El blog de HArendt (2006-2026) Pensar para comprender, comprender para actuar
domingo, 14 de junio de 2026
SALUTATIONES IN LINGUA COMMUNI DILECTAE NOSTRAE EUROPAE, LATINA, HODIE, DIE DOMINICA, XIV IUNII, ANNO MMXXVI
Salvete, bonum mane omnes, et felicem diem Dominicum. Ecce marathon iocosarum imaginum ex omni die Dominico et Recensio Diurnariorum Dominicalis, quae hodie decem articulos perquam interessantes exhibet, quos spero vos gratos habituros. De lingua Latina, vos certiores facio eam non esse linguam mortuam, sed potius codicem geneticum Europae. Ita, eam ut linguam francam adoptando, Unio Europaea vocem neutralem, communem et profundam, quae fines transcendit, recuperare posset, hereditatem nostram classicam cum futuro identitatis communis sine hegemonia linguistica coniungens, cum Latina esset symbolum unitatis nostrae. Videbimus vos proxima die Dominico, si Fortuna permittit. Tamaragua, amici mei. Oscula. Amo vos. HArendt
ENTRADA NÚM. 10783
sábado, 13 de junio de 2026
BUENAS NOCHES, FELIZ DESCANSO Y DULCES SUEÑOS. HOY SÁBADO, 13 DE JUNIO DE 2026, EN ESPAÑOL
Hola de nuevo, amigos. Buenas noches, feliz descanso y dulces sueños a todos esta noche de sábado, del 13 al 14 de junio de 2026. España vuelve a la normalidad, es decir, al enfrentamiento cainita, las descalificaciones, el “y tú, mas”, y las cosas de “eso” que algunos llaman “justicia”. En el Derecho de Justiniano, el Digesto, la justicia se define como "la voluntad constante y perpetua de dar a cada uno su derecho" (en latín: "constans et perpetua voluntas ius suum cuique tribuendi"). Es una de esas frases que a todos los que hemos pasado por la asignatura de Derecho Romano, se nos queda grabada en la memoria y el corazón, lo que no significa que en la España del siglo XXI no deje de ser una antigualla por la que ninguno de los actores jurídicos de hoy tiene el menor interés. Cambiando de conversación: ya estamos a mitad de mes, o casi, y me gustaría darles a conocer, como hago de vez en cuando, las estadísticas del blog. En el día de hoy, a las 19:30 (hora de Canarias) en que escribo esta nota, lo han visitado 8280 personas de una cincuenta de nacionalidades distintas: la que más, los canadienses; en la última semana han sido 53000, personas, con los estadounidenses a la cabeza; y en los últimos treinta días un total de 117000, que se reparten, por nacionalidades en 28000 estadounidenses; 15000 alemanes; 8000 vietnamitas; 6000 canadienses, singapurenses, finlandeses y franceses, respectivamente; 5000 españoles; 4000 británicos; y 32000 de otras nacionalidades. Gracias de todo corazón a todos ellos. Espero que hayan disfrutado de su visita. Tamaragua, amigos míos. Que la diosa Fortuna y las benevolentes Moiras les sean favorables. Hasta mañana. Les quiero. Besos. HArendt
DE LA TARDE QUE CAE. LEÓN XIV NO TIENE MIEDO, POR JORDI JUAN. 13 DE JUNIO DE 2026
Robert Francis Prevost es, antes que nada, un misionero. Lo explicó muy bien ayer el académico Sergi Rodríguez López-Ros en la presentación del libro sobre el Papa que ha editado Libros de Vanguardia. Y el rasgo más importante de los misioneros es la valentía, la carencia de miedo, para adentrarse en territorios hostiles con el único objetivo de convertir a la fe cristiana al mayor número posible de indígenas. López-Ros comparó a Prevost con el padre Gabriel, interpretado por Jeremy Irons en el popular filme La misión, donde este jesuita trata de explicar su doctrina a los guaraníes armado solo con una biblia y un oboe. Robert Mur, otro coautor del libro, explicó que este Papa “se enfangó literalmente en el Perú” cuando fue destinado allá de joven y se lo recorrió de cabo a rabo para entender su complejidad.
