como y bebo con ellos;



***



¿Qué significa ser, en sus múltiples formas?

(Damos vueltas y vueltas rondando el mismo punto.)

Bastaría la almeja de valva endurecida, si no hubiera otros

seres más evolucionados.

Los hilos conductores que recorren mi cuerpo al punto

me detienen o me ponen en marcha,

recogen todo objeto y lo llevan indemne a través de mi

alma.

Con sólo remover o apretar con mis dedos, ya me siento dichoso,

y apenas si resisto el roce de mi cuerpo en contacto con otro.



***



¡Alerta holgazanes! ¡A las armas!

El pueblo amotinado va a derribar las puertas. Me siento

enloquecido.

Me encarno en todos los que sufren, los que son acosados,

me veo encarcelado, con un cuerpo distinto,

y siento su dolor sordo y constante.

Me vigilan los rudos carceleros, carabinas al hombro,

como a un reo,

o me dejan salir por la mañana para encerrarme luego

por la noche.

No hay un rebelde que lleven esposado a quien yo no acompañe,

esposado también y marchando a su lado

(más que el vivaz y alegre, soy el otro, el que aprieta sus

labios temblorosos entre un sudor de muerte).

No hay un muchacho acusado de robo al que yo no acompañe

en el banquillo, para que se me juzgue y me

condene.

Ni hay un enfermo de cólera que dé el último suspiro sin

que agonice con él,

mi rostro es ceniciento, mis músculos se tensan, y no hay

nadie que venga a consolarme;

los mendigos se encarnan en mi cuerpo y yo entro en los

suyos,

extiendo mi sombrero para pedir limosna con rostro avergonzado.



***



Todo está en mí. No sé qué es, pero sé que está en mí.

Retorcido y sudando, mi cuerpo queda luego tranquilo y

despejado,

y duermo, duermo mucho…

No lo conozco; no tiene nombre, es sólo una palabra que

nadie ha dicho nunca,

no está en un diccionario, y nadie lo ha expresado ni

captado en un símbolo.

Y gira sobre algo que es mayor que la tierra donde yo me

sostengo,

la creación es para eso como el amigo que me despierta

alegre con su abrazo.

Quizá pueda decir alguna cosa más… Bosquejos… Imploro

por todos mis hermanos y hermanas.

¿Lo veis, hermanos y hermanas míos muy queridos?

No es el caos ni la muerte… Es la forma, es la unidad, el

orden…

Es vida eterna… ¡Es la alegría!




WALTH WHITMAN (1819-1892)

poeta estadounidense






***






SONG OF MYSELF




I celebrate myself, and sing myself,

And what I assume you shall assume..

For every atom belonging to me as good belongs to you.

I loafe and invite my soul,

I lean and loafe at my ease observing a spear of summer grass.

My tongue, every atom of my blood, form'd from this soil, this air,

Born here of parents born here from parents the same, and their parents the same,

I, now thirty-seven years old in perfect health begin,

Hoping to cease not till death.

Creeds and schools in abeyance,

Retiring back a while sufficed at what they are, but never forgotten,

I harbor for good or bad, I permit to speak at every hazard,

Nature without check with original energy.



***




I am of old and young, of the foolish as much as the wise,

Regardless of others, ever regardful of others,

Maternal as well as paternal, a child as well as a man,

Stuff'd with the stuff that is coarse and stuff'd with the stuff that is fine,

One of the Nation of many nations, the smallest the same and the largest the same,

A Southerner soon as a Northerner, a planter nonchalant and hospitable down by the Oconee I live,

A Yankee bound my own way ready for trade, my joints the limberest joints on earth and the sternest joints on earth,

A Kentuckian walking the vale of the Elkhorn in my deer-skin leggings, a Louisianian or Georgian,

A boatman over lakes or bays or along coasts, a Hoosier, Badger, Buckeye;

At home on Canadian snow-shoes or up in the bush, or with fishermen of Newfoundland,

At home in the fleet of ice-boats, sailing with the rest and tacking,

At home on the hills of Vermont or in the woods of Maine, or the Texan ranch,

Comrade of Californians, comrade of free Northwest-ers, (loving their big proportions,)

Comrade of raftsmen and coalmen, comrade of all who shake hands and welcome to drink and meat;


***


To be in any form, what is that?

(Round and round we go, all of us, and ever come back thither,)

If nothing lay more develop'd the quahaug in its callous shell were sufficient.

Mine is no callous shell,

I have instant conductors all over me whether I pass or stop,

They seize every object and lead it harmlessly through me.

I merely stir, press, feel with my fingers, and am happy,

To touch my person to some one else's is about as much as I can stand.



***



You laggards there on guard! look to your arms!

In at the conquer'd doors they crowd! I am possest!

I embody all presences outlaw'd or suffering,

See myself in prison shaped like another man,

And feel the dull unintermitted pain.

For me the keepers of convicts shoulder their carbines and keep watch,

I am cast at dawn and brought back at night.

Not a mutineer walks handcuff'd to jail but I am handcuff'd also and walk by his side,

(I am less the jolly one there, and more the silent one with sweat on my twitching lips.)

Not a youngster is taken for larceny but I go up too, and am tried and sentenced.

Not a cholera patient lies at the last gasp but I also lie at the last gasp,

My face is ash-color'd, my sinews gnarl, away from me people retreat

Askers embody themselves in me and I am embodied in them,

I project my hat, sit shame-faced, and beg.



***



There is that in me—I do not know what it is—but I know it is in me.

Wrench'd and sweaty—calm and cool then my body becomes,

I sleep—I sleep long.

I do not know it—it is without name—it is a word unsaid,

It is not in any dictionary, utterance, symbol.

Something it swings on more than the earth I swing on,

To it the creation is the friend whose embracing awakes me.

Perhaps I might tell more. Outlines! I plead for my brothers and sisters.

Do you see O my brothers and sisters?

It is not chaos or death—it is form, union, plan—it is eternal life—it is Happiness.




WALTH WHITMAN (1819-1892)





***




Walter «Walt» Whitman (West Hills, Nueva York; 31 de mayo de 1819-Camden, Nueva Jersey; 26 de marzo de 1892) fue un poeta, enfermero voluntario, ensayista, periodista y humanista estadounidense; también escribió dos novelas. Su trabajo se inscribe en la transición entre el trascendentalismo y el realismo filosófico, incorporando ambos movimientos a su obra. Está considerado entre los más influyentes escritores del canon estadounidense y ha sido llamado el padre del verso libre. Su obra fue controvertida en su época, en particular su poemario de 1855, Hojas de hierba, que algunos describieron como obscena por su manifiesta sensualidad y sus abiertas referencias a la homosexualidad.