jueves, 11 de junio de 2026

DEL CAFÉ DE SOBREMESA. EN MI PROPIA CASITA, POR ELVIRA LINDO. 11 DE JUNIO DE 2026

 





Si se toma como una heroica victoria del pueblo el haber conseguido que a la Casita de Bad Bunny puedan entrar feos, gordas, sesentones, personas con discapacidad, torpes, chicas desaliñadas o, por subir a la utopía, aquellos puertorriqueños humildes a los que suponemos que Benito representa; si el triunfo de esta semana en la que se ha abusado de la palabra “contradicción” ha sido que seres poco agraciados sean admitidos en la dichosa Casita, lo que debiera celebrarse es que contemos con tiempo para andar ocupándonos de una reivindicación tan insustancial. Lo que se deduce de tanto debate autojustificativo es que necesitamos ahormar la realidad para que no se nos pille en un renuncio, más aún cuando con tanta frecuencia situamos la pureza en un listón tan alto. Resumiendo, si un rockero de 70 años se hubiera valido de ojeadores para pillar jovencitas entre el público le habría caído una buena, y con razón: polla vieja, viejuno, señoro, pero ha sido fascinante que quienes suelen apresurarse a señalar un comportamiento incorrecto apelaran ahora al derecho a gozar, citando la consabida frase de Emma Goldman que al parecer nunca dijo, “si no puedo bailar no es mi revolución”, pero con la que es imposible no estar de acuerdo. Pedirle a Benito Antonio una coherencia sin mácula es irreal. Benito Antonio, como todos estos artistas que envuelven su trabajo en una causa, sea feminismo, espiritualidad o identidad, y que ganan de golpe dinero y fama a espuertas, acaban arrollados por un capitalismo voraz que engulle cualquier discurso y lo escupe en merchandising. No quiero decir que para ser auténtico haya que ser pobre, porque cualquiera desarrolla mejor su trabajo si vive con holgura, pero cuando se sobrepasan ciertos límites de fama y privilegio es difícil no dejarse arrastrar por lo excesivo.

Recuerdo unas declaraciones de Paco de Lucía, hombre sincero y cabal donde los haya, en las que decía que él fue de izquierdas hasta que ganó los dos primeros millones de pesetas: “No construí una escuela, no mandé dinero a un país pobre, cogí el dinero y lo metí en el banco”. Si se tiene en cuenta que la fama y el dinero que pudo ganar el guitarrista a lo largo de una celebrada carrera no se puede comparar al éxito universal de alguien como Bad Bunny, pienso que sus palabras respondían a la necesidad de no presumir de altura moral. “Soy un burgués”, dijo con esa palabra que nos escuece. Lo afirmó el músico que elevó a los escenarios del Carnegie Hall, donde yo lo disfruté, la música del pueblo, nuestro blues patrio. Era el hombre que se vio con dinero y sintió alegría, cómo no, pero también ese pellizco de culpabilidad que persigue a quien no nació en la abundancia.

Ganar dinero no conlleva la renuncia a luchar por una sociedad justa (no puede negarse que la clase media ha sido esencial alzando la voz por los desfavorecidos o los olvidados), la cuestión es que deberíamos tener presente, uso el plural, que siempre es más fácil saltar al vacío con red. Con dinero todo es menos heroico. Y luego está el amor por la música, claro. Decía Martin Baron, el exdirector de The Washington Post, que no hay música pop como aquella que te hizo vibrar en tu primera juventud. Algo de cierto hay en eso, pero creo poseer una curiosidad insaciable y en absoluto desconozco el trabajo de Bad Bunny: unas veces me divierte, otras, me emociona, siempre me trae recuerdos de aquel acento boricua de un NuevaYol tan despreciado, no solo por los feroces republicanos, cuidado, también por esa sociedad altiva que ha mirado por encima del hombro a una comunidad históricamente excluida. No reúno las condiciones para estar en la dichosa Casita VIP, y es un alivio carecer de ese deseo. Mi propia casa me basta y sobra para perderme en la música, el ritmo lo llevo en la sangre y, por lo demás, vivan Willie Colon y Rubén Blades, los papás de la criatura, que el niño en cuestión no nació de un repollo. Elvira Lindo es escritora. El País, 7 de junio de 2026.























