miércoles, 10 de diciembre de 2025

DEL ARCHIVO DEL BLOG. ANIVERSARIO DE LA PROCLAMACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS. PUBLICADO EL 10/12/2008

 






Vilipendiada por muchos, ignorada por más, y violada por los poderosos, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobado tal día como hoy de hace sesenta años por la Asamblea General de las Naciones Unidas, sigue siendo el referente ético y moral de la Humanidad por encima de fracasos, desaciertos e incomprensiones. Son sus antecedentes directos la Declaración de Derechos de Virginia, de 1776, y la Declaración de Derechos del Hombre y el Ciudadano, de 1789, en plena revolución francesa. Naciones Unidas celebra su 60 aniversario con una página electrónica cuya visita y recorrido recomiendo encarecidamente por su gran interés. Disfrútenla. 

Declaración Universal de los Derechos humanos (10/12/1948). Adoptada y proclamada por la Resolución de la Asamblea General 217 A (iii) del 10 de diciembre de 1948.

El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó y proclamó la Declaración Universal de Derechos Humanos, cuyo texto completo figura en las páginas siguientes. Tras este acto histórico, la Asamblea pidió a todos los Países Miembros que publicaran el texto de la Declaración y dispusieran que fuera "distribuido, expuesto, leído y comentado en las escuelas y otros establecimientos de enseñanza, sin distinción fundada en la condición política de los países o de los territorios".

Preámbulo

Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana;

Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias;

Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión;

Considerando también esencial promover el desarrollo de relaciones amistosas entre las naciones;

Considerando que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres, y se han declarado resueltos a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad;

Considerando que los Estados Miembros se han comprometido a asegurar, en cooperación con la Organización de las Naciones Unidas, el respeto universal y efectivo a los derechos y libertades fundamentales del hombre, y

Considerando que una concepción común de estos derechos y libertades es de la mayor importancia para el pleno cumplimiento de dicho compromiso;

La Asamblea General

proclama la presente

Declaración Universal de Derechos Humanos como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción.

Artículo 1

Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Artículo 2

1. Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

2. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.

Artículo 3

Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

Artículo 4

Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.

Artículo 5

Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.

Artículo 6

Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica.

Artículo 7

Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.

Artículo 8

Toda persona tiene derecho a un recurso efectivo ante los tribunales nacionales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la constitución o por la ley.

Artículo 9

Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.

Artículo 10

Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un tribunal independiente e imparcial, para la determinación de sus derechos y obligaciones o para el examen de cualquier acusación contra ella en materia penal.

Artículo 11

1. Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su defensa.

2. Nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de cometerse no fueron delictivos según el Derecho nacional o internacional. Tampoco se impondrá pena más grave que la aplicable en el momento de la comisión del delito.

Artículo 12

Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.

Artículo 13

1. Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado.

2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país.

Artículo 14

1. En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él, en cualquier país.

2. Este derecho no podrá ser invocado contra una acción judicial realmente originada por delitos comunes o por actos opuestos a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.

Artículo 15

1. Toda persona tiene derecho a una nacionalidad.

2. A nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad ni del derecho a cambiar de nacionalidad.

Artículo 16

1. Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia, y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio.

2. Sólo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podrá contraerse el matrimonio.

3. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado.

Artículo 17

1. Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente.

2. Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad.

Artículo 18

Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.

Artículo 19

Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Artículo 20

1. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas.

2. Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación.

Artículo 21

1. Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos.

2. Toda persona tiene el derecho de accceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas de su país.

3. La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto.

Artículo 22

Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.

Artículo 23

1. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.

2. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.

3. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social.

4. Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses.

Artículo 24

Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas.

Artículo 25

1. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.

2. La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social.

Artículo 26

1. Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos.

2. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos, y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.

3. Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos.

Artículo 27

1. Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten.

2. Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora.

Artículo 28

Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta Declaración se hagan plenamente efectivos.

Artículo 29

1. Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad.

2. En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática.

3. Estos derechos y libertades no podrán, en ningún caso, ser ejercidos en oposición a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.

Artículo 30

Nada en esta Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración.

