miércoles, 18 de marzo de 2026

EL MIEMBRO MÁS ESTÚPIDO DEL GABINETE DE TRUMP. ESPECIAL UNO DE HOY MIÉRCOLES, 18 DE MARZO DE 2026

 








Amigos, en una rueda de prensa celebrada el viernes, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, se quejó de un informe de CNN según el cual la administración Trump había subestimado la capacidad de Irán para interrumpir el tráfico mundial de petróleo cerrando el estrecho de Ormuz.

«Es totalmente ridículo», declaró Hegseth a los periodistas, y añadió que, incluso cuando el bloqueo del estrecho se estaba convirtiendo en la principal baza de Irán en la guerra, «no hay que preocuparse por ello». También negó que Estados Unidos hubiera bombardeado la escuela donde murieron unos 175 niños. Hegseth agregó que, en cuanto a CNN, «cuanto antes David Ellison se haga cargo de esa cadena, mejor». Estos comentarios son increíblemente estúpidos, en muchos sentidos.

En primer lugar, CNN acertó plenamente al informar que el equipo de seguridad nacional de Trump había subestimado la capacidad de Irán para interrumpir el tráfico mundial de petróleo. CNN citó a "múltiples fuentes familiarizadas con el asunto".

El New York Times publicó un artículo similar , informando que, en el período previo al ataque estadounidense-israelí, "Trump restó importancia a los riesgos para los mercados energéticos".

Incluso The Wall Street Journal, que dista mucho de ser un clon del New York Times o la CNN, corroboró la historia el viernes, informando de que Trump rechazó las advertencias de que Irán probablemente tomaría represalias cerrando el estrecho porque creía que Irán capitularía antes de hacerlo, y asumió que incluso si Irán intentara cerrarlo, el ejército estadounidense podría controlarlo.

En segundo lugar, el comentario de Hegseth de que "no tenemos que preocuparnos" por el bloqueo del estrecho no solo es falso, sino también una ofensa frívola para el público estadounidense, que merece saber qué planea hacer el régimen de Trump con respecto al aumento vertiginoso de los precios de la gasolina, directamente debido a ese bloqueo.

En tercer lugar, incluso si Hegseth cree que la adquisición de CNN por parte de David Ellison silenciará la cobertura crítica de CNN sobre Trump, es increíblemente estúpido que lo diga abiertamente. "Cuanto antes David Ellison se haga cargo de CNN, mejor" es una admisión explícita de que Trump respaldó la oferta de Ellison para adquirir Warner Bros. Discovery, la empresa matriz de CNN, con el fin de acallar las críticas.

El acuerdo aún está pendiente, por lo que la admisión de Hegseth probablemente avivará aún más la oposición. El fiscal general de California ya ha insinuado que acudirá a los tribunales para bloquearlo. Ahora, otros fiscales generales, la ACLU y los demócratas en el Congreso podrían unirse al caso como codemandantes.

La confesión de Hegseth también confirma los peores temores de CNN: que Ellison silenciará las críticas a Trump, un temor que ya ha provocado la salida de varias figuras destacadas. Como lo expresó Variety : “Anderson, encerrado. Jake, fichado. Erin, quemada. Kasie, perseguida. Wolf, aniquilado”.

Ellison ya ha demostrado ser un defensor poco fiable de la independencia periodística en CBS News. Una productora que se marchaba explicó en un memorando de despedida a sus compañeros que ya no podía trabajar en un lugar donde las historias se evalúan "no solo por su mérito periodístico, sino también por si se ajustan a un conjunto cambiante de expectativas ideológicas, una dinámica que presiona a productores y reporteros a autocensurarse o evitar narrativas que puedan provocar reacciones negativas o titulares desfavorables".

Finalmente, la negación de Hegseth de que Estados Unidos sea responsable de la muerte de casi 200 escolares en Irán queda desmentida por la creciente evidencia de que Estados Unidos sí bombardeó la escuela. La insistencia de Hegseth en que Estados Unidos " nunca ataca a civiles " se ve refutada por el hecho de que el ejército estadounidense mató al menos a 157 personas en 40 pequeñas embarcaciones en el Caribe, sin que existiera evidencia de que fueran "narcoterroristas" en lugar de civiles. Y, amigos, esta fue solo una rueda de prensa.

El trabajo de Pete Hegseth le queda tan grande que ni siquiera lo comprende. Evidentemente, cree que consiste en animar y defender a Trump con afirmaciones descabelladas como «Nosotros no empezamos esta guerra, pero bajo el mandato del presidente Trump la estamos terminando», «Estados Unidos está ganando de forma decisiva, devastadora y sin piedad» y «no mostraremos cuartel a nuestros enemigos». («Sin cuartel» significa matar a todos y no tomar prisioneros, lo cual es un crimen de guerra).

