viernes, 12 de diciembre de 2025

DEL ARCHIVO DEL BLOG. SARTRE Y SUS DEMONIOS. PUBLICADO EL 31/12/2012

 







Despido la séptima singladura anual de "Desde el trópico de Cáncer" con un soberbio artículo de nuestro controvertido Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, sobre otro controvertido escritor, intelectual, y también premio Nobel de Literatura, Jean-Paul Sartre. Lo publica en El País de hoy  con el título de "Sartre y sus ex amigos". 

Basado en lo escrito por el propio Sartre en el tomo IV de su libro Situaciones, Vargas Llosa comenta en él  las tormentosas relaciones de amistad-odio que éste tuvo con otros escritores e intelectuales comprometidos de su época como Albert Camus, Paul Nizan o Maurice Merleau-Ponty. Pero el hilo conductor del artículo, como no, es la relación que el gran filósofo francés mantuvo a lo largo de casi toda su vida con el partido comunista soviético, el "Partido" por antonomasia.

De las filias y fobias políticas de nuestro Nóbel no parece necesario hablar porque son conocidas. Pero ello no invalida la calidad literaria de su obra novelística ni de su prosa, ni la de aquellos a los que ataca o ensalza. En todo caso, me ha parecido un interesante texto, polémico como casi todos los suyos, digno de lectura mientras esperamos el nuevo año que se nos echa encima en apenas unas horas.

Hay un vídeo en YouTube en el que pueden disfrutar de la entrevista concedida por el gran filósofo francés al programa Encuentro. Una larga entrevista en la que habla sobre sí mismo, la filosofía, la política y su concepto de libertad. Está subtitulada en español. Se lo recomiendo encarecidamente.

Les dejo con el artículo de Mario Vargas Llosa. Dice así: Estaba ordenando el escritorio y un libro cayó de un estante a mis pies. Era el cuarto volumen de Situations (1964), la serie que reúne los artículos y ensayos cortos de Sartre. Lo encontré lleno de anotaciones hechas cuando lo leí, el mismo año que fue publicado. Comencé a hojearlo y me he pasado un fin de semana releyéndolo. Ha sido un viaje en el tiempo y en la historia, así como una peregrinación a mi juventud y a las fuentes de mi vocación.

Sus libros y sus ideas marcaron mi adolescencia y mis años universitarios, desde que descubrí sus cuentos de El muro, en 1952, mi último año de colegio. Debo haber leído todo lo que escribió hasta el año 1972, en que terminé, en Barcelona, los tres densos tomos dedicados a Flaubert (El idiota de la familia), otra de las tetralogías que dejó incompletas, como las novelas de Los caminos de la libertad y su empeño en fundir el existencialismo y el marxismo, Crítica de la razón dialéctica, cuya síntesis final, prometida muchas veces, nunca escribió. Después de veinte años de leerlo y estudiarlo con verdadera devoción, quedé decepcionado de sus vaivenes ideológicos, sus exabruptos políticos, su logomaquia y convencido de que buena parte del esfuerzo intelectual que dediqué a sus obras de ficción, sus mamotretos filosóficos, sus polémicas y sus úcases, hubiera sido tal vez más provechoso consagrarlo a otros autores, como Popper, Hayek, Isaías Berlin o Raymond Aron.

Sin embargo, confieso que ha sido una experiencia estimulante —algo melancólica, también— la relectura de su polémica con Albert Camus del año 1952, sobre los campos de concentración soviéticos, de su recuerdo y reivindicación de Paul Nizan, de marzo de 1960, y del larguísimo epitafio (casi un centenar de páginas) que dedicó a la memoria de su compañero de estudios, aventuras políticas y editoriales, amigo y adversario, el filósofo Maurice Merleau-Ponty (1961).

