sábado, 11 de julio de 2026

ESPECIAL 1 DE HOY. A HOMBROS DE GIGANTES, POR UNAI SORDO. 11 DE JULIO DE 2026

 





“Sean pues nuestras primeras palabras un recuerdo-homenaje a los trabajadores asesinados, encarcelados y represaliados por el fascismo, por su lucha por la libertad sindical, las libertades democráticas y nacionales, por nuestros derechos e intereses de clase” fueron las palabras de Marcelino Camacho en el inicio de la Asamblea de Barcelona, hace 50 años.

La Asamblea de Barcelona del 11 de julio de 1976 es un hito en el proceso de constitución de Comisiones Obreras como sindicato. Aquel original movimiento surgido en el proceso del desarrollismo español desde la reivindicación laboral se había convertido en un factor fundamental de desestabilización de la dictadura. Las comisiones que surgían en la clandestinidad para negociar mejoras en las condiciones de trabajo tangibles y materiales terminaban por desembocar en una reivindicación sociopolítica por la democracia, la amnistía, la libertad sindical, o confluyendo con otros movimientos emergentes como los estudiantiles y los vecinales, que exigían infraestructuras, escuelas, pavimentos en las calles, transporte público, etc. Por otro lado, en aquellos estertores del franquismo, los impactos de la crisis del petróleo sobre un tejido industrial energéticamente dependiente, con una inflación disparada y un estancamiento del crecimiento, conllevaban unos enormes costes sociales, en un país gestionado por un régimen incapaz y autoritario.

Los cambios políticos y económicos que se avecinaban en aquella España en transformación y crisis recomendaban adecuar organizativamente unas Comisiones Obreras concebidas como movimiento sociopolítico, y que debían garantizar su entrada en la legalidad en primer lugar. Hay que recordar que la Asamblea se celebró siendo aún ilegales. Fraga Iribarne, ministro de la Gobernación en esa primavera del 76 en la que ocurrieron los trágicos hechos de Vitoria (5 obreros asesinados y cientos de huelguistas heridos por disparos de la policía), no permitió que la Asamblea se celebrará en Madrid. La cuestión de fondo era más profunda. No estaba despejado el camino a la legalidad de las clandestinas Comisiones Obreras.

Todo sucedía muy deprisa en esa España de 1976. La caída del Gobierno de Arias y la llegada a la presidencia de Adolfo Suárez fue consecuencia en gran medida del movimiento huelguístico desatado a finales de 1975 y en la primavera de 1976. En Sabadell, en el Baix Llobregat; la minería, que se volvió a levantar en Asturias y en Puertollano; las movilizaciones de Madrid, que paralizaron el cinturón industrial; la huelga del tomate, en Badajoz; las movilizaciones de Standard Eléctrica, en Toledo; las huelgas de la construcción en Murcia, Valencia, Granada, Barcelona, en la Bazán de Cartagena; en los centros de Michelin en Valladolid, Aranda de Duero y Lasarte; en el conflicto por el cierre de Hytasa en Sevilla; en la Unión Naval de Levante…

El mito de una transición indolora ha funcionado como relato fundacional de la democracia española, pero dista mucho de lo que realmente sucedió. Esa transición edulcorada no es un relato inocuo políticamente y es funcional al concepto de democracia otorgada producto de la gestión virtuosa de las élites del momento. Sin embargo, la realidad contradice el mito: fueron años de enorme tensión, manchados por episodios sangrientos. La transición a la democracia constitucional española fue un proceso multicausal, como lo es todo proceso político complejo. Pero del mismo no se puede obviar la enorme importancia que tuvo el movimiento obrero, que fue en buena medida el dique que hizo fracasar la tentación de continuismo que encarnaba Arias Navarro.

El precio de aquel pulso fue alto. Al menos veintiocho de las personas asesinadas en esos años fueron militantes de las Comisiones Obreras, organización que pagó uno de los precios más altos en la lucha por la democracia.

La legalización final de todas las organizaciones sindicales y el relevante papel que el ordenamiento constitucional reservaría a los sindicatos tiene mucho que ver con el rol decisivo desempeñado en aquel periodo. Y la voluntad de salir a la luz de CC OO que se refleja en la Asamblea de Barcelona para afrontar aquella nueva realidad fue fundamental.