En los días previos al ataque estadounidense contra Irán, Hegseth dedicó su tiempo a criticar la "conciencia social" en las universidades estadounidenses, a disputarse con Anthropic sobre las medidas de seguridad para la IA y, el día antes de que comenzara la guerra, a obligar a Scouting America a abandonar los programas destinados a promover la diversidad.

Desestima los crímenes de guerra, menosprecia las reglas de enfrentamiento y proyecta una beligerancia inequívoca en un momento en que Estados Unidos está perdiendo rápidamente cualquier prestigio moral que pudiera tener en el mundo. Es cierto que resulta difícil elegir al miembro del gabinete de Trump más estúpido. Pero Pete Hegseth destaca por su absoluta ignorancia. Oren por Estados Unidos y por el mundo.ROBERT REICH es economista y profesor de la Universidad de California en Berkeley. Este artículo se publicó en Substack el 16 de marzo de 2026.
























ENTRADA NÚM. 10028

EL SABOR DEL CAFÉ. ESPECIAL TARDE DE HOY MIÉRCOLES, 18 DE MARZO DE 2026

 







He pasado los 80 y no siento que haya llegado la hora de despedirme de la escritura, como ha hecho mi contemporáneo, al que tanto admiro, Julian Barnes, porque cree que ya ha tocado todas sus melodías.

Quiero ser escritor hasta la muerte, mientras conserve esos dos atributos fundamentales, sin los cuales no hay escritura: memoria e imaginación. “No puedes recordar sin imaginar, ni imaginar sin recordar”, dice el mismo Julian Barnes. Y no hay que olvidar un tercero: la curiosidad.

Cuando empecé a escribir era impaciente. Al llegar a la universidad para estudiar Derecho, empezamos a publicar una revista literaria, y me llevaba de la tipografía tiras de papel de las que servían para imprimir las pruebas con un rodillo. Aquellas largas tiras las metía en el carro de alguna máquina de escribir que estuviera ociosa en las oficinas de la universidad, y me sentaba a teclear como un desesperado, porque no quería desperdiciar el tiempo sacando y metiendo en el carro de la máquina las hojas de tamaño normal. Martillaba las teclas con dos dedos, y corregía muy poco porque pensaba que el mundo estaba ansioso de leer lo que escribía.

La vida dedicada a escribir, y no con la constancia que hubiera querido, porque hubo largas interrupciones, me ha enseñado que la paciencia es también madre de la escritura. La paciencia para desechar lo escrito por mucho que te guste, porque reconoces en la página defectos y debilidades; para encontrar los errores de congruencia, para tachar, borrar, corregir, volver a empezar; saber, como decía Kafka, que el arte de escribir es el arte de suprimir.

Hay quien dice que escribir es un acto de sufrimiento; si fuera así, nunca hubiera sido escritor. Hacer lo que no te gusta es la peor manera de cumplir una tarea. De la escritura uno no se retira; no hay tercera edad en este oficio.

Con la edad llega el tiempo de la reflexión sobre la página escrita, y se desarrolla ese sentido crítico sin el cual toda escritura se vuelve peligrosa. Es lo que Hemingway llamaba el bullshit detector: “Todo buen escritor debe tener un detector de mierda incorporado, a prueba de choques, desde el nacimiento.”

Desde el nacimiento es mucho pedir. Creo que ese detector se desarrolla con el tiempo, con la experiencia, con la paciencia, gracias a los fracasos. Y uno sabe que ya lo tiene incorporado cuando lee una vieja página y se avergüenza de ella, queriendo nunca haberla escrito. Pero las reglas del detector son siempre válidas: saber quitar todo lo falso, excesivo o decorativo; todo lo que suene a cliché o mentira emocional.

Y está, por aparte, el destino de la escritura. ¿Para qué se escribe, y para quién se escribe? Al principio pensaba que la literatura era una herramienta social para cambiar la realidad: una pretensión desmedida si se piensa que mis cuentos los publicaba en una revista estudiantil que imprimía 500 copias. Eran tiempos juveniles de lucha por un mundo distinto, y la literatura, para mi generación, no podía ser ajena a la política militante.

Solo después he aprendido que el peor vehículo para transmitir credos políticos, o presupuestos ideológicos, es la literatura. Cuando la escritura es artísticamente eficaz para comunicar la injusticia, la miseria, la opresión, desde una perspectiva estética, convencerá al lector, pero solo como una consecuencia de la lectura. Si uno se propone escribir con ánimo proselitista, seguro fracasará, y peor cuando se usan parrafadas retoricas. Lo aprendí al leer Los hermanos Karamázov.

