viernes, 20 de marzo de 2026

EL SABOR DEL CAFÉ. ESPECIAL TARDE DE HOY VIERNES, 20 DE MARZO DE 2026

 







Marcel Duchamp revolucionó la historia del arte del siglo XX con un urinario. ¿Qué consigue la futura duquesa de Alba mostrando su ‘toilet’? Esta semana una revista que muestra casas de esas que no se pagan con una hipoteca a 30 años ha publicado una imagen también impagable: un váter de porcelana blanca con la tapa forrada con una especie de tapete de raso con volantes. Sobre toda la loza del inodoro, en color rosa, se despliegan los mismos motivos que en el papel de la pared, una especie de toile de Jouy, el estampado favorito de los nobles franceses, que normalmente representa instantes bucólicos de la vida campesina. En este caso, el elemento central es una rosa con nombre propio, la Ronsard, bautizada así en homenaje a un poeta de esos aduladores, tan amigos del dinero como de los versos, que solía amenizar las veladas lúdicas de la gente bien. Cuando uno está en lo más alto de la cúspide social puede cultivar jardines y en ellos flores con características únicas a las que se les puede dar apellido. Explica la usuaria del excusado, la futura duquesa de Alba, que este es para ella “un pequeño refugio neorrococó donde comienza y termina el día, lejos del ritmo frenético que marca su agenda”. Los bienpensantes imaginarán que su jornada empieza y acaba ahí porque suele ser este el mismo espacio donde está el lavabo y el espejo en el que una dama comme il faut se maquilla para ofrecer al mundo su mejor rostro en las horas de frenesí. De hecho, también forma parte del reportaje un tocador sobre el que reposa un frasco del perfume que es la causa última por la que ha dejado que invadan su intimidad de semejante manera: su linaje ahora produce alta perfumería y necesita publicitarla. Marcel Duchamp revolucionó el arte en el siglo XX al desafiar la noción tradicional de belleza al convertir un urinario en una fuente. Quizá sea esta intención iconoclasta la que persigue la familia más noble de España al mostrar su trono al público. O tal vez un adulador les asesoró. Qué poético es ver a los que están en la cúspide social y viven en casas de ensueño meterse en jardines.














SALUTACIONS A LES LLENGÜES DE LA MEVA PÀTRIA. AVUI, DIVENDRES, 20 DE MARÇ DE 2026, EN CATALÀ

 






Hola, bon dia de nou a tots i feliç divendres. I feliç primavera: avui, a les 14:46 de la tarda, hora insular de Canàries, entrem a la primavera i diem adéu a aquest nefast hivern que se'ns acaba. A veure si amb l'ajuda dels déus, ens porta també la Pau que el món anhela. Però anem amb les entrades d?avui. La primera, escrita per la politòloga Eugenia Relaño, va de l'ús del vel integral de les dones musulmanes a Europa, i diu que convertir la incomoditat majoritària davant la diferència en un criteri jurídic és obrir la porta a un model de societat on la visibilitat de les minories queda condicionada al gust de la majoria. La segona és un arxiu del bloc del febrer del 2020, de la psicòliga Remei Margarit sobre el famós Cavall de Troia, que Virgili relata a l'Eneida. Des de llavors, el cavall de Troia és un símil de l'enemic infiltrat. Es presenten com a demòcrates perquè han tingut votants, però les bases de la democràcia són la llibertat d'expressió i el respecte per a tota mena de pensament. El poema del dia, a la tercera, és la famosa Oda a Afrodita de la poeta grega Safo de Mitilene. La quarta, com sempre, són les vinyetes d'humor, i per acabar, com cada dia, El sabor del cafè de totes les tardes i els especials de la nit, si n'hi hagués. Tamaragua, amics meus. Ens veiem demà si la deessa Fortuna està per la feina. Sigueu feliços. Petons. Els vull. HArendt














ENTRADA NÚM. 10044


IGUALDAD, CONTROL Y CASTIGO: LA PARADOJA DEL VELO INTEGRAL EN EUROPA

 







Convertir la incomodidad mayoritaria ante la diferencia en un criterio jurídico es abrir la puerta a un modelo de sociedad donde la visibilidad de las minorías queda condicionada al gusto de la mayoría

