El blog de HArendt (2006-2026). Pensar para comprender, comprender para actuar
martes, 10 de septiembre de 2024
lunes, 9 de septiembre de 2024
De las entradas del blog de hoy lunes, 9 de septiembre de 2024
Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz lunes, 9 de septiembre de 2024. ¿Cuál es el invento más importante de la historia?, se pregunta el científico genetista Javier Sampedro en la primera de las entradas del blog de hoy: El fuego, sin duda, se lleva la fama; la rueda tampoco está mal; ¿el lenguaje, quiza?, pero el lenguaje es cualquier cosa menos una invención humana. ¿Entonces?... La segunda entrada es un archivo del blog de abril de 2010, que iba de la vergüenza que le producía al autor del blog la defensa de buena parte de la izquierda española y europea al régimen castrista y que contraponía a la valentía de dos mujeres que desde la misma Cuba, y sin esconderse, defendían el derecho a la libertad y la palabra de sus compatriotas. La tercera entrada de hoy es un fragmento del bellísimo poema del poeta andalusí Ibn Hazm, escrito allá por el siglo XI, titulado El collar de la paloma. Y la cuarta, como siempre, las viñetas de humor del día. Espero que resulten de su interés. Y ahora, como decía Sócrates, nos vamos, y nos vemos mañana de nuevo si la diosa Fortuna lo permite. Tamaragua, amigos míos. HArendt
Del invento humano más importante
¿Cuál es el invento más importante de la historia?, se pregunta el científico genetista Javier Sampedro [El invento más importante de la historia. El País, 07/09/2024]. El fuego se lleva la fama, pero tiene dos problemas. El primero es que no es exactamente un invento, porque bastan un bosque seco y un par de rayos para provocarlo sin ninguna intervención humana. Y el segundo es que no lo domesticamos nosotros, sino nuestros ancestros homínidos, lo que resulta humillante para nuestro chauvinismo de especie. La rueda no está mal, aunque seguramente se ideó para hacer la guerra con temibles carros de caballos. Y el lenguaje es cualquier cosa menos una invención humana, pues está profundamente incrustado en la naturaleza humana desde al menos el origen de la especie. ¿Entonces?
Es la agricultura, amigo. Uno de los cambios más transformadores de la historia, o de la prehistoria si prefieres, es la transición de las sociedades de cazadores/recolectores a las basadas en la agricultura, que ocurrió primero en Oriente Próximo hace 12.000 años y más tarde en Asia oriental y América. La agricultura sí cumple todos los requisitos para constituir una invención de pleno derecho: no está en la naturaleza humana como el lenguaje, puesto que nuestra especie, el Homo sapiens, ya llevaba plenamente formada al menos 100.000 años para entonces.
No hubo una mutación que hiciera más listos a los humanos y les permitiera así empezar a cultivar sus alimentos en lugar de buscarlos por el campo. Los primeros agricultores, simplemente, aprovecharon las condiciones generadas por el fin de la última glaciación para crear las plantas de cultivo. La trascendencia de este invento es imposible de ignorar: a más alimentos, mayores poblaciones, nueva necesidad de asentamientos estables, división del trabajo, primeras ciudades y, unos pocos milenios después, el descubrimiento de la escritura, otro de los grandes inventos de la humanidad. Lo solemos llamar revolución neolítica.
Si miramos la cuestión desde otro ángulo, sin embargo, sí que encontramos una relación íntima entre la invención de la agricultura y un cambio en la naturaleza humana. De hecho, la acabamos de comprobar por encima de toda duda razonable. El genetista Erik Garrison, de la Universidad de Tennessee en Memphis; el científico de la computación Peter Sudmant, de la Universidad de California en Berkeley, y varios colegas del Human Technopole de Milán han demostrado que la agricultura cambió el genoma humano de una forma bien significativa: los genes responsables de metabolizar las féculas experimentaron una serie de duplicaciones que hacen al organismo mucho más eficaz para utilizar esos productos como fuente de energía, en lugar de desecharlos intestino abajo. La comparación de 533 genomas de humanos antiguos con miles de genomas modernos no deja el menor resquicio a la ambigüedad, en una exhibición de músculo científico muy propia de nuestra época.
