martes, 15 de octubre de 2024

De las viñetas de hoy martes, 15 de octubre de 2024

 





























lunes, 14 de octubre de 2024

De las entradas del blog de hoy lunes, 14 de octubre de 2024. 118 aniversario del nacimiento de Hannah Arendt

 







Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz lunes, 14 de octubre de 2024. Los cafés son el rasgo definitorio del continente, se dice en la primera de las entradas del blog de hoy: si trazamos el mapa de los cafés, tendremos uno de los indicadores esenciales de la idea de Europa. Sobre corrupción, nacionalismo, populismo, va la segunda de ellas, un archivo del blog de abril de 2016. El poema de hoy, en la tercera, de una poetisa canaria, comienza con estos versos: Hay una pequeña parte de ti / que no consigo olvidar. Y la cuarta, como siempre, son las viñetas de humor del día. Espero que todas ellas les resulten de  interés. Y ahora, como decía Sócrates, nos vamos. Nos vemos de nuevo mañana si la diosa Fortuna lo permite. Sean felices, por favor, aun contra todo pronóstico. Tamaragua, amigos míos. HArendt








De la Europa próxima

 






Cuando viajo por Europa siempre pienso en el crítico francés George Steiner, quien afirmó que los cafés son el rasgo definitorio del continente, comenta en La Vanguardia [Europa próxima, 07/10/2024] la economista Mar Jiménez. “La idea de Europa está compuesta de cafés. Se extienden desde el café favorito de Pessoa en Lisboa hasta los cafés de Odesa”, dijo en el 2004 en el Nexus Instituut. “Si trazamos el mapa de los cafés, tendremos uno de los indicadores esenciales de la idea de Europa. El café es un lugar para la cita y la conspiración, para el debate intelectual y para el cotilleo, para el flâneur y para el poeta”. Piensen en las calles de cualquier ciudad europea, sea París, Bolonia o Kassel. Imaginen las terrazas donde se juntan los que hacen negocios, los que quieren estar a solas para leer o escribir. Son imágenes que no verán en ciudades americanas o asiáticas. Estos cafés son Europa, como lo son sus ciudades. Porque es en las ciudades donde nace la identidad europea. Si bien el proyecto europeo se empezó desde arriba con la declaración de Schuman, ha sido desde la proximidad donde se ha consolidado.

El alcalde Pasqual Maragall, al que las ciudades tanto le deben por su alianza con Jacques Delors para impulsar el reconocimiento de la “Europa próxima”, hizo suya aquella cita del Coriolano de Shakespeare: “What’s the city but the people?”. “La ciudad es la gente”, repetía Maragall. Por lo que ante la pregunta: ¿Qué es Europa?, deberíamos responder que Europa son sus ciudades, sus cafés y sus gentes. Las grandes capitales con sus millones de habitantes, pero también los pequeños núcleos urbanos cuyos vecinos se sienten abandonados por sus gobiernos y Bruselas.

El mandato europeo que empieza debe servir para renovar el proyecto común ante las amenazas que se ciernen sobre el continente: las guerras, la extrema derecha, el alto coste de la vida. Los ciudadanos deben percibir de forma real cuán necesaria es Europa para hacer frente a sus necesidades más inmediatas. La primera de ellas, el acceso a la vivienda. Pero para conseguirlo, el nuevo Ejecutivo de Ursula von der Leyen deberá pivotar sobre las ciudades como nunca. Steiner decía que “mientras haya cafés, la ‘idea de Europa’ tendrá contenido”. Podemos afirmar que mientras el principio de subsidiariedad guíe las políticas de la Comisión, el proyecto europeo estará a salvo. Dicho de otro modo: Europa será próxima, o no será. Mar Jiménez es economista.











