martes, 5 de octubre de 2010

Sobre canarios y peninsulares: Carta abierta al Ministro de Fomento




José Blanco, Ministro de Fomento





Estimado señor Ministro de Fomento: :

Con esto de los recortes -cosa que está muy bien y apoyo mientras sean lógicos- parece que han estudiado quitar la ayuda para el transporte aéreo a los residentes canarios. No tendríamos ningún problema si el precio de los vuelos fuera fijo, no desorbitado como ahora, y si ese no fuera el único medio que tuviéramos los canarios para ir a la península o volver de ella.

Le explico un poco la situación ya que al no vivir usted aquí y sólo venir de vacaciones si es que viene, ya que al salir más baratos los vuelos de Madrid a París o Londres que a Gran Canaria, dudo que venga. Por supuesto, si viene en visita oficial el viaje se lo pagamos los canarios y el resto de los españoles.  

Seguro que habrá pensado: "eso no es verdad, pueden venir en barco", pero, no, Señor Ministro, no vamos en barco porque el viaje  entre Canarias y la península por Transmediterránea-Acciona, cuesta lo mismo que ir de vacaciones a Punta Cana, en la República Dominicana, con una buena oferta. A eso hay que añadir que sólo lleva hasta Cádiz y que el trayecto dura ligeramente más que el vuelo de unas dos horas y media que conecta con Madrid, (son cuarenta horas de barco tirando por lo bajín), y que las salidas de los barcos son escasas. Claro que también podemos ir por la Naviera Armas, pero fíjese usted, el barco desde Canarias a la península de esta compañía sólo nos lleva hasta Portugal, y si no creo mal, uno por semana. Así que el barco lo descartamos y lo dejamos sólo para mercancías o para cuando disfrutemos de mucho tiempo y dinero.

He vivido en Madrid, durante 8 años, y el precio del autobús para Burgos, por poner poner un ejemplo, siempre era el mismo. A no ser que se elija viajar en el "Supra".  Es decir que ya fuera viernes o domingo pagabas lo mismo, igualito pasaba con el tren. Si tienes una reunión sólo tienes que elegir el medio de transporte deseado y subirte en él. Ahora pongamos que vive usted en Canarias, quiere viajar de viernes a domingo a Madrid por que es la boda de su prima Eustaquia y, ¡uy, vaya qué cosas!, .la ida le sale a 100 euros y la vuelta a 420 euros porque es domingo, claro, y ya se sabe que el tráfico aéreo los domingos tiene peaje. ¿Iría usted a la boda? Yo creo que no; mejor le sale hacer una transferencia a la cuenta de su prima y decirle que tiene mucho trabajo.

Este ejemplo es para algo lúdico pero qué pasa cuando hay una reunión de trabajo, un curso, una conferencia que sólo se da en la península. Pues o que tienes un padrino, o tienes dinero de por sí y te da igual lo que te cueste, o no vas. Luego no es de extrañar que hayan sectores independentistas que digan "¡fuera godos!". Si no tenemos la oportunidad de viajar a la península, ese sitio donde viven unos cuantos millones de españoles como nosotros, en las mismas condiciones que ellos vienen hasta aquí ¿que razones tenemos para sentirnos tan "queridos"como nos dicen que somos para ellos? La mitad de mi familia es peninsular, y por mi parte no guardo ese rencor latente en muchos canarios, pero con estas cosas puedo entender el porqué si  lo sienten muchos de mis paisanos. 

Ahora veamos, si me lo permite, Sr. Ministro, algo sobre la reducción de tasa por residente desde la óptica de un español peninsular: "Encima que viven en las islas (paraíso terrenal, vergel en flor, etc., etc.), les sale más barato el vuelo". Ojalá fuera  cierto. Lo es en teoría, pero no en la práctica. Entre otras razones porque la vuelta a las islas en domingos son mucho más caras que las vueltas a la península. 

Además, si usted va a la agencia de viaje más cercana, allí por Gran Vía o por Avenida de América, en Madrid, verá que tiene varias ofertas de semana o fin de semana por 200-300 euros para venir a las paradisiacas islas con avión y hotel incluídos. Vaya a dar una vuelta por Mesa y López (Las Palmas de Gran Canaria) y mire las agencias de viajes. Cancún una semana, París cuatro noches, y.. ¿Madrid? ¿Barcelona? No hay ofertas de vuelo y avión para el fin de semana, con suerte en algún puente. Y en ocasiones viajes en grupo por el norte, ruta por Andalucía o todo muy organizado. Así que si sumas lo que cuesta el hotel más el avión con la vuelta del domingo, ¡quien fuera peninsular para venir a Canarias de vacaciones, de curso o de trabajo!

Nosotros sólo tenemos el avión, por desgracia, como único sistema para poder desplazarnos entre las islas y el resto del mundo, en el que incluyo la península, y encima, esos vuelos sólo son directos a algunos puntos de la misma. Además, según horarios y días, las tarifas cambian considerablemente.

¿Nos quieren quitar la reducción de tarifas por residencia?, bueno, vale, pero entonces pongan precios fijos para los residentes.