Las duplicaciones de los genes de la amilasa (la enzima que digiere la fécula) ocurrieron poco después de la invención de la agricultura, pero su frecuencia en la población ha crecido con rapidez durante los últimos 12.000 años, lo que suele interpretarse como un signo de “selección positiva”. Eso significa que las personas con más genes de la amilasa llevan 12.000 años reproduciéndose más que las demás, seguramente porque tienen mejor salud en el contexto de una sociedad agrícola, donde abundan los alimentos ricos en almidón y fécula, como los cereales. Esto es pura evolución darwiniana. El origen de las duplicaciones no lo es tanto, puesto que el darwinismo convencional siempre ha mostrado una inquebrantable preferencia por las mutaciones puntuales (cambios de una sola letra en el ADN), y estas no han tenido mucha relevancia en el proceso.El cambio climático también es una invención humana, al menos en parte. A medida que el planeta se calienta, es posible que haya genomas mejor adaptados a la chicharrera que se vayan imponiendo en la población humana. Pero lo mejor sería no saberlo nunca. Javier Sampedro es genetista.
Vergüenza. [Archivo del blog. 26/04/2010]
Uno de mis profesores universitarios, el filósofo y académico Emilio Lledó, diferenciaba muy bien entre "íntimo" y "personal", cuestiones ambas que remiten al mundo de la ética, de la moral o de la psicología; en ninguno de ellos soy experto, así que me abstendré de profundizar sobre el asunto. Frente a ese mundo se alza el del Derecho, público -de todos- por principio. O el de los derechos humanos, inalienables, intrínsecamente unidos a la libertad del hombre, tal y como vienen definidos por la Declaración Universal de Naciones Unidas, o por la propia Constitución española. que, en su artículo 20.1, reconoce y protege el derecho a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción, y en el 21.1, el derecho de reunión pacífica y sin armas.
En mi anterior entrada del blog hablaba del cinismo de los dirigentes del PP, que alaban o menosprecian esos derechos según como les vaya en la misa que estén tocando en ese preciso momento. No me gustaría caer en el mismo error. Pero sí dejar constancia del sentimiento de profunda vergüenza que me embarga y conturba el ánimo cuando veo personas a las que admiro, como los actores Alicia Hermida o Willy Toledo, defender públicamente posiciones contrarias al más elemental sentido común y decencia política en lo que se refiere a la dictadura castrista.
Si hace unos días les invitaba a conocer, leer y compartir el blog de la cubana Yoani Sánchez, hoy les invito a hacer lo mismo con el de Claudia Cadelo, otra cubana que desde dentro de Cuba, defiende con peligro de su propia vida, por lo menos de su seguridad personal, la libertad de pensar, de expresarse, de ser, de "todos" los cubanos. Pueden leer aquí la noticia a que hago referencia en El País de ayer [Manifestaciones contra el "acoso mediático" al régimen cubano en varias ciudades españolas. EL PAÍS - Madrid / ELPAIS.com - Internacional - 25-04-2010]. Dice así: Más de un millar de personas defienden en Madrid la "dignidad" del régimen de los Castro. Varias ciudades españolas, entre ellas Barcelona, Madrid y Sevilla, han sido escenario hoy de manifestaciones a favor del régimen castrista y contra el "acoso mediático" que sufre, convocadas por decenas de organizaciones. Las marchas, convocadas bajo el lema "Cuba no está sola", han arrancado a las 12 del mediodía y según los convocantes, pretenden responder a las "fuertes críticas" que el Gobierno de la isla caribeña está recibiendo por parte de los medios de comunicación.
El poema de cada día. Hoy, El collar de la paloma (fragmento), de Ibn Hazm (994-1064)
EL COLLAR DE LA PALOMA
(Fragmento)
Te amo con un amor inalterable,
mientras tantos amores humanos no son más que espejismo.
Te consagro un amor puro y sin mácula:
en mis entrañas está visiblemente grabado y escrito tu cariño.
Si en mi espíritu hubiese otra cosa que tú, la arrancaría y desgarraría con
mis propias manos.
No quiero de ti otra cosa que amor: fuera de él no te pido nada.
Si lo consigo, la Tierra entera y la humanidad
serán para mí como motas de polvo y los habitantes del país, insectos.