Feliz día, queridos amigos. Tamaragua. HArendt






















DEL POEMA DE CADA DÍA. HOY, EL CALENDARIO MADRUGADOR DEL LUNES, DE LAUREN GARCÍA





 



EL CALENDARIO MADRUGADOR DEL LUNES



El sueño de ayer fue

la canción china que trataba sobre una niña

que recogía flores

entonada por otra niña;

el poema recatado

que se inmiscuyó en la parquedad de la sala

donde choco tu codo contra el mío;

las cúpulas que acarician el otoño

en sublime perfección geométrica;

el cuadro que te mostró

la crueldad y generosidad de los violines

que condensaron la tarde,

tus cejas abriéndose al mundo…



LAUREN GARCÍA (1977)

poeta español























DE LAS VIÑETAS DE HUMOR DEL BLOG DE HOY MIÉRCOLES, 10 DE DICIEMBRE DE 2025

 





























martes, 9 de diciembre de 2025

DE LAS VÍSPERAS DEL FIN DEL MUNDO LIBRE. ESPECIAL DE HOY MARTES, 9 DE DICIEMBRE DE 2025

 






Trump también quiere hacer MAGAfy en Europa, y eso puede significar el fin del mundo libre, escribe en Substack (08/12/2025) el premio Nobel de Economía Paul Krugman. Hubo una época, no hace mucho, en que Estados Unidos era el líder del mundo libre. Fue el primero entre iguales dentro de una alianza de naciones unidas por valores compartidos, sobre todo un compromiso con la democracia y las libertades civiles. De Londres a Berlín y Tokio, tras el genocidio y la devastación total de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos —como lo expresó Ronald Reagan— era la ciudad brillante en la cima de la colina. Nunca debemos olvidar que los estadounidenses desempeñaron un papel fundamental en los juicios de Núremberg, defendiendo el estado de derecho de manera imparcial y transparente en los juicios de quienes cometieron atrocidades y actos de guerra atroces. «Soy berlinés», declaró John F. Kennedy en Berlín, mientras Alemania Oriental intentaba atrapar a su propio pueblo tras el Muro de Berlín.

Sin embargo, MAGA no quiere formar parte de ese mundo. De hecho, no quiere que exista un mundo de democracia, libertades civiles y Estado de derecho. La administración Trump se ha vuelto especialmente hostil hacia Europa, precisamente porque los europeos intentan aferrarse a los valores que MAGA intenta destruir en casa.

La semana pasada, la administración Trump publicó su Estrategia de Seguridad Nacional actualizada para Estados Unidos. Gran parte del documento es vago, divagatorio y contradictorio. Pero se vuelve claro y conciso al abordar Europa. En pocas palabras, Trump y su entorno odian a Europa. Y la odian porque aún honra los ideales que están abandonando en Estados Unidos.

El lenguaje es asombroso. Europa, advierte el documento, se enfrenta a «la cruda perspectiva de la desaparición de la civilización». ¿Por qué? Porque «es más que plausible que, como máximo en unas décadas, ciertos miembros de la OTAN se conviertan en una mayoría no europea». No sé por qué se molestaron en usar el eufemismo: «no europeo» significa claramente «no blanco».

Pero hay esperanza, declara el documento, gracias a “la creciente influencia de los partidos patrióticos europeos”, con lo que claramente se refiere a partidos como el neonazi AfD de Alemania.

El politólogo Henry Farrell lo resume así: Se trata, sencillamente, de un programa de cambio de régimen en Europa, cuyo objetivo es convertirla en una entidad política iliberal. Lograr esta transformación implicaría socavar a los gobiernos liberales existentes en connivencia con la extrema derecha europea y convertir a Europa del Este en una cuña ideológica contra sus vecinos occidentales.

¿De dónde proviene este ataque a Europa? Algunos lectores recordarán el viejo eslogan de la Guerra contra el Terror: «Nos odian por nuestra libertad». Claramente, MAGA odia a Europa por su libertad. Quienes intentan convertir a Estados Unidos en un estado autoritario y supremacista blanco, quienes quieren que abandonemos los ideales democráticos en favor del Volk , del nacionalismo de sangre y tierra, quieren que Europa siga el mismo camino.

