viernes, 27 de junio de 2025

DE LAS VIÑETAS DEL BLOG DE HOY VIERNES, 27 DE JUNIO DE 2025

 










































jueves, 26 de junio de 2025

DE LAS ENTRADAS DEL BLOG DE HOY JUEVES, 26 DE JUNIO DE 2025. 80º ANIVERSARIO DE LAS NACIONES UNIDAS

 





Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz jueves, 26 de junio de 2025. La temperatura que puede vigilarse a sí misma permite el abrazo de los sentimientos y las razones, dice el poeta Luis García Montero en la primera de las entradas del blog de hoy: Estamos en junio de 2025 y leo con la tranquilidad del calor y del aire acondicionado El verano de Cervantes (Seix Barral) de Antonio Muñoz Molina. En la segunda, un archivo del blog de septiembre de 2016, escribía HArendt: No soy militante del Partido Socialista Obrero Español. Ni siquiera "simpatizante" estatutario. Fui afiliado hace muchos años. Y hasta en una ocasión fui candidato a concejal de mi ciudad, Las Palmas de Gran Canaria, en un puesto de la lista del PSOE que podía salir, pero que no salió. No me importó porque nunca he tenido ambiciones por ocupar puesto alguno en política. Ya he estado metido en esos berenjenales y sé lo que es tragarse sapos un día sí y otro también y mi estómago ya no funciona sin su ración diaria de omeprazol. El poema del día, en la tercera, es del poeta español Carlos Bousoño, se titula España en luz, y comienza con estos versos: Y siempre España, donde yo ligero/corrí de niño, donde en tierra larga/y en ancho espacio respiré congoja, /respiré patria. Y la cuarta y última, como siempre, son las viñetas de humor, pero ahora, como decía Sócrates, "Ιωμεν" (toca marchar); volveremos a vernos mañana si las Euménides y la diosa Fortuna lo permiten. Sean  felices, por favor. Tamaragua, amigos míos. HArendt













DE LOS CERVANTISTAS

 






Estamos en junio de 2025 y leo con la tranquilidad del calor y del aire acondicionado El verano de Cervantes (Seix Barral) de Antonio Muñoz Molina, escribe en El País [Cervantistas, 23/06/2025] el poeta Luis García Montero. La temperatura que puede vigilarse a sí misma permite el abrazo de los sentimientos y las razones, comienza diciendo García Montero. Uno se hace escritor porque ha sido un lector apasionado, y luego las palabras propias se convierten en un ejercicio de lectura, un modo de entender y preguntarse por lo que se está escribiendo. El deseo es así una forma de vigilancia, una ética de la vocación respetada. Don Quijote ejerce una impostura que sólo puede tener éxito con personas ignorantes, escribe Antonio, porque su vocación no es quijotesca, sino cervantista, y su forma de ser busca, desde hace años, separarse de los visionarios, los parlanchines de la cultura y la política, los buscabocas, las querellas del bulo y de los fanatismos. Busca también separarse de las coronas de laurel de algunos poetas. Leer el Quijote supone para Antonio leer su vida, revivir la historia familiar, pensar en los necesitados, los caballeros, los escuderos, las pastoras y los gobernadores de hoy. Escribir supone conversar con la vida, no encerrarse en una academia de sabiduría torpe e independentista.

Estamos en junio de 1984. Tres jóvenes, un novelista, un poeta y un pintor, pasean por las calles de Granada y se repiten que es necesario acercar el arte a la gente si queremos que la gente se interese por el arte, por lo que pueden decirnos un piano, un cuadro, una novela, un poema o unas colaboraciones en la prensa. Pisan el mundo, se encierran a leer y escribir, abren los ojos a Galdós y las ventanas a Machado. Tenía razón Cervantes, la vida humana corre a su fin más ligera que el tiempo. Pero hay cosas que fueron hace mucho tiempo y son ahora mismo. Es una suerte emocionarse con el talento y el éxito de los amigos, no ser Quijote, preferir a Cervantes, sentir a la gente, conversar con la vida.