Dostoievski retrata la injusticia desde la neutralidad, sin agregados que expliquen la crueldad de los poderosos contra los débiles. Y de esa manera llega a la conciencia de quien lee para no borrarse nunca más. Llega como un asunto de la vida.

Cuando el tiempo pasa, la pretensión de escribir para las multitudes y cambiar de raíz la realidad se convierte en la convicción de que se escribe para un lector en concreto. Ese lector se refleja en la pantalla del ordenador como en un espejo, y es alguien difícil de contentar, siempre vigilante de tus tropiezos y tus errores.

Y uno no busca convencerlo, sino hacerlo dudar. Que se abran en su mente mundos distintos. Pero antes de eso, que no te abandone. Porque si el lector cierra el libro porque lo aburres o no le seduces los suficiente, tus intenciones no valen nada.

Pero una cosa es utilizar la literatura como instrumento de propaganda, y otra escribir desde la conciencia. Y siempre estará de por medio para mí la conciencia ética, mi manera de ver el mundo desde mis creencias. Al volver la vista atrás, siento que, desde adolescente, cuando me hacía escritor para siempre, también para siempre nacieron en mí lo que puedo llamar principios. A estas alturas, estos principios siguen siendo los mismos, y parten de una permanente inconformidad frente a la injusticia y la opresión.

Soy, por tanto, si es posible establecer esta diferencia, no un escritor que escribe literatura comprometida, sino un escritor comprometido que escribe sobre la vida. SERGIO RAMÍREZ es escritor y premio Cervantes de Literatura. El presente artículo, titulado Razones para escribir, se publicó en El País del 15 de marzo de 2026.















ENTRADA NÚM. 10027

SAÚDOS NAS LINGUAS DA MIÑA TERRA. HOXE, MÉRCORES, 18 DE MARZO DE 2026, EN GALEGO

 







Ola, bos días de novo a todos e a todas, e feliz mércores. A guerra? A mesma, é dicir, mala, por desgraza para todos, e enriquecedora para uns poucos, os sospeitosos de sempre. Todas da banda dese tolo imbécil chamado Donald Trump. E aínda quedan dúas máis ata a primavera. Que os deuses teñan piedade de nós… Imos ás entradas do blog de hoxe: a primeira, do escritor Leonardo Padura, dinos que a vida imita á arte, como naquela película onde un presidente dos Estados Unidos comezou unha guerra para encubrir os seus escándalos sexuais. A segunda é unha entrada do blog arquivada de marzo de 2018, na que Jorge Marirrodriga nos dicía que dentro de pouco non se poderá saber se este texto foi escrito por un ser humano ou por unha máquina, e que a regra para facelo será sinxela: se hai erros, son humanos. O poema de hoxe, na terceira sección, titúlase "Quen somos", e é da poeta uruguaia Cristina Peri Rossi. A cuarta sección, como sempre, presenta debuxos humorísticos e, para rematar, como todos os días, "O sabor de cada café da tarde" e os especiais da noite, se os hai. Tamaragua, amigos meus. Ata mañá, se a sorte quere. Sede felices. Bicos. Quérovos. HArendt














ENTRADA NÚM. 10026

CORTINAS DE HUMO

 







La vida imita al arte. Les sonará aquella película en la que un presidente de EE UU provocaba una guerra para tapar sus escándalos sexuales. Para los que nos dedicamos a la creación artística —y también para los que no lo hacen de modo habitual o profesional—, uno de los principios básicos que practicamos, incluso sin pensar en ello, es tener asimilada la certeza de que el arte siempre imita a la vida. Incluso las manifestaciones o realizaciones más fantasiosas o abstractas parten de una conexión con realidades objetivas que han afectado nuestra sensibilidad, se han alojado en nuestra subjetividad y buscan su expresión a través de recursos estéticos. Por ejemplo, para el novelista, un artista que debe crear universos más o menos concretos o imaginarios en los cuales se mueven personajes a su vez más o menos creíbles, siempre está presente el reto de generar verosimilitud, o sea, ese artificio discursivo a través del cual lo narrado consiga conformar la lógica íntima de ese universo creado, y de ese modo, su propia realidad.

Este propósito funciona así porque, al fin y al cabo —como nos recordó Milan Kundera apoyándose en Henry Fielding, el autor de Tom Jones—, la novela es un acto de descubrimiento y conocimiento, pues su razón de ser radica en el reflejo de los conflictos de la condición humana, que es universal y permanente y, aunque tiene un origen subjetivo, incide en nuestros actos y, por esa vía, actúa sobre las realidades objetivas.