También está el papel de los "tech bros": multimillonarios que aún se describen como libertarios, pero que en la práctica se han convertido en autoritarios de línea dura con enorme influencia sobre la administración Trump. Después de que la Comisión Europea impusiera una modesta multa a X por incumplir sus normas de transparencia, Elon Musk declaró que la UE debía ser abolida y amenazó con represalias personales contra los "comisarios de la Stasi progresistas de la UE" responsables de la sentencia. Y la administración Trump actúa como el ejecutor de los "tech bros" contra Europa, amenazando con mantener altos los aranceles al acero a menos que la UE reduzca sus regulaciones tecnológicas.

Además, esto forma parte de un patrón general: los gremios odian a Europa porque intentan imponer límites sensatos para proteger a sus sociedades de los daños psicológicos y económicos, bien documentados, que inflige la agenda desenfrenada de Silicon Valley. Por ejemplo, la UE intenta limitar la proliferación del discurso de odio digital, así como los efectos perniciosos de las redes sociales en los jóvenes. Y, más que EE. UU., ha buscado limitar el poder monopolístico de los titanes tecnológicos como Google y Facebook. Debemos recordar que las moderadas regulaciones antimonopolio y de inteligencia artificial adoptadas por la Administración Biden impulsaron a la gremio tecnológico a apoyar firmemente a Trump en las elecciones de 2024.

El ataque de Trump a Europa tiene dos consecuencias impactantes: debilita a Estados Unidos frente a lo que claramente es su único rival geopolítico serio, China, y a la vez debilita a Europa frente a su asesino a las puertas, Rusia. Como señala el New York Times , esta nueva estrategia rompe con la retórica anterior de Trump, que enfatizaba los peligros que representan China y Rusia.

En primer lugar, atacar a nuestros antiguos aliados garantiza que China superará a Estados Unidos en la competencia por la influencia y la hegemonía económica. El gráfico a continuación (ajustado a las diferencias en los niveles de precios) ilustra esta realidad:

Actualmente, China es claramente la mayor economía del mundo. Pero el grupo de naciones que constituía el "mundo libre" (tal como lo conocíamos) es una potencia económica mucho mayor que China. Por lo tanto, al tratar a Europa y Canadá como enemigos en lugar de aliados, Trump ha destruido cualquier posibilidad de enfrentarse a China. En efecto, Trump ha priorizado la supremacía blanca sobre la verdadera grandeza nacional.

En segundo lugar, esto también aplica a Rusia. Aunque Rusia es mucho más débil que China, Estados Unidos o la UE, la guerra en Ucrania ha demostrado que una Rusia envalentonada puede causar una devastación duradera. Al atacar a la UE, en particular con la misma justificación de sangre y tierra que Putin usó para atacar a Ucrania, así como al insultar a Zelenski y publicar un "plan de paz" que claramente era una lista de deseos rusos, Trump ha dejado claro que nuestros antiguos aliados no pueden confiar en nosotros para hacer frente a la agresión rusa. ¿Debería sorprendernos que algunos aliados hayan empezado recientemente a negarse a compartir información de inteligencia ?

Ahora bien, es importante admitir que Estados Unidos a menudo no estuvo a la altura de sus propios ideales en el pasado. Durante décadas, defendimos la libertad y la igualdad en el extranjero mientras practicábamos las leyes de Jim Crow en casa. Fuimos una fuerza impulsora de la democracia y la libertad en Europa, pero a menudo apoyamos a dictadores y, en ocasiones, propiciamos el derrocamiento de gobiernos elegidos democráticamente —a menudo a instancias de los intereses comerciales estadounidenses— en Latinoamérica, Asia y Oriente Medio. Así que, de forma muy real, la broligarquía tecnológica está intentando usar el poder del gobierno estadounidense para subyugar a la UE, de la misma manera que la United Fruit Company lo usó en su día para subyugar a Centroamérica.

En realidad, Europa está mucho más cerca de ser la ciudad brillante de Reagan que los Estados Unidos de Trump. Sin embargo, es importante reconocer que, ante los desafíos económicos y migratorios, también está teniendo dificultades para preservar sus valores democráticos liberales. Esos partidos europeos "patrióticos" —es decir, neofascistas— están, sin duda, en auge. Sin embargo, en general, Europa está lidiando con sus tensiones económicas y sociales sin renunciar a sus valores fundamentales. Por ejemplo, las recientes elecciones holandesas, si bien no representaron una victoria decisiva para el centro, al menos expulsaron a la extrema derecha del gobierno .

