El blog de HArendt (2006-2026) Pensar para comprender, comprender para actuar
viernes, 25 de septiembre de 2026
DEL ARCHIVO DEL BLOG: DE LA GUÍA PARA DEMÓCRATAS PERPLEJOS, POR HARENDT. PUBLICADO EL 30 DE SEPTIEMBRE DE 2024
Gane o pierda, Kamala Harris, comenta en El País [Kamala Harris, guía para demócratas perplejos de todo el mundo, 25/09/2024] el escritor Sergio del Molino, puede presumir ya de haber encendido un farolillo en la noche política. Parafraseando a los futboleros, está demostrando que hay partido frente al populismo resentido y que caben otras estrategias alternativas al repliegue radical en los extremos o al conservadurismo defensivo que tan caro les está saliendo, por ejemplo, a los socialdemócratas alemanes.
Gane o pierda, los demócratas de todo el mundo hemos visto que la democracia aún puede movilizar entusiasmos transversales, que interpelan a toda la comunidad política y siembran dudas al otro lado del muro que divide un país polarizado. Más allá de su puesta en escena, sus gestos o sus discursos; más allá incluso de la contundencia con la que humilló a Trump en el debate, el éxito de Harris consiste en no dar la razón a sus rivales y abrirles una vía de agua en el corazón de su propaganda. Hasta ahora, nadie lo había hecho tan bien como ella.
La acusación más recurrente y exitosa del populismo hacia los progresistas es el elitismo. Al reaccionar con soberbia, los progresistas les daban la razón y alimentaban el fuego que ya ardía a sus pies. Cuando Trump señalaba a los pijos progres como causa de todos los males del norteamericano común, cualquier sarcasmo de la tira cómica de The New Yorker solo servía como combustible para la hoguera. ¿Veis cómo no les importáis?, bramaban los Trump de ambos lados del Atlántico. El desprecio arrogante con el que una parte de la izquierda —la intelectual y cultural sobre todo, pero también la política— ha reaccionado al resentimiento de quienes se sienten descolgados del mundo ha terminado por arrojar a muchos votantes a los brazos de demagogos y mesías de baratillo.
Tal vez su biografía la vacunó contra la soberbia y le ayudó a presentarse como hija de unas clases medias meritocráticas, una versión actualizada del sueño americano con la que se pueden identificar muchos votantes para los que hacer América grande de nuevo significa mandar a sus hijos a la universidad y que prosperen como la buena chica Kamala. María Ramírez, en su reciente libro-perfil Kamala Harris, la primera, la caracteriza como negociadora y partidaria de comprender al otro sin renunciar por ello a sus propias posiciones. También la retrata como una política flexible, poco dogmática y apegada al presente y sus circunstancias. Quizá nada de esto baste para contener a Trump ni apagar los ardores guerreros de los que ya hacen planes para tomar el Capitolio otra vez, pero es un buen principio y una guía para demócratas perplejos de todo el mundo. Sergio del Molino es escritor.
DEL POEMA DE CADA DÍA: HOY, UNA LLAMADA, POR SEAMUS HEANEY (1939-2013)
UNA LLAMADA
«Espera,» dijo ella, «saldré simplemente e iré a por él.
El tiempo aquí es tan bueno, que aprovecha
para escardar Un poco.»
De modo que lo vi
apoyado sobre las manos y rodillas al lado del rastrillo,
tocando, inspeccionando, separando un
tallo del otro, estirando con suavidad
cada cosa no estrechada, frágil y sin hojas,
complacido de sentir cómo se abría cada raíz de malas hierbas,
pero también arrepentido…
Luego me encontré escuchando
al amplio y grave tic de los relojes de la entrada
donde el teléfono estaba desatendido en una calma
de espejo y péndulos iluminados por el sol…S
y me encontré entonces pensando: si fuera hoy,
así es como la Muerte convocaría a Cualquiera.
A continuación él habló y casi le dije que le amaba.
SEAMUS HEANEY ( )
poeta irlandés
***
Seamus Heaney /ˈʃeɪməs ˈhiːni/ (Condado de Derry, Irlanda del Norte, 13 de abril de 1939-Dublín, 30 de agosto de 2013) fue un poeta y profesor irlandés. Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1995. El poeta estadounidense Robert Lowell lo describió como «el poeta irlandés más importante desde Yeats», y muchos otros, como el académico John Sutherland, han dicho que es «el poeta más grande de nuestra era».
