lunes, 23 de julio de 2012

Esther Tusquets: "In memoriam"






Portada de "Habíamos ganado la guerra"







No se si es una pasión o un vicio, pero aunque desconfío y detesto a partes iguales las secciones de libros de las grandes superficies comerciales, colocadas normalmente al lado de los embutidos o los electrodomésticos para el hogar, lo primero que hago en cuanto entro a una de ellas es pararme a echar una ojeada por los estantes y mirar por encima los títulos y novedades que en ellos se exponen.

Con un poco de práctica el cerebro se educa para reconocer aquellos títulos que en uno u otro momento han llamado nuestra atención, y como si de un código de barras se tratara nuestro escáner cerebral emite un chasquido especial cuando la vista, aun abarcando unas docenas de libros simultáneamente, tropieza con el titulo previamente grabado en nuestra mente.

Me pasó ayer tarde, en el Carrefour de Hoya de la Plata, junto a nuestra casa en Las Palmas. Fue como un “piii, piii, piii”…, intenso y sonoro, aunque evidentemente sólo lo oía yo. Allí estaba; sin buscarlo, en un estante a media altura, escondido junto a otros muchos libros sin sustancia (la mayoría de lo que se ponen a la venta en estos lugares) el objeto de la inconsciente respuesta automatizada de mi cerebro: "Habíamos ganado la guerra" (Ediciones B, Noviembre de 2007, Barcelona), de Esther Tusquets, justo el libro y la autora de la que trataba la entrada de mi blog del pasado día 6. Una hora más tarde estaba sentado en el sofá de casa leyéndolo, y unas horas después lo terminaba transido de emociónes y sentimientos contradictorios, casi al borde del llanto.

Hasta yo mismo me preguntaba el porqué. ¿Qué podía tener de especial un libro de memorias de una joven burguesa. de buena familia, ahora escritora famosa y editora de prestigio, que relata sus vivencias de infancia y juventud entre 1936, el año de su nacimiento, y el de 1956, en que lo finaliza, para despertar en mi ese cúmulo de sensaciones?

Una de las razones es que, nacido diez años después que ella, y en ambientes, no solo sociales, completamente distintos y diferentes, muchas de las vivencias de juventud que Esther Tusquets relata en sus memorias las he vivido y experimentado personalmente.

Sólo una primera coincidencia: el desfile de las tropas de Franco entrando en Barcelona en marzo de 1939. Me faltaban siete años para nacer, pero mi madre y mis dos hermanos mayores, niños aún como ella, también estaban ese día en las calles de Barcelona, es probable que a su mismo lado, celebrando la entrada de los “nacionales” en la Ciudad Condal y con ella, el práctico final de la guerra civil. Mientras mi padre, desaparecido hacía meses, esperaba su repatriación en un campo de prisioneros cercano a Lyon (Francia).

Hay más concidencias, claro está: Un temprano fervor religioso y su posterior conversión en desprecio por la iglesia; su agnosticismo casi militante; un inquieto estado de perplejidad ante la flagrante injusticia social imperante en la época; un volcarse en la organización oficial del régimen (el “Movimiento”) como instrumento de realización y vocación política personal, defraudada finalmente; una decidida y latente ubicación en la izquierda, pero incapaz a la larga, de sujetarse a los trágalas de todas y cualesquiera organizaciones políticas existentes; el cambio radical de forma de pensar que supuso el paso por la universidad; nuestra común licenciatura en Historia; la pasión por el mar… Todo muy difuso, pero muy real, en el recuerdo y en los sentimientos. Me mereció la pena leerlas y rememorar una época no tan lejana en el tiempo. 

Esta entrada es una reedición, corregida, de la publicada en "Desde el trópico de Cáncer" el día 10 de diciembre de 2011, con el título de "Sobre libros y lecturas. Memorias de juventud de Esther Tusquets", que a su vez lo era de otra del 9 de diciembre de 2007. Incapaz de añadir algo más a lo que el mundo literario está diciendo hoy de ella, es mi personal homenaje de admiración y respeto a Esther Tusquets, la gran dama de la edición española, fallecida hoy en su amada ciudad de Barcelona. 

Como complemente de la entrada he subido un vídeo de la entrevista que TV3 la realizó el pasado año titulada "Se han perdido las maneras". Seguro que les resulta interesante. 

Descanse en paz. Que la tierra le sea leve, como decían los clásicos que ella tanto prodigó y amó. Y a ustedes, les ruego que intenten ser felices, por favor, a pesar del gobierno. Tamaragua, amigos. HArendt








Esther Tusquets







-- 
Entrada núm. 1714
Reedición  de las publicadas en el blog el 10/12/2011 y el 9/12/2007 
http://harendt.blogspot.com
"Tanto como saber, me agrada dudar" (Dante)
"La verdad es una fruta que conviene cogerse muy madura" (Voltaire)
"La historia del mundo no es un suelo en el que florezca la felicidad. Los tiempos felices son en ella páginas en blanco" (Hegel)

Esther Tusquets entrevistada en TV3 - Divendres: Les bones maneres es perden

viernes, 20 de julio de 2012

¿Comienza el principio del fin de Rajoy?




Madrid, ayer




¿Comenzó ayer en España el final de la era Rajoy? Los españoles parecemos decididos a recuperar nuestra dignidad de ciudadanos y hacernos de nuevo con el control de nuestro destino. Y ello, ante la incapacidad de un gobierno mendaz y cobarde de ofrecer una sola propuesta coherente para salir de la crisis en la que estamos sumidos. ¿Lo conseguiremos? 

Sí, hay que forzar la dimisión del presidente. ¿Cómo? ¿Y luego?... No creo que nadie tenga una respuesta clara: ¿Reférendum, nuevas elecciones, un gobierno de unidad nacional? Todo menos quedarnos de brazos cruzados mientras los ciudadanos claman por soluciones y el gobierno, incapaz de articular la más mínima respuesta coherente, se lanza dando tumbos en una fuga hacia adelante que nos lleva, como dicen en Canarias, "proa al marisco"...