Como buen misionero, León XIV llegó ayer a las islas Canarias y se enfrentó, sin miedo, a todas las administraciones, que no impiden la muerte de tantos migrantes en el mar. Lo hizo en el muelle de Arguineguín, en Gran Canaria, destino de muchos de los cayucos que llegan de África. En vísperas de la entrada en vigor del Pacto Europeo de Migración y Asilo, lanzó un mensaje cargado de simbología a los dirigentes de la UE: “Europa no puede proclamar la dignidad humana y acostumbrarse a que el Mediterráneo y el Atlántico sean cementerios sin lápidas”.
Su arenga a la conciencia social es pertinente: “Cada barca que llega no trae solo migrantes, trae consigo una pregunta: ¿qué mundo hemos construido si tantos hermanos tienen que arriesgar la muerte para buscar la vida?”. Pero, al mismo tiempo, el Papa sabe que este problema es muy complejo y no solo se resuelve en los países de destino, por lo que fue más allá y reclamó políticas en origen para que los migrantes eviten sus deseos de irse. Esta es una de las claves para solventar el drama.
El Papa pidió ir a Canarias para condenar las políticas de inmigración, igual que el próximo 4 de julio, en que se conmemora el 250.º aniversario del nacimiento de los Estados Unidos, irá a la isla de Lampedusa. Todo un desafío a Donald Trump. Y es que los misioneros no tienen miedo. Jordi Juan Raja es director de La Vanguardia. La Vanguardia, 13 de junio de 2026.
DEL CAFÉ DE SOBREMESA. UN ORIGEN DIVINO, POR JUAN JOSÉ MILLÁS. 14 DE JUNIO DE 2026
¿Nos encontramos ante el primer papa algorítmico de la historia? Quizá sí, si atendemos a su capacidad para producir un grado de satisfacción trasversal desconocido hasta el momento. Los conservadores perciben en él señales de continuidad. Los progresistas, matices revolucionarios. Los jóvenes lo hallan cercano. Los mayores, sensato. Los creyentes se sienten ratificados en su fe, y a los ateos les parece un hombre razonable y hasta maravilloso, da gusto verle bendecir ambulancias. Como los algoritmos, León XIV es un espejo que devuelve una imagen mejorada a quien se busca en él. Abres una red social y enseguida tienes la impresión de que el mundo piensa igual que tú. Pues eso, que el algoritmo nos sirve una realidad a medida. León XIV habla de forma que cada cual escucha la música que le conviene.
ChatGPT posee una habilidad semejante. Millones de personas diferentes conversan a diario con esta IA y a todas proporciona el consuelo de ser entendidas. El mérito de una inteligencia artificial consiste en ofrecer a cada usuario lo que espera encontrar minimizando el ruido provocado por los motores de esa prestación. Hay algo inquietante en esta capacidad para agradar a todos, porque los seres humanos estamos acostumbrados a que la realidad nos contradiga. De hecho, a veces, confiamos más en quien nos incomoda que en quien nos halaga. Pero cuando alguien satisface simultáneamente a las izquierdas y a las derechas, a los optimistas y a los pesimistas, a los altos y a los bajos, a los jóvenes y a los viejos, cabe preguntarse si estamos ante una persona verdaderamente sabia o ante un espejo muy sofisticado.
Ni idea. Solo sé que, observando estos días a León XIV, tuve la impresión de que el Espíritu Santo había elegido, para ocupar el trono de San Pedro, a la encarnación de un algoritmo. A ver si dejamos de meternos, en fin, con la inteligencia artificial, que, como queda demostrado, es un invento de los dioses. Juan José Millás es escritor. El País, 12 de junio de 2026.