Ibn Hazm (994-1064)
Poeta andalusí
domingo, 8 de septiembre de 2024
De las entradas del blog de hoy domingo, 8 de septiembre de 2024, Día de N.ª S.ª del Pino, patrona de la isla de Gran Canaria
Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz domingo, 8 de septiembre de 2024. Vivimos tiempos melancólicos, de una izquierda que no concibe nada más allá de las ideas liberales de mayo del 68, la deconstrucción posmoderna de los ochenta y la política de identidades de fin de siglo, que por ahí llaman woke, comenta la escritora Ana Iris Simón en la primera de las entradas de hoy del blog. En la segunda de ellas, un archivo del blog de julio de 2014, el autor del mismo se despacha a gusto sobre la memez que se traen políticos y compatriotas a cuento del contencioso secular sobre Gibraltar. La tercera sube al blog el famoso poema La nacencia, del poeta extremeño Luis Chamizo. Y la cuarta, para terminar como siempre las viñetas de humor del día. Espero que todas ellas sean de su agrado. Y ahora, como decía Sócrates, nos vamos. Sean felices, por favor. O al menos inténtenlo. Nos vemos mañana si la diosa Fortuna lo permite. Tamaragua, amigos míos. Y feliz día a todos los grancanarios de las islas y de la diáspora. HArendt
De la izquierda sin ideas
Vivimos tiempos melancólicos, de una izquierda que no concibe nada más allá de las ideas liberales de mayo del 68, la deconstrucción posmoderna de los ochenta y la política de identidades de fin de siglo, que por ahí llaman woke, comenta la escritora Ana Iris Simón [El fracaso del Nuevo Frente Popular. El País, 07/09/2024]. Cuando quieren inventar algo, como mucho copian de los años treinta el New Deal, añadiendo Green para pintarlo de verde eco, o el Frente Popular, poniéndole el prefijo Nuevo (NFP).
Suelen preferir conceptos históricamente fallidos, quizá por alguna adicción al fracaso, como aquel New Deal que no logró gran cosa antes de la guerra, o los frentes populares que en España, Chile o la misma Francia fueron aplastados por el fascismo. Aplastados pero épicos y trágicos; ya es mucho más que este NFP, que repite la historia como farsa. El Frente Popular de los años treinta tenía como enemigo interior al pistolerismo fascista y grupos como Action Française, que intentaban tomar el poder, además del enemigo externo nazi-alemán que amenazaba la integridad de Francia. Hoy, en el país galo quien se dedica al pistolerismo son las bandas criminales, quien abusa de la democracia es la tecnocracia de Macron y quien tiene Francia ocupada, para horror de De Gaulle, es el eje Bruselas-Washington.
La izquierda nostálgica, falta de victorias reales actuales, añora las viejas glorias del antifascismo y fantasea con que el Reagrupamiento Nacional de Le Pen es el neofascismo, en lugar de una derecha tibiamente nacionalpopulista. Sobredimensiona a un enemigo y, como contrapartida, infravalora al otro, Macron, que comparado con la diabolizada Le Pen le parece un socio con quien pactar, compartir estrategia electoral y aspirar a gobernar. El planteamiento traiciona a los frentes populares originales, que sabían que hasta el fascismo de verdad (no Le Pen) era un enemigo secundario respecto al capitalismo, e incluso que combatir al primero no hacía preferible al segundo, como comentaba Trotski.
Además de una traición, estamos ante una estrategia fallida de “alertas antifascistas” y ”cordones sanitarios” que fracasa en Italia, vence precariamente en España y pírricamente en Francia, donde se ha sometido a la izquierda a un proceso homeopático de sucesivas disoluciones. Antes de las elecciones, el NFP marginó a los sectores de izquierda más transformadores en lo económico y disidentes en política exterior, en aras de facilitar la convivencia interna con socioliberales, verdes y pequeña progresía. Durante las elecciones, propusieron un frente republicano en alianza con los de Macron, sustituyendo el más mínimo horizonte reformista por conservar contra el lepenismo algo llamado “la república”. “República” para Macron significa el poder del capitalismo financiero, protegido contra el capitalismo doméstico de pequeños terratenientes y burguesía nacional que representa Le Pen. La izquierda alucinada se imagina que esa “república” es, en realidad, la democracia de liberté, egalité, fraternité, que deben defender de la reencarnación de Pétain. Así, se someten a Macron en un acto que para el loco es heroico y para el cuerdo, suicida. Después de las elecciones, algunos progres como Glucksmann proponen un frente europeo que legitima que Los Republicanos (el PP de allí) acaben colocando a un primer ministro suyo, Michel Barnier. Y en el NFP pretenden zanjar su fracaso con la conclusión de que “al final, el capitalismo siempre prefiere a los fascistas”, cuando más bien la progresía ha preferido cargar contra gigantes y luego culpar al mago Frestón cuando los apalea el molino. Ana Iris Simón es escritora.
