sábado, 9 de mayo de 2026

AGURRA NIRE ESPAINIAR HERRIALDEKO HIZKUNTZETAN, GAUR, LARUNBATA, 2026KO MAIATZAREN 9A, EUSKARAZ

 








Kaixo, egun on berriro guztioi, eta larunbat zoriontsua. Gaur urtebete bete da emaztea eta biok etxeko eskaileretatik erori ginenetik. Ondorioz: bederatzi puntu behar izan zituen buruan, eta nik, antza denez, ez dut inolako kalterik jasan, azken urtean eskailerak jaitsi ezin izan ditudala izan ezik, izutu gabe. Ordutik ez dut autobusik hartu, ez naiz etxetik irteten mediku-kontsultak edo Trianan astero egiten dudan paseoa izan ezik, beti emaztearekin eta makila batekin lagunduta, eta ez naiz MLrekin, nire txakur-bilobarekin, goizaldeko lehen orduetan paseatzera joan, lehen nire plazer handienetako bat zena. Urtebete geroago, proba mediko ugari egin ondoren, neurologoek ondo nagoela esan didate. Ondo da, mila esker, baina berdin jarraitzen dut. Barkatu desbideratzea. Gaur Europako Eguna ere bada: nire amestutako eta desiratzen nuen aberria; sinesten dudan bakarra, sinesteko modukoa dela uste dudan bakarra, eta onena opa diodana. Baina goazen gaurko blogeko sarreretara. Lehenengoa, eguneko gaiari buruzkoa, Estefanía Molina analista politikoak idatzi du eta Leonor printzesari eta Espainiako monarkiari buruzkoa da, Espainiako herriaren gehiengoaren konfiantza merezi duten erakunde politiko gutxietako bat. Bigarrena 2008ko maiatzeko artxibatutako blogeko sarrera bat da, non Harendtek Europa Egunaren esanahia eztabaidatzen zuen. Eguneko poema, hirugarren sarreran, Denise Levertov poeta britainiar-estatubatuarrarena da; "Nolakoak ziren?" izenburua du eta gerraren izugarrikerien aurkako poema sorta baten urratsei jarraitzen die. Laugarrena, beti bezala, eguneko komiki umoretsua da. Gaurko afalosteko kafe-atsedenaldia José Andrés Rojo idazle eta historialariarena da, eta duela gutxi hil den Soledad Gallego-Díaz kazetariarekiko omenaldi hunkigarria da. Arratsaldeko bigarren kafea, Berna González Habour kazetari eta idazleak hartua, Kanariar Uharteetako Autonomia Erkidegoko agintariek Hantavirus infekzioa duen itsasontzia uharteetara iristearekiko duten jarrera lotsagarriari buruzkoa da, eta horrek, niri, kanariar, espainiar eta europar herritar gisa, ondoeza eta lotsa sentimendu jasanezina eragiten dit.   Gaurko hiru "Udazkeneko Arratsaldetik" artikuluetatik lehenengoa Robert Reich irakaslearena da eta Amerikako Alderdi Demokratako kideen belaunaldi berriari buruzkoa da, zeinek bere lidergo finkatu eta konplazientea astintzen ari diren. Bigarrena, Nobel saridun ekonomialari Paul Krugmanena da eta Amerikako demokrazia delikatua usteltzen ari diren super-aberatsei buruzkoa da. Eta hirugarren eta azken artikulua William Deresiewicz saiakeragile eta literatura-kritikari estatubatuarrak idatzi du, zeinak, literalki, Amerikako unibertsitateko ikasle gehienak erabat analfabetoak direla dioen. Espero dut interesgarriak izatea. Tamaragua, lagunok. Bihar arte, Zorte Andereak nahi badu. Zoriontsu izan zaitezte, otoitz egiten dizuet: merezi duzue, denok merezi dugu. Musuak. Maite zaituztet. HArendt












ENTRADA NÚM. 10468

DEL ASUNTO DEL DÍA. LA POLITÓLOGA LEONOR COMO SÍNTOMA, POR ESTEFANÍA MOLINA. 9 DE MAYO DE 2026

 






Para una generación entera, el fundador de Podemos, Pablo Iglesias, fue quien popularizó el oficio de politólogo: eran aquellos años posteriores a que nuestro país protestara, desde abajo, de la mano de los indignados. Para otra generación, en cambio, será la princesa de Asturias, Leonor de Borbón, quien simbolice el estudio de la ciencia política: una joven que ha pasado tres años aprendiendo en una institución jerárquica como son las Fuerzas Armadas a servir a los ciudadanos. La metáfora describe bien la evolución de España en estos 12 años. Hoy son las instituciones tradicionales del Estado las que parecen tener más capacidad de transmitir confianza, mientras que aquel populismo de las plazas ha mutado en cierta desafección democrática.

