sábado, 9 de mayo de 2026

DEL POEMA DE CADA DÍA. ¿CÓMO ERAN?, POR DENISE LEVERTOV

 







¿CÓMO ERAN?




¿La gente de Vietnam

usaba faroles de piedra?

¿Celebraban ceremonias

reverentes al abrirse los primeros capullos?

¿Eran propensos a reír apaciblemente?

¿Usaban hueso y marfil

, jade y plata, para sus ornamentos?

¿Tenían poemas épicos?

¿Sabían distinguir entre el discurso y el canto?

Señor, sus encendidos corazones se transformaron en piedras.

No se recuerda si en los jardines

los faroles iluminaban caminos agradables.

Tal vez se reunieron alguna vez para deleitarse con las flores,

pero después de que sus hijos fueran asesinados

no hubo nuevos capullos.

Señor, amarga es la risa en la boca quemada.

Tal vez un sueño hace tiempo. Los ornamentos son

para épocas de alegría.

Todos los huesos estaban carbonizados.

No hay memoria. Recuerda,

la mayoría eran campesinos, su vida

se desenvolvía entre el arroz y el bambú.

Cuando las nubes pacíficas se reflejaban en los arrozales

y los búfalos caminaban con paso seguro a lo largo de las terrazas,

tal vez los padres contaban a sus hijos antiguas leyendas.

Cuando las bombas destrozaron aquellos espejos

sólo hubo tiempo para gritar.

Permanece un eco todavía

de sus voces, semejante a una canción.

Diríase que su canto se parecía

al vuelo de las mariposas nocturnas iluminadas por la luna.

¿Quién puede contarlo? Ahora reina el silencio.




DENISE LEVERTOV (1923-1997)

poetisa británico-estadounidense




***

 



WHAT WERE THEY LIKE?



Did the people of Vietnam


use stone lanterns?


Did they hold reverent


ceremonies when the first buds opened?


Were they prone to gentle laughter?


Did they use bone and ivory


, jade and silver, for their ornaments?


Did they have epic poems?


Did they know the difference between speech and song?


Lord, their burning hearts turned to stone.


It is not remembered if in the gardens


the lanterns lit pleasant paths.


Perhaps they once gathered to delight in the flowers,


but after their children were killed,


no new buds appeared.


Lord, bitter is laughter in a burned mouth.


Perhaps a dream long ago. Ornaments are


for times of joy.


All the bones were charred.


There is no memory. Remember,


most were farmers, their lives


unfolded among the rice and bamboo.


When peaceful clouds reflected on the rice paddies


and buffalo walked confidently along the terraces,


perhaps the parents told their children ancient legends.


When the bombs shattered those mirrors,


there was only time to scream.


An echo still remains


of their voices, like a song.


It could be said that their song resembled


the flight of moths illuminated by the moon.


Who can tell? Now silence reigns.




DENISE LEVERTOV (1923-1997)

British-American poet




***





Denise Levertov (Ilford, Essex el 24 de octubre de 1923–Seattle, 20 de diciembre de 1997)[ fue una poetisa inglesa, nacionalizada estadounidense. Su padre, Paul Levertoff, era un rabino ortodoxo de herencia jasídica y convertido en sacerdote anglicano. Su hermana mayor Olga, nacida en 1914, fue bailarina, activista dentro de los movimientos pacifistas y poeta. Con doce años envió algunos de sus poemas a T. S. Eliot, quien le respondió con una encomiosa carta de dos páginas. En 1940, cuando tenía 17 años, Levertov publicó su primer poema. Durante la Segunda Guerra Mundial, sirvió en Londres como enfermera.En 1955, se convirtió en ciudadana estadounidense. Para aliviar su difícil economía y en busca de inspiración, residieron también en otros países. Entre estos, México. Durante los años 1960 y 1970, Levertov se volvió mucho más políticamente activa en su vida y trabajo. Como editora de poesía de The Nation, podía apoyar y publicar el trabajo de poetas feministas y activistas de izquierda. La guerra de Vietnam fue un foco importante de su poética. También en respuesta a la guerra, Levertov se unió a la Liga de Resistencia a la Guerra.




















DE LAS VIÑETAS DE HUMOR DEL BLOG DE HOY SÁBADO, 9 DE MAYO DE 2026

 































viernes, 8 de mayo de 2026

DE LA TARDE QUE CAE. ESPECIAL TRES. LA DEMOCRACIA NO DESAPARECE DE GOLPE, PRIMERO SE VACÍA POR DENTRO, POR MOISÉS NAÍM Y PABLO BLÁZQUEZ. 8 DE MAYO DE 2026

 








Moisés Naím (Libia, 1952), uno de los analistas más sagaces de nuestro tiempo, conoce muy bien los entresijos del poder por dentro, ya que fue ministro de Industria en Venezuela (antes de que Hugo Chávez secuestrara al país) y director del Banco Mundial. Conversamos con él sobre Irán, Trump, Netanyahu y otros movimientos recientes en el tablero internacional.

