jueves, 26 de febrero de 2026

DEL POEMA DE CADA DÍA. HOY, GRAMÁTICOS EN LA DECADENCIA, DE LUIS ANTONIO DE VILLENA

 







GRAMÁTICOS EN LA DECADENCIA



Dije: «Me debatía entre una estructura de oposiciones /

y una estructura narrativa…¿Se podrían aunar?». El

texto aumenta valor en la posibilidad combinatoria.

Lord Byron, con hondas ojeras, camina el lubricán de

Venecia: no, no quería volver. ¿Y salir, dejarlo?

Tantas y tantas mujeres, tantas… ¿El joven músico?

«La muerte nos despierta. / El ladrido de un perro de noche».

Sentí, en la duermevela, el tacto de tu piel, incluso

el aroma de tu ropa. Y tu voz, que apenas logro oír,

me resultó familiar y clara, cerca. Pero

todo se desvaneció un instante después. Luché por atraparlo.

Todo huye, mudan las imágenes, muda el espejo,

y los escasos momentos púrpura suenan a final. Sean

o no lo sean. ¡Milord! Dime, ¿qué quieres?

Las playas, los soles griegos, el olor del melón

maduro, los labios húmedos con bozos musulmanes.

Todo es soberbio. Pero todo se llama oscuridad y más

aún si el siglo gira, si las guerras o la necedad

del populacho estorban. ¿Políticos? Odio a los políticos.

Es demasiado cruel, demasiado espantoso cambiar el mundo.

Sé que no estás, querida, lo sé. Pero ojalá estuvieras.

Como en el siglo IV, el orbe se desmorona y un cristianismo

soez (dale el nombre que quieras) lo esquilma todo.

Soy Páladas de Alejandría, gramático. No me llega el dinero.

Acaso, sin morir, solo en apariencia vivimos, amigos helenos.

En la desgracia hundidos, sin esperanza ni miedo. ¿O vivimos

cuando ha muerto ya la vida? Todo anda trastocado.

No vale la pena ver arder bibliotecas, destruir templos.

El santuario de Fortuna se volvió taberna. La estatua

broncínea de Eros es ahora un candil. No, todo se va.

¿Lo ve, Milord? No mires, mamá. Todo se escurre,

se desliza, se rompe. Soeces gritos, gentuza agreste.

Platón, te saquean. Amor, la llama de alumbrar tan solo.

Todo se ha venido al suelo. Reino de la incoherencia.

Delfos está mudo. Cuerpo de Apolo, cabeza de Constantino.

(Sobre el bello mar, perdido. ¿Hasta cuándo resistiremos?

Azar, azar, todo es azar… Y él también muda).



LUIS ANTONIO DE VILLENA (1951)

poeta español














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