El 15-M fue un momento de poner patas arriba el sistema, de impugnarlo: en pocos años, surgieron nuevos partidos que hablaban de regeneración, de la necesidad de transparencia en las instituciones y de que el pueblo fuese escuchado más veces que cada cuatro años en las urnas. Tanto es así, que, entre 2014 y 2015, el bipartidismo saltó por los aires, fruto de la sensación de que la política consistía simplemente en cambiar el poder de manos. Sin embargo, ni una década han tardado en irse al traste aquellos anhelos fundacionales. Hoy, vuelve a notarse sutilmente en el ambiente cierta decepción o nihilismo entre una parte de la juventud actual ante unas instituciones incapaces de solucionar problemas tan existenciales como el acceso a la vivienda o los bajos salarios. Quizás haya más espectáculo televisivo o en las redes sociales, pero no ha habido más luz y taquígrafos sobre nuestros representantes: el PP y el PSOE vuelven a pasear sus casos de presunta corrupción por los juzgados. El cuestionamiento profundo del sistema no siempre ha conseguido perfeccionar las virtudes morales de nuestros gobernantes.

Parte del auge reaccionario que vive hoy nuestro país tiene mucho que ver con la desilusión, porque una vez hubo idealismo y esperanza. La propia heredera Leonor acudirá al aula con algunos compañeros cuya generación, según las encuestas, está insatisfecha con la democracia. Si en 2011, los jóvenes protestaban porque jamás serían propietarios de su casa, hoy lo hacen por no poder alquilar una habitación en el piso de un tercero. Vuelve a cundir la impresión, incluso, de que un cambio de Gobierno tampoco solucionará algunos males estructurales; de ahí el voto antisistema de algunos de sus coetáneos. Recuerda mucho a lo que pensaban aquellos chicos que llenaron las plazas, pero esta vez la pulsión es distinta: ya no es simple indignación con el desempeño de la política, sino una desidia aún más acusada.

Allí donde las instituciones electivas son incapaces de escapar a la sensación de hartazgo, otro tipo de legitimidad se acaba abriendo hueco: la que emana de la estabilidad o eficacia del propio Estado. Es la UME rescatando a ciudadanos tras la dana; son los Reyes entrando en el funeral de Estado en Valencia y logrando, por un momento, que su auctoritas apaciguara los ánimos. Si en 2014 en España se creía que una república era una forma más democrática —o al menos así lo pensaban los independentistas y Podemos—, hoy una virtud de una Monarquía a la que buena parte de la ultraderecha cuestiona es sostener la Constitución de 1978. De Iglesias a la princesa de Asturias, quién sabe si algunas concepciones también han cambiado, y por lo bajo, algunos republicanos piensan que menos mal que la Jefatura del Estado no es otra institución más para ser politizada.

Pese a ello, el orden institucional no debería descansar solamente en aquellos cargos no electivos. Otro de los males que acecha a la generación con la que Leonor compartirá aula es el bombardeo sobre el supuesto desempeño de ciertos regímenes autoritarios. El deseo de una tecnocracia aparece en aquellas sociedades donde el individuo siente que la demagogia ha tomado el debate público con recetas ineficaces. Hoy sabemos, a diferencia de 2015, que más partidos no sirven para fiscalizar mejor a los gobernantes: el bipartidismo ha mutado en un sistema de bloques acríticos y estancos. Si el empobrecimiento de nuestra juventud se perpetúa, pronto habrá hasta quien implore que ese cuerpo de técnicos venga a rescatarnos de nosotros mismos, al precio que cueste garantizarlo.