DEL ASUNTO DEL DÍA: SOLO PUEDE HABER CONSENSO SI HAY CONFRONTACIÓN, POR SERGIO DEL MOLINO. 25 DE SEPTIEMBRE DE 2026
En el diálogo «El espíritu de la Transición», el expresidente del Gobierno Felipe González (Sevilla, 1942) conversó con el escritor Sergio del Molino (Madrid, 1979), autor de Un tal González, recorrido narrativo por los avances de España durante los primeros gobiernos socialistas, en los que, además de consolidarse el sistema democrático, se universalizó la sanidad pública, se amplió el sistema educativo con la Ley Orgánica de Derecho a la Educación (LODE) y se integró a España en la Unión Europea.
«Sin ánimo de nostalgia, el mito de la Transición, tanto para la crítica como para la devoción, está teñido de violencia política; parece que hubo concesiones, pero no fueron tantas, y lo que primó en ella fue la capacidad de entender el conflicto», apuntó Del Molino. Discrepancia, voluntad, entendimiento, acuerdos, responsabilidad, el bien común por encima de las siglas, transición.
«Solo puede haber consenso si hay confrontación», sostuvo González, quien recordó que su conocida muletilla —«Le diré sin acritud»— le servía para argumentar a la contra de modo contundente. «Construimos la Transición desde posiciones muy distanciadas. Ahora, en cambio, no se dice nada, pero predomina la acritud; se grita, se insulta, pero se dicen menos cosas», indicó en referencia al tono áspero que rige la vida política actual, no solo la nacional: «Putin, Xi Jinping y Trump no admiten el disenso. No saben que no saben. Y un necio arruina a un pueblo».
Apuntó, además, que la Transición fue la culminación de un proceso de doscientos años de historia, al tiempo que recordó que «en política no se culmina nada nunca», puesto que hay que perseverar en los logros. Porque, si damos por descontado lo conseguido, nos encontramos situaciones como la que preside en su decir nuestro país, «donde el crecimiento del PIB es de los más altos de Europa y, sin embargo, el descontento de la población es mayúsculo». A su juicio, el buen gobierno ha de hacerse cargo del estado de ánimo de la ciudadanía. «Pareciera que cada cuarenta años —en referencia a la duración aproximada de la Dictadura y de la democracia posterior— hay que deshacer lo hecho, y la gente empieza a hartarse».
Defendió la Constitución de 1978, sacando un ejemplar de su americana («Siempre lo llevo conmigo»), animando a todos los españoles a «leerla a conciencia: no perderán el tiempo». Y aunque se mostró partidario de que el texto constitucional pudiera modificarse en alguno de sus artículos, también expuso sin ambages lo que para él suponen «líneas rojas», como el «pacto plurinacional», un modelo de Estado defendido por el PSOE, Sumar, PNV y Junts, y que en su opinión es «claramente inconstitucional» porque dinamita la soberanía nacional y destruye la igualdad entre españoles.
Respecto a la polarización que acampa en nuestra sociedad, apuntó que también era enorme en el periodo de la II República, donde «crecía de abajo hacia arriba, al contrario que hoy», y reclamó el diálogo como única senda posible para «no perder el sentido del progreso». «Nosotros aprendimos en la Transición que podíamos ponernos de acuerdo en un pacto constitucional. Hay que recuperar esa línea del consenso», apostilló. La democracia facilita, en el decir del expresidente, «acuerdos que permiten la convivencia, a pesar de los conflictos de ideas; un espacio que hoy estamos perdiendo». Sergio del Molino es escritor. Publicado en Ethic el 14 de septiembre de 2026.
