miércoles, 9 de julio de 2025

DE LAS VIÑETAS DE HUMOR DE HOY MIÉRCOLES, 9 DE JULIO DE 2025

 





































martes, 8 de julio de 2025

DE LAS ENTRADAS DEL BLOG DE HOY MARTES, 8 DE JULIO DE 2025

 





Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz martes, 8 de julio de 2025. Durante una pausa de un encuentro de escritores organizado en Roma por la Universidad de Georgetown, comenta en la primera de las entradas del blog de hoy el escritor Javier Cercas, le pregunté a Pankaj Mishra por qué vive desde hace años en España. “Porque es el mejor país del mundo”, me contesta. “Eso lo dices porque nos conoces poco”, replico. Mishra se ríe; ha nacido en la India, escribe en inglés, acaba de publicar El mundo después de Gaza y es uno de los creadores del evento. “Hablo en serio”, insiste. “Por ejemplo: España es el único país que conozco donde los escritores publicáis habitualmente en la prensa”. En la segunda, un archivo del blog de abril de 2020, el escritor Manuel Jabois se preguntaba: ¿Hemos sacado alguna lección del virus?: ninguna, responde. El poema del día, en la tercera, es del poeta Jorge Guillén, se titula 12 de octubre, y comienza así:  Esa España que quiso demasiado/Con grandeza afanosa y tuvo y supo/Perderlo todo ¿se salvó a sí misma? Y la cuarta y última, como siempre, son las viñetas de humor, pero ahora, como decía Sócrates, "Ιωμεν" (toca marchar); volveremos a vernos mañana si las Euménides y la diosa Fortuna lo permiten. Sean  felices, por favor. Tamaragua, amigos míos. HArendt













DEL PARA QUÉ ESCRIBIMOS EN LOS PERIÓDICOS

 









En mis novelas, no puedo decir ni Sí ni No (las novelas lo tienen prohibido); en este artículo, en cambio, sí puedo decirlo, comenta en El País Para qué escribimos en los periódicos, 05/07/2025] [el escritor Javier Cercas. Durante una pausa de un encuentro de escritores organizado en Roma por Georgetown University, comienza diciendo Cercas, le pregunto a Pankaj Mishra por qué vive desde hace años en España. “Porque es el mejor país del mundo”, me contesta. “Eso lo dices porque nos conoces poco”, replico. Mishra se ríe; ha nacido en la India, escribe en inglés, acaba de publicar El mundo después de Gaza y es uno de los creadores del evento. “Hablo en serio”, insiste. “Por ejemplo: España es el único país que conozco donde los escritores publicáis habitualmente en la prensa”. “Eso a algunos no les gusta”, le informo. “Sobre todo, a los politólogos”. “Claro”, dice. “Porque creen que les estáis quitando el trabajo; y porque piensan que la política es una ciencia. Pero no lo es”. “No”, admito, recordando a Javier Pradera. “La ciencia política es a la ciencia lo que la música militar a la música”. Mishra vuelve a reírse; concluye: “Por eso es bueno que escribamos en la prensa”.

