jueves, 22 de mayo de 2025

DEL POEMA DE CADA DÍA. HOY, UNA COSA MENOS QUE ADORAR, DE JOSE TOLENTINO DE MENDONÇA

 







UNA COSA MENOS QUE ADORAR

 

Ya vi matar a un hombre

es terrible la desolación que un cuerpo deja

sobre la tierra

una cosa menos que adorar

cuando todo se extingue

los paisajes se revelan perdidos

irreconciliables

 

entenderás ahora mi pánico

en las noches cuando vuelvo sin razón alguna

corriendo por el puente de madera

donde un hombre fue asesinado

 

arranco como un atleta al son de un disparo seco

pero solo soy alguien que de noche

grita por la casa

 

hay quienes digan

que la vida es una cerilla

demasiado escasa

para el milagro del fuego

 

hoy estuve tan triste

que encendí centenares de fósforos

toda la tarde

mientras pensaba en el hombre que vi matar

del que nunca supe nada

ni su nombre.





***



UMA COISA A MENOS PARA ADORAR



Já vi matarem um homem

é terrível a desolação que um corpo deixa

sobre a terra

uma coisa a menos para adorar

quando tudo se extingue

as paisagens revelam-se perdidas

irreconciliáveis


entenderás agora o meu pânico

nas noites quando volto sem razão alguma

correndo pela ponte de madeira

onde um homem foi assassinado


arranco como um atleta ao som de um tiro seco

mas sou apenas alguém que à noite

grite pela casa


há quem diga

que a vida é um fósforo

demasiado escasso

para o milagre do fogo


hoje estive tão triste

que acendi centenas de fósforos

a tarde toda

enquanto pensava no homem que vi matarem

de quem nunca soube nada

nem o seu nome




***




JOSE TOLENTINO DE MENDONÇA (1965)

poeta portugués






















DE LAS VIÑETAS DE HUMOR DEL BLOG DE HOY JUEVES, 22 DE MAYO DE 2025

 

































miércoles, 21 de mayo de 2025

DE LAS ENTRADAS DEL BLOG DE HOY MIÉRCOLES, 21 DE MAYO DE 2025

 







Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz miércoles, 21 de mayo de 2025. La idea de que la vida es un teatro se remonta a la antigüedad, dice en la primera de las entradas del blog de hoy el periodista José Manuel Grau Navarro, algo que ya declaró el poeta romano Juvenal en el siglo I de nuestra era cuando dijo que «toda Grecia es un escenario y todos los griegos son actores». En la segunda, un archivo del blog de agosto de 2013, HArendt manifestaba su desconocimiento absoluto sobre la ciencia económica y subía al blog dos artículos de muy similar calado, el primero de un historiador y el segundo de un economista, centrados en la crisis española y europea, desde la perspectiva política y desde la económica y financiera. El poema del día, en la tercera, titulado A lo largo del muro, del poeta portugués Mário Cesariny, comienza con estos versos: A lo largo del muro que habitamos/Hay palabras de vida, hay palabras de muerte/Hay palabras inmensas que nos esperan/Y otras, frágiles, que han dejado de esperar. Y la cuarta y última, como siempre, son las viñetas de humor, pero ahora, como decía Sócrates, "Ιωμεν" (toca marchar); volveremos a vernos mañana si las Euménides y la diosa Fortuna lo permiten. Sean  felices, por favor. Tamaragua, amigos míos. HArendt

















DE LA VIDA COMO TEATRO

 






La idea de que la vida es un teatro se remonta a la antigüedad, escribe en Nueva Revista José Manuel Grau Navarro, doctor en Periodismo y licenciado en Ciencias Físicas, reseñando el libro de Richard Sennett “El intérprete” (Anagrama, 2024). Cuando el poeta romano Juvenal declaró que «toda Grecia es un escenario y todos los griegos son actores». Pero «el pensamiento en cuestión oculta más de lo que revela», porque «las marcas, la iluminación y el vestuario son recursos no verbales que se utilizan en todo tipo de representaciones, al igual que la cadencia de las palabras y los sonidos, y el movimiento expresivo de brazos y pies». Todo eso contribuye a la performance, y la performance constituye un «arte impuro», según Sennett, sociólogo y profesor emérito de la London School of Economics y de la Universidad de Nueva York. Es creador de Theatrum Mundi, una fundación que investiga sobre cultura urbana. Ha recibido numerosos premios y honores. Es autor de El declive del hombre público, entre otras obras.

