sábado, 1 de febrero de 2020

[SONRÍA, POR FAVOR] Es sábado, 1 de febrero





El Diccionario de la lengua española define humorismo como el modo de presentar, enjuiciar o comentar la realidad resaltando el lado cómico, risueño o ridículo de las cosas. Tengo un peculiar sentido del humor que aprecia la sonrisa ajena más que la propia, por lo que, identificado con la definición de la Real Academia antes citada iré subiendo cada día al blog las viñetas de mis dibujantes favoritos en la prensa española. Y si repito alguna por despiste, mis disculpas sinceras, pero pueden sonreír igual...

















La reproducción de artículos firmados en este blog no implica compartir su contenido. Sí, en todo caso, su  interés. Y ahora, como decía Sócrates, Ιωμεν: nos vamos. Sean felices, por favor, a pesar de todo. Tamaragua, amigos. HArendt




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La verdad es una fruta que conviene cogerse muy madura (Voltaire)

viernes, 31 de enero de 2020

[SONRÍA, POR FAVOR] Es viernes, 31 de enero





El Diccionario de la lengua española define humorismo como el modo de presentar, enjuiciar o comentar la realidad resaltando el lado cómico, risueño o ridículo de las cosas. Tengo un peculiar sentido del humor que aprecia la sonrisa ajena más que la propia, por lo que, identificado con la definición de la Real Academia antes citada iré subiendo cada día al blog las viñetas de mis dibujantes favoritos en la prensa española. Y si repito alguna por despiste, mis disculpas sinceras, pero pueden sonreír igual...



















La reproducción de artículos firmados en este blog no implica compartir su contenido. Sí, en todo caso, su  interés. Y ahora, como decía Sócrates, Ιωμεν: nos vamos. Sean felices, por favor, a pesar de todo. Tamaragua, amigos. HArendt



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jueves, 30 de enero de 2020

[A VUELAPLUMA] Elige tu propio final



Fotografía de AFP/Getty


"Hace unos días -comenta la escritora Edurne Portela en el A vuelapluma de hoy- @Koldo_CF, un padre preocupado por la educación de su hija, compartió conmigo en Twitter una página de un libro de texto de ciencias sociales de sexto de primaria de la Comunidad de Madrid. La página es una explicación sobre cómo Picasso gesta el Guernica: el Gobierno de la República le pide al artista que haga un cuadro que refleje la “difícil situación” de España y justo entonces “se produjo un bombardeo”. Aquí no ha habido una sublevación militar, no hay fascistas ni nazis, el Ejército de Franco no tiene el apoyo de las fuerzas del eje alemán. Aquí las ciudades se bombardean en modo impersonal y el caballo desbocado del Guernica bien pudiera ser un unicornio.

Pero hoy no quiero escribir sobre el blanqueamiento obsceno de la historia, el acoso que sufren los profesores que quieren educar en igualdad, libertad sexual o memoria democrática. Hoy me propongo escribir sobre algo bonito, que les inspire a ustedes y a mí buenos sentimientos, que ayude a relajar este ceño fruncido. Recuerdo que ayer vi un vídeo precioso de un gato al que han llevado a una casa para que cace ratones (fuente: @atr_ahre). Ha atrapado un ratón, pero el gato se rebela contra el estereotipo que tiene de él el humano y, cuidadosamente, lleva al ratoncillo hasta su recipiente con pienso. El ratón se pone a comer inmediatamente. Parece no sentir un ápice de temor ante ese enemigo que suponemos atávico. El gato busca cómo acomodarse, respetando el espacio de su pequeño compañero. Comen tranquilos. Sólo falta que alcen la cabeza y se rocen los hocicos. Pero la fantasía no llega a tanto y se acaba el vídeo. Entonces comienzo a contextualizar esa historia, a rellenar los huecos que faltan en pasado y futuro.

Primero, el pasado: pienso en el instinto protector del gato, en que posiblemente será una gata a la que han robado las crías y que ve en ese ratoncillo a los cachorros arrebatados. Después, el futuro: ¿qué hará el dueño de esa gata? ¿Permitirá que siga alimentando a los ratones? ¿La devolverá a la protectora de animales por inútil? ¿Matará al ratón la próxima vez que se acerque al cuenco del pienso confiado? ¿Optará por alguna otra forma de exterminio? La pequeña historia tierna y feliz que cuenta ese vídeo esconde una tragedia que puede coincidir o no con mi imaginación, pero que está ahí, agazapada. Ya lo dijo Orson Welles: “Si quieres un final feliz, eso depende de dónde quieres parar la historia”. Y esto me lleva nuevamente a la página del libro de texto, a esa versión edulcorada y sin responsables en la que el contexto del Guernica se evapora. No sólo Franco y el Ejército nazi, responsables del primer bombardeo sistemático sobre civiles en Europa, desaparecen como sujetos activos de la historia, sino que el final de la explicación acaba con un triunfante: “El cuadro se mostró en la exposición y desde aquel momento se convirtió en un símbolo contra la violencia” (una violencia difusa y sin actores, habría que añadir). Guernica tiene así su propio final aséptico y feliz. Pero como en el vídeo del gato y el ratón, esta historia está descontextualizada. Aquí también se esconde la tragedia del pasado (la ferocidad genocida del franquismo) y del futuro (el triunfo de los sublevados y la continuación de su represión durante la dictadura) y se genera la narrativa supuestamente neutra de una denuncia contra toda violencia, ocultando así el valor simbólico antifascista que el Guernica tuvo durante todo el siglo XX. Moraleja: nunca se fíen de una historia con final feliz".