Y Estados Unidos aún no está perdido. Muchos estadounidenses, y creo que la mayoría, aún creen en nuestros valores fundamentales de libertad y democracia. Por ahora, el poder está en manos de quienes odian esos valores fundamentales, y odian a Europa porque aún se aferra a ellos. Pero aún podemos revertir esta situación y recuperar nuestra identidad.





















DE LAS ENTRADAS DEL BLOG DE HOY MARTES, 9 DE DICIEMBRE DE 2025





 


Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz martes, 9 de diciembre de 2025. Las iglesias siguen vacías, los seminarios y conventos siguen vacíos, el número de católicos cae en picado, afirma en la primera de las entradas del blog de hoy el escritor Javier Cercas; así es, pero ha bastado un disco de Rosalía, una película de Alauda Ruiz de Azúa y alguna cosa más para que algunos proclamen en los periódicos el retorno de Dios. En la segunda, un archivo del blog del 31 de diciembre de 2009, HArendt por un lado, y el sociólogo Enrique Gil Calvo por otro, comentaban la crisis económica que asoló el mundo el pasado año, con el consenso mayoritario de que la gran banca internacional, estadounidense y europea principalmente, tenían la indiscutible responsabilidad de la gestación y desarrollo de la crisis, que se ha podido detener y suavizar a costa de gravísimos daños colaterales que como es uso y costumbre han pagado otros, los más débiles, los de siempre. El poema del día es de la poetisa argentina María Florencia Rua, se titula Del otro lado del día, y comienza con estos versos: Colillas de cigarrillos se juntan/para armar una montaña/de muerte. Y la última entrada del día, como siempre, son las viñetas de humor. Volveremos a vernos mañana si la diosa Fortuna lo permite. Sean  felices, por favor. Tamaragua, amigos míos. Y como decía Sócrates: ἡμεῖς ἀπιοῦμεν. HArendt












DEL SILENCIO IMPERTURBABLE DE DIOS

 






Las iglesias siguen vacías, los seminarios y conventos siguen vacíos, el número de católicos cae en picado, afirma en El País (06/12/2025) el escritor y miembro de la Real Academia Española, Javier Cercas. Así es: ha bastado un disco de Rosalía, una película de Alauda Ruiz de Azúa y alguna cosa más para que algunos proclamen en los periódicos el retorno de Dios, comienza diciendo. 