El profesor José Ignacio Torreblanca, escribía hace unos pocos días en su blog un inquietante artículo en el que desvelaba algunas claves de lo que está pasando en España y en el seno de la Unión Europea: estamos en guerra, dice, en una guerra sin bajas por fuego enemigo, sin edificios ni construcciones derruidas, sin el estruendo de las bombas ni el fragor de las batallas, pero sí con muertos, heridos, ruina y desolación. Una guerra distinta para la que los estados nacionales y la Unión no estaban preparados. Las previsiones constitucionales sobre estados de alarma, de sitio o de guerra no sirven para esta novísima y alarmante situación, para esta guerra tan posmoderna... 

Por otro lado,un durísimo alegato del escritor Luis García Montero en El Huffington Post, nos muestra algunas otras claves más para entender el qué y el por qué está pasando lo que está pasando. Y quiénes son los culpables. 

Y el editorial de hoy en El País, ecuánime y ponderado, llamando al diálogo; algo que parece imposible ante un presidente enrocado en posiciones maximalistas y cada vez más aislado de la realidad. 

Pero eso es lo que hay, mientras nosotros lo permitamos... Sean felices, por favor, a pesar del gobierno. Cada vez les queda menos. Tamaragua, amigos. HArendt




España se echa a la calle




-- 
Entrada núm. 1712
http://harendt.blogspot.com
"Tanto como saber, me agrada dudar" (Dante)
"La verdad es una fruta que conviene cogerse muy madura" (Voltaire)
"La historia del mundo no es un suelo en el que florezca la felicidad. Los tiempos felices son en ella páginas en blanco" (Hegel)

miércoles, 18 de julio de 2012

18 de Julio: Setenta y seis años después





El historiador Ángel Viñas




Después de haber subido ayer al blog (en dieciocho entradas sucesivas) la película de Jaime Camino "Dragon Rapide" (1984), sobre los días que precedieron a la sublevación militar del 18 de julio de 1936 en los que tanto protagonismo histórico tuvo la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, no tenía pensado escribir nada sobre la fecha que hoy se recuerda. 


No deja de resultar llamativo que apenas se haya hecho mención a ella en los medios de comunicación. Hay algunas excepciones, claro está. El historiador Ángel Viñas, en El País de ayer, publicaba un interesante artículo en el que presta atención a los grupos políticos que de forma más o menos encubierta fraguaron el golpe de Estado y animaron a los militares a rebelarse contra el gobierno republicano. Son datos novedosos, que forman parte de un libro de próxima publicación, que el autor adelanta en el artículo. Lo son porque hecha por tierra el protagonismo que siempre se ha atribuido en su preparación a falangistas, carlistas e incluso a la CEDA de Gil Robles. Por el contrario resalta el papel que jugaron en esos preparativos golpistas los monárquicos de Renovación Española, y por supuesto, los gobiernos de Alemania e Italia, sobre todo éste último. 


La coda final del artículo la dedica el profesor Viñas a criticar la "no-desclasificación" de los documentos militares que rebelan esos hechos en base, entre otras razones, a no “perjudicar” las relaciones diplomáticas con Italia, pero desvelar la fría agresión italiana, dice, que es lo peor que un país puede hacer a otro, no dañará las relaciones con él. Sí lo hace, añade, un gobierno, el nuestro, temeroso del pasado y que tampoco se fía de sus ciudadanos. Y eso sí que da que pensar. En la Unión Europea, tras tantos años, España vuelve a ser diferente, termina.


Setenta y seis años son muchos años, pero es cierto que parece que para algunos españoles la guerra civil no ha terminado aún. Hasta que mi padre se jubiló, a principios de los años 60 del pasado siglo, estuvo coleccionando durante años la revista norteamericana "Life", en español, que encuadernaba por semestres en unos hermosos libros de tapa dura y lomos de cuero verde, que a mi, con apenas diez u once años, me  encantaba ojear. Recuerdo en especial un número de mediados de los años 50, en el que la revista dedicaba un reportaje especial lleno  de fotografías y entrevistas a personas que aún vivían y que habían nacido antes del inicio de la guerra civil norteamericana, en 1861.

Fue un reportaje que me impresionó vivamente y que he recordado ahora, pensando en que cualquier español vivo que haya participado en la guerra civil de 1936-1939, debe tener como mínimo 92 años de edad. No creo que sean muchos los que queden, pero hubiera sido interesante hacer un reportaje similar al de la revista "Life".

Casualmente hace apenas dos días terminaba de leer la última novela de Eduardo Mendoza, "Riña de gatos. Madrid, 1936" (Planeta, Barcelona, 2011), que también se desarrolla en el Madrid de los inicios de la primavera de 1936, cuando se está fraguando el golpe militar. El protagonista de la misma es un joven profesor inglés en Historia del Arte, y experto de reconocido prestigio en la obra y vida de Velázquez, que ha llegado a Madrid en esos días para un trabajo profesional. Sin buscarlo, se ve envuelto en la trama conspiratoria político-militar que dará lugar unos meses más tarde al golpe de Estado y a la guerra civil. No les rebelo más sobre la misma por si tienen interés en leerla. Les aseguro que es una trama interesante, con una fina ironía y sentido del humor, y algunas lucubraciones del personaje principal que rozan la política-ficción, o que pudieron ser verdad...

