lunes, 25 de diciembre de 2017

[A vuelapluma] El planeta secreto





John Berger dice que el cine siempre nos lleva a lugares desconocidos. Nos aleja de casa, y nos convierte en viajeros. Y es lo que sentimos al ver ‘Estiu 1993’, una de las grandes películas del año y que finalmente no competirá en los Oscar, comenta en El País el escritor Gustavo Martín Garzo.

Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, comienza diciendo Martín Garzo, las historias de caza siempre glorificarán al cazador”, dice un proverbio africano. Las historias que los adultos cuentan de los niños ¿a quién glorifican? Son muchos los libros escritos sobre esos primeros años de vida, pero es dudoso que sus autores consigan apresar el misterio de ese ser del que se separaron para siempre al crecer. Por lo común, esos libros, más que mostrarnos a ese niño, lo que hacen es explicarlo. No pueden obrar de otra forma porque antes de los cinco o seis años el niño no vive enteramente en el lenguaje y escapa a cuanto de él se pueda decir.

De uno de esos niños perdidos habla Estiu 1993, la primera película de Carla Simón. Es una pena que finalmente no haya sido seleccionada en la lista final de los Oscar, pero esos premios ya se sabe quiénes los dan. No importa, el verdadero premio es que también puedan llegar a los cines películas así. La historia se inspira en el verano que pasó su directora en un pueblecito de Girona, al poco de morir sus padres. Tenía solo seis años y sus tíos la llevaron a vivir con ellos. Y aunque la historia está contada desde los ojos de esa niña, su autora nunca trata de apropiarse de sus pensamientos, porque ¿acaso puede recordar los suyos cuando tuvo su misma edad? No analiza la conducta de esa niña, no nos dice qué la hace comportarse así, solo nos muestra su rebeldía frente a un mundo que no entiende, su demanda velada de cariño, sus vínculos con ese mundo de las desapariciones en que está su madre muerta.

Carla Simón ha declarado que apenas se acuerda de ese tiempo, y que escribió el guion a partir de anécdotas que le contaron sus familiares. Y lo asombroso de esta película es que a través de esos recuerdos sea capaz de traernos la presencia de esa niña perdida. “Cuando vi lo que habíamos hecho”, ha declarado su autora, “fue muy duro porque me di cuenta de que las imágenes que yo tenía en la cabeza no estaban allí. Mi verano fue muy distinto”. Es en esa sorpresa donde radica la singularidad de una obra que no se mueve en el terreno de las imágenes prestadas, sino en ese otro de las revelaciones que guarda la verdadera esencia del cine.

John Berger dice que el cine siempre nos lleva a lugares desconocidos. Nos aleja de casa, y nos convierte en viajeros. “Mediante su particular alquimia hace que los personajes trasciendan la pantalla y corran a identificarse con nosotros. Es el único arte en que tal cosa puede suceder”. Y es lo que sentimos al ver Estiu 1993. Frida, la niña protagonista, viene de ese cielo que es la pantalla de cine para habitarnos misteriosamente. Y es extraño sentirse habitado por una criatura como ella. En nuestro cine solo Víctor Erice, en El espíritu de la colmena, ha sido capaz, desde una estética muy diferente, de hacer algo semejante. Porque la extraña cualidad de la película de Carla Simón no tiene que ver con su habilidad para mostrarnos, a la manera de un documental fingido, la vida de Frida y de su familia adoptiva, sino para conseguir que hasta las cosas más cotidianas y familiares nos conciernan misteriosamente. No podemos elegir en esos instantes lo que queremos y no queremos ver. Lo que pasa allí ya no depende de nosotros, es algo que nos está pasando.