Cuando S.A.S., nacional francesa musulmana, presentó su demanda contra Francia ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos porque la ley de 11 de octubre de 2010 le impedía llevar el velo integral en público, manifestó que lo usaba de acuerdo con su fe religiosa, que ni su marido ni ningún otro miembro de su familia la presionaban para vestir de esta manera y que lo llevaba el niqab en público y en privado, pero no sistemáticamente. En determinadas ocasiones (por ejemplo, en Ramadán) lo llevaba en público como expresión de su fe religiosa. Su intención no era molestar a nadie. Al verse obligada a quitárselo al salir y llevarlo en casa “como si fuera una prisionera”, la había abocado a adoptar una “personalidad de Jekyll y Hyde”. La prohibición francesa sustituía su elección personal por una abstracción paternalista de lo que sería “bueno para ella”. Cualquier mirada feminista coherente con los derechos humanos criticaría medidas legislativas que pretenden uniformar la apariencia de las mujeres y negarles su autonomía. El objetivo sería, por el contrario, garantizar la capacidad real de cualquier mujer de elegir llevar velo o quitárselo, sin miedo a sanción estatal y a la estigmatización social.

El debate francés llega a nuestro país. La proposición de ley Orgánica para la protección de la dignidad de las mujeres y la seguridad ciudadana en el espacio público, presentada por el grupo parlamentario Vox y rechazada por solo siete votos en el Congreso, lleva la contradicción en su propio enunciado: para proteger la dignidad de la mujer se coarta su libertad de autodeterminación y la libertad de configurar su propia imagen, ambos pilares fundamentales de la dignidad humana. Tras el rechazo parlamentario, el PP ha optado por otra iniciativa aparentemente neutral y general: prohíbe “cualquier” prenda que oculte total o parcialmente el rostro en espacios públicos o de acceso público, aunque la exposición de motivos se dirige explícitamente contra el burka y el niqab. Esta segunda iniciativa legislativa se apoya también en la idea de que el velo integral es “símbolo de sometimiento” y “negación de la identidad de la mujer”, y lo presenta como incompatible con la igualdad y la seguridad con sanciones administrativas que recaen sobre la mujer que se cubre. Es decir, legislar contra la indumentaria de las mujeres musulmanas en nombre del feminismo se convierte en una paradójica política de “liberación” que retira a las propias mujeres la voz sobre su cuerpo. Ambas propuestas comparten tres rasgos inquietantes: sobrerregulan una práctica minoritaria, asumen que toda mujer con velo es incapaz de decidir por sí misma y desplazan el foco de la violencia de género real hacia la vigilancia de la apariencia femenina.

España, por tanto, se incorpora a un debate que lleva casi dos décadas en otros países europeos. Cuando Francia abrió camino con la ley 2010‑1192, solo el 0,003 % de la población de 68 millones de habitantes usaba velo integral. A la estela francesa le siguieron prohibiciones generales en Bélgica, Austria, Bulgaria, Dinamarca, Suiza y, más recientemente, Portugal. Investigaciones académicas muestran que estas normas nacen casi siempre en contextos de islamofobia creciente y no son patrimonio exclusivo de la extrema derecha: en Francia y Bélgica fueron los grandes partidos de centro quienes lideraron las prohibiciones, utilizando el lenguaje de “valores nacionales”, laicidad e igualdad de género, reciclados en términos securitarios por las formaciones populistas. Sin embargo, los estudios sobre prohibiciones de velo y terrorismo en Europa (como el de Nilay Saiya y Stuti Manchanda) han concluido que no hay evidencia de que reduzcan el riesgo de atentados, mientras sí contribuyen a alimentar la estigmatización y persecución hacia los musulmanes.