A mis padres y mis hermanos mayores (a mi me faltan diez años para venir al mundo), el inicio de la guerra civil les coge en Barcelona. Mi padre es en ese momento sargento de la Guardia Civil, y esta destinado en el Parque de Automovilismo de Barcelona como chófer al servicio del coronel Escobar, jefe de la misma en la Ciudad Condal. Lógicamente, la guerra la hace del lado de la República, y es destinado a varios puntos de la zona republicana, siempre como chófer. A finales de 1938, es detenido y encarcelado en un barco prisión en el puerto de Barcelona. La razón, el que antes del inicio de la guerra había estado afiliado a Falange Española y las autoridades republicanas desconfiaban de su lealtad. Con otros dos compañeros guardias civiles logra fugarse del barco y a pie, llegar hasta la frontera francesa. En Francia son internados en un campo de concentración cercano a Lyon hasta que, finalizada la guerra son devueltos a España. Durante esos meses, mi madre no ha sabido nada sobre su paradero ni si estaba vivo o muerto. Finalizada la guerra, los vencedores le enjuician nuevamente por no haberse sublevado en 1936. El no haber participado en acciones de armas, y su antiguo carnet de Falange, le salvan del paredón pero no de la desconfianza. Le destinan (o destierran) a la isla de El Hierro, donde permanece entre 1940 y 1945. Pasa a la reserva, como comandante honorífico de la Guardia Civil  en 1956, en Madrid, donde vive desde 1950 hasta su muerte, en 1989.

Como tantas familias españolas, la mía se vio dividida, no solo físicamente, por la guerra civil. Toda la familia de mi madre, mis abuelos maternos y mis tios, eran republicanos y socialistas, lo que no impidió que mi madre, su hija mayor, fuera siempre una mujer profundamente religiosa, apolítica (por prudencia) y de ideas conservadoras. Y que en casa estuviera terminantemente prohibido hablar de política o de religión. El único hermano varón de mi padre, luchó del lado franquista, en la Legión, donde llegó a teniente. Curiosamente, figura en las listas de republicanos ejecutados por los franquistas en Asturias durante la guerra civil, lo que es inexacto pues murió ya anciano en los años 80. Se lo he hecho saber en varias ocasiones a las asociaciones de víctimas del franquismo asturianas, sin resultado alguno: sigue figurando en las listas de víctimas de la represión.

Creo, sinceramente, que setenta y seis años son muchos años ya para que los españoles nos sigamos guardando rencor por unos hechos que casi ninguno de nosotros vivimos directamente. Soy decidido partidario de que los españoles del bando republicano que murieron en la guerra civil o víctimas de la cruel represión que siguió a ésta, tengan el reconocimiento, homenaje y respeto que se merecen. Que sus restos se busquen, se devuelvan y se entreguen a sus familiares. Que se quiten de iglesias y plazas las placas que hablan de los "caídos por Dios y España" y se sustituyan por otras que hablen y rindan recuerdo perenne a todos los que perdieron su vida en un enfrentamiento fratricida sangriento e inútil. Pero sobre todo me gustaría que dejasen a los historiadores que hagan su trabajo en paz y con todos los archivos abiertos a su disposición para esclarecer definitivamente qué pasó, por qué pasó, y quiénes fueron los responsables de que pasara. Y así, evitar que vuelva a pasar.

Y sean felices, por favor, a pesar del gobierno. Tamaragua, amigos. HArendt





El "Dragon Rapide"





--
Entrada núm. 1710
http://harendt.blogspot.com
"Tanto como saber, me agrada dudar" (Dante)
"La verdad es una fruta que conviene cogerse muy madura" (Voltaire)
"La historia del mundo no es un suelo en el que florezca la felicidad. Los tiempos felices son en ella páginas en blanco" (Hegel)


martes, 17 de julio de 2012

Dragon Rapide-Parte 18 (19 de julio de 1936)

Dragon Rapide-Parte 17 (18 de julio de 1936).

Dragon Rapide-Parte 16 (18 de julio de 1936).

Dragon Rapide-Parte 15 (18 de julio de 1936).

Dragon Rapide-Parte 14 (17 de julio de 1936).

Dragon Rapide-Parte 13 (16 de julio de 1936).

Dragon Rapide-Parte 12 (15 de julio de 1936).

Dragon Rapide-Parte 11 (14 de julio de 1936).

Dragon Rapide-Parte 10 (13 de julio de 1936).

Dragon Rapide-Parte 9 (12 de julio de 1936).

Dragon Rapide-Parte 8 (11 de julio de 1936).

Dragon Rapide-Parte 7 (11 de julio de 1936).

Dragon Rapide-Parte 6 (10 de julio de 1936).

Dragon Rapide-Parte 5 (9 de julio de 1936).

Dragon Rapide-Parte 4 (9 de julio de 1936).

Dragon Rapide-Parte 3 (6 de julio de 1936).

Dragon Rapide-Parte 2 (5 de julio de 1936).

Dragon Rapide-Parte 1 (4 de julio de 1936).

jueves, 12 de julio de 2012

Rajoy: Bajeza moral y obscenidad política




Dos portadas



Hace unos días discutía amablemente con una amiga sobre el sentido que tiene expresar a través de las redes sociales (Facebook, Twitter, Eskup, Google+, blogs, etc., etc.) opiniones personales que no aportan nada sustancial al asunto en discusión y que otros ya comentan con mucho mejor acierto y estilo. Los dos llegamos al acuerdo tácito de que, efectivamente, carecía de toda lógica y sentido añadir un comentario más a la lista interminable de los que leemos sobre cualquier noticia o asunto en discusión si nuestra opinión no implica un valor suplementario a lo expresado por otros.

¿Lo hacemos, entonces ("¡mea culpa, mea culpa, mea grandisima culpa!") solo por cabreo, por afán de lucimiento, en defensa del legítimo e inalienable derecho democrático a la libre expresión, o hay otras razones que a nosotros mismos se nos escapan cuando decidimos darle más o menos ordenadamente a las teclas del portátil hasta componer una flamígera invectiva contra alguien o algo que no nos agrada?

El profesor Javier Gomá, doctor en Filosofía, licenciado en Filología clásica y Derecho, Letrado del Consejo de Estado y director de la Fundación Juan March, en una entrevista digital reciente con los lectores del diario El País aseguraba que el insulto y desprecio a los políticos era una especie de deporte nacional español. Que sufrimos y buscamos dónde personificar nuestro resentimiento y que despreciar al político nos ayuda a sentirnos moralmente superiores. Ser adultos, añadía, es aceptar la imperfección, no sólo nuestra sino también de los demás, y también de las instituciones.