Y esta película trata del mundo de los cuidados de los niños, de sus juegos, de sus comidas, de sus baños, y de la hora de acostarse. De todo lo que se hace en las casas cuando hay niños pequeños que atender. Pero nos ofrece a la vez, y ahí radica su valor, la presencia de una niña que a la vez se muestra y se esconde, que, como en el juego del escondite, lo que hace es desafiar a cuantos la rodean a que la encuentren. Todos los niños se esconden para que los vayan a buscar, para ser rescatados. Y Frida sería como una niña que se esconde y no sabe volver. Pertenece a esa estirpe de los niños perdidos, de los que hablara J. M. Barrie en Peter Pan. “El día que murió mi madre”, ha declarado Carla Simón, “me sentí muy culpable por no haber llorado”. Tampoco Frida lo hace, y por eso no puede abandonar ese día. Es tal la intensidad del vínculo que une a una niña con su madre que si esta muere bien podría suceder que la niña crea que ha muerto con ella. Y Frida no sabe si está viva o está muerta, por eso necesita probar si sigue en el mundo que comparte con los demás. Prueba en el río, cuando deja que su prima se meta con ella en el agua aun sabiendo que se puede ahogar, cuando luego la abandona en el bosque, cuando se escapa en la oscuridad de la noche. Son formas de interrogar a ese mundo en que vive, de preguntarle con su rebeldía si hay allí un lugar para ella.

En un cuento de los Hermanos Grimm dos hermanos huyen al bosque perseguidos por su madrastra. El niño quiere beber pero su hermana se lo impide, porque la madrastra ha hechizado las fuentes y si bebe se transformará en un animal. Pero el niño no puede contener su sed y al beber se transforma en un ciervo, que su hermana llevará a partir de ese momento atado con un cordón que toma de su propio vestido. No quiere que desaparezca en el bosque, que deje de ser el niño que es. También la niña de nuestra historia siente la tentación de perderse en el bosque, pero ahí está su nueva madre para impedirlo. Ella cumple la función de la hermanita del cuento: no quiere que beba de esa agua que le haría olvidar lo que es. Eres una niña, le dice, no eres un ciervo, no eres un pez, no eres un animal que solo sale de noche cuando todos dormimos.

“El amor es claridad y dureza al mismo tiempo, / que sin coraje no se puede amar”, dice Joan Margarit en un poema de su último libro. La película es en realidad un diálogo entre Frida y su animosa tía. Hay en ella una escena extraordinaria. Hablan de la muerte de la madre y la niña le pregunta a su tía: “¿Y dónde estaba yo?”. No se queja de que le hubieran ocultado qué pasaba, sino de su propia ceguera para verlo. Su madre se está muriendo y ella no lo sabe. ¿Cómo el amor puede ignorar algo así? El amor pide pausa, que el tiempo no transcurra, reclama la eternidad. “Ahora sé que es eso a lo que llaman la gloria: el derecho a amar ilimitadamente”, escribe Albert Camus. El amor lo pide todo, pero tenemos que aprender a vivir en un mundo hecho de fragmentos. Por eso, Frida rompe a llorar al final de la película. No quiere ser una niña muerta y llora para ser rescatada, para regresar al reino imperfecto en que vive con su nueva familia. Momentos antes hemos visto una escena preciosa. Son las fiestas del pueblo y Frida irrumpe radiante en la plaza a la cabeza del desfile. Lleva una bandera en las manos y una sonrisa ilumina su cara. Esa sonrisa marca el regreso de la niña perdida. Lo hace acompañada de gigantes y cabezudos, los personajes de ese planeta secreto que es el mundo del cuento. Tal es la misión de la fantasía, rescatarnos de la muerte y devolvernos al mundo que compartimos con los demás.

La bandera que lleva la niña es una señera, lo que en estos tiempos de locura bien podría enseñarnos que jamás las banderas deberían abandonar las manos de los niños. Es en el desfile alegre de gigantes y cabezudos donde son más hermosas.



Dibujo de Raquel Marín para El País



Y ahora, como decía Sócrates, Ιωμεν: nos vamos. Sean felices, por favor, a pesar de todo. Tamaragua, amigos. HArendt



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[Parlamento] XII Legislatura de las Cortes Generales. Diciembre, 2017 (IV)






Las Cortes Generales representan al pueblo español y están conformadas por el Congreso de los Diputados y el Senado. Ambas Cámaras ejercen la potestad legislativa del Estado, aprueban sus Presupuestos, controlan la acción del Gobierno y tienen las demás competencias que les atribuye la Constitución. 