Se afirma que el velo integral encarna la opresión patriarcal y que prohibirlo sería una medida emancipadora. No obstante, los órganos del Consejo de Europa han advertido que las prohibiciones generales vulneran la dignidad y la autonomía de las mujeres y pueden derivar en la “muerte social” para quienes deciden mantenerlo: expulsión del espacio público compartido y refuerzo de la segregación y la vulnerabilidad. No solo las investigaciones empíricas (Centro de Derechos Humanos de Gante) con mujeres con niqab en varios países europeos muestran motivaciones diversas en el momento de su elección, sino que las prohibiciones del velo integral afectan a una amplia gama de derechos fundamentales: a la igualdad, puesto que leyes formuladas en términos neutrales perjudican en la práctica a un grupo específico: mujeres musulmanas, a menudo racializadas, que acumulan varias formas de discriminación interseccional; a la libertad religiosa y de creencias, en su dimensión de manifestación externa a través de la vestimenta; a la libertad de expresión e imagen, que ampara también elecciones impopulares o chocantes y al derecho al respeto de la vida privada y a la participación en la vida pública. En paralelo, informes de la Agencia de Derechos Fundamentales de la UE y de la Red Europea contra el Racismo documentan que, donde se ha abierto este debate, ha aumentado significativamente agresiones y acoso contra mujeres con velo. Penalizar jurídicamente su indumentaria envía un mensaje simbólico claro: esas mujeres no son bienvenidas.

Desde la sentencia de S.A.S. contra Francia, la noción de “convivencia” (living together) se ha utilizado como comodín para legitimar este tipo prohibiciones generales. Sin embargo, el Comité de Derechos Humanos de la ONU ha considerado que ese concepto es demasiado vago para justificar restricciones tan graves de derechos fundamentales. Convertir la incomodidad mayoritaria ante la diferencia en un criterio jurídico es abrir la puerta a un modelo de sociedad donde la visibilidad de las minorías queda condicionada al gusto de la mayoría. Hoy es el niqab; mañana podrían ser determinados signos distintivos religiosos, orientaciones sexuales o expresiones políticas. Apelar a la democracia para cercar a una minoría religiosa es una peligrosa inversión del sentido de los derechos fundamentales. Una verdadera democracia no se mide por su capacidad para homogeneizar, sino por su habilidad para gestionar pacíficamente el disenso y la diversidad, incluso cuando resultan incómodos. Las propuestas de Vox y PP, lejos de inaugurar un modelo avanzado de igualdad, replican los experimentos de una “laicidad punitiva” que confunde la neutralidad del Estado con neutralización de los sujetos creyentes. Al colocar el foco en unos centímetros de tela, desvían la atención de la violencia machista real, de la discriminación laboral o de la precariedad que afecta a muchas mujeres musulmanas.

Frente a estas pulsiones prohibicionistas, el derecho internacional de los derechos humanos ofrece otra hoja de ruta: proteger tanto la libertad de llevar como la libertad de no llevar velo, perseguir la coacción de los que imponen el velo y la violencia allá donde se produzcan, combatir los estereotipos de género e islamófobos y garantizar que ninguna mujer tenga que elegir entre sus convicciones y su participación plena en la vida pública. El dilema que se abre en España no es, en el fondo, sobre un tipo de prenda, sino sobre qué tipo de sociedad queremos ser: una que confía en la madurez de sus ciudadanas, o una que, en nombre de la libertad, decide por ellas qué rostro pueden mostrar al mundo. EUGENIA RELAÑO es investigadora principal en GODIRE, Gobernanza de la Diversidad Religiosa en España (UCM).



















DEL ARCHIVO DEL BLOG. HOY, EL CABALLO DE TROYA. PUBLICADO EL 29/02/2020

 







En la Eneida, escribe en La Vanguardia la psicóloga Remei Margarit, Virgilio explica que los griegos asediaban la ciudad de Troya, pero como la ciudad tenía unas murallas muy altas no podían entrar; entonces construyeron un caballo enorme de madera, lo dejaron en la puerta de la ciudad y se marcharon del asedio. Los troyanos creyeron que aquel caballo era un regalo de los dioses y lo metieron en la ciudad. Por la noche, los guerreros griegos escondidos dentro del caballo salieron y tomaron la ciudad.

Desde entonces, el caballo de Troya es un símil del enemigo infiltrado. Pues en este nuestro país, la entrada de Vox en las instituciones es el caballo de Troya de la ultraderecha. Se presentan como demócratas porque han tenido votantes, pero el voto no lo es todo en una democracia, las bases de la democracia son la libertad de expresión y el respeto para toda clase de pensamiento. Ello no quiere decir que sea preciso tolerar el pensamiento que la quiere destruir, que es lo que quiere la ultraderecha de este país y del mundo entero. He vivido bajo el franquismo y reconozco los gestos, el tono y las palabras de la ultraderecha cuando los oigo. Ya sé que entre sus votantes pocos quieren una dic­tadura, otros muestran su enojo porque las cosas no les van bien y otros se han dejado engañar por las mentiras de las soluciones fáciles para resolver problemas complejos, como propone la ultraderecha. El pin parental ya es un primer paso para empobrecer la educación.