DE LAS VIÑETAS DE HUMOR DEL BLOG DE HOY JUEVES, 11 DE JUNIO DE 2026

 

































DEL ARCHIVO DEL BLOG. CRÍTICOS CON LA CRISIS, POR HARENDT. PUBLICADO EL 19 DE JUNIO DE 2012

 






Lo sé, lo sé, no hace falta que me lo recuerden... Todas las generalizaciones son malas, al igual que los prejuicios, pero como bien dice mi admirada Hannah Arendt en "¿Qué es la política?" (Paidós, Barcelona, 1997), sin prejuicios, "entendidos en el espacio público-político como aquello que sin darnos cuenta compartimos todos y sobre lo que ya no juzgamos, no podríamos pensar ni vivir, porque una vida desprovista de prejucios exigiría una atención sobrehumana, una constante disposición, imposible de conseguir, a dejarse afectar en cada momento por toda la realidad, como si cada día fuera el primero o el del Juicio Final".

Vamos pues con las generalizaciones y los prejucios: 1.º ¿Qué se necesita para ser Premio Nobel?: ¿Prestigio, reconocimiento, competencia acreditada, originalidad, rigor intelectual?... 2.º ¿Qué se necesita para ser un buen economista?: ¿Estudios, preparación, imaginación, rigor profesional?... 3.º ¿Qué se necesita para ser político?: ¿Palabrería, imagen, locuacidad, insensatez, descaro, incompetencia, irresponsabilidad, desvergüenza, caradura?... 4.º ¿Que se necesita para triunfar y medrar en el mundo de las finanzas?: ¿Lo mismo que para ser político, y además, falta de escrúpulos, mendacidad, cinismo,  vocación innata de ladrón y cierta dosis de mafioso potencial?... Sintetizando: en el mundo de la política y el de las finanzas contra más caradura e incompetente seas más posibilidades tienes de alcanzar el éxito; basta con echarle cara al asunto, aprender a alabar a tu jefe sin que se te note en demasía, no llevar nunca la contraria a los de arriba, y si es preciso hacerles chups, chups..., dialéctico, se sobreentiende...

Quizá sea por eso de los prejuicios que el filósofo Jürgen Habermas y los economistas Paul Krugman y Joseph Stiglitz, tengan tan mala fama entre los defensores del pensamiento único neoliberal que nos atenaza. Entre los tres suman dos premios Nobel en Economía y dos Príncipes de Asturias en Ciencias Sociales. No es extraño que la derecha los deteste, pues los tres se han posicionado desde su innegable prestigio académico y profesional contra el pensamiento y las prácticas económicas neoliberales de la Unión Europea y de sus gobiernos nacionales, el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, y de la gestión que dichos organismos vienen haciendo de la crisis financiera que asola el euro y las economías europeas.

Joseph Eugene Stiglitz (1943) es un economista y profesor estadounidense, premio Nobel de Economía en 2001, conocido por su visión crítica de la globalización, de los economistas de libre mercado (a quienes llama "fundamentalistas de libre mercado") y de algunas de las instituciones internacionales de crédito como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Se le considera como neokeynesiano,  y es uno de los economistas más leídos y citados del mundo.

Paul Krugman (1953) es otro economista estadounidense también cercano a los planteamientos neokeynesianos.  Profesor en la Universidad de Princeton, galardonado en 2008 con el premio Nobel de Economía, ha estudiado lo mucho que la economía tiene de política o, lo que es lo mismo, los intereses y las fuerzas que se mueven en el trasfondo de la disciplina económica desenmascarado las falacias que se esconden tras ciertos intereses económicos.