En los Diarios de Sesiones de las Cámaras se reflejan literalmente los debates habidos en los plenos y las comisiones respectivas y las resoluciones adoptadas en cada una de ellas. Los demás documentos parlamentarios: proyectos de ley, proposiciones de ley, interpelaciones, mociones, preguntas, y el resto de la actividad parlamentaria, se recogen en los Boletines Oficiales del Congreso de los Diputados y del Senado. 

Desde este enlace pueden acceder a toda la información parlamentaria de la presente legislatura, actualizada diariamente. Les recomiendo encarecidamente que la exploren con atención si tienen interés en ello. Y desde estos otros a las páginas oficiales de la

Casa de S.M. el Rey

Congreso de los Diputados
Senado
Presidencia del Gobierno
Tribunal Constitucional
Tribunal Supremo y Consejo General del Poder Judicial
Consejo de Estado
Boletín Oficial del Estado

Parlamento Europeo

Consejo Europeo y Consejo de la Unión Europea
Comisión Europea
Tribunal de Justicia de la Unión Europea
Tribunal Europeo de Derechos Humanos
Diario Oficial de la Unión Europea

Parlamento de Canarias
Gobierno de Canarias
Cabildo de Gran Canaria
Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria

La actividad parlamentaria de las Cortes Generales de la pasada semana se ha limitado a la reunión de una Comisión del Congreso y otra del Senado.

Desde el enlace siguiente pueden acceder al Diarios de sesiones de la misma. Estos enlaces se actualizan diariamente aunque la entrada haya sido publicada con anterioridad.

DIARIO DE SESIONES DE LAS CORTES GENERALES

LUNES, 18 DE DICIEMBRE
Comisión Conjunta de las Comunidades Autónomas y Constitucional (Senado)

MIÉRCOLES, 20 DE DICIEMBRE
Comisión de Investigación sobre la Crisis Financiera en España (Congreso)

Y esta es la agenda de trabajo, escasa por las vacaciones navideñas, prevista para esta semana en el Congreso y en el Senado. Y desde este otro enlace pueden acceder al programa semanal que RTVE ofrece sobre la actividad parlamentaria.








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domingo, 24 de diciembre de 2017

[Tribuna de prensa] Lo mejor de la semana. Diciembre, 2017 (IV)





Les dejo con los Tribuna de prensa que durante la pasada semana he ido subiendo, día a día, a Desde el trópico de Cáncer. Espero que les resulten interesantes. Como dijo Hannah Arendt espero que les inviten a pensar para comprender y comprender para actuar. La vida, a fin de cuentas, no va de otra cosa que de eso. Se los recomiendo encarecidamente.


DOMINGO, 17 DE DICIEMBRE
¿Nunca culpables?, por Javier Marías
El nacionalismo en Cataluña, por Mario Vargas Llosa
El año feminista, por Soledad Gallego-Díaz
Cafarnaún, por Manuel Vicent
¿Quién es la Inés?, por Álex Grijelmo
Profesores corruptos, por Fernando Palmero

LUNES, 18 DE DICIEMBRE
La muerte lo cambia todo, por Sergio del Molino
Odiar a Iceta, por Xavier Vidal-Folch
Diccionario indepe-español, por Rubén Amón
Los ángeles europeos y suizos, por Olivier Bot
Volverse peligroso, por Ana Merino

MARTES, 19 DE DICIEMBRE
Gran don, por Félix de Azúa
La iglesia y el procés, por Oriol Trillas
Quimera de totalidad, por Santos Juliá
El procés no era amor, era sexo, por Rubén Amón
El jueves, milagro, por Víctor Lapuente
Repensar la ley de partidos, por Joaquim Coll
Pioneros, por David Trueba

MIÉRCOLES, 20 DE DICIEMBRE
Barcelona o muerte, por Rubén Amón
Consideración de Cataluña, por José María Lasalle
Movida, por Manuel Jabois
El showman, por Antonio Elorza
De Quebec al Ulster, pasando por Cataluña, por Manuel Mostaza

JUEVES, 21 DE DICIEMBRE
Paz en la Tierra, por Iñaki Gil
Superabuelas, por Luz Sánchez-Mellado
Logro científico, por Javier Sampedro
Pornografía fiscal XXX, por José Ignacio Torreblanca
¿Quién teme al Estado federal?, por Santos Juliá

