domingo, 24 de mayo de 2026

DEL MARATÓN DE VIÑETAS DE HUMOR SEMANAL DEL BLOG DE HOY DOMINGO, 24 DE MAYO DE 2026
























































































































































































































SALUTATIONES IN LINGUA COMMUNI DILECTAE NOSTRAE EUROPAE, LATINA, HODIE, DIE DOMINICA, XXIV MAII, ANNO MMXXVI

 






Salvete, bonum mane omnibus, et felicem Dominicam. De Latina lingua, vos certiores facio eam non esse linguam mortuam, sed potius codicem geneticum Europae. Ita, eam ut linguam francam adoptando, Unio Europaea vocem neutralem, communem et profundam, quae fines transcendit, recuperare posset, hereditatem nostram classicam cum futuro identitatis communis sine hegemonia linguistica coniungens, nam Latina lingua symbolum unitatis nostrae esset. Videbimus vos proxima Dominica, si Fortuna permittit. Tamaragua, amici mei. Oscula. Amo vos. HArendt
















ENTRADA NÚM. 10605

sábado, 23 de mayo de 2026

BUENAS NOCHES, FELIZ DESCANSO Y DULCES SUEÑOS, HOY SÁBADO, 23 DE MAYO DE 2026

 






Buenas noches, feliz descanso y dulces sueños a todos en esta noche de sábado del 23 al 24 de mayo. Me quedan secuelas del encontronazo de ayer con un huraño exlector del blog que me amenazó, (verbalmente, claro) hasta con demandarme si no dejaba de enviárselo cada día por correo electrónico. No es que fuera amigo, aunque nos conocíamos por internet por un asunto de interés mutuo. Lo que no entiendo muy bien es porque no me pidió que dejara de enviárselo desde el primer día, y no seis meses después de comenzar a hacerlo; nos habríamos ahorrado los dos una trifulca y yo un disgusto. ¡Con lo fácil que es mandar un correo electrónico a la papelera solo viendo de quién procede! En fin, ya pasó. Me gustaría pensar que leyó en él algo que no era de su agrado y no se atrevió a decírmelo. Tamaragua, amigos míos. Que la diosa Fortuna y las benévolas Moiras les sean propicias. Les quiero. Espero que las entradas de Desde el trópico de Cáncer de mañana les resulten interesantes. A partir de las 06:00 (hora de Canarias) las tienen a su disposición en el blog. Hasta mañana. HArendt


























DE LA TARDE QUE CAE. EL ÚLTIMO DE LA CEJA, POR NAYAT EL HACHMI. 23 DE MAYO DE 2026

 






José Luis Rodríguez Zapatero dejó de ser de izquierdas el día que llevó al Congreso una reforma exprés de la Constitución que trajo recortes salvajes. Entonces tenía en el Gobierno a ministros como Celestino Corbacho cuyo discurso sobre inmigración no dista mucho de algunas de las proclamas que se hacen hoy desde el extremo derecho. En cuanto a las credenciales feministas del expresidente las perdió todas cuando, en plena disputa por la ley trans, dio la espalda a muchas de las compañeras de filas que habían batallado y remado con él durante años. En el momento más encendido de ese debate que, recordémoslo, ponía en duda la existencia misma de las mujeres, vino a tildar de viejas desfasadas a las feministas que en su día tanto apoyo le dieron. Y eso que, como señaló Amelia Valcárcel, son casi todas de su quinta o incluso más jóvenes que él.

No hace falta llegar a los delitos de corrupción para que la actividad de muchos expolíticos tenga elementos que denotan turbiedad ética. Cuando el ciudadano de a pie ve como los retirados del servicio público engordan sus cuentas corrientes con generosos ingresos por labores de asesoramiento y presencia en consejos de administración no puede evitar preguntarse para qué se metieron en política en realidad. Para cambiar el mundo, mejorar la vida de las personas, ser parte de esa cosa tan noble que es la democracia. Los sueldos que les pagamos por su servicio son justos, más cuando se comparan con lo que ganan quienes salvan vidas o quienes educan a los nuevos ciudadanos (que también es salvar vidas). Que eso no les baste y se aprovechen de su paso por las instituciones para lucrarse o para facilitar el lucro de familiares cercanos ya resulta de por sí muy feo. Más cuando, como ha venido haciendo en los últimos años Zapatero, uno se va paseando por tribunas y platós de televisión como adalid de la superioridad moral de una izquierda que hace tiempo que perdió su nombre. Y la vergüenza. Ya era un escándalo que quien contribuyó de un modo decisivo al empobrecimiento de los trabajadores españoles (recortes de pensiones y sueldos de funcionarios y ayudas de todo tipo) no se retirara discretamente a sus aposentos por el daño que hizo. Ahora el auto del juez Calama aporta múltiples pruebas de indecencia y nepotismo. Que acabe siendo condenado o no es lo de menos, su vida post política ya es un duro mazazo para la izquierda. Ante los ojos de quienes defendemos la justicia social, la igualdad y el reparto de riqueza lo que queda es un paisaje desolador de orfandad absoluta. Najat El Hachmi es escritora. El País, 22 de mayo de 2026.






























DEL CAFÉ DE SOBREMESA. YO ESTABA ALLÍ, POR JUAN JOSÉ MILLÁS. 23 DE MAYO DE 2026

 







Revisando fotos antiguas, tropecé con una en la que mi padre y mi madre pedalean sobre una bicicleta tándem. No sé si se fabrican todavía. El caso es que allí estaban: dos personas jóvenes, aún sin hijos, avanzando sobre una máquina que exige una rara forma de cooperación. Mi madre ocupaba la mitad de delante, lo que me sorprendió porque la foto era de una época arcaica en la que las mujeres aparecían en posiciones laterales o traseras. En las motos con sidecar, por ejemplo, ellas iban en el sidecar, como equipaje sentimental. Pero en esta imagen no: mi madre pilotaba la nave y mi padre, detrás, pedaleaba al ritmo marcado por su esposa.

Era, en fin, además de la imagen de dos jóvenes felices, una pequeña anomalía histórica. Me quedé mirándola largo rato. Resulta extraño contemplar escenas que sucedieron cuando uno no había nacido. Como espiar una fiesta a través de la cerradura sabiendo que, años después, serías el resultado indirecto de esa celebración. Pedaleaban sin sospechar mi existencia. Ignoraban que en algún lugar del porvenir yo estaría contemplándolos con desconcierto. La felicidad de la imagen tenía algo de arqueológico, como si perteneciera a una capa profunda del tiempo, a un estrato anterior a mi propia biografía.

Comprendí entonces que todos venimos de una escena fundacional a la que no asistimos. Una escena de la juventud de dos desconocidos, de su complicidad, de su risa quizá. Una escena en la que nuestros padres todavía no eran nuestros padres. En esa bicicleta doble, avanzando por una carretera que tampoco reconozco, iban dos personas misteriosas que aún no sabían que acabarían formando parte de mi memoria. De modo que me quedé pensando que, en cierto modo, yo procedo de ese tándem: de la dirección inesperada de mi madre y de la fuerza silenciosa de mi padre. De esa felicidad antiquísima que pedaleaba hacia el futuro sin saber que yo ya estaba allí, en el futuro, esperándolos. Juan José Millás es escritor. El País, 22 de mayo de 2026.