¿Dios se había ido? ¿Vivíamos en un mundo sin Dios? Por supuesto que sí. Quien primero lo vio fue Friedrich Nietzsche en un texto celebérrimo publicado en 1887. Cuenta la historia de un loco que se echa a la calle en pleno día con un farol encendido y vaga por las plazas y los bulevares gritando: “¡Dios ha muerto! Y nosotros lo hemos matado”. Quienes no han leído ese texto, o quienes lo han olvidado, suelen creer que el loco está feliz, por no decir eufórico (“¡Por fin nos hemos librado de Dios gracias a la razón y la ciencia entronizadas por la Ilustración!”, vendría a decir). Pero no es verdad: todo indica que el loco está desolado; y con motivo: porque, si Dios no existe, como decía siete años antes Iván Karamázov en la novela de Dostoievski, todo está permitido; porque, si Dios ha muerto, el fundamento del mundo —aquello que durante siglos y siglos había dotado de sentido a todo— se derrumba. Y ahora ¿qué? Ese interrogante subyace en una parte esencial del arte de nuestro tiempo; también del pensamiento. En un ensayo titulado Nostalgia del absoluto, George Steiner argumentó que algunas corrientes decisivas del siglo XX, como el marxismo o el psicoanálisis, erigieron grandes relatos totalizantes que a su manera aspiraron a sustituir a la religión, hasta entonces sin disputa el relato que todo lo explicaba. Lo cierto sin embargo es que esos sucedáneos laicos no han funcionado, o solo han funcionado en parte, y que habitamos un mundo sin grandes relatos, que descree de las narraciones omnicomprensivas y solo nos dispensa pequeñas explicaciones parciales. A esa realidad la llamó Jean-François Lyotard, en 1979, la condición posmoderna, que es todavía nuestra condición. El problema es que mucha gente continúa insatisfecha con ella y que, casi siglo y medio después del loco de Nietzsche, sigue preguntándose: ¿y ahora qué? Volvemos así a Rosalía y a las proclamas periodísticas: ¿la respuesta a esa pregunta decimonónica es el retorno a la religión, y en particular (como mínimo en España) al catolicismo? Salta a la vista que no: las iglesias siguen vacías, los seminarios y conventos siguen vacíos, el número de católicos cae en picado desde hace décadas. ¿Qué está ocurriendo, entonces? Con toda probabilidad, nada; que no cunda el pánico: Dios no ha resucitado, a Rosalía se le pasará el arrebato místico y una monja adolescente vasca es tan insólita que por esa razón Ruiz de Azúa ha filmado una película sobre ella. Lo único que puede estar ocurriendo es algo que tarde o temprano iba a ocurrir, y es que en España estemos empezando a superar la fobia anticatólica que hemos padecido; una fobia, sobra decirlo, del todo justificada: por 40 años de nacionalcatolicismo y por siglos y siglos de una Iglesia siniestramente clerical, reaccionaria, belicosa, fúnebre, sexófoba y pegada como una lapa a los ricos y los poderosos. Eso sí podría estar ocurriendo: que empiece a desaparecer esa inquina ganada a pulso y, seamos creyentes, ateos o mediopensionistas, iniciemos una relación menos enfermiza con la religión, más libre, desembarazada y respetuosa, análoga a la que disfrutan países que, como Francia, se libraron del despotismo religioso mucho antes que nosotros. En cuanto a la Iglesia católica, su destino mejor es el que auguró Benedicto XVI, que no sé si fue un gran papa, pero fue un gran teólogo: la Iglesia del futuro debería ser mucho más pequeña y más militante; también, me atrevo a añadir, mucho más radical, mucho más leal al cristianismo de Cristo y a estas palabras del socialista y místico Charles Péguy, tan justas como extravagantes para quienes solo hemos conocido la Iglesia española, históricamente especializada en pervertir el cristianismo originario: “No hay nada más alejado del espíritu burgués que el cristianismo”.¿Dios ha vuelto? Ganas me dan de terminar con esta frase de Bernard Shaw: “Periódico: herramienta incapaz de distinguir entre un accidente de bicicleta y el colapso de una civilización”.



















DEL ARCHIVO DEL BLOG. 2009: UN "ANNUS HORRIBILIS". PUBLICADO EL 31/12/09

 









Fue la reina Isabel II de la Gran Bretaña quien pronunció una frase referida al año 1992 que se hizo famosa: la de que había sido para ella un "Annus Horribilis". Seguro que este 2009 que hoy concluye su existencia también habrá merecido el apodo de "Annus Horribilis" para muchos cientos de miles de personas que han visto perder sus trabajos y sus ahorros a causa de una crisis financiera de la que nadie se ha hecho responsable.

¿Nadie?... Parece haber un consenso mayoritario en que la gran banca internacional, estadounidense y europea principalmente, tienen una indiscutible responsabilidad directa en la gestación y desarrollo de la crisis, crisis que gracias a la inyección de ingentes cantidades de miles de millones de dólares y euros de dinero público, es decir, de todos, en esas propias entidades financieras que la habían propiciado, se ha podido detener y suavizar aun a costa de gravísimos daños colaterales que como es uso y costumbre han pagado otros, los más débiles, los de siempre.

Cuando el presidente Mitterand accedió al poder en Francia, en la primavera de 1981, anunció que una de las primeras medidas de su gobierno sería la nacionalización de la banca francesa. El 9 de septiembre de ese mismo año el Consejo de Ministros aprobó la medida. La reacción de los medios económicos franceses fue inmediata y unánime calificando la decisión de "inhabitual, torpe, inicua y anunciadora de desorden». La nacionalización no prosperó.