[ARCHIVO DEL BLOG] ¿A QUIÉN APELAMOS LOS HUÉRFANOS DEL PSOE? PUBLICADO EL 28/09/2016











No soy militante del Partido Socialista Obrero Español. Ni siquiera "simpatizante" estatutario. Fui afiliado hace muchos años. Y hasta en una ocasión fui candidato a concejal de mi ciudad, Las Palmas de Gran Canaria, en un puesto de la lista del PSOE que podía salir, pero que no salió. No me importó porque nunca he tenido ambiciones por ocupar puesto alguno en política. Ya he estado metido en esos berenjenales y sé lo que es tragarse sapos un día sí y otro también y mi estómago ya no funciona sin su ración diaria de omeprazol. He votado ininterrumpidamente por el PSOE desde las elecciones generales de 1982. Sin fisuras, en todas las elecciones generales, regionales y locales. Muchas veces, lo reconozco, tapándome la nariz porque no me gustaban los candidatos, pero los votaba porque eran los candidatos del partido que para mí representaba la ideología con la cual me siento más identificado: la socialdemocracia.
Hoy me siento más huérfano que perdido, quizá por que mi escepticismo no es más que reflejo de un optimismo empedernido chamuscado por la realidad de unos hechos que se me escapan y que me niego a enjuiciar echando la culpa a los "pedristas" o a los "susanistas" y porque al no ser miembro del partido no me encuentro calificado para opinar sobre quién o quiénes son los responsables directos de esta marxista (de Groucho Marx) situación. Pero me duele, me duele hasta los tuétanos y lo único que me gustaría decirles a unos y otros es que son una panda de golfos, pero no puedo decirlo porque no sé sin son, todos, una panda de golfos o una pandilla de chiquilluelos irresponsables.
De toda la sarta de estupideces, insultos y acusaciones que unos y otros miembros del partido socialista se están diciendo hoy, quizá, solo quizá, me reconforta el editorial de la directora de El Huffington Post, Montserrat Domínguez, que hago mío de la primera a la última frase. 
Que inmensa tristeza, dice, produce contemplar los cuchillos envenenados sobrevolando Ferraz, con unos parapetados dentro y otros improvisando ruedas de prensa en la calle. Quizás era inevitable que esta batalla -que lleva larvándose desde que Pedro Sánchez llegó a la secretaría general hace dos años- saliera a la superficie. Quizás era hasta bueno que dejara de dirimirse en los pasillos, los grupos de Whatsapp y reservados, a golpe de murmullos e indirectas. Lo que no era previsible y no puede ser bueno es la virulencia con la que ha estallado, la aceleración que está tomando en las últimas 72 horas y la amenaza cierta que supone de dejar al partido hecho unos zorros durante mucho tiempo. De momento, invalida al PSOE para ofrecer a los ciudadanos una solución al impasse político en el que llevamos instalados desde el 20 de diciembre de 2015.
El PSOE ha implosionado, añade, y ni el bando de Pedro Sánchez ni el de los críticos -si utilizamos la tremenda palabra que ha usado el propio Sánchez para hablar de sus compañeros- está en condiciones de atender a otra cosa que no sea la batalla interna por el poder. Los votantes que fueron fieles al PSOE el pasado 26 de junio tienen razones de sobra para pasar del estupor al cabreo.
En 72 horas, sigue diciendo, se ha desatado la tormenta perfecta. El mal resultado de los socialistas en las elecciones vascas y gallegas del domingo -dos territorios históricos en los que ha llegado a gobernar- empujó a varios dirigentes del sector crítico a enseñar los dientes. Sánchez, que juega en casa, dió un triple mortal para evitar hacer autocrítica por la derrota de sus candidatos y el lunes soltó el órdago: congreso ordinario en octubre y antes primarias, con voto de los militantes, para escoger al secretario general. Si quieren mi puesto, vino a decir, que den un paso adelante: ¡fuera las caretas! Pero hizo algo más: repartir los papeles. "Quienes quieran ser subalternos de Rajoy (absteniéndose en su investidura) que lo digan y que se enfrenten a mí. Y como no quiero terceras elecciones, voy a intentar un gobierno alternativo con Podemos y Ciudadanos."