¿Cómo valoras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán? ¿Cuáles serán las principales consecuencias?

Oriente Próximo y quizás el resto del mundo serán transformados por la guerra en Irán. ¿Cuáles son las principales y más permanentes consecuencias del conflicto armado en Irán? Una vez le preguntaron al premier chino Zhou Enlai [primero en ser primer ministro de la República Popular China y uno de los principales arquitectos del Estado comunista] cuáles habían sido las consecuencias de la Revolución francesa. Era el año 1972. El premier se quedó pensando y después dijo: «Es aún demasiado temprano para saberlo».

Dices que «es sorprendente cuánto se parece Trump a Hugo Chávez».

En su audacia, su crueldad y su carisma. También en su uso instintivo de los medios para conquistar y ejercer el poder. Pero quizá donde más se parecen es en su narcisismo desbordado. Todos los políticos tienen una dosis de narcisismo; es casi un requisito del oficio. Pero en el caso de estos dos líderes esa característica alcanza una intensidad poco común. Su narcisismo no es solo un rasgo de personalidad: es un motor de sus decisiones y de su manera de relacionarse con los demás. En ambos casos, el poder no es simplemente un instrumento para gobernar; es también un espejo.

¿Confías en que en Venezuela se produzca una verdadera transición hacia la democracia?

Ya está en marcha una transición sorprendente bajo la tutela del presidente Donald Trump y del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. Pero, aquí también, todavía es demasiado temprano para juzgar cómo evolucionará este proceso. La extraña cohabitación entre la Casa Blanca en Washington y el Palacio de Miraflores en Caracas está produciendo situaciones políticas y económicas inéditas. Algunas son muy bienvenidas, como el intento de rescatar la industria petrolera venezolana. Otras son profundamente preocupantes, como la lentitud con la que se está devolviendo la libertad a los presos políticos. Las transiciones democráticas no fracasan solo por los enemigos que enfrentan, sino por las ambigüedades que toleran. Y en Venezuela todavía hay demasiadas.

Ruptura del multilateralismo, debilitamiento de las instituciones, polarización, fake news… ¿Estamos a tiempo de salvar la democracia liberal?

En algunos países sí; en otros probablemente no. Tomemos el caso de Hungría, bajo Viktor Orbán, donde la democracia se ha convertido en una charada electoral. En cambio, en Ucrania hemos visto la gesta heroica de toda una nación decidida a defender su libertad frente a la agresión externa. La democracia no desaparece de golpe; primero se vacía por dentro.

Hace poco más de un año se produjo la humillación de Trump a Zelensky. ¿Cuáles son las grandes claves geopolíticas del momento?

Lo resumiría con una frase: el fin del poder, con disculpas por citar mi propio libro. Lo que estamos viendo confirma esa idea: el poder se ha vuelto más fácil de obtener, más difícil de usar y más fácil de perder. Esto no significa que no existan grandes concentraciones de poder. Las hay, y muy formidables: Estados Unidos, China, Rusia, los gigantes tecnológicos, los grandes conglomerados financieros. Pero incluso esos actores están descubriendo que gobernar el mundo actual es cada vez más complicado. El primer ministro canadiense, Mark Carney, lo expresó bien al hablar de la «fractura del orden mundial». Las superpotencias siguen siendo poderosas, pero ya no son omnipotentes.

La barbarie perpetrada por Netanyahu en Gaza dejó a la ONU en un estado de parálisis. ¿Es la brutalidad el nuevo lenguaje de la geopolítica?

Tristemente, la brutalidad siempre ha sido uno de los lenguajes de la geopolítica. Lo preocupante es que hoy parece imponerse con menos contrapesos. La incapacidad de la ONU para prevenir conflictos o contribuir decisivamente a terminarlos no es nueva. Es una realidad que nos acompaña desde hace décadas. Por eso es urgente fortalecer el sistema internacional. Sé que puede sonar ingenuo pensar que una organización formada por 193 países pueda funcionar mejor. Pero es aún más ingenuo resignarse a que no funcione.

Los sucesos en Mineápolis encendieron las alarmas. ¿Cómo valoras la ola nacionalista y xenófoba que recorre el mundo?

Llegó para quedarse, al menos durante un tiempo. Pero eso no significa que sea invencible. El nacionalismo excluyente prospera cuando la democracia se debilita y cuando la educación fracasa. Por eso, paradójicamente, la mejor defensa frente a estas corrientes sigue siendo más democracia y mejor educación. La xenofobia es una emoción poderosa, pero la historia demuestra que no es un destino inevitable.