Bastante se ha hablado en los últimos años del tan asombroso reflejo de nuestra realidad de estos tiempos conseguido por la trama futurista de 1984, la novela que George Orwell publicó en 1949, mucho antes de la existencia de los artilugios digitales que nos rodean, vigilan y hasta nos agreden hoy. Los mecanismos de control de los ciudadanos, la falsificación y reescritura de la Historia, las coartaciones de la libertad individual que campan en la trama social de esa Oceanía novelesca y ficticia donde transcurre la trama se parecen demasiado a muchas manifestaciones de nuestras sociedades contemporáneas en las que, por ejemplo, la verdad se ha descentrado hasta difuminarse en ocasiones y ha materializado uno de los grandes lemas del Ministerio de la Verdad al manipular la información: “La ignorancia es poder”.

2. Los acontecimientos de repercusión mundial que se han sucedido en los últimos meses, pero en especial lo ocurrido con la guerra desatada por Estados Unidos e Israel contra Irán han puesto en evidencia cuánto puede parecerse la realidad a la ficción. Y es que en este caso se trata de un conflicto que, por las circunstancias que lo aúpan, recuerda demasiado la trama de una obra de arte: ¿la vida imitando al arte —casi replicándolo— en lugar de que el arte imite a la vida?

Seguramente, muchos habrán recordado en estos días la película Wag the Dog (La cortina de humo en la versión española, Mentiras que matan en otros países de la lengua), obra basada en la novela homónima de Larry Beinhart, estrenada en 1997 y dirigida por Barry Levison. Para su gloria, la cinta está protagonizada por dos monstruos de la actuación, Robert de Niro y Dustin Hoffman, que encarnan los personajes de un relacionista público y un productor de Hollywood. Convocados por una funcionaria de la Casa Blanca, ellos se encargarán de crear una cortina de humo para distraer la atención de los ciudadanos sobre el escándalo en que se ve envuelto un candidato a la reelección presidencial estadounidense, acusado de abuso sexual sobre una menor. La cortina de humo que crean estos dos artífices es una guerra virtual, y escogen como enemigo a combatir a ¡Albania!

Creo que nos sonará demasiado esa sinopsis de Wag the Dog: escándalos sexuales de un presidente y guerras provocadas, solo que en este caso la guerra ha sido real, no como la que planean el relacionista público y el productor de Hollywood, algo que me ha recordado también una de las creaciones del grupo humorístico Les Luthiers, que en tono de parodia total, empeñados en actualizar el himno nacional van a declararle la guerra a Noruega, pues los anteriores enemigos históricos ya no resultaban atractivos. Y ya se sabe que para el poder es una bendición tener enemigo, mejor si en hostilidad. Ahora mismo lo es para el feroz régimen iraní.

¿Qué ha pasado con el presidente que iba a acabar con todas las guerras y se pavoneó de terminar incluso algunas que ni siquiera existían? ¿Cuál de las cinco o seis razones esgrimidas ha sido por fin la que decidió esta operación militar? ¿Y ya no caen bombas rusas sobre Ucrania, como prometió? ¿O ahora ese presidente está siendo fiel a su palabra de desentenderse de la paz pues no había recibido el Premio Nobel que tanto ansiaba y, según él, merecía?

Resulta muy arriesgado tener certezas sobre procesos en curso y expresar opiniones o ideas con alguna antelación. Tal disyuntiva se ha hecho hoy más generosa, pues vivimos en la más contundente incertidumbre, alimentada por un poder político, económico y militar que, además de errático, ha demostrado estar por encima de todas las convenciones que se estimaban más firmes. Lo seguro es que cuanto está ocurriendo y ocurrirá en Oriente Próximo con el desarrollo de esta guerra va a tener muchas consecuencias, algunas de ellas extremadamente peligrosas, pues ya se habla, bastante en serio, de eventuales escaladas nucleares del conflicto. Y todo puede ocurrir, como ya lo saben los españoles.

Lo cierto es —y esa certeza sí podemos esgrimirla sin temores— que la cortina de humo ha sido desplegada con premedita intención y solidez. Con los asuntos militares en primera plana de los medios de todo el mundo, con las consecuencias económicas que ya está provocando la guerra debido al incremento del precio del petróleo (siempre el petróleo), con las quinielas ardiendo sobre el futuro político iraní, con el cúmulo de consecuencias que va a tener este evento en todo Oriente Próximo, con Europa también tocando los tambores de la guerra, con el temor a un incremento de posibles atentados terroristas islámicos en cualquier parte del mundo, con España económicamente amenazada y con Putin muerto de risa por lo que está viendo mientras casi nadie habla de la guerra de Ucrania, y —termino sin terminar una enumeración que podría extenderse— mientras incluso se considera que se podrá declarar un estado de excepción en Estados Unidos que dé más poderes al presidente que (con el beneplácito de su partido) declara guerras sin pedir permiso a nadie… ¿Quién va a invocar más transparencia en la publicación y manejo de los dichosos archivos de Epstein?