El relato, añade, es letal para sus críticos, y tramposo porque no es un auténtico trilema. La idea fuerza -"intentaré un gobierno transversal" resulta inverosímil: Podemos sólo dará su apoyo si entra en un gobierno de coalición, y Ciudadanos jamás lo apoyará. La opción de contar con los votos de nacionalistas e independentistas, difícil pero no imposible, no es tal para buena parte del socialismo. Mucho menos desde este mismo miércoles, cuando el president Puigdemont ha puesto fecha para un segundo referéndum de independencia: lo convocará, con o sin acuerdo con el gobierno, en septiembre de 2017. La agenda del govern catalán para construir un estado propio es la que es, el apoyo de la CUP tiene el precio que tiene, y no ha lugar para compromisos. La cuestión catalana no desaparece porque en La Moncloa siga un gobierno en funciones y el PSOE esté en sus cosas.
El puñetazo en la mesa de Sánchez y lo endeble de su oferta, continúa la directora de El Huffington Post, sumado al miedo a unas terceras elecciones que pueden dejar más noqueado aún al partido, ha empujado a los críticos a salir a la luz. Notablemente, a Susana Díaz, dispuesta a estar en la cabeza o en la cola (sic) de la alternativa a Sánchez. Su labor de zapa a lo largo de estos años es imprescindible para entender la exasperación de Sánchez, pero también es una burda caricatura dividir al PSOE en dos bandos, pedristas y susanistas. Hay muchas más figuras de peso en el partido que no entienden a su secretario general ni comparten sus estrategias, y eso no les convierte en palmeros de la presidenta andaluza. Desde luego, no son subalternos de Rajoy, sino líderes que han derrotado al PP en las urnas y llevan sus espaldas una larga experiencia política. Tampoco son los políticos del IBEX, como trata de desacreditarlos Podemos. Son voces como la de Felipe González. Hoy en la SER mostró su estupor por un Sánchez que le consultaba unos planes -la abstención en la investidura de Rajoy- para luego hacer exactamente lo contrario.
La maniobra de dimisión de 18 miembros de la ejecutiva con intención de desalojar a Sánchez, añade, parece una chapuza y un despropósito: poco menos que anunciaron el nombre de la gestora que sustituía al líder, mientras este se atrincheraba en Ferraz y metía la quinta marcha hacia el congreso extraordinario, sin convocar la comisión de garantías que aclare esta absurda situación. Todo anticipa una batalla cruenta y absolutamente estéril para los ciudadanos. Eso sí, el secretario general cuenta con que ganará de mano una votación entre los militantes, lo que es más que probable. Llega tarde la pedagogía sobre cuál es el auténtico sentido de una abstención que permita gobernar a Rajoy, sobre el precio que tendría esa abstención y sobre el papel de un PSOE en la oposición frente un gobierno débil y necesitado de pactos. Demasiado tarde. Los leales a Sánchez están manejando bien la simplificación de la era de Twitter: o congreso extraordinario ya o es que no quieres oír a los militantes. O estás conmigo, o estás con Rajoy. ¿Lo ven? Cabe perfectamente en un tuit.
La guerra civil en el PSOE, concluye, no ha hecho más que empezar. Gane quien gane, mande quien mande difícilmente podrán recomponer la profunda desconfianza que sus batallas provocan entre quienes más les necesitan. Y ahora, como decía Sócrates, Ιωμεν: nos vamos. Sean felices, por favor, a pesar de todo. Tamaragua, amigos. HArendt


