La cuestión es que esas ingentes cantidades de dinero público inyectado a los bancos privados en este año que acaba ha salvado a la gran banca pero no ha servido para nada más. ¿Merecían la salvación? No lo tengo muy claro. Hay voces que creen que no. Y que si se han salvado con dinero público, de todos, tienen que responder de su gestión no ante sus accionistas sino ante quienes les han salvado.

Otro tópico usual es el de que una banca pública, es decir nacionalizada, nunca será tan eficiente como una banca privada. Es posible, pero la cuestión a dilucidar es que consideramos como "eficiente" a efectos globales. Y eso, visto lo visto en 2009, no parece tan claro, ni los gestores privados especialmente eficientes; más bien todo lo contrario...

Enrique Gil Calvo, profesor de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, publicaba ayer un interesante artículo ("La privatización del keynesianismo", El País, 30/12/09) en el que plantea y desarrolla algunas de las cuestiones que he esbozado en mi comentario. Espero que les guste. Les dejo con él: Si el año pasado estuvo marcado de principio a fin por el ominoso estallido de la crisis económica, cuya evidente inminencia tantos negacionistas se empeñaban en acallar, este año que ahora termina ha estado presidido por la lucha contra la crisis. Una lucha que finalmente parece haberse visto coronada por el éxito, a juzgar por el rally alcista de las bolsas, que cierran el ejercicio con subidas estratosféricas desde los mínimos de marzo. Por lo tanto, si semejante interpretación fuera acertada, éste sería el mejor momento para empezar a pedir cuentas, exigiendo responsabilidades tanto a quienes permitieron que la crisis se formase como a los que se han beneficiado de su presunta resolución. El diagnóstico dominante en los medios sostiene que la crisis se formó porque, en ausencia de supervisión y control estatal, la irracional desregulación de los mercados financieros los condujo al desastre. Y en ese punto de inflexión, cuando la burbuja especulativa pinchó y los capitales huyeron en estampida presos de un ataque colectivo de pánico, la única solución posible fue regresar al viejo keynesianismo interventor, pasando los mercados a ser controlados directamente por los Estados, que para poder salvarlos tuvieron que inundarlos con masivas inyecciones de gasto público deficitario.

En suma, el neoliberalismo sería el gran culpable, o al menos el principal causante, y el ya casi olvidado keynesianismo, teóricamente superado por aquél, habría sido la única salvación. Pero si esta interpretación oficial resulta paradójica, mucho más lo parece su traducción política. Pues ¿cómo se entiende, entonces, que los representantes socialdemócratas del keynesianismo pierdan todas las elecciones, saliendo derrotados como los grandes perdedores de la crisis, mientras los representantes conservadores del neoliberalismo quedan victoriosos, imponiendo por doquier su virtual hegemonía?

Una posible explicación es que el keynesianismo aplicado hoy ya no es aquel keynesianismo público, progresivo y reformista que presidió la edad de oro de la socialdemocracia en los años sesenta, sino que se trata de un keynesianismo completamente distinto, por su carácter a la vez privado, conservador y reaccionario. Un keynesianismo de derechas, para entendernos, pues no beneficia a las rentas del trabajo sino a las rentas del capital. De ahí que haya logrado imponer una salida de la crisis de tipo restaurador, de acuerdo al célebre efecto Lampedusa: es preciso que todo cambie para que todo siga igual. Es la única conclusión que puede extraerse de la práctica de un keynesianismo estatal que privatiza los beneficios y socializa las pérdidas, contribuyendo no a reformar sino a restaurar la financiarización de la economía. Pero esta práctica derechista del keynesianismo privatizado, restaurador de la tasa de beneficios del gran capital, no es nueva en absoluto, pues ya la acometió mucho antes Hitler en los años treinta, y luego Reagan en los ochenta, que es precisamente cuando se sentaron las bases de la actual dominación financiera. Pues más allá del keynesianismo militarista que hoy inspira a Bush y también a Obama, haciendo del gasto en defensa el gran motor de la demanda agregada, la clave real de este nuevo keynesianismo financiero es hinchar la demanda mediante el endeudamiento crediticio.