Ni los más imaginativos artistas podrían haber concebido un escenario así. La guerra actual no es contra la pobre Albania, ni siquiera contra Noruega. Lo terrible es que ahora mismo la realidad está superando en mucho al arte, y lo dramático en esta ocasión no es novelesco, porque se trata de la más sombría realidad. Pero lo que más duele es saber que detrás de todo —o quizás en el centro de todo— esté gravitando el posible pasado de depredador sexual de un político con poder para destruir cualquier norma de convivencia, arguyendo que lo hace para restablecer democracias y hacer grande América otra vez. Al precio que sea, incluida la vida de tanta gente. En fin, que la cortina de humo no es verosímil, como las de una película o una novela, sino muy material y puede asfixiar a muchos. LEONARDO PADURA es escritor. Este artículo se publicó en  El País el 15 de marzo de 2026.




















ENTRADA NÚM. 10023

DEL ARCHIVO DEL BLOG. HOY, LEER Y ESCRIBIR YA NO ES COSA SOLO DE HUMANOS. PUBLICADO EL 14/03/2018

 







Querido lector, escribe el periodista Jorge Marirrodriga en El País, dentro de no mucho usted no sabrá reconocer si este texto ha sido escrito por un ser humano o por una máquina. En realidad por un tiempo sí que podrá, siempre que sea capaz de detectar fallos gramaticales y ortográficos. La regla será sencilla: si hay fallos será humano. Y eso que hasta hace poco sucedía exactamente al revés. Las traducciones automáticas nos han permitido detectar sin problemas, y simplemente por la forma, la falsedad de los mails enviados por la viuda nigeriana que ponía a nuestra disposición millones de dólares con solo enviarle unos cuantos miles de euros o los escritos por la supermodelo del Este que había visto nuestro perfil “en lo Internet” y había quedado cautivada por nuestra personalidad. Pero, de hecho, eso ya pocas veces sucede.

Claro que alcanzada esa perfección, la inteligencia artificial también será capaz de introducir pequeños fallos para hacer dudar al lector. Y cuando este no pueda encontrar la diferencia ya no serán necesarios “productores de contenidos” humanos. Tal vez ese no sea un problema que afecte al lector. Pero sucede que los lectores humanos tampoco serán tan necesarios. No lo serán en absoluto. En realidad, ese proceso ya ha comenzado. Las estadísticas que constantemente suministran los medidores muestran que si usted ha llegado leyendo hasta aquí forma parte de un minoritario 30% del total de personas que empezaron este texto. Y existe una altísima posibilidad de que no llegue a finalizarlo. Al autor humano le importa pero al medidor no, porque usted ya hizo clic y con ese pequeño movimiento de un dedo ha desencadenado una maraña de mecanismos matemáticos que determinarán tanto el futuro del autor como del lector. Para el primero ya está significando un importante factor en términos de reputación profesional, lo que se traduce en condiciones de trabajo y salario. Para el segundo, en el tipo de contenidos que se le ofrecerán y, por tanto, en la aproximación a la realidad que tendrá. Casi nada.

Como prueba de lo expuesto, debe usted saber que este texto no está escrito solo para usted sino también para los algoritmos y posicionadores. Y, no se ofenda, tal vez más para ellos que para usted. Por ello me va a permitir que introduzca ahora una serie de palabras para que los algoritmos detecten el texto y lo coloquen bien. Para usted no tendrán mucho sentido, pero para ellos sí. Empecemos con palabras buscadas ayer —cuando se escribe este texto—, poco importa si por humanos o en búsquedas automáticas: Día de la Mujer 2018, Román Escolano, Franco Masini, Balkrishna Dashi. Añadamos algunas que siempre funcionan: sexo, porno, Cristiano Ronaldo, Messi, Trump. Fin de la interrupción. Volvamos con los humanos. Pero no mucho.

El proceso cada vez se acelera más. Los textos escritos por máquinas son leídos por máquinas que los posicionan en buscadores y utilizan las redes sociales para moverlos y difundirlos. Mientras usted duerme, un algoritmo habla con su perfil en función de sus clics y le envía un determinado tipo de textos, no para que los lea —al algoritmo le da igual— sino para que los pinche y los difunda. Los textos que tengan éxito entrarán en un círculo virtuoso y multiplicarán el número de difusiones. Llegamos al final. El algoritmo ha completado su lectura, aunque no ha entendido nada. La pregunta es: ¿queda algún humano por aquí?



















