Ola de novo, amigos. Boas noites, descansade e doces soños a todos esta noite de mércores, 24-25 de xuño de 2026. Espero que pasarades un bo día coas vosas familias e amigos. Grazas de corazón por pasarvos polo blog. Alégrame pensar que disfrutastes da vosa visita. Tamaragua, meus amigos. Que a deusa Fortuna e o benévolo Destino vos acompañen. Ata mañá. Quérovos. Bicos. HArendt
DESDE EL TRÓPICO DE CÁNCER
El blog de HArendt (2006-2026) Pensar para comprender, comprender para actuar
miércoles, 24 de junio de 2026
DE LA TARDE QUE CAE. EL HOMBRE QUE COLECCIONABA QUIJOTES, POR IRENE LOZANO. 24 DE JUNIO DE 2026
Cuando Pedro Sánchez levanta la vista en su despacho de La Moncloa, ve un quijote. Desde hace años atesora una colección de figuritas del caballero andante, muchas adquiridas en Mojácar. Allí un escándalo menor de presunta compra de votos fue utilizado por la derecha en plena campaña de 2023 para acusarle personalmente de pucherazo.
La historieta pasó a engrosar el saco de descartes de la derecha, donde han muerto no se sabe cuántas proclamas sobre la maldad intrínseca del sanchismo. ¿Qué pasa hoy por la cabeza del presidente del Gobierno? No es fácil saberlo. Se guarda: para muchos sigue siendo enigmático. Sus libros, en cuya escritura colaboré, permiten extraer conclusiones.
En Manual de Resistencia describe su llegada a casa, defenestrado como secretario general del PSOE, la noche del 1 de octubre de 2016. Encontró a Begoña “con lágrimas en los ojos”. Para su forja como líder político, se trata de un instante fundacional: “Empecé a cobrar conciencia de la capacidad de resistencia que podía llegar a tener”. Preguntar cómo hace para aguantar es como plantear por qué florece el edelweiss a 3.000 metros de altitud: es su hábitat. No es que se crezca en las dificultades, que también. Es que la épica de la remontada es, como dicen los cursis, su zona de confort.
Aquella toma de conciencia ocurrió en 2016, el año del umbral. Fue el año de la victoria de Donald Trump y del Brexit, fenómenos que ni los más agudos analistas entendieron entonces. Ahora sí: en 2016 acabó “el fin de la historia”, esa época en que las conquistas democráticas y sociales occidentales eran tan imposibles de perfeccionar que sólo había que mantenerlas, como un bello macizo de rosas.
Creímos que lo conquistado no se perdería nunca, pero ahora, engolfados en el posfin de la historia, vemos el rosal deshojarse. La vieja época se deshace, la nueva no cobra forma aún. Según Gramsci, en ese momento liminar surgen los monstruos. Los de esta época huelen a macho y a imperio, tienen un carácter autoritario y, por toda idea, la reacción. Propugnan tecnologías punta para el capitalismo de la vigilancia y aman la motosierra.
Sánchez leyó a Fukuyama y ahora lo padece: la historia primero se para y luego camina hacia atrás. Pero el Pedro resistente, forjado como líder español y europeo en esta década convulsa, está empeñado en avanzar.
Vive acontecimientos que no habían ocurrido antes, incluso ha protagonizado unos cuantos. Pero sufre algo inevitable: se juzga lo que él hace hoy con los parámetros de ayer, como si la historia siguiera detenida.
Se puede aventurar que, tras ocho años navegando el temporal, observa la línea de la playa electoral de 2027 y esboza una sonrisa de satisfacción. Allí podrá hacer balance de su mandato, mostrar esta España mejor que él ha impulsado. Su rival, por el contrario, solo tiene un saco de descartes repleto de historietas fallidas. Si la derecha hubiera estudiado a Sánchez con rigor, habría aflojado: puede aburrirse, pero no desfallecer. El acoso personal y la agitación promovida contra él es el combustible que acelera su motor interno.