Estos shocks políticos se producen en medio de una revolución tecnológica que está concentrando riqueza y poder. ¿A dónde nos lleva la disrupción de la inteligencia artificial?

Nadie lo sabe realmente. Y eso es lo inquietante. Estamos ante una tecnología que encierra simultáneamente uno de los mayores triunfos tecnológicos de la humanidad y una de sus amenazas más profundas. Incluso algunos de los líderes del sector tecnológico reconocen que no estamos del todo preparados para gestionar sus consecuencias. La inteligencia artificial amplifica nuestras capacidades. La gran pregunta es si también amplificará nuestras irresponsabilidades.

El espíritu de nuestra época parece tender hacia el autoritarismo. ¿Qué líderes mundiales le inspiran más confianza?

Uno es Mark Carney, a quien ya mencioné. Representa un tipo de liderazgo basado en la competencia técnica, el respeto institucional y la prudencia política, tres cualidades que hoy escasean.

Siempre has mostrado preocupación por el cambio climático. Las últimas noticias no son alentadoras. ¿Qué opinas?

Que, efectivamente, no son alentadoras. La naturaleza nos está enviando señales cada vez más claras de que debemos reducir las emisiones de CO2 y cambiar nuestro modelo energético. Pero seguimos reaccionando con una mezcla de lentitud, negación y cálculo político. El planeta ya nos está enviando la factura. La pregunta es cuánto más queremos tardar en pagarla. Pablo Blázquez es director de la revista Ethic. Ethic, 4 de mayo de 2026.

    




















DE LA TARDE QUE CAE. ESPECIAL DOS. MAGA MATARÁ A MUCHOS ESTADOUNIDENSES, POR PAUL KRUGMAN. 8 DE MAYO DE 2026





 



Ayer, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) rompió con su política anterior y aprobó la venta de cigarrillos electrónicos con sabor a arándano y mango, desestimando las preocupaciones de larga data de que la disponibilidad de cigarrillos electrónicos con sabor dulce aumentaría el tabaquismo, especialmente entre los jóvenes. Un portavoz de la Casa Blanca afirmó que este cambio de política reflejaba la "ciencia de referencia", pero la decisión se produjo después de que Donald Trump —quien repentinamente se convirtió en partidario del vapeo en 2024 tras reunirse con un " importante lobista del vapeo "— presionara personalmente al comisionado de la FDA. Según se informa, Trump espera que el apoyo al vapeo le permita recuperar el apoyo de los hombres jóvenes. En otras noticias, el New York Times informa que la FDA de Trump ha estado suprimiendo investigaciones que refutan la desinformación de los activistas antivacunas:

En los últimos meses, funcionarios de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) han bloqueado la publicación de varios estudios que respaldaban la seguridad de las vacunas más utilizadas contra la COVID-19 y la culebrilla, según confirmó un portavoz del Departamento de Salud y Servicios Humanos.

Los estudios, que costaron millones de dólares de fondos públicos, fueron realizados por científicos de la agencia, quienes colaboraron con empresas de análisis de datos para analizar millones de historiales clínicos de pacientes. Descubrieron que los efectos secundarios graves eran muy poco frecuentes.

¿Quiere MAGA que miles de estadounidenses mueran prematuramente por fumar y negarse a vacunarse? Sí.

Retrocedamos un momento. La mayoría de los estadounidenses parecen desconocer que la esperanza de vida en Estados Unidos es considerablemente menor que en otros países desarrollados; estamos a la par con naciones más pobres de Europa, como Albania. Seguramente aún menos personas saben que esto no siempre fue así. A principios de la década de 1980, los estadounidenses vivían aproximadamente lo mismo que los ciudadanos de otras naciones ricas. Ahora morimos mucho antes.

¿Qué cambió en la década de 1980? La respuesta obvia es la política: la elección de Ronald Reagan en 1980 marcó un giro radical hacia la derecha en Estados Unidos. Y existe una fuerte correlación entre la política de derecha y el aumento de la mortalidad, más fuerte que muchas de las asociaciones estadísticas que guían las políticas de salud pública.

Esta correlación se puede observar a nivel estatal. Aquí se muestra la esperanza de vida por estado en función del porcentaje de votos que obtuvo Trump en 2024:

He etiquetado los 10 estados más poblados. También he etiquetado los casos atípicos —estados rojos con una esperanza de vida relativamente alta, estados azules con una esperanza de vida baja— para enfatizar que se trata de estados pequeños. Teniendo en cuenta el tamaño de la población, la línea de tendencia que atraviesa los puntos de datos muestra una correlación negativa fuerte y clara entre la orientación a favor de Trump y la baja esperanza de vida a nivel estatal. Estados profundamente republicanos como Alabama y Virginia Occidental tienen una esperanza de vida comparable a la de, por ejemplo, Kazajistán.