Como se sabe por lo menos desde Marx, la causa última de las crisis cíclicas del capitalismo es la sobreproducción, dado el exceso de capacidad instalada para la que no hay suficiente demanda natural o espontánea. Para enfrentarse a este exceso de producción, o a esta escasez de demanda, la solución keynesiana pública, puesta en práctica por la socialdemocracia en los sesenta, fue estimular fiscalmente la demanda agregada tanto por medio del gasto estatal como mediante una política de rentas que elevó sustancialmente el poder adquisitivo de las clases medias y asalariadas. La consecuencia fue la gran inflación, de la que se salió con la derrota política de la socialdemocracia y el ascenso imparable del neoliberalismo. Pero contra lo que parece, este último método de política económica también recurrió al keynesianismo, aunque ya no público sino privado. En efecto, para estimular la demanda agregada, en vez de recurrirse a la subvención estatal se recurrió al endeudamiento crediticio gestionado por la banca privada, y ello además con recortes salariales del poder adquisitivo, haciendo a las clases trabajadoras y medias muy dependientes del crédito bancario. Y el colmo de este keynesianismo privado llevado hasta sus últimas consecuencias por reducción al absurdo ha sido el caso de las hipotecas basura, catalizador en España o EE UU de la crisis actual: la última por el momento, hasta que se forme la próxima, dentro de una larga cadena de crisis crónicas (por parafrasear el título de mi último libro).

El truco es bien conocido: se conceden créditos a los asalariados más insolventes (entre los que destacan los inmigrantes) y luego esos créditos se venden a los propietarios más solventes (los inversores especulativos), logrando que los capitalistas privados subvencionen la demanda agregada de los trabajadores hipotecados como deudores. Esta práctica de rizar el rizo fue la que formó la burbuja especulativa del endeudamiento insolvente, pues la liquidez así generada iba fluyendo a través de las redes financieras hacia los depósitos bancarios, donde se embalsaba en forma de enormes pantanos de créditos acumulados procedentes de sus cuencas hidrográficas. Pero cuando la masa crediticia empezó a rebosar, las presas de los pantanos no pudieron soportar la presión y comenzaron a resquebrajarse hasta que reventaron. En ese momento, toda la liquidez acumulada se precipitó al vacío, y en su caída libre los créditos acumulados se convirtieron en deudas imposibles de cobrar. Así fue como la avalancha de endeudamiento lo arrasó todo a su paso, inundando súbitamente los valles de la economía real, que quedaron asolados e improductivos durante mucho tiempo. Es entonces cuando la autoridad pública se vio obligada a intervenir al modo keynesiano, insuflando a fondo perdido liquidez estatal para tratar de suplir la sequía derivada del vaciado de los pantanos financieros. Pero de este modo, el insolvente endeudamiento privado se tradujo en una hipertrofia del deficitario endeudamiento público. De ahí que, en cuanto las presas bancarias han podido ser reconstruidas gracias al rescate estatal, el estímulo keynesiano ha comenzado a reducirse hasta cesar a corto plazo. Con lo cual se demuestra su naturaleza exclusivamente privada, puesto que sólo se ha dispuesto al servicio del capital bancario, abandonando a su suerte a las víctimas reales de la rotura de los pantanos: las pequeñas y medianas empresas, los autónomos, los desempleados...

Y este carácter derechista, conservador y reaccionario del actual keynesianismo privatizado se demuestra también en su naturaleza procíclica, amplificadora de las desviaciones de la estabilidad, que en las fases alcistas del ciclo actúa como impulsora del auge desmedido, incentivando la exuberancia irracional de los mercados, mientras que con la llegada de la crisis sólo sabe impulsar el pánico colectivo. Así, las autoridades públicas han actuado en realidad como desestabilizadores automáticos, que primero no supieron evitar la formación de la crisis, luego la negaron cuando ya se estaba iniciando y finalmente la precipitaron y agudizaron con sus medidas de choque, extendiéndola y generalizándola por todo el conjunto de la economía real, penosamente gravada con el coste tributario de la deuda pública acumulada. De donde se deduce que la salida de la crisis actual también puede significar el inicio diferido de la próxima, cuando la economía se recupere y los créditos vuelvan a fluir hasta embalsarse como futura deuda insolvente. Feliz Año Nuevo. Tamaragua, amigos. Nos vemos el próximo año. HArendt