Era un soberbio polemista y su prosa, que solía ser siempre inteligente pero seca y áspera, en el debate se enardecía, brillaba y parecía insaciable su afán de aniquilación conceptual de su contrincante. No se equivocó Simone de Beauvoir cuando dijo de él que era “una máquina de pensar”, aunque habría que añadir que ese intelecto desmesurado, esa razón razonante, podía ser también, por momentos, fría y deshumanizada como un arenal. Leída hoy, no cabe la menor duda de que su respuesta a Camus era equivocada e injusta, y que fue el autor de El extranjero quien defendió la verdad, condenando la muerte lenta a que fueron sometidos millones de soviéticos en el gulag por el estalinismo a menudo por sospechas de disidencia totalmente infundadas y sosteniendo que toda ideología política desprovista de sentido moral se convierte en barbarie. Pero, aun así, los argumentos que esgrime Sartre, pese a su entraña capciosa y sofística, están tan espléndidamente expuestos, con retórica tan astuta y persuasiva, tan bien trabados e ilustrados, que suscitan la duda y siembran la confusión en el lector. Arthur Koestler pensaba en Sartre cuando dijo que un intelectual era, sobre todo en Francia, alguien que creía todo aquello que podía demostrar y que demostraba todo aquello en que creía. Es decir, un sofista de alto vuelo.

La evocación de Paul Nizan (1905-1940), su condiscípulo en el liceo Louis le-Grand y en la École Normale Supérieure, a quien lo unió una amistad tormentosa, es soberbia y —adjetivo que rara vez merecían sus escritos— conmovedora. Hijo de un obrero bretón que, gracias a su talento, recibió una educación esmerada, Nizan fue muchas cosas —un dandi, un anarquista, autor de panfletos disfrazados a veces de novelas que seducían por su violencia intelectual y su fuerza expresiva— antes de convertirse en un disciplinado militante del Partido Comunista. Cuando el pacto de la URSS con la Alemania nazi, Nizan renunció al partido y criticó con dureza esa alianza contra natura. Poco después, apenas comenzada la Segunda Guerra Mundial, murió en el frente de una bala perdida. Pero su verdadera muerte fue la pestilencial campaña de descrédito desatada por los comunistas para envilecer su memoria.

Camus rompió con Sartre por la cercanía de éste con el Partido; Nizan, por las diferencias y reticencias que guardaba con aquél. En su ensayo, que sirvió de prólogo a Aden, Arabie, Sartre hace un recuento muy vivo de la fulgurante trayectoria de ese compañero que parecía destinado a ocupar un lugar eminente en la vida cultural y que cesó, de aquella manera trágica, a sus 35 años. En tanto que, cuando refuta a Camus, aparece como un perfecto compañero de viaje, en el que dedica a defender la vida y la obra de Nizan, Sartre es un debelador implacable del sectarismo dogmático que cubría de calumnias infames a sus críticos y prefería descalificarlos moralmente antes que responder a sus razones con razones. El ensayo es también una premonición de lo que podría llamarse el espíritu de mayo de 1968, pues en él Sartre propone a Nizan como un ejemplo para las nuevas generaciones, por haber sido capaz de romper los moldes ideológicos y las convenciones y esquemas dentro de los que se movía la izquierda francesa, y haber buscado por cuenta propia y a través de la experiencia vivida un modo de acción —una praxis— que acercara el medio intelectual a los sectores explotados de la sociedad.

El ensayo sobre Merleau-Ponty es, también, una autobiografía política e intelectual, un recuento de los años que compartieron, como estudiantes de filosofía en la École Normale Supérieure, su descubrimiento de la política, del marxismo, de la necesidad del compromiso, y, sobre todo, su toma de conciencia del odio que les inspiraba el medio burgués de que ambos provenían. Este odio impregna todas las frases de este ensayo y se diría que, a menudo, es él, antes que las ideas y las razones, y antes también que la solidaridad con los marginados, el que dicta ciertas tomas de posición y pronunciamientos de los dos amigos. Sartre es muy sincero y poco le falta para reconocer que, en su caso, la revolución no tiene otro objetivo primordial que borrar de la tierra a esa clase social privilegiada, dueña del capital y del espíritu, en la que nació y contra la que alienta una fobia patológica. En este ensayo aparece la famosa afirmación sartreana (“Todo anticomunista es un perro”) que llevó a Raymond Aron a preguntar a Sartre si había que considerar a la humanidad una perrera.