Bien, es posible que sea así, pero la verdad es que, aun compartiendo en principio su aseveración, no resolvemos el problema: ¿Se merecen realmente nuestros políticos las críticas de sus conciudadanos? Yo diría que sí, pero admito humildemente la posibilidad de dejarme llevar por mis sentimientos más que por mi racionalidad.

Permítanme reproducir una corta frase de un clásico de la ciencia política: "Mapas del poder. Política Constitucional Comparada" (Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Madrid, 1973) del politólogo norteamericano Ivo D. Duchacek. Dice así: "El interés primario del grupo gobernante es el de mantenerse en el poder para gozar del estatus y de los privilegios de su posición. Esté interés está frecuentemente en conflicto con otros intereses especiales y con el interés colectivo de la comunidad nacional." 


¿Se podría aplicar la máxima anterior a la política que viene desarrollando el gobierno del Sr, Rajoy desde hace meses? Yo diría nuevamente que sí, y aunque admito humildemente la posibilidad de dejarme llevar por mis sentimientos más que por mi racionalidad, la crítica a sus actuaciones, aun aceptando lo dicho por el profesor Gomá, estaría bastante justificada.

No se puede hacer lo que está haciendo el gobierno presidido por el Sr. Rajoy, desmantelando de un plumazo años de conquistas sociales y políticas, en base al argumento de una mayoría parlamentaria obtenida con un programa electoral y de gobierno con el que ganaron las elecciones hace nueve meses completa y radicalmente distinto de las acciones que están acometiendo ahora. Eso es, simple y llanamente, una bajeza política. 


Porque resulta, además, que comienza a estar meridianamente claro que toda esta batería de medidas de desmantelamiento del Estado de bienestar no se prepara sobre la marcha. o lo que es lo mismo, que sus críticos tenemos todo el derecho del mundo a pensar las tenían preparadas desde el principio y que han mentido a la ciudadanía a  propósito para ganar las elecciones y luego hacer lo que querían hacer echando las culpas y la responsablidad del desastre a los demás. Es posible que me equivoque y admito humildemente la posibilidad de dejarme llevar por mis sentimientos más que por mi racionalidad, pero es como lo veo yo, y por lo que parece, un número cada vez mayor de mis conciudadanos.

La guinda de toda esta bajeza moral de la que hacen gala el Sr. Rajoy, su gobierno y el partido que lo sustenta, es, como critica con dureza y toda justicia el profesor Josep Ramoneda en su artículo de hoy en El País, la de pretender implicar a la persona del Rey en "su" (la del señor Rajoy, su gobierno y el PP) gestión de la crisis, haciéndole presidir mañana viernes el Consejo de Ministros en el que presumiblemente se aprobarán las durísimas medidas de ajuste presupuestario y recortes sociales anunciados ayer en el Congreso por el señor presidente del gobierno.

Como dice Ramoneda, eso es una obscenidad política de gravísimo calado institucional, y más cuando desde los medios de prensa afines al PP y su gobierno se ha dicho sin recato alguno que el Rey le había pedido a Rajoy presidir ese Consejo de Ministros, algo constitucionalmente imposible si no es a petición expresa del presidente del gobierno, según el artículo 62, apartado g, de la Constitución.

Les recomiendo la lectura del repetido artículo del profesor Ramoneda. Dice en él, entre otras cosas:  "El miércoles, 11 de julio de 2012 pasará a la historia como el día en que Mariano Rajoy dio un giro total a su política, se desdijo de sus promesas electorales y se amparó en las exigencias internacionales para eludir su responsabilidad. “Los españoles no podemos elegir si hacemos o no sacrificios. No tenemos esa libertad”, ha dicho el presidente. Unas frases así un gobernante solo debería pronunciarlas un minuto de antes de presentar su dimisión. Si no es capaz de hacerse responsable de las políticas que dicta, un jefe de gobierno no debe continuar."

Continuará, no se preocupen, porque como añade el articulista "eludir las responsabilidades es un vicio crónico en la manera de hacer política de Mariano Rajoy". Ramoneda concluye su artículo recordando al gobierno y al PP que ellos son los únicos responsables de las decisiones que tomen y que de ellas tendrán que responder ante la ciudadanía; que su pretensión de crear un clima de movilización nacional alrededor de unas medidas que el propio presidente negaba hace unos días, es otra vuelta de tuerca más en el juego de las manipulaciones y de los engaños, la cortina del miedo tras la que se parapeta la cobardía del presidente. 

¿Y ahora, se preguntarán ustedes, y yo con ustedes, qué hacemos?: No tengo respuestas, sino más bien más preguntas: ¿Cómo se mide la grandeza de la política? ¿Y la de un políítico? ¿Qué diferencia a un estadista de un político al uso? Churchill prometió a los británicos sangre sudor y lagrimas para llevarles a la victoria..., pero les llevó. Y no les impuso nada que no se impusiera a sí mismo. Todas las energías y todos los recursos de Gran Bretaña se pusieron al servicio de la victoria. Pero esto de ahora es casi peor que una guerra, porque los sacrificios y los muertos, sin grandeza y con ignominia, solo los van a poner los de siempre, los más débiles...

La democracia son también formas y no solo hechos. Y guardar las formas es algo consustancial al ejercicio de la democracia. Si el Sr. Rajoy no acepta, y bien claro dejó ayer en el Congreso que no lo haría, discutir con la oposición medidas alternativas a las propuestas por él y su gobierno, me parece imprescindible que someta la materialización de dichas medidas y su propia continuidad al frente del gobierno a una previa "cuestión de confianza" parlamentaria, y que de superarla, como parece probable, proponga la constitución de un nuevo gobierno de "unidad nacional" con todos los grupos del arco parlamentario que deseen sumarse al mismo, para que implemente con el respaldo político más amplio posible las medidas de ajuste que resulten necesarias. O eso, o disolución de las Cortes y convocatoria de elecciones anticipadas para que la ciudadanía puede expresar su respaldo o rechazo a tales medidas, ahora ya, sin subterfugios ni mentiras.  

