martes, 19 de mayo de 2026

DEL ASUNTO DEL DÍA. ESPERANDO AL PAPA, POR JOSEP RAMONEDA. 18 DE MAYO DE 2026

 






“No quiero que un Papa critique al presidente de Estados Unidos, porque estoy haciendo exactamente aquello para lo que fui elegido por una aplastante mayoría”, palabras de Trump, a las que siguió la difusión de la foto después retirada de escena, del presidente mutado en Jesucristo. Trump en estado puro. Ajeno a la elemental exigencia que expresó el papa León XIV: “Si alguien quiere criticarme por anunciar el Evangelio que lo haga con la verdad”. El problema es que no hay coincidencia entre lo que uno y otro considera la verdad. Para el Papa es la revelación, para Trump es su último capricho. Lo cual sitúa el debate en un espacio flotante.

León XIV o Robert Prevost: es curioso que las referencias a este Papa se hacen indistintamente por su nombre civil o por el eclesiástico, como si su condición de origen fuera más relevante que en sus antecesores. El imperialismo parece que cala en el inconsciente y aparece como contradicción principal. El caso es que a principios de junio, el Papa visitará España con escala en Barcelona. Y su conversión en referente del antitrumpismo es innegable que le da un morbo, un valor añadido, que hace que su presencia trascienda el interés de los suyos y nos interpele a los demás.

El desencuentro del Vaticano con Estados Unidos no es nuevo. Su antecesor el Papa Francisco peleó con dureza contra Trump: “Una persona que piensa en construir muros, cualquier muro, y no en construir puentes, no es un cristiano”. Y “lo que se construye sobre la fuerza y no sobre la igual dignidad de todo ser humano empieza mal y acaba mal”.

La condición de ciudadano de Estados Unidos ha dado un valor añadido a las críticas de León XIV, provenientes de quien ha vivido los delirios del trumpismo desde dentro. Hay también una diferencia de estilo, Francisco más directo, su sucesor un punto más sofisticado. Pero el debate está ahí y contribuye a que la visita tenga un punto de morbo más allá de lo pastoral.

¿Qué es lo que lleva a un Papa americano a llevar este debate a la escena, sin escudarse en la contención diplomática? Probablemente la conciencia de la gravedad de un liderazgo cada vez más delirante que está resquebrajando la sociedad americana y debilita la autoridad de los Estados Unidos en el mundo. Trump ha llevado el desconcierto a la escena internacional abriendo conflictos de modo caprichoso —los delirios de un ego sospechosamente insaciable— sin una estrategia solvente y sin capacidad para cerrarlos razonablemente. Al tiempo que abre enormes fracturas en su país con su delirios posesivos y con la complicidad de los poderosos que le avalan. Y probablemente ahí radican las inquietudes del Papa, que conoce bien el territorio y que ve como se abren brechas profundas en la sociedad y el poder se concentra aceleradamente en un núcleo reducido de personas. ¿Quién sostiene el delirio trumpista?

El Papa viene en visita pastoral. Sus modos son más contenidos que los de Francisco, su antecesor, y es probable que no esté incluida la cuestión americana en la agenda de un viaje supuestamente pastoral, salvo en algún encuentro privado con las autoridades políticas, aunque indudablemente en alguna circunstancia será interpelado sobre ella. Hay necesidad de sentir el calor de voces con autoridad, ajenas a los intereses de Trump, y el Papa en el ámbito católico, extremistas aparte, la tiene para seguir poniendo en evidencia a un personaje que ahora mismo es un riesgo universal. Las buenas maneras al expresar un desacuerdo no deberían ser incompatibles con la verdad. Trump ha debilitado política y moralmente a los Estados Unidos, ha contribuido al contagio reaccionario de Europa y a debilitar la Unión, ha dejado espacio a China como potencia alternativa y ha provocado el estallido en el Oriente próximo empujado por el inefable Netanyahu. Hay que reconocer que el Papa ha asumido la responsabilidad moral de denunciar sus delirios. Razones para seguir con atención su visita, confiando que más allá de los relatos celestiales tenga tiempo para la cruda realidad del mundo que vivimos. Josep Ramoneda es filósofo. El País, 18 de mayo de 2026.


