En la anterior legislatura, el PP ya arrinconó la educación para la ciudadanía, una buena asignatura para educar buenos ciudadanos; y ahora, la ultraderecha quiere vetar el respeto para toda clase de afectos humanos, y si se la deja hacer, vetará la libertad de expresión y todo lo que haga falta. Son viejos conocidos aunque sean jóvenes y sonrientes; eso sí, sonríen mucho, aunque a mí me parece que lo que hacen es enseñar los dientes.

El caballo de Troya existe siempre. Los intolerantes aprovechan las facilidades democráticas para introducirse en las instituciones y desde allí desmontar las democracias, conseguidas con el esfuerzo de todos. No hay que descuidarse ni un día si queremos vivir en paz. La into­lerancia no puede estar en las institu­ciones.













DEL POEMA DE CADA DÍA. HOY, ODA A AFRODITA, DE SAFO DE MITILENE

 







ODA A AFRODITA




A ti, en tu trono multicolor, inmortal Afrodita

Aunque sean

Bajo tierra estarás

Con dolor, oh, Attis, pensará ahora

Cypris

De la hermosa luna

De veras, quisiera morirme...

...de verdad que morir yo quiero

Desde Creta ven, Afrodita

Dicen que una tropa de carros...

En la distancia

En mi sueño cerca se me aparece

Eros ha sacudido mis entrañas...

Eros me sacudió el alma

Estás chismorreando que Caraxo viene

Haré una confesión

Himno a Afrodita

Himno en honor a Afrodita

Hoy entonaré hermosos cantos

Igual parece a los eternos dioses...

Inmortal Afrodita la del trono pintado...

Inmortal celeste...

La violencia de Eros

Llegaste, hiciste bien -te buscaba con ansia...

Llegaste, lo hiciste y yo te deseé ardientemente

Lo inmutable

Mas tú estás siempre con que viene Cáraxo...

Me parece igual a los dioses

Me parece que igual a los dioses

Me parece semejante a los dioses aquel

Muéstrate, Gongula...

¡Oh, inmortal Afrodita, de cincelado trono!

¡Oh, tú en cien tronos Afrodita reina...

Para las bellas...

...pienso yo que jamás

Plenitud

Poema a sus hermanos

Poema de amor

...ponte guirnaldas, oh Dica

¿Quién no padecería con frecuencia?...

Quiero decir algo

Quiero decir algo, pero el pudor me impide...

Se ha ocultado la luna

Sigue siendo mi amigo

Unos dicen que un ejército de jinetes

Unos dicen: una tropa de jinetes; otros: de infantes

Ven aquí, a mí, desde Creta, a este sagrado

Y cuando te miro de frente creo

Y la noche entera con sus canciones




SAFO DE MITILENE (650 a.C.-580 a.C.)

poetisa griega





***





Safo, también conocida como Safo de Lesbos o Safo de Mitilene fue una poetisa griega de la época arcaica. Más tarde los comentaristas griegos la incluyeron en la lista de los «nueve poetas líricos». Platón la definió como la décima musa. Su nombre dio origen al término safismo, palabra que engloba lesbianismo, pansexualidad, bisexualidad femenina y en general a cualquier mujer que sienta atracción sexual y/o romántica hacia otra mujer.[2]​[3]​ También dio nombre al concepto del lesbianismo ya que es nombrado en referencia a la isla en la que vivió, Lesbos. Sus poemas se recitaban y conocían en la Atenas del s. V a. C. Platón la llamó la décima musa. Dionisio de Halicarnaso la denominará el mejor exponente de la lírica. Más tarde, en Roma, los poetas latinos alaban sus poemas. Su poesía sirvió de fuente de inspiración a poetas como los latinos Catulo y Horacio. A partir de la época alejandrina se intentó conservar su obra y descubrir nuevas partes. Catulo dirige sus poemas a su amada Lesbia, en clara alusión, y utilizará la estrofa sáfica en su poesía. El discurso de Cicerón contra Verres, acusado de robar un busto de Safo, muestra también su popularidad. Fuente: Wikipedia.