EL POEMA DE CADA DÍA. HOY, ESPAÑA EN LUZ, DEL POETA ESPAÑOL CARLOS BOUSOÑO

 






ESPAÑA EN LUZ



Y siempre España, donde yo ligero
corrí de niño, donde en tierra larga
y en ancho espacio respiré congoja, 
respiré patria.

Honda España mortal. Tú me tuviste
hondo suspenso para el tiempo. Cándida
luz, y más dentro el tiempo en luces:
¡Luz sobre España!

Luz sobre España, luz sobre la tierra
abierta a luz: en luz, desengañada.
España en luz, en muerte, en luz, en grito;
en luz, herida; en luces, sepultada.

¡España en luz, España de la muerte
y de la luz! ¡Insolación! ¡Luz! ¡Patria!



CARLOS BOUSOÑO (1923-2015)
poeta español






















DE LAS VIÑETAS DE HUMOR DE HOY JUEVES, 26 DE JUNIO DE 2025

 





































miércoles, 25 de junio de 2025

DE LAS ENTRADAS DEL BLOG DE HOY MIÉRCOLES, 25 DE JUNIO DE 2025

 







Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz miércoles, 25 de junio de 2025. Ser consciente de la enorme quiebra que genera en la sociedad la corrupción exige asumir, primero, las responsabilidades políticas que tocan, contribuir a una cultura institucional y colectiva que destierre estos comportamientos y aplicar la lista de reformas pendientes, afirma en la primera de las entradas del blog de hoy el periodista Íñigo Alfonso Imízcoz. En la segunda, un archivo del blog de septiembre de 2017, eescritor Gustavo Martín Garzo hablaba de que el comportamiento de don Quijote recuerda al de los niños en sus juegos, pues él tampoco quiso elegir entre la justicia y el amor; deseaba las dos cosas, y de haber contemplado las filas de refugiados de hoy, habría arremetido contra los guardianes de las fronteras. El poema de hoy, en la tercera, es del poeta español Eugenio de Nora, se titula Honda es la herida, y comienza con estos versos: Honda es la herida del amor al verte/en mis ojos mortales reflejada;/pero la daga más apasionada,/la hunde el recuerdo, España: poseerte. Y la cuarta y última, como siempre, son las viñetas de humor, pero ahora, como decía Sócrates, "Ιωμεν" (toca marchar); volveremos a vernos mañana si las Euménides y la diosa Fortuna lo permiten. Sean  felices, por favor. Tamaragua, amigos míos. HArendt













DE LA CORRUPCIÓN EN ESPAÑA





 



Ser consciente de la enorme quiebra que genera en la sociedad la corrupción exige asumir, primero, las responsabilidades políticas que tocan, contribuir a una cultura institucional y colectiva que destierre estos comportamientos y aplicar la lista de reformas pendientes, afirma en la revista Ethic [Corrupción, la palabra que no conseguimos olvidar, 18/06/2025] el periodista radiofónico Íñigo Alfonso Imízcoz. En The Wire, comienza diciendo Alfonso, la célebre serie de David Simon que pasó a la historia en el inicio de este siglo por convertirse en un retrato descarnado del poderío de la corrupción en Baltimore (EEUU), todos saben que la información delictiva más sensible no se puede transmitir por teléfono. Y una vez que se cumple esta salvaguarda, asoma otro peligro para los implicados en el trapicheo, tráfico ilegal de sustancias o sobornos a políticos. Temen ser grabados en conversaciones que les incriminen ante el juez.

Las personas hoy involucradas en el caso Koldo, Ábalos, Cerdán, o como se denomine la trama –es solo cuestión de perspectiva– deberían haber tomado nota de The Wire. La puesta en escena, al menos, habría mejorado. Porque si la serie de Simon se eleva hasta constituirse como una obra de referencia entre los clásicos del audiovisual, el espectáculo con el que lidia la audiencia española hoy es cutre y desgraciadamente no es nuevo. Los tribunales y las fuerzas de seguridad siguen investigando y conviene recordar que, hasta que no haya una sentencia judicial sobre la mesa, opera el principio de presunción de inocencia. Pero sin quitar un gramo a los derechos constitucionales, el literal de esas comunicaciones difundidas a través de los medios abochornan por su apariencia delictiva, su ignorancia de los principios, de los códigos más elementales y por su bajo nivel. Recuerda en vocabulario, maneras y aspiraciones a la acumulación de casos de corrupción que afectaron a otro partido –como este entonces también en el Gobierno– y que motivaron una moción de censura que hoy tiembla a la luz de lo que vamos conociendo. Por tanto cabe preguntarse: ¿por qué? ¿Qué no se ha aprendido para que más de una década después regrese a primera plana la corrupción? ¿Cómo es posible?