A vuelapluma es una locución adverbial que el Diccionario de la lengua española define como texto escrito "muy deprisa, a merced de la inspiración, sin detenerse a meditar, sin vacilación ni esfuerzo". No es del todo cierto, al menos en mi caso, y quiero suponer que tampoco en el de los autores cuyos textos subo al blog. Espero que los sigan disfrutando, como yo, por mucho tiempo. 






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[ARCHIVO DEL BLOG] Lobotomizados. (Publicada el 14 de julio de 2009)



Fotograma de la serie de TVE Amar en tiempos revueltos


Hace unos días pusieron por la Primera Cadena de TVE una miniserie especial de dos capítulos de "Amar en tiempos revueltos". En ella se narra el triste final de quien fuera protagonista principal de la temporada anterior, Hipólito Roldán, asesinado por su propia familia simulando un suicidio. En uno de los episodios citados, la esposa de Roldán, Regina, autoriza a los médicos del psiquiátrico en el que se encuentra ingresado a que realicen a su marido una lobotomía, práctica médica que en los años 50 causaba furor en la psquiatría norteamericana, considerándola un avance médico incalculable. Tanto, que a su inventor se le concedió el Premio Nobel de Medicina en 1949.

Técnicamente hablando, la lobotomía es la ablación total o parcial de los lóbulos frontales del cerebro. El procedimiento fue popularizado en los Estados Unidos por Walter Freeman, quien ni siquiera era cirujano, y que también inventó "el procedimiento de la lobotomía del "pica-hielo": Freeman utilizó literalmente un pica-hielo y un mazo de caucho en vez del procedimiento quirúrgico estándar. En un acto espantoso, Freeman martilleaba el pica-hielo en el cráneo apenas sobre el conducto lacrimal y lo movía hasta cortar las conexiones entre el lóbulo frontal y el resto del cerebro.

Entre 1936 y los años 50, realizó lobotomías a lo largo y ancho de los Estados Unidos. Tal era la dedicación de Freeman que comenzó a viajar alrededor de la nación en su propia furgoneta personal, que él llamó su "lobotomobile", demostrando el procedimiento en muchos centros médicos e incluso realizando lobotomías en cuartos de hotel. La abnegación de Freeman condujo al gran renombre de la lobotomía como curación general para todas las enfermedades psicológicas conocidas.

En última instancia entre 40.000 y 50.000 pacientes fueron lobotomizados, con poco o sin ningún estudio de seguimiento para considerar si el tratamiento era eficaz. Las lobotomías como forma de tratar la enfermedad mental eran una barbaridad que solo pudo ser frenada con el desarrollo de anti-psicóticos, y hoy en día se practican procedimientos lesivos de núcleos cerebrales localizados mediante técnicas menos invasivas. La era de la lobotomía ahora se observa generalmente como un episodio bárbaro en la historia la psiquiátrica. La última lobotomía se practicó en 1967.

En el capítulo que he mencionado de "Amar en tiempos revueltos", se ve al director del psiquiátrico practicar, entusiasmado, una lobotomía siguiendo la práctica del "pica-hielo"... ¿Pero a cuento de qué toda esta historieta sobre Hipólito Roldán y las técnicas psiquiátricas de los 50?, se preguntarán ustedes...

Me he acordado de esta historia leyendo sendos artículos de prensa escritos por dos mujeres periodistas, Maruja Torres ("Uf, Camps") y Rosa María Artal ("La culpabilidad de los indiferentes"), y un diplomático de carrera, José María Ridao ("Hacer política con la moral"), con un mismo telón de fondo: el pasotismo de una sociedad cómoda, adormilada, insensible políticamente, que ponen en tela de juicio el "juicio" de sus compatriotas. Me pregunto si es que estaremos dormidos, hipnotizados, o peor aún, si los nuevos "doctores Freeman" que pululan por las cadenas televisivas nos habrán lobotomizado a los españoles sin darnos cuenta... Pueden leerlos en los enlaces de más arriba. HArendt



El doctor Walter Freeman



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