¿Qué explica esta correlación? Parte de la respuesta radica en que los estados republicanos tienen redes de seguridad social débiles y son especialmente reacios a brindar atención médica a las poblaciones vulnerables. Como mencioné en mi informe más reciente , muchos estados republicanos se negaron a ampliar Medicaid bajo la Ley de Cuidado de Salud Asequible, a pesar de que el gobierno federal habría asumido la mayor parte del costo. Texas, que se enorgullece de su éxito económico, lidera el país en la proporción de niños sin seguro médico .

Más allá de esto, la política de derecha en Estados Unidos suele ir de la mano de la hostilidad hacia la ciencia en general y la medicina en particular. El vínculo letal entre la política reaccionaria y el rechazo a la ciencia quedó patente durante la pandemia de Covid. El gráfico que encabeza esta publicación es obra del reconocido Charles Gaba , quien analizó minuciosamente la relación a nivel de condado entre la orientación política y la vacunación, y —dado que las vacunas funcionaron cuando la gente estaba dispuesta a vacunarse— entre la política y las tasas de mortalidad. La mortalidad per cápita en los condados más conservadores de Estados Unidos fue casi tres veces mayor que en los condados más liberales. Cabe destacar también, en el gráfico que compara Estados Unidos con Francia, la drástica caída de la esperanza de vida en Estados Unidos durante la pandemia, que tuvo mucho que ver con el rechazo a las vacunas. ¿Por qué la política de derecha es tan letal? Por la codicia y la ignorancia deliberada.

La oposición de la derecha a la prestación de servicios sanitarios tiene, obviamente, mucho que ver con la avaricia, ya que los donantes adinerados no están dispuestos a pagar impuestos para ayudar a quienes lo necesitan.

La codicia también es un factor importante en el ataque a la ciencia médica. El ejemplo más conocido de desinformación científica promovida por intereses corporativos es el ataque financiado por la industria de los combustibles fósiles contra la ciencia climática, pero el modelo para este ataque fue la campaña previa de los " mercaderes de la duda " de la industria tabacalera para desacreditar las pruebas de que fumar es perjudicial para la salud. La relación directa entre esta campaña y la relajación de las normas sobre los cigarrillos electrónicos con sabor es evidente.

El papel de la codicia en el movimiento antivacunas puede ser menos evidente, pero lo cierto es que la pseudomedicina es un negocio muy lucrativo. Las emisoras de radio y las redes sociales de derecha han dependido durante mucho tiempo de charlatanes para obtener gran parte de sus ingresos. Por lo tanto, gran parte del ataque a la ciencia médica puede considerarse motivado por intereses económicos.

Esto no significa que se deba restar importancia al papel de la ignorancia deliberada impulsada por la ideología. La derecha estadounidense moderna es, en gran medida, una alianza entre oligarcas y nacionalistas cristianos blancos, y estos últimos son profundamente hostiles a los valores de la Ilustración, incluida la ciencia moderna.

Ahora que esta alianza está en el poder, estamos viendo cómo las fuerzas que mantienen la esperanza de vida en Estados Unidos muy por debajo de la de otros países ricos, que hacen que los tejanos mueran más jóvenes que los residentes de Massachusetts, se intensifican a nivel nacional. Las consecuencias serán nefastas.

Ya estamos presenciando un resurgimiento del sarampión como consecuencia de las bajas tasas de vacunación. Otras enfermedades infecciosas seguirán el mismo camino. Y cuando —no si— nos enfrentemos a otra pandemia, habrá motivos de sobra para temer lo peor.

Mientras tanto, millones de estadounidenses perderán su seguro médico este año, y millones más a medida que entren en vigor los drásticos recortes a Medicaid. Reproduciendo un gráfico de mi último artículo introductorio. Por lo tanto, Estados Unidos se encamina a experimentar un gran aumento de muertes innecesarias. Pero al menos tendremos cigarrillos electrónicos con sabor a mango. Paul Krugman es premio Nobel de Economía. Substack, 6 de mayo de 2026.
















DE LA TARDE QUE CAE. ESPECIAL UNO. ALEMANIA COMO PRINCIPAL POTENCIA MILITAR DE EUROPA, POR TIMOTHY GARTON ASH. 8 DE MAYO DE 2026


 


La nueva estrategia militar de Alemania, la primera en la historia de la República Federal. Este viernes 8 de mayo, al conmemorar el 81.º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial en Europa, queda claro que Alemania volverá a ser la principal potencia militar europea.

