sábado, 7 de octubre de 2023

De paisajes de postal y crimen

 





Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz sábado. Mi propuesta de lectura para hoy, del escritor Fernando Aramburu, va de paisajes de postal y crimen. Se la recomiendo encarecidamente y espero que junto con las viñetas que la acompañan, en palabras de Hannah Arendt, les ayude a pensar para comprender y a comprender para actuar. Sean felices, por favor, aun contra todo pronóstico. Nos vemos mañana si la diosa Fortuna lo permite. Tamaragua, amigos míos. harendt.blogspot.com









Obersalzberg: paisaje de postal y crimen
FERNANDO ARAMBURU - El País
03 OCT 2023 - harendt.blogspot.com

Días atrás, se inauguró la remodelación del Centro Documental de Obersalzberg, donde, como se sabe, en una villa de su propiedad llamada Berghof, Hitler instaló una segunda residencia de gobierno. Ser recibido por el Führer en su espacio particular de los Alpes suponía un privilegio reservado a un selecto número de incondicionales. Se cuenta que Hitler pasó en su retiro del monte un cuarto del tiempo de su mandato y que allí, a la vista de un paisaje idílico, se fraguaron planes de guerra y exterminio. La villa fue destruida en 1945 por la aviación británica y demolida varios años después para que no se convirtiese en santuario de culto. Se conserva el complejo sistema de refugios subterráneos. Desde 1999 ocupa el sitio el centro documental al que acuden miles de visitantes cada año. Es cosa humana la fascinación por el mal. Ya lo dijo un responsable del semanario Der Spiegel: “Si sacamos a Hitler en la portada, vendemos el doble.” La idea del centro no es solamente exponer objetos a la manera de un museo, sino cumplir la misión política de hacer presente la relación del sitio con un pasado criminal, como afirma Charlotte Knobloch, presidenta de la comunidad judía de Múnich y Alta Baviera. Se pretende, pues, contribuir a la desactivación de una ideología que aportó los pretextos para uno de los episodios más negros de la humanidad.
Inevitablemente pienso en el Centro Memorial de Víctimas del Terrorismo, con sede en Vitoria. Supe, cuando lo visité, que el lehendakari nunca había pasado por allí (ignoro si entretanto lo habrá hecho), en contraste con el ministro presidente de Baviera, Markus Söder, quien presidió la reapertura del centro de Obersalzberg. Por lo demás, no hay noticia de que en los pueblos alpinos se homenajee con música y danzas a ningún nazi salido de la cárcel. ¿Cómo era aquello de saber y entender para que la historia no se repita?






























[ARCHIVO DEL BLOG] The British (In)tolerance Day, o la hipocresía como bandera. [Publicada el 07/11/2018]