ENTRADA NÚM. 10022

DEL POEMA DE CADA DÍA. HOY, QUIENES SOMOS, DE CRISTINA PERI ROSSI

 







QUIÉNES SOMOS




Quienes dicen que somos solo humanos

olvidan que todos somos animales.

Quienes dicen que somos solo animales

olvidan que somos un poco plantas.

Quienes dicen que somos un poco plantas

olvidan que somos un poco luz

y un poco oscuridad.

Quienes dicen que somos claroscuro

olvidan que somos un poco música

la música de las aguas del viento de los cielos.

Quienes dicen que somos buenos

olvidan toda la maldad del mundo.

Y quienes dicen que somos malos

olvidan toda la bondad de una mirada compasiva.

Soy la mujer que ayudó a morir a su padre.

Soy el hombre que prostituyó a una mujer

y su cliente.

Soy la planta que nació entre las piedras

y la máquina que la segó.

Soy tu amante celosa

y tu marido infiel.

Aprovecha este corto tiempo que me queda

para gozarme y torturarme.

El resto será mala memoria

y acaso

un tardío perdón

por no morir al mismo tiempo.




CRISTINA PERI ROSSI (1941)

poetisa uruguaya




***



Cristina Peri Rossi (Montevideo, 1941) es una escritora, traductora y activista política uruguaya exiliada en España durante la dictadura uruguaya en 1972 y residente en Barcelona, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera literaria. En 2021 fue galardonada con el Premio Miguel de Cervantes. Es considerada una de las escritoras más importantes de habla castellana, pero su obra fue prohibida en el país, así como la mención de su nombre en los medios de comunicación. El erotismo y su identidad de mujer latinoamericana y lesbiana estuvieron presentes desde el comienzo en sus poemas, en un momento en el que no eran comunes los textos de amor entre mujeres. Es la única escritora femenina vinculada al boom latinoamericano, un movimiento que generalmente es asociado con autores como Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa y Carlos Fuentes. Fuente: Wikipedia.














ENTRADA NÚM. 10021

DE LAS VIÑETAS DE HUMOR DEL BLOG DE HOY MIÉRCOLES, 18 DE MARZO DE 2026

 



























ENTRADA NÚM. 10020

martes, 17 de marzo de 2026

LA MEMEIFICACIÓN DE LA GUERRA. ESPECIAL TRES DE HOY MARTES, 17 DE MARZO DE 2026

 







¿Qué ocurre cuando ni tus enemigos ni tus propios soldados son tratados como seres humanos? Hace más de un año, escribí sobre el uso que hacía Trump de la palabra "alimañas" para describir a sus enemigos. Esta palabra, junto con parásitos , veneno y marxistas de izquierda radical (es decir, demócratas centristas), tenía un propósito:

Si asocias a tus oponentes con enfermedades, dolencias y sangre envenenada, si los deshumanizas tratándolos como insectos o animales, si hablas de aplastarlos o eliminarlos como si fueran plagas o bacterias, entonces te resultará mucho más fácil arrestarlos, privarlos de sus derechos, excluirlos o incluso matarlos. Si son parásitos, no son humanos. Si son alimañas, no tienen derecho a la libertad de expresión ni a ninguna otra libertad. Y si los aplastas, no tendrás que rendir cuentas.

En la guerra de Irán, tanto Trump como Hegseth han llevado este tipo de pensamiento a un nivel extremo. Hablan de los iraníes —no del régimen fundamentalista, sino del pueblo iraní— como si no fueran humanos. Al preguntársele sobre los soldados estadounidenses en peligro, Hegseth dijo: «Los únicos que deben preocuparse ahora mismo son los iraníes que creen que van a sobrevivir». Hegseth también ha denunciado las «guerras tontas y políticamente correctas del pasado», en favor de la «guerra», sin explicar a qué se refiere. ¿Acaso la guerra de Vietnam fue políticamente correcta? ¿Y la guerra contra el ISIS, que arrasó la ciudad de Raqqa ? Quizás ahora Hegseth favorece atacar abiertamente a civiles u hospitales, como lo han hecho Estados Unidos e Israel en Irán . El propio Trump ha dicho que Estados Unidos podría lanzar bombas sobre la industria petrolera iraní « por diversión ».