[ARCHIVO DEL BLOG] Corrupción, nacionalismo, populismo. (05/04/2016)










Creo que fue en el prólogo de su "Crítica a la Filosofía del Derecho" de G.W.F. Hegel donde Karl Marx deslizó una frase que hizo fortuna en la que acusaba a la religión de ser "el opio del pueblo". Descreído total, no tengo nada en contra de las religiones mientras no se entrometan en la sociedad política, es decir, el Estado, ni en sus funciones. Pero a estas alturas del siglo XXI no creo que entre los peligros que acechan a la democracia española haya que contabilizar a las religiones ni las iglesias, para algunos, opiáceos que entontecen y manipulan a los pueblos. Pienso que el peligro más grave que nos acecha, los cánceres que corroen esta época convulsa de la historia de España que nos ha tocado vivir son la corrupción político-empresarial generalizada, los nacionalismos identitarios y el populismo. 
Si me permiten un símil, yo diría sobre el primero de esos cánceres, la corrupción político-empresarial, que es el más grave ahora mismo, ya en plena metástasis. Mi amiga Elvira Lindo, escritora con la que converso todos los domingos a través de su blog del diario El País, escribe hoy en el mismo un durísimo alegato contra la corrupción, que presta voz a lo que muchos miles de españoles a los que nadie escucha piensan sobre ello. Se titula "Los verdaderos antisistema" y comienza con un párrafo que deja poco lugar para la esperanza y sí para el cabreo. No aprenden nada, dice al comienzo de su artículo, y de ese su no aprender vamos a salir perdiendo todos. [...] No aprenden, continúa diciendo, piden perdón y pretenden que eso toque alguna fibra sensible, pero el corazón de quienes les escuchan ya está completamente endurecido. Perdón ¿y qué, ¿tres padrenuestros? Esto no es una escuela, ni un confesionario, dice, esto es un país de ciudadanos que de la indignación pasaron esta semana al temor, al temor al futuro, que pinta negro. No dejen de leerlo, por favor. 
Con el segundo cáncer de la política española, el nacionalismo identitario, tendremos que aprender, como dijo el filósofo José Ortega Gasset, a convivir. Con voluntad política puede llegar a sanar, pero hacen falta reformas profundas para las que, desgraciadamente, no parece existir aun el acuerdo suficiente. También Elvira Lindo escribió hace un tiempo sobre él en otro artículo titulado "Identidad" en el que acusaba a los furiosos defensores del mismo de sostener que sólo aquellos que aman a su país más que a sí mismos pueden opinar sobre estos asuntos, y que los demás, los que no tenemos esa pulsión romántica por el nacionalismo que confunde la nación con la identidad racial, la lingüística o la patria idealizada, estamos deslegitimados para opinar. ¿No es eso, en esencia, lo que defienden los nacionalismos identitarios? ¿Decidir ellos, su grupo (la parte), por su cuenta como si el resto de los ciudadanos (el todo) no contáramos para nada en un asunto que a todos nos concierne por igual? Su artículo hacía referencia a unas declaraciones del por aquel entonces presidente del gobierno de la comunidad autónoma vasca, Juan José Ibarretxe, que decía lamentarse del terrible daño que hacían los terroristas de ETA con cada acto criminal a aquellos que deseaban profundizar en la identidad vasca. ¿Quería decir Ibarretxe, que para él, el asunto principal era la identidad [vasca, catalana, canaria, andaluza, gallega o española; sí, española también] y el muerto era lo anecdótico...? ¿No eso al fin y al cabo lo que defienden todos los nacionalismos identitarios, dicho sea de paso, con los mismos o similares argumentos?