La elección académica de Leonor podría entenderse, en medio de todo ese contexto, como una oda sutil a la comprensión del actual escenario político que, pese a lo polarizado que está, se sigue sustentando sobre un pilar de legitimidad democrática. Le tocará, como a su padre, hacer frente a un entorno altamente politizado donde otras disciplinas más regladas, como el derecho, parecen no resultar ya suficientes para explicar una nueva normalidad que se sale de los márgenes. Felipe VI ha tenido que gestionar episodios inéditos para la Corona, desde múltiples rondas de consultas para la investidura hasta el discurso del 3 de octubre de 2017 y otras tantas derivadas internacionales. La politóloga Leonor quizás sea otro síntoma de la complejidad de los tiempos que atraviesa España. Estefanía Molina es analista política. El País, 8 de mayo de 2026.



























DEL ARCHIVO DEL BLOG. 9 DE MAYO: DÍA DE EUROPA, POR HARENDT. PUBLICADO EL 9 DE MAYO DE 2008

 






Cuando en una agenda o en un calendario, junto a la fecha del 9 de mayo aparece la mención de "Día de Europa", quizá deberíamos preguntarnos que sucedió ese día y en qué año.

Muy pocos ciudadanos europeos saben que el 9 de mayo de 1950 nacía la Europa comunitaria, en un momento -es importante recordarlo- en el que la amenaza de una tercera guerra mundial se cernía sobre Europa.

En esa fecha, en París, se convocó a la prensa a las 6 de la tarde en el Salón del Reloj del Ministerio de Asuntos Exteriores, en el Quai d'Orsay, porque se iba a hacer pública una "comunicación de la mayor importancia". Las primeras líneas de la Declaración del 9 de mayo de 1950, redactada por Jean Monnet y comentada y leída ante la prensa por Robert Schuman, Ministro francés de Asuntos Exteriores, expresan claramente la ambiciosa magnitud de la propuesta.

"La paz mundial sólo puede salvaguardarse mediane esfuerzos creadores proporcionados a los peligros que la amenazan". "Con la puesta en común de las producciones de base y la creación de una Alta Autoridad cuyas decisiones vinculen a Francia, Alemania y los países que se adhieran a ella, esta propuesta establecerá los cimientos concretos de una federación europea indispensable para el mantenimiento de la paz".

Se proponía crear una institución europea supranacional encargada de administrar las materias primas que en aquella época eran la base de toda potencia militar: el carbón y el acero. Ahora bien, los países que iban a renunciar de esta forma a la propiedad estrictamente nacional de la "columna vertebral de la guerra" apenas acababan de salir de un espantoso conflicto bélico que había dejado tras de sí innumerables ruinas materiales y, sobre todo, morales: odios, rencores, prejuicios, etc.

Todo empezó ese día y, por eso, en la Cumbre de Milán de 1985 los Jefes de Estado y de gobierno decidieron celebrar el 9 de mayo como el "Día de Europa".

Todos los países que deciden democráticamenye adherirse a la Unión Europea adoptan los valores de paz y solidaridad que son la piedra angular de la construcción comunitaria.

Estos valores se hacen realidad a través del desarrollo económico y social y del equilibrio medioambiental y regional, únicos mecanismos capaces de garantizar un nivel de calidad de vida equitativo para todos los ciudadanos.

Europa, como conjunto de pueblos conscientes de pertenecer a una misma entidad y de tener culturas análogas o complementarias, existe desde hace siglos. Sin embargo, a falta de reglas o instituciones comunes, esta consciencia de ser una unidad fundamental nunca logró evitar los desastres. Incluso en nuestros días, algunos países que no forman parte de la Unión Europea siguen estando expuestos a espantosas tragedias.

Como cualquier obra humana de esta envergadura, la integración de Europa no puede conseguirse ni en un día ni en unas décadas. Hay todavía vacíos e imperfecciones evidentes. Es tan innovadora esta empresa esbozada nada más acabar la segunda guerra mundial! Las que en siglos pasados pudieran parecer tentativas de unión no eran en realidad sino el fruto de la victoria de unos sobre otros. Eran construcciones que no podían durar, porque los vencidos sólo tenían una única aspiración: recuperar su autonomía.

Ahora ambicionamos algo muy diferente: construir una Europa que respete la libertad y la identidad de cada uno de los pueblos que la integran, dirigida en común siguiendo el principio de "lo que puede hacerse mejor en común, debe hacerse así". Sólo la unión de los pueblos podrá garantizar a Europa el control de su destino y su proyección en el mundo entero.