Merleau-Ponty fue el último de los intelectuales de alto nivel con los que Sartre fundó Les Temps Modernes en romper con la revista que, durante años, fue para muchos jóvenes de mi generación una especie de Biblia política. A partir del alejamiento de Merleau-Ponty, en los años cincuenta, sólo quedarían con Sartre los incondicionales, que, durante toda la guerra fría, aprobarían sus idas y venidas y sus retruécanos a veces delirantes en esa danza sadomasoquista que vivió hasta el final con todas las variantes comunistas (incluida la China de la revolución cultural).

Este ensayo impresiona porque muestra la fantástica evolución de Europa en el medio siglo transcurrido desde que se escribió. Cuando Sartre lo publica, la URSS parecía una realidad consolidada e irreversible. La guerra fría daba la impresión de poder transformarse en cualquier momento en guerra caliente y, aunque Sartre y Merleau-Ponty discrepan sobre muchas cosas, ambos están convencidos de que la tercera guerra mundial es inevitable y que, una vez que estalle, el Ejército soviético tardará muy poco en ocupar toda Europa occidental.

La política impregna hasta los tuétanos la vida cultural en todas sus manifestaciones y los extremos apenas dejan espacio a un centro democrático y liberal que tiene pocos defensores en el mundo intelectual. No sólo Sartre y Merleau-Ponty ven en De Gaulle y la Quinta República a un fascismo renaciente y en Estados Unidos a un nuevo nazismo. Semejante disparate es en aquellos años de esquematismo e intolerancia un lugar común. Produce vértigo que pensadores que nos parecían los más lúcidos de su tiempo se dejaran cegar de ese modo por los prejuicios políticos.

Ahora bien. Pese a las orejeras ideológicas que delatan, aquellos debates tienen algo que en el mundo de hoy ha sido barrido por, de un lado, la banalidad y la frivolidad, y, por otro, el oscurantismo académico: la preocupación por los grandes temas de la justicia y la injusticia, la explotación de los más por los menos, el contenido real de la libertad, cómo conciliar ésta con la justicia e impedir que sea sólo una abstracción metafísica, etcétera. En nuestros días los debates intelectuales tienen un horizonte muy limitado y transpiran una secreta resignación conformista, la idea de que aquellas utopías de los tiempos de Sartre y Camus han quedado para siempre erradicadas de la historia. Hoy por hoy, tratándose de política, el sueño está prohibido, ya sólo son admisibles los sueños literarios y artísticos.






















DEL POEMA DE CADA DÍA, HOY, SOY, DE MARÍA MONTERO

 






SOY



Soy la gran Virginia Grütter, ¿la recuerdas?

la que escupe tabaco en las esquinas

y está ronca de pegar gritos

y camina como una estela pintarrajeada y tambaleante


Soy Marguerite Duras con su joven amante

y su vida refinada y alcohólica


Soy Simone de Beauvoir con todo y su Jean-Paul Sartre

y su intelecto y su feminismo y su academia


Soy la imbécil “femme” que desde este pueblo polvoriento

habla del erotismo francés

frente a un auditorio de subnormales


Soy la puta más puta que arrastran de los pelos

asquerosa y desnuda


Soy la pobre infeliz

que no tiene un centímetro de cerebro

hipocondríaca

que camina como idiota esperando que el padre de sus hijos

o el cura

le dé una limosna.


Soy yo

la del cuerpo grabado en la piedra

la que consume sus ojos en la arena

la que ya no puede hablar de amor tan fácilmente.