Un chute de autoestima, algo de lo que los españoles no andamos muy sobrados, no viene mal de vez en cuando. Y recordarles a los súbditos de Su Graciosa Majestad Británica que, históricamente, han pasado por la vida tan desnudos como nosotros o más, pues qué quieren que les diga..., reconforta y alivia. ¡Ah, el peso de la historia y de la envidia ajena!...
Hemos de felicitarnos, escribe en el diario El Mundo, con ironía no exenta de sarcasmo la profesora María Elvira Roca, autora de Imperiofobia y leyenda negra: Roma, Rusia, Estados Unidos y el Imperio español (Madrid, Siruela, 2016), un libro ya comentado profusamente en el blog, para informar de la celebración durante los días 8 y 9 noviembre del simposium titulado British (In)tolerance que ha organizado la Universidad Utópica de Madrid, antigua y prestigiosa donde las haya, con la colaboración de la Embajada británica y el British Council, en las dependencias de esta última institución en Madrid.
Comienza el día 8 a las nueve y media de la mañana con un café de bienvenida. Se ofrecerá también en la clausura una copa de vino inglés. A lo largo de ese primer día las ponencias girarán en torno al tema Otherness and (In)tolerance: Historiografical and theoretical Frameworks con participación de varios destacados representantes del mundo académico. El primero disertará sobre El espacio del celta: interculturalidad y microhistoria en la ocupación de Irlanda desde 1171. La segunda intervención lleva por título Tolerance? Blood Purity and Anglican Inquisition in Early Modern England, que revisará las prohibiciones matrimoniales de ingleses con población irlandesa en el contexto de la persecución de los no anglicanos, así como las penas con que se castigaba la disidencia religiosa en este periodo. La tercera ponencia se llama Revisiting the Whig History or the disappearance of the Other in British Culture. Etcétera, etcétera.
Sería muy entretenido continuar con este ejercicio de deconstrucción y reconstrucción del simposium -éste sí, real y verdadero- que se va a celebrar en Londres durante los días 8 y 9 de noviembre con el título Iberian (In)tolerance. Es una gran reunión académica, bien armada. Sus ejes temáticos son: 1. Otherness and (In)tolerance: Historiographical and Theoretical Frameworks (La alteridad y la (In)tolerancia: marco historiográfico y teórico).2. Exploring and Representing Conflict in (and out) Early Modern Spain (Explorar y representar el conflicto dentro -y fuera- de España en la temprana Edad Moderna).3. The 'Other' on Stage: Spanish Theatre in the 17th Century (El Otro en el escenario: teatro español en el siglo XVII).4. The Morisco, A Divided Identity (El Morisco: una identidad dividida).5. New perspectives on the Iberian Muslim: a Panoramic Approach (Nuevas perspectivas en la Iberia musulmana: una aproximación panorámica).6. A Growing (In)tolerance Nation? Late-medieval and Renaissance Challenging Texts (¿Una nación en creciente intolerancia? Textos desafiantes de la Alta Edad Media y el Renacimiento.7. Overlooked Minorities: Blacks and Mozarabs in Early Modern Spain (Minorías ignoradas: negros y mozárabes en la temprana Edad Moderna).8. Enemies Within: Walls and Bridges (El enemigo dentro: muros y puentes).
Los consignamos aquí para que el lector, si tiene ganas de entretenerse e imaginación, proceda a abrir campos nuevos a la investigación haciendo con cada una de las ponencias que componen estos ejes temáticos lo que hemos hecho en los primeros párrafos de este artículo, esto es, trasladar los ejemplos de sitio. Da para varias horas de no aburrirse. Fíjense si tienen una Divided Identity los católicos ingleses desde Shakespeare, que era católico, pero no se enteró nadie; o las New Perspectives que podrían abrirse en la investigación de las deportaciones masivas como fórmula eficaz para acabar con la disidencia, desde Cromwell hasta las clearances en Escocia, que terminaron con la resistencia jacobita. No les cuento nada sobre los Enemies Within y las más de 15 rebeliones que hubo en tiempos de Isabel I contra esta reina. Considérese por ejemplo cuán simpático sería el núcleo The 'Other' on the Stage: English Theatre in the 17th Century. ¿A quién le tocará ser ese Other? Pues un Other que como mínimo se merece, por idiota, no un congreso como este sino mil. Y de hecho los ha tenido, los tiene y los tendrá. Y hasta participa en ellos con gusto. Porque hasta el sábado 20 de octubre la convocatoria de este simposium, cuya singularidad consiste en que no podemos imaginar su equivalente en la historia inglesa o francesa o alemana (sólo la de España merece semejante simposium) se hacía de este modo: LAHP-Funded Postgraduate Students-led Conference with the collaboration of Instituto Cervantes of London, Office for Cultural and Scientific Affairs of the Spanish Embassy in London, and King's College London.