La experiencia del poder le ha enseñado a reinterpretar el hostigamiento: si en Manual de resistencia aún expresaba desconcierto ante los brutales ataques, en Tierra Firme la perplejidad da paso a un preciso marco de análisis. Ha comprendido cómo funciona “la máquina del fango”, el juego sucio orientado a envenenar la conversación pública y cambiar gobiernos. Cree que una de sus misiones es desvelarlo.
Tiene absoluta confianza en los logros de su etapa: la economía que más crece de la UE, la culminación de los fondos europeos, la revolución energética, el salario mínimo creciente... Seguramente preferiría que las elecciones no fueran a cara de perro, pero le motivan.
No creo que infravalore a Alberto Núñez Feijóo: él sabe cuánto se equivocaron quienes lo infravaloraron a él. Pero el adversario dirige un partido que pide cárcel para su hermano: en tiempos liminares todo es posible. Cuando alcance la orilla, saltará animoso a jugar la partida, con una hoja de servicios a España tan imbatible a sus ojos como un chuletón.
No va a precipitarse: él tiene el tiempo en la mano. Sabe esperar, se ha vuelto un paciente maestro del autocontrol. Tiempo y calma para hacer camino, porque así se pondrá todo en su sitio. El estrés lo combate haciendo deporte, a menudo con Begoña.
Cuando la imputaron, sufrió. Aquellos cinco días de abril fueron críticos, pero la pareja salió de ellos más unida. Y juntos renovaron su compromiso resistente. Dos años después, el proceso judicial desquiciado es una clase magistral sobre la máquina del fango. Impartida, eso sí, sobre los huesos de Begoña. No creo que lo olvide nunca.
Él guarda el tiempo en la mano, porque sabe que la gente tiene ojos: el acoso a Begoña ya no lo desgasta; quizá incluso opere a su favor. Está decidido a ser él quien decida cuándo acaba la legislatura. No por nada, es su trabajo.
Su experiencia le dice que desoír a los prudentes le suele funcionar. Tal vez alguno le animara a complacer a EE UU respecto al aumento del gasto en Defensa. No lo escuchó. Después denunció el genocidio en Gaza y la guerra de Irán, y se convirtió en la némesis global de Trump. A estas alturas, confía de forma plena en su instinto.
Es de los veteranos del Consejo Europeo. En los últimos años ha visto a su amigo António Costa dimitir ante una endeble sospecha de corrupción; y al socialdemócrata Olaf Scholz, convocar una moción de confianza que sabía perdida para adelantar elecciones a continuación. Enzensberger los llamaría héroes de la retirada.
Pedro Sánchez los ha visto conducirse con las reglas elegantes del fin de la historia. Y también lo que vino después: en Portugal la ultraderecha ha pasado, en cuatro años, de 12 a 60 escaños. En Alemania los ultraderechistas de AfD obtuvieron en aquellas elecciones anticipadas el 21%, su mejor resultado histórico.
A este lado del umbral, asoma una forma de neofascismo, aún no sabemos cuál. Para un resistente —me atrevo a especular— la retirada elegante puede leerse como una suerte de narcisismo moral que antepone el bienestar de la conciencia a la lucha política. Quizá estos tiempos liminares no son de retirada sino de resistencia.
Con motivo de la Cumbre Progresista de abril en Barcelona, Sánchez habló mucho con Lula, cuyos huesos pasaron 580 días en la cárcel. El Comité de Derechos Humanos de la ONU dictaminó que se habían vulnerado sus garantías, su derecho a un juez imparcial y su libertad. Más aún: calificó de arbitraria su exclusión de las elecciones de 2018. Fue el año que ganó Jair Bolsonaro y nombró ministro de Justicia al juez que había condenado a Lula, Sérgio Moro.
Lula se convirtió en héroe cuando la resistencia lo llevó a prisión. Sánchez, al menos por ahora, sigue en La Moncloa. La pregunta que queda en el aire es si un resistente es capaz de identificar el momento en que ya no resulta posible resistir más. O si resiste porque en sus oídos resuena una melodía que habla de ganar o morir: We shall never surrender, esa melodía.