MARÍA MONTERO (1970)

poetisa costarricense













DE LAS VIÑETAS DE HUMOR DEL BLOG DE HOY VIERNES, 12 DE DICIEMBRE DE 2025

 































jueves, 11 de diciembre de 2025

HA LLEGADO LA HORA DE UNA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA DE LA UNIÓN EUROPEA. ESPECIAL DOS DE HOY JUEVES, 11 DE DICIEMBRE DE 2025

 






Ha llegado la hora de una Declaración de Independencia de la UE. La seguridad, prosperidad y democracia del continente ya no pueden depender de la voluntad cambiante de Estados Unidos, se lee en el manifiesto que hoy publica El País (11/12/2025), basado en la declaración aprobada por el nuevo Comité de Acción Monnet por los Estados Unidos de Europa, el 18 de octubre de 2025, y firmado por Enrico Letta, exprimer ministro de Italia, Josep Borrell Fontelles, exalto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y expresidente del Parlamento Europeo; Danuta Hübner, excomisaria europea de Política Regional y exeurodiputada; y un centenar más de personalidades europeas.

La Unión Europea se enfrenta a desafíos sin precedentes en un momento en el que el orden multilateral basado en la ONU está bajo asedio. La estrategia de apaciguamiento hacia Donald Trump —desde la cumbre de la OTAN hasta la desregulación de las normas digitales, de inteligencia artificial y medioambientales, incluida la humillación arancelaria de Turnberry— no está funcionando. Las concesiones no han reducido la imprevisibilidad ni la hostilidad de Trump. Al contrario, han profundizado la vulnerabilidad estratégica de Europa, han producido un plan de capitulación inaceptable para Ucrania y una declaración política de guerra a la UE en forma de Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, en la que se llama a un retorno a una Europa de naciones y se anuncia, en consecuencia, una alianza de Trump con las fuerzas políticas nacionalpopulistas del continente.

Europa debe, por tanto, extraer las conclusiones necesarias: su seguridad, prosperidad y democracia ya no pueden depender de la voluntad cambiante de Estados Unidos. La autonomía estratégica ya no es una opción, sino una necesidad. La Unión Europea debe ser capaz de actuar de manera independiente, asumir la plena responsabilidad de su propia defensa, y perseguir sus intereses y valores en la escena global con soberanía y credibilidad.

Una Europa más productiva y competitiva es condición previa del poder geopolítico y del bienestar social. Por ello, debemos garantizar para 2028 la plena aplicación de los informes Letta y Draghi sobre la finalización del mercado único y la competitividad europea. Además, necesitamos un presupuesto plurianual que apoye nuevas inversiones, públicas y privadas, en industrias clave e innovadoras. Por ello, instamos a la Comisión a que presente una nueva propuesta de Marco Financiero Plurianual (MFP), reforzada y más ambiciosa, capaz de financiar bienes públicos europeos, incluidas nuevas prioridades en defensa e investigación, preservando al mismo tiempo las dimensiones social y medioambiental, la cohesión y la agricultura, respetando el control parlamentario y el papel de las regiones y ciudades europeas, y financiada con verdaderos recursos propios de la UE.

Pero recuperar la competitividad y modernizar el presupuesto no es suficiente para construir una Europa geopolítica. Al igual que en 1950, debemos concentrarnos en un punto crítico: el establecimiento de una Defensa Común Europea respaldada por una unión política más fuerte. Solo una Europa más federal puede hacer frente a estos desafíos, garantizando el respeto de nuestros valores y derechos fundamentales, a menos que estemos dispuestos a aceptar a Trump como autoridad política mundial, en una asociación ambigua con Putin y Xi Jinping. Reconociendo la amenaza a la seguridad que afronta la UE y la abierta hostilidad de Trump, confirmada por la citada Estrategia de Seguridad Nacional, instamos a los Estados miembros en el Consejo Europeo a establecer una Defensa Común Europea, tal como prevé el artículo 42 del Tratado de la Unión Europea, lo que también puede hacerse mediante una nueva Cooperación Estructurada Permanente entre los Estados miembros dispuestos en caso de falta de unanimidad. Esto constituirá un Sistema de Defensa Europeo capaz de coordinar las fuerzas armadas nacionales en caso de agresión contra cualquier Estado miembro. Para ello se requiere un Centro de Mando y Control de la UE.