AGURRA NIRE HERRIALDEKO HIZKUNTZETAN, GAZTELANIAZ. GAUR, ASTEARTEA, 2026KO MAIATZAREN 19A, EUSKARAZ

 







Kaixo, egun on guztioi, eta astearte zoriontsua. Ez dut gehiago hitz egingo joan den igandean Andaluziako hauteskundeei buruz. Niretzat, dena esanda dago jada, nahiz eta oraindik politikarien eta adituen prentsako iruzkinak jarraitzen ari naizen, eta ia ez diet kasurik egiten sare sozialetan denaren azalpen zuzena eta zehatza dutenen iruzkin interesgarriei. Gaur Javier Cercas idazlearen, Espainiako Errege Akademiako kidearen, hitz batzuk irakurri ditut, guztiz ados nagoenak eta nire pentsamendua nahiko ondo laburbiltzen dutenak: "Ez naiz inongo alderdi politikotakoa; hala ere, funtsean sozialismo demokratikoaren aldekoa naiz, eta funtsean diot, egunero gero eta agerikoagoa iruditzen zaidalako anarkismoa animatu zuen herri parte-hartzearen bultzadarik gabe, sozialismo demokratikoa ihartu egiten dela". Gaurko blogeko sarrerak utziko dizkizuet. Espero dut interesgarriak izatea. Tamaragua, lagunok. HArendt























ENTRADA NÚM. 10564

lunes, 18 de mayo de 2026

BUENAS NOCHES A TODOS. FELIZ DESCANSO Y DULCES SUEÑOS. 18 DE MAYO DE 2026

 







Bueno, pues ya está todo al día. La socialdemocracia, el único socialismo en libertad, el único posible que merece la pena, volvió a perder no solo las elecciones, sino la confianza de sus electores potenciales. Y no solo en Andalucía (véanse las recientes elecciones locales en Gran Bretaña). ¿Por qué? Pues no lo sé, pero está claro que algo están haciendo, mal, pero que muy mal… ¿O será simplemente que a sus  electores potenciales no acabe de convencerles que con ellos la economía vaya cada vez mejor y ellos, sus electores, cada vez peor? Podría ser una de las razones. Es solo una opinión personal; no soy analista político, solo un historiador que observa las contradicciones de un mundo en el que la última generación recién salida de las aulas universitarias vive peor que sus padres, y éstos peor que los suyos. Parece claro que la crisis de confianza va para largo. La socialdemocracia debería hacérselo mirar. Ah, y algo más personal: terminé de leer la edición conmemorativa de la Antología General de Pablo Neruda publicada por la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Español en 2018. Yo la compré en mayo de 2022, pero hasta hacía unos días no me había atrevido a hincarle el diente; mis temores eran infundados, es una edición insuperable y magnífica, aparte de hermosísima lectura. Y esta tarde he leído de un tirón, mientras hacía que disfrutaba en la cama de la siesta de cada día, la última obra de Javier Cercas: El periódico de la democracia. Una historia de El País desde la propia perspectiva de su autor. Buenas noches, feliz descanso y dulces sueños a todos en esta noche del 18 al 19 de mayo de 2026. Hasta mañana. Que la diosa Fortuna y las benévolas Moiras les sean propicias. Saludos, amigos míos. HArendt




















MI PLAN DE LECTURAS PARA ESTE AÑO, POR HARENDT





 



PLAN DE LECTURAS. INVIERNO 2025-OTOÑO 2026

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INVIERNO, 2025/2026

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LA FUGITIVA (A LA BUSCA DEL TIEMPO PERDIDO, T. VI), de Marcel Proust (leída).

HANNAH ARENDT, UNA BIOGRAFÍA INTELECTUAL, de Thomas Meyer (leída).

IDENTIDAD Y AMISTAD, de Emilio Lledó (leída).

EL TIEMPO RECOBRADO (A LA BUSCA DEL TIEMPO PERDIDO, T. VII), de Marcel Proust (leída). 

APOLOGÍA DE SÓCRATES, de Platón (leída).

WALDEN, de Henry David Thoreau (leída).

LOS GRANDES CEMENTERIOS BAJO LA LUNA, de George Bernanos (leída).

EL GRAN GATSBY, de F. Scott Fitzgerald (leída).

LA MARAVILLOSA HISTORIA DEL ESPAÑOL, de Francisco Moreno (leída).

FEDÓN, de Platón (leída).

SONETOS DE AMOR, de William Shakespeare (leída). 

ANA NO, DE Agustín Gómez Arcos (leída).

CAMINAR, de Henry David Thoreau (leída).