Los momentos liminares se comprenden mejor tiempo después: algún día sabremos si es resistencia o terquedad, virtud de época o carácter. Pero si me preguntaran si el presidente del Gobierno se siente acorralado, diría que esta mañana se ha levantado, ha mirado un quijote y ha dicho: es lunes, sigamos. Irene Lozano es escritora. Su último libro publicado es Contra la bazofia digital (Península). Ha colaborado con Pedro Sánchez en sus libros Manual de Resistencia y Tierra firme.
DEL CAFÉ DE SOBREMESA. MEMORIA HISTÓRICA, POR LUIS GARCÍA MONTERO. 24 DE JUNIO DE 2026
Preocupado por las ilusiones de un futuro más justo, siempre fui partidario de la memoria histórica. Ya de adolescente, sentí la necesidad de conocer lo que había ocurrido en 1936, la ejecución de García Lorca, el exilio de Antonio Machado, María Teresa León y Rafael Alberti. Después llegaron la lucha antifranquista de Blas de Otero y el derecho a la libertad sexual de Gloria Fuertes o Gil de Biedma. Pero la utilidad de la memoria ha cambiado para mí en los últimos tiempos y mi vocación de ciudadano libre necesita recordar todos los días, junto a las heridas del franquismo, el horror de las dictaduras que convirtieron la lucha por causas justas en una represión sistemática. Desde mi juventud maldigo a Stalin y a todos sus discípulos. Llenaron la existencia de barbarie igual que Hitler y Mussolini. Eso tampoco puedo olvidarlo, y es algo que protagoniza ahora mi memoria histórica.
Cada mañana, después de leer y escuchar las noticias, siento un deseo acuciante de que alguien meta en la cárcel a los jueces indecentes que traicionan su profesionalidad y se dedican a controlar los tiempos de un relato mezquino. Demuestran la autoridad antidemocrática que supone un poder no legitimado por los gobiernos, sino por la soberbia y la ideología de los oligarcas. Y ya no se trata de recuperar un gobierno al servicio de los intereses económicos del capitalismo, sino de acabar con cualquier ilusión que apueste por una democracia de carácter social. Por rabieta metería todas las mañanas a cuatro o cinco jueces en la cárcel. Entonces le pido a la memoria histórica que me recuerde el horror de Stalin y de las revoluciones pervertidas. Mejor resistir en las difíciles contradicciones de nuestra democracia. Más que meter en la cárcel a estos jueces, quisiera que la política tomase medidas para defender una verdadera independencia judicial, unas leyes al servicio de la ciudadanía. Y qué difícil lo tenemos. Luis García Montero es poeta y director del Instituto Cervantes. El País,22 de junio de 2026.
DEL ARCHIVO DEL BLOG. LAS DOS CULTURAS DE LA IZQUIERDA, POR ENRIQUE GIL CALVO. PUBLICADO EL 21 DE JUNIO DE 2017
Que el PP pueda gobernar pese a su patológica corrupción se debe a la división de la izquierda que le impide sumar fuerzas. ¿Por qué Podemos y PSOE resultan incapaces de negociar acuerdos mayoritarios? Es evidente que comparten tanto sus bases sociales, apenas separadas por una mera barrera generacional, como sus principales reivindicaciones y sus programas políticos, claramente compatibles al basarse ambos en un reformismo socialdemócrata en absoluto revolucionario. Entonces, ¿por qué no son capaces de negociar un programa común? Las razones que se dan son accesorias, al fundarse en cuestiones formales como el tipo de representación, o personalistas, dada la dificultad de confiar en alguien como Iglesias Turrión. Pero es posible que exista un factor más profundo, una especie de carencia congénita que veda, dificulta o hace problemático cualquier posible acuerdo.