VIERNES, 22 DE DICIEMBRE
Procesos frágiles, por Jorge Galindo
Oriol, espera, por Jorge M. Reverte
El mandato, ahora, es dejar morir el procés, por Ricardo de Querol
Algunos ganan, pero todos perdemos, por Berna González-Harbour
La democracia ha vuelto, por Rubén Amón

SÁBADO, 23 DE DICIEMBRE
Historia, por Julio Llamazares
Vencedores y vencidos, por Máriam Martínez-Bascuñán
¿Para qué?, por Fernando Savater
La ilusión de libertad en la era digital, por Mark Leonard
Cómo tratar las fracturas, por Félix Ovejero

Y desde los enlaces de más abajo pueden acceder a algunos de los diarios y revistas más relevantes de España y del mundo, actualizados continuamente. Espero que los disfruten:

The Washington Post (EUA)
El País (España)
Le Monde (Francia)
The New York Times (EUA)
The Times (Gran Bretaña)
Le Nouvel Observateur (Francia)
Chicago Tribune (EUA)
El Mundo (España)
La Vanguardia (España)
Los Angeles Times (EUA)
Canarias7 (España)
El Universal (México)
Clarín (Argentina)
L'Osservatore Romano (Vaticano)
La Voz de Galicia (España)
NRC (Países Bajos)
La Stampa (Italia)
Frankfurter Allgemeine Zeitung (Alemania)
Le Figaro (Francia)
Tages Anzeiger (Suiza)
Komsomolskaya Pravda (Rusia)
Excelsior (México)
Die Welt (Alemania)
El Nuevo Herald (EUA)
Revista de Libros (España)
Letras Libres (España)
Claves de Razón Práctica (España)
Cuadernos para el diálogo (España)
Litoral (España)
Jot Down (España)
Real Instituto Elcano (España)
Centro de Estudios Políticos y Constitucionales (España)
Der Spiegel (Alemania)
The New Yorker (EUA)
Política Exterior (España)
Cidob (España)
Concilium (España)
Le Monde Diplomatique (Francia)
Le Nouvel Afrique (Bélgica)
Time (EUA)
Life (EUA)
Revista Española de Ciencia Política (España)
Cambio16 (España)
Jeune Afrique (Francia)
Tiempo (España)
Historia y Política (España)
Newsweek (Estados Unidos)
Nature (Estados Unidos)
Historia National Geographic (España)
Paris Match (Francia)
Instituto Nacional de Estadística (España)
Y como siempre, para terminar, las mejores fotos de la semana en El País. 




 En la sauna. Sopot, Polonia, 2017



Y ahora, como decía Sócrates, Ιωμεν: nos vamos. Sean felices, por favor, a pesar de todo. Tamaragua, amigos. HArendt



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[Humor en cápsulas] Para hoy domingo, 24 de diciembre






El Diccionario de la lengua española define humorismo como el modo de presentar, enjuiciar o comentar la realidad resaltando el lado cómico, risueño o ridículo de las cosas. Pero también como la actividad profesional que busca la diversión del público mediante chistes, imitaciones, parodias u otros medios. Yo no soy humorista, así que me quedo con la primera acepción.

En la medida de lo posible iré subiendo al blog cada día las viñetas de mis dibujantes favoritos en Canarias7, El Mundo, El País y La Provincia-Diario de Las Palmas. Disfruten de ellas. 





Y ahora, como decía Sócrates, Ιωμεν: vámonos. Sean felices, por favor, a pesar de todo. Tamaragua, amigos. HArendt





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sábado, 23 de diciembre de 2017

[A vuelapluma] El futuro comienza hoy





Cuando Zapatero no las tenía todas consigo a pocos días de las elecciones de 2004, afirmó en una entrevista en El Mundo: "Gane o pierda, yo soy el futuro". Arrimadas hoy, con su voz rota y entusiasmo intacto, debe apropiarse de la expresión: gobierne o no, ella es el futuro. Porque al final el futuro es siempre la razón y la concordia, comenta en El Mundo Javier Redondo, profesor de Ciencia Política en la Universidad Carlos III de Madrid.