jueves, 24 de septiembre de 2026
BUENAS NOCHES, FELIZ DESCANSO Y DULCES SUEÑOS
Hola de nuevo, amigos. Buenas noches, feliz descanso y dulces sueños a todos esta noche de 24 de septiembre de 2026. Espero que hayan pasado un buen día en compañía de sus familias y amigos. Gracias de todo corazón por haberse dado una vuelta por el blog. Me alegraría creer que han disfrutado de su visita. Tamaragua, amigos míos. Que la diosa Fortuna y las benevolentes Moiras les sean favorables. Hasta mañana. Les quiero. HArendt
ENTRADA NÚM. 14114
DE LA TARDE QUE CAE: POR QUÉ TANTOS ESTADOUNIDENSES DETESTAN LA POLÍTICA, POR JOSEP M. COLOMER. 24 DE SEPTIEMBRE DE 2026
El MAGA y el trumpismo no constituyen un movimiento político propiamente dicho. Son más bien la expresión de un reconcomio antisistema, del rechazo y la antipatía hacia los gobernantes, y del deseo de un outsider capaz de volcar el statu quo. Pero Donald Trump ha decepcionado profundamente a muchos de sus votantes durante los menos de dos años de su segundo mandato, con resultados económicos peores de lo esperado, el flagrante incumplimiento de su promesa de no iniciar nuevas guerras, la brutalidad contra los inmigrantes, una corrupción descarada y los intentos frustrados de ocultar su implicación en las ignominias de Jeffrey Epstein.
En el periodo más reciente han surgido señales claras de una decepción política creciente y generalizada y una sensación de traición a las expectativas populares en la gran mayoría de las democracias desarrolladas. La derrota electoral de los partidos de gobierno se ha convertido en la pauta principal. En Estados Unidos, debido a la polarizante elección presidencial, solo hay dos partidos viables. Los ciudadanos tienen que registrarse como votantes de uno de los dos partidos para poder participar en las elecciones primarias destinadas a seleccionar sus candidatos. Lo novedoso es que, hoy en día, cerca del 45% de los votantes están registrados como “independientes” no partidistas, una proporción casi el doble de la que existía hace 25 años.
Sin embargo, esto no ha conllevado un aumento de la abstención en las subsiguientes elecciones; al contrario, en las dos presidenciales más recientes, en el 2020 y el 2024, la participación fue más alta que nunca, de cerca del 64%, una proporción no vista desde 1960. También ha habido alta participación en las dos elecciones congresuales de mitad de mandato más recientes. Una deducción lógica es que muchos más votantes que nunca votan “en contra” de candidatos partidistas tradicionales más que “a favor” de otros candidatos.
Entre los demócratas, figuras como Hillary Clinton, Joe Biden y Kamala Harris fueron percibidas, ante todo, como miembros de la gastada y detestada clase política. Es dudoso que el Partido Demócrata gane competitividad si continúa dependiendo de políticos carreristas demasiado conocidos. El primigenio éxito de las candidaturas de los Demócratas Socialistas (DS) sugiere el surgimiento de un nuevo fervor antisistema. Ya han logrado las alcaldías de Nueva York y Washington y lideran las encuestas para congresistas y gobernadores en varios estados.
Los DS podrían convertirse en una especie de MAGA de izquierdas; es decir, una reacción tanto contra el establishment tradicional como contra la decepcionante gestión del Partido Demócrata. Esto está empezando a generar pánico entre quienes no están acostumbrados a este tipo de candidaturas, mítines y discursos de estilo europeo. Por supuesto, todo cambio con esperanza conlleva riesgo, pero expresa, sobre todo, ira y descontento.
La otra cara y una buena explicación de la insatisfacción de los americanos con la política es la satisfacción de la gente con su vida privada, la cual hace que la insatisfacción política pueda ser llevadera y manejable. En primer lugar, la influencia relativa de la política en la vida de los ciudadanos es menor que en la mayoría de las democracias desarrolladas. La población de EE.UU. es menor que la de la actual Unión Europea (unos 340 millones frente a 450 millones); sin embargo, el tamaño de la economía privada en EE.UU. es más del doble que el de la UE, lo cual encoge mucho la influencia de la economía publica, aunque el tamaño absoluto de la misma en los dos imperios sea similar.
La productividad de los trabajadores americanos (producto por hora trabajada) es aproximadamente un tercio mayor que la de los europeos. Siempre he tenido la fuerte impresión de que los empleados en EE.UU. trabajan más días al año y más horas al día y que, cuando trabajan, están más concentrados, por así decirlo.