Otro artículo del profesor e historiador Gabriel Tortella de por aquellas mismas fechas, titulado "El 2 de mayo y la nación", analizaba el proceso de formación del nacionalismo español a partir de las efemérides de la Guerra de Independencia, cuyo bicentenario se celebraba por entonces. Comparto la opinión del profesor Tortella de que una nación debería ser algo convencional cuya existencia obedeciera a consideraciones racionales. No sé si con ello estaba aludiendo al famoso "patriotismo constitucional" del que hablaba el también profesor Philip Pettit, tomado en préstamo del concepto de "republicanismo cívico" que este último defiende, pero me gustaría pensar que sí. Decía el profesor Tortellá en el artículo citado que para los revolucionarios americanos de 1776 y los franceses de 1789, el concepto "nación" no tenía connotaciones identitarias y mucho menos territoriales. "Nación", para ellos, significaba lo que hoy identificamos como "democracia, pueblo o ciudadanía". Exactamente igual que norteamericanos y franceses pensaban los españoles que redactaron y aprobaron en 1812 la Constitución de Cádiz al proclamar en su artículo primero que la nación española era "la reunión de los españoles de ambos hemisferios". Con ello, los por vez primera ciudadanos, que no ya súbditos, de la nación española la hacían entrar por la puerta grande en la modernidad y la convertían en sujeto de la Historia. Luego vendrían tiempos peores, pero esa es otra historia. 
El tercer cáncer que nos corroe, el más reciente, el menos extendido aun pero peligroso por la virulencia incontrolable que puede llegar a alcanzar es el populismo. Sobre él escribe también en estos días en Revista de Libros el abogado y escritor José María Ruiz Soroa un extenso y documentado artículo, que lleva el título de "Un panfleto y una sospecha", en el que hace la reseña del libro del profesor de ciencias políticas de la Universidad Complutense de Madrid y principal ideólogo del grupo político Podemos, Juan Carlos Monedero, titulado "Curso urgente de política para gente decente". La reseña de Ruiz Soroa a mí me ha parecido el más lúcido análisis político realizado hasta la fecha sobre el fenómeno de Podemos, sus realidades, sus carencias, sus propuestas y sus incongruencias, que de todo hay en ese auténtico "atrapalotodo" que es Podemos. Como esta entrada me está quedando mucho más extensa de lo previsto inicialmente, háganme excusa de resumírselo y léanlo, por favor. Merece la pena.
Sobre Podemos escribía también hace unos días en su blog el también catedrático de ciencias políticas en la UNED, Ramón Cotarelo, admirador respetuoso y crítico de Podemos, comparando su fórmulas organizativas, al más puro estilo marxista-leninista, sus famosos "círculos", con los soviets rusos de 1917, en los que, al igual que estos, se discute de "todo", pero "todo" se decide en y desde la dirección del movimiento. Por cierto, y concluyo, el mejor estudio de la diferencia entre un "movimiento" político y un "partido" político, lo pueden encontrar en el archifamoso libro de la teórica política estadounidense, de origen judeo-alemán, Hannah Arendt, titulado "Los orígenes del totalitarismo".  ¡Y líbreme Dios de insinuar la más mínima tendencia totalitaria en Podemos! Eso se lo dejo a sus votantes... Sean felices por favor. Y ahora, como también decía Sócrates, "Ιωμεν": nos vamos. Tamaragua, amigos. HArendt