La historia a veces reverbera en la actualidad. Porque el renovado cuestionamiento del papel de los sindicatos que abanderan las nuevas las extremas derechas no es solo una construcción paleolibertaria de rimas trumpistas, sino que tiene un correlato histórico muy evidente en el reaccionarismo español. La necesidad de consenso que asumió una parte significativa de la derecha fáctica española fue consecuencia de la convicción solo parcialmente. Otra parte la tuvo que asumir porque no le quedó más remedio, y los intentos de desestabilización del proceso democratizador (que tendría su episodio más dramático seis meses después con el asesinato de los compañeros del despacho laboralista de Atocha) no consiguieron sus objetivos últimos. Hoy asistimos a una ofensiva contra los consensos constituyentes de las democracias posteriores a la Segunda Guerra Mundial, que en España llegaron con 30 años de retraso, con nuestro propio esfuerzo, y sin la ayuda exterior de nadie porque nuestro pueblo no fue asistido por ningún tipo de desembarco de Normandía, ni en el 36 ni el en 45. Afrontemos el reto de futuro a la luz de la experiencia del pasado, porque como evocaba Martí i Pol, “si he visto más lejos, es poniéndome sobre los hombros de gigantes”. Unai Sordo es secretario general de Comisiones Obreras. El País, 11 de julio de 2026.


























DE LAS VIÑETAS DE HUMOR DEL BLOG DE HOY SÁBADO, 11 DE JULIO DE 2026

 




























DEL ARCHIVO DEL BLOG. A LA DEMOCRACIA CON ALEGRÍA, POR CRISTINA MONGE. PUBLICADO EL 9 DE JULIO DE 2018

 





Hace poco más de un año el Partido Popular fue consciente de que cuadernos azules y designaciones a dedo ya no valían para elegir a sus líderes. Con la ambigüedad que da el miedo a lo desconocido y el poco entusiasmo por un proceso cuyas virtudes no se alcanzaban a ver, puso en marcha un sistema híbrido combinando la consulta a los inscritos de entre los militantes con la decisión final de los compromisarios, dándoles a estos últimos la posibilidad, si se diera el caso, de llegar a subvertir la decisión de las urnas.

Sería injusto decir que el Partido Popular es el único que ha comprobado cómo dar la palabra a la militancia puede volverse en su contra, pero en este caso la experiencia está siendo especialmente significativa por las circunstancias que la vienen rodeando. Una convocatoria de consulta en apenas un mes, con el calendario en contra en pleno verano, exigencias de inscripción presencial, descubriendo sobre la marcha que, según el censo anunciado por ellos mismos, los inscritos quedaban reducidos a un sintomático 7,6%, con papeletas escritas a mano y en ausencia de debate ni discusión de proyecto político alguno. Con estos condicionantes y a la vista de los resultados, no puede decirse que haya sido un proceso ilusionante para movilizar a la militancia. Más bien al contrario, parece que se ha abierto una caja de Pandora que puede ser la antesala de maniobras orquestales en la oscuridad. Una consulta cuya vocación debía ser profundizar en la democracia interna de los partidos mediante un proceso de elección de sus líderes más participativo, puede acabar destapando una auténtica tormenta entre élites, o una lucha entre aparatos que han estado conviviendo al calor del poder.

En tiempos de cambios profundos como los que vivimos, la sociedad demanda nuevas formas conformadoras de nuevos fondos que no siempre alcanzamos a interpretar con acierto. Los partidos políticos, conscientes de que llevan años perdiendo reputación y credibilidad, ensayan maneras y procedimientos diferentes, que en ocasiones no sólo no responden a esas exigencias, sino que pervertidos o mal utilizados, acaban generando frustración.

La sociedad demanda a los partidos que afinen los sensores que les permiten interpretar la realidad y que hagan permeables sus muros para que puedan generar relaciones osmóticas con la ciudadanía

Si la respuesta son las primarias, debemos preguntarnos cuál es la pregunta. Lo que la sociedad está demandando a los partidos es que afinen los sensores que les permiten leer e interpretar la realidad, que hagan permeables sus muros de forma que puedan generar relaciones osmóticas con la ciudadanía, que apliquen principios de transparencia que permitan entender la trazabilidad de los procesos internos y que sean capaces, desde esta visión que supone asumir una realidad cada vez más compleja, de dar respuestas útiles, que es, en definitiva, el fin último de la política.

De entre todas las funciones que tienen los partidos políticos en los sistemas de democracia representativa, dos destacan por su trascendencia: servir de cauce de participación a la ciudadanía y seleccionar a las élites políticas que posteriormente deberán rendir cuentas. Las dos son esenciales para construir los nuevos modelos que exigen los tiempos. No basta con poner urnas o con modificar tímidamente los siempre discutidos y discutibles estatutos.

