El blog de HArendt (2006-2026). Pensar para comprender, comprender para actuar
jueves, 29 de agosto de 2024
Fábulas del exilio. [Archivo del blog. 15/09/2019]
El poema de cada día. Hoy, Primera velada, de Arthur Rimbaud (1854-1891)
PRIMERA VELADA
Desnuda, casi desnuda;
y los árboles cotillas
a la ventana arrimaban,
pícaros, su fronda pícara.
Asentada en mi sillón,
desnuda, juntó las manos.
Y en el suelo, trepidaban,
de gusto, sus pies, tan parvos.
-Vi cómo, color de cera,
un rayo con luz de fronda
revolaba por su risa
y su pecho -en la flor, mosca,
-Besé sus finos tobillos.
Y estalló en risa, tan suave,
risa hermosa de cristal.
desgranada en claros trinos…
Bajo el camisón, sus pies
-¡Basta, basta!» -se escondieron.
-¡La risa, falso castigo
del primer atrevimiento!
Trémulos, pobres, sus ojos
mis labios besaron, suaves:
-Echó, cursi, su cabeza
hacia atrás: «Mejor, si cabe…!
Caballero, dos palabras…»»
-Se tragó lo que faltaba
con un beso que le hizo
reírse… ¡qué a gusto estaba!
-Desnuda, casi desnuda;
y los árboles cotillas
a la ventana asomaban,
pícaros, su fronda pícara.
Arthur Rimbaud (1854-1891)
Poeta francés
miércoles, 28 de agosto de 2024
De las entradas del blog de hoy miércoles, 28 de agosto de 2024
Hola, buenos días a todos y feliz miércoles, 28 de agosto de 2024. Todo crimen contiene dentro una teoría sociológica completamente equivocada, escribe en la primera de las entradas del blog de hoy el cineasta David Trueba, pero no sólo equivocada, a menudo también precipitada y ridícula. En la segunda, un archivo del blog de un ya lejanísimo agosto de 2013, se hablaba del Sahara Occidental, un conflicto sin fin y sin ningún responsable, que sigue igual o peor que en aquel entonces. La tercera, con el poema del día, nos lleva a la China milenaria y a uno de sus más grandes poetas, Li Bai (701-762), y a uno de sus más bellos poema: Bebiendo solo a la luz de la luna. Y la cuarta, como todos los días, con algunas de las viñetas de humor de la prensa española. Espero que les resulten de su interés. Y ahora, como decía Sócrates, nos vamos. Sean felices, por favor, aun contra todo pronóstico; al menos inténtenlo. Nos vemos mañana si la diosa Fortuna lo permite. Tamaragua, amigos míos.
De los crímenes oportunistas
Todo crimen contiene dentro una teoría sociológica completamente equivocada. Y no sólo equivocada, a menudo también precipitada y ridícula, escribe en El País [Víctimas útiles o inútiles. 27/08/2024] el cineasta David Trueba. Por eso, la prevalencia de la información sobre crímenes en los medios siempre ha representado uno de esos puntos bajos en la madurez de una sociedad. Una regresión que revivimos actualmente. Los que crecieron en la España franquista recuerdan el fenómeno de El Caso, cuya misión era la de preservar el obsceno paternalismo del régimen como refugio para las almas cándidas convencidas de que la libertad y el progreso se los llevarían por delante si no estabas en casa a las nueve. En la explosión de las libertades femeninas, que conllevaron la popularización de la píldora anticonceptiva y la aceptación de las leyes de divorcio, el crimen contra las mujeres ejercía de contrapeso, tiznando el relato de la emancipación con la amenaza del peligro y el miedo se agitaba para justificar el paraguas protector. La semana pasada en la India, conocimos una de esas noticias que nos recuerdan a nuestro propio pasado. Una joven doctora fue violada y asesinada en su hospital al tiempo que las autoridades encubrían y llegaban a calificar de suicidio el crimen. No aclarar quién es el criminal y ponerle nombre y apellidos ayuda a expandir una atmósfera de miedo generalizado. El crimen, tan gratuito y casual como todos, acaba por servir para frenar la normalización de la independencia femenina en países históricamente dominados por los varones y la religión.