De manera más general, las instituciones y los dirigentes de la UE deben explotar plenamente el Tratado de Lisboa, mediante una interpretación federalista del mismo en todos los ámbitos, como se hizo con la respuesta a la pandemia de coronavirus, también siguiendo el llamamiento de Mario Draghi a un “federalismo pragmático”. La UE no se habría convertido en una potencia comercial si esta política hubiera estado sometida a la unanimidad. Debemos superar la vetocracia en política exterior, defensa y finanzas. Un presupuesto de la UE más fuerte, beneficioso para determinados Estados miembros, podría condicionarse a su apoyo a la activación de las cláusulas pasarela para pasar de la unanimidad a la votación por mayoría. En paralelo, el Consejo Europeo debe dar un seguimiento coherente a la propuesta del Parlamento de reformar los Tratados para abolir la unanimidad en el sistema de toma de decisiones de la UE —presupuesto y fiscalidad, política exterior, seguridad y defensa, y ampliación deberían pasar todos al procedimiento legislativo ordinario—, incluida la futura reforma de los Tratados.

Consideramos que el Parlamento Europeo puede desempeñar un papel fundamental en la aplicación de las reformas institucionales necesarias, también con vistas a la ampliación. En primer lugar, condicionando su apoyo a los próximos presupuestos anuales y al MFP a que el Consejo Europeo actúe conforme a las peticiones mencionadas. En segundo lugar, promoviendo una Asamblea Interparlamentaria (Assises) para defender la plena aplicación de esos objetivos, junto con una Asamblea Ciudadana Europea ad hoc para implicar a la ciudadanía y al espacio público europeo en su conjunto.

A tal efecto, apoyamos la creación de una coalición proeuropea renovada, transversal y entre instituciones, que abarque a los Estados miembros más comprometidos en el Consejo Europeo, a la mayoría proeuropea en los Parlamentos Europeo y nacionales, a la Comisión Europea y a las instituciones regionales y locales, más allá de las inercias particulares de cada institución, así como a la sociedad civil organizada europeísta. Hacemos un llamamiento a todos ellos para que se movilicen a nivel local, nacional y transnacional en apoyo de estas demandas en favor de una Unión más soberana y democrática.

Este texto se basado en la declaración aprobada por el nuevo Comité de Acción Monnet por los Estados Unidos de Europa, el 18 de octubre de 2025, en la Casa Jean Monnet, Houjarray/Bazoches-sur-Guyonne, Francia.

