viernes, 19 de diciembre de 2025

DEL ARCHIVO DEL BLOG: DE LA NECESIDAD DE UNA COMISIÓN EUROPEA GEOPOLÍTICA. PUBLICADO EL 16/12/2019

 










La UE está llamada a ser un actor global clave, capaz de competir con otras grandes potencias -escribe  en El País (16/12/2019), Mark Leonard, director del Consejo Europeo sobre Relaciones Exteriores-, y para ello necesita que los Estados miembros trabajen unidos y promuevan medidas innovadoras. El pasado 1 de diciembre, -comienza diciendo Leonard-, Ursula von der Leyen finalmente ha asumido su cargo como presidenta de la Comisión Europea. Ha prometido liderar una comisión que evitará un escenario en el cual, como advirtió recientemente el presidente francés, Emmanuel Macron, Europa podría “desaparecer geopolíticamente” en medio de una escalada en la rivalidad sino-norteamericana. 

Sin duda, la Unión Europea tiene el mercado más grande del mundo, el segundo gasto en defensa más alto (después de Estados Unidos), 55.000 diplomáticos y el mayor presupuesto de asistencia para el desarrollo del mundo. Pero estas fortalezas están limitadas por la fragmentación del poder europeo entre y en el interior de los Estados miembro y las instituciones de la UE. Si bien China y Estados Unidos son adeptos a integrar la geopolítica con sus intereses económicos, la UE tercamente actúa como si se tratara de agendas separadas.

Si Von der Leyen pretende construir una “comisión geopolítica” efectiva, necesitará pasar siete grandes pruebas. La primera será generar unidad detrás del Trato Verde Europeo que promueve y que ha convertido en una de sus prioridades centrales. El interrogante no es sólo si puede liderar una respuesta europea efectiva al cambio climático, sino si puede impedir que la cuestión se convierta en otro frente en la guerra cultural entre los Estados miembros occidentales de la UE y el conjunto de Estados de Europa central y del este.

Los votantes en la República Checa, Polonia y Eslovaquia son ambivalentes respecto de si hay que ocuparse o no del cambio climático. Si la Comisión de Von der Leyen no toma medidas para sumar a estas poblaciones, el Trato Verde Europeo podría repetir la política de las crisis del euro y de los refugiados, cuando electorados marginales de la UE se sintieron relegados por actores más poderosos en el núcleo de la UE (muchos de los cuales estaban claramente convencidos de su propia superioridad moral).

Segundo, la Comisión de Von der Leyen tendrá que estar abierta a potenciales contramedidas contra la utilización del dólar como arma por parte de Estados Unidos. Desde que el presidente norteamericano, Donald Trump, se retiró del acuerdo nuclear iraní, su Administración ha venido decidiendo efectivamente con quién pueden comerciar los europeos, amenazando con sanciones secundarias contra cualquier compañía que haga negocios con Irán. El desafío para una Comisión geopolítica, entonces, consiste en identificar áreas en las que las empresas estadounidenses sean asimétricamente dependientes de Europa, y donde las sanciones europeas (o la simple amenaza de sanciones) se puedan implementar con un efecto máximo. Esta estrategia ya ha resultado efectiva en la confrontación por los aranceles a los automóviles.

Tercero, la Comisión de Von der Leyen tendrá que ocuparse de la cuestión de la defensa europea. Existen tres campos discernibles. El primero incluye a los franceses, que quieren alcanzar una autonomía estratégica europea y terminar con la dependencia del bloque de Estados Unidos. El segundo campo, encabezado por Polonia, favorece un “sometimiento estratégico” y quiere redoblar la apuesta en la relación transatlántica comprando más equipamientos estadounidenses y estableciendo Fort Trumps para mantener a Estados Unidos comprometido con el continente. El tercero, representado por Alemania, defiende una “paciencia estratégica”, basada en la esperanza de que un eventual alejamiento de Trump permita regresar a la normalidad. La única manera de reconciliar estas opiniones es fortaleciendo los aportes de Europa a la OTAN, de manera que sea considerada un mejor socio para Estados Unidos.

Cuarto, la Comisión de Von der Leyen debe reconsiderar la política de competencia de la UE, que actualmente se centra en la ayuda estatal y otras prácticas injustas en el interior de Europa, ignorando la competencia injusta del exterior.

Quinto, y en relación con esto, la nueva Comisión tendrá que desarrollar un mecanismo de chequeo de las inversiones extranjeras que proteja a sectores sensibles y compense a los Estados miembro de la UE a los que se les exige rechazar capital extranjero. Además de establecer procedimientos de chequeo comunes, la UE debería empoderar a la Comisión para vetar las inversiones extranjeras por cuestiones de seguridad, mientras que el Consejo Europeo retiene la última palabra (a través de una votación mayoritaria calificada).

Sexto, la Comisión de Von der Leyen necesitará desarrollar una agencia europea de defensa cibernética que merezca ese nombre. Específicamente, los nuevos líderes de la UE deberían transformar la Agencia Europea de Seguridad de las Redes (ENISA) en una institución bien provista de personal y bien financiada con equipos centralizados de respuesta ante emergencias informáticas (CERT), escuadrones forenses cibernéticos y representantes legislativos que exijan protocolos de seguridad más sólidos en todo el bloque.

Finalmente, Von der Leyen tendrá la tarea de reposicionar al Banco Europeo de Inversiones y al Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo como contrapesos creíbles para la iniciativa Un cinturón, una ruta de China. Hasta ahora, la UE no ha adoptado un enfoque estratégico para reformular la arquitectura financiera global, y su respuesta a las actividades de inversión y desarrollo globales de China ha sido tímida, en el mejor de los casos. Otorgar al BEI y al BERD la misión global de financiar proyectos fuera de Europa ayudaría a revertir esta deficiencia. Es más, permitiría a Europa rescatar a países que enfrentan crisis fiscales o financieras en el caso de que Estados Unidos o China aten las manos del Fondo Monetario Internacional u otras instituciones.

Cada una de estas siete pruebas es en un área en la que la UE potencialmente podría convertirse en un actor global clave, capaz de competir con otras grandes potencias. Pero cada desafío exigirá una unidad genuina entre los europeos, en la que las instituciones de la UE y los Gobiernos de los Estados miembros trabajen juntos, sin contratiempos.

En lugar de lidiar con estas cuestiones paso a paso, Von der Leyen debería buscar un gran acuerdo que le dé sentido y forma reales a los próximos cinco años de políticas de la UE. Entre otras cosas, eso exigirá un pensamiento creativo sobre el próximo marco presupuestario de siete años, que debería utilizarse para reunir los recursos que Europa necesita para establecerse como un actor global, y promover medidas innovadoras como bonos verdes, tributación digital y tarifación del carbono. Será entonces cuando la “Comisión geopolítica” se convertirá en un punto de inflexión y no en un término con gancho". Y ahora, como decía Sócrates, Ιωμεν: nos vamos. Sean felices, por favor, a pesar de todo. Tamaragua, amigos. HArendt


















DEL POEMA DE CADA DÍA. HOY: MUNDO SIN NOMBRE, DE JOSIP KOCEV

 







 MUNDO SIN NOMBRE


No tiene nombre este mundo donde

la tristeza está tumbada de espaldas

siempre lista

para mirarnos

con ojos de noche.

Si le damos un nombre

brotará el espacio,

entonces todos podrán

encontrarnos,

las aves determinarán

los puntos cardinales y las estaciones,

y la gente el cómo:

cómo atreverse a amar,

cómo se debe morir.