La Unión Europea debe mantenerse a la escucha y al servicio de los ciudadanos y los ciudadanos, a la vez que conservan su especificidad, sus hábitos y costumbres y su idioma, deben sentirse "en casa" y poder circular con plena libertad por esta patria europea. 

Texto de la Declaración formulada por Robert Schuman, Ministro francés de Asuntos Exteriores, el 9 de mayo de 1950, y que dió origen a la creación de la Unión Europea:

“La paz mundial no puede salvaguardarse sin unos esfuerzos creadores equiparables a los peligros que la amenazan.

La contribución que una Europa organizada y viva puede aportar a la civilización es indispensable para el mantenimiento de unas relaciones pacíficas. Francia, defensora desde hace más de veinte años de una Europa unida, ha tenido siempre como objetivo esencial servir a la paz. Europa no se construyó y hubo la guerra.

Europa no se hará de una vez ni en una obra de conjunto: se hará gracias a realizaciones concretas, que creen en primer lugar una solidaridad de hecho. La agrupación de las naciones europeas exige que la oposición secular entre Francia y Alemania quede superada, por lo que la acción emprendida debe afectar en primer lugar a Francia y Alemania.

Con este fin, el Gobierno francés propone actuar de inmediato sobre un punto limitado, pero decisivo.

El Gobierno francés propone que se someta el conjunto de la producción franco-alemana de carbón y de acero a una Alta Autoridad común, en una organización abierta a los demás países de Europa.

La puesta en común de las producciones de carbón y de acero garantizará inmediatamente la creación de bases comunes de desarrollo económico, primera etapa de la federación europea, y cambiará el destino de esas regiones, que durante tanto tiempo se han dedicado a la fabricación de armas, de las que ellas mismas han sido las primeras víctimas.

La solidaridad de producción que así se cree pondrá de manifiesto que cualquier guerra entre Francia y Alemania no sólo resulta impensable, sino materialmente imposible. La creación de esa potente unidad de producción, abierta a todos los países que deseen participar en ella, proporcionará a todos los países a los que agrupe los elementos fundamentales de la producción industrial en las mismas condiciones y sentará los cimientos reales de su unificación económica.

Dicha producción se ofrecerá a todo el mundo sin distinción ni exclusión, para contribuir al aumento del nivel de vida y al progreso de las obras de paz. Europa podrá, con mayores medios, proseguir la realización de una de sus tareas esenciales: el desarrollo del continente africano. De este modo, se llevará a cabo la fusión de intereses indispensables para la creación de una comunidad económica y se introducirá el fermento de una comunidad más amplia y más profunda entre países que durante tanto tiempo se han enfrentado en divisiones sangrientas.

Mediante la puesta en común de las producciones básicas y la creación de una Alta Autoridad de nuevo cuño, cuyas decisiones obligarán a Francia, Alemania y los países que se adhieran, esta propuesta sentará las primeras bases concretas de una federación europea indispensable para la preservación de la paz.

Para proseguir la realización de tales objetivos, el Gobierno francés está dispuesto a iniciar negociaciones según las siguientes bases:

La misión encomendada a la Alta Autoridad común consistirá en garantizar, en el plazo más breve posible, la modernización de la producción y la mejora de su calidad; el suministro, en condiciones idénticas, del carbón y del acero en el mercado francés y en el mercado alemán, así como en los de los países adherentes; el desarrollo de la exportación común hacia los demás países; la equiparación y mejora de las condiciones de vida de los trabajadores de esas industrias.

Para alcanzar estos objetivos a partir de las dispares condiciones en que se encuentran actualmente las producciones de los países adherentes, deberán aplicarse con carácter transitorio determinadas disposiciones que establezcan la aplicación de un plan de producción y de inversiones, la creación de mecanismos de estabilidad de los precios y la creación de un fondo de reconversión que facilite la racionalización de la producción. La circulación del carbón y del acero entre los países adherentes quedará liberada inmediatamente de cualquier derecho de aduanas y no podrá verse afectada por tarifas de transporte diferenciales. Progresivamente se irán estableciendo las condiciones que garanticen espontáneamente una distribución más racional de la producción y el nivel de productividad más elevado.