Yo diría que esa es una posible solución a la gravísima crisis económica, social y política a la que nos enfrentamos los españoles, pero admito humildemente la posibilidad de dejarme llevar por mis sentimientos más que por mi racionalidad... 


Les recomiendo vean los tres vídeos que he puesto en el blog relacionados con esta entrada. En todo caso, intenten ser felices, a pesar del gobierno. Tamaragua, amigos. HArendt




Es una opción (viñeta de Forges)







-- 
Entrada núm. 1690
http://harendt.blogspot.com
"Tanto como saber, me agrada dudar" (Dante)
"La verdad es una fruta que conviene cogerse muy madura" (Voltaire)
"La historia del mundo no es un suelo en el que florezca la felicidad. Los tiempos felices son en ella páginas en blanco" (Hegel)

Rajoy en el Congreso: Los recortes, uno a uno

Rajoy en el Congreso: "Los españoles no podemos elegir"

Rajoy en el Congreso: Un recorte de 65 000 millones de euros...

jueves, 5 de julio de 2012

El Bosón de Higgs: ¿Ahora sí, o todavía no?





¿Podría ser así el Bosón de Higgs?




Reconozco con pudor que mi ignorancia sobre las leyes físicas que rigen el universo es prácticamente absoluta. Lo que no es óbice para que me interese por los descubrimientos científicos siempre que me los expliquen en latín vulgar, o lo que es lo mismo, en lenguaje asequible y con suficiente voluntad divulgativa como para permitirme hacerme una idea más o menos precisa, aunque sea superficial, de la realidad del fenómeno en cuestión.


La primera vez que leí algo sobre el Bosón de Higgs fue el 15 de febrero de 2009 en un artículo de El País, escrito por Luis Miguel Ariza, titulado "La chispa de Dios. ¿Qué pasó al comienzo de todo?". Lo reproduje en "Desde el trópico de Cáncer" al día siguiente, comentando con cierta dosis de sorna y reconocimiento de ignorancia, que a mí, lo del "bosón", me recordaba a un personaje de "El Señor de los Anillos", de J.R.R. Tolkien. Fue esa broma, y el reconocimiento de mi ignorancia, la que me animó a pedir públicamente a través del blog a una buena amiga y vecina mía en Maspalomas, Inesuja, física de profesión, que intentara explicarme de que iba aquello del Bosón de Higgs.

Para mi sorpresa, mi amiga aceptó el reto inmediatamente y a lo largo de varios días fue explayando en su blog una explicación asequible sobre lo que era el Bosón de Higgs, y lo hizo mediante una especie de parábola que, precisamente, tomaba como punto de partida la referida novela de "El Señor de los Anillos" de Tolkien. Con sumo placer reproduje sus explicaciones en una nueva entrada de "Desde el trópico de Cáncer" del 20 de febrero, y esa entrada se convirtió, gracias a ella, en una de las más visitadas y leídas del mismo hasta la fecha de hoy.

Tres años y medio después de aquella mención medio jocosa por mi parte, medio científica y humorística por parte de mi amiga, los científicos parecen estar ya de acuerdo en que el Bosón de Higgs existe, y que su descubrimiento abre las puertas de un conocimiento mucho más exacto y casi definitivo de las leyes que rigen el universo. 

Les recomiendo accedan a los enlaces que he puesto en la entrada, así como que vean los tres vídeos que la acompañan como anexos. Y espero tengan más suerte que yo en su comprensión. En todo caso, no cabe duda de la importancia de un descubrimiento que permite vislumbrar el origen de todo cuanto existe, aunque las preguntas sigan siendo todavía más numerosas que las respuestas. Pero es que así es como avanza la ciencia: a base de preguntas, respuestas, errores, nuevas preguntas....

Y sean felices, por favor. A pesar del gobierno. Tamaragua, amigos. HArendt





El acelerador de partículas LHC





-- 
Entrada núm. 1684
http://harendt.blogspot.com
"Tanto como saber, me agrada dudar" (Dante)
"La verdad es una fruta que conviene cogerse muy madura" (Voltaire)
"La historia del mundo no es un suelo en el que florezca la felicidad. Los tiempos felices son en ella páginas en blanco" (Hegel)

El Bosón de Higgs, al descubierto (I)

El Bosón de Higgs,al descubierto (II)

El Bosón de Higgs, al descubierto (III)

miércoles, 4 de julio de 2012

El invierno en Mendoza (Argentina)





El escritor argentino Alberto Atienza





Una de las mejores cosas que tienen las redes sociales que se tejen a través de internet es la posibilidad de encontrar "almas gemelas" en los sitios más insospechados. Yo he encontrado varias a lo largo de estos seis años de existencia de Desde el trópico de Cáncer. Una de las más satisfactorias ha sido la del escritor y periodista argentino, de Mendoza, la bella ciudad a los pies del Aconcagua, Alberto Atienza, con cuya amistad me honro desde hace varios años, y cuyas publicaciones asiduas en la revista mendozina "La Quinta Pata", sigo con interés y placer.

No comparto la ideología de esa publicación, pero eso no empequeñece en lo más mínimo mi afecto por el autor del reportaje que, con su permiso, reproduzco más adelante, y publicado en dicha revista el pasado 17 de junio.

Es un reportaje frio, duro, desolador; como el invierno mendozino, y al mismo tiempo lleno de humanidad y esperanza y solidaridad hacia los más desprotegidos, que desgraciadamente cada vez son más, mientras los políticos de todo pelaje y condición miran hacia otro lado. Y es que, como bien dice el tantas veces citado por mí en estos días, el filósofo alemán Jürgen Habemas, no se puede prever como las políticas de austeridad, que de todas formas resultan difíciles de imponer desde la política interior, pueden conciliarse con el mantenimiento a largo plazo de un nivel aceptable del Estado social.

Pero no escribo más. Hoy, todo el protagonismo se lo dejo a mi amigo y admirado escritor y periodista Alberto Atienza. Les dejo con él. .

Los tres vídeos que he puesto como acompañamiento de la entrada son una producción de La Quinta Pata sobre la historia del movimiento peronista argentino. 