JOSIP KOCEV (1985), poeta  macedonio-norteño



















DE LAS VIÑETAS DE HUMOR DEL BLOG DEL VIERNES, 19 DE DICIEMBRE DE 2025

 























SALUDOS EN LAS LENGUAS DE MI PATRIA. HOY, 19 DE DICIEMBRE, EN CASTELLANO

 






Hola de nuevo a todos. Es viernes, y estamos en la recta final de la semana..., y la semana que viene, Navidad. No diré más, no merece la pena. Sean felices, y aunque a veces parezca imposible, al menos deberíamos intentarlo. Besos. Y gracias por estar ahí.











jueves, 18 de diciembre de 2025

ENEMIGOS EXTRANJEROS Y DESPLAZAMIENTOS FREUDIANOS: UNA FORMA DE PENSAR SOBRE LOS MULTIMILLONARIOS Y LAS FRONTERAS. ESPECIAL DE HOY JUEVES, 18 DE DICIEMBRE DE 2025 fronteras





 




Hoy les escribo un breve artículo sobre un tema importante, comenta el historiador y profesor de la Universidad de Yale, Timothy Sn yder: ¿cómo debemos interpretar las declaraciones de los multimillonarios tecnológicos (y sus aliados y clientes) sobre la amenaza que suponen los migrantes para la civilización occidental? Lo que dicen suele ser erróneo , y lo que dicen siempre importa . ¿De dónde proviene?

Lo más fácil, comienza diciendo, es empezar con lo que se acaba de decir. Pero ¿por qué la gente dice lo que dice? La suposición más simple es que esto refleja algún aspecto de la realidad. Pero a menudo no es así, como en el caso de Elon Musk. Un nivel más profundo: podríamos imaginar que Musk (por tomar el ejemplo más importante) cree que lo que dice es cierto. Pero aquí falta un paso lógico: ¿por qué Elon Musk podría pensar que las cosas falsas que dice son verdaderas?

La pregunta de por qué una persona dice o piensa algo nunca puede responderse definitivamente. Los historiadores abordan este tipo de preguntas recopilando todos los contextos, apoyándose en las perspectivas de otros presentes y contrastando las explicaciones con otras partes de la historia. Los historiadores no dan por sentado que lo que la gente dice y piensa representa la realidad externa ni siquiera convicciones sinceras sobre la realidad. Pero los historiadores tienen el lujo, como la mayoría de quienes trabajan en medios de comunicación, de tomarse su tiempo. Pueden contrastar sus intuiciones con la evidencia. Pueden experimentar.

He escrito un par de libros que abordan la intersección de los multimillonarios tecnológicos y el nuevo fascismo, así que pueden ver cómo aplico estos métodos con más detalle si lo desean. Aquí solo quiero sugerir una forma de ver la conexión entre una figura como Musk y la cuestión migratoria que podría ser más fructífera que tomar lo que dice literalmente, ya sea como una descripción del mundo o como una descripción de su visión del mundo. Para empezar, simplemente dice muchas cosas que son verificablemente falsas .

Quizás Musk esté desplazando algo, o proyectando algo. Después de todo, es un migrante en Estados Unidos que trabajó ilegalmente , y es muy posible que haya causado más daño al país que cualquier otra persona. Naturalmente, esa no es la clase de realidad que a nosotros, como seres humanos, nos gusta afrontar directamente, así que desplazamos la emoción y proyectamos la culpa: no soy yo, el migrante, quien ha causado el daño, sino ellos, los otros migrantes. Personalmente, creo que esa no es la explicación más probable. Creo que el desplazamiento y la proyección comienzan en otro lugar, en un punto más profundo.

Consideren esto: existen entidades extraterrestres que amenazan la esencia de nuestra civilización. Están socavando la educación. Nos consumen el tiempo. Arruinan nuestras relaciones. Separan a las esposas de los esposos, a los hijos de los padres. Polarizan nuestra política. Se introducen en nuestras mentes, reformulándolas, alejándonos de lo que una vez creímos, de lo que una vez podríamos haber recordado. Nos preparan para una vida genérica que apenas es vida, separada de la historia de lo que hizo especial a cada cultura y diferente a cada individuo. ¡Son verdaderamente inhumanos!