La organización proyectada, al contrario que un cártel internacional tendente a la distribución y a la explotación de los mercados mediante prácticas restrictivas y el mantenimiento de grandes beneficios, garantizará la fusión de los mercados y la expansión de la producción.

Los principios y compromisos esenciales anteriormente expuestos serán objeto de un tratado firmado entre los Estados. Las negociaciones indispensables para precisar las normas de aplicación se llevarán a cabo con ayuda de un árbitro designado de común acuerdo, cuya misión consistirá en velar por que los acuerdos se ajusten a los principios y, en caso de desacuerdo insalvable, decidirá la solución que deba adoptarse.

La Alta Autoridad común, encargada del funcionamiento de todo el sistema, estará compuesta por personalidades independientes designadas sobre bases paritarias por los Gobiernos, quienes elegirán de común acuerdo un presidente. Las decisiones de la Alta Autoridad serán ejecutivas en Francia, en Alemania y en los demás países adherentes. Se adoptarán las disposiciones adecuadas para garantizar las vías de recurso necesarias contra las decisiones de la Alta Autoridad.

Un representante de las Naciones Unidas ante dicha autoridad se encargará de hacer, dos veces al año, un informe público a la ONU sobre el funcionamiento del nuevo organismo, en particular por lo que se refiere a la salvaguardia de sus fines pacíficos.

La creación de la Alta Autoridad no prejuzga en absoluto el régimen de propiedad de las empresas. En el ejercicio de su misión, la Alta Autoridad común tendrá en cuenta las facultades otorgadas a la autoridad internacional del Ruhr y las obligaciones de todo tipo impuestas a Alemania, mientras éstas subsistan”. Sean felices, por favor. HArendt



























DEL POEMA DE CADA DÍA. ¿CÓMO ERAN?, POR DENISE LEVERTOV

 







¿CÓMO ERAN?




¿La gente de Vietnam

usaba faroles de piedra?

¿Celebraban ceremonias

reverentes al abrirse los primeros capullos?

¿Eran propensos a reír apaciblemente?

¿Usaban hueso y marfil

, jade y plata, para sus ornamentos?

¿Tenían poemas épicos?

¿Sabían distinguir entre el discurso y el canto?

Señor, sus encendidos corazones se transformaron en piedras.

No se recuerda si en los jardines

los faroles iluminaban caminos agradables.

Tal vez se reunieron alguna vez para deleitarse con las flores,

pero después de que sus hijos fueran asesinados

no hubo nuevos capullos.

Señor, amarga es la risa en la boca quemada.

Tal vez un sueño hace tiempo. Los ornamentos son

para épocas de alegría.

Todos los huesos estaban carbonizados.

No hay memoria. Recuerda,

la mayoría eran campesinos, su vida

se desenvolvía entre el arroz y el bambú.

Cuando las nubes pacíficas se reflejaban en los arrozales

y los búfalos caminaban con paso seguro a lo largo de las terrazas,

tal vez los padres contaban a sus hijos antiguas leyendas.

Cuando las bombas destrozaron aquellos espejos

sólo hubo tiempo para gritar.

Permanece un eco todavía

de sus voces, semejante a una canción.

Diríase que su canto se parecía

al vuelo de las mariposas nocturnas iluminadas por la luna.

¿Quién puede contarlo? Ahora reina el silencio.




DENISE LEVERTOV (1923-1997)

poetisa británico-estadounidense




***

 



WHAT WERE THEY LIKE?



Did the people of Vietnam


use stone lanterns?


Did they hold reverent


ceremonies when the first buds opened?


Were they prone to gentle laughter?


Did they use bone and ivory


, jade and silver, for their ornaments?


Did they have epic poems?


Did they know the difference between speech and song?


Lord, their burning hearts turned to stone.


It is not remembered if in the gardens


the lanterns lit pleasant paths.


Perhaps they once gathered to delight in the flowers,


but after their children were killed,


no new buds appeared.


Lord, bitter is laughter in a burned mouth.


Perhaps a dream long ago. Ornaments are


for times of joy.


All the bones were charred.


There is no memory. Remember,


most were farmers, their lives


unfolded among the rice and bamboo.