El próximo año, su gasto en defensa será igual al de Francia y Gran Bretaña juntos , y se prevé que sea significativamente mayor para 2030. El objetivo declarado del gobierno alemán es tener el ejército convencional más poderoso de Europa. Es cierto que Francia y Gran Bretaña poseen armas nucleares, pero eso implica menos dinero para invertir en el resto de la defensa. Así pues, la pregunta no es si esto sucederá. Salvo imprevistos, sucederá. La pregunta, especialmente en este solemne aniversario, es: ¿cómo podemos asegurar que esta vez el crecimiento del poder militar alemán sea un avance positivo para toda Europa?

Hay dos razones por las que Alemania se ha desviado tan radicalmente de la postura (cada vez más errónea) que mantuvo desde la esperanzadora década de 1990 hasta la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Vladimir Putin el 24 de febrero de 2022. La primera es precisamente la agresión rusa. En Berlín, existe un consenso creciente de que Putin no se detendrá en Ucrania. La segunda es que el presidente estadounidense, Donald Trump, ha puesto en entredicho todo el compromiso estadounidense con la defensa de Europa, manifestado a través de la OTAN desde 1949. La reciente retirada de 5.000 (y posiblemente más) soldados estadounidenses de Alemania es una muestra más de ello. El anuncio, más que la retirada en sí, fue provocado por el resentimiento personal de Trump ante las críticas del canciller alemán Friedrich Merz a su desastrosa guerra contra Irán.

El desafío evidente que esto plantea a Europa es si podremos disuadir por nuestra cuenta a una Rusia agresiva y con armas nucleares. (Aquí, «nosotros» debemos incluir a Ucrania, que posee el ejército más grande y experimentado de Europa). El desafío menos evidente, pero igualmente importante, es cómo evitar el resurgimiento de aquellas agudas tensiones sobre la distribución del poder militar entre los países europeos, que fueron a la vez la norma y la maldición de Europa hasta 1945. Como potencia militar hegemónica en gran medida benevolente, Estados Unidos nos protegió tanto de una como de la otra.

Alemania es fundamental para responder a ambas preguntas. Su nueva estrategia militar , la primera en la historia de la República Federal, se titula «Responsabilidad para Europa». Pero «para Europa» son solo palabras. Todos en Europa (excepto los británicos) dicen eso sobre su política nacional. La verdadera cuestión es si será una política verdaderamente europea.

Las áreas clave en las que se necesitan respuestas europeas son la industria de defensa y nuestras capacidades bélicas reales. La tecnología y la producción de defensa son los nervios y los músculos del poder militar. A menudo se cita erróneamente al canciller alemán del siglo XIX, Otto von Bismarck, recomendando «sangre y hierro», pero el historiador Peter Wilson nos recuerda que lo que Bismarck dijo en realidad, cuando solicitó a un comité presupuestario prusiano un aumento del gasto en defensa en 1862, fue «hierro y sangre». Primero fue el hierro, luego la sangre. Wilson también señala que, incluso antes de 2022, aunque Alemania había debilitado sus propias fuerzas armadas y seguía defendiendo fervientemente la política de apaciguamiento hacia Rusia, ya era uno de los mayores exportadores de armas del mundo.

Si Alemania continúa invirtiendo su enorme aumento en el gasto de defensa en su propia industria nacional (mientras reduce gradualmente las compras a Estados Unidos), podría llegar a superar a Francia, que es el segundo mayor exportador mundial de armas después de Estados Unidos. Francia está particularmente preocupada por esto. Con una exquisita lógica cartesiana, París interpreta la "soberanía europea" como: ¡no compren productos estadounidenses, británicos o alemanes, compren franceses! O al menos, franco-alemanes; pero el mayor proyecto conjunto franco-alemán, el Sistema Aéreo de Combate del Futuro, se está desmoronando .

Sin embargo, no solo los franceses están preocupados por la perspectiva del dominio alemán en la industria de defensa. La derecha polaca está histérica al respecto. Otros europeos también comienzan a sentirse incómodos. Su incomodidad se ve acentuada por la posibilidad de que el partido nacionalista-populista Alternativa para Alemania (AfD), que actualmente lidera las encuestas de opinión nacionales, tome el control de un poderoso ejército. De hecho, lo más probable es que el AfD vuelva a la política de apaciguamiento hacia Moscú. Pero ¿quién sabe dónde estará la política alemana al final del horizonte de planificación a medio plazo de la estrategia militar, en 2035? Después de todo, nadie podría haber imaginado hace una década que en 2026 el AfD sería el partido más popular de Alemania.

Existen poderosas presiones que obligan al gobierno alemán a gastar miles de millones en el mercado interno. El modelo económico del país, basado en la exportación, se encuentra en crisis, y esta es una de las pocas soluciones disponibles. Algunas de sus famosas fábricas de automóviles ya se están reconvirtiendo para la producción de armamento. Además, cualquier adquisición de material de defensa superior a 25 millones de euros debe ser autorizada por la comisión de presupuestos del Bundestag. Esto crea un caldo de cultivo perfecto para el clientelismo político, con diputados y partidos que insisten en gastar en sus propias regiones electoralmente clave.