Mishra lleva razón, pero solo en parte: no creo que España sea el mejor país del mundo; lo que pasa es que somos mucho más críticos con nuestros propios países que con los ajenos, cuyos defectos detectamos con menos facilidad, y nos irritan menos. Pero, aunque suene a apologia pro domo sua, no me parece malo que los escritores escribamos en los periódicos. Insisto en lo elemental: la palabra “política” viene de “polis”, que en griego significa más o menos “ciudad”, y la ciudad es de todos, incluidos los escritores; la palabra “democracia” significa en griego “poder del pueblo”, y el pueblo somos todos, incluidos los escritores. Por eso está bien que participemos en el debate público: porque, además de escritores, somos ciudadanos, y porque es bueno que los ciudadanos intervengamos en el debate público; mejor dicho: no existe democracia digna de tal nombre sin que lo hagamos. De la manera que sea: escribiendo artículos, discrepando o mostrándonos de acuerdo con esos artículos, opinando en las redes sociales, manifestándonos por la calle. En el encuentro de Roma, que estuvo casi monopolizado por escritores anglófonos, la atmósfera era de un pesimismo espoleado por la presidencia de Donald Trump y los crímenes de Gaza. En determinado momento la novelista británica Zadie Smith dijo que nuestras democracias han fracasado, que la gente está decepcionada de ellas; es verdad (y por eso triunfa por todas partes el populismo); pero, de nuevo, solo es verdad en parte: quienes nacimos en una dictadura sabemos que hay diferencia entre una dictadura y una democracia, y que la peor democracia es mil veces mejor que cualquier dictadura, entre otras razones porque una democracia, por pobre y defectuosa que sea, es perfectible, infinitamente perfectible, y perfeccionarla depende de nosotros, lo cual significa que las democracias no han fracasado, o que todavía podemos impedir que fracasen. En otro momento, la novelista turca Ece Temelkuran argumentó que, para los amos del mundo actual —los Trump, Musk, Zucker­berg, Bezos—, nosotros, los ciudadanos de a pie, no existimos; mucho me temo que esto es verdad sin más. Pero el caso es que sí existimos: la prueba es que aquí está usted, leyendo este artículo, y aquí estoy yo, escribiéndolo. Y es cierto que yo, en mis novelas, no puedo decir ni Sí ni No (las novelas lo tienen prohibido: las novelas dicen Sí y No al mismo tiempo, dicen que don Quijote está loco, pero no está loco, que es ridículo, pero también heroico); en este artículo, en cambio, sí puedo decirlo: hay que parar a los amos del mundo, hay que parar el genocidio en Gaza, hay que parar la agresión imperial en Ucrania. No sirve de nada, por supuesto, salvo para que usted esté de acuerdo o en desacuerdo; pero incluso su desacuerdo es una forma de acuerdo, de solidaridad entre nosotros. Y esa solidaridad, por poco que sea, es mucho.

Para eso escribimos en los periódicos: para no sentirnos solos, para dejar constancia de que continuamos existiendo, de que esto es cosa de todos. Para eso escribimos y para eso leemos; por lo mismo que nos reunimos un puñado de escritores en Roma: para no andar por el mundo sintiéndonos sometidos. Para oponer resistencia. Javier Cercas es escritor y miembro de la Real Academia Española.





















[ARCHIVO DEL BLOG] UN CIELO TAN LÍMPIDO. PUBLICADO EL 16/04/2020











¿Lecciones del sabio virus?, se pregunta en el A vuelapluma de hoy [Lecciones del sabio virus. El País, 15/4/2020] el escritor Manuel Jabois: ninguna, responde. "Hace unos días, -comienza diciendo Jabois- el periodista Nacho Carretero publicó en Twitter una foto del cielo de Madrid. Era un cielo tan azul y limpio que al fondo se podían ver las cumbres nevadas de la sierra. Era algo aún peor: una foto bella. Ya saben que entre tanta muerte y tanto dolor, la belleza siempre produce “una cierta cosa extraña”, que es lo que dijo Pla a Pániker con la misma soltura que un Meursault: “Mi madre murió hace 15 días, y esto, claro, siempre produce una cierta cosa extraña”. A Carretero le dijeron que la foto no venía a cuento y él tuvo que explicar que su posición editorial respecto a su propia foto no era la de mantener ese cielo limpio “cueste lo que cueste”. Hay pocas cosas más periodísticas que contar, en tu perfil sobre un asesino en serie, que el hombre promovía la caridad, defendía a los más débiles y ayudaba a cruzar la acera a los ciegos. De ahí a titular Un gran hombre querido por todos hay un trecho, del mismo modo que se puede decir que un mundo sin contaminación es un mundo mucho más bello y más limpio, pues como el mundo se ha vaciado de gente, el aire se ha vaciado de mierda, sin que eso signifique que la noticia más importante de la Covid-19 sea el paisaje, ni que haya que programar más pandemias.
Al menos todavía no estamos tan acostumbrados a la contaminación como para salir a la calle, ver el cielo tan claro y que se nos doblen las rodillas de miedo, del mismo modo que hay belleza en una playa vacía un día de sol, pero si te dicen que ese día de sol es el 18 de julio de 1936 la belleza se convierte en terror, como sabe Manuel Rivas.
Y sin embargo, poco a poco y sin darnos cuenta, el virus ha traído consigo un fenómeno inesperado: lecciones. Se supone que, si lo sobrevivimos, hay que aprender de él. Lecciones a partir de pequeñas noticias positivas que, reunidas, nos dan la oportunidad de cambiar: no era un virus, era un coach. Hasta Ricardo Darín se ha sumado al decir que la economía se tambalea porque consumimos cosas que no necesitamos, como si estrictamente necesitásemos algo más que agua, techo y pan. Qué economía se tambalea, ¿la de Amazon, especialista en productos de primera necesidad? ¿Por qué no vamos a poder disfrutar de lo que no necesitamos, pero nos apetece disfrutar o aspirar a disfrutarlo?
Más allá de esto, lo cierto es que desde los primeros días se produjo una especie de movimiento terapéutico que venía a contextualizar el virus, con lo que eso supone, cuando no directamente descargarlo de responsabilidad, que por supuesto era nuestra.
Y así, el virus lo mismo nos mata o nos encierra en casa que nos enseña cosas de la Tierra, expresa la cólera de Dios, nos habla de nuestro estilo de vida, nos señala la economía, nos reorganiza como sociedad, nos ha salido ecofriendly y promueve ahorro de energía, es un virus anticapi y, al mismo tiempo, un virus facha que le dice al feminismo las únicas prioridades sociales: las pandemias, los meteoritos y los terremotos. Un virus que, en esta carrera enloquecida de desencriptadores ideológicos, hará campaña electoral en las próximas generales para contarnos lo que debemos hacer para que no vuelva, como cuando ETA nos señalaba, generosa, el camino de la paz". Y ahora, como decía Sócrates, Ιωμεν: nos vamos. Sean felices, por favor, a pesar de todo. Tamaragua, amigos. HArendt



