La palabra performance, según recoge el diccionario académico, es la «actividad artística que tiene como principio básico la improvisación y el contacto directo con el espectador». Junto a ese significado concreto, es cada vez más frecuente el uso de la voz performance con el más general de «función que se representa ante un público», a veces con un sentido figurado como en «La era de la política performance», para significar «La era de la política  ‘espectáculo’, ‘representación’ o ‘actuación’».

Richard Sennett explora en El intérprete (Anagrama, 2024) el impulso humano hacia la interpretación, hacia el acto performativo. Porque se interpreta sobre el escenario en los teatros, pero interpretamos todos en nuestra vida diaria y, por descontado, los dirigentes políticos. Todos interpretamos algún papel. El mundo es un escenario.

Cuando a alguien se le reprocha que tiene cara de Jano, se quiere decir «que no es honrado; que la cara que presenta al mundo no es la de la persona que es en realidad». Pero los romanos no pensaban que Jano fuera un hipócrita, nos recuerda Richard Sennett en El intérprete (Anagrama, 2025). Jano era «el dios de las transiciones, de los pasajes, de las posibilidades. El primer día de enero lleva su nombre porque en él se cruza un umbral temporal. Antiguamente se colocaban placas con el rostro de Jano sobre los dinteles de puertas y portales a fin de marcar el paso de la calle al interior de la casa». Como dios de las transiciones y transformaciones, «inauguraba el viaje en el tiempo y el espacio, pero dejaba abierto el destino».

El arte escénico realizado con el buen espíritu de Jano (dios de las transiciones y transformaciones) «se centra en el proceso más que en un producto acabado y fijo». Con el tiempo, «las actuaciones mutan porque no existe una interpretación fija; el buen artista está siempre buscando formas de renovar una obra, de hacerla avanzar, de hacerla de manera diferente. Del mismo modo, un espectáculo abierto pide a los espectadores que participen en el progreso de la expresión en lugar de contemplar pasivamente el viaje de los intérpretes. Deberían participar como críticos, como jueces. Si el arte janusiano es abierto, no carece de forma. A medida que acumula experiencia, el artista aprende los puntos concretos en los que la expresión puede cambiarse y cómo».

Sennett no piensa que «practicar un arte abiertamente, bajo el signo de Jano, vaya a disolver el poder de las actuaciones manipuladoras y malignas», porque «la expresión maligna es demasiado convincente en lo emocional». Otro de sus principios es que «el pasado critica el presente».

Sennet resume de este modo su ensayo: «El “Libro 1” analiza los poderes inquietantes, ambiguos, peligrosos de la expresión escénica. El “Libro 2” examina dónde tienen lugar las representaciones y, más concretamente, la separación gradual de los escenarios de las calles. El “Libro 3” se centra en cómo, en un momento crucial de la historia, el artista da un paso adelante como persona singular. El “Libro 4” fija la mirada en el espectador, que hoy en día desempeña un papel eclipsado. El “Libro 5” explora cómo podría atenuarse de alguna manera la tristeza mediante formas más dignas de actuación. El “Libro 6” imagina cómo la interpretación podría elevar tanto la política como la vida cotidiana».

Como violonchelista, aunque por una lesión en la mano tuvo que dedicarse a la sociología, Sennett sabe por experiencia propia que «el gran peligro es reducir el arte escénico a una simple manifestación, una representación de la sociedad. Los problemas éticos de la interpretación son más profundos, están dentro del arte». Leer una historia no es en absoluto lo mismo que verla representada en un escenario, ni verla en forma de película. «Aun así, la conexión ética es más fuerte que el medio: las tres pueden tanto dañar como inspirar».