Si realmente se cree que una convocatoria electoral es la fiesta de la democracia, hay que acudir a ella con alegría. Proponer proyectos ilusionantes. Establecer dinámicas que promuevan la deliberación. Disfrutar con cada cara a cara. Elaborar propuestas útiles que den respuesta a los desafíos cada vez más complejos que se nos presentan. Esto no es contradictorio con entender las dinámicas del poder, más truculentas cuanto más internas, ni supone obviar el conflicto. Al contrario, se trata de hacerlo emerger como fuente de creatividad e integrar el disenso en la construcción de nuevos consensos.

Esta es la meta a la que las formaciones políticas deberían aspirar, pero a ella no se llega por el único camino de las consultas internas o las convocatorias de primarias. Para que éstas sean efectivas hay que empezar por entender que, si la respuesta son las primarias, la pregunta es la democracia interna de los partidos, lo que significa repensar las estructuras, su funcionamiento, las dinámicas del poder y la forma de ejercerlo. El desafío es enorme y unos y otros ensayan, sin demasiado éxito por el momento, fórmulas que les aproximen al nuevo paradigma, aunque algunos, al intentarlo, más que ir a la fiesta de la democracia, parece que se sienten arrastrados a un funeral. Cristina Monge es politóloga, directora de conversaciones de Ecodes y profesora de Sociología en la Universidad de Zaragoza. @tinamonge. El País, 9 de julio de 2018.






















DEL POEMA DE CADA DÍA. BESOS, POR GABRIELA MISTRAL. 11 DE JULIO DE 2026

 








BESOS




Hay besos que pronuncian por sí solos

la sentencia de amor condenatoria,

hay besos que se dan con la mirada

hay besos que se dan con la memoria.


Hay besos silenciosos, besos nobles

hay besos enigmáticos, sinceros

hay besos que se dan sólo las almas

hay besos por prohibidos, verdaderos.


Hay besos que calcinan y que hieren,

hay besos que arrebatan los sentidos,

hay besos misteriosos que han dejado

mil sueños errantes y perdidos.


Hay besos problemáticos que encierran

una clave que nadie ha descifrado,

hay besos que engendran la tragedia

cuantas rosas en broche han deshojado.


Hay besos perfumados, besos tibios

que palpitan en íntimos anhelos,

hay besos que en los labios dejan huellas

como un campo de sol entre dos hielos.


Hay besos que parecen azucenas

por sublimes, ingenuos y por puros,

hay besos traicioneros y cobardes,

hay besos maldecidos y perjuros.


Judas besa a Jesús y deja impresa

en su rostro de Dios, la felonía,

mientras la Magdalena con sus besos

fortifica piadosa su agonía.


Desde entonces en los besos palpita

el amor, la traición y los dolores,

en las bodas humanas se parecen

a la brisa que juega con las flores.


Hay besos que producen desvaríos

de amorosa pasión ardiente y loca,

tú los conoces bien son besos míos

inventados por mí, para tu boca.


Besos de llama que en rastro impreso

llevan los surcos de un amor vedado,

besos de tempestad, salvajes besos

que solo nuestros labios han probado.


¿Te acuerdas del primero...? Indefinible;

cubrió tu faz de cárdenos sonrojos

y en los espasmos de emoción terrible,

llenáronse de lágrimas tus ojos.


¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso

te vi celoso imaginando agravios,

te suspendí en mis brazos... vibró un beso,

y qué viste después...? Sangre en mis labios.


Yo te enseñé a besar: los besos fríos

son de impasible corazón de roca,

yo te enseñé a besar con besos míos

inventados por mí, para tu boca.




GABRIELA MISTRAL (1889-1957)





***





Lucila de María Godoy Alcayaga (Vicuña, 7 de abril de 1889-Hempstead, 10 de enero de 1957), conocida como Gabriela Mistral, fue una poeta, diplomática, profesora y pedagoga chilena. En 1945 recibió el Premio Nobel de Literatura «por su poesía lírica que, inspirada por poderosas emociones, ha convertido su nombre en un símbolo de las aspiraciones idealistas de todo el mundo latinoamericano», constituyendo el primer reconocimiento de la Academia Sueca a las letras latinoamericanas y la segunda persona latinoamericana en recibir un Premio Nobel.














