miércoles, 15 de julio de 2026

DE LA TARDE QUE CAE. EL GRAN ERROR HUMANO, POR MAR JIMÉNEZ. 15 DE JULIO DE 2026

 








Vuelvo de Helsinki. La segunda capital de la UE más alejada de Barcelona, a 2.630 km de distancia, por detrás de los 2.853 km de Nicosia. Y llego a la conclusión de que, si Finlandia es, año tras año, el país más feliz del mundo es por su relación con la naturaleza. Es parte intrínseca de su cotidianidad. Cuesta pensar que un país que vive los inviernos en la oscuridad y en el que cada conjunto residencial tiene un refugio antiaéreo en caso de que Rusia decida atacarlos, pueda tener ciudadanos tan felices.

El Estado de bienestar tiene un peso fundamental, su educación y sistema sanitario, los altos sueldos. Pero esa estrecha relación con el entorno natural marca la diferencia. La naturaleza nos hace humildes, ralentiza nuestra vida y relativiza nuestros problemas. Nos recuerda que quizás el verdadero propósito de nuestras vidas es reconciliarnos con quienes somos e intentar, simplemente, ser mejores personas.

Sin embargo, a 2.630 km de Helsinki solo nos acordamos de la naturaleza cuando nos oprime con temperaturas insoportables. El meme de Bart Simpson es bien certero: este será el verano más fresco de lo que nos queda de vida. Y es que estamos como estamos por nuestra negligencia. Porque avalamos e incluso premiamos a políticos que niegan y posponen la lucha contra el cambio climático. Aplaudimos que se alargue la vida de los motores de combustión más allá del 2035, pedimos que no se apriete a las empresas con la reducción de emisiones, incluso cuando ello supone perjudicar a las que sí invierten en nuestro futuro, y callamos ante la aniquilación de la ley de Restauración de la Naturaleza y del maltrecho Pacto Verde Europeo. Pero el cambio climático nos ahoga. Sin esas leyes, sin esa ambición, comprometeremos nuestro futuro y bienestar. O aceptamos que el planeta arda o cambiamos nuestro modo de vivir.

Y es precisamente en Helsinki donde termino un libro maravilloso, La liebre y yo, de Chloe Dalton, un canto de amor a la vida salvaje. Corran a las librerías. El pesimismo a veces me vence. Pero que este tesoro literario esté entre los libros más vendidos quizás significa que no está todo perdido. Y que llegaremos a entender que, si seguimos sin respetar la naturaleza, tal como hemos hecho durante el último siglo, nos arrasará. Porque el antropocentrismo es un error mayúsculo, nuestro gran error humano. Mar Jiménez es economista. La Vanguardia, 13 de julio de 2026.





















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