Jürgen Habermas (1929) es el filósofo vivo más eminente de Europa, miembro de la segunda generación de la Escuela de Frankfurt y uno de los exponentes de la Teoría crítica desarrollada en el Instituto de Investigación Social. Sus análisis y reflexiones se han orientado hacia la fundamentación de la ética discursiva, la defensa de la democracia deliberativa y de los principios del Estado de derecho, las bases normativas requeridas para configurar e incluso constitucionalizar una esfera pública mundial y una acendrada defensa del proyecto político que representa la Unión Europea, que a su juicio debe llevar a la constitución de la República Federal Europea.

En su más reciente libro, "La constitución de Europa" (Trotta, Madrid, 2012), Jürgen Habermas realiza un lúcido análisis de las causas de la crisis que atraviesa Europa: "El estrechamiento de miras economicistas, dice en él, resulta tanto más incomprensible en la medida en que los expertos parecen estar de acuerdo en el diagnóstico de las causas más profundas de la crisis: la falta de competencias de la Unión Europea para la armonización necesaria de unas economías nacionales que profundizan drásticamente sus diferencias en lo relativo a su competitividad. Lo cierto es -añade- que a corto plazo la crisis actual acapara toda la atención, siendo así, que los actores no deben olvidar que solo a largo plazo se puede subsanar un error básico como es el de una unión monetaria sin las necesarias capacidades políticas de regulación en el ámbito europeo".

"Hace falta más Europa, sigue más adelante, pero hasta ahora, a todos los gobiernos implicados les falta valentía, patalean desorientados y atrapados entre la espada y la pared de los imperativos de los grandes bancos y las agencias de calificación de riesgos, por un lado, y su miedo ante una inminente pérdida de legitimación frente a sus propias poblaciones, frustradas, por otro". 

"Frente al tremendo peso de los problemas, añade, sería de esperar que los políticos pusieran por fin, sin añadir ningún pero, las cartas europeas sobre la mesa e informaran con claridad a la población la sobre relación de costes a corto plazo y los beneficios verdaderos del significado histórico del proyecto europeo, superando su miedo a los estados de ánimo demoscópicos y confiando en la fuerza persuasiva de los buenos argumentos. Pero todos los gobiernos implicados, concluye, y todos los partidos políticos se arredran ante ese paso congraciándose con un populismo que ellos mismos provocaron mediante el encubrimiento de un tema complejo y poco querido, haciendo que la política parezca contener el aliento y agache la cabeza en el umbral de la unificación económica y política de Europa". ¿Les suena la letra de la canción? A los sufridos españoles, griegos, portugueses, irlandeses e italianos, seguro que sí, por desgracia.    

Hace solo unos días, en el diario económico Expansión, Stiglitz se pronunciaba con rotundidad sobre el rescate bancario solicitado por España: "No funcionará, afirma,  si el gobierno español rescata a los bancos y la banca rescata al Gobierno, el sistema se convierte en una economía vudú". ¿Se equivocará esta vez o acertará?; crucemos los dedos mientras los dados ruedan...

Sobre las opiniones de Krugman al respecto, también muy crítico con las posibilidades de la economía española y de toda la zona euro, nada mejor que seguirlas en el blog que mantiene casi a diario en el diario El País. Se lo recomiendo encarecidamente. Y sean felices, por favor, a pesar del gobierno. Tamaragua, amigos. HArendt























DEL POEMA DE CADA DÍA. LOS PRODIGIOS DEL AMOR, POR JORGE DOT. 11 DE JUNIO DE 2026

 





LOS PRODIGIOS DEL AMOR



Las cosas que la lluvia explica

Son de amor

Por eso su rumor nos calma

Y su intimidad nos resulta fértil

Y por eso tu sonrisa destaca

Tras el cristal y el vaho

A pesar de la soledad

Y de la melancolía

Como si alegre estuvieses llorando




La maravilla es una elección

Y aunque yo no haya decidido tus ojos

Ni su brillo ni su tristeza

He querido escoger la belleza

De tu corazón




Son incontables las maravillas

Que preceden y suceden

Al placer de haberte soñado




La experiencia ya ha desentrañado tu valor

No esperes pues que el tiempo deshaga tu belleza

Porque no ocurrirá a los ojos del amor




La neblina de hoy difumina el aire

Haciéndolo denso y turbio

Mientras la claridad espera

Sobre nubes y cerros

En el amor altísimo de tus ojos



JORGE DOT (1963)



***



Jorge Dot Saldaña nació en Tudela, Navarra, España, en 1963, hijo de Jorge y de Ramona, es fundador y presidente de la Fundación Alambique para la Poesía y miembro de la tertulia El Alambique, de Madrid, desde hace más de veintiséis años. Desde la Fundación Alambique para la Poesía, Jorge Dot ha desarrollado una intensa labor de promoción de la poesía a través de las revistas El  Alambique, La primera piedra y Oropeles y Guiñapos, entre otras.













DEL ASUNTO DEL DÍA. LOS ATEOS ESTAMOS PASADOS DE MODA, POR SERGIO DEL MOLINO. 11 DE JUNIO DE 2026

 





No necesito encuestas para saber que pertenezco a una minoría. Me basta salir de casa y cruzar tres palabras con un semejante para sentirme muy poco semejante a él. La mayoría de los días ni siquiera tengo que hacer tal esfuerzo: con solo leer el periódico, los sentimientos de forastería, extrañamiento, soledad, incomprensión y alucine me borran la ilusión de pertenencia que he soñado por la noche. Pero está bien que los barómetros me confirmen la intuición. El último publicado en este periódico sobre asuntos religiosos determina que los ateos somos en España una minoría formada por el 16,6% de la población. No contamos ahí a los agnósticos, esos moderaditos. Los ateos somos rotundos, apostamos todo a la negación, no tenemos nada que ver con los que se encogen de hombros y se santiguan por si acaso.

Dos pequeñas catástrofes se nos acumulan en estos días de papamanía: a la ya inevitable resignación de sufrir en penitencia la pompa vaticana se añade la deserción de muchos colegas que, sin renegar nominalmente de su ateísmo, celebran a León XIV como si fuera la reencarnación simultánea de Immanuel Kant y de Karl Marx. Si ya les gustaba Francisco porque les recordaba a un guerrillero retirado, ahora han descubierto la grandeza intelectual de Prevost, y están en un tris de doctorarse como teólogos. De ese 16,6% de ateos, muy poquitos persistimos en nuestra resistencia a aceptar como guía al líder de una institución autoritaria que considera a las mujeres personas de segunda categoría, que sigue condenando a los homosexuales y que abusa de su influencia política para entorpecer avances sociales en materia de aborto y eutanasia. Por mucho que yo concuerde con el discurso sobre los inmigrantes, un demócrata no puede aceptar el mensaje papal de que la polarización se apaña invocando a una autoridad religiosa que habla de la democracia sin aplicársela a sí misma.

El ateísmo así concebido pronto será cosa de viejos gruñones, gente de otro siglo. “Ok boomer”, nos responderán, mientras León XIV aparece en la casita de Bad Bunny diciendo “six-seven”. ¿Qué podemos ofrecer ante tanta certeza y tanta elocuencia? Apenas nada: la vida sin propósito, vivida por el mero gusto de vivirla, vadeando sus amarguras y disfrutando de sus alegrías sin maldecir ni agradecer nada a Dios. El aquí y el ahora, el placer sin culpa y la moral basada en el respeto, sin la vigilancia ni el castigo divinos. Son cosas viejunas, saldos que nadie quiere. Reconozcamos, pues, nuestra derrota frente al Papa y retirémonos a pecar en paz y en silencio. Sergio del Molino es escritor. El País, 10 de junio de 2026.























EGUN ON. AGURRA NIRE HERRIALDEKO HIZKUNTZETAN. GAUR, OSTEGUNA, 2026KO EKAINAK 11, EUSKARAZ

 





Kaixo, egun on berriro guztioi, eta ostegun zoriontsua. Leon XIV.a Aita Santuak Bartzelonan Gaudíren Sagrada Familia elizan Jesukristoren Dorrea bedeinkatu eta inauguratu zuen ekitaldia benetan ederra izan zen, hain zuzen ere, bere heriotzaren mendeurrenean, Felipe eta Letizia erregeak eta Espainiako Gobernuko presidente Pedro Sánchez bertan zirela. Eta bihar, Aita Santua Kanariar Uharteetara joango da, lehenik Gran Canariara, eta hurrengo egunean Tenerifera. Hau da Aita Santuak bi uharteetan egingo dituen ekitaldien ordutegia: Gran Canarian, ostegunean, ekainaren 11n.