DEL ASUNTO DEL DÍA. LOS MONSTRUOS SON REALES, POR MÀRIUS CAROL. 11 DE JULIO DE 2026

 






Stephen King mantiene que los monstruos son reales y los fantasmas también, pues viven dentro de nosotros y, a veces, nos ganan. En la política mundial, los monstruos se reproducen a gran velocidad y su misión es atemorizarnos para controlar nuestras vidas. Algunos son verdaderos fantasmas, pero no van cubiertos de sábanas sino de mentiras. Y así anda el planeta, de susto en susto. Mary Shelley es la autora de uno de los personajes más terroríficos de la literatura, Frankenstein, pero lo que causa horror no es la fealdad del monstruo, sino la desmesurada ambición del científico que intenta sustituir a Dios, como Prometeo redivivo. Los monstruos actuales no tienen la sensibilidad del personaje de Shelley, ni viven como tragedia su existencia. Al contrario, son impasibles y despiadados, al tiempo que están encantados de haberse conocido.

El último bicho espantoso en sacar la cabeza en esta Europa que se resiste a extraviarse definitivamente en este mar de oportunistas es Roberto Vannacci, un general italiano en la reserva que presume de ser racista, misógino y homófobo. Y negacionista del cambio climático, de la violencia de género, al tiempo que flirtea con los negacionistas del Holocausto. Cree que el papel de la mujer es cuidar al marido y parir cuantos más hijos mejor. Y es un nostálgico del fascismo.

Con este historial no debería llegar muy lejos en un mundo gobernado por la razón, el respeto y la solidaridad. Pero no es el caso, así que se autoeditó­ hace tres años un libro en Amazon, titulado El mundo al revés, que está lleno de trampas para elefantes a fin de reivindicar lo que considera “normal”. Estaba mal escrito y acumulaba mentiras, así que fue un best seller. Reclutado por Salvini, el líder de la Liga, Vannacci fue el más votado tras Meloni en las elecciones europeas. Ahora ha creado su propio partido, porque considera que su líder ha claudicado con el movimiento LGTBI. “Somos la purria de la sociedad y nos sentimos orgullosos”, repite a menudo, convencido de que un día gobernará Italia.

También dijo King que el valor consiste en no dejar que los monstruos ganen la batalla. Lo malo es que “ya están aquí”, como avisaba la niña de Poltergeist. Màrius Carol es consejero editorial de la Vanguardia. 8 de Julio de 2026.















HOLA, BUENOS DÍAS A TODOS Y FELIZ SÁBADO, 11 DE JULIO DE 2026. HOY EN ESPAÑOL

 





Hola, buenos días a todos y feliz sábado. Con su matonismo barriobajero, el presidente Trump sigue lanzando amenazas a sus, hasta hace nada, amigos y socios en la defensa de eso que algunos llamaban, tiempo pasado, los valores de Occidente. Valores que ya  no parecen importar a nadie, y amenazas de un cobarde imbécil integral, que ya no asustan sino que más bien invitan a la mofa y el sarcasmo. Lo dejamos así y vamos con las entradas del blog de hoy. La primera, escrita en La Vanguardia por Màrius Carol, se titula Los monstruos son reales: Stephen King mantiene que los monstruos son reales, dice en ella, y los fantasmas también, pues viven dentro de nosotros y, a veces, nos ganan. En la política mundial, los monstruos se reproducen a gran velocidad y su misión es atemorizarnos para controlar nuestras vidas. Algunos son verdaderos fantasmas, pero no van cubiertos de sábanas sino de mentiras. Y así anda el planeta, de susto en susto. La siguiente, con el poema del día, se titula Besos, es de la poetisa chilena Gabriela Mistral (1889-1957), premio Nobel de Literatura, y comienza con estos versos:Hay besos que pronuncian por sí solos/la sentencia de amor condenatoria,/hay besos que se dan con la mirada/hay besos que se dan con la memoria. El archivo del blog de hoy es de julio de 2018, lo escribió la politóloga Cristina Monge y se titulaba A la democracia con alegría; ¿de qué iba?... Hace poco más de un año el Partido Popular fue consciente de que cuadernos azules y designaciones a dedo ya no valían para elegir a sus líderes. Con la ambigüedad que da el miedo a lo desconocido y el poco entusiasmo por un proceso cuyas virtudes no se alcanzaban a ver, puso en marcha un sistema híbrido combinando la consulta a los inscritos de entre los militantes con la decisión final de los compromisarios, dándoles a estos últimos la posibilidad, si se diera el caso, de llegar a subvertir la decisión de las urnas. Y la cosa salió como salió: mal. Tras las viñetas de humor viene el café de sobremesa, hoy escrito por la abogada Miriam González Durántez, y titulado La foto de la IA; La foto del anuncio de la gigafactoría de inteligencia artificial de Móra la Nova (Ribera d’Ebre) la semana pasada, dice en ella, vale más que mil palabras para entender por qué no puntuamos en IA, y lo único que tiene en común la foto con el mundo de la tecnología es que en la primera fila casi todos eran hombres y en la segunda casi todo mujeres; un guiño al espíritu de Silicon Valley, que es el sitio más masculino que conozco (a excepción del Vaticano). Y tras el café, el de la tarde que cae, hoy, del escritor Javier Melero, que en un artículo titulado Secreto a voces, publicado en La Vanguardia, en el que nos comenta que una de las conquistas del Estado liberal que surgió de la Revolución Francesa fue acabar con la opacidad de las causas criminales y establecer la publicidad del juicio; el objetivo estaba bastante claro: prevenir los abusos del poder y acabar con los juicios a puerta cerrada, pero en lo que no pensaban los enciclopedistas era en convertir el proceso penal en un culebrón. Por último, como siempre, están  las buenas noches diarias del autor del blog a sus lectores, deseándoles todo lo mejor de parte de la diosa de Fortuna y de las Moiras benevolentes. Que tengan un buen día. Espero que encuentren interesantes las entradas de hoy. Tamaragua, amigos. HArendt






