Como consecuencia de todo esto, la renta per cápita de los americanos es aproximadamente el doble que la de los europeos. Esto refleja unos salarios medios más elevados y una proporción el doble de alta de ciudadanos que poseen bonos o acciones (alrededor del 62% en EE. UU.)
En contra de frecuentes comentarios anticuados e indocumentados, el 92% de los estadounidenses cuenta con cobertura sanitaria, ya sea a través del empleo o mediante programas especiales para jubilados y pobres (solo el 3% paga su propio seguro privado). Alrededor del 92% de los americanos ha completado la educación secundaria (en contraste con el 56% que termina el bachillerato o la formación profesional en España, por ejemplo). Quizás no haga falta mencionar cifras relativas a ciencia y tecnología, cultura y entretenimiento.
En resumen: muchos americanos detestan la política y votan en contra de los partidos y políticos tradicionales, lo cual tiende a producir sorpresas desagradables, en gran medida mientras y porque valoran mucho su vida privada relativamente próspera. También por eso tantas personas del resto del mundo votan con los pies e intentan unirse a ese sueño. No se preocupen: el ineficiente sistema político estadounidense continuará generando problemas y desgracias, pero no destruirá el estilo de vida americano productivo, creativo y bastante feliz, tanto privado como social. Josep M. Colomer es politólogo. Publicado en La Vanguardia el 8 de septiembre de 2026.
DEL CAFÉ DE SOBREMESA: EL PROBLEMA DEL MILENIO, POR DELIA RODRÍGUEZ. 24 DE SEPTIEMBRE DE 2026
Este verano decidí ignorar alegremente algunas noticias. Los periodistas usamos una expresión para describir el momento en que el cuerpo se revuelve contra ellas: fatiga informativa. Cuando no sabes a qué nueva terrible amenaza para la civilización atender, apagas la radio y te vas a por un helado. Y eso es muy sano, pero también un problema enorme porque de verdad estamos hablando de terribles amenazas para la civilización. Por algún motivo, dejar de mirar el móvil no detuvo el flujo de hechos inquietantes. El ataque involuntario de OpenAI a Hugging Face de julio que intenté obviar resultó ser peor de lo imaginado. No solo se escapó un modelo de un entorno de pruebas para hackear a otra empresa, sino que un enjambre de un millar de agentes hizo todo lo posible para ganar: organizarse en grupo, engañar, sacrificarse, borrar rastros y dejar de avisar a los humanos. Su comportamiento no es excepcional: según un estudio reciente del Instituto de Seguridad de la IA del Reino Unido, todos los modelos que probaron intentan hacer trampas. Como, al parecer, sus jefes humanos.
El martes, OpenAI dijo haber resuelto uno de los siete grandes Problemas del Milenio, el Navier-Stokes, y las circunstancias que rodearon al anuncio me sacaron a golpes de la desidia. Solo Grigori Perelman había conseguido resolver uno antes, la conjetura de Poincaré. Lo inquietante no es el increíble avance, sino la poca ética demostrada por el camino. Sam Altman ha explicado que empezaron a abordar el problema hace unos días tras escuchar rumores de que Anthropic estaba en ello. Era más o menos cierto: un investigador de la empresa rival, Levent Alpöge, y un matemático, Tristan Buckmaster, trabajaban en él por su cuenta —basándose, por cierto, en los avances de dos españoles—, pero aún no tenían una solución completa. OpenAI decidió dedicarle un modelo avanzado aún en pruebas y 10.000 agentes autónomos (es decir, varios millones de dólares). Horas antes del anuncio, Buckmaster hizo públicos sus resultados y acusó a la compañía de presionarlo para publicar de forma conjunta sin su colega. Insinuó también que habían aprovechado conversaciones confidenciales con Codex, una herramienta de OpenAI. La compañía lo niega, pero reconoce que podrían haber mejorado sus modelos con “datos desidentificados derivados de su uso de nuestros productos”.