Porque nunca se fue, claro. Porque está ahí. Para luchar contra ella con más eficacia es preciso primero que el sistema funcione bien. Que todas las piezas estén en su sitio y afinen el mecanismo. Es necesaria también una cultura pública en favor de la transparencia y constante exigencia de regeneración democrática. Y por último, lo que realmente es el inicio de todo, un compromiso activo y personal contra el fraude y el engaño. Una apuesta individual que siempre ha fracasado cuando se habla de corrupción pero que es imprescindible para evitarla. Ese valor cívico que significa hacer lo que debes. Pagar los impuestos que tocan y no burlar el IVA en los arreglos en casa, aceptar que tu hijo tiene las notas que se merece y no matricularlo en un colegio para que se las inflen, actuar correctamente independientemente de lo que hagan u opinen los demás. Si se fortalece desde la educación básica primero, si se aprende en casa y, como aporta el filósofo Javier Gomá, el deber de ejemplaridad al que podemos aspirar llega hasta la conversación pública, habremos contribuido a endurecer esa cultura cívica contra la corrupción. Y en paralelo a esos esfuerzos individuales emerge la hercúlea tarea de hacer que la estructura funcione y que el estado de derecho encuentre las herramientas para actuar contra el delito si ha llegado tarde para prevenirlo. 

España no ha desarrollado todavía la Estrategia Nacional Anticorrupción prevista en la ley 2/2023. La Comisión Europea y el Banco Mundial advierten de que, en el ámbito institucional, España aún tiene camino por recorrer. El último índice sobre percepción de la corrupción publicado este año por la ONG Transparencia Internacional coloca a España por debajo de la mitad de la tabla entre los países de la Unión Europea. Ocupa el puesto 16 de 27, siendo el 1 el que tiene una percepción más baja y el 27 la más alta. Por quinta edición consecutiva aumenta.

Esta organización apunta varias deficiencias que harían bien el Gobierno, el Congreso y las administraciones implicadas en tomarse en serio. Está pendiente la transposición de 87 directivas europeas, algunas de ellas fuera de plazo. España no ha desarrollado todavía la Estrategia Nacional Anticorrupción prevista en la ley 2/2023. Se encuentra todavía en el aire la reforma de la normativa acerca de grupos de interés y un registro central de lobbies. Únicamente cuatro comunidades y dos ciudades cuentan con agencias antifraude operativas y seis autonomías todavía no han desarrollado sus consejos de la transparencia. La falta de recursos impide al sistema judicial la agilidad necesaria en el enjuiciamiento de macrocausas y el código penal necesita cambios para adaptarse mejor a estos delitos. Y finalmente, señala Transparencia Internacional, los mecanismos de rendición de cuentas son insuficientes.

Ser consciente de la enorme quiebra que genera en la sociedad la corrupción exige asumir, primero, las responsabilidades políticas que tocan, contribuir a una cultura institucional y colectiva que destierre estos comportamientos y aplicar la lista de reformas pendientes. Y demostrar que no hay brecha entre lo que se dice y se hace. No es poco. De otra manera ¿cómo se puede pedir a los ciudadanos que confíen en sus representantes?