Me refiero con ello a que en la herencia cultural de la izquierda coexisten dos culturas políticas disímiles y opuestas que resultan insolubles entre sí, en el sentido de que son tan incapaces de mezclarse como el agua y el aceite. Esto no es solo un problema español, pues se viene dando un poco por toda Europa. En el pasado ese criterio de demarcación separó y opuso al comunismo frente al socialismo, pero hoy se manifiesta preferentemente por la dicotomía entre populismo y socialdemocracia, que ha venido a heredar todo un legado histórico de incomprensiones e incompatibilidades mutuas. Y para caracterizar mejor ese infranqueable criterio de demarcación entre las dos culturas de la izquierda europea, lo sintetizaré en tres rasgos definitorios.
Ante todo la identidad colectiva, el quiénes somos nosotros, como cemento capaz de construir, integrar y erigir un sujeto político. Ambas culturas interpelan a unas mismas bases sociales heterogéneas entre sí, definibles como de clase media urbana (funcionarios y profesionales asalariados), de clase obrera (trabajadores de cuello azul) y de clase popular (empleados de servicios temporales y precarios). Pero mientras la tradición socialdemócrata trata de articularlas, estructurarlas y cohesionarlas apelando a sus intereses comunes, el populismo en cambio intenta hacerlo apelando a sus aversiones comunes, tal y como teorizó Laclau. Esto hace que la identidad populista se caracterice por su negatividad, pues necesita fabricar un enemigo del pueblo del que depende su propuesta de sujeto político. Mientras que la identidad socialdemócrata propone como objetivo positivo la creación política de oportunidades viables de ascenso social.
En segundo lugar, la estrategia o modelo de sociedad que se espera construir en el ejercicio del poder. La cultura socialdemócrata aspira al pluralismo universal incluyente, de tal modo que todos los sujetos sociales por diversos que sean logren cumplir sus aspiraciones. Un pluralismo que para Juan Linz es el mejor criterio de demarcación para trazar la frontera entre democracia y autoritarismo. Mientras que el populismo no busca desarrollar la pluralidad sino construir la hegemonía de Gramsci entendida como homogeneidad cultural, y de ahí su propensión a las purgas y las limpiezas excluyentes. Por eso la calidad democrática de la cultura populista deja tanto que desear.
Y por último, la táctica o método de competir por el poder, una vez que la lucha armada quedó descartada y las elecciones se convirtieron en “el único juego en la ciudad” (según la metáfora de Linz para definir la democracia). Pero como teorizó Elias, la competición electoral es la continuación de la guerra civil por medios incruentos. Y esto hace que competir por el poder resulte ambivalente, al basarse tanto en la negociación, el acuerdo y el pacto como en la lucha, el conflicto y el antagonismo. Pues bien, de estas dos dimensiones de lo político (que también definió Mouffe), la cultura socialdemócrata se basa en la búsqueda de compromisos de suma positiva por consenso mutuo, mientras que la razón populista tiende a exacerbar el conflicto antagónico. Y ello no tanto por una afinidad electiva con la épica del heroísmo viril (que como el valor se le supone al militante) como por puro marketing político, pues la violencia simbólica de la lucha sin cuartel parece un espectáculo más eficaz para captar la atención de la audiencia. De ahí que los populistas desprecien la tibieza del compromiso socialdemócrata y opten por la dialéctica del enemigo antagónico. Enrique Gil Calvo es catedrático de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid. El País, 21 de junio de 2017.