10:50: Gandoko Aire Basera iristea.

11:40: Migratzaileekin eta harrera erakundeekin bilera Arguineguín kaian.

13:30: Gotzainekin, apaizekin, diakonoekin, erlijiosoekin, seminaristarekin eta pastoral agenteekin bilera Las Palmas de Gran Canariako Santa Ana katedralean.

18:30: Meza handi baten ospakizuna aire zabalean Gran Canaria estadioan.

Tenerifen, ekainaren 12an, ostirala.

08:30: Irteera Gran Canariatik Tenerifera.

09:10: Iritsiera Tenerife Iparraldea-Los Rodeos aireportura.

09:30: Bilera migratzaileekin Las Raíces harrera zentroan.

10:10: Migratzaileen integrazioari buruzko ekitaldia La Lagunako Cristo Plazan.

12:15: Meza Santuaren ospakizuna Tenerifeko Santa Cruz portuan.

14:30: Agur ekitaldi ofiziala.

15:00: Itzulera Erromara. Baina geroago gehiago kontatuko dizuet horri buruz.

Pena da arazo logistikoek, neurri batean ulergarriak direnek, El Hierro uhartea bisitatzea eragotzi izana, Saharaz hegoaldeko Afrikako immigrazioaren helmuga-puntu gogokoena, Kanariar itsaslasterraren ondorioz (edo horregatik). Bide batez, gaur, ekainaren 11a, antzinako erromatarrek Fortuna jainkosaren eguna ospatzen zuten eguna izan zen. Gaur eta beti zurekin egon dadila. Tamaragua, lagunok. Zorte Andereak eta Patu onberak zuekin izan daitezela. Egun ona izan. Espero dut gaurko blog sarrerak interesgarriak iruditzea. Eta bihar berriro ikusiko zaituztet, Zorte Andereak uzten badu. HArendt















ENTRADA NÚM. 10756

miércoles, 10 de junio de 2026

BOAS NOITES, DOCE DESCANSO E DOCES SOÑOS. HOXE, MÉRCORES, 10 DE XUÑO DE 2026, EN GALEGO

 





Ola de novo, amigos. Boas noites, doces soños a todos nesta noite de mércores, 10 e 11 de xuño de 2026, mentres vexo pola televisión a misa do Papa León XIV na igrexa da Sagrada Familia, deseñada por Antoni Gaudí, a obra finalmente rematada da súa vida, e precisamente no centenario da súa morte, atropelado por un tranvía na súa querida Barcelona. Acompáñano os rei Felipe e a raíña Letizia, e o presidente do Goberno de España, Pedro Sánchez, e a súa esposa, que mañá viaxarán con el ás Illas Canarias. Esta mañá, o Papa estivo na Abadía de Montserrat, onde glosou o tema da pedofilia, precisamente nun dos epicentros do escándalo en Cataluña, evitando mencionalo nun dos lugares con máis casos denunciados en España: unhas cincocentas vítimas. Enténdoo. Non se trata de que asuma persoalmente o dano causado por algúns dos seus discípulos. Os crentes din que Xesús xa o fixo hai dous mil anos. Mañá, a partir das 6:00 da mañá (hora das Illas Canarias), atoparedes as novas entradas do blog para o xoves 11 de xuño de 2026. E catro horas e cincuenta minutos despois, desembarcará na miña querida illa de Gran Canaria, acompañado polo presidente do goberno Pedro Sánchez. É unha mágoa que problemas loxísticos, comprensibles ata certo punto, lle impedisen visitar a illa do Hierro, un punto de chegada preferido para os migrantes subsaharianos, grazas a (ou por culpa de) a corrente canaria. Tamaragua, amigos meus. Que a deusa Fortuna e o destino benévolo estean convosco. Ata mañá. Quérovos. Bicos. HArendt
















DE LA TARDE QUE CAE. ¿EXCOMBATIENTES DE LA TRANSICIÓN?, POR JULIÁN CASANOVA. 10 DE JUNIO DE 2026

 








A las 14.15 del domingo 23 de noviembre de 1975, una losa de granito de 1.500 kilos cubrió la fosa preparada para dar sepultura a Francisco Franco en la basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos.