When peaceful clouds reflected on the rice paddies


and buffalo walked confidently along the terraces,


perhaps the parents told their children ancient legends.


When the bombs shattered those mirrors,


there was only time to scream.


An echo still remains


of their voices, like a song.


It could be said that their song resembled


the flight of moths illuminated by the moon.


Who can tell? Now silence reigns.




DENISE LEVERTOV (1923-1997)

British-American poet




***





Denise Levertov (Ilford, Essex el 24 de octubre de 1923–Seattle, 20 de diciembre de 1997)[ fue una poetisa inglesa, nacionalizada estadounidense. Su padre, Paul Levertoff, era un rabino ortodoxo de herencia jasídica y convertido en sacerdote anglicano. Su hermana mayor Olga, nacida en 1914, fue bailarina, activista dentro de los movimientos pacifistas y poeta. Con doce años envió algunos de sus poemas a T. S. Eliot, quien le respondió con una encomiosa carta de dos páginas. En 1940, cuando tenía 17 años, Levertov publicó su primer poema. Durante la Segunda Guerra Mundial, sirvió en Londres como enfermera.En 1955, se convirtió en ciudadana estadounidense. Para aliviar su difícil economía y en busca de inspiración, residieron también en otros países. Entre estos, México. Durante los años 1960 y 1970, Levertov se volvió mucho más políticamente activa en su vida y trabajo. Como editora de poesía de The Nation, podía apoyar y publicar el trabajo de poetas feministas y activistas de izquierda. La guerra de Vietnam fue un foco importante de su poética. También en respuesta a la guerra, Levertov se unió a la Liga de Resistencia a la Guerra.




















DE LAS VIÑETAS DE HUMOR DEL BLOG DE HOY SÁBADO, 9 DE MAYO DE 2026

 































viernes, 8 de mayo de 2026

DE LA TARDE QUE CAE. ESPECIAL TRES. LA DEMOCRACIA NO DESAPARECE DE GOLPE, PRIMERO SE VACÍA POR DENTRO, POR MOISÉS NAÍM Y PABLO BLÁZQUEZ. 8 DE MAYO DE 2026

 








Moisés Naím (Libia, 1952), uno de los analistas más sagaces de nuestro tiempo, conoce muy bien los entresijos del poder por dentro, ya que fue ministro de Industria en Venezuela (antes de que Hugo Chávez secuestrara al país) y director del Banco Mundial. Conversamos con él sobre Irán, Trump, Netanyahu y otros movimientos recientes en el tablero internacional.

¿Cómo valoras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán? ¿Cuáles serán las principales consecuencias?

Oriente Próximo y quizás el resto del mundo serán transformados por la guerra en Irán. ¿Cuáles son las principales y más permanentes consecuencias del conflicto armado en Irán? Una vez le preguntaron al premier chino Zhou Enlai [primero en ser primer ministro de la República Popular China y uno de los principales arquitectos del Estado comunista] cuáles habían sido las consecuencias de la Revolución francesa. Era el año 1972. El premier se quedó pensando y después dijo: «Es aún demasiado temprano para saberlo».

Dices que «es sorprendente cuánto se parece Trump a Hugo Chávez».

En su audacia, su crueldad y su carisma. También en su uso instintivo de los medios para conquistar y ejercer el poder. Pero quizá donde más se parecen es en su narcisismo desbordado. Todos los políticos tienen una dosis de narcisismo; es casi un requisito del oficio. Pero en el caso de estos dos líderes esa característica alcanza una intensidad poco común. Su narcisismo no es solo un rasgo de personalidad: es un motor de sus decisiones y de su manera de relacionarse con los demás. En ambos casos, el poder no es simplemente un instrumento para gobernar; es también un espejo.

¿Confías en que en Venezuela se produzca una verdadera transición hacia la democracia?

Ya está en marcha una transición sorprendente bajo la tutela del presidente Donald Trump y del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. Pero, aquí también, todavía es demasiado temprano para juzgar cómo evolucionará este proceso. La extraña cohabitación entre la Casa Blanca en Washington y el Palacio de Miraflores en Caracas está produciendo situaciones políticas y económicas inéditas. Algunas son muy bienvenidas, como el intento de rescatar la industria petrolera venezolana. Otras son profundamente preocupantes, como la lentitud con la que se está devolviendo la libertad a los presos políticos. Las transiciones democráticas no fracasan solo por los enemigos que enfrentan, sino por las ambigüedades que toleran. Y en Venezuela todavía hay demasiadas.