Ciudadanos es el primer partido en Cataluña. Rompió hace una década la barrera del silencio y ayer se elevó sobre tanto ruido y toda la chatarra tribal. La victoria de Arrimadas será considerada simbólica porque tendemos a pensar que la Historia sepulta al que no obtiene el báculo del poder, comienza diciendo el profesor Redondo. 

Sin embargo, la situación es muy distinta. Los catalanes que se sienten españoles han perdido el miedo a hablar, a expresarse y se niegan a asumir en silencio el adoctrinamiento implacable del supremacismo. La imagen de Arrimadas es la pesadilla del separatismo. Sienten y sentirán su aliento en el cogote. Ha demostrado que no desfallecerá. Ella, Ciudadanos y los ciudadanos de Cataluña ya no van a parar. Han provocado un fervor constitucional frente a las olas de odio. Se masca la tragedia de una mayoría separatista. Aunque no será igual. El 155 ha desbaratado muchos planes y cosido muchos pies a la tierra. 

Por su parte, Rajoy no luce pero sigue ahí. Su partido se desmorona en Cataluña pero su concurso es esencial: mientras permanezca en La Moncloa ata en corto a los sediciosos. Cs y PP crean una joint venture: un matrimonio de conveniencia. Se necesitan y a la vez se neutralizan.Evaluar contrafácticos es un ejercicio estéril. Nunca sabremos qué hubiese pasado posponiendo las elecciones autonómicas en Cataluña o juntándolas con unas generales. No obstante, hubiese supuesto asumir dos riesgos innecesarios: que el frenesí constitucionalista decayese y, sobre todo, que la gran coalición que aplicó el 155 se desintegrase al calor de una campaña nacional. Rajoy hizo su trabajo y le dejó a Rivera y los suyos completar la tarea. Los catalanes constitucionalistas no han penalizado la aplicación del 155, sino que han antepuesto la utilidad y preferido la frescura. Cs ha aglutinado el voto constitucionalista porque mantiene la pureza de origen. El futuro empieza hoy: el nuevo Govern será probablemente independentista de corazón y pecará de palabra pero no podrá hacerlo con sus actos. La sociedad civil se ha articulado en torno a un movimiento que pretende recuperar la política frente a la antipolítica, la libertad frente al totalitarismo y la pluralidad frente al supremacismo y la segregación. Generar divisiones y fracturas sociales tiene sus contraindicaciones. 

Los atropellados tienden a juntarse bajo el paraguas más impermeable y seguro. La política es demasiado compleja y produce reacciones imprevistas. El éxito de Arrimadas no estaba anotado en la Moleskine de Jové. "Pido el voto a todos los catalanes que creen en el futuro de España (...), que apuesten por lo que es propio de los catalanes, por la moderación, por el equilibrio y por la sensatez (...)". Rajoy reivindicó aquel triste y plomizo 12 de marzo de 2004 la «identidad múltiple" de muchos españoles en su último mitin de campaña en Barcelona. Entonces el catalanismo y la doble identidad era un espacio muy concurrido y fértil. Convergència y PSC se repartían sus frutos. Para uno las autonómicas y para otro las generales. 

Hoy ese terreno es un erial. El triunfo final del constitucionalismo dependía en última instancia del poder de atracción de Iceta, cuyo papel consistía en sumar al bloque constitucionalista a los desencantados del espectro nacionalista. No le beneficiaba una campaña tan polarizada. El logro independentista ha sido borrar todos los matices en una sociedad plagada de ellos. El fracaso de los socialistas ha sido y es no pilotar un microcosmos de izquierda donde la derecha vota a los nacionalistas. 

Pese a la seguridad mostrada y actitud avasalladora, el separatismo tenía dudas, inquietudes y desconfianzas. Lo revelan los papeles de Jové, el documento #EnfoCATs, esencial para que el juez Llarena mantuviese en prisión a los sediciosos. Por un lado, advertía en 2016 del desgaste emocional del separatismo. Así que sus comités estratégico y político pisaron el acelerador hasta octubre del año siguiente: secuestraron la política, cerraron el Parlament dos veces y se dedicaron en cuerpo y alma a la agitación y la propaganda. 

