El blog de HArendt (2006-2026). Pensar para comprender, comprender para actuar
viernes, 14 de junio de 2024
[ARCHIVO DEL BLOG] El legado de Muguerza. [Publicada el 21/06/2019]
El poema de cada día. Hoy, Misterios, de Ida Vitale (1923)
Alguien abre una puerta
y recibe el amor
en carne viva.
Alguien dormido a ciegas,
a sordas, a sabiendas,
encuentra entre su sueño,
centelleante,
un signo rastreado en vano
en la vigilia.
Entre desconocidas calles iba,
bajo cielos de luz inesperada.
Miró, vio el mar
y tuvo a quién mostrarlo.
Esperábamos algo:
y bajó la alegría,
como una escala prevenida.
jueves, 13 de junio de 2024
De las lenguas de Europa
Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz jueves, 13 de junio. El multilingüismo, señala en El País la escritora Nuria Barrios forma parte esencial del proyecto ilustrado y progresista que dio vida a la UE. Sean felices, por favor, aun contra todo pronóstico. Y nos vemos mañana si la diosa Fortuna lo permite. Tamaragua, amigos míos. harendt.blogspot.com
[ARCHIVO DEL BLOG] Federalismo contra nacionalismo. [Publicada el 26/06/2013]
Y es que me importan un huevo y la mitad del otro el ir contracorriente y el lenguaje políticamente correcto... Detesto el nacionalismo: el cáncer de Europa, lo han llamado. Detesto el nacionalismo canario, el catalán, el vasco, el gallego, el andaluz, el extremeño, el español, el finlandés, el francés, el alemán, el británico, el lituano, el maltés, el padano, el serbocrata..., y el madrileño; sí, el madrileño también... Mi reacción de aquel día venía motivada, lo que son las cosas, por un partido de fútbol: ¿Qué coño pintaban esas miles de banderas nacionales españolas flameando en Mestalla durante la final de la Copa del Rey de unos días antes -me preguntaba- entre el Real Madrid C.F. y el Barcelona F.C.? ¿Qué creían esos zafios e ignorantes energúmenos que las enarbolaban, que la final era un partido internacional entre un equipo español y otro de las antípodas? ¿Pensaban acaso que más allá de la M-40 que circunvala la metrópoli madrileña todo es "tierra conquistada" y que España es solo el territorio y las gentes que rodea esa autovía? ¿Recuerdan ustedes que la en aquellos tiempos presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, doña Esperanza Aguirre, tildó de "empresa extranjera" a la catalana Gas Natural cuando pretendió comprar la "española" Endesa?
En el mismo sentido, pero en dirección contraria, me parece enormemente clarificador el artículo del historiador Antonio Elorza que publica el 28 de junio El País, y que lleva el título de España contra Cataluña, en el que critica por su parcialidad, el congreso de historiadores promovido por la Generalidad de Cataluña, con ese mismo lema.
Si el ánimo persiste sostenido, les invito a leer este otro artículo, publicado en el número de octubre de 2008 en "Revista de Libros" por el profesor Félix Ovejero Lucas, que lleva el título de El rayo que no cesa, y en el que comentaba el libro del también profesor Roberto L. Blanco Valdés titulado "La aflicción de los patriotas" (Alianza, Madrid, 2008). Les aseguro que no ha perdido ni un ápice de su actualidad. Sean felices, por favor. Y como decía Sócrates, "Ιωμεν". Tamaragua, amigos. HArendt
El poema de cada día. Hoy, El amenazado, de Jorge Luis Borges (1899-1986)
El amenazado
Es el amor. Tendré que ocultarme o que huir.
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz.
La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre es la única.
¿De qué me servirán mis talismanes: el ejercicio de las letras,
la vaga erudición, el aprendizaje de las palabras que usó el áspero Norte para cantar sus mares y sus espadas,
la serena amistad, las galerías de la biblioteca, las cosas comunes,
los hábitos, el joven amor de mi madre, la sombra militar de mis muertos, la noche intemporal, el sabor del sueño?
Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se
levanta a la voz del ave, ya se han oscurecido los que miran por las ventanas, pero la sombra no ha traído la paz.
Es, ya lo sé, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz, la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitologías, con sus pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos me cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal; ella no la ha visto.)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.
Jorge Luis Borges, 1899-1986
miércoles, 12 de junio de 2024
Del fin de la democracia más antigua del mundo
FERNANDO VALLESPÍN
02 JUN 2024 - El País - harendt. blogspot.com
La expresión no es mía, es de Paul Krugman, que se plantea si esta puede ser “la última elección real” en Estados Unidos. Como es obvio, la duda obedece a la posibilidad de un triunfo de Trump, y eso que al articulista no le dio tiempo a incluir el fallo del jurado del tribunal de Nueva York. Desde el jueves pasado, la pregunta del millón de dólares ha pasado a ser cuál pueda ser el efecto de la sentencia cara al próximo 5 de noviembre. Hay respuestas para todos los gustos, pero yo me inclino por lo siguiente: movilización y prietas las filas entre las bases de Trump, dudas o deserciones entre quienes no estaban tan convencidos de votarle; pero, sobre todo, abandono de cualquier tipo de indecisión o escrúpulo entre los votantes potenciales de Biden. Como el resultado depende de un puñado de votos en determinados Estados decisivos, al final debería verse favorecido el actual presidente. Ahora este sí que debería contar con cualquier ciudadano demócrata. Y no me refiero al partido, sino a la forma de gobierno.
Observen que he utilizado un condicional, “debería”, no estoy seguro de que al final vaya a producirse dicha movilización a favor de Biden, pero me resisto a creer que los ciudadanos de la democracia más antigua del mundo vayan a ponerla en solfa no acudiendo a su rescate. La reacción del magnate al fallo del jurado ha sido, como suele ser habitual cuando algo no le favorece, que todo el sistema democrático de su país está “amañado” (rigged), y que él se siente como “un prisionero político”. Nada que no le hayamos oído con anterioridad, son sus soflamas de siempre, y del mismo modo que en su día puso en cuestión el resultado electoral, ahora lo hace con los procedimientos del poder judicial. Y, lo más grave, con amplio aplauso de sus fieles y un espectacular incremento de fondos para su campaña. Aquí, esto es en lo que quiero fijarme, no hay hipocresía alguna, el mensaje es claro: no nos importa hundir la democracia, sus instituciones y procedimientos, con tal de que gane “el nuestro”. El partidismo por encima del sistema.
Podrá decirse que esto es un efecto de la polarización o de la presencia de un personaje de la calaña de Trump; me temo, sin embargo, que el problema es más profundo y no exclusivo de Estados Unidos. Tiene que ver con la progresiva erosión de un intangible imprescindible para la política democrática, la cultura cívica. Esta presupone un exquisito seguimiento de las reglas, y no su cínica instrumentalización; la aceptación de la legitimidad del adversario y amplios niveles de tolerancia hacia quienes disienten de nuestras posiciones; atención a nuestros deberes cívicos y no solo a nuestros derechos; la predisposición a actuar siguiendo el interés general, no el estrictamente privado. Ahora, por el contrario, desfallece la alerta ciudadana, distraída en la persecución de lo propio cuando no atávicamente ligada a lealtades partidistas que se consideran por encima del fair play propio de la democracia cuando no de su mismo orden legal.
En suma, Trump como síntoma de algo más profundo; a saber, el eclipse de los presupuestos de ética pública sin los cuales no hay sistema democrático que funcione. Mucho se insiste en las reformas institucionales, pero estas sirven de poco si los ciudadanos no están dispuestos a defenderlas. Al final son el árbitro en última instancia del sistema. Lo fueron en Alemania en enero de 1933, cuando Hitler llegó al poder, y lo serán el próximo 5 de noviembre en los Estados Unidos. Ahora muchos piensan que la fiera podrá ser domada. Entonces también lo creyeron. Fernando Vallespín es politólogo.

















