En España, la semana pasada estuvo a punto de producirse una repetición de los sucesos que han sacudido las primeras horas del gobierno laborista en el Reino Unido. Allí, el asesinato de tres niñas hizo reventar las redes sociales con un discurso de odio. Antes incluso de que se conocieran los detalles del caso, ya se expandió el rumor de que el sospechoso se trataba de un islamista radical bajo tutela gubernamental, cosa que no era cierta. Su deseo les ha sido concedido finalmente en Solingen, Alemania. Las turbinas de la xenofobia se pusieron a trabajar a pleno pulmón, con la ayuda inestimable del empresario Elon Musk, cuya aplicación de mensajería ha decidido dedicar a compensar el trauma personal de la ruptura con uno de sus hijos tras someterse este a una transición de género, de la que culpa a un difuso batiburrillo de manipuladores variados. Detrás de cada sobreactuación se esconde siempre una trama particular, muchas veces oculta y fermentada en los armarios del rencor.
El asesinato de un niño en una pequeña población de Toledo disparó los mecanismos de la movilización ultra que aspiraban a emular lo que sacudió el Reino Unido durante semanas, con disturbios protagonizados por plataformas que avivan el odio al inmigrante. Finalmente, la ejemplar actitud de la familia y las circunstancias reales ofrecieron una verdad completamente distante de esa veloz interpretación interesada. Pero seguimos caminando en el filo del peligro. Mientras cada crimen siga generando esa oleada oportunista viviremos expuestos al error tan común de no aceptar los sucesos como lo que son, una ensalada de azares y elementos particulares que deberían enseñarnos a no tomarlos por diagnósticos de nada. Es penoso el espectáculo de ver cómo corren demasiados tras cada asesinato a utilizarlo para llevar razón en una discusión sobre el flujo migratorio que se rebaja cada vez más hacia lo superficial y lo frívolo. El mayor desprecio a las víctimas es el de la precipitación para usarlas a tu favor. David Trueba es cineasta.
Sahara Occidental: Un conflicto sin fin y sin ningún responsable. [Archivo del blog, 22/08/2013]
El poema de cada día. Hoy, Bebiendo solo a la luz de la luna, de Li Bai (701-762)
BEBIENDO SOLO A LA LUZ DE LA LUNA
Li Bai (701-762). Poeta chino
martes, 27 de agosto de 2024
De las entradas del blog de hoy martes, 27 de agosto
Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz martes, 27 de agosto. No tiene ni idea de cuándo terminará la guerra en Ucrania, dice en la primera de las entradas del blog de hoy el analista de política internacional Wolfgang Münchau, pero cree que puede suponer cómo terminará: que será algo similar al último intercambio de prisioneros entre Rusia y Occidente de estos días atrás. La segunda es un archivo del blog de agosto de 2016 en la que el periodista Fernando Garea contaba los entresijos del pacto que tramaban PP y Ciudadanos para conseguir la investidura de Mariano Rajoy como presidente del gobierno. La tercera, con el poema de cada día, viene hoy de la mano de la poetisa costarricense Eunice Odio (1919-1974), con el titulado Poema primero. Y la cuarta son las viñetas de humor de todos los días. Espero que todas ellas les resulten interesantes. Y ahora, como decía Sócrates, nos vamos. Sean felices, por favor, aun contra todo pronóstico; al menos inténtenlo. Nos vemos mañana si la diosa Fortuna lo permite. Tamaragua, amigos míos.
Del final de la guerra de Ucrania
No tengo ni idea de cuándo terminará la guerra en Ucrania, pero creo que puedo suponer cómo terminará, escribe en El País [Cómo acabará la guerra de Ucrania, 26/08/2024] el analista de política internacional Wolfgang Münchau. Será algo similar al último intercambio de prisioneros entre Rusia y Occidente. Ha sido un acuerdo completamente inesperado, fruto de una diplomacia discreta. Occidente se aseguró la liberación de 16 prisioneros, en su mayoría occidentales, entre ellos el periodista estadounidense Evan Gershkovich. Vladímir Putin consiguió que su asesino a sueldo favorito, Vadim Krasikov, saliera de una cárcel alemana. En 2019, Krasikov mató a Zelimkhan Khangoshvili, exjefe de una tropa de combate de los rebeldes chechenos, que más tarde trabajó para los servicios de inteligencia georgianos identificando a espías rusos. El tribunal alemán que condenó a Krasikov afirmó que era un hecho que Krasikov actuaba en nombre del Gobierno ruso. No está del todo claro por qué Putin quería liberar a Krasikov, pero sí ha quedado claro que estaba muy interesado en él.
La diplomacia para poner fin a la guerra llevará más tiempo, pero también tendrá lugar de forma sigilosa y en secreto, y supondrá una sorpresa para los partidarios de Ucrania en Occidente, algunos de los cuales posiblemente siguen creyendo que Ucrania puede lograr la victoria total, incluida la liberación de Crimea, y tal vez incluso el cambio de régimen en la propia Rusia. El problema para Ucrania ha sido que sus partidarios occidentales no tienen un objetivo de guerra comúnmente acordado.