Ese sábado hubo algún duende enredando y desaparecieron de la web las alusiones a la colaboración del Cervantes y la Embajada de España, así como sus logos. Y de hecho el lunes el lugar del simposio había cambiado y ya no se celebra en la sede del Cervantes de Londres sino en el King's College. Hay que felicitarse y felicitar al Cervantes y la embajada por haber tenido reflejos para retirarse a tiempo. Queda por averiguar si las beneméritas instituciones españolas arriba mentadas han colaborado económicamente en la organización del evento sobre Intolerancia ibérica. Donde dice ibérica deben ustedes entender española, porque realmente de lo que trata la inmensa mayoría de las ponencias es de historia de España. Esto de quitar la palabra España o español y sustituirla por otra es un fenómeno cada vez más frecuente del que nos ocuparemos en otra ocasión. Su uso aquí tiene poco que ver con la especialidad académica de los iberistas, frecuente en Estados Unidos, sobre España y Portugal, puesto que la historia de Portugal brilla por su ausencia. Es un sistema de atenuación, como el paréntesis que rodea (In). Titular el congreso Spanish Intolerance hubiera resultado muy cantoso. Siempre hay un poco de vaselina para que todo parezca ejemplarmente ecuánime y pulcramente académico. 
Concentrémonos en la reunión de hispanistas. El fuego amigo. Acuden a ella profesores de varios continentes para los que la única intolerancia que existe en Europa digna de estudio es la española. Pueden encontrar información sobre el simposio en https://iberianintolerance.com. El mundo académico tiende a creer y, por ósmosis, la opinión pública que España tiene la exclusiva de la intolerancia o al menos se lleva la palma simplemente porque las otras intolerancias no se estudian. Si hay un historiador español que sea capaz de disertar con bibliografía sobre las leyes racistas sobre los irlandeses, la pureza de sangre inglesa que prohibía matrimonios mixtos o el mundo criptocatólico, lo invito a comer. Pero que esos agujeros negros nunca se investiguen no significa que no existieran. Significa simplemente que la versión oficial de la historia de Europa que conocemos pasa por ignorar sistemáticamente unos asuntos para tratar sistemáticamente otros.
No está mal que se organice un congreso sobre la intolerancia en Europa, con todas las intolerancias encima de la mesa (germánica, anglosajona, francesa, escandinava...), pero las otras no forman parte de los temas habituales de la historiografía europea. Y la española, con pocas excepciones, hace tiempo que renunció a desarrollar temas propios allende los Pirineos. Así se explica que sobre la Inquisición española los estudios haya que coleccionarlos por tomos mientras que apenas hay sobre la Inquisición en Francia. Tenemos cientos de artículos sobre la pureza de sangre en España pero casi nadie sabe que la pureza inglesa estuvo protegida por leyes hasta el siglo XX. Cuando Anita Delgado se casó con el marajá de Kapurthala tuvo que soportar años de marginación en la vida social y oficial del Raj británico porque los matrimonios mixtos estaban prohibidos. Pero sobre esto no hay simposios. La diferencia entre el caso inglés y el español es que la intolerancia española nunca impidió el mestizaje y la inglesa, pues... a la vista está. Y como está a la vista, hay que taparla. De muchos modos. Éste es uno. Cuando la Universidad Utópica de Madrid organice ese congreso que ya sin duda está tomando forma en las más preclaras y aguerridas mentes de nuestro mundo académico, me permito sugerir algunos temas que deberían formar parte de ese British (In)tolerance Symposium: Blood Purity from Middle Ages to India: prohibition to marry with 'Others' (Pureza de sangre desde la Edad Media hasta la India: la prohición de casarse con los Otros. English (In)tolerance and Genocide: The Famine Plot in Ireland in 1845 and before (Intolerancia inglesa y genocidio: la Hambruna irlandesa de 1845 y antes). Religious (In)tolerance in England: persecution of Baptists, Quakers, Catholics and Others (Intolerancia religiosa en Inglaterra: baptistas, cuáqueros, católicos y otros). English Piracy and Racism: Blacks and Coolies (Piratería inglesa y racismo: negros y coolies). The Enemy inside: Celts and Scottish (El enemigo dentro: celtas y escoceses).
Habría que hacer un Call for Papers (convocatoria pública de trabajos de investigación) como el que hace el King's College y que ustedes pueden visitar (https://artes-uk.org/2018/05/22/call-for-papers-iberian-intolerance-8-november-london/) sobre estos asuntos que acabo de proponer y otros, que hay para aburrir. Particularmente enviaría uno con el título British Intolerance and Spanish Intolerance: face to face, sin atenuante y sin paréntesis. Y ahora, como decía Sócrates, Ιωμεν: nos vamos. Sean felices, por favor, a pesar de todo. Tamaragua, amigos. HArendt