(Trece lecturas completadas).

     

PRIMAVERA, 2026

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LA SOCIEDAD DEL CANSANCIO, de Byung-Chul Han (leída).

ENEIDA, de Virgilio (leída).

BIOGRAFÍA DEL SILENCIO, de Pablo D’Ors (leída).

TRISTRAM SHANDI, de Laurence Sterne (leída).

CRÓNICA DE LA LENGUA ESPAÑOLA, de la Real Academia Española (leída).

COMERÁS FLORES, de Lucía Solla (leída).

SAN MIGUEL, BUENO Y MÁRTIR, de Miguel de Unamuno (leída).

EL ARTE DE TENER RAZÓN, DE ARTHUR SCHOPENHAUER (leída).

SUITE FRANCESA, de Irène Némirovsky (leída).

ANTOLOGÍA GENERAL, de Pablo Neruda (leída).

EL PERIÓDICO DE LA DEMOCRACIA, de Javier Cercas (leída).

CÓMO EL MUNDO CREÓ OCCIDENTE, de Josephine Quinn. (Pendiente de lectura).

ANTOLOGÍA EN VERSO Y PROSA, de Gabriela Mistral (pendiente de lectura).

MARTÍ EN SU UNIVERSO, de José Martí (pendiente de lectura).

(Once lecturas completadas y tres pendientes pendientes).


VERANO, 2026

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ORIGEN Y META DE LA HISTORIA, de Karl Jaspers (pendiente de lectura).

LA DECADENCIA DE OCCIDENTE - 2 TOMOS, de Oswald Spengler (pendiente de lectura).

ARTE SONORA, de Auserón (pendiente de lectura).

UNA HISTORIA DE LA FILOSOFÍA, de Jürgen Habermas (pendiente de lectura).

HISTORIA ALTERNATIVA DE LA FELICIDAD, de Juan Antonio González Iglesias (pendiente de lectura).

POLÍTICA Y FICCIÓN, de Jorge Lagos y Pablo Bustinday (pendiente de lectura).

ESCRITOS 6, de Soren Kierkegaard (pendiente de lectura).

¿TIENE FUTURO LA VERDAD? de Georg Steiner (pendiente de lectura).

UN CABALLERO EN MOSCÚ, de Amor Towles (pendiente de lectura).

MANIFIESTO POR UNA DEMOCRACIA RADICAL, de Jordi Sevilla (pendiente de lectura).

GALDÓS, Yolanda Arencibia (pendiente de lectura).

CONTRA EL ESTADO, de James C. Scott (pendiente de lectura).

MOMO, de Michael Ende (pendiente de lectura).

LA MEMORIA RECUPERADA, de Antonio Iglesias (pendiente de lectura).

(Quince lecturas pendientes).


OTOÑO, 2026

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ERASMO Y ESPAÑA, de Marcel Bataillon (pendiente de releer).

ULISES, de James Joycee (pendiente de releer).

ENSAYOS, de Michael de Montaigne (pendiente de releer).

OBRAS COMPLETAS, de Esquilo, Sófocles y Eurípides (pendiente de releer).

IBIS, de Vargas Vila (pendiente de releer).

ASÍ HABLÓ ZARATUSTRA, de Friedrich Nietzsche (pendiente de releer).

¿QUÉ ES LA POLÍTICA?, de Hannah Arendt (pendiente de releer).

LA REPÚBLICA, de Platón (pendiente de releer).

ANTOLOGÍA GENERAl. TEXTOS EN PROSA, de Pablo Neruda. (Pendiente de lectura).

(Nueve lecturas pendientes).

TOTAL DE LECTURAS PROGRAMADAS EN EL AÑO: 47.


























DE LA TARDE QUE CAE. EL MISTERIO DEL LIDERAZGO: ¿MORENO BONILLA O AYUSO?, POR FERNANDO VALLESPÍN. 18 DE MAYO DE 2026

 







Según las encuestas, estas elecciones andaluzas van a tener poco misterio. Solo parece haber una gran incógnita, si Juanma Moreno conseguirá la mayoría absoluta o si necesitará gobernar con Vox para mantenerse en el poder. Otra variable, y esto será relevante a efectos de anticipar lo que pueda ocurrir en las próximas elecciones generales, será comprobar si María Jesús Montero logrará sacar al PSOE de su situación de atonía electoral en esta comunidad autónoma. Para ello habrá que observar también cómo se redistribuyen los votos en el espacio global de la izquierda. El escrutinio final lo dirá.