Esas entidades, por supuesto, son los algoritmos de las redes sociales . Son los extraterrestres que nos penetran y nos transforman. Y Musk ha hecho tanto (mediante su propiedad y transformación de Twitter) como nadie para garantizar que las redes sociales entren en nuestras vidas de la peor manera posible. Es él, tanto como nadie, quien ha derribado los muros, abierto las fronteras y permitido la entrada de los extraterrestres.

Creo que esta es la fuente de la verdadera proyección y desplazamiento. En cierto modo, Musk lo entiende todo; después de todo, es un hombre muy talentoso. Pero la responsabilidad es abrumadora. No puede ser él quien haya provocado todo el caos y la destrucción. Deben ser los migrantes humanos. Échenles la culpa. Échenles la culpa todos los días. Échenles la culpa de todo. Nunca se detengan. Mantengan a raya la verdad. La insoportable verdad. Sobre ustedes mismos.

Todos hacemos este tipo de cosas. Pero es aún más trascendental cuando lo hacen los centibillonarios. Sus enormes autoengaños no solo afectan a quienes los rodean, sino al mundo entero.

Es cómodo, aunque en última instancia insatisfactorio, permanecer en el nivel de las palabras que dice la gente y aferrarse a la idea de que son ciertas o pretenden serlo. Pero me temo que permanecer en ese nivel puede alejarnos de algunas de las realidades cruciales de nuestra política cotidiana. Tenemos que saber lo que dice la gente; pero también tenemos que tomar cada expresión en contexto y pensar creativamente sobre su origen. Esta interpretación es, por supuesto, infalsable. Pueden juzgar ustedes mismos si esta explicación del desplazamiento y la proyección ayuda a comprender mejor el tema general.














DE LAS ENTRADAS DEL BLOG DE HOY JUEVES, 18 DE DICIEMBRE DE 2025

 







Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz jueves, 18 de diciembre de 2025. En el libro, Filosofía del Colapso, de Alberto Fragio, comenta en la primera de las entradas del blog de hoy el historiador Alfonso Mendiola analiza, lo que se podría denominar una «corriente» más que una escuela, de origen, principalmente, francés, que se conoce como Colapsología (effondrement). En la segunda del día, un archivo del blog del 2 de enero de 2018, el escritor Andrés Trapiello comentaba que la mayoría de los dirigentes independentistas jamás creyeron que la independencia fuera viable, pero que daba igual: que vivían de hacérselo creer a otros. El poema del día, en la tercera, se titula De vuelta al pozo, de la poetisa venezolana Loredana Volpi, y comienza con estos versos: El hombre que no tiene tiempo/ha pasado por casa otra vez./suele estar de paso por todas las cosas. Y la última entrada del día, como siempre, son las viñetas de humor. Volveremos a vernos mañana si la diosa Fortuna lo permite. Sean  felices, por favor. Tamaragua, amigos míos. Y como decía Sócrates: ἡμεῖς ἀπιοῦμεν. HArendt













DE LA EXPERIENCIA EXISTENCIAL DEL COLAPSO POR-VENIR

 








En este libro, Filosofía del Colapso (Guillermo Escolar Editor SL, 2025), de Alberto Fragio, comenta en Revista de Libros (09/12/2025, el historiador Alfonso Mendiola analiza, lo que se podría denominar una «corriente» más que una escuela, de origen, principalmente, francés, que se conoce como Colapsología (effondrement). Este grupo, formado, entre otros, por Pablo Servigne, Raphaël Stevens, Yves Cochet y Gauthier Chapelle, se enfoca en estudiar, interdisciplinariamente (climatología, energía y ecología), la crisis sistémica actual, con elementos filosóficos, sociológicos y psicológicos del colapso que se avecina en nuestra sociedad «termocapitalista».