DE LAS VIÑETAS DE HUMOR DEL BLOG DE HOY VIERNES, 20 DE MARZO DE 2026

 



























jueves, 19 de marzo de 2026

DONALD TRUMP, PETROPRESIDENTE. ESPECIAL TRES DE HOY JUEVES, 19 DE MARZO DE 2026





 



¿Por qué atacó Donald Trump a Irán? ¿Creía que una victoria rápida mejoraría su popularidad en las encuestas? ¿Buscaba desviar la atención del caso Epstein y la cuestión de la asequibilidad? ¿Fue el gobierno israelí quien lo incitó a la guerra? Siga el rastro del dinero del petróleo del Golfo. Jared Kushner hizo alarde de su influencia con Arabia Saudita y Rusia en su presentación a los inversores. La respuesta, sin duda, es todo lo anterior. Las malas decisiones no tienen por qué tener una sola explicación. De hecho, los desastres de la magnitud del que estamos viviendo suelen tener múltiples causas.

Pero cuando analizo el panorama general de la política de la administración Trump —no solo el ataque a Irán, sino también las políticas internas, especialmente el odio aparentemente irracional de la administración hacia las energías renovables y su determinación de mantener a Estados Unidos quemando combustibles fósiles a toda costa— sigo llegando a la misma conclusión: la enorme influencia que ejerce actualmente el dinero del petróleo.

No me refiero principalmente a la industria petrolera estadounidense, aunque también a ella. El sector estadounidense del petróleo y el gas gastó grandes sumas para ayudar a los republicanos en las elecciones de 2024, mientras que aportó muy poco a los demócratas .

Pero lo que realmente destaca es la importancia central del dinero procedente del petróleo del Golfo Pérsico, dinero que ha sido crucial en dos ámbitos: los planes económicos internacionales de Trump y su enriquecimiento personal.

Un tema recurrente en los discursos económicos de Trump ha sido alardear de la magnitud de las promesas de inversión extranjera que ha recibido como parte de su estrategia arancelaria. «En 12 meses», declaró en el Discurso sobre el Estado de la Unión , «conseguí compromisos por más de 18 billones de dólares procedentes de todo el mundo».

Nadie sabe de dónde sale esa cifra de 18 billones de dólares que menciona constantemente. Las promesas anunciadas por gobiernos extranjeros de invertir en Estados Unidos suman apenas unos 6 billones de dólares , y muchas de ellas son meras declaraciones de intenciones, más que compromisos serios. De hecho, el acuerdo con Europa podría estar desmoronándose, en parte, porque los aranceles de Trump han sido declarados ilegales.

Pero lo que resulta especialmente interesante es quiénes han realizado estas promesas de inversión, que son las que son: Cada uno de los principales petroestados del Golfo se ha comprometido a invertir más que toda la Unión Europea, a pesar de tener economías mucho más pequeñas. Así que, cuando Trump alardea de la inversión extranjera que está atrayendo a Estados Unidos, la realidad es que, en su mayoría, los petroestados del Golfo han dicho —con dudosa credibilidad— que realizarán grandes inversiones. Eso cambia un poco la perspectiva de sus alardes, ¿no?

Y luego está el uso implacable que Trump hace de su cargo para enriquecerse a sí mismo y a su familia. Como ha documentado el consejo editorial del New York Times , Trump ha amasado al menos 1.400 millones de dólares desde su regreso a la Casa Blanca. La mayor parte de ese total proviene del regalo de Qatar: un jet de 400 millones de dólares. La mayor parte del resto procede de la venta de criptomonedas. Desconocemos quiénes son los compradores de las criptomonedas de Trump, pero parece probable que el dinero del petróleo del Golfo haya representado una gran parte. El Wall Street Journal informa que un miembro de la realeza de Abu Dabi invirtió secretamente 500 millones de dólares en World Liberty Financial, el centro del imperio de criptomonedas de Trump.