Poco después, Jacob Coxon, que fue investigador primero en OpenAI y después en Anthropic, anunciaba en X su dimisión por la irresponsabilidad de estas empresas que corren a toda velocidad hacia la superinteligencia “jugando con nuestras vidas”; la primera porque no ha interiorizado sus riesgos y la segunda porque prefiere manejarlos ella. “No hay que subestimar el poder de esta tecnología. Pronto serán sistemas sobrehumanos capaces de hackear cualquier cosa, revolucionar cualquier campo de la noche a la mañana y adquirir poder y recursos reales”, escribía. Continuaba con una frase tranquilizadora: “la gente que está construyendo la IA cree sinceramente que podría matarnos a todos para finales de la década”. En julio, más de mil trabajadores de la industria pidieron herramientas para poder pausarla en una carta abierta. No siempre quienes más conocen un sector son los mejores para juzgarlo, pero se agradece el aviso. Todos estamos hartos de historias apocalípticas a las que terminamos por no hacer caso, pero es importante superar la fatiga informativa que nos provoca la IA, porque este puede ser el problema del milenio. Delia Rodríguez es escritora. Publicado en El País, el 10 de septiembre de 2026.
DEL ARCHIVO DEL BLOG: DE LOS TEMORES DEL FUTURO, POR HARENDT. PUBLICADO EL 10 DE OCTUBRE DE 2022
Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz lunes. Mi propuesta de lectura de prensa para hoy va de los temores del futuro, que como dijo Séneca: "Muy breve y trabajosa es la vida de quienes olvidan el pasado, descuidan el presente y temen el futuro”, y nos recuerda en ella el periodista Andrea Rizzi, se puede aplicar a la situación actual de la Unión Europea entre nacionalismos, desgarro social y plagas globales. Se la recomiendo encarecidamente y espero que junto con las viñetas que la acompañan, en palabras de Hannah Arendt, les ayude a pensar para comprender y a comprender para actuar. Nada más por mi parte salvo desearles que sean felices, por favor, aun contra todo pronóstico. Nos vemos mañana si la diosa Fortuna lo permite. Tamaragua, amigos míos.
DEL POEMA DE CADA DÍA: HOY, REGRESO A LOS SAPOS, DE PHILIP LARKIN (1922-1985). 24 DE SEPTIEMBRE DE 2026
REGRESO A LOS SAPOS
¿Quién no prefiere pasear
por el parque a trabajar?
El lago, el sol,
hierba donde echarse,
lejano rumor de críos
y niñeras de medias negras:
no está mal el lugar.
Pero no es para mí,
no soy uno de esos tipos
que te encuentras por las tardes:
hemipléjicos que apenas andan,
oficinistas con temblores,
pacientes de carne cérea
aún con secuelas del accidente,
y personajes de abrigo largo
que hurgan en las papeleras:
gentes que esquivan el sapo del trabajo
por estúpidos o por débiles.
¡Imagínate ser como ellos!
Oír cómo dan las horas,
ver cómo traen el pan.
el sol que se oculta tras las nubes,
los niños que vuelven a casa;
imagínate ser como ellos,
ir rumiando tus fracasos
junto a un lecho de lobelias,
no tener adónde ir
ni más amigos que unas sillas vacías.
No, dadme mi montaña de papales,
mi secretaria con permanente,
mi le-paso-la-llamada-señor:
¿qué más puedo responder
cuando las farolas se encienden a las cuatro
y acaba ya otro año?
Dame tu brazo, viejo sapo,
tomemos la Cuesta del Cementerio abajo.
PHILIP LARKIN (1922-1985)
poeta británico
***
Philip Larkin fue un poeta, bibliotecario, narrador y crítico de jazz nacido en Coventry, Inglaterra, en 1922. Fue uno de los poetas más radicalmente británicos del siglo XX. Apenas salió de Inglaterra y vivió casi toda su vida en Hull, donde trabajó como bibliotecario de la universidad. En poesía, se afilió a una tradición que va de Thomas Hardy a Edward Thomas. Entre sus libros de poemas destacan Las bodas de Pentecostés y Ventanas altas, que tuvieron un notable éxito comercial. En 2014 la editorial Lumen publicó su poesía reunida. También es autor del libro All What Jazz: Escritos sobre jazz (Paidós, 2004) y de novelas como Jill (Impedimenta, 2007) o Una chica en invierno (Impedimenta, 2015). Murió en Hull el 2 de diciembre de 1985 con 63 años.


