Por otro lado, y esto es lo realmente importante: en todo momento, los sediciosos han sido conscientes de que les faltaba un 15% de apoyo para consumar su propósito. Necesitaban ampliar su base social. Al mismo tiempo generaron conflicto y tantearon la desconexión forzosa. O no estaban dispuestos a esperar otra generación o pensaron en cebarla sumando una nueva fecha al relato victimista y de agravios con otra sonora derrota. El caso es que el separatismo cuenta como suyos a los partidarios del derecho a decidir. Iceta apartó sus dedos de esa sartén ardiendo. Si los comunes no son necesarios para formar Govern, Xavier Domènech respirará aliviado. Es otra de las paradojas de esta comedia de lo absurdo en la que se ha convertido la política en Cataluña. Tanto, que si Domènech fuese llamado a filas por ERC, el PSOE se frotaría las manos. Domènech estuvo vivo en campaña y dijo que en ningún caso formaría tripartito con la lista de Puigdemont. Por desgracia, la realidad no va a forzarle a rectificar ni a verificar sus palabras. Se mantiene inmaculadamente accesorio. 

Mientras, el PSC no ha expulsado los demonios del tripartido. Lo forjó con 42 diputados en 2003. Los socialistas de Cataluña se arrojaron en brazos del derecho a decidir y aportaron una explicación de carácter social y aparentemente no identitaria a la inmersión lingüística: serviría para la integración social de las capas más humildes de la sociedad. Tácitamente y sin querer alimentó el supremacismo. Aquello fue devastador para la izquierda en Cataluña y para el partido, que abandonó a su base social para cultivar un izquierdismo naíf y elitista. Si Convergencia emprendió su camino de perdición cuando aprobó una ampliación de capital de su negocio y se vio obligada a cobijar y cobijarse en ERC; los socialistas iniciaron el suyo al buscar la simpatía y aprobación del nacionalismo: malditos complejos. 

El último apunte es con vistas a Europa. Esto es lo que hay y lo que se avecina: Cataluña ha sufrido una campaña de derrumbe de la democracia. Dulcificamos el contenido con anglicismos y barbarismos: fake o posverdad. Los separatistas nos han metido en la máquina del tiempo y hemos retrocedido casi un siglo. Ha sido una campaña propia de los años 20 y 30, cuando las movilizaciones antifascistas escondían el totalitarismo comunista; la defensa de la identidad desataba olas de odio y la política se reducía a la consigna y el pensamiento asociativo. Todo era cartelería de guerra y emoción a flor de piel. Hoy todo es ilusionismo y golpes de efecto. La mentira empuja a la razón a desmentirla, pero mientras lo hace no se ocupa de construir argumentos sino de desmontar tramoyas. Los medios serios vamos con la lengua fuera cazando embustes. El nacionalpopulismo ha secuestrado la política. Junqueras, harto de las tretas de Puigdemont -candidato sin partido- le combatió. Y el prestidigitador no se inmutó e intervino estelarmente con una de las frases de la representación: "Sigue siendo mi vicepresidente". Puigdemont no ha renunciado al cargo. Su performance le ha proporcionado fama y crédito entre su público. Los separatistas escogen al héroe y prescinden del triste mártir. Las fechorías de Puigdemont acabarán en la frontera de los Pirineos. No hay más receta que la que aportan los autores de Políticas del odio. Violencia y crisis en las democracias de entreguerras, Fernando del Rey y Manuel Álvarez Tardío. Contra la descomposición de lo político, la fortaleza de las instituciones. Cs es el primer partido en votos y escaños: estos son los hechos con los que construir la realidad y conquistar el futuro.