Lo que entonces empezaba no tenía un curso ni un plan determinado. El grueso del caparazón de esa dictadura de cuarenta años, salida de un golpe de Estado y de una guerra de exterminio, no contenía el embrión de la democracia y tampoco el nuevo jefe del Estado, el rey Juan Carlos, ofrecía las mejores garantías. Poseía en sus manos un poderoso aparato represivo y había muchos fieles todavía dispuestos a defender sus privilegios, presentes en el ejército, en las Cortes, en el Consejo Nacional del Movimiento, en los sindicatos verticales, en los consejos de administración de las empresas públicas y en los medios de comunicación.

Carlos Arias Navarro, último presidente del Gobierno con Franco, continuó en el puesto en el primer Ejecutivo de la Monarquía. Los ministros que comenzaron su mandato el 13 de diciembre de 1975 habían acumulado un amplio y largo currículum como servidores del Caudillo. Arias les dijo que se les llamaba “para preservar y continuar la gigantesca obra de Francisco Franco, perfeccionándola y adecuándola a las exigencias de cada momento”. En realidad, fueron años sembrados de conflictos, de obstáculos previstos y de problemas inesperados, en un contexto de crisis económica y de incertidumbre política.

La descripción que hicieron los principales “reformistas” del franquismo presentes en ese Gobierno de Arias Navarro y en los posteriores de Adolfo Suárez no coincide con la aportada por las investigaciones más sólidas de la historiografía. El centro de esa explicación es que la transición a la democracia fue creación casi exclusiva de los dirigentes que estaban al frente de las instituciones de la dictadura.

Rodolfo Martín Villa fue un alumno aventajado de esa escuela: “La izquierda es la que enarbola la bandera de la democracia. Nosotros nos limitamos a traerla. Nada menos”, escribió en un libro publicado en 1984 con el significativo título de Al servicio del Estado. Uno de los momentos decisivos de su protagonismo ocurrió el 18 de noviembre de 1976, cuando 435 de 531 procuradores de las Cortes votaron a favor de la Ley para la Reforma Política. Para conseguir ese masivo apoyo, que propiciaría el desmantelamiento legal de las instituciones franquistas, a muchos procuradores les convencieron con promesas de premios, prebendas y cargos públicos. Suárez les advirtió del riesgo que asumían, si rechazaban el proyecto, de enfrentarse en el futuro cercano a una propuesta más rupturista que no tratara con tanta consideración su pasado autoritario y cuestionara sus privilegios y patrimonios: “salvo acostarnos con ellos, hicimos de todo”, le confesó Martín Villa al historiador Charles Powell en esa visión triunfante de la transición.

Aquel plan de las Cortes franquistas para continuar “el franquismo sin Franco” tuvo obstáculos desde arriba y una presión más fuerte de lo esperado desde abajo. Hubo que buscar acuerdos, una urgencia presentada después como virtud y esencia del “consenso”. Las protestas y los conflictos desaparecen, sin embargo, en los relatos de esa elite política que procedía de la dictadura.

La protesta no procedía solo de las filas del movimiento obrero. Junto a las movilizaciones que tenían su origen en los centros de trabajo proliferaron las acciones protagonizadas por sectores sociales, colectivos y organizaciones de diverso signo que habían surgido en los últimos años de la dictadura: las asociaciones estudiantiles, el movimiento ciudadano de los barrios, los sectores de base de la Iglesia, las reivindicaciones de intelectuales y profesionales, los jornaleros y pequeños propietarios agrícolas y otros grupos más o menos heterogéneos que representaban a nuevos movimientos sociales como el feminismo, el pacifismo o el ecologismo. Una auténtica eclosión de protestas democráticas que en los meses iniciales de 1976 sacudió el territorio español.