DEL POEMA DE CADA DÍA. HOY, 12 DE OCTUBRE, DE JORGE GUILLÉN

 







12 DE OCTUBRE


-España quiso demasiado (Nietzsche)
-L'affannosa grandiosità della Spagna (Croce)



-Esa España que quiso demasiado
Con grandeza afanosa y tuvo y supo
Perderlo todo ¿se salvó a sí misma?

-De su grandeza queda en las memorias
Un hueco resonante de Escoriales,
De altivos Absolutos a pie firme.

-No, no. Más hay. Desbarra el plañidero.
Hubo ardor ¿Hay cenizas? Una brasa.
Arde bien. Arde siempre.




JORGE GUILLÉN (1893-1984)
poeta español



















DE LAS VIÑETAS DE HUMOR DE HOY MARTES, 8 DE JULIO DE 2025

 







































 










lunes, 7 de julio de 2025

DE LAS ENTRADAS DEL BLOG DE HOY LUNES, 7 DE JULIO DE 2025






Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz lunes, 7 de julio de 2025. Para el líder republicano, quien puede definir al enemigo puede mantenerse en el poder; por eso él habla de la inmigración como una invasión, escribe en la primera de las entradas del blog de hoy el historiador estadounidense Timothy Snyder. En la segunda, un archivo del blog de julio de 2008, HArendt daba por concluida la polémica desatada por el asunto del Manifiesto sobre la lengua española diciendo que si el otro día había puesto sendos artículos de Félix de Azúa y Fernando Savater a favor del mismo, hoy lo hacía con otros dos en contra, que no eran de unos cualquiera, sino de Xosé Luis Barreiro y Gonzalo Pontón. El poema del día es hoy el famosísimo El mañana efímero, del poeta Antonio Machado, musicado por Joan Manuel Serrat, que comienza así: La España de charanga y pandereta,/cerrado y sacristía,/devota de Frascuelo y de María,/de espíritu burlón y de alma quieta,/ha de tener su mármol y su día,/su infalible mañana y su poeta. Y la cuarta y última, como siempre, son las viñetas de humor, pero ahora, como decía Sócrates, "Ιωμεν" (toca marchar); volveremos a vernos mañana si las Euménides y la diosa Fortuna lo permiten. Sean  felices, por favor. Tamaragua, amigos míos. HArendt