Y sean felices, por favor, a pesar del gobierno. Tamaragua, amigos. HArendt




El Aconcagua (Argentina) 






FRIO, FRIO...
por Alberto Atienza
La Quinta Pata
17 de Junio de 2012


Tres grados bajo cero, atacan a los “sin techo”. Vidas humanas en peligro demandan urgente salvataje. El perrito de Alberto Díaz Pérez, 35 años, lo acompañó hasta último momento. Una mujer adoptó a este fiel animal. Detrás de su imagen la “cama” donde dormía el hombre que podría haber sido salvado si se hubieran ocupado de él. El joven murió el 27 de junio de 2011 en el piso de la céntrica Plaza Independencia. Noches de tres grados bajo cero “El poncho de los pobres” según Yupanqui, el astro rey, sale tardío. Manda a la tierra rayos anémicos, sin calor. Parece un elemento de utilería, un sol amarillo, colgado de un ciclorama con un foco de viejas 60 bujías por alma.

Estufas, calefactores, mejoran los climas hogareños. Funcionan a toda vela. No interesa gastar más energía eléctrica o gas si la pasamos bien. Desayuno: unos mates bien calientes, facturas con dulce de leche y crema pastelera, Zopaipillitas en la tarde, con té o, lo mejor: chocolate con leche, bien espeso, como el que tomaba Alvar Núñez Cabeza de Vaca. Que el frío quede afuera. Y así será. Dios sea loado que podemos disponer de un techo y del confort que nos permite dejar al invierno en la calle.

Tres grados bajo cero. Oscuridad total. De las tinieblas emerge el dolor que aprieta las mandíbulas, endurece la piel y la hace tiritar. Frío. Cuando cae sobre un cuerpo deja de llamarse así y se convierte en puro sufrimiento. Si no fuera porque muchos creen lo contrario, podría afirmarse que lo tenebroso y el frío son la esencia del infierno. Cartones abajo que una vez envolvieron a un televisor de 32 pulgadas. Una manta que conoció días sin agujeros por los que pasa gélido aire. Papeles de diarios, con grandes fotos de sonrientes políticos que nunca durmieron bajo la intemperie en noches de junio o julio. Plástico no biodegradable, plástico traidor, casi eterno, que se niega a posar como abrigo y acumula agujas de rocío. 

“Los sin techo” Casi un eufemismo. Mañana será el nombre de un grupo de rock punk. O saldrá una de esas melosas canciones que le cante “al sin techo que dejó tu amor” La única forma de conocer el verdadero significado de la frase, sus plenas connotaciones, la profundidad de su abismo, es dormir al aire libre en una noche de invierno. Nadie, que cuente con un hogar lo hará. Acecha la hipotermia. La muerte en un reposo. El cuerpo va apagándose de a poco. Invade la pulmonía, si se llega a la mañana. El alcohol, barato para abrigar la carne por dentro por un rato y convocar una bella imagen de infancia con una madre, sonriente (no existe algo más bello que la sonrisa de una madre dedicada a su hijo) una mamá abrigadora, que lo cubría de noche con suaves lanas y tibios besos. El sueño, calido, como el viaje en una nube de verano.

Hablando pronto y no mal ¿Qué clase de pueblo es el que permite que seres humanos duerman bajo el crudo cielo de invierno? Muere un desposeído joven en una plaza y es noticia porque antes un fotógrafo registró su doliente imagen. Fallecen por el frío hombres en otros puntos de la provincia y se van de esta tierra llamada Mendoza, que los condenó con la indiferencia, sin boato de prensa. Nadie se entera de que alguna vez existieron. Otros se enferman, por las bajísimas temperaturas que atacan su lecho desde abajo, desde la tierra y que le caen de la negrura de la noche. Agonizan en un hospital y el vago diagnóstico final consigna, sin una línea de historia de ese humano malogrado, que sucumbió por “paro cardiorrespiratorio” Nada más. Nadie envuelve el último suspiro de ese hombre, breve aire, alentado por simples sueños: un techo, una cama caliente, comida y, acaso, algunas carcajadas. Los otros sueños, los de vecinos cubiertos, no son los del viajero que se fue con el frío. Más allá, a pocos metros, en una casa, un joven convoca a cada segundo al amor de su vida. Ella, en otro lugar, lo llama a él. Un señor a mitad de camino entre vigilia y manso sopor, saca cuentas para subirse a un reluciente cero kilómetro. Hay quien vuela bien con poesía en lugar de almohada. Los sueños no tienen frontera para los “con techo” Los de los otros, los “sin nada” son simples. Hasta se pueden traducir en una sola palabra: sobrevivir.

Hablando mal ¿Quiénes somos para ignorar y por ende dejar de lado a alguien que está en peligro de muerte? Hacemos como que no sabemos nada. Miramos al desguarnecido, que permite que lo contemplen sin enojarse, sin reaccionar, como si fuera un manso animal o una planta. Lo miramos y, siempre, estamos tan ocupados Dios que no podemos ir a tu cena. La cena con Dios. Ofrecerle comida, ropa, palabras, algo, a ese ser que todos los días muere un poco más. Estamos tan ocupados Dios que no movilizamos a nuestros amigos y parientes para conseguirle un techo, una cama digna a ese humano que nos ve pasar, con nuestros abrigos, que nos sacan del frío de las calles, como si fuéramos dentro de una burbuja. Nos mira ese hombre quebrado, de pie, pero caído. No nos envidia. No siente rencor. Está en su clima: frío a toda hora. El país de la efímera hoguera que calienta manos, frente y llena los ojos de humo y lágrimas. Más que país es otro mundo en el que se halla. Sabe que el lujoso auto no se detendrá. El conductor lo fija por un segundo en sus retinas y le veda el ingreso a su pensamiento. Le niega existencia. Así hacen todos. Las noches pasan. Hasta que llega la última. Y todo sigue igual. Como si nada hubiera ocurrido. Una vida humana se extinguió en la oscuridad.