Los datos oficiales del Ministerio de la Gobernación reconocían que sólo en el primer trimestre había habido 17.455 huelgas, 1.627 manifestaciones y 283 encierros. José María de Areilza hablaba de las “olas de una galerna” para referirse al aluvión de huelgas, manifestaciones, encierros, asambleas, demandas salariales, peticiones de amnistía y libertad y reivindicaciones de autonomía, cada vez más presentes en los medios de comunicación, que hicieron comprender a las elites que monopolizaban el poder, y al propio Rey, que la situación se escapaba de sus manos y podían perderlo todo si no se emprendía un proyecto reformista más serio y decidido.

La mayoría de las acciones colectivas de protesta, aunque en general se desarrollaron por medios pacíficos, se situaban fuera de la legalidad vigente. No podía ser de otra manera en un escenario sin derechos de expresión, reunión y asociación. En 1976 había en España más de un millar de presos políticos, los miembros de la Brigada de Investigación Político-Social trabajaban con ahínco, el Tribunal de Orden Público (TOP) abrió en ese año casi cinco mil causas con penas de cárcel, sanciones administrativas y elevadas multas, y la censura se empleaba a fondo a través de las suspensiones gubernativas, las incautaciones de periódicos y los expedientes de la Dirección General de Prensa.

“La calle es mía”, decía Manuel Fraga, y en la calle se repetían las cargas policiales, el cierre de locales, las detenciones masivas, los encarcelamientos arbitrarios y los malos tratos y torturas en los cuarteles y comisarías. Y también disparos de metralleta. Un obrero muerto en Elda en el mes de febrero, víctimas mortales en Tarragona, en Sant Adrià de Besòs o en Basauri y, por encima de otros ejemplos, el trágico balance del asalto policial a la iglesia vitoriana de San Francisco de Asís: cinco trabajadores muertos y varias docenas de heridos. La masacre del 3 de marzo en Vitoria desencadenó una amplia campaña de protesta en toda España contra la impunidad y la brutalidad de la represión y desacreditó definitivamente las vanas promesas de reforma del Gobierno de Arias Navarro. Las movilizaciones de solidaridad con los presos políticos y con las víctimas de la violencia denunciaban también la permisividad de la policía, cuando no la connivencia, con los atentados de radicales ultraderechistas como las bandas de Guerrilleros de Cristo Rey o los jóvenes militantes de Fuerza Nueva.

El relato de aquellos ministros, como Rodolfo Martín Villa, que se define como “excombatiente” de la Transición, silenció también el largo y cruel terror que Franco y sus compañeros de armas iniciaron con la sublevación militar de julio de 1936. Durante la Guerra civil y en la posguerra decenas de miles de “enemigos” fueron eliminados. La paz de Franco destruyó familias enteras e impregnó la vida cotidiana de miedo, coerción y castigo. Su España fue un Estado policial, un omnipresente sistema de control y vigilancia que necesitó durante años políticas de venganza. La combinación de la represión y el culto a la personalidad consolidaron su poder. El peso de la ley se encargó del resto.

Las memorias se cruzaron con ardor en España desde los años noventa, después de un largo período de indiferencia política y social hacia la causa de las víctimas de la represión franquista. Las acciones para que esas víctimas tuvieran un reconocimiento público y una reparación moral encontraron, sin embargo, muchos obstáculos. Lo que no debe hacerse, dice ahora Martín Villa, es “imponer una memoria única”. Ese es uno de los principales desafíos de los historiadores, que intentamos diferenciar entre historia y memoria, entre conocimiento documentado y subjetividad. Pero los análisis documentados de los pasados infames se llevan mal con los relatos fáciles o de autobombo. En tiempos de mentiras y propaganda, necesitamos rigor y complejidad frente a las preconcepciones ideológicas y las lecturas sesgadas. Julián Casanova es catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza. El País, 9 de junio de 2026.






