Gibraltar: Una visita "no grata" y una memez más. [Archivo del blog. 10/07/2014]
Por enésima vez y sin que los precedentes sirvan de nada, me parecen igual de memos el Gobierno de España y la mayoría de la oposición, que en esta ocasión han actuado de consuno. Lo digo en razón del número que se ha montado en el Congreso de los Diputados por la visita al mismo, sin que nadie le hubiera invitado, del Ministro Principal de Gibraltar, Fabián Picardo. No creo que la cosa haya sido para tanto, la verdad, aunque suene un poco a provocación por parte del "premier" gibraltareño.
Me pareció en aquel momento una estupidez y una solemne gilipollez y así lo expresé en el blog. Y curiosamente, un artículo de Josep Ramoneda del día siguiente en El País, venía a coincidir casi plenamente con lo que yo había escrito el día anterior. Casualidad o coincidencia de pareceres, me satisfizo enormemente ver que no era el único en pensarlo y exponerlo públicamente.
Viniendo de quien venía la denuncia, aquello fue un ejercicio de cinismo y desvergüenza. Algo, por cierto, a lo que el gobierno recurre un día sí y otro también. Solo que en esta ocasión han estado de acuerdo por lo menos Gobierno, PP, PSOE y UPyD. El resto de la oposición, aprovechando eso de que el Guiniguada pasa por Las Palmas, pues a lo suyo. Normal también. Para eso les pagan.
El contencioso sobre Gibraltar no es sólo una memez, es un anacronismo histórico que debería estar resuelto hace ya mucho tiempo. Y no con la reincorporación a España (que no quieren los gibraltareños), o a la Gran Bretaña (que no quieren los británicos), sino con la independencia de Gibraltar, aceptada y promovida por España y Gran Bretaña. Cualquier cosa menos la situación actual.
Por una vez seamos sensatos y pensemos con el cerebro. Señoras y señores del Gobierno, ilustres miembras y miembros de la oposición: dejen de hacer ostentación de sus atributos patrióticos, métanselos dentro de los calzoncillos o bajo el tanga, y déjense de decir gilipolleces: Gibraltar nunca será español contra la voluntad de sus habitantes. ¿No sería mucho más razonable que fueran gibraltareños, y aquí paz y después gloria para todos? Ahora, por favor, sean felices. Y como decía Sócrates, "Ιωμεν": nos vamos. Tamaragua, amigos. HArendt
El poema de cada día. Hoy, La nacencia, de Luis Chamizo (1894-1945)
LA NACENCIA
I
Bruñó los recios nubarrones pardos
la luz del sol que s´agachó en un cerro,
y las artas cogollas de los árboles
d´un coló de naranjas se tiñeron.
A bocanás el aire nos traía
los ruídos d´alla lejos
y el toque d´oración de las campanas
de l´iglesia del pueblo.
Ibamos dambos juntos, en la burra,
por el camino nuevo,
mi mujé mu malita,
suspirando y gimiendo.
Bandás de gorriatos montesinos
volaban, chirrïando por el cielo,
y volaban pal sol qu´en los canchales
daba relumbres d´espejuelos.
Los grillos y las ranas
cantaban a lo lejos,
y cantaban tamién los colorines
sobre las jaras y los brezos,
y roändo, roändo, de las sierras
llegaba el dolondón de los cencerros.
¡Qué tarde más bonita!
¡Qu´anochecer más güeno!
¡Qué tarde más alegre
si juéramos contentos!...
- No pué ser más- me ijo- vaite, vaite
con la burra pal pueblo,
y güervete de priesa con l´agüela,
la comadre o el méico -.
Y bajó de la burra poco a poco,
s´arrellenó en el suelo,
juntó las manos y miró p´arriba,
pa los bruñíos nubarrones recios.