Dibujo de Ajubel para El Mundo


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[Un clásico de vez en cuando] Hoy, con "Agamenón", de Esquilo






En la mitología griega, Melpómene (en griego Μελπομένη "La melodiosa") es una de las dos Musas del teatro. Inicialmente era la Musa del Canto, de la armonía musical, pero pasó a ser la Musa de la Tragedia como es actualmente reconocida. Melpómene era hija de Zeus y Mnemósine. Asociada a Dioniso, inspira la tragedia, se la representa ricamente vestida, grave el continente y severa la mirada, generalmente lleva en la mano una máscara trágica como su principal atributo, en otras ocasiones empuña un cetro o una corona de pámpanos, o bien un puñal ensangrentado. Va coronada con una diadema y está calzada de coturnos. También se la representa apoyada sobre una maza para indicar que la tragedia es un arte muy difícil que exige un genio privilegiado y una imaginación vigorosa. Un mito cuenta que Melpómene tenía todas las riquezas que podía tener una mujer, la belleza, el dinero, los hombres, solo que teniéndolo todo no podía ser feliz, es lo que lleva al verdadero drama de la vida, tener todo no es suficiente para ser feliz.

Les pido disculpas por mi insistencia en mencionar a los clásicos, de manera especial a los griegos, y de traerlos a colación a menudo. Me gusta decir que casi todo lo importante que se ha escrito o dicho después de ellos es una mera paráfrasis de lo que ellos dijeron mucho mejor. Con toda seguridad es exagerado por mi parte, pero es así como lo siento. Deformación profesional como estudioso de la Historia y amante apasionado de una época y unos hombres que pusieron los cimientos de eso que llamamos Occidente.

Continúo la sección de Un clásico de vez en cuando trayendo trayendo al blog la tragedia titulada Agamenón, de Esquilo, que pueden leer en el enlace inmediatamente anterior.

Esquilo (525-456 a. C.) fue un dramaturgo griego. Predecesor de Sófocles y Eurípides. Es considerado como el primer gran representante de la tragedia griega. Nació en Eleusis, Ática, lugar en el que se celebraban los misterios de Eleusis. Pertenecía a una noble y rica familia de terratenientes. En su juventud fue testigo del fin de la tiranía de los Pisistrátidas en Atenas. Fue uno de los «Maratonómaco», luchando en las batallas de Maratón, Salamina y Platea en las guerras médicas.

Alguna de sus obras, como Los persas (472 a. C.), Los siete contra Tebas (467 a. C.), son el resultado de esas experiencias de guerra. Fue también testigo del desarrollo de la democracia ateniense. En Las suplicantes (463 a. C.), puede detectarse la primera referencia que se hace acerca del poder del pueblo, y la representación de la creación del Areópago, tribunal encargado de juzgar a los homicidas. En Las euménides (458 a. C.), se apoya la reforma de Efialtes (462 a. C.), transferencia de los poderes políticos del Areópago al Consejo de los Quinientos.

Escribió ochenta y dos obras, de las que sólo se conservan siete, seis de ellas premiadas, y fragmentos de otras tantas. De la importancia de su obra da fe el hecho de que se permitiera que sus obras fueran representadas y presentadas en el agón («certamen») en los años posteriores a su muerte, junto a las de los dramaturgos vivos; un honor excepcional ya que era costumbre que las obras de los autores fallecidos no se pudieran presentar al agón.

Agamenón, junto a Las coéforos y Las euménides, forma parte de la trilogía Orestía, y permite ver el planteamiento y desarrollo dramático de una saga mítica desde su comienzo hasta su culminación, posibilitando que todos los recursos dramáticos y expresivos del autor puedan contemplarse integrados en un mosaico perfecto que convierten la trilogía  en una obra maestra de la literatura universal.

Representada en el año 458 a.C., obteniendo el primer premio de aquel año, la obra relata la vuelta de Agamenón a Argos concluida la guerra de Troya, y su asesinato a manos de su esposa, Clitemnestra, y del amante de esta, Egisto. Algunas de sus escenas son memorables por su fuerza expresiva y su popularidad. Entre ellas, el prólogo del vigía que abre la obra; el relato del recorrido de la llama que anuncia el regreso de Agamenón desde Troya hasta Argos; la alfombra roja hollada por el rey en su camino a la muerte; las visiones alucinadas de Casandra; o la confrontación entre Clitemnestra y el coro una vez cometidos los asesinatos de Agamenón y Casandra. Disfrútenla.



Máscara funeraria de Agamenón. Micenas, ca. 1500 a.C.


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