DEL CAFÉ DE SOBREMESA. LA INTIMIDAD NO EXISTE, POR JAVIER SAMPEDRO. 10 DE JUNIO DE 2026

 






El debate sobre la privacidad siempre ha estado ligado a la tecnología. Las primeras discusiones se plantearon a finales del siglo XIX y se debieron a la invención de la fotografía. Una cosa es que corra el rumor de que has estado con el profesor Moriarty, y otra muy distinta que aparezca una foto de la reunión en la prensa tabloide. A lo largo del siglo XX, la intimidad fue intensificando su estatus legal hasta llegar a considerarse en muchos países como uno de los derechos humanos. “Todo el mundo tiene derecho al respeto de su vida privada y familiar, su casa y su correspondencia”, se puede leer en el Convenio Europeo de Derechos Humanos, redactado en 1950. Ya en los años ochenta, la incipiente digitalización llevó a incluir los datos personales bajo el paraguas de la protección legal. Los historiales médicos han sido el mejor ejemplo.

Cómo han cambiado las cosas. La privacidad se ha convertido en poco menos que una manía de boomers, si hemos de fiarnos de lo mucho que le resbala el concepto a la generación Z y siguientes. Los jóvenes han percibido con claridad que la intimidad no existe; sobre todo porque la tecnología la hace imposible, aunque también por la epidemia de exhibicionismo en la que vivimos anegados. También habrán ayudado las pelis de espías de Jason Bourne para acá, donde vemos a un grupo de operarios de la CIA en Langley (Virginia, EE UU) que pueden localizar a cualquier persona en cualquier aeropuerto o estación de tren del mundo en cuestión de segundos. Estas secuencias han sido hasta ahora una exageración, sin duda, pero están a punto de dejar de serlo. Que Anthropic se haya negado a facilitar al Pentágono los sistemas necesarios para la vigilancia masiva revela que esos sistemas ya han saltado a la estantería de no ficción.

Hay ahora mismo 14.000 satélites comerciales en órbita baja, y juntos pueden observar en tiempo real casi toda la superficie de la Tierra. Un directivo del sector ha descrito ese enjambre como un “globo vivo”, porque permite a los gobiernos y a las empresas ver cualquier cosa que esté cambiando en el mundo en cada momento. No sé si “globo vivo” es una buena metáfora, pero quizá ofrece una idea impresionista de una especie de medusa que envuelve a la Tierra percibiéndolo todo con sus 14.000 ojos. Si pretende ser una idea perturbadora, eso es justo lo que consigue.

Vantor Holdings, una compañía de software basada en Westminster (Colorado) y que ofrece servicios de inteligencia y observación terrestre con fines de defensa, espionaje y comercio, hace mapas 2D y 3D de casi toda la superficie de la Tierra, actualizados cada vez que el cliente lo considera necesario. Y tiene toda esa cobertura con solo 10 satélites en órbita baja. HawkEye 360, otra firma con sede en Herndon (Virginia), utiliza 30 satélites para detectar transmisiones de radio, sobre todo entre barcos, y cubre cada punto del planeta una vez a la hora. Parte de sus archivos son públicos desde abril, por cierto. Otras compañías detectan cualquier alteración del sistema GPS, sobre todo para usos militares. Y hay redes de satélites dedicados a verificar los tratados de desarme nuclear por el simple procedimiento de contar los misiles. El “globo vivo”, la medusa de los 14.000 ojos, es un actor geopolítico en sí mismo. No sabes si añorar los tiempos orwellianos en que eran los gobiernos quienes nos vigilaban.

No, amigos, la intimidad no existe. Es un mito del siglo XX. Vivimos todos en un panóptico de triangulación de repetidores telefónicos, geolocalización por satélite, mensajes no tan encriptados, gustos y compras y viajes y hábitos detectados, computados y monetizados. Lo único que nos puede salvar del desnudo integral es que no le interese a nadie. Javier Sampedro es divulgador científico. 6 de junio de 2026.