viernes, 6 de octubre de 2023

Del complejo de superioridad

 







Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz viernes. Mi propuesta de lectura para hoy, del periodista Íñigo Domínguez, va del complejo de superioridad. Se la recomiendo encarecidamente y espero que junto con las viñetas que la acompañan, en palabras de Hannah Arendt, les ayude a pensar para comprender y a comprender para actuar. Sean felices, por favor, aun contra todo pronóstico. Nos vemos mañana si la diosa Fortuna lo permite. Tamaragua, amigos míos. harendt.blogspot.com








Contraindicaciones del complejo de superioridad
ÍÑIGO DOMÍNGUEZ - El País
01 OCT 2023 - harendt.blogsoot.com

A veces está bien guardar los periódicos. Tengo delante los del lunes 24 de julio, al día siguiente de las últimas elecciones. Estaba todo clarísimo. EL PAÍS decía que una investidura de Sánchez dependía de Junts. El Mundo: “Feijóo gana pero Puigdemont podrá hacer presidente a Sánchez”. Uno de sus articulistas admitía su pesar por el hecho de que el juicio mayoritario de los españoles “no coincida con el expresado individualmente en tantas columnas”. Ya, es increíble. A mí me pasa al revés con las mías, nunca sé si tengo razón. ABC: “Puigdemont o bloqueo”. También, un artículo honesto de su director: “Nos equivocamos”. La Vanguardia: “Junts tiene la llave para investir a Sánchez o forzar unas nuevas elecciones”. En fin, todo esto ya lo sabíamos la misma noche electoral. Entonces, ¿por qué han pasado dos meses y seguimos en el mismo sitio?
No conozco nadie que haya seguido los trámites ni los debates que no sea periodista (como mucho, como periodista, los conocidos te piden que les resumas lo que pasa, en plan favor). Se le ha concedido a Feijóo —para ser precisos, ha sido el Rey— una especie de escaparate de consolación, para que se le pase la rabieta a toda la derecha, medios de comunicación incluidos, que pese a verlo tan claro aquella noche, y cómo se habían equivocado, necesitaban tiempo para asumirlo y montar un nuevo mecano de argumentación donde todo vuelva a ser culpa de Sánchez. Si se repiten las elecciones, dado que el antisanchismo como campaña electoral fracasó, yo no sé qué nos espera.
El pánico existencial del PP es comprensible: se asoman a la perspectiva de no gobernar en la vida. Y además porque no quieren, como ha proclamado Feijóo. No soy capaz de imaginar los efectos en la cabeza de sus dirigentes y votantes ante un planteamiento existencial de este tipo (en el ala trumpista del PP, donde todo vale, llamarán a los loqueros en breve para que se lo lleven si esto no resulta). Supongo que la principal secuela es atribuirse el monopolio de la dignidad y pasear por el mundo con desdén, todo el día enfadados, con lo malo que es eso para la salud, y para la convivencia de todos. En fin, un complejo de superioridad de toda la vida, siendo minoría en el Congreso. Lo cierto es que desde que en España hay que pactar (2015, y ya han pasado ocho años), solo gobernarán los que sepan hacerlo, al margen de la altura de los principios desde los que miren a los demás por encima del hombro, como si el resto no tuvieran.
Decía Andreotti que el poder desgasta, pero desgasta mucho más no tenerlo. Creo que en Italia esto lo habrían resuelto rápido. Son muy prácticos, no se engañan sobre la realidad. Si acaso se engañan entre ellos, que es de lo que se trata ahora aquí, y en eso también son muy buenos. En cambio, en España el sentido práctico está mal visto, solo tienen prestigio los altos ideales, aunque te lleven a la tumba, o incluso mejor si lo hacen. Me es muy ajena esta épica del suicidio colectivo, tanto la del PP como la del independentismo catalán, y estar atrapado entre ellas es de lo más desesperanzador. Veremos quién se estrella mejor, con más altivez. No deja de ser gracioso que el idealismo de Feijóo solo tenga sentido como táctica electoral, si hay comicios, y se vería enseguida si funciona o no. Lo más fascinante es cómo en este escenario un partido como Bildu puede pasar por sensato. Después de estar locos tanto tiempo, ahora son los más prácticos. Simplemente esperan su momento.
































[ARCHIVO DEL BLOG] Libros que no he podido leer y seguramente nunca leeré. [Publicada el 20/10/2014]











Creo que fue Jorge Luis Borges el que dijo que si un libro nos desagrada (por las razones que sean) una vez comenzada su lectura, por muy interesante que nos hayan dicho o que pensemos que es, no merece la pena que prosigamos con él. Evidentemente, aunque con la subjetividad que palabras como belleza y placer encierran, para gustos se hicieron colores, como dice el refrán. 
Yo, por deformación profesional, soy más lector de ensayo o libros académicos que de literatura de ficción. En ningún caso, desdeño esta última. Un ejemplo: acabo de leer "Nos vemos allá arriba", la novela de Pierre Lemaitre, ganadora del último premio Goncourt, que me ha encantado. Y en estos últimos meses he disfrutado sobremanera con dos autores israelíes contemporáneos como Amos Oz y David Grossman y varias de sus novelas; más con el primero que con el segundo, lo confieso. Ahora, para variar, estoy releyendo la apasionante historia del cristianismo que escribiera el teólogo Hans Küng, titulada: "El cristianismo: Esencia e historia".     
En agosto de 2008 escribí una entrada en el blog, que titulé "Los clásicos", en la que traía a colación el famoso "canon occidental", establecido por el profesor, erudito y crítico literario vivo más famoso del mundo, el estadounidense Harold Bloom, sobre las obras literarias cuya lectura resulta imprescindible para el hombre moderno y culto de hoy. Ni que decir tiene que esa lista, como cualquier otra, resulta subjetiva, pero el peso de los clásicos está ahí, y en todo caso, merece la pena conocerla, aunque leerla resulte otra cuestión. Les invito a hacerlo en el enlace de más arriba.
Pero hoy no quiero hablarles por más tiempo de los libros que "deberíamos" haber leído, sino de aquellos otros que, a pesar de su fama, nos ha sido imposible leer. Un interesante artículo en el diario El País de ayer domingo, titulado "Diez libros que muy pocos han logrado terminar", construido a base de opiniones de escritores actuales sobre los libros que no han podido terminar de leer, por razones de todo tipo, en el que la lista resultante parece como mínimo, tan subjetiva o más, que la del canon de Bloom sobre las lecturas imprescindibles. 
De las del canon no voy a decir cuales no he leído porque no tengo necesidad ni ganas de exponerme al escarnio público; de la lista de esos diez libros que se comentan como que muy pocos han logrado terminar si me gustaría refutarla en algunos de los títulos en ella reflejados.
Estos son los títulos y sus autores: 1) "El arco iris de la gravedad", de Thoman Pynchon; 2) "Crimen y castigo", de Fiodor Dostoyievki; "Guerra y paz", de Leon Tolstoi; 4) "Orgullo y prejuicio", de Jane Austen; 5) "Vida y opiniones del caballero Tristam Shandy", de Laurence Sterne; 6) "La divina comedia", de Dante Alighieri; 7) "Moby Dick", de Herman Melville; 8) "Paradiso", de José Lezama Lima; 9) "Don Quijote de La Mancha" de Miguel de Cervantes, y "Las aventuras del buen soldado Svejk", de Jaroslav Hasek; y 10) "La broma infinita", de David Forster Wallace. 
Discrepo educadamente de la inclusión en esa lista, aun admitiendo mi profunda subjetividad, de las obras de Dante, Melville y Cervantes. De las restantes, a pesar de conocerlas, no puedo decir nada salvo que yo tampoco las he leído. Pero, insisto, a pesar de su subjetivismo, no alcanzo a comprender como de esa lista han sido excluidos títulos como "Ulises" o "Finnegans Wake", de James Joyce, o "En busca del tiempo perdido", de Marcel Proust. El "Ulises" tardé diecisiete años en decidirme a leerla; cuando lo hice, la leí de un tirón, y me encantó. Por el contrario, su "Finnegans Wake", confieso que si no dejo su lectura hubiera acabado completamente loco de atar. Sobre la novela de Proust no me atrevo a decir nada más que la tengo pendiente de lectura desde hace infinito tiempo y que siempre encuentro alguna excusa, seguro que injustificable, para comenzarla.
Termino con una, de nuevo, confesión personal. No puedo con los autores rusos; ni con los clásicos ni con los modernos: es algo psicosomático. En parte por los nombres, que me resultan imposible de retener. Sí, supongo que es pueril, pero es real. Y en la literatura española no he podido, y he puesto voluntad, con "La regenta", de Leopoldo Alas. No me pregunten por qué, porque no sabría explicarlo. Como tampoco puedo con la novela realista: ni la española (Galdós), ni la francesa (Balzac) o la británica (Dickens). Me he leído los "Episodios Nacionales" de Galdós, pero no puedo con sus novelas:imposible. Sé que me estoy perdiendo lo mejor de la literatura española, pero es así. Sin embargo, leo con mucho placer su teatro y el de García Lorca o Buero Vallejo. 
En fin, les invito a que dejen en el blog si lo desean su lista de lecturas imposibles; "Desde el trópico de Cáncer" está siempre abierto a todos ustedes. Sean felices por favor, y ahora, como también decía Sócrates, "Ιωμεν": nos vamos. Tamaragua, amigos. HArendt













jueves, 5 de octubre de 2023

Del espíritu de Europa

 







Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz jueves. Mi propuesta de lectura para hoy, de la politóloga Máriam Martínez-Bascuñán, va del espíritu de Europa. Se la recomiendo encarecidamente y espero que junto con las viñetas que la acompañan, en palabras de Hannah Arendt, les ayude a pensar para comprender y a comprender para actuar. Sean felices, por favor, aun contra todo pronóstico. Nos vemos mañana si la diosa Fortuna lo permite. Tamaragua, amigos míos. harendt.blogspot.com








El espíritu de Europa
MÁRIAM MARTÍNEZ-BASCUÑÁN - El País
01 OCT 2023 - harendt.blogspot.com

Ahora que hablamos de la nueva ampliación europea, comprobamos que nos falta la misma idea de Europa, pues somos más un bloque geopolítico que aquella “noción espiritual” de la que hablaba Kundera. Fue el escritor checo quien describió la apropiación occidental de la palabra “Europa”, expulsando a muchas naciones que, considerándose Occidente, “despertaron un buen día y constataron que se encontraban en el Este”. Al despojarles de su condición no solo se les expulsaba de su propio destino o historia, decía Kundera: perdían “la esencia misma de su identidad”. Desde entonces, la dialéctica imitación-rechazo define su relación con Occidente y la soberbia con que miramos el mundo, nombrándolo y actuando sobre él. Y se palpa también en las palabras de Libre, hermosa novela de Lea Ypi que narra la transición de la Albania comunista al autodenominado “mundo libre”, cuando miraban esperanzados a Europa como algo “que se imitaba más de lo que se entendía”.
Europa era “un túnel muy largo con una entrada iluminada por luces brillantes y señales destellantes, y con un interior tan oscuro que era imposible percibir lo que ocultaba”. Pronto comprobaron que quienes antes les incitaban a liberarse los recibían ahora como criminales o ilegales. Fue el momento del fin de la historia, de aquel mundo unipolar dominado por un Estados Unidos que fabricaba democracias por doquier. Y tal vez asistamos ahora a algo parecido, pues conocemos ya nuestro peso relativo en el mundo, la necesidad urgente de ampliar nuestro territorio. Cosas de la geopolítica. Wolfgang Streeck, al comenzar la guerra de Ucrania, escribió que, si algo nos enseña la historia, es que “cuanto más grandes se vuelven los imperios, más cuesta mantenerlos juntos, pues las fuerzas centrífugas crecen y el centro necesita movilizar cada vez más recursos para contenerlos”, una advertencia para que la incuestionable ampliación venga precedida del debate que merece, con una mirada que, esta vez, no prescinda de los hechos.
Porque la Europa real es la de la falta de eficacia de sus estructuras, como evidencian los desafíos húngaro y polaco a la legislación y principios comunitarios, mostrando las costuras de la última ampliación y la ausencia de organismos eficaces de control y sanción. ¿Modificaremos nuestra toma de decisiones, acabando con la parálisis de la unanimidad? ¿Abordaremos la necesidad de una mayor cesión de soberanía, ahora que vuelven los extremismos, para que la UE actúe sobre quienes incumplen sus normas? Al tiempo que creemos fabricar democracias, quizá convenga mirar el estado de las nuestras y preguntarnos si, además de la libre circulación de capitales, queremos de veras una Europa de la defensa, fiscalmente unificada y centrada en los derechos de todos sus ciudadanos: una Europa con capacidad de decisión. ¿Otorgaremos agencia política al Parlamento Europeo para que sea la base de la soberanía europea y no un espacio donde nacionalistas de todo cuño nos disputamos las migajas? Convendría resolverlo antes de ninguna ampliación, pero sobre todo, como decía Kundera, hemos de saber lo que somos y lo que queremos ser, y no solo para defender nuestros derechos, sino también los de ellos.