En lo que respecta a la guerra, la cruda realidad es que la defensa de Europa hoy depende de la OTAN, liderada por Estados Unidos. Sus planes de batalla prevén una vasta maquinaria lista para entrar en acción si Rusia ataca en cualquier punto del flanco oriental de la OTAN. Las brigadas multinacionales en los estados de primera línea serían reforzadas rápidamente por el resto de la alianza. Esta respuesta recae en Estados Unidos en todos los niveles, desde la inteligencia satelital y los aviones de transporte pesado hasta la defensa aérea integrada, el mando y control, e incluso la disuasión nuclear. Lograr una europeización mínimamente creíble de esta formidable maquinaria es, a la vez, una tarea esencial y abrumadora.

¿Por dónde empezar? Este verano, Merz debería reunirse en una cena de trabajo informal con el presidente francés, Emmanuel Macron, el primer ministro británico, Keir Starmer (o su sucesor), y el primer ministro polaco, Donald Tusk. Deberían debatir, con franqueza y pragmatismo, las cuestiones clave: cómo europeizar la industria de defensa y cómo potenciar la capacidad bélica de Europa. En cuanto a lo primero, resulta absurdo que, mientras Estados Unidos cuenta con 33 sistemas de armas principales, Europa tenga 174 , incluyendo 12 tipos diferentes de tanques y 14 tipos de aviones de combate. Respecto a lo segundo, el primer paso es determinar dónde y cómo abordar esta conversación, que debe incluir la cuestión de extender la disuasión nuclear británica y francesa hacia el este.

En la década de 1990, el gran predecesor de Merz, Helmut Kohl, integró a una Alemania recién unificada en un mercado único europeo y una unión monetaria. Ningún país se benefició más que la propia Alemania. Merz debería aspirar a hacer lo mismo por la seguridad europea. Las soluciones no serán tan sencillas como el mercado y la moneda únicos, ni siquiera se limitarán principalmente al ámbito de la UE. En definitiva, las pruebas serán las siguientes: ¿existirá en la mente de los vecinos de Alemania una industria de defensa europea verdaderamente integrada o seguirá habiendo industrias nacionales rivales? ¿Y resultarán nuestros preparativos militares, por muy desordenados e imperfectos que sean, un elemento disuasorio suficiente para Putin?

Si Merz, trabajando junto con otros líderes europeos, logra encontrar respuestas convincentes a estas dos preguntas, se ganará un lugar asegurado en los libros de historia. Este comentario se publicó originalmente en The Guardian el 4 de mayo de 2026. Si desea republicarlo, utilice este enlace. Timothy Garton Ash es historiador. Substack, 5 de mayo de 2026.


























DEL CAFÉ DE SOBREMESA. NIÑO ESTRÁBICO CON LENTES, POR SERGIO RAMÍREZ.8 DE MAYO DE 2026

 






Mi primer recuerdo es el de una mañana de mucho sol. Debo tener tres años. En el corredor de la casa, la Mercedes Alvarado, la muchacha que ayuda a mi madre en todo, me alza de la batea donde me ha bañado, y me deposita sobre la tapa de la máquina de coser. Me seca, me envuelve en una sábana, y se va a botar el agua jabonosa sobre las plantas del patio.

Pero mientras se aleja veo que una imagen suya, más débil, comienza a desprenderse hacia un lado desde la principal, como si fuera un fantasma que emana de su cuerpo, o un holograma, y luego la estoy viendo dos veces. Veo dos veces su trenza gorda y brillante que le cae a un lado del cuello. Así recordaré a partir de entonces las imágenes de las personas y de las cosas, sin extrañeza. Ver doble es lo natural para mí, y no sé que no se pueda ver de otra manera.

No fue hasta mis 10 años que la misma Mercedes Alvarado descubrió que yo no veía bien con mi ojo izquierdo, porque me golpeaba con obstáculos al caminar, y se lo advirtió a mi madre. Nadie había hecho cuentas de que un niño bizco, como yo era, podía tener defectos serios en la visión. Se burlaban de mí los otros niños, por lo de bizco, asunto que entró en la costumbre del trato en la escuela, y en la sustancia de mis silencios retraídos. Uno era renco por causa de la poliomielitis; había otro que tenía una nube en el ojo, o la mano seca. Yo era bizco. Y en el patio de recreo me llamaban Vizconde, Biscocho, Bizcotela.