DEL POEMA DE CADA DÍA. CUARTO DE ALQUILER, POR FÉLIX FRANCISCO CASANOVA. 24 DE JUNIO DE 2026
CUARTO DE ALQUILER
Oler en el corredor
vieja colonia derramada
por una mujer, el olébano
que cosquilleó
la nariz de un moribundo
en su última hora
y esa risa lejana
de un parto feliz,
me exilian de estas paredes,
me susurran que yo no vivo aquí-
FÉLIX FRANCISCO CASANOVA (1956-1975)
poeta español
***
Félix Francisco Casanova fue un poeta y narrador nacido en Santa Cruz de la Palma en 1956. Fundó un grupo de rock y el movimiento literario Equipo Hovno. En 1973 obtuvo con El invernadero el premio Julio Tovar de poesía; en 1974, con la novela El don de Vorace, ganó el premio Benito Pérez Armas; su libro Una maleta llena de hojas ganó el premio organizado por el periódico La Tarde. Fue autor del diario Yo hubiera o hubiese amado. Estudiaba Filología Hispánica en la Universidad de La Laguna cuando falleció a los 19 años. Su muerte fue consecuencia de un escape de gas mientras se bañaba en su domicilio. En 2017 la editorial Demipage publicó sus Obras completas.
DEL ASUNTO DEL DIA. DEL 548 CUMPLEAÑOS DE MI CIUDAD, LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, POR HARENDT. 24 DE JUNIO DE 2026
Hoy, 24 de junio de 2026, El Real de Las Palmas, la actual ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, cumple 548 años. Cierto, todos cumplimos años, también las ciudades, y quizá no sea para tanto, pero no es muy habitual que una ciudad sepa la fecha exacta de su fundación, de su nacimiento y mucho menos de las circunstancias y hechos que dieron lugar a ello; no, al menos, en esta vieja tierra que es España. Pero no es el caso de mi ciudad. Se sabe la fecha exacta de su fundación, los motivos que la provocaron y de las vicisitudes que tuvo que afrontar en sus primeros momentos de existencia... Ensayo general de lo que solo catorce años más tarde sería la gesta del descubrimiento y colonización del continente americano.
Este es el relato que de su fundación hizo el historiador y prócer canario, paradigma de la Ilustración en las islas, Josep de Viera y Clavijo (1731-1813) en su libro "Noticias de la historia de Canarias". (Tomo I. Cupsa Editorial, Madrid, 1978) en edición de Alejandro Cioranescu. Dice asÍ:
"Libradas las referidas órdenes, se hicieron a la vela desde el Puerto de Santa María, a 28 de mayo de 1478, tres navíos bien pertrechados de municiones de guerra y boca, y surgieron en el de las Isletas de Canaria, a 24 de junio por la mañana. Aunque esta navegación fue de un mes, asegura Abreu Galindo que se hizo con próspero viento. Y habiendo desembarcado la tropa en aquel arenal, sin que hubiese quien la inquietase, fue la primera obra en la que se ocupó la de cortar algunos ramos de palma, con los cuales se formó una gran tienda, a cuya sombra erigieron un altar. Como era día de San Juan Bautista, celebró la misa el dean Bermúdez; y todos los soldados la oyeron devotamente, pidiendo a Dios con las armas en la mano les favoreciese en el exterminio de aquella pobre nación que iban a invadir. Después hizo marchar su gente el general Rejón hacia el territorio de Gando, con la mira de reedificar la torre que habían construido los Herrera y fortificarse en sus contornos; más habiendo llegado al barranco o río de Guiniguada, donde está la ciudad de Las Palmas, se presentó repentinamente al ejército una mujer anciana, vestida al uso del país, la que en buen castellano dijo a los nuestros que adónde iban; que el territorio de Gando quedaba todavía lejos y el camino era fragoso; que hallándose con avisos del desembarco, el guanarteme de Telde andaba acaudillando sus súbditos, y que aquel sitio de Guiniguada era un lugar más fuerte, inmediato al mar, bien provisto de agua y de leña, cubierto de palmas, álamos, dragos e higuerales y el más propio para trazar un campo, desde donde se podría recorrer toda la isla.