Si ampliamos un poco más el foco, lo interesante de estas elecciones es, sin embargo, la nueva constatación de que el PP puede alcanzar grandes resultados ―y, por tanto, debilitar a Vox― si recurre a un candidato poco histriónico y moderado en las formas y el discurso. Justo lo contrario de lo que vemos en Madrid, donde Ayuso asentó su mayoría absoluta recurriendo al radicalismo, es decir, pareciéndose más a su adversario situado a la derecha. No deja de ser curioso cómo estrategias antagónicas pueden acabar teniendo el mismo efecto: doblegar al competidor dentro de su mismo bloque. La cuestión no es baladí, porque sitúa a Feijóo ante un dilema de cara a las elecciones generales: seguir el modelo de Juanma Moreno o inclinarse por el ayusista.

Una primera respuesta ante esta aparente contradicción consiste en recurrir a las peculiaridades de cada una de estas comunidades. Lo que funciona en Madrid no sirve en Andalucía, y viceversa. La razón es sencilla: en el Sur, la derecha solo tenía posibilidades de acceder a la mayoría atrayendo a una buena parte del anterior voto socialista, para lo cual debía adoptar el rostro del viejo centroderecha europeo. En Madrid, por el contrario, su hegemonía ya estaba garantizada. ¿Para qué moderarse si la polarización existente lo que reclama son mayores dosis de confrontación con la izquierda? Su verdadero enemigo se encuentra en realidad en Vox. Si esto es así, lo que habrán de decidir los populares, y soy consciente de que es una decisión difícil, es a cuál de estas dos comunidades se parece más el conjunto de España, y actuar en consecuencia.

Ahora bien, a esto habría que añadirle algunos otros matices. Cada líder posee sus propios atributos, positivos y negativos, un perfil propio que se resiste a someterse a un diseño. Es decir, que Ayuso funciona porque es provocadora, está siempre atenta a captar la atención mediática, y moviliza mediante la polarización; eso es precisamente lo que sus seguidores le demandan. La lógica inversa opera en el caso de Moreno Bonilla, que genera confianza precisamente por tener un perfil pragmático, discreto, institucional y de integración. Cada uno de ellos fracasaría si se les pidiera que cambiaran su discurso y jugaran el rol del otro. El problema que a mi juicio tiene el PP es que no se sabe bien cuál es el perfil de Feijóo, y sin eso es difícil saber en qué registro puede ser más eficaz. A lo largo de la legislatura lo hemos visto acercarse más al perfil de Ayuso. El resultado ha sido que no ha resistido la comparación con la presidenta de la Comunidad de Madrid, que siempre ha buscado la confrontación directa con Sánchez. Queda por ver si Feijóo sabría incorporar el otro modelo y cuál sería el rendimiento que obtendría de él. Por eso mismo es tan interesante lo que hoy se juega en Andalucía. Si el PP no consigue la mayoría absoluta y entra una vez más a depender de Vox, me temo que, en lo simbólico, significará un retroceso de la vía moderada desde la derecha y de aquí a las elecciones generales seguiremos con más de lo mismo. Fernando Vallespín es profesor en la Universidad Autónoma de Madrid. El País, 17 de mayo de 2026.


















DE LA TARDE QUE CAE. TE CAMBIO CUBA POR TAIWAN, POR XAVIER VIDAL-FOLCH. 18 DE MAYO DE 2026

 






Ahora que la agresión a Irán capota en un empate infinito, Donald Trump tiene que vitaminar la musculatura, recuperar a esa opinión pública que le castiga, frustrada porque el único balance doméstico tangible ha sido ralo y contra portería propia: encarecer el galón de gasolina de los votantes que opinarán en las urnas el 3 de noviembre.

Y dos meses y medio después no hay nada del derrocamiento de los curas chiíes, nada de recuperar su uranio enriquecido ignoto, nada de salvaguardar el estrecho de Ormuz para el tránsito libre.

El inquilino de la Casa Blanca debe pues volver a aparentar poderío. Tarea de Tántalo, porque su prestigio cotiza tan chicharro que hasta Putin le humilla ofreciéndose como mediador solvente para que logre una propina con el uranio, y él mismo implora a Xi Jinping que medie con Teherán. Le urge aparentar poderío exterior, que el despotismo interno flojee, apenas mantenido con purgas sistémicas: de los militares razonables, de las universidades rebeldes, de los manifestantes y los inmigrantes, de los periodistas correctos…

En casos así, la receta canónica consiste en recurrir a otra operación externa, de fuego y furia, esperando que esta vez salga como con Maduro, y no como con los ayatolás.