Hacemos como que no nos damos cuenta y, sucede, no nos damos cuenta. No interesa que nuestra conciencia se abra para que ingrese un indigente, de ropas sucias, ajadas. Estamos para otra cosa. Vinimos al mundo con otra misión que la de alternar con menesterosos. Nada justifica lo anterior pero es real. Con pocas excepciones. Y surge la pregunta: ¿Qué pasa con los encargados de velar por la integridad de la población? Esos que ganan sueldazos con un tope del 25 por ciento. Nada. Nadie hace nada ¿No se da cuenta esa gente a cargo de áreas bautizadas con importantes palabras, llenas de buenos propósitos: “acción social” “bienestar social” “salud” que no cumplen con el cometido de sus empleos, que están cobrando por lo que no hacen, al dejar librados a su suerte (que es la muerte) a los silenciosos y casi invisibles “sin techo”? ¿Ningún abogado les dijo que posiblemente están incurriendo en un delito calificado como “abandono de persona”? Es simple. Se les paga para prodigar beneficios a la población y les dan espaldas a los que duermen en calles, plazas, en escalones de negocios, hasta en acequias. Existen medios de ayuda, solventados por los contribuyentes ¿Por qué no los aplican en esos casos críticos? ¿Por qué miran los funcionarios (seguramente que los ven) a esos seres sufrientes, como si no fueran humanos? ¿Quiénes son ellos? ¿Por qué los elegimos?

No existen censos creíbles. A nadie le interesan los “sin techo” Algunos, para blanquear tanta frialdad de sentimientos (llevan un invierno perenne en sus almas) dicen: “son borrachos, por eso viven así” En algunos casos es al revés. Otros: el vulgar axioma: “No trabajan porque no quieren” directo antecesor del fallo que aun aparece en álgidos labios: “Algo habrán hecho” Hace cuatro años fueron censados más de 50 desposeídos, dos de ellos mujeres. Eso se debió a que una buena señora, Norma Galar, les preparaba los domingos una sabrosa y nutritiva comida “Es lo único consistente que ingieren una vez a la semana” decía. Las viandas se repartían en plaza Sarmiento, frente a la Catedral de Loreto con sus luces y bocanadas de incienso, dedicada a la misa, en que los comulgantes comían el cuerpo de Cristo. Ni eso les convidaban los curas de ese templo a los abatidos vecinos. No los veían. Los fieles, al término de la liturgia, imbuidos de arrepentimiento y gozo, tampoco reparaban en los “sin techo” con sus bandejas, en esa suerte de desayuno-almuerzo-cena, semanal.

Dicen que las personas, hombres en su gran mayoría, que no tienen donde dormir en toda la provincia son más de 200. Sabemos de algunos, como el que pernocta
en Corrientes entre José F. Moreno y Salta, ciudad. Otros, itinerantes, que se estacionan en plazas. Antes era común verlos pasar la noche en la Terminal de Ómnibus. Los guardias nocturnos no dejaban que se recostaran sobre los desocupados asientos. Debían dormir sentados. De tanto hacer eso uno de ellos, que nunca habló aunque se sabía que no era mudo, Salomón de nombre, dibujante de carteles, a ese muchacho se le edemizaron los pies de una forma gigantesca. Hace rato que no se lo ve por ningún lado. Y así sucede. En una mañana no se divisan y de ahí en más entran para siempre en el mundo del olvido absoluto.

¿Qué se puede hacer para salvarlos? Muy simple. Instalar una casa, como corresponde, con agua caliente, estufas, camas limpias, una cocina, un baño o más de uno. Formar un equipo de especialistas en el auxilio de humanos en crisis y médicos. Cuando estén bien comidos, vestidos, con sus dolencias en vías de curación y hasta contentos, iniciar la posible recuperación de esos seres. Muchos son jóvenes aun. Otros no. Hay que buscar y existen soluciones para todos. Cuando uno de ellos reingrese a la existencia, abandone ese hogar de salvataje e inicie su derrotero de hombre libre y digno, hay que hacer una fiesta. Algo así como el alegre recibimiento popular que se le tributó al primer pececillo que nadó en el Río Tamesis luego de que ese cauce fue descontaminado. La celebración de la vida, que se instala de nuevo en su lugar.




Mendoza (Argentina)




-- 
Entrada núm. 1680
http://harendt.blogspot.com
"Tanto como saber, me agrada dudar" (Dante)
"La verdad es una fruta que conviene cogerse muy madura" (Voltaire)
"La historia del mundo no es un suelo en el que florezca la felicidad. Los tiempos felices son en ella páginas en blanco" (Hegel)

¿Qué es el peronismo? (I), por La Quinta Pata

¿Qué es el peronismo? (II), por La Quinta Pata

¿Qué es el peronismo? (III), por La Quinta Pata

lunes, 2 de julio de 2012

Glosas sobre Europa (II): Leyendo a Habermas





Las Naciones Unidas (Nueva York)




Jürgen Habermas dedica el capítulo I de "La constitución de Europa. Un ensayo" (Trotta, Madrid, 2012) a una exposición pormenorizada del concepto de dignidad humana y de la "utopía realista" de los derechos humanos, tal y como fueron promulgados en la Declaración Universal de Derechos Humanos por las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948.

La inviolabilidad de la dignidad humana, el respeto a la dignidad humana de toda persona, dice, prohibe que el Estado disponga de cualquier individuo simplemente como un medio para alcanzar otro fin, incluso si ese otro fin fuera el de salvar la vida de muchas otras personas (pág. 14).

Poco más adelante (pág. 16) sostiene que la dignidad humana es la fuente moral de la que todos los derechos fundamentales obtienen su sustancia, y ello es así, porque la dignidad humana es una y la misma en todas partes y para todo ser humano y fundamento de la indivisibilidad de los derechos fundamentales (pág. 20), y porque la exigencia de los derechos humanos no puede ser privada de su impulso moral esencial: la protección de la igual dignidad de cada cual (pág. 35).