Como estas advertencias eran tales, que el general español no debía haber esperado a que una mujer canaria se las hiciese, al instante la tomaron por guía y fijaron el campo en el paraje que ella les señalaba. Pero apenas habían hecho alto las tropas y empezaban a levantar sus tiendas, se desapareció la canaria incógnita con admiración universal, Juan Rejón, que sin ser escrupuloso era devoto de Santa Ana, se persuadió o quiso persuadir a los otros que la madre de María Santísima, bajo la figura de aquella buena mujer, había descendido del cielo a dirigirle en el primer paso de su campaña; por tanto, dio orden para que se edificase allí una iglesia con la advocación de Santa Ana, cuyo patronato se ha conservado siempre.
La noticia de esta piadosa creencia (que también pudo ser estratagema política de Rejón para animar sus tropas) es de fray Juan Abreu Galindo; pero los demás escritores o la omiten o la reducen a circunstancias más regulares. Estos sólo dicen que habiendo sorprendido las espías españolas a cierto isleño anciano que pescaba en la ribera del mar, les dio aquel saludable consejo, sin añadir que el anciano se desapareciese ni que le tuviesen por ningún santo los cristianos que le cogieron.
Como quiera que fuese, no hay duda que se formó el campo español en las márgenes del Guiniguada; a una legua corta del puerto; que lo fortificaron con una gran muralla de piedra y troncos de palma; que se construyó un torreón y un largo almacén para las provisiones; que se intituló, desde luego, el "Real de Las Palmas", a causa de la gran copia que había de ellas, todas frondosas y eminentes, y que se edificó la pequeña iglesia de Santa Ana, ermita ahora de San Antonio Abad". Eso ocurría, tal día como el de hoy de hace 548 años. Nacía El Real de Las Palmas, la actual ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. Sede primada de la Iglesia de África, primera ciudad fundada por españoles fuera de Europa.
Nuestra ciudad, con 548 años de historia, fue en sus inicios más campamento militar que urbe. El Real de Las Palmas, levantado en la margen derecha del barranco Guiniguada, fue el primer centro urbano ultramarino de Europa y sirvió como ejemplo para crear centenares de ciudades en América, desde la Patagonia a Estados Unidos.
En poco tiempo, el Real de Las Palmas pasó de bastión militar -desde el que se inició la conquista de Gran Canaria- a floreciente villa. Donde hoy se ubica la Ermita de San Antonio Abad y la Casa de Colón, hincaron los castellanos sus pendones.
Finalizada la conquista de la Isla cinco años después, se dio inicio a la colonización con el reparto de tierras y la introducción de la caña y la fabricación de azúcar destinada a los mercados europeos. Es este cultivo el que determina el primer impulso económico, demográfico y urbanístico importante de Las Palmas de Gran Canaria. Permite el ‘salto’ al otro lado del Guiniguada y da lugar a la formación de Triana. Un barrio, desde sus comienzos, comercial y marinero, pues también aquí -en el actual parque de San Telmo- se ubica el primer puerto.
Durante siglos, la capital grancanaria se limitó a La Vegueta y Triana, debido a las murallas que sirvieron para su defensa ante la multitud de ataques piráticos que padeció en los siglos XVI y XVII. Así, mientras en octubre de 1595 las milicias de canarios rechazaron la embestida de 27 navíos capitaneados por los británicos John Hawkins y Francis Drake; en junio de 1599, los holandeses, al mando de Van der Does, protagonizaron uno de los episodios más trágicos de nuestra historia, con el saqueo y el incendio de las edificaciones más representativas.
La industria de la cochinilla y la construcción del nuevo puerto en el XIX sacan a la ciudad del largo letargo de los siglos anteriores, sólo amortiguado por las innovaciones de la Ilustración. A mediados de centuria la ciudad comienza a extenderse hacia la bahía de La Isleta, hacia el actual Puerto de La Luz, cuya construcción en 1883 propició la modernización de la ciudad. Sin el Puerto, Las Palmas de Gran Canaria sería otra.