Ville y cité «son términos franceses que designan dos aspectos de la vida urbana. La ville es el lugar físico en el mapa, sus edificios y espacios; la cité designa los comportamientos y creencias de las gentes que habitan el entorno físico. Ambos aspectos no encajan perfectamente». Aplicado al arte escénico, «el escenario es un edificio físico, y la calle, una alineación física de espacios en torno. La ville material de la representación consiste también en atuendos, máscaras y maquillajes, decorados pintados, la iluminación de los teatros, la tecnología de los estudios de grabación». La cité del arte, por el contrario, «consiste en los significados de un texto, los esfuerzos del artista para interpretarlo y las necesidades, deseos y valores que el público aporta a la representación. Una vez más existe tensión entre la ville del arte y su cité, entre su materialidad y sus significados. Y tal tensión conforma la experiencia de una representación, al crear su originalidad y su complejidad».

En una entrevista con ocasión de la publicación de su libro en español, Sennett afirma de Donald Trump que es «un gran performer, que consigue transmitir la sensación de que todo lo que dice es nuevo, algo que se le acaba de ocurrir». Trump tiene un poder expresivo que «seduce a la gente, pero que no está al servicio del arte. Por eso digo que se trata únicamente de herramientas que se usan para revelar algo más profundo». Los poderes expresivos que Sennett analiza «son sencillamente herramientas. No son la causa de comportamientos autoritarios. Esa causa hay que buscarla en razones económicas o sociales. En el caso de Putin, por ejemplo, su éxito deriva del fracaso del neoliberalismo. Su autoritarismo no responde a su teatralidad». Para que triunfen los argumentos sobre las emociones, Sennett aconseja cambiar «el marco en que pensamos para expresarnos. No puede ser un marco de expresión dominado por las pasiones de las personas. Debe ser otro tipo de teatro. El teatro de nuestro comportamiento en la calle, cada día, con extraños. Por eso me interesa tanto todo lo que tiene que ver con la cortesía, con el civismo». Por el contrario, «la mayoría del teatro político se centra en la eliminación del rival. La representación, la performance, busca el rechazo de aquellos que son diferentes a nosotros, de cualquier tipo de solidaridad. Es el modo en que se hace desaparecer la realidad. Todo se reduce a nosotros mismos y a nuestros sentimientos». La respuesta a una experiencia como esa, que tiene más de social que de ideológica, «consiste en acudir a lugares y espacios donde no seas tanto un espectador como un individuo presente, en contacto con otros que son distintos a ti».

En otra entrevista,  que se puede consultar aquí, Sennett subraya: «Lo que motiva a ambos [Elon Musk y Donald Trump] es, lamentablemente, el poder y el dinero, no la ideología. De lo contrario, esto habría tomado un camino diferente. De Trump se dice que es transaccional. Un lenguaje en código para decir que si algo no le está dando poder, lo dejará de inmediato. Así que lo que está sucediendo este mes es que están viendo cuánto poder pueden conseguir. Si hay resistencia, se detendrán. Pero él no es un ideólogo en el sentido de que, incluso si está fracasando, continuará». 

El libro de Sennett, con ocasión de su publicación original en inglés bajo el título de The Performer, en 2024, fue sintetizado así por su editorial, la Yale University Press:  «En The Performer, Richard Sennett explora las relaciones entre la interpretación artística (en particular, la música), la política y la experiencia cotidiana. Se centra en las dimensiones corporales y físicas de la interpretación, más que en las palabras. Sennett está particularmente atento a cómo los rituales de la vida cotidiana se convierten en performances. El libro se basa en la historia y la sociología, y, de forma más personal, en los inicios de la carrera del autor como violonchelista profesional, así como en su trabajo posterior como urbanista y pensador social. Traza la evolución de los espacios escénicos en la ciudad; el surgimiento de actores, músicos y bailarines como artistas independientes; la desigualdad entre intérprete y espectador; las incómodas relaciones entre la creación artística y los rituales sociales y religiosos; y los usos y abusos de la actuación por parte de los políticos. El arte escénico, con sus dos caras, es a la vez destructivo y civilizador».