[ARCHIVO DEL BLOG] VIVIR ILUSIONADOS. PUBLICADO EL 18/09/2017













El comportamiento de don Quijote recuerda al de los niños en sus juegos, dice el escritor Gustavo Martín Garzo. Tampoco él quiso elegir entre la justicia y el amor; deseaba las dos cosas. Y de haber contemplado las filas de refugiados, habría arremetido contra los guardianes de las fronteras. Ahora que han concluido los actos que conmemoraron el cuarto centenario de la publicación de la segunda parte de El Quijote, comienza diciendo, puede que no esté de más preguntarse, ya en silencio de la lectura, por el misterioso encanto de un libro que no ha dejado de maravillar al mundo desde que se publicó. Hace unos meses, en un artículo publicado en El País, Francisco Rico se preguntaba por la razón de ese éxito sin desfallecimiento. Un éxito al que no sólo han contribuido sus lectores, puede que hoy más escasos que nunca, sino las gentes de toda condición, ya que sus personajes han abandonado las páginas del libro en que nacieron para aparecer en el mundo real y así, las carreteras están llenas de mesones con sus siluetas, sus figuras se han reproducido en mil lugares, se han hecho sobre ellos películas y series de televisión y no hay escolar que no conozca la historia del caballero que perdió la cabeza por leer libros de caballerías y que decidió irse por el mundo para emular las hazañas de los caballeros que admiraba.
Francisco Rico afirma que, más allá de su poderoso sentido simbólico, la razón de ese éxito radica en que El Quijote es una obra divertida, sin aparentes complicaciones, que entretiene y da felicidad a quien la lea. Y ciertamente el comportamiento de don Quijote recuerda mucho al de los niños en sus juegos. Torrente Ballester, en su libro El Quijote como juego, abunda en esta tesis al afirmar que lo que hace Alonso Quijano cuando sale al mundo vestido de caballero andante es ponerse a jugar con las cosas. Y así, por ejemplo, cuando dice que los molinos son gigantes no es tanto que confunda a éstos, los gigantes, con aquellos, los molinos, como que juega a que es así, como haría cualquier niño cuando afirma que una silla es su caballo. Y jugar para los niños no es otra cosa que dar cuenta en el mundo de la vida de sus deseos, llevar su verdad a la vida real.
Las extravagancias que tanto abundan en este divertido y hondo libro tienen que ver con la incapacidad de don Quijote, y en esto también se parece a los niños, para aceptar una vida no marcada por lo excepcional. En la mística iraní se piensa que el nacimiento de cada hombre está presidido por un ángel llamado Daena, que tiene la forma de una niña bellísima. El rostro de ese ángel no permanece inalterable a lo largo de la vida sino que se va transformando imperceptiblemente con cada uno de nuestros gestos, palabras o pensamientos. Al final de la vida, cuando nos encontramos por fin con él, se ha transformado en un ser bellísimo o en una criatura monstruosa según han sido nuestros actos. En El Quijote es Dulcinea quien representa a ese ángel secreto y es a ella a quien nuestro caballero dedica sus aventuras, pues un caballero no es nada sin una dama a quien amar. Llevar a la realidad la vida de sus sueños más secretos, tal es la búsqueda esencial de los caballeros enamorados.
Nos dan a elegir entre la justicia y el amor, escribe Elías Canetti. Yo no quiero, yo quiero las dos cosas. Es justo eso lo que hace don Quijote. Por eso libera a los galeotes, da la razón a la pastora Marcela, defiende a un pobre criado de la brutalidad de su dueño y devuelve con sus palabras la dignidad a venteros, prostitutas y pastores. Y no me cabe duda de que de haber contemplado este invierno las filas de refugiados sirios bajo la nieve, don Quijote habría arremetido sin dudarlo contra los guardianes de las fronteras de Europa, porque ¿acaso la ley que se ha invocado como justificación de esas fronteras es algo sin el amor que permite ver en el desamparo de tantos una muestra más de nuestra propia humanidad herida? El corazón de una sociedad es la ley, dijo Roberto Rossellini, el de una comunidad es el amor.