La obra, que se compone de siete capítulos y un apéndice (Ecología del dinero), tiene su núcleo en los dos primeros capítulos. En estos desarrolla el autor su aproximación, con gran rigor y profundidad, a su tesis estructurante: la reflexión sobre los colapsólogos debe ser hecha desde el existencialismo clásico, Heidegger y Sartre. Por ello, el capítulo dos, se titula, Exis-colap-sismo. Exis juega con el concepto de exis-tencia. Este acercamiento, que el autor llama observación de segundo orden (filosófica), elabora un metalenguaje para iluminar la propuesta de los teóricos del colapso (effondrement). Destaco lo siguiente: los colapsólogos no estudian un concepto abstracto, sino un evento próximo. Para ellos, el colapso del sistema tierra es algo que está sucediendo ya. Por esto, elaboran una colapsosofía que contiene una ética de cómo enfrentar este tiempo del colapso entre el ya… pero aún no. Estamos ya en el tiempo del fin, pero no en el fin del tiempo.

Si Fragio elabora un metalenguaje para estudiar, o como dije iluminar, la colapsología y, este lenguaje es construido desde el pensamiento filosófico, ¿qué entiende, en este caso, por filosofía? La filosofía que utiliza es la que se construyó durante la década de los treinta y cuarenta del siglo XX. Aunque parte de Ser y tiempo que fue publicado en 1927, más adelante se verá porque prefiero situarla en los treinta y cuarenta. La filosofía que analiza, centralmente, es la elaborada por Heidegger y Sartre. Y, de ellos, se enfoca en sus filosofías de la existencia. Podríamos sostener que la elaboración del existencialismo es expresión de la posguerra (Primera Guerra Mundial), de la caída de la República de Weimar, de la subida al poder del nacionalsocialismo, de la Shoah y del fin de la segunda guerra mundial, aunque El ser y la nada se publica en 1943. Si algo se puede llamar colapso, en sentido estricto, es el tiempo de las dos guerras mundiales. Después de estas dos guerras se hace evidente que es insostenible seguir pensando en lo humano desde el «humanismo ilustrado». El humanismo, como herencia de la cultura helenística-judía-cristiana-ilustrada, se desploma y, con ello, surge, nuevamente, la pregunta sobre el Anthropos. El ser humano, en esas décadas del siglo XX, se convierte en in-humano. Por ello, la filosofía que ayuda a iluminar la corriente del colapsismo, como lo sostiene Fragio, es la del existencialismo. El existencialismo, tanto en su forma alemana (Heidegger) como en la francesa (Sartre), es un camino para abandonar toda comprensión del hombre como esencia. El hombre, si es que sigue existiendo una referencia empírica a la que pueda referirse, se convierte en existencia (variación) más que en esencia (fijeza). Considero que por esto resulta pertinente estudiar al hombre de la colapsología desde lo in-humano del anthropos del período de posguerras. Heidegger y, aún me atrevo a decir que también Sartre, anuncian la muerte del hombre, que constatará de manera contundente Foucault en Las palabras y las cosas (1966).