Un saludo, desde Canarias, Sr. Ministro. Nos vemos cuando le apetezca. Su amiga, Ruth




Aeropuerto de Gando (Gran Canaria)




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"La verdad es una fruta que conviene cogerse muy madura" (Voltaire)

Vídeo: Gran Canaria, un gran destino

lunes, 4 de octubre de 2010

¿Y tu favorito, cuál es?




Portada de "Dioses, tumbas y sabios"





Creo que mi padre no ha medido las consecuencias de abrirme casi de par en par las puertas de su blog. Dice que le falta voluntad "escribidora", pero que no quiere abandonarlo a su suerte. Yo pienso que es una pose estética por su parte, pero mientras recupera fuerzas, y un poco para animarle, me gustaría iniciar mi colaboración en el blog con un asunto poco conflictivo como es el de aquellos libros, películas o músicas que nos han dejado huella en algún momento de nuestras vidas. Espero que les resulte interesante y poder repetir y compartir con ustedes la experiencia.

Seguro que en más de una ocasión a todos nos han preguntado por nuestro favorito, nuestro preferido, ya sea un libro, una película o una canción. Cuando oigo responder con tanta rapidez a esas preguntas se me plantea el siguiente pensamiento: esa persona se mueve en un ambiente cultural pobre y muy poco variado, o es un fanático. De lo primero, no es la única responsable; de lo segundo, puede que sí.

 Yo soy incapaz de decidir entre todas las películas que he visto una favorita. Tengo varias predilectas, según el género; otras, las guardo en un rincón de la memoria envueltas con mucha dulzura. Si le preguntaran a mis padres cual es mi película favorita creo que dirían: "Hoy en día no sé, pero cuando tenía ocho años, nos tenía fritos con "Los hijos del Capitán Grant" Todavía recuerdo partes enteras de diálogos. A fecha de hoy me sigo decantando por "El club de los poetas muertos", y por mucho que la vea, siempre me muerdo los labios con el ya famoso: "¡Oh capitán, mi capitán!"  Adoro "Muerte entre la flores"; me encanta, por muy absurda que sea, "The Rocky Horror Picture Show", con una jovencísima Susan Sarandon, Y "Sin Perdón", o "Cinema Paradiso". Me dejó sin aliento "Beautiful boxer", y me pondría en el papel de Richard Dreyfuss en "Encuentros en la tercera fase", y sería "gato" en "Desayuno con diamantes". Así, mil más, cada una para un momento adecuado.

 ¿Y tú libro? Ahora sí que la hemos fastidiado. Cuando tenía unos once años era "El faro de Barlovento", de J.L. Martín Vigil, una novela juvenil-romántica que cuenta la historia de dos hermanos gemelos. ¿Me lo leería veinte veces? Puede que sí. Con los estudios mis gustos literarios mejoraron bastante, aunque me siguen enganchando algunos "best seller" y sigo siendo fiel a todo lo que haga Matilde Asensi porque, simplemente, me entretiene. Pero pongámonos en esa duda de test de revista de aeropuerto: si te fueras a una isla desierta, ¿cuál te llevarías? Muy fácil, un ebook con la memoria cargada hasta los topes. Es lo bueno de la tecnología, y eso que no tengo ninguno porque para mi gusto le quitan todo el placer a la lectura: mirar cuantas páginas te quedan para terminar el capítulo y así saber si lees más o te bajas del autobús, doblar la esquina de la página o marcar esa frase que te dejó pensando. De lo primero que cogería sería "Dioses, tumbas y sabios", de C.W. Ceram, debido a las malas influencias de un padre historiador, y a la propia historia del arte. Mi colección de "Tintín": lo descubrí con 30 años, pero oye, tanto CSI, Navy y Bones, pues claro... una se queda con los orígenes detectivescos. El haber cursado asignaturas de Filología me lleva  a mi pasión por el teatro clásico, y como no, a "La vida es sueño", también el  "Quijote" y la "Numancia" cervantinas. Y no, no me llevaría ni loca "El Código da Vinci": es un libro que me irrita, porque parece que antes de él nunca se había hablado de los templarios ni de la jodía Magdalena. ¿Nadie recuerda a Peter Berling? Pues a rebuscar un poco en las bibliotecas que su narrativa es cien mil veces mejor que la de Dan Brown, cuyo libro sólo tuvo éxito por meterse con el Opus ligeramente.

 La música como todo, depende de la edad que tengas, del día que haga y del humor con el que te levantes. Serrat siempre, Sabina cuando tenía voz, y cientos de melodía que no sé el nombre pero las tarareo y me hacen suspiar, ponerme de buen humor o melancólica. Triste aquel que sólo escuche a la Paulina Rubio y no sepa quien es Bonnye Tyler o Bob Dylan. Porque ni que decir, que pena tan grande, aquellos que se pierden la música clásica y no disfrutan intentando descubrir que instrumentos suenan en las obras de Grieg, cuales son los que hacen sonar las gotas de lluvia en Vivaldi, o viendo con los ojos cerrados el ballet de "El Cascanueces". La mejor respuesta: Ufff no sé, ¿sólo uno? ¿Y tú preferido?, ¿cuál es? Nos vemos. Ruth





Carátula de la película "Los hijos del capitán Grant"




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Vídeo: Tumbas egipcias