La ocasión es Cuba. Un viejo enemigo famélico, sin petróleo ni luz porque Delcy va a lo suyo y Vladímir ya ha quedado bien con una limosna temporal. Casi agónico. Y, en cambio, voltear al poscastrismo puede acarrear sustanciosos dividendos simbólicos: el desquite del empleado Fulgencio Batista, del fiasco en Bahía Cochinos, de tantos decenios de resistencia y desafío impertinente al imperio.

La visita a Pekín ha arrojado resultados comerciales magros, aunque un enorme oprobio a la honestidad, pues buscó mercado para Nvidia, Boeing y otras compañías en las que acaba de superinvertir. Pero bajo la frágil propaganda de “una nueva etapa constructiva” y de “una nueva estabilidad” palpita una tendencia creciente: el reparto del mundo entre los dos colosos, en esferas de influencia redefinidas. Cualesquiera que estas sean, Taiwán (como cabeza de puente de Occidente ante China) y Cuba (de los eximperios comunistas) son excéntricas a toda combinación, y en paralelo, sendas chinas en los zapatos de ambos. Por eso, Xi le preguntó por Taiwán, le advirtió sobre un eventual “conflicto”, le quiso arrancar si se mojaría con Taipéi, apuntando que es su jaqueca principal de seguridad. Trump rehuyó el envite, pero prometió reflexionarlo, ese prólogo a todo desistimiento.

Quizá esa sintonía implícita no requiera de una ocupación a lo Granada. Quizá bastaría una doble esterilización: renuncia definitiva a una declaración de independencia de Taiwán y el correspondiente apoyo militar americano, acompañada de una delcyficación de Cuba. Cada uno a su imperio neocolonial. Y el espíritu de Herodes lavándose las manos en el de todos. Xavier Vidal-Folch es periodista. El País, 17 de mayo de 2026.





























DE LA TARDE QUE CAE. FORMAS DE RESPIRAR, POR MANUEL VICENT. 18 DE MAYO DE 2026

 






Como todo el mundo sabe, la respiración es un acto que nuestro cuerpo ejecuta de forma inconsciente y automática. Según la sabiduría oriental, el primer paso hacia la perfección consiste en salir de este automatismo y darte cuenta de que estás respirando. Una respiración ascética consiste en inspirar aire por la nariz para llenar hasta el fondo los pulmones, bajarlo al abdomen y al diafragma, mantenerlo unos segundos y soltarlo lentamente por la boca. Con este ejercicio reiterado la parte clara de la mente encuentra ese punto de equilibrio con la parte oscura de las entrañas, y todo parece fluir suave según la naturaleza. Uno puede creer que con la respiración solo penetra aire en nuestro cuerpo. De hecho, son muy apreciados para estos rituales el aire puro de montaña o de alta mar. Pero hay algo más. Cuando uno inspira el aire también llena los pulmones con el silencio, la belleza, la energía y la luz de alrededor y, lógicamente, con la maldad que el ser humano deja en la atmósfera. Para obtener una respiración positiva hay que elegir un lugar apropiado. El mismo silencio que existe en un valle del Himalaya se encuentra en uno de nuestros pueblos abandonados. Un viejo marinero del Mediterráneo dice las mismas cosas que decía Buda y basta con oírlas, respirarlas, para aprenderlas. Hubo un tiempo en que para desintoxicarme elegía el Museo del Prado. Me acercaba a la distancia mínima permitida de cualquier cuadro de Durero, de Velázquez, de Fra Angelico, y en vez de analizar su pintura, cerraba los ojos y realizaba una respiración profunda. Inspiraba, espiraba, inspiraba el aura que emitían sus figuras cargadas de belleza. Luego me daba un paseo por el Jardín Botánico y llenaba los pulmones con la misma brisa que movía las ramas de la acacia de Constantinopla, del olmo del Cáucaso, del cedro del Atlas y de toda clase de plantas y flores, un ejercicio que está hoy al alcance de cualquiera. Una vez desintoxicado, todo acababa con un buen vermut bajo el sol de primavera. Manuel Vicent es escritor. El País, 17 de mayo de 2026.





