El poema de cada día. Hoy, Una pequeña parte de ti, de Patricia Benito (1978)

 






UNA PEQUEÑA PARTE DE TI


Hay una pequeña parte de ti
que no consigo olvidar.
Una que no conoce nadie,
que apenas muestras:
tu yo en calma.

Descubres una verdad
que navega a mi lado,
que no es más real
que la que tienes en otro lugar,
pero sí más libre.

A veces sueño solo con eso,
con volver a despojarnos de los pesos,
abrirnos, respirar,
leernos la mente,
dejar el mundo atrás.


Patricia Benito (1978)

Poetisa española










De las viñetas de humor de hoy lunes, 14 de octubre de 2024

 






















domingo, 13 de octubre de 2024

De las entradas del blog de hoy domingo, 13 de octubre de 2024

 









Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz domingo, 13 de octubre de 2024. Esto no es una crisis de realidad: Lo decimos mucho, pero no creo que eso pueda ser cierto; me parece que, al decirlo, estamos confundiendo la realidad con la verdad, o, peor todavía, uniéndolas como si fueran dos apéndices de la misma cosa cuando, de hecho, son cosas muy distintas, se dice en la primera de las entradas del blog de hoy domingo. La segunda es un archivo del blog de octubre de 2008 en el que se analizaba una radiografía de la universidad española; y los resultados no eran buenos. ¿Hemos mejorado desde entonces? En la tercera de ellas el poema del día, de Ángela Figuera Aymerich, comienza con este verso: A tiros nos dijeron cruz y raya. Y la cuarta, como siempre, son las viñetas de humor del día. Espero que todas ellas les resulten de  interés. Y ahora, como decía Sócrates, nos vamos. Nos vemos de nuevo mañana si la diosa Fortuna lo permite. Sean felices, por favor, aun contra todo pronóstico. Tamaragua, amigos míos. HArendt









De la realidad y la verdad

 










Esto no es una crisis de realidad. Lo decimos mucho, pero no creo que eso pueda ser cierto. Me parece que, al decirlo, estamos confundiendo la realidad con la verdad. O, peor todavía, uniéndolas como si fueran dos apéndices de la misma cosa cuando, de hecho, son cosas muy distintas. La realidad es literal y existe sin nosotros. La verdad es un producto de nuestra imaginación. Todo lo anterior lo dice en El País [Esto no es una crisis de realidad,07/10/2024] la escritora Marta Peirano.

La realidad no puede estar en crisis porque es inmutable, incontestable y, a menudo, incomprensible. Como decía Philip K. Dick, es aquello que sigue existiendo y no desaparece incluso cuando dejas de creer en ello. Existe independientemente de nuestra capacidad de comprenderla, describirla o asimilarla, lo que queda demostrado en la persistencia de nuestros errores de cálculo, entendimiento e interpretación a lo largo de la historia.

Giordano Bruno no muere porque el universo sea finito y su centro sea la Tierra. Ignaz Semmelweis no acaba en el manicomio porque los microbios no existen. Sus lamentables destinos no tiene nada que ver con la realidad. Tienen que ver con que su verdad en ese momento no es compatible con la verdad de la comunidad de la que dependen. La verdad no es un hecho sino un acuerdo colectivo. No existe fuera de nuestra cabeza, sino que solo tiene sentido en relación con los demás.

kLa verdad no es real. Es una construcción cognitiva, un subproducto de la interpretación que depende del lenguaje y de los sistemas simbólicos que usamos para ponernos de acuerdo. Por ejemplo, es verdad que dos más dos son cuatro, pero solo dentro de un sistema que hemos inventado para mantener un registro del grano, controlar a los esclavos e invocar objetos en la imaginación. Pero hay sistemas lógicos donde dos más dos no siempre es igual a cuatro, y la aritmética no siempre es la herramienta adecuada para describir la realidad. Hay culturas donde no existen los números. Los aborígenes australianos no saben contar. La verdad es más profunda y trascendente que los hechos, porque tiene que ver con los valores. Por eso decimos que la ficción es una mentira que cuenta la verdad. Por eso dice Keats que la verdad es belleza y la belleza, verdad.

Y por eso no es la realidad lo que está en crisis, sino el acuerdo. El contrato social. El diccionario que establece los significados de las cosas, el manual que determina qué es cada cosa y qué lugar ocupa en la jerarquía cotidiana de la comunidad. Y la culpa de esa crisis no es de la propaganda ni la desinformación. Es la disonancia cognitiva de seguir hablando de valores democráticos frente a la realidad del capitalismo, el expolio y la desigualdad.

No tenemos los mismos derechos y oportunidades. Estudiar no garantiza un trabajo, y trabajar no garantiza un salario. El salario no garantiza una vivienda. Pagar impuestos no garantiza el acceso a los servicios básicos. Cumplir con las responsabilidades no garantiza tener derechos, y tenerlos significa cosas distintas cada día. No somos todos iguales ante la ley.

Nadie espera que el poder se haga responsable de nada. Las instituciones no operan de forma abierta y accesible. Los líderes y funcionarios públicos no rinden cuentas a la comunidad. Esta disonancia cognitiva es el tumor que socava nuestras bases, afectando nuestra integridad y nuestro futuro. El miedo podría hacernos fuertes, pero no tenemos miedo, sino una angustia de futuro que fomenta la competencia y la división ciudadana. Estamos enfermos de nihilismo, injusticia y confusión.  Marta Peirano es escritora.