Firman: Enrico Letta, exprimer ministro de Italia y autor del informe Mucho más que un mercado; Josep Borrell Fontelles, exalto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y expresidente del Parlamento Europeo; Danuta Hübner, excomisaria europea de Política Regional y exeurodiputada; Hans-Gert Pöttering, expresidente del Parlamento Europeo; Guy Verhofstadt, presidente del Movimiento Europeo Internacional, exprimer ministro de Bélgica, y exeurodiputado; Monica Frassoni, presidenta del Centro Europeo de Apoyo Electoral (ECES), expresidenta del Partido Verde Europeo y exeurodiputada; Jacques Attali, escritor y exasesor especial del presidente francés François Mitterrand; Pascal Lamy, exdirector general de la Organización Mundial del Comercio y excomisario europeo de Comercio; Paolo Gentiloni, excomisario Europeo de Economía y exprimer ministro de Italia; Daniel Cohn-Bendit, escritor y exdiputado al Parlamento Europeo; Domènec Ruiz Devesa, presidente de la Unión de los Federalistas Europeos y exdiputado al Parlamento Europeo; Robert Menasse, escritor; Isabelle Durant, exvicepresidenta del Parlamento Europeo y exsecretaria general interina de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo; Javier Cercas, escritor; Dominique Méda, profesora de la Paris School of Economics (PSL) – Paris-Dauphine; Petre Roman, exprimer ministro de Rumania; Mercedes Bresso, expresidenta del Comité Europeo de las Regiones y exeurodiputada; Rosen Plevneliev, expresidente de Bulgaria; Gabriele Bischoff, presidenta del Grupo Spinelli y eurodiputada; Nicolas Schmit, excomisario europeo de Empleo y Derechos Sociales; Enrique Barón Crespo, expresidente del Parlamento Europeo; Andrea Wechsler, presidenta de Europa-Union Deutschland, y eurodiputada; Klaus Hänsch, expresidente del Parlamento Europeo; Luca Visentini, expresidente de la Confederación Europea de Sindicatos; Daniel Freund, eurodiputado y expresidente del Grupo Spinelli; Othmar Karas, exvicepresidente primero del Parlamento Europeo; Richard Corbett, exeurodiputado; Sandro Gozi, eurodiputado y expresidente del Grupo Spinelli; Jo Leinen, exeurodiputado y expresidente del Movimiento Europeo Internacional; Pierre Larrouturou, exeurodiputado; Elmar Brok, exeurodiputado y expresidente del Grupo Spinelli; Andrew Duff, exeurodiputado y expresidente de la Unión de los Federalistas Europeos; Francisco Aldecoa Luzárraga, presidente del Consejo Federal Español del Movimiento Europeo y profesor; Michele Fiorillo, filósofo y coimpulsor de Citizens Take Over Europe, y Slavoj Žižek, filósofo.


















PARA TRUMP, ELPROBLEMA SOMOS NOSOTROS. ESPECIAL DE HOY JUEVES, 11 DE DICIEMBRE DE 2025

 







El discurso de Trump sobre la lucha contra la inflación se centra en quejas sobre los inmigrantes. Para él, el problema somos nosotros, y si todo es perfecto, ¿por qué no estamos agradecidos?, escribe en Substack (10/12/2025) el premio Nobel de Economía y premio Princesa de Asturias en Ciencias Sociales, Paul Krugman. Anoche, Donald Trump pronunció un importante discurso sobre la economía en Pensilvania, supuestamente en una zona de clase trabajadora, aunque el lugar real era un lujoso casino resort. El evento se promocionó inicialmente como el inicio de una " gira de asequibilidad ", el primero de una serie de discursos destinados a revertir la caída en la aprobación de Trump por su gestión de la inflación y la economía. Varios análisis de noticias sugirieron que aprovecharía la ocasión para culpar a los demócratas de los problemas económicos.

Eso nunca iba a suceder. Trump, por supuesto, lanzó muchos ataques contra Joe Biden, además de atacar a los inmigrantes, las mujeres y los molinos de viento. Pero para culpar a los demócratas de los problemas económicos, tendría que admitir que la economía de Trump tiene problemas. Y el discurso fue importante porque reveló que no admitirá tal cosa y que seguirá manipulando a la opinión pública.

El lunes, Politico entrevistó a Trump y le preguntó, entre otras cosas, qué calificación le daría a la economía actual. Su respuesta: "A-plus-plus-plus-plus-plus".

De hecho, hasta hace muy poco, Trump ni siquiera aceptaba la realidad de que el estadounidense común no compartiera su triunfalismo. Cuando Laura Ingraham, de Fox News, le preguntó hace un mes por qué la gente está preocupada por la economía, Trump respondió:

No sé qué dicen. Las encuestas son falsas. Tenemos la mejor economía de nuestra historia.

Desde entonces, Trump y sus secuaces parecen haber llegado a admitir que los estadounidenses, de hecho, están descontentos con el estado de la economía. Pero si la economía es excelente, ¿por qué la gente no lo ve? El problema no puede ser suyo, así que debe ser tuyo. «El pueblo estadounidense no sabe lo bien que está».