DEL CAFÉ DE SOBREMESA. MELANIA AL DESNUDO, POR ELVIRA LINDO. 18 DE MAYO DE 2026

 






Empeñados en que el dichoso relato nos cuadre, hace un tiempo albergamos la fantasía de que Melania era una mujer maltratada cuyo rostro hierático mostraba un dolor reprimido. Ahora, gracias al documental dedicado a la primera dama, un prodigio de vacuidad jamás visto en el género, podemos definir a esta mujer sin que la sombra del bisonte distorsione la realidad. El documental quiere contarnos la tremenda épica de una mujer que ha de preparar los fastos del día de investidura de su marido. Los modistos le toman medidas, Melania sugiere meter un centímetro a la cintura. Los modistos señalan cómo las sugerencias de Melania no han de caer en saco roto, porque Melania siempre sabe lo que dice. Melania relata en off que su madre le inculcó el amor por la moda. No hay fotos que ilustren esta confesión tan conmovedora porque, por alguna razón que jamás sabremos, el director decidió borrar el pasado. No hay pasado, no hay Eslovenia, no hay pasarelas ni discotecas en las que seguramente algún otro empresario más o menos hortera le echara la caña.

Melania, como una muñeca de Mattel, existe desde que pasara a ser propiedad del presentador de The Apprentice. Pero eso no quiere decir que la muñeca sea una desgraciada, no me sea usted woke: Melania, subida a unos zapatos de aguja desde que se levanta hasta que se acuesta, cree firmemente en que es un modelo inspirador para la mujer estadounidense. Melania narra los desafíos de preparar el día de investidura desde el que fuera su hogar hasta la llegada a la Casa Blanca, la Trump Tower, que si ya sabíamos que era el templo del mal gusto por fuera, el interior no defrauda: un ático bañado en oro sin un atisbo de confortabilidad.

Melania no solo se preocupa por los vestidos que lucirá, Melania se preocupa por los niños de la tierra, obviando, claro, aquellos a los que su marido bombardea o deja que sean comidos por el frío y el hambre. Para tan caritativa misión, Melania se reúne con Brigitte Macron, sí, aquella a la que Trump solo acertó a decir “¡eh, estás en buena forma!”, y con Rania de Jordania. Las tres reproducen el viejo modelo de damas de la caridad por el cual las buenas obras eximen a las esposas de las tropelías de sus maridos. Da un poquito de risa y un poquito de asco. Señoras sin poder real alimentando la autoestima con sus labores. No van a pasarse el día andando sobre tacones. Bueno, Melania sí. Melania sonríe, tan hierática Melania, que parece una dama diseñada por la inteligencia artificial; también las palabras que en primera persona relatan sus anhelos de perfección parecen escritas por una IA alimentada por todos los escritores pelotas que en el mundo ha habido, limpiado luego el monólogo de palabras difíciles, tan sin alma la narración que acaba siendo el retrato perfecto de lo que debe ser su corazón, un cubito de hielo.

Melania es madre de Barron, un muchacho extraño al que jamás oímos hablar, pero sí repetir, más inexpresivo que su madre, los gestos definitorios del padre: el puñito levantado, el dedo aprobatorio, la sonrisa displicente. La pareja presidencial es recibida en el baile con un espiritual. Una apropiación indigna de lo sagrado. Bailan después una melodía romántica y el público aplaude enfervorecido. Podríamos atribuirle este momento kitsch a Melania, pero seamos justos, hay un momento en cualquier investidura estadounidense que nos da vergüencilla, porque aún conservamos rasgos del viejo pudor que nos adornó. Cuando al fin llegan a la Casa Blanca, Melania se quita los tacones. No hace el gesto que haría cualquier terrícola: masajearse los pies y murmurar, aich, coño ya. Ella nació sobre tacones. Trump, sin emoción alguna, le dice entonces que es la mejor primera dama que jamás ha habido. En ese momento, perdón por el spoiler, debió colarse un infiltrado en el montaje, porque se muestra un retrato de Eleanor Roosevelt, que mirando a cámara parece decirnos: “¡Joder, cómo ha cambiado el cuento!”. Elvira Lindo es escritora. El País, 17 de mayo de 2026.



























DE LAS VIÑETAS DE HUMOR DEL BLOG DE HOY LUNES, 18 DE MAYO DE 2026