Radiografía de la Universidad española. [Archivo del blog, 16/10/2008]










Son más de seiscientas páginas... No lo he leído todavía, pero si lo he ojeado por encima y me parece muy interesante. Se trata del Informe bianual sobre el estado de la universidad pública española realizado por la Conferencia de Rectores (CRUE). Aparte del comentario de Agencia que acompaña a la noticia de su publicación en El País del pasado día 13 y del informe de presentación del presidente de la CRUE y del resumen ejecutivo del mismo, me gustaría traer a colación un artículo del catedrático emérito de Sociología de la Universidad de Berlín, Ignacio Sotelo, del que ya he hecho mención en este blog. Se titula "La universidad en la encrucijada", publicado en la Revista Claves de Razón Práctica núm. 181, y es un resumen ampliado de la Conferencia inagural de las XXXI Jornadas de Consejos Sociales de las universidades públicas españolas, celebradas en Córdoba el pasado mes de noviembre, que terminaba con las siguientes palabras: "Una observación final: mejorar la Universidad no es sólo, ni principalmente, una cuestión de dinero, como la comunidad académica repite sin parar. Cierto que siempre se necesita mucho más dinero que del que se dispone, pero lo decisivo es saber en qué hay que emplearlo, como ha puesto de relieve el que no haya correspondencia entre el que se recibe y la calidad que se ofrece. Sin dinero no hay investigación que valga, pero sólo con dinero tampoco. Poco se consigue sin verdaderas "comunidades científicas"; y el que apenas existan en España queda de manifiesto en que no sólo nadie se prestigia, sino mucho peor, nadie se desprestigia por lo que publica. Cierto que ha aumentado la presión para publicar: el famoso profesor ágrafo pertenece al pasado; pero sigue importando más el número de publicaciones, o las revistas en que se hayan publicado, que la calidad, cuestión que sólo pueden juzgar los que trabajen en un mismo campo, integrados en una "comunidad científica", que lamentablemente poco cuenta en la carrera universitaria". No creo que quepa mejor análisis. Sean felices. HArendt











Del poema de cada día. Hoy, Libertad, de Ángela Figuera Aymerich (1902-1984)

 






LIBERTAD


A tiros nos dijeron cruz y raya.
En cruz estamos. Raya. Tachadura.
Borrón y cárcel nueva. Punto en boca.
Si observas la conducta conveniente,
podrás decir palabras permitidas:
invierno, luz, hispanidad, sombrero.
(Si se te cae la lengua de vergüenza,
te cuelgas un cartel que diga “mudo”,
tiendes la mano y juntas calderilla.)
Si calzas los zapatos según norma,
también podrás cruzar a la otra acera
buscando el sol o un techo que te abrigue.
Pagando tus impuestos puntualmente,
podrás ir al taller o a la oficina,
quemarte las pestañas y las uñas,
partirte el pecho y alcanzar la gloria.
También tendrás honestas diversiones.
El paso de un entierro, una película
de las debidamente autorizadas,
fútbol del bueno, un vaso de cerveza,
bonitas emisiones en la radio
y misa por la tarde los domingos.
Pero no pienses libertad, no digas,
no escribas libertad, nunca consientas
que se te asome al blanco de los ojos,
ni exhale su olorcillo por tus ropas,
ni se te prenda a un rizo del cabello.
Y, sobre todo, amigo, al acostarte,
no escondas libertad bajo tu almohada
por ver si sueñas con mejores días.
No sea que una noche te incorpores
sonambulando libertad, y olvides,
y salgas a gritarla por las calles,
descerrajando puertas y ventanas,
matando a los serenos y los gatos,
rompiendo los faroles y las fuentes,
y el sueño de los justos, porque entonces,
punto final, hermano, y Dios te ayude.


Ángela Figuera (1902-1984)

Poetisa española














De las viñetas de humor de hoy domingo, 13 de octubre de 2024