La guerra en Ucrania terminará cuando ambas partes se den cuenta de que el coste de seguir luchando supera los beneficios. Aún no hemos llegado a ese punto. Las tropas rusas han seguido adentrándose en territorio ucranio a lo largo de los dos últimos meses, aunque solo han conseguido avances modestos.
La ofensiva ucrania en la región fronteriza rusa de Kursk constituye un giro interesante. Es una maniobra arriesgada. Si tiene éxito, podría llevar a una reubicación de las tropas rusas lejos de la línea del frente en Ucrania. Podría dar a Ucrania una baza en las negociaciones de paz. Pero me cuesta ver cómo Ucrania puede reconquistar los territorios ocupados por Rusia, del mismo modo que me cuesta ver cómo Rusia puede ocupar más territorios ucranios más allá de unos cuantos pueblos aquí y allá.
La invasión de Kursk ha supuesto sin duda una inyección de moral. Ucrania atrae ahora algunos titulares positivos. Pero esta guerra no se va a ganar a base de proezas. Lo que es poco probable que mejore es la fatiga en el apoyo a Ucrania, que avanza sin prisa, pero sin pausa en países como Estados Unidos y Alemania. Ni siquiera estoy seguro de que el resultado de las elecciones estadounidenses vaya a cambiar mucho las cosas. Una vez que entremos en el tercer año de la guerra, con las líneas de batalla prácticamente sin cambios, mucha gente en Occidente querrá que esto termine, no solo los admiradores de Putin en la ultraderecha. A menos que uno de los bandos logre un avance militar, el escepticismo crecerá.
Una de las razones para el lento apoyo occidental es económica. La ayuda para Ucrania compite con el gasto interno. Los presupuestos militares son ajustados en todas partes. El precio del gas ha empezado a subir de nuevo en los mercados energéticos debido al papel fundamental que desempeña la provincia de Kursk en el suministro de gas ruso a Europa. Ucrania ha ocupado la ciudad de Sudzha, en Kursk, que se encuentra cerca de donde el gas ruso entra en la red de gaseoductos ucranios. Hace dos años, cuando los gasoductos Nord Stream en el Mar Báltico volaron por los aires, el gas ucranio siguió fluyendo por el punto de tránsito de Sudzha. Ucrania también explota grandes instalaciones de almacenamiento de gas de las que Europa Occidental depende en gran medida para sus suministros. Si se interrumpen estos suministros de gas, Europa será más vulnerable. Ambas partes están atacando ahora las infraestructuras energéticas de la otra.
Las sanciones económicas occidentales no han conseguido aumentar la presión sobre Rusia para que abandone. Su economía ha registrado mejores resultados que las economías occidentales. Desde el principio he alertado del peligro de sobreestimar el impacto de las sanciones económicas, porque el continente euroasiático es grande y sus múltiples rutas comerciales son difíciles de controlar. China, India y Rusia han reforzado su alianza estratégica. Rusia adquiere armas de Corea del Norte e Irán.
Pero los recursos de Rusia tampoco son infinitos. En estos momentos, Rusia se beneficia del efecto de la economía de guerra. Eso acabará por desaparecer. Aunque no creo que sea una buena idea retar a Putin a un juego de resistencia económica, tampoco deberíamos llegar a la conclusión contraria de que Putin querrá luchar eternamente. A menos que se produzca un cambio fundamental en la situación militar para el año que viene, realmente no tendría sentido para él continuar esta guerra. Lo mismo puede decirse de Ucrania.
El presidente Volodímir Zelenski afirma que no aceptará nada que no sea una retirada total de Rusia. Rusia quiere cuatro provincias ucranias. El derecho internacional apoya plenamente la posición de Ucrania, pero esta guerra no se resolverá en los tribunales. Desde una perspectiva militar, los objetivos declarados por ambas partes parecen poco realistas. Mi hipótesis de partida es que se pondrán de acuerdo sobre algún punto intermedio, quizá el año que viene. Aún hay mucho en juego, pero nadie conseguirá todo lo que quiere. Será un acuerdo en el que no habrá vencedores, pero que permitirá a ambas partes cantar victoria. Será un trato sucio, lanzado al mundo como un hecho consumado, igual que un intercambio de prisioneros. Wolfgang Münchau es director de www.eurointelligence.com






