Mientras tanto, Jared Kushner, el yerno del presidente, ha estado actuando como uno de los principales negociadores del gobierno estadounidense en Oriente Medio, al tiempo que recaudaba grandes sumas de dinero para su firma de inversión personal de inversores de la región, especialmente del Fondo de Inversión Pública del gobierno saudí. Dicho fondo está dirigido por el príncipe heredero Mohammed bin Salman, de quien se cree que mandó descuartizar con una sierra para huesos al periodista crítico Jamal Khashoggi .

¿Por qué el dinero del petróleo del Golfo desempeña un papel tan desproporcionado en la corrupción estadounidense? Porque los petroestados, a diferencia de las democracias avanzadas, combinan una inmensa riqueza con el secretismo y una total difuminación de los límites entre el cargo público y el beneficio privado. Por lo tanto, están en una posición inmejorable para enriquecer a los funcionarios estadounidenses.

Por lo tanto, el dinero procedente del petróleo extranjero ha sido fundamental tanto para los planes económicos de la administración Trump como para los planes financieros personales del propio Trump. ¿Qué beneficios ha aportado ese dinero a la política estadounidense?

He mencionado la hostilidad fanática de la administración Trump hacia las energías renovables. Al igual que la guerra con Irán, esta hostilidad seguramente tiene múltiples causas. El propio Trump sigue enfadado por el parque eólico marino que se ve desde su campo de golf en Escocia. Muchos seguidores de MAGA consideran claramente que la energía eólica y solar son progresistas y poco viriles; los hombres de verdad perforan, ¡vamos, perforan y queman, vamos, queman! Pero suprimir las alternativas a los combustibles fósiles también beneficia a gobiernos y dinastías cuya riqueza se basa exclusivamente en ellos. Como señala The Guardian, durante décadas, Arabia Saudita ha luchado más que ningún otro país para bloquear y retrasar la acción climática internacional, actuando como una "bola de demolición" diplomática que afirma que abandonar los combustibles fósiles es una fantasía. Así pues, la política energética de la administración Trump puede considerarse como lo que haría el príncipe bin Salman si estuviera al mando. ¿Lo está?

Finalmente, sobre la guerra: Cuando comenzaron los bombardeos, el Washington Post informó que la influencia extranjera —y no solo la de Israel— desempeñó un papel importante: El presidente Donald Trump lanzó el sábado un ataque de gran alcance contra Irán tras semanas de presión por parte de dos aliados inusuales de Estados Unidos en Oriente Medio —Israel y Arabia Saudí—, según cuatro personas familiarizadas con el asunto, mientras las fuerzas israelíes y estadounidenses se unían para derrocar al líder supremo iraní Ali Khamenei tras casi cuatro décadas en el poder. El príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, realizó varias llamadas telefónicas privadas a Trump durante el último mes abogando por un ataque estadounidense, a pesar de su apoyo público a una solución diplomática. En este punto, bin Salman seguramente lamenta su papel en la promoción de la guerra. Pero ser corrupto y tener habilidad para corromper a otros no es lo mismo que ser inteligente. Repito, es un error buscar explicaciones monocausales para este desastre. Pero si quieres entender la Operación Epic FUBAR, no olvides seguir el rastro del dinero del petróleo. PAUL KRUGMAN es premio Nobel de Economía. Artículo publicado en Substack el 18 de marzo de 2026.













TRUMP SOLO. UNA NOTA PARA LOS ALIADOS Y AMIGOS DE ESTADOS UNIDOS. ESPECIAL DOS DE HOY JUEVES, 19 DE MARZO DE 2026

 







Amigos, Trump está solo. Eso es diferente a que Estados Unidos esté solo. Nosotros —es decir, la gran mayoría de los estadounidenses que se opusieron a la guerra de Trump desde el principio, y que apoyan a la OTAN, la Carta de las Naciones Unidas y el sistema de alianzas y normas posterior a la Segunda Guerra Mundial— no estamos solos. La mayoría de los estadounidenses simpatizan con la mayoría de las democracias del mundo.

Cuando Trump rechazó la petición de ayuda de los aliados tradicionales de Estados Unidos para despejar el estrecho de Ormuz, no rechazaron a Estados Unidos. Rechazaron a la persona que ocupaba el Despacho Oval y que ni siquiera los consultó antes de lanzar esta guerra.

El presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó que su país «jamás participará en operaciones para abrir o liberar el estrecho de Ormuz en el contexto actual». (Trump respondió: «Pronto dejará el cargo»). La ministra de Asuntos Exteriores canadiense, Anita Anand, declaró que Canadá «no fue consultada antes de la operación ofensiva» y «no tiene intención de participar en ella». El primer ministro británico, Keir Starmer, afirmó que el Reino Unido no se vería «arrastrado a la guerra en general». Y así sucesivamente.

Entonces, como un niño de cinco años enojado cuyos amigos se niegan a ir a su fiesta porque les grita y nunca comparte sus juguetes, Trump explotó: “No necesitamos ni deseamos la asistencia de los países de la OTAN; ¡NUNCA LA NECESITAMOS! Igualmente, Japón, Australia o Corea del Sur”, agregó. “De hecho, hablando como Presidente de los Estados Unidos de América, por mucho el país más poderoso del mundo, ¡NO NECESITAMOS LA AYUDA DE NADIE!”

¿Me permiten dirigirme a los aliados y amigos de Estados Unidos? De hecho, nosotros, el pueblo de los Estados Unidos, sí necesitamos su ayuda. Necesitamos tu ayuda para combatir el cambio climático global. Necesitamos tu ayuda para evitar pandemias. Necesitamos tu ayuda para combatir a las bandas criminales internacionales que trafican con personas, drogas peligrosas y armas. Necesitamos tu ayuda para combatir la pobreza, el hambre y las enfermedades en el mundo. Necesitamos tu ayuda para salvaguardar la libertad y la democracia frente a regímenes autoritarios que pretenden extinguirlas en todo el mundo.

Es importante que ustedes, los ciudadanos de otras democracias, sepan que la gran mayoría de nosotros —el pueblo de los Estados Unidos— nos sentimos avergonzados y ofendidos por el patán que ahora ocupa el cargo más alto de los Estados Unidos. Él no habla en nuestro nombre. No toma decisiones pensando en nuestro bienestar, y mucho menos en el de ustedes. Por favor, no lo confundan con nosotros. Estamos haciendo todo lo posible por resistirnos a él, contenerlo, protestar contra él y destituirlo de su cargo lo antes posible. Gracias por su paciencia. ROBERT REICH es economista y profesor de la Universidad de California en Berkeley. Este artículo se publicó en Substack el 18 de marzo de 2026.














ESCLAVITUD, ARANCELES Y EL DIRE STRAIT. ¿POR QUÉ ESTADOS UNIDOS ESTÁ SOLO? ESPECIAL UNO DE HOY JUEVES, 19 DE MARZO DE 2026.

 







Donald Trump ahora suplica a otros países que rescaten su guerra contra Irán ayudando a abrir el estrecho de Ormuz; aunque, como es típico de Trump, sus súplicas de ayuda se presentan en forma de amenazas. En cualquier caso, la ayuda no está en camino. Alemania, Australia y Japón se han negado rotundamente, mientras que Gran Bretaña y Francia se han mostrado algo ambiguas, aunque a lo sumo han insinuado su disposición a suministrar tropas una vez que cesen los combates.

¿Por qué este rechazo prácticamente unánime? Gran parte de la respuesta radica en que otros países no podrían asegurar el estrecho aunque quisieran. Boris Pistorius, ministro de Defensa de Alemania, se mostró abiertamente mordaz en sus declaraciones del lunes:

¿Qué espera Donald Trump que hagan un puñado o dos puñados de fragatas europeas en el estrecho de Ormuz que la poderosa Armada de los Estados Unidos no pueda hacer?

Más allá de eso, ¿quién quiere correr riesgos apoyando a un gobierno estadounidense en el que nadie confía , un gobierno que ni muestra gratitud por la ayuda ni castiga a quienes perjudican a Estados Unidos?

De hecho, mientras Trump suplica ayuda de una manera tan poco elegante, su administración se prepara para imponer otra ronda de aranceles a las mismas naciones a las que apela, aranceles que se impondrán basándose en un argumento obviamente falso, de mala fe y totalmente insultante.