En The Times Higher Education, Sennett afirmaba: «No me interesan mucho las identidades de los artistas, ya sean negros, homosexuales… Si eres un músico negro, luchas por lo mismo que cualquier otro músico, no por cómo ser negro, sino por cómo actuar bien. Me interesa la parte artística de la actuación». The Performer también hace la sugerencia aleccionadora de que el «remedio liberal e ilustrado estándar para cambiar las actitudes de las personas», es decir, «más información y más educación», puede no ser suficiente.

La lectura de El intérprete no siempre es fácil, como se desprende de la opinión de los lectores: «The Performer es un texto académico, pero el estilo cálido, con divagaciones e incluso relajado de Sennett podría hacer que el lector olvide este hecho, para su propio beneficio. […]. Si bien el estilo narrativo de Sennett hace que sus ideas sean más fáciles de procesar, también tiende a sonar monótono. […]. Hay poca variación en el tono o el ritmo, y no me habría importado que hubiera pasajes más densos o más teóricos, aunque solo fuera por variedad. Aun así, como música y actriz ocasional, considero que The Performer es una lectura que vale la pena y me encantaría recomendárselo a mis colegas con más talento». La cita la tomamos de una lectora llamada Jo y se puede consultar en Goodreads. Emma Smith realiza una crítica parecida en The Times Literary Supplement. José Manuel Grau Navarro es Director de Nueva Revista, doctor en Periodismo (Universidad de Navarra) y licenciado en Ciencias Físicas (Universidad Complutense de Madrid). Ha sido corresponsal de ABC y director de Comunicación del Ministerio de Educación. Creador de Lotrives.



















[ARCHIVO DEL BLOG] ESPAÑA Y EUROPA, A LA DERIVA. PUBLICADO EL 10/08/2013











Dos artículos de muy similar calado, el primero de un historiador y el segundo de un economista, centrados en un mismo asunto: la crisis española y europea, desde la perspectiva política y desde la económica y financiera. Los traigo hasta el blog para que ustedes puedan sacar sus propias conclusiones. 
De economía no entiendo absolutamente nada, a pesar de haber estudiado un curso de Economía Moderna en la Universidad de Nueva York, y con el "Samuelson", en la UNED. De historia, evidentemente, un poco más; lo mismo que de teoría política. Pero mis opiniones al respecto son irrelevantes. Si acaso, insistir en mi rechazo al sistema electoral español, a mi juicio, causa principal de la mayor parte de nuestros problemas de representación política, que ya he explicitado "ad náuseam" en el blog y que no es cuestión de repetir, pero que pueden resumirse en: 1. Abandono del sistema proporcional por otro mayoritario simple, de distritos electorales uninominales en todos los ámbitos de representación (local, autonómico y nacional); 2. Ley de Partidos con primarias abiertas y obligatorias en todos los niveles internos de funcionamiento, Congresos bianuales obligatorios a fecha fija, y absoluta transparencia económica y financiera controlada por órganos externos a las propias organizaciones partidistas.
El primero de los artículos citados, "Política, democracia y la marca España", del historiador y catedrático de la Universidad de Zaragoza, Julián Casanova, publicado en El País del pasado día 7, plantea dos premisas: que el presidente del gobierno no va a dimitir, pase lo que pase, porque no se siente culpable de nada, y segundo que las Cortes Generales no cumplen su función si los proyectos se imponen, sin lugar a debate, por la mera fuerza de la mecánica electoral.
Desde que apareció en Inglaterra John Locke mediado el siglo XVII, dice, y ya hace años de eso, en algunos países de Europa comenzó a gestarse la idea de que el soberano ya no era portador del poder absoluto de base teológica y que frente al mismo se contraponía la voluntad política del pueblo, convertida en principio casi universal, conquistado de forma gradual a través de revoluciones, conflictos y guerras. Esa voluntad quedó consagrada a partir de 1945, tras la derrota de los fascismos, cuando para proteger al individuo de las arbitrariedades del poder se fijaron claramente los límites y las funciones del mismo, algo, por lo que parece, en España todavía no nos hemos enterado, añade. Nos estamos alejando, dice, de forma acelerada de la democratización de la sociedad en un proceso de consolidación de estructuras antidemocráticas del poder. No solo estamos ante una crisis económica profunda de largo alcance, continúa, sino que está en juego la propia conservación y desarrollo de la democracia. Sin alternativas políticas ante ese deterioro, concluye, vendrán tiempos peores y España y la democracia caminarán en direcciones opuestas.
El segundo de los artículos citados lleva por título "España: Emergencia nacional y crisis de deuda", está escrito por el economista Ignacio Muro, miembro del grupo "Economistas frente a la crisis, y aparece publicado en El País de hoy. 
El actual diseño de la UE, dice en él, es fuente de asimetrías y el capitalismo financiero se encuentra absolutamente cómodo con los ajustes. Cuando se califica la situación actual como de emergencia nacional, añade, no solo se debe entender en el sentido de desastrosa o fuera de control, sino también como símbolo de que esta crisis está evolucionando de tal forma que vuelve a situar los intereses nacionales y la voluntad nacional como principio activo de la política. Empieza a ser innegable que, por encima de las políticas de ajuste, la carga de la deuda externa público-privada es, en los países del Sur, la pieza que hoy bloquea el arranque de la economía productiva y que su única solución (quita mas reestructuración de vencimientos) choca con los (des)equilibrios de poder y la ruptura de consensos en una Europa polarizada entre deudores y acreedores.
La conclusión a la que llega es que una salida basada en la culpabilización de los países del sur no hará sino ahondar en más desequilibrios. Con lo cual, termina, quedaría demostrado que el actual diseño de la UE no sólo la incapacita para enfrentarse a crisis asimétricas, sino que, en sí misma, empieza a ser fuente de asimetrías, desigualdad fiscal y divergencias competitivas. Justo lo contrario que lo que aspiraba a ser. Sean felices por favor. Y como decía Sócrates, "Ιωμεν". Tamaragua, amigos. HArendt

