Alarmados, mis padres me llevaron a Managua a una consulta con el doctor Fernando Agüero, el oculista más reconocido del país, quien se volvería luego líder de la oposición contra la dictadura de los Somoza, y congregaba multitudes en las plazas. Me diagnosticó un daño congénito en ese ojo izquierdo, que tenía una estructura diferente, sacando a mi madre de su falsa creencia de que me había quedado bizco al año de nacido a consecuencia de la debilidad provocada por una diarrea.

A mí no se me había ocurrido antes taparme el ojo derecho para comprobar la visión del izquierdo, como el doctor Agüero lo había hecho al examinarme; pero ahora podía darme cuenta de que, si veía las formas y los colores con el ojo enfermo, no podía distinguir bien los rostros, y mucho menos leer, porque las letras aparecían en un amasijo de contornos brillantes, ni orientarme con seguridad al caminar. Y aunque era imposible recuperar nada de la visión, me mandó usar anteojos, con los que volví a Masatepe envanecido porque me daban superioridad sobre los demás de mi edad. Era unas gafas de pasta, de aros redondos, como las de Harold Lloyd, y sólo el lente que correspondía al ojo enfermo tenía aumento.

Debía, además, taparme una hora diaria el ojo sano con un parche de plástico prensado al anteojo, para que el otro recuperara su eje; aunque hasta hoy, muchas veces, el ojo enfermo se desvía por su cuenta, y aparezco en las fotos como si me estuviera durmiendo. Y vuelve a veces ese fantasma de imagen que desprende lentamente en el campo de visión, como una señal que me llega del pasado, desde el lejano territorio de la infancia.

Si la doble imagen pasó a ser natural en mi vida, nunca podré saber cómo es el mundo real de la tercera dimensión para alguien que puede componer las imágenes con el concurso de ambos ojos. Mi cerebro creó desde el principio un atajo para suplir el defecto, porque siempre he tenido la sensación de mirar a profundidad, y dar volúmenes a las cosas, lo cual viene a ser el trabajo de mi ojo único útil, que recibe señales para crear así una ilusión de planos y relieves por la fuerza de la necesidad. Como muchas de las ilusiones en la vida, que resultan de la necesidad. O las ilusiones que suele crear el escritor, que sólo tienen sustancias porque él lo quiere.

Y también fui compensado con un oído agudo, una bendición para mí como escritor, pues puedo escuchar con nitidez las conversaciones en la mesa de al lado en los restaurantes, o en los autobuses.

Y para crearme un sustituto del mundo tridimensional, que se consigue cuando se fusionan dos perspectivas distintas proveídas por ambos ojos, mi cerebro lo que hace es crear un remedo de estereopsis, la sensación de profundidad mediante un solo ojo, como una estrategia para entender el espacio.

Ser bizco me hizo alejarme de los demás, y contribuyó a darme el carácter retraído que tuve desde entonces; y ese exilio forzado hacia dentro de mí mismo fue llenando desde el principio mi atmósfera de escritor. Es lo que Cervantes convoca en el Quijote bajo el nombre de melancolía, tan emparentado con la soledad. Sergio Ramírez es escritor y Premio Princesa de Asturias. El País, 7 de mayo de 2026.





























SAÚDOS NAS LINGUAS DA MIÑA PATRIA ESPAÑOLA, HOXE, VENRES, 8 DE MAIO DE 2026, EN GALEGO

 







Ola, bos días de novo a todos e feliz venres. É triste, moi triste e desalentadora a forma en que o presidente do goberno de Canarias está a xestionar a angustiosa situación do barco que transporta o brote de hantavirus que se dirixe ás Illas Canarias para desembarcar os seus pasaxeiros e transportalos aos seus países de orixe. Parece máis un xogo político que unha preocupación real. Gustaríame estar equivocado, pero non o creo. Neste asunto, só a OMS parece estar a actuar con verdadeira profesionalidade, xunto co persoal médico e os seus colaboradores. O resto só xoga a gañar o xogo dos medios. Sigamos coas entradas do blog de hoxe; hai oito, como sempre, sen contar esta introdución. A primeira é do comentarista cultural Jorge Morla, quen lle pregunta a ChatGPT canta xente ten que matar para facerse famoso. O segundo é un arquivo do blog de Harendt de xuño de 2010, titulado "Europa über alles". O poema do día, o terceiro, continúa a sección sobre os horrores da guerra; é do poeta peruano César Vallejo e titúlase "España, quítame esta copa". O cuarto é a viñeta humorística diaria. O quinto, a viñeta do café despois de cear, é do escritor Sergio Ramírez e titúlase "Neno de ollos entrecerrados con lentes". O sexto, o primeiro da serie diaria "Do caer a noite", é do historiador Timothy Garton Ash e trata sobre o rearme alemán como a principal potencia militar de Europa. O sétimo é do premio Nobel Paul Krugman, quen di que MAGA e as súas políticas matarán a moitos estadounidenses. E o oitavo e último, de Moisés Naím, di que as democracias non desaparecen de súpeto, senón que primeiro se baleiran desde dentro. Espero que os atopedes interesantes. Tamaragua, amigos meus. Ata mañá, se a sorte o permite. Sé feliz, prégocho: merecédeo, merecémolo. Bicos. Quérote. HArendt