Como probablemente saben la mayoría de los lectores, hace casi un año Trump impuso aranceles a casi todas las demás naciones, incluidas islas habitadas únicamente por pingüinos , invocando la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA). Este uso de la IEEPA fue flagrantemente ilegal, y tras demorarse durante muchos meses, la Corte Suprema finalmente coincidió con los tribunales inferiores en que los aranceles eran, de hecho, ilegales.

Un punto importante que no se destaca lo suficiente es que, además de ser ilegales según la ley estadounidense, los aranceles de la IEEPA constituyeron un grave incumplimiento de contrato. La mayoría de los aranceles estadounidenses se fijaron en 1995, como parte de las negociaciones que, entre otras cosas, dieron origen a la Organización Mundial del Comercio. Estos aranceles estaban sujetos a acuerdos internacionales, que tienen casi la misma fuerza que los tratados. Sin embargo, Estados Unidos simplemente ignoró esos acuerdos, sin siquiera intentar justificar sus acciones.

Ahora que los aranceles de la IEEPA han desaparecido, Trump no se da por vencido. El domingo por la noche publicó un extenso y plagado de falsedades contra el Tribunal Supremo, que comenzó con una condena de su fallo sobre los aranceles. Y si bien no puede simplemente desafiar las decisiones del Tribunal Supremo —al menos no todavía—, sus funcionarios han estado buscando estrategias legales para reimponer aranceles elevados.

Y la principal que han ideado es una auténtica joya. Según la ley estadounidense, el poder ejecutivo tiene la facultad de imponer aranceles sin necesidad de nueva legislación en determinadas circunstancias. Entre ellas se incluyen los aranceles de la Sección 232 para proteger la seguridad nacional, la base (espuria) de la mayoría de los aranceles que sobrevivieron al fallo de la Corte Suprema. (Estoy ignorando los aranceles de la Sección 122, actualmente en vigor para hacer frente a una inexistente crisis de balanza de pagos, no porque sean legales —claramente no lo son— sino porque expirarán este verano).

Sin embargo, de cara al futuro, los funcionarios de Trump planean imponer otra ronda importante de aranceles utilizando la Sección 301, diseñada para combatir las prácticas comerciales extranjeras desleales. En concreto, proponen aranceles a 60 (!) países, entre ellos Canadá, el Reino Unido y la Unión Europea, a los que acusan de violar las normas contra el comercio internacional de bienes producidos con trabajo forzoso.

Un momento... ¿Acaso la administración acusa a Canadá y Europa de utilizar mano de obra esclava para producir sus exportaciones? No, lo que dicen es que los gobiernos de estos países son culpables de "no imponer ni hacer cumplir eficazmente la prohibición de importar productos elaborados con trabajo forzoso", y que estas omisiones "perjudican o restringen el comercio estadounidense". En otras palabras, van a imponer aranceles a Canadá, no porque afirmen que Canadá utiliza mano de obra esclava, sino porque China lo hace, y alegan que Canadá perjudica a Estados Unidos al no hacer lo suficiente para impedir que esos productos elaborados con mano de obra esclava entren en su mercado.

Nadie, absolutamente nadie, se cree esta historia. Nadie cree que Canadá o Europa sean peores que Estados Unidos en la lucha contra el trabajo esclavo a nivel mundial. De hecho, nadie cree que al gobierno de Trump le importe siquiera el trabajo esclavo. Al fin y al cabo, las supuestas preocupaciones que se pretenden utilizar para aumentar los aranceles no existían hasta que el Tribunal falló en contra de la IEEPA.

Esto no es más que una excusa para otro intento de eludir la ley, una maniobra que además constituye un insulto mayúsculo a otras naciones democráticas, las mismas naciones a las que Trump suplica ayuda para deshacer el desastre que ha creado en el Golfo Pérsico.

La cuestión es que todo encaja. El actual gobierno estadounidense, como diría Trump, ha tratado muy mal a nuestros antiguos aliados de muchas maneras, siendo la imposición arbitraria e ilegal de aranceles la más grave. Y ahora esos antiguos aliados no tienen ninguna intención de ayudar a Trump a salir de la trampa con Irán que él mismo se tendió. Es curioso cómo funcionan las cosas. PAUL KRUGMAN es premio Nobel de Economía. Este artículo se publicó en Substack el 17 de marzo de 2026.