sábado, 18 de julio de 2026

DE LA TARDE QUE CAE. SIN FRANCESES (NI ESPAÑOLES), `POR NAYAT EL HACHMI. 18 DE JULIO DE 2026





 


“¿De dónde eres?” Le preguntan al niño con los ojos rasgados y el pelo negro. “De aquí”. “¿Pero naciste aquí?” “Sí”. “¿Y tus padres? ¿De dónde son tus padres?” El chaval estaba tan tranquilo jugando en el parque cuando un adulto lo sometió a esa inquisición identitaria. Es el tipo de persona que haría un comentario como el que hizo Mariano Rajoy en su columna, que por muy jocosa que pretendiera ser, refleja una visión de la ciudadanía anclada en un pasado que presupone una correlación entre los rasgos externos de los habitantes de un país y su pertenencia al mismo. En el nuestro ese reconocimiento, la españolidad desde el punto de vista legal, está claramente establecido por el ordenamiento jurídico. Se es español al nacer de padres españoles pero también si uno lleva un tiempo viviendo en territorio nacional y cumple no pocos requisitos.

Si en Francia hace décadas que algunos de sus habitantes no parecen franceses a ojos de quienes llevan las mismas gafas racializadoras que el expresidente, en España la inmigración extracomunitaria tiene ya un recorrido lo suficientemente largo como para que cambie lo que consideramos “español” desde el punto de vista del color de la piel u otros rasgos considerados extranjeros. ¿o a Rajoy le parece que ni Lamine Yamal ni Nico Williams o Ana Peleteiro son dignos representantes del país por el que compiten? Mis hijos, por llevar El Hachmi de apellido, ¿van a tener que estar dando explicaciones toda su vida sobre lo que son y cómo se sienten o podrán vivir algún día sin esa carga? ¿cuántas generaciones de españoles que “no lo parecen” tiene que haber para que de una vez por todas nos demos cuenta de que ni el color de piel ni el pelo ni los rasgos ni la lengua que hablamos con nuestros padres ni los dioses en los que creamos o no tienen nada que ver con nuestra condición de ciudadanos?

De la polémica columna de Rajoy lo único que me alegra es ver que la reacción ha sido casi unánime al rechazar su visión racista de las identidades nacionales, algo que no pasaba hace diez o veinte años, cuando esa concepción excluyente estaba mucho más extendida y normalizada. El colmo es que la extrema derecha francesa llame racista al bueno de Mariano. No es verdad que el Rajoy de ahora diga cosas que no hubiera dicho antes del avance de Vox. Los que venimos conviviendo con el racismo desde pequeños podríamos hacer una lista larguísima de declaraciones como la suya que solo nos indignaban a nosotros. Lo nuevo no es el racismo, lo nuevo es que ya no nos resulte indiferente. Algo que hay que celebrar. Najat El Hachmi es escritora. El País, 17 de julio de 2026.






















No hay comentarios: