El blog de HArendt (2006-2026). Pensar para comprender, comprender para actuar
jueves, 12 de septiembre de 2024
miércoles, 11 de septiembre de 2024
De las entradas del blog de hoy miércoles, 11 de septiembre de 2024
Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz miércoles, 11 de septiembre de 2024. ¿Se aprovecha el nacionalismo catalán de la candidez (o de las ansias de sentarse en La Moncloa) de los grandes partidos para chupar la sangre de las venas del Estado?, se pregunta el politólogo Víctor Lapuente en la primera de las entradas de hoy; a primera vista eso parece, pero tras la marejada inicial de descontento en el resto de las autonomías se pasa al “y yo también” y al reconocimiento privado de la labor pionera de Cataluña. La segunda es un archivo del blog de tal día como hoy de 2016 en el que el autor rememoraba los acontecimientos de Nueva York en 2001 y algunos otros que le provocaron un profundo impacto emocional. El poema de cada día, en la tercera, es hoy el titulado Erótico, de la poetisa y escritora francesa Marguerite Yourcenar. Y la cuarta, como siempre, las viñetas de humor del día. Espero que todas ellas les resulten interesantes. Y ahora, como decía Sócrates, nos vamos. Nos vemos mañana si la diosa Fortuna lo permite. Y sean felices, por favor, aun contra todo pronóstico. Tamaragua, amigos míos. HArendt
Del pacto fiscal con Cataluña
¿Se aprovecha el nacionalismo catalán de la candidez (o de las ansias de sentarse en La Moncloa) de los grandes partidos para chupar la sangre de las venas del Estado?, dice el politólogo Víctor Lapuente en El País [Shakespeare en Cataluña, 10/09/2024]. A primera vista, eso parece, y la enésima evidencia sería el pacto entre socialistas y ERC para la financiación singular. De los tiempos pretéritos de González y Aznar a los presentes de Sánchez y a unos futuros hipotéticos de Feijóo, la estabilidad del Gobierno de España se fundamenta en concesiones a la Generalitat de competencias y recursos, de todos los tamaños y colores. Pero, tras la marejada inicial de descontento en el resto de las autonomías, se pasa al “y yo también” y al reconocimiento privado de la labor pionera de Cataluña. Por arte de magia, Cataluña pasa de ser Marnie la ladrona a Robin Hood. Y el PP acaba defendiendo con uñas y dientes la autonomía fiscal, sobre todo para la Comunidad de Madrid.
Cierto es que ahora el plan de financiación singular para Cataluña ha recibido tirones de orejas, dentro y fuera de España, incluyendo la agencia Fitch, que lo calificó de negativo para las regiones que se benefician de los fondos de compensación. Pero el plan es solo un esbozo, que, con más o menos un 50% de probabilidades, no se materializará, pues el Gobierno y ERC no podrán convencer al resto de los socios de la mayoría parlamentaria de un cupo como el vasco para Cataluña. No hay músicos suficientes en el Congreso para tocar el concierto fiscal catalán. Y, con otro aproximado 50% de posibilidades, del debate actual emergerá una reforma de ley de financiación autonómica que no satisfará a nadie, pero que, tarde o temprano, será preferida por todos al régimen actual, de 2009 y caducado desde hace años.Así, las coloridas hipérboles de unos y otros sobre la propuesta (el “cupo separatista” que denuncia ahora Fejióo cuando hace un tiempo decía que el concierto para Cataluña se podía “plantear y discutir”; o el “será algo bueno para todo el país” de los socialistas cuando, hasta anteayer, se oponían frontalmente) mutarán en los grisáceos cambios que proponen los expertos desde hace años. Y que se basan en la transparencia, tanto de la situación de infrafinanciación de las comunidades (la ciudadanía no sabe si su región recibe más o menos que las otras) como de las transferencias (¿queremos un federalismo “neoliberal” sin igualación explícita, como EE UU, o “socialista” con nivelación total, como Australia?). La financiación singular ha tenido un comienzo desastroso, pero, como diría Shakespeare, a buen fin no hay mal principio. VictorLapuente es politólogo.
Nueva York, 11 de septiembre de 2001. In memoriam. [Archivo del blog. 11/09/2016]
Aquella mañana de hace hoy quince años todavía estaba trabajando. Había asistido a un comité provincial de mi federación sindical y vuelto a casa hacia las tres de la tarde. Mi mujer y yo estamos viendo en directo por televisión escenas de lo que había ocurrido en una de las Torres Gemelas de Nueva York poco antes. Nadie hablaba aún de un atentado terrorista. Justo en ese momento, mirando la pantalla del televisor vemos en directo como un avión se estrella contra la segunda de las torres... Nos quedamos absolutamente anonadados, como supongo que los millones de personas en todo el mundo que estaban mirando sus televisores...
En mi memoria guardo otras fechas imborrables de acontecimientos similares que me estremecieron hasta los tuétanos y que vi por televisión, algunos en plena juventud y otras ya en la madurez. Recuerdo especialmente la caída de La Habana en manos de los castristas, un 1 de enero de 1959; la construcción del muro de Berlín, el 13 de agosto de 1961; el asesinato del presidente Kennedy, el 22 de noviembre de 1963; el golpe de estado de Pinochet, en Chile, también un 11 de septiembre pero de 1973; el asesinato por ETA del almirante Carrero Blanco, el 20 de diciembre de 1973; la caída de Saigón en manos del vietcong, el 30 de abril de 1975; el intento de golpe de estado de Tejero en Madrid, el 22 de febrero de 1981; y por supuesto, los atentados islamistas de Madrid, el 11 de marzo de 2004. Tengo más, claro está, en mi memoria, pero esos son algunos de los más indelebles. De los felices, también muchos, no toca hablar hoy. En una fecha tan significada como la de hoy, este es mi recuerdo y homenaje, emocionado, a todas las víctimas del terror.
***
El poema de cada día. Hoy, Erótico, de Marguerite Yourcenar
ERÓTICO
Tú la avispa y yo la rosa;
Tú el mar, yo la escollera;
En la creciente radiosa
Tú el Fénix, yo la hoguera.
Tú el Narciso y yo la fuente,
En mis ojos tú brillando;
Tú el río y yo el puente;
Yo la onda en mí nadando.
Y tú el sol y la sal
Y en los labios el caudal
Del rumor meciendo el juego.
Yo el pájaro y el cielo
Azul cruzando su vuelo,
Como el alma atiza el fuego.
Marguerite Yourcenar (1903-1987)
Poetisa francesa
martes, 10 de septiembre de 2024
De las entradas del blog de hoy martes, 10 de septiembre de 2024
Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz martes, 10 de septiembre de 2024. La política es el arte de hacer lo que se puede con lo que se tiene, dice en la primera entrada del blog de hoy el filósofo Daniel Innerarity, lo que implica, añade, que nadie obtiene lo que inicialmente quería porque ni parte de las condiciones ideales, ni dispone de todas las posibilidades que habría deseado. La segunda de las entradas de hoy es un archivo del blog de diciembre de 2012 en el que el autor del blog se preguntaba si un blog podría considerarse como una subespecie de ensayo en formato no clásico, y en ese caso, a los blogueros, como ensayistas en ciernes. Me cuesta admitirlo, se respondía, ¿pero por qué no...? La tercera, con el poema de cada día es hoy el titulado El nuevo coloso, de Emma Lazarus (1849-1887), que figura grabado al pie de la Estatua de la Libertad, en la isla de Ellis, a la entrada del puerto de Nueva York. Y la cuarta y última, como siempre, son las viñetas de humor de cada día. Espero que todas ellas sean de su interés. Nos vemos mañana si la diosa Fortuna lo permite. Y sean felices, por favor, aun contra todo pronóstico. Y ahora, como decía Sócrates, nos vamos. Tamaragua, amigos míos. HArendt
De la realpolitik
La política es el arte de hacer lo que se puede con lo que se tiene, dice en El País el filósofo Daniel Innerarity [Las razones de Macron, 09/09/2024]. Esto implica, añade, que nadie obtiene lo que inicialmente quería porque ni parte de las condiciones ideales, ni dispone de todas las posibilidades que habría deseado. Siempre que juzgamos una decisión política hay que tener en cuenta ambas cosas: las opciones de las que se disponía y lo que era políticamente posible. Lo que califica a los actores políticos no es aquello que quieren, sino lo que estarían dispuestos a considerar como aceptable, eso que llamamos soluciones suboptimales, los compromisos con el adversario que podrían aceptar, lo admisible considerando las circunstancias, la capacidad de elegir no tanto entre el mal y el bien como entre lo malo y lo peor. En política, como en la vida, lo máximo vale menos que lo bueno posible. Pocos casos hay más interesantes para juzgar a los políticos y a los comentadores que cuanto se ha dicho recientemente acerca de la decisión de Macron de convocar elecciones primero y designar después a Michel Barnier como primer ministro. Muchos analistas han enjuiciado estas decisiones como si quien las ha tomado tuviera muchas más opciones de las que realmente tenía y fuera posible cualquier cosa.
Sé que con mi opinión contradigo a buena parte de los analistas, pero no voy a decir lo que a mi me hubiera gustado (ni lo que supongo habría sido la opción inicialmente preferida por Macron) sino que pretendo exponer los motivos por los cuales ambas decisiones me parecen razonables desde el punto de vista de la lógica de la segunda mejor opción. Conocí a Macron cuando yo era profesor invitado en la Universidad de la Sorbona y él se encargaba de los archivos de aquel gran filósofo que fue Paul Ricoeur. Tuve ocasión de hablar después con él en sus diversos cargos políticos y transmitirle mi opinión sobre algunos temas relativos al futuro de la democracia, en Francia y en Europa. Era una persona plenamente consciente de la crisis política en la que nos encontramos y, aunque no comparto todas las decisiones que ha adoptado, sé que todas ellas han ponderado con responsabilidad las posibilidades de que disponía.
Las elecciones legislativas son convocadas por Macron cuando era previsible una moción de censura contra el gobierno. El resultado fue un fracaso del partido de extrema derecha, pero Francia era difícilmente gobernable con tres bloques tan poco dispuestos a pactar en torno a un second best. El líder de la coalición ganadora, Jean-Luc Mélenchon, concibió esa victoria como si dispusieran de una mayoría absoluta e instó a Macron a nombrar a Lucie Castets, exigiendo además que gobernara con el programa del Frente Popular. Lo de que la izquierda había ganado las elecciones era una afirmación discutible según que se entienda por ganar unas elecciones. En la primera vuelta, la extrema derecha obtuvo 11 millones de votos, la derecha 3 millones y la izquierda 9 millones (sin contar que de los 6 millones y medio de Macron la mitad son votantes que se consideran de derechas). En la segunda vuelta, la extrema derecha recibió 10 millones de votos, la derecha 2.500.000, Macron 6.300.000 y la izquierda 7 millones.
Sobre esta base, si Macron hubiera designado para ese cargo a Castets, los otros dos tercios de la Asamblea Nacional habrían hecho caer a ese gobierno inmediatamente. La mejor opción entonces era que Mélenchon hubiera sido más flexible y aceptara un candidato de centro o centro izquierda que pudiera contar con el apoyo de dos tercios de la Asamblea. Dado que es una persona que solo maneja primeras opciones, consideró que si no gobernaba alguien salido de las filas de ese tercio ganador, el resultado era que les habían robado las elecciones. Ante esta rigidez, Macron, obligado siempre a buscar un primer ministro que no fuera derribado por una moción de censura al día siguiente, designó a Michel Barnier, seguramente su segunda o tercera opción, pues había mostrado sus preferencias iniciales por un candidato de centro izquierda como Cazeneuve (opción descartada por el Partido Socialista). Como Mélenchon no ha querido ponerle condiciones a Barnier, se las ha puesto Le Pen. Lo que había comenzado por una (relativa) victoria de la izquierda ha terminado siendo una (relativa) victoria de la derecha, en muy buena medida gracias a que la izquierda hizo una mala lectura del resultado electoral y de las opciones reales que tenía. El resultado de esta ceguera es que el gobierno de Barnier, pese a ser más estable que cualquier otra de las posibilidades, podrá caer en cualquier momento si la derecha del Frente Nacional y la izquierda del Frente Popular se ponen de acuerdo a este respecto. En ese caso, pienso que no volverá a haber un Frente Popular. Como en política pasan muchas cosas, el resultado de las elecciones presidenciales de junio de 2027 dependerá mucho de la habilidad de Macron y Barnier, pero también de que cierta parte de la izquierda aprenda a gestionar sus opciones reales con mayor habilidad. Daniel Innerarity es catedrático de Filosofía Política, investigador Ikerbasque en la Universidad del País Vasco y titular de la cátedra Inteligencia Artificial y Democracia en el Instituto Europeo de Florencia.
Blogs: Elogio y práctica del ensayo como literatura. [Archivo del blog. 09/12/2012]
Según el informe anual de Bitácoras.com, en septiembre del pasado año existían, identificados, 576.687 blogs en español. La estimación aproximada de todos los existentes en nuestra lengua era de 1.400.000, aunque de entre los primeros, tan solo tendrían la consideración de activos un 3,21%.
¿Podría, entonces, considerarse al conjunto de la blogosfera en español como un "ensayo" gigantesco y global de carácter multidisciplinar y autoría múltiple? Podría ser, por qué no...
En octubre de 2009 escribí una entrada para "Desde el trópico de Cáncer" que titulé "El blog inédito de MM" que tuvo bastante éxito entre los lectores. Y ya aventuraba en ella una comparación entre "blog" y "ensayo". En realidad, las siglas "MM" hacían referencia a la persona y la obra de Michel de Montaigne (1533-1592), y no a la actriz Marilyn Monroe, cuya foto encabezaba la entrada. Fue una pequeña trampa-imán por mi parte que, amablemente, ninguno de los lectores me reprochó.
¿Pero qué es un "ensayo" en la acepción clásica del término? Nadie duda del origen de dicho término, que toma su nombre de la misma obra "Essais" (Ensayos) del citado autor francés. Hay una magnífica versión española de ella en Cátedra (Madrid, 1992), editada y traducida por María Dolores Picazo y Almudena Montojo, que les recomiendo. Les aseguro que no quedarán defraudados, pues es uno de esos escasos libros que perdurarán en la memoria de los hombres mientras la humanidad y el mundo existan.
Al elogio y práctica del "Ensayo" como literatura le ha dedicado también unas magníficas páginas el escritor y filósofo Fernando Savater en el texto que sirve de introducción al primer tomo de la colección de "Ensayo Contemporáneo", dentro de la Biblioteca Universal Opera Mundi, editada por el Círculo de Lectores, y de la que el profesor Savater fue su director.
Dice en él, que "en su origen, el ensayo es la opción del escritor que aborda un tema cuyo tamaño y complejidad sabe de antemano que le desbordan. El ensayista -dice- no es un invasor prepotente, ni mucho menos un conquistador de la cuestión tratada, sino todo lo más un explorador audaz, quizá solo un espía, en el peor de los casos un simple fisgón".
"En la raíz misma del ensayo -continúa más adelante- está pues el escepticismo. En este aspecto, es lo opuesto al "tratado", que se asienta en la certeza y en la convicción de estar en la posesión de la verdad".
"El ensayista no agota nunca la cuestión que aborda -sigue diciendo-, puede extenuarse en cambio puliendo sus líneas expresivas y añadiendo puntualizaciones circunstanciales a sus argumentaciones. Así, Montaigne retocó sus ensayos una y otra vez, casi hasta el día de su muerte...".
"Es característico del ensayo -añade- la presencia más o menos explícita del sujeto que lo escribe entreverada en sus razonamientos. [...] En el ensayo, en cambio, siempre asoma más o menos la personalidad del autor, siempre se hace oir la persona, lo individual, la subjetividad que se asume como tal y se tantea a sí misma al formar cuerpo con lo objetivamente concretado". ¿Cómo en los blogs, no?, añado yo... Y sean felices, por favor, a pesar del gobierno que padecemos. Tamaragua, amigos. HArendt
El poema de cada día. Hoy, El nuevo coloso, de Emma Lazarus (1849-1887)
El NUEVO COLOSO
No como el mítico gigante griego de bronce,
De miembros conquistadores a horcajadas de tierra a tierra;
Aquí en nuestras puertas del ocaso bañadas por el mar se erguirá.
Una poderosa mujer con una antorcha, cuya llama
Es el relámpago aprisionado, y su nombre
Madre de los Exiliados. Desde el faro de su mano
Brilla la bienvenida para todo el mundo; sus templados ojos dominan
Las ciudades gemelas que enmarcan el puerto cruzado por los vientos
"¡Guardaos, tierras antiguas, vuestra pompa legendaria!" grita ella.
"Dadme a vuestros rendidos, a vuestros pobres
Vuestras masas hacinadas anhelando respirar en libertad
El desamparado desecho de vuestras rebosantes playas
Enviadme a estos, los desamparados, sacudidos por las tempestades a mí
¡Yo elevo mi faro al costado de la puerta dorada!"
Emma Lazarus (1849-1847)
Poetisa estadounidense



















