En el primer capítulo, Fragio analiza de manera rigurosa lo que designa como «existencialismo clásico», a Heidegger y Sartre. Destaco que en una reseña no se puede hacer justicia a la profundidad de este capítulo, por ello únicamente hablaré de la confrontación que se da entre estos dos existencialismos. Ambos, como herederos de Husserl, se interrogan por lo humano desde la noción de existencia. El debate entre Heidegger y Sartre se da en torno a dos textos breves: El existencialismo es un humanismo, Sartre (1946), y, la Carta sobre el humanismo, Heidegger (1947). La Carta de Heidegger es una respuesta a Sartre, enviada a Jean Beaufret (1907-1982). El texto de Sartre, que en su origen fue una conferencia de 1945, se escribió como respuesta, tanto a los comunistas como a los cristianos, porque estos afirmaban que el existencialismo sartreano no era un humanismo. Sartre defenderá su postura sosteniendo que es un humanismo ateo y por ello sin fundamento, sin algo que lo sostenga. Sartre, siguiendo la interpretación de Fragio, defiende un tipo de subjetividad. De esta subjetividad del humanismo sartreano se fundará su tesis central: el hombre está obligado a ser libre, esto es, obligado a elegir. Aun en los momentos en que el hombre esté más coaccionado debe elegir. Mientras que Heidegger, sostiene Fragio, está en contra de toda subjetividad. Esta interpretación de Heidegger se debe, según el libro reseñado, al «giro» (la Kehre) que se da en la filosofía de Heidegger a fines de los treinta. A partir de este «giro», Heidegger, al darse cuenta de que el Dasein (el ser-ahí) de Ser y tiempo fue interpretado como subjetividad, lo reformula en sus Contribuciones a la filosofía (Beiträge zur Philosophie 1936-38). De alguna manera, tratando de ser fiel a mi apropiación del libro, Heidegger abandona la noción de hombre. Sería interesante tomar en cuenta el «giro» que hace Sartre con respecto a su noción de subjetividad en su Crítica de la razón dialéctica (1960) y en su biografía sobre Flaubert, El idiota de la familia (1971-1972). Fragio aplica esta interpretación de la analítica de la existencia heideggeriana a la colapsología en el segundo capítulo.

De los capítulos tres al seis, el autor presenta diferentes representaciones de la colapsología. Figuraciones fílmicas, teológicas (el gnosticismo) y escatológicas (Blumenberg). La colapsología interpreta el tiempo, ya… pero aún no, desde la herencia teológica cristiana. Sin que lo afirme tajantemente, podemos sostener que, para Fragio, la corriente que anuncia el colapso es una forma de secularización de la escatología cristiana. Finalmente, en el capítulo siete, relaciona la colapsología con la llamada «adaptación profunda». Podríamos sostener que el colapso se puede frenar (Katechon) por medio de una existencia auténtica y no inauténtica (Heidegger).

Dado que la conceptualización que desarrolla el autor a lo largo del libro es compleja, se presenta un glosario al final. Es muy estimulante la lectura del libro de Alberto Fragio por la profundidad de su análisis. Para mí, profundidad es capacidad de hacer distinciones conceptuales y esta obra lo logra con creces. Por último, la cuestión central es la siguiente: ¿qué retos le plantea la era actual del Basuroceno o Colapsoceno (Antropoceno) a los saberes llamados sociales y filosóficos?




















DEL ARCHIVO DEL BLOG: NO HAY DIVÁN PARA TODOS. PUBLICADO EL 02/01/2018

 










La mayoría de los dirigentes independentistas jamás creyeron que la independencia fuera viable. Da igual; viven de hacérselo creer a otros. Todo, incluido el ridículo, antes que responder ante la ciudadanía de sus fechorías políticas y económicas. El problema es que no va a haber diván para todos, comenta en El País el escritor español, poeta, novelista y ensayista español Andrés Trapiello. 

Que los dirigentes separatistas catalanes forman hoy una chirigota de Cádiz no ofrece la menor duda, al menos para una mayoría de españoles y buena parte de catalanes. Una de esas chirigotas en la que sus integrantes comparecen uniformados, pero a los que se ha dado libertad de acción, de tal modo que, aunque cantan al unísono, cada cual aspea y gesticula a su antojo de una manera descompasada e histriónica. Eso hace que no sepa uno en quién fijarse, pues, mirando a uno, tememos estar perdiéndonos los ademanes de los demás, que acaso estén haciendo visajes más chocarreros aún, empeñado cada cual en atraer sobre sí la atención del público y a expensas, claro, de sus compañeros de chirigota, que también están haciendo lo propio. Junts per Catalunya, ERC y CUP parecen cantar lo mismo, pero lo cierto es que cada formación reclama para sí el favor del electorado con aspavientos singulares. Terminada la función, los chirigoteros arrojan en un cesto sus disfraces y retornan a su rutina, hasta el año siguiente, conscientes de que parte de su éxito depende de la brevedad de su actuación y lo espaciado de sus apariciones públicas. En Cataluña sucede al revés. Que los separatistas no quieran dejar el escenario se comprende, incluso que traten de cerrar las puertas del teatro para que nadie del público pueda irse, pero ¿que se les aplauda?