Por el mar llegaron los viajeros y los pobladores que han ido conformando la imagen abierta y amable de los palmenses. Castellanos, flamencos, genoveses y portugueses buscaron aquí tierras libres para asentarse; hicieron parada de camino a América o emplearon la ciudad como plataforma tricontinental. Las Palmas de Gran Canaria es un crisol de razas y culturas, una sociedad cosmopolita. Sean felices, por favor, a pesar de todo y de todos. Y aunque como dejó dicho el gran filósofo Hegel: “La historia del mundo no es un suelo en el que florezca la felicidad y que los tiempos felices son en ella páginas en blanco”, yo prefiero quedarme con las palabras de la gran escritora danesa Isak Dinesen, que dijo a su vez que “todas las penas pueden soportarse si las ponemos en una historia o contamos una historia sobre ellas”. Es lo que yo hago cada día con mi Desde el trópico de Cáncer. ¡Feliz cumpleaños, mi querida Las Palmas! Nos vemos de nuevo en tu 549 cumpleaños. Tamaragua, amigos. HArendt
BOS DÍAS. SAÚDOS NAS LINGUAS DA MIÑA TERRA. HOXE, MÉRCORES, 24 DE XUÑO DE 2026, EN GALEGO
Ola, bos días de novo a todos e feliz mércores. Hoxe é festivo na miña cidade, As Palmas de Gran Canaria, que celebra o seu 548 aniversario, pero o día tamén amence no Trópico de Cáncer. Imos ás entradas do blog de hoxe. A primeira, co tema de hoxe, está escrita polo autor do blog, que relata unha vez máis a historia da fundación da súa cidade nunha illa atlántica, fronte á costa de África, na época na que non había móbiles nin redes sociais. A segunda é un poema do recoñecido poeta canario Félix Francisco Casanova, falecido en circunstancias misteriosas con só 19 anos, titulado "Habitación en aluguer". A terceira é do sociólogo Enrique Gil Calvo e titúlase "As dúas culturas da esquerda". A cuarta é a viñeta de humor diaria. A quinta entrada é do poeta Luis García Montero e titúlase "Memoria histórica", moi crítica coas accións dalgúns xuíces que, en lugar de defensores da lei, parecen máis señores medievais que manexan a vida e a morte. A sexta, da escritora Irene Lozano, titulada "O home que coleccionaba os Quixotes", é unha firme defensa da postura do presidente do Goberno Pedro Sánchez contra a ofensiva reaccionaria que lle chove sobre si desde todas as frontes imaxinables. E a última, como sempre, é o "Boas noites" diario de HArendt aos seus lectores, desexándolles sinceramente que a Deusa Fortuna e o benévolo Destino lles sorrían. Que teñades un bo día. Espero que as entradas do blog de hoxe sexan do voso interese. E volverémonos ver mañá, se a Deusa Fortuna o permite. Bicos. Quérovos a todos. HArendt
ENTRADA NÚM. 10874
martes, 23 de junio de 2026
BUENAS NOCHES, FELIZ DESCANSO Y DULCES SUEÑOS. HOY MARTES, 23 DE JUNIO DE 2026, EN ESPAÑOL
Hola de nuevo, amigos. Buenas noches, feliz descanso y dulces sueños a todos esta noche de martes, del 23 al 24 de junio de 2026. Espero que hayan pasado un buen día en compañía de sus familias y amigos. Gracias de todo corazón por haberse dado una vuelta por el blog. Me alegraría creer que han disfrutado de su visita. Tamaragua, amigos míos. Que la diosa Fortuna y las benevolentes Moiras les sean favorables. Hasta mañana. Les quiero. Besos. HArendt
DE AL CAER DE LA TARDE. VIDAS JÓVENES PERDIDAS, POR LLÀTZER MOIX. 23 DE JUNIO DE 2026
En el Reino Unido hay un millón de ninis. Allí les llaman neets (not in employemet, education or training ), pero son lo mismo: jóvenes que ni trabajan ni estudian ni están matriculados en cursos de formación. Cada uno de ellos arrastra el drama personal de una existencia yerma y sin horizontes. Y todos juntos integran una bomba de relojería social. Ya se verá.