Antes, ha criticado con dureza el uso que de las políticas de derechos humanos hacen a menudo las grandes potencias en defensa de sus propios intereses: "Cuando las políticas de derechos humanos se convierten en una simple tapadera para encubrir, y en vehículos para imponer, los intereses de las grandes potencias, o cuando una superpotencia  desdeña la Carta de la ONU y se arroga unilateralmente el derecho de intervención; cuando violando el derecho internacional humanitario, invade un país y justifica este acto en nombre de valores universales, entonces se confirma la sospecha de que el programa de los derechos humanos consiste en su abuso imperialista" (pág. 34). Bush, Aznar y Blair seguro que nunca leyeron a Jürgen Habermas. 


Como complemento de la entrada he puesto un vídeo de Amnistía Internacional sobre Derechos Humanos que les recomiendo encarecidamente. Y sean felices, por favor, a pesar del gobierno. Tamaragua, amigos. HArendt





Mafalda y los Derechos Humanos







-- 
Entrada núm. 1676
http://harendt.blogspot.com
"Tanto como saber, me agrada dudar" (Dante)
"La verdad es una fruta que conviene cogerse muy madura" (Voltaire)
"La historia del mundo no es un suelo en el que florezca la felicidad. Los tiempos felices son en ella páginas en blanco" (Hegel)

Amnistía Internacional y Derechos Humanos

domingo, 1 de julio de 2012

Glosas sobre Europa (I): Leyendo a Habermas





Atenas, cuna de Occidente



Desde que inicié la aventura de "Desde el trópico de Cáncer" hace ya seis años, tuve claro que mi pretensión no era tanto la de expresar mis opiniones propias -aunque esto resulte inevitable como consecuencia del papel que me atribuyo- como la de dejar constancia de la importancia que, como glosador, daba a lo glosado. De ahí, el subepígrafe del blog: Observando el mundo a través de la mirada y la palabra de los otros. En resumen, y como he repetido en ocasiones anteriores, que lo interesante no está, ni por asomo, en lo que yo comento sino en lo comentado por mí. 

Hace unos días traje a colación en una de las entradas del blog al filósofo alemán Jürgen Habermas. Lo hice después de leer su más reciente libro: "La constitución de Europa. Un ensayo" (Trotta, Madrid, 2012), publicado originalmente en Alemania a finales del pasado año. 

Nacido en 1929, Jürgen Habermas fue ayudante de Th.W. Adorno, H.G. Gadamer y de K. Löwith, y es considerado el representante más sobresaliente de la llamada "segunda generación" de la Escuela de Frankfurt, y un referente indispensable para la filosofía y las ciencias sociales contemporáneas. Ha sido profesor en las universidades de Frankfurt, Princeton y Berkely, y fue premiado con el Príncipe de Asturias en Ciencias Sociales el año 2003.

"La constitución de Europa. Un ensayo" no es un libro muy extenso, apenas un centenar de páginas, pero resulta muy interesante por su contenido, lo reciente de  su publicación y por las propuestas que formula en orden a la profundización de la unión de los pueblos y los Estados de Europa. Comprende tres apartados diferentes. El primero, lo dedica al concepto de dignidad humana y la utopía realista de los derechos humanos. El segundo se centra en la crisis de la Unión Europea a la luz de una constitucionalización del Derecho Internacional, con especial atención al proceso de constitucionalización de Europa. El tercero desarrolla la idea del proceso que llevaría de la comunidad internacional a la comunidad cosmopolita.

Más interesantes que esos apartados me han parecido a mí los tres que componen el anexo, titulados, respectivamente: Tras la bancarrota, El destino de la Unión Europea se decide en el euro, y ¿Un pacto a favor o en contra de Europa?.

Mi intención sería de la comentar a lo largo de entradas sucesivas en el blog algunas de esas propuestas que formula el profesor Habermas en su libro, y muy especialmente, en ese último apartado sobre un pacto a favor o en contra de Europa. No estoy muy seguro de conseguirlo, pero intentarlo lo intentaré.

Como primicia, reproduzco la primera de las respuestas de Habermas a la entrevista concedida al diario alemán Die Zeit, el 6 de noviembre de 2008, reflejada en el libro, y que no ha perdido ni un ápice de actualidad. Le pregunta el entrevistador que "qué es lo que más le preocupa del colapso del sistema financiero internacional y de la crisis mundial que amenaza todo el sistema". Y esta es la respuesta de Habermas:

"Lo que más me preocupa es la injusticia social que clama al cielo y que consiste en que los costes socializados, derivados del fallo del sistema, afectan con mayor dureza a los grupos sociales más vulnerables. Una vez más, dice, los que tienen que pagar las consecuencias económicas reales del mal funcionamiento -previsible- del sistema financiero son los que no figuran, en ningún caso, entre los vencedores de la globalización.Y han pagado no en valores monetarios, como los accionistas, sino en la dura moneda de su existencia cotidiana. También a escala global se consuma ese destino severo con los países económicamente más débiles. Ahí reside el escándalo político. Buscar ahora chivos expiatorios me parece evidentemente una hipocresía. También los especuladores han actuado siempre dentro del marco legal ajustado a la lógica, socialmente aceptada, de la maximización del beneficio. La política se ridiculiza a sí misma cuando se pone a moralizar en lugar de apoyarse en el derecho coercitivo del legislador democrático. Ella, y no el capitalismo, es la responsable de que las cosas se orienten hacia el bien común."

¿Lo habrán leído nuestros dirigentes políticos europeos y nacionales? Tengo mis dudas... Como complemento de la entrada he puesto en el blog sendos vídeos sobre la Escuela de Frankfurt y la famosa Teoría sobre la Acción Comunicativa de Habermas. Y sean felices, por favor, a pesar del gobierno. Tamaragua, amigos. HArendt  





Jürgen Habermas




--
Entrada núm. 1674
http://harendt.blogspot.com
"Tanto como saber, me agrada dudar" (Dante)
"La verdad es una fruta que conviene cogerse muy madura" (Voltaire)
"La historia del mundo no es un suelo en el que florezca la felicidad. Los tiempos felices son en ella páginas en blanco" (Hegel)

La Escuela de Frankfurt

Teoria de la acción comunicativa