Es comprensible también que los que declararon la república independiente de Cataluña, algunos encarcelados y otros huidos, se resistan ahora a abandonar su propósito. Les van en ello “vida y peculio”. ¿Las leyes, la Constitución? La república es su última esperanza de burlar la cárcel, volver del destierro y saldar sus deudas con Hacienda. Fuera del 3% hace mucho frío. Un buen programa. Puigdemont pasaría de ser considerado un tipejo ridículo a tener una estatua en el parque de la Ciudadela (con un brazo levantado, señalando el camino al “poble de Catalunya”). ¿Por qué no podría suceder algo así? ¿Podía alguien imaginar hace sólo tres años que Ada Colau sería alcaldesa de Barcelona? Es cierto que la mayor parte de los dirigentes independentistas jamás creyeron que la independencia fuera viable. Da igual. Ellos viven de hacérselo creer a otros. Y llegados a este punto, la política es ya un juego de azar rudimentario, como las chapas: cara o cruz. O todo o nada.

Lo resumirían aquellas palabras de Manuel Benítez El Cordobés, dichas a su hermana e inspiradoras del título de un famoso best seller: “O te compro un piso o llevarás luto por mí”. El pisito, Cataluña. “¿Que hay que seguir con los embustes? Se sigue. ¿Que hay que sostenella y no enmendalla? Se sostiene y no se enmienda. ¿Que en Europa y en España nos llaman espantajos, tarascas, mamarrachos? Que nos lo llamen; más cornadas da el hambre, Bruselas, la cárcel, Hacienda. Todo, incluido el ridículo, antes que responder ante la ciudadanía de nuestras fechorías parlamentarias, constitucionales, económicas y sociales, todo antes que hablar de nuestro golpe de Estado, de las empresas que se fueron por nuestra mala cabeza, de las familias que hemos roto, de la peste que hemos traído a Cataluña. Nada de esto importa”.

Conviene recordar a quienes proclaman que el procés ha muerto, que la matraca hoy del 155 y los “presos políticos” es el procés por otros medios. Les hemos visto y oído debatir imperturbables y cada día más fúnebres, acaso porque cada día se ven más cerca del luto que del pisito. Miran a sus interlocutores con semblante marmóreo, como retándoles con un “pregunta lo que quieras, que te responderé lo que me dé la gana”: “¿Fuga de empresas? Sí, azuzadas por el Estado, que trata de humillarnos por ser Cataluña la nación más civilizada de Europa, representada hoy en España por el franquismo. ¿Fractura social? Desde luego, causada por el 155. ¿Constitución? ¿Pero cómo aceptaremos una Constitución que nos aporrea y encarcela?” (y el juego que no le habría dado a Marta Rovira, la dolorosa, ese baño de sangre que ella parecía estar exigiéndole al Estado, acusándole de ello sin pruebas). Podrán, pues, los independentistas no tener un programa electoral, pero esas son las argucias con las que tratarán de ganar las elecciones. Muchos se preguntan: ¿Pero puede haber alguien que se crea estas cosas? Entre uno y dos millones de catalanes.