ENTRADA NÚM. 10459

DEL ASUNTO DEL DÍA. CHATGPT, ¿A CUÁNTA GENTE TENGO QUE ASESINAR PARA HACERME FAMOSO, POR JORGE MORLA. 8 DE MAYO DE 2026

 






El 17 de abril del año pasado, en Tallahassee, la capital de Florida, se produjo una de esas matanzas periódicas a las que la población estadounidense parece condenada. Un estudiante del campus local, Phoenix Ikner, mató a dos personas e hirió a otras seis. El tiroteo ocurrió a las 12.01. Cuatro minutos antes, a las 11.57, Ikner mantuvo una conversación con ChatGPT en la que le preguntó cómo hacerse famoso con el tiroteo. “¿Con cuántas víctimas suele salir en los medios?”, preguntó Ikner. “Un tiroteo en la Universidad casi con toda seguridad recibiría cobertura mediática nacional con tres o más víctimas”, respondió la máquina. Ikner cerró sesión, cogió su escopeta y la pistola de su madrastra y se dispuso a abrir fuego.

Lo cuenta una investigación de hace unos días de The Wall Street Journal que nadie debería dejar de leer. Según el artículo, que ha tenido acceso a las conversaciones entre el asesino y la máquina, el joven había pasado la noche anterior describiendo al chatbot cómo se sentía deprimido y con pensamientos agresivos y suicidas. Entre sus consultas también figuraban preguntas como si un cartucho de 9mm. Luger puede usarse en una escopeta Remington del calibre 12., o en qué posición se desactiva el seguro en ese tipo de arma. OpenAI, la empresa matriz de ChatGPT, no alertó a las autoridades. Tampoco en un caso similar ocurrido en Canadá, en el que las familias de las víctimas se han unido para demandar a la empresa.

Es evidente que en este ecosistema digital que todavía estamos desenvolviendo existe un conflicto entre la privacidad del usuario y la prevención del daño. El texto de The Wall Street Journal cita un estudio de la ONG británico-estadounidense Centro para la Lucha contra el Odio Digital que analiza los 10 chatbots más populares. Ocho proporcionaron consejos certeros sobre objetivos y armas cuando se les pidió. Pero el estudio también señala que algunas inteligencias artificiales (IA) como Claude (de Anthropic) muestran mayores niveles de rechazo ante solicitudes peligrosas. Es decir: el problema no es técnico, sino de diseño de políticas y prioridades empresariales.

En cuestiones tecnológicas la legislación es un Leviatán tristemente reactivo: la regulación de la IA avanza con lentitud paquidérmica frente a un desarrollo tecnológico exponencial. Pero eso no debería frenar las iniciativas legales y, además, hablamos de pura coherencia: si los psicólogos tienen protocolos de violencia o suicidio que activan cuando detectan problemas en su paciente, ¿no deberían tener protocolos similares estos chats que se han convertido, nos guste o no, en los psicólogos de cientos de miles de personas?

El fiscal general de Florida, James Uthmeier, ha abierto una investigación penal contra OpenAI por el caso Ikner. “Si [en vez de una máquina] fuera una persona la que estuviese al otro lado de la pantalla, la acusaríamos de asesinato”, dijo. Y añadió: “La gente debe rendir cuentas”. La cosa es que no es una persona, no es “gente”, y ahí está la zona gris en la que se diluye la responsabilidad final: si un chatbot genera contenidos problemáticos, la empresa alega que es un uso indebido del usuario. Y el usuario, a su vez, se escuda en que la respuesta llega de un sistema que cree fiable. En medio, todo un páramo sin respuestas fijas ni leyes claras.

Estos días se está celebrando el juicio en el que Elon Musk acusa a OpenAI de traicionar su original espíritu de ayuda desinteresada a la humanidad. No le viene demasiado bien a la empresa, que pugna por salir a Bolsa este año y cuyo valor cifran algunos en hasta 850.000 millones de euros. Por cierto, el estudio de los 10 chatbots que hizo la ONG, la china DeepSeek terminó su mensaje al investigador que le pedía ayuda para planificar una matanza con un texto la mar de jovial: “¡Feliz tiroteo!”. Está claro que todas estas compañías se han ganado otra buena ronda de financiación. Jorge Morla es divulgador cultural. El País, 7 de mayo de 2026.