¡Dirme, dejagla sola,
dejagla yo a ella sola com´un perro,
en metá de la jesa,
una legua del pueblo...
eso no! De la rama
d´arriba d´un guapero,
con sus ojos roendos
nos miraba un mochuelo,
un mochuelo con ojos vedriaos
como los ojos de los muertos...
¡No tengo juerzas pa dejagla sola!
¿pero yo de qué sirvo si me queo?
La burra, que rroía los tomillos
floridos del lindero
carcaba las moscas con el rabo;
y dejaba el careo,
levantaba el jocico, me miraba
y seguía royendo.
¿Qué pensará la burra
si es que tienen las burras pensamiento?
Me juí junt´a mi Juana,
me jinqué de roillas en el suelo,
jice por recordá las oraciones
que m´enseñaron cuando nuevo.
No tenía pacencia
p´hacé memoria de los rezos...
¿Quién podrá socorregla si me voy?
¿Quién va po la comadre si me queo?
Aturdio del tó gorví los ojos
pa los ojos reondos del mochuelo;
y aquellos ojos verdes,
tan grandes, tan abiertos,
qu´otras veces a mí me dieron risa,
hora me daban mieo.
¿Qué mirarán tan fijos
los ojos del mochuelo?
No cantaban las ranas,
los grillos no cantaban a lo lejos,
las bocanás del aire s´aplacaron,
s´asomaron la luna y el lucero,
no llegaba, roändo, de las sierras
el dolondón de los cencerros...
¡Daba tanta quietú mucha congoja!
¡Daba yo no sé qué tanto silencio!
M´arrimé más pa ella;
l´abrasaba el aliento,
le temblaban las manos,
tiritaba su cuerpo...
y a la luz de la luna eran sus ojos
más grandes y más negros.
Yo sentí que los míos chorreaban
lagrimones de fuego.
Uno cayó roändo,
y, prendío d´un pelo,
en metá de su frente
se queó reluciendo.
¡Qué bonita y qué güena!
¿quién pudiera sé méico?
Señó, tú que lo sabes
lo mucho que la quiero.
Tú que sabes qu´estamos bien casaos,
Señó, tú qu´eres güeno;
tú que jaces que broten las simientes
qu´echamos en el suelo;
tú que jaces que granen las espigas,
cuando llega su tiempo;
tú que jaces que paran las ovejas,
sin comadres, ni méicos...
¿por qué, Señó, se va morí mi Juana,
con lo que yo la quiero,
siendo yo tan honrao
y siendo tú tan güeno?...
¡Ay! qué noche más larga
de tanto sufrimiento;
¡qué cosas pasarían
que decilas no pueo!
Jizo Dios un milagro;
¡no podía por menos!
II
Toito lleno de tierra
le levanté del suelo,
le miré mu despacio, mu despacio,
con una miaja de respeto.
Era un hijo, ¡mi hijo!,
hijo dambos, hijo nuestro...
Ella me le pedía
con los brazos abiertos,
¡Qué bonita qu´estaba
llorando y sonriyendo!
Venía clareando;
s´oïan a lo lejos
las risotás de los pastores
y el dolondón de los cencerros.
Besé a la madre y le quité mi hijo;
salí con él corriendo,
y en un regacho d´agua clara
le lavé tó su cuerpo.
Me sentí más honrao,
más cristiano, más güeno,
"bautizando" (*) a mi hijo como el cura
bautiza los muchachos en el pueblo.
Tié que ser campusino,
tié que ser de los nuestros,
que por algo nació baj´una encina
del camino nuevo.
Icen que la nacencia es una cosa
que miran los señores en el pueblo;
pos pa mí que mi hijo
la tié mejor que ellos,
que Dios jizo en presona con mi Juana
de comadre y de méico.
Asina que nació besó la tierra,
que, agraecía, se pegó a su cuerpo;
y jue la mesma luna
quien le pegó aquel beso...
¡Qué saben d´estas cosas
los señores aquellos!
Dos salimos del chozo,
tres golvimos al pueblo.
Jizo Dios un milagro en el camino:
¡no podía por menos!
Luis Chamizo (1894-1945)
Poeta español
























