Yo, que diría Churchill, no los conozco a todos, claro, sólo a 10 o 12: amics, coneguts i saludats. Algunos de ellos votaron el 1-O al ver las cargas policiales. Hasta que las vieron no pensaban votar, arguyeron. Gente culta, pacífica y honrada. Colegas, escritores, editores, profesores, libreros de viejo y de nuevo. Nuestro mimado mundo de pastaflora. Gente que prolonga el saludo mientras te calumnia y te desprecia, lo que nunca pensó uno que vería. Personas que aseguran que Cataluña no es Murcia (“y, entiéndeme, me caen genial los murcianos”). Gente convencida de que el aire que se respira en el resto de España es africano (“y a mí me encanta Marraquech”). Personas que se ofenderán si les hablas de fascismo, xenofobia y supremacismo. Que dirán que la inmersión lingüística en la escuela es un acierto y se desquiciarán negando la existencia de adoctrinamiento. Y que te piden con una sonrisa de Esfinge, pactado, lo que antes no pudieron robarte, el derecho a decidir (que no podamos decidir todos los que tenemos derecho a ello), al tiempo que lees en su mirada: “A ver cómo te convenzo de que me des de grado, y a cambio de nada, lo que no he podido obtener hasta ahora por la fuerza”.

Cuando al fin se llega al argumento estrella (“No hay en España cárceles suficientes para encarcelarnos a todos; no se puede encarcelar a todo un poble”) reconoces que todo está perdido. Y eso también es mentira. Hay cárceles de sobra, no hay un solo poble de Cataluña, y prueba de que en España no existen presos políticos es que hay entre uno y dos millones que pueden decirlo libremente sin tener que ir a la cárcel. Votarán lo mismo, pero ninguno tendrá excusa ni podrá decir: “Nosotros no sabíamos, nadie nos advirtió”. Ni siquiera los que no son ni cultos ni formados ni informados. Están en el “si Cataluña no es para nosotros, no será de nadie, y menos de España”. No se resignan a que la función acabe, quieren cerrar el teatro, bloquear las puertas con los tractores, proseguir la chirigota. Es posible, no obstante, que algunos de ellos, para sobrevivir, un día reconozcan el daño causado y decidan tumbar su narcisismo en el diván del psicoanalista, acomodando su relato. Y si quiero creer que esto sucederá es porque algunos de ellos son mis amigos, aunque a días lo que le pida a uno el cuerpo es lo que antes ya han hecho 3.000 empresas de Cataluña: sacar mi corazón de allí y ponerlo en otra parte. Quiero decir que a este paso todos vamos a necesitar un diván. En un país democrático, el problema no son las cárceles, sino que no haya divanes suficientes para todos. Y ahora, como decía Sócrates, Ιωμεν: vámonos. Sean felices, por favor, a pesar de todo. Tamaragua, amigos. HArendt













DEL POEMA DE CADA DÍA. HOY: DE VUELTA AL POZO, DE LOREDANA VOLPI

 







DE VUELTA AL POZO 



El hombre que no tiene tiempo

ha pasado por casa otra vez.

suele estar de paso por todas las cosas.

a la hora exacta los relojes

indicaron con una precisión de ritual

que era hora de la siesta.

el hombre cae donde puede.

ahora duerme en mi cama.

lo veo dormir.

envidio esa confianza suya

de caer dormido en cualquier parte.

no tendría que estar en mi cama

mientras duerme.


el hombre está de paso,

trabaja, pero su mano está en mi rodilla.

qué haces.

nada. no hago nada,

si no quieres.

quiero.

no tendría que estar tumbada junto a él.


algo que no nos pertenece

nos atrae hacia la belleza.


el pozo es hondo,

miro dentro el agua fría, los ojos fríos

y en su orden de metales perfecto

una pulsión dirías de otro tiempo

nos empuja al centro del misterio.


quiero tocar el agua,

pero temo hundirme del todo.

pienso en volver a la cocina

donde el café y el silencio

y la luz de la tarde y nada más

que esa paz.

quiero no estar en esta cama.

el hombre se viste rápidamente.

no tiene tiempo.

digo algo.

me ha gustado besarte.

ríe. miento.

no tiene tiempo.

pasa por las cosas sin estar en ellas.

siempre pasa, sin embargo.


súplicas, quejas.

quédate. el futuro.

no tiene tiempo



LOREDANA VOLPI (1990)

poetisa venezolana