Esta forma caricaturesca de hablar se ha visto amplificada por una siniestra campaña de vídeo, en la que se han intercalado imágenes de la guerra con fragmentos de películas y videojuegos. El Wall Street Journal realizó un buen análisis breve de estas imágenes:

Pero Trump también resta importancia a las bajas estadounidenses , como si no importaran, como si la guerra, con sus consecuencias de vida o muerte, no le afectara, como si la historia no le pesara, como si nada importara salvo su imagen pública. Al supuestamente honrar el sacrificio de los estadounidenses fallecidos, vistió un traje azul, corbata roja y gorra de béisbol. Fox News emitió fragmentos de otra ceremonia para evitar mostrar a Trump vestido como si fuera a almorzar a Mar-a-Lago. Sin inmutarse, su equipo de campaña utilizó fragmentos de la ceremonia en un correo electrónico para recaudar fondos.

Hablé con Jon Favreau sobre esto y más. (Era tarde por la noche y acababa de regresar de Rumania, pero creo que tiene sentido). 

No solo daños colaterales, sino daños permanentes. Es posible que lo que Trump llama su “incursión” en Irán termine en días o semanas. ¿Pero qué pasará después? Parte del daño causado en la región perdurará, porque las civilizaciones que rodean el Golfo Pérsico son más precarias de lo que quieren hacernos creer.

Recuerden que todas esas ostentosas y prósperas ciudades del Golfo, que crecieron tan rápidamente en las últimas dos décadas, son inimaginables sin agua y aire acondicionado, y sin el dinero y la seguridad que garantizan su existencia. En algunos países, las plantas desalinizadoras hacen posible la vida en lugares que de otro modo serían inhabitables. Si la infraestructura sufre daños permanentes, tanto Irán como los Estados del Golfo podrían ver amenazada su propia existencia, no por la guerra, sino por el calor y la sed.

Estados Unidos e Israel ya han comenzado a atacar la infraestructura petrolera iraní. Estados Unidos atacó la isla de Kharg, centro neurálgico de la economía petrolera de Irán. Los israelíes también han atacado instalaciones petroleras, lo que podría provocar un grave desastre ambiental . De forma alarmante, los iraníes han acusado a Estados Unidos de atacar una planta desalinizadora , lo que, de ser cierto, podría indicar el inicio de una crisis humanitaria en Irán, país que ya sufre escasez de agua.

Los iraníes podrían responder de la misma manera. Este gráfico del New York Times muestra la ubicación de las plantas desalinizadoras en todo Oriente Medio. También muestra algunas cifras: Catar, Baréin y los Emiratos Árabes Unidos ya dependen de plantas desalinizadoras para más de la mitad de su suministro de agua. Irán ya ha atacado cerca de estas plantas en los Emiratos Árabes Unidos y Baréin. Irán también ha atacado infraestructuras de petróleo y gas en Baréin , Catar y Arabia Saudí .

Aunque la guerra termine pronto, sin causar demasiados daños a la infraestructura de petróleo y agua, el modelo de negocio de Dubái, Abu Dabi, Doha y otras ciudades ya se ha visto afectado. Todos estos lugares dependen para su actividad económica de la percepción de seguridad. Personas de todo el mundo compran apartamentos, establecen instituciones financieras y hacen negocios en las ciudades del Golfo porque se perciben como zonas fuera de la línea de fuego, protegidas de la geopolítica, lejos de la represión rusa y de la regulación europea. Esto también contribuye a atraer compradores y turistas. Una vez que empiecen a parecer vulnerables al conflicto, perderán atractivo.

El daño podría extenderse aún más. Otro artículo del New York Times describió los efectos colaterales inesperados del cierre del estrecho de Ormuz, por donde normalmente se transporta gran parte del petróleo mundial: En Kansas, los compradores de vivienda vieron cómo las tasas hipotecarias a 30 años superaban ligeramente el 6 por ciento esta semana. En el oeste de la India, las familias que lloraban la muerte de un ser querido descubrieron que los crematorios a gas habían cerrado temporalmente. En Hanói, Vietnam, los dueños de gasolineras colocaron carteles de "agotado". En Kenia, los cultivadores y comerciantes de té temían que sus exportaciones a Irán se pudrieran en el muelle. Y en todo Estados Unidos, Canadá, Europa, Gran Bretaña y México, los agricultores palidecieron ante el aumento vertiginoso de los precios de los fertilizantes .

También existe el peligro real de que Irán sufra daños permanentes a causa de una campaña de bombardeos que se extienda más allá de su infraestructura militar. Temo que los israelíes le hagan a Teherán lo mismo que le hicieron a Gaza, convirtiéndola en una ciudad inhabitable. Cualquier régimen o gobierno que surja después, por muy bienintencionado que sea, tendrá un camino largo y difícil hacia un futuro mejor. Los millones de iraníes que han luchado durante tanto tiempo por un futuro mejor también tendrán que sufrir esa tragedia.