Ruptura del multilateralismo, debilitamiento de las instituciones, polarización, fake news… ¿Estamos a tiempo de salvar la democracia liberal?

En algunos países sí; en otros probablemente no. Tomemos el caso de Hungría, bajo Viktor Orbán, donde la democracia se ha convertido en una charada electoral. En cambio, en Ucrania hemos visto la gesta heroica de toda una nación decidida a defender su libertad frente a la agresión externa. La democracia no desaparece de golpe; primero se vacía por dentro.

Hace poco más de un año se produjo la humillación de Trump a Zelensky. ¿Cuáles son las grandes claves geopolíticas del momento?

Lo resumiría con una frase: el fin del poder, con disculpas por citar mi propio libro. Lo que estamos viendo confirma esa idea: el poder se ha vuelto más fácil de obtener, más difícil de usar y más fácil de perder. Esto no significa que no existan grandes concentraciones de poder. Las hay, y muy formidables: Estados Unidos, China, Rusia, los gigantes tecnológicos, los grandes conglomerados financieros. Pero incluso esos actores están descubriendo que gobernar el mundo actual es cada vez más complicado. El primer ministro canadiense, Mark Carney, lo expresó bien al hablar de la «fractura del orden mundial». Las superpotencias siguen siendo poderosas, pero ya no son omnipotentes.

La barbarie perpetrada por Netanyahu en Gaza dejó a la ONU en un estado de parálisis. ¿Es la brutalidad el nuevo lenguaje de la geopolítica?

Tristemente, la brutalidad siempre ha sido uno de los lenguajes de la geopolítica. Lo preocupante es que hoy parece imponerse con menos contrapesos. La incapacidad de la ONU para prevenir conflictos o contribuir decisivamente a terminarlos no es nueva. Es una realidad que nos acompaña desde hace décadas. Por eso es urgente fortalecer el sistema internacional. Sé que puede sonar ingenuo pensar que una organización formada por 193 países pueda funcionar mejor. Pero es aún más ingenuo resignarse a que no funcione.

Los sucesos en Mineápolis encendieron las alarmas. ¿Cómo valoras la ola nacionalista y xenófoba que recorre el mundo?

Llegó para quedarse, al menos durante un tiempo. Pero eso no significa que sea invencible. El nacionalismo excluyente prospera cuando la democracia se debilita y cuando la educación fracasa. Por eso, paradójicamente, la mejor defensa frente a estas corrientes sigue siendo más democracia y mejor educación. La xenofobia es una emoción poderosa, pero la historia demuestra que no es un destino inevitable.

Estos shocks políticos se producen en medio de una revolución tecnológica que está concentrando riqueza y poder. ¿A dónde nos lleva la disrupción de la inteligencia artificial?

Nadie lo sabe realmente. Y eso es lo inquietante. Estamos ante una tecnología que encierra simultáneamente uno de los mayores triunfos tecnológicos de la humanidad y una de sus amenazas más profundas. Incluso algunos de los líderes del sector tecnológico reconocen que no estamos del todo preparados para gestionar sus consecuencias. La inteligencia artificial amplifica nuestras capacidades. La gran pregunta es si también amplificará nuestras irresponsabilidades.

El espíritu de nuestra época parece tender hacia el autoritarismo. ¿Qué líderes mundiales le inspiran más confianza?

Uno es Mark Carney, a quien ya mencioné. Representa un tipo de liderazgo basado en la competencia técnica, el respeto institucional y la prudencia política, tres cualidades que hoy escasean.

Siempre has mostrado preocupación por el cambio climático. Las últimas noticias no son alentadoras. ¿Qué opinas?

Que, efectivamente, no son alentadoras. La naturaleza nos está enviando señales cada vez más claras de que debemos reducir las emisiones de CO2 y cambiar nuestro modelo energético. Pero seguimos reaccionando con una mezcla de lentitud, negación y cálculo político. El planeta ya nos está enviando la factura. La pregunta es cuánto más queremos tardar en pagarla. Pablo Blázquez es director de la revista Ethic. Ethic, 4 de mayo de 2026.