Seis de cada diez de esos jóvenes británicos –de entre 15 y 29 años– nunca han conseguido un trabajo, pese a que ocho de cada diez desean tenerlo, y a que muchos han enviado decenas y hasta cientos de currículos. Los neets representan el 13,5% del total de los jóvenes del Reino Unido, más o menos uno de cada siete.
Los datos del párrafo anterior proceden de un amplio estudio publicado semanas atrás, y dirigido por Alan Milburn, político laborista que fue secretario del Tesoro británico a finales del siglo pasado y secretario de Salud a principios del actual. Su conclusión es clara: el mercado laboral juvenil, en lugar de ensancharse, se está encogiendo.
Veinte años atrás, los neets que jamás habían tenido un trabajo eran solo cuatro de cada diez. En el Reino Unido se habla ya, debido a este fenómeno, de una generación perdida. Y no tiene nada que ver, ciertamente, con la Lost generation de Hemingway, Fitzgerald y demás autores que no solo sabían escribir sino que además escribían muy bien.
Estas cifras británicas son particularmente sombrías. Pero el fenómeno afecta a otros países europeos, en distinto grado. Según un informe de Eurostat, la media de neets andaba el año pasado en el Viejo Continente sobre el 11%, con tendencia a la baja (en el 2024 eran el 11,1%; en el 2015, el 15,2%). Pero no cabe olvidar que cuanto más tiempo se es neet , más difícil es dejar de serlo: en la franja de edad que va de los 25 a los 29 años el porcentaje sube hasta el 14,7%.
En Europa hay unos ocho millones de jóvenes que no tienen trabajo ni estudian ni se forman
En España, la bolsa de ninis también ha experimentado una evolución positiva. El año pasado eran el 9,42% de los jóvenes, más de medio millón. Pero en el 2020 eran el 13,88%. Vamos pues a mejor. Aunque todo es relativo. En Holanda el porcentaje está en el 5,3% y en Suecia en el 5,9%; en cambio, Rumanía va por el 19,2%... Sumando todos los países europeos, el número de ninis sube hasta los ocho millones. Aun aceptando que no todos los jóvenes están bien preparados y que algunos nunca reunirán las condiciones para estarlo, ocho millones son muchos millones.
Ruego disculpas por divulgar estos datos en el periodo veraniego, tan adecuado para el descanso e incluso la despreocupación. Pero la gravedad del problema es obvia y la desesperación de quienes lo sufren en persona alcanza profundidades abisales. ¿Cómo puedes seguir adelante cuando quienes podrían abrirte un hueco en la sociedad hacen como que no existes? ¿Qué optimismo te queda cuando sientes que no vales ni para mantenerte ni para hallar la salida del agujero? ¿Cuánto tardará la sociedad que no reacciona ante este estado de cosas en pagar las consecuencias?
La UE se ha fijado dos objetivos: reducir el porcentaje europeo de ninis al 9% en el 2030 y al 6% en el 2035. Para ello le hará falta echar un cable a los grupos más perjudicados: el de las mujeres, que a las tradicionales barreras de género deben añadir la conciliación con la maternidad, y el de quienes viven en zonas rurales o apartadas, donde la oferta formativa y de transportes es menor que en las urbanas. Pero, más allá de estos problemas, están también los derivados de un sistema educativo degradado, que da aprobados a alumnos aún por desasnar. Y los de la IA que destruye empleo.
“The days of our youth are the days of our glory”, escribió Lord Byron, equiparando juventud y gloria. Así suele ser. Y así debería ser casi siempre, de no mediar accidentes o cataclismos. No en balde la juventud es la época en la que todo parece posible.
Precisamente por ello, las palabras del poeta serán un insufrible sarcasmo para quienes, en ese tramo vital, son excluidos del mundo laboral, privados de recursos, de proyecto familiar, de vivienda y, de hecho, Llàtzer Moix es crítico literario. La Vanguardia, 21 de junio de 2026.


