En uno de sus breves apólogos, Kafka nos habla de un hombre que manda a sus criados que dispongan su caballo para su salida inmediata. Cuando éstos, extrañados por sus prisas, le preguntan que adónde va, él les contesta que eso qué importa. Salir de aquí, esa es mi meta, exclama. También a don Quijote le mueve el mismo deseo de escapar, de abandonar cuanto antes la triste casa donde pasa sus días para vivir sus aventuras. Porque ¿qué es la aventura sino el deseo de tener un corazón? Todos los personajes que lo intentan deben pasar por pruebas dolorosas y noches oscuras. Tener un corazón nos hace enfermar porque el corazón es el lugar del extrañamiento, de la apertura hacia lo Otro. Alonso Quijano ha perdido el suyo, y malvive aburrido en su pobre hacienda hasta que vuelve a escuchar sus latidos en las páginas de los libros de caballerías. Leer es apostar por los latidos de ese corazón hipotecado, entrar en el mundo de la ilusión.
En su libro Breve tratado de la ilusión, Julián Marías nos recuerda que la palabra ilusión procede del verbo latino illudere, que significa jugar. Aparece en todas las lenguas románicas con un significado negativo relacionado con la ficción y el engaño. Lo ilusorio es lo que no existe en la realidad; el ilusionista es un vendedor de humo; el iluso, alguien que tiene esperanzas infundadas. Pero esta palabra ha adquirido en nuestro idioma un valor muy diferente. Ese cambio, continua diciéndonos Julián Marías, es parecido a lo que sucedió con la palabra sueño. Cuando Calderón afirma que la vida no es más que sueño, lo que quiere decirnos es que no es verdadera realidad. “Pero en el siglo XVII se opera en Europa, en los filósofos y en los poetas, el descubrimiento del sentido positivo del sueño y la ficción, no como opuestos a la realidad, sino como formas de realidad, y precisamente aquellas que reflejan la condición de hombre”. Tener ilusiones, para nosotros, no será ya refugiarse en quimeras, sino vivir queriendo otras cosas. La ilusión tiene que ver con lo que Marías llama la condición indigente o menesterosa del ser humano; es decir, con el hecho de que nuestra vida sea un proceso lleno de necesidades que tenemos que satisfacer. Y la ilusión es la expectativa de que lo podemos conseguir. Vivir en mundo sin cosas, como les pasa a los niños, esa es la búsqueda de la ilusión.
Ese vivir ilusionado es el que encarna don Quijote, y lo que tanto necesitamos nosotros. Harold Bloom dice que leemos movidos por una necesidad de belleza, de verdad y de discernimiento. Es decir, buscando el esplendor estético, la fuerza intelectual y la sabiduría. Añadiría un cuarto motivo: buscando un poco de locura, pues ¿qué es la vida sin locura? Hacer posible lo que no lo parece, restablecer el reino de la posibilidad, es lo que entiendo por locura. Lo que más sorprende de don Quijote es su candor, su maravillosa disponibilidad, pero también que, a pesar de los líos en que se mete, raras veces pierda la cabeza. Tal es la paradoja de las bellas historias, que cuanto más maravillosas y locas son más discretos y razonables vuelven a quienes las escuchan. Esta alianza entre fantasía y razón es la que da al libro de Cervantes su encanto imperecedero. Goya lo explicó en su famosa glosa al Capricho 43, El sueño de la razón: “La fantasía, abandonada de la razón, produce monstruos imposibles: unida con ella, es madre de las artes y origen de sus maravillas”. Rindamos pleitesía una vez más al valeroso Caballero de la Fantasía, concluye diciendo Martín Garzo. Y ahora, como decía Sócrates, Ιωμεν: nos vamos. Sean felices, por favor, a pesar de todo. Tamaragua, amigos.  HArendt




















EL POEMA DE CADA DÍA. HOY, HONDA ES LA HERIDA, DEL POETA ESPAÑOL EUGENIO DE NORA

 






HONDA ES LA HERIDA



Honda es la herida del amor al verte
en mis ojos mortales reflejada;
pero la daga más apasionada, 
la hunde el recuerdo, España: poseerte

es mirarte en el alma, hecha ya suerte
entrañada y total frente a la nada;
pues en ti está mi vida sustentada,
y en ti mi sangre ha de vencer la muerte.

En el recuerdo y en el pensamiento
cumpliendo voy mi vida y tu memoria.
¡Roca inmortal, límite al mar y al viento:

hecha mi sangre verbo de tu gloria,
arrástreme tu cauce violento
hasta fundir mi sino con tu historia.





EUGENIO DE NORA (1923-2018)
poeta español