ESPECIAL 3 DE HOY. EXPLÍCALE A UN NIÑO EL ABORTO O LA “PRIORIDAD NACIONAL”, POR ANA IRIS SIMÓN. 13 DE JUNIO DE 2026
La visita del Papa a España ha tenido tanta enjundia que su análisis es casi inabarcable. Podría reflexionarse largo y tendido sobre las cuestiones relativas a la Doctrina Social de la Iglesia que el Pontífice ha escogido destacar en nuestro país y por qué. Podría discutirse si la aconfesionalidad del Estado ha quedado en entredicho, amenazada por la presencia del Pontífice en el Congreso, como hemos oído clamar a liberales de izquierdas y derechas. Podría analizarse si el aplauso de siete minutos que recibió León XIV por parte de nuestra casta política es un gesto de humildad o de oportunismo. Y, en caso de que sea lo segundo, preguntarnos por qué es oportuno, por qué da rédito en este momento aplaudir un discurso como el del Papa. También podríamos analizar la jeta de nuestros políticos de uno y otro signo troceando lo que dijo León XIV en el hemiciclo y arrojándoselo a la cara al contrario, incapaces de atisbar que el Evangelio no cabe en sus dogmas.
Pero todas esas cuestiones quedan en agua de borrajas si uno se fija en el papel que han tenido los pequeños en esta visita. En la explicación de la Torre de Jesucristo que hizo Valentina, que es ciega y le contó al Papa que ella ve con el corazón y con las manos. En la ternura de los niños que ha bendecido a su paso, como el pequeño Mateo, que tiene tres años y un 75% de discapacidad. En la alegría de Roscón, el hijo con síndrome de Down de Samantha Vallejo, al conocer al Pontífice. Y en las preguntas de Renzo, que a sus seis años le expuso a León XIV sus dudas sobre Dios y el mundo, que eran ni más ni menos que algunas de las cuestiones a las que lleva dos milenios intentando responder la teología. “¿Por qué mi papá y mi mamá están tan preocupados? ¿Por qué mi papá tiene tantos trabajos? ¿Por qué hay tantas personas que viven en la calle? ¿Dios quiere que haya pobres y ricos? ¿Por qué hay tantos abuelos solos si son tan importantes? ¿Por qué hay personas a las que les pasan cosas malas y a otros no?”.
“La realidad prevalece sobre la idea, porque la realidad simplemente es, la idea se elabora”, dijo León XIV en el Congreso. Y los niños, pobres aún en ideas, son los más ricos en realidad. Por eso la radiografía de Renzo tiene más fuerza que cualquier tratado sociológico. Por eso Cristo, ese Dios que se hizo niño, que tuvo que ser cuidado, que necesitó que alguien le diera sus primeros alimentos y le enseñara a andar, nos dijo que nos hiciéramos como ellos. Porque “de los que son como ellos es el reino de Dios”.
En estos días en los que algunos andan escandalizados porque el Papa haya defendido en el Congreso la acogida del inmigrante o la vida desde la concepción hasta el ocaso pensaba en cómo sería intentar explicarle la legitimidad de la “prioridad nacional” que defienden unos a un niño, pero también del derecho al aborto libre que defienden otros. No en caso de violación ni de riesgo de la madre o el crío, sino en el que se da en el 94% de las ocasiones: que no se desea tener un hijo.
También pensaba en el pasaje bíblico que da nombre a un libro maravilloso, Al paso de los niños, del religioso Rafael Belda. Está en el Génesis y relata cómo Jacob, tras su arrepentimiento y su reconciliación con su hermano Esaú, es invitado a continuar el camino junto a él. Y Jacob responde que sí, que irá, pero que lo hará más lento, pues lleva consigo a sus pequeños. Que continuará el camino, pero al paso de los niños. Cuánto mejores seríamos, como individuos y como sociedad, si hiciéramos como Jacob. Si fuéramos, como ha ido el Papa estos días, al paso de Valentina, Mateo o Renzo. Ana Iris Simón es escritora. El País, 13 de junio de 2026.













































































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