Rastreador de cleptocracia: Continuaremos vigilando los conflictos de intereses, los emolumentos ostentosos, la corrupción flagrante y los cambios en las políticas que faciliten la corrupción flagrante. ( Lea mi artículo original, Kleptocracy Inc, y consulte el gráfico del SNF Agora Institute ).

6 de marzo: Joseph Schwartz recibió un indulto por fraude fiscal tras pagar casi un millón de dólares a activistas de derecha para que intercedieran por su liberación, 100.000 dólares a lobistas vinculados a Donald Trump y miles más a abogados con relaciones personales con la responsable de los indultos, Alice Marie Johnson, y el asesor jurídico de la Casa Blanca, David Warrington.

Al menos cuatro de las empresas a las que se les adjudicaron contratos para el ejercicio Golden Dome son propiedad de Cerberus Capital Management , la firma de capital privado fundada por el subsecretario de Defensa Steve Feinberg.

8 de marzo: World Liberty Financial está presionando para reducir el poder de voto de los primeros inversores en decisiones clave de gobernanza, incluida la determinación de cuándo pueden acceder a la mayor parte de su inversión.

El presidente de la Comisión Federal de Comercio ha alineado más estrechamente a la agencia con la Casa Blanca, presentando casos contra los críticos de Trump.

9 de marzo: El Departamento de Justicia llegó a un acuerdo con Live Nation Entertainment, propietaria de Ticketmaster, poniendo fin a la demanda por monopolio interpuesta por la administración Biden. Para ello, la agencia destituyó a su principal responsable de la aplicación de la ley antimonopolio, Gail Slater, mientras que la empresa contrató a Kellyanne Conway como asesora.

10 de marzo: Aureus Greenway Holdings Inc., una empresa propietaria de campos de golf respaldada por Eric Trump y Donald Trump Jr., se fusionará con el fabricante de drones Powerus Corporation en un esfuerzo por vender drones autónomos al ejército estadounidense.

Los republicanos de la Cámara de Representantes celebraron su retiro anual en uno de los clubes de golf de Trump en Florida, siendo este el último evento relacionado con el gobierno que se ha organizado en una de sus propiedades de las que se ha beneficiado.

11 de marzo: Los demócratas del Congreso iniciaron una investigación sobre el fondo para la biblioteca presidencial de Trump. El fondo, disuelto por Florida el año pasado por no presentar el informe anual requerido, ya había recaudado 63 millones de dólares, que ahora han desaparecido.

Bucarest y Timișoara: La semana pasada pasé unos días en Rumania, un país completamente transformado desde mi primera visita en junio de 1989, seis meses antes de la sangrienta revolución que derrocó a Nikolae Ceaușescu, el último dictador comunista de Rumania. En aquel entonces, vivía en Polonia, donde se habían celebrado elecciones parcialmente libres y ya nadie temía al Estado. En la Rumania comunista, hombres con gabardinas y gafas oscuras seguían apostados en las esquinas, vigilando los movimientos de los extranjeros. La comida escaseaba y la gente vivía con miedo.

La política rumana actual dista mucho de ser perfecta; la extrema derecha, vinculada tanto a Rusia como al movimiento MAGA, está ganando popularidad (un tema que abordaré más adelante). Sin embargo, también se aprecia una normalidad claramente europea y los primeros indicios de prosperidad.

Algunos recordarán el balcón desde el que Ceaușescu pronunció su último discurso; poco después, él y su esposa fueron ejecutados por un pelotón de fusilamiento del ejército. Ahora, ese mismo balcón luce banderas de la OTAN y la UE.

Hubo una audiencia fantástica para un debate sobre los temas de mis libros, y sobre la democracia rumana en general, con el Export Forum (lean su libro " Tres décadas de sociedad civil ", un excelente relato de la historia rumana poscomunista, aquí ).

También viajé a Timișoara, la ciudad donde comenzó la revolución en diciembre de 1989. La ciudad tiene raíces rumanas, húngaras, serbias, judías y alemanas, y es un lugar ideal para admirar la arquitectura de los Habsburgo y la Secesión. Ahora también es posible seguir la ruta de la revolución y visitar los monumentos de aquella época, dispersos por toda la ciudad. Di una charla en la Universidad del Oeste, que cuenta con un alumnado numeroso y geográficamente diverso, y un profesorado comprometido, tan preocupado por su país como nosotros por el nuestro. ANNE APLEBAUM es historiadora. Artículo publicado en Substack el 16 de marzo de 2026.
























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