EL POEMA DE CADA DÍA. HOY, A LO LARGO DEL MURO, DE MÁRIO CESARINY

 







A LO LARGO DEL MURO



A lo largo del muro que habitamos


Hay palabras de vida, hay palabras de muerte

Hay palabras inmensas que nos esperan

Y otras, frágiles, que han dejado de esperar

Hay palabras iluminadas como barcos

Y hay palabras, hombres, palabras que guardan

Su secreto y su posición


Entre nosotros y las palabras, en silencio,

las manos y los muros de Elsenor


Y hay palabras y palabras nocturnas, gemidos

Palabras que suben ilegibles a nuestras bocas

Palabras de diamante, palabras jamás escritas

Palabras imposibles de escribir

Porque no tenemos cuerdas de violín

Ni toda la sangre del mundo, ni todo el abrazo del aire

Y los brazos de los amantes escriben muy fuerte

Mucho más allá del azul donde mueren, oxidados

Palabras maternales, solo sombra, solo sollozos

Solo espasmos, solo amor, solo soledad deshecha


Entre nosotros y las palabras, amurallado

Y entre nosotros y las palabras, nuestro deber de hablar.




***




AO LONGO DA MURALHA 



Ao longo da muralha que habitamos


Há palavras de vida há palavras de morte

Há palavras imensas,que esperam por nós

E outras frágeis,que deixaram de esperar

Há palavras acesas como barcos

E há palavras homens,palavras que guardam

O seu segredo e a sua posição


Entre nós e as palavras,surdamente,

As mãos e as paredes de Elsenor


E há palavras e nocturnas palavras gemidos

Palavras que nos sobem ilegíveis À boca

Palavras diamantes palavras nunca escritas

Palavras impossíveis de escrever

Por não termos connosco cordas de violinos

Nem todo o sangue do mundo nem todo o amplexo do ar

E os braços dos amantes escrevem muito alto

Muito além da azul onde oxidados morrem

Palavras maternais só sombra só soluço

Só espasmos só amor só solidão desfeita


Entre nós e as palavras, os emparedados

E entre nós e as palavras, o nosso dever falar.




***




MÁRIO CESARINY (1923-2006)

poeta portugués