ENTRADA NÚM. 11059

viernes, 10 de julio de 2026

ESPECIAL 5 DE HOY. LOS SESGOS, SESGOS SON, POR MÀRIUS CAROL. 10 DE JULIO DE 2026

 





Un sesgo es una inclinación, preferencia o error sistemático que evita el juicio recto o lo conduce hacia una dirección determinada. Los llamados sesgos cognitivos son atajos mentales del cerebro que nos pueden precipitar al error o a la injusticia. El abogado Enrique Morera dedicó la conferencia de entrada en la Real Academia Europea de Doctores a los sesgos cognitivos que amenazan la imparcialidad de los jueces y pueden conducir a resoluciones irreflexivas. No es un asunto menor, sino crucial en las democracias modernas, donde cada vez resulta más difícil mantener la independencia de los tribunales ante la voluntad de algunos de que arreglen los descosidos de la política.

El juez Juan Carlos Peinado, que está a punto de jubilarse, ha conseguido notoriedad al final de su carrera con el caso Begoña Gómez. Toda la instrucción está plagada de despropósitos y la prueba es que en quince ocasiones la Audiencia de Madrid le ha corregido, por extralimitarse en sus funciones. La última resolución es la retirada del pasaporte a la es­posa del presidente, Begoña Gómez, y la prohibición de acompañarle a la cumbre de la OTAN de Ankara, donde el protocolo le había reservado un ramo de flores a la llegada, que no pudo agradecer.

El juez Peinado, capaz de comparar a Sánchez con Fernando VII y Craxi, tiene futuro en la ficción

El auto de Peinado sobre el caso es una pieza única, pues identifica a Pedro Sánchez con la figura histórica del rey Fernando VII, que traicionó a su padre, Carlos IV, entregó España a los franceses, traicionó a su pueblo e incumplió la Constitución; por eso se le conoce como el rey felón. Peinado sugiere que el presidente también ejerce el poder de forma absolutista, actuando al margen de las instituciones. El texto tiene poco de jurídico, resulta profundamente político y revela un sesgo parcial.

Pero, además, en la resolución en que se niega a revertir la retirada del pasaporte a la esposa de Sánchez, invoca la huida a Túnez del que fue primer ministro italiano Bettino Craxi, olvidando que el caso no es comparable, porque cuando se exilió hacía siete años que no presidía el gobierno. A Peinado siempre le quedará la ficción para entretenerse a partir de septiembre cuando abandone la judicatura. Allí podrá dar rienda suelta a sus sesgos, que no son pocos. Màrius Carol es consejero editorial de La Vanguardia. 10 de julio de 2026.























BONES NITS, FELIÇ DESCANS I DOLÇOS SOMNIS. AVUI DIVENDRES, 10 DE JULIOL DE 2026, EN CATALÀ

 






Hola de nou, amics. Bona nit, feliç descans i dolços somnis a tots aquesta nit de divendres a dissabte, del 10 a l'11 de juliol del 2026. Espero que hagin passat un bon dia en companyia de les seves famílies i amics. Gràcies de tot cor per haver-se fet una volta pel bloc. M'alegraria creure que han gaudit de la visita. Tamaragua, amics meus. Que la deessa Fortuna i les benvolents Moiras els siguin favorables. Fins demà. Els vull. Petons. HArendt