Pongo esa línea entre comillas porque no es una caricatura ni una paráfrasis. De hecho, es literalmente lo que dijo Scott Bessent , el secretario del Tesoro, el otro día:

Hemos logrado muchos avances, pero recuerden, tenemos esta inflación arraigada de la era Biden, donde los grandes medios de comunicación, ya sea Greg Ip del Wall Street Journal, el tóxico Paul Krugman del New York Times o el exvicepresidente Alan Blinder, decían que era una recesión. El pueblo estadounidense no sabe lo bien que está .

Por cierto, agradezco el apoyo personal. Trump ya me ha llamado " vago desquiciado ". Ahora Bessent dice que soy "tóxico". Si me dan un falso premio de la paz , tendré todos los honores que se puedan pedir.

En fin, puede que no sea estratega político, pero no creo que "Sois todos unos ingratos" sea un mensaje ganador. Sin embargo, fue realmente el único mensaje que Trump pudo transmitir, dada su absoluta falta de empatía y humildad.

A estas alturas, podría bombardearlos con un montón de datos que demuestran que la economía no es, de hecho, excelente. Pero no es un desastre, al menos no todavía. Entonces, ¿por qué se sienten tan deprimidos los estadounidenses? El principal culpable es el propio Trump.

En primer lugar, durante la campaña de 2024, Trump prometió repetidamente reducir drásticamente los precios al consumidor desde el primer día. Han pasado 11 meses, los precios siguen subiendo y los votantes que le creyeron sienten, con razón, que les mintieron. Anoche, Trump insistió en que, de hecho, los precios están bajando drásticamente. De nuevo, "¿A quién le vas a creer, a mí o a tus ojos mentirosos?" es una estrategia política autodestructiva.

En segundo lugar, Trump estaría en una situación política mucho mejor ahora mismo si hubiera continuado básicamente las políticas de Biden, con solo algunos cambios superficiales. Cuando asumió el cargo, la inflación se encontraba en una trayectoria descendente. La confianza del consumidor era relativamente favorable a principios de 2025. Los estadounidenses seguían indignados por los altos precios, pero el aumento de la inflación de 2021-2023 se había producido bajo el mandato de Biden y estaba quedando atrás. Supongo que muchos votantes habrían aceptado las afirmaciones de Trump de que los altos precios eran culpa de los demócratas y le habrían dado el beneficio de la duda sobre el futuro de la economía si simplemente no hubiera tomado medidas drásticas y hubiera dejado las políticas prácticamente como estaban.

En cambio, trajo el caos: aranceles masivos e impopulares , interrupciones de DOGE, agentes de ICE enmascarados deteniendo a la gente en la calle, amenazas y crímenes de guerra en el Caribe. Creo que muchos votantes indecisos apoyaron a Trump por nostalgia de la relativa calma que prevalecía antes de la llegada de la COVID-19. No creían que estuvieran votando por un TEPT político incesante.

Y aún hay más por venir. Los costos de los seguros médicos están a punto de dispararse , porque los republicanos se niegan a extender los subsidios de la era Biden. La inflación podría repuntar en los próximos meses a medida que los minoristas , que hasta ahora han absorbido gran parte del costo de los aranceles de Trump, comiencen a traspasarlos a los consumidores.

Así que la "gira de la asequibilidad" ha tenido un comienzo desastroso. Y no mejorará, porque aunque Trump insiste en que el problema eres tú, en realidad es él. Y no va a cambiar.























DE LAS ENTRADAS DEL BLOG DE HOY JUEVES, 11 DE DICIEMBRE DE 2025

 






Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz jueves, 11 de diciembre de 2025. En este país el odio entre los políticos está creciendo cada día y a la hora de insultarse ya van cargadas de plomo las palabras que usan, comenta en la primera de las entradas del blog de hoy el escritor Manuel Vicent. En la segunda, un archivo del blog del 12 de diciembre de 2015, HArendt hablaba de Frank Sinatra, una de las figuras más importantes de la música popular del siglo XX, que dejó a través de sus discos y actuaciones en directo un legado canónico en lo que respecta a la interpretación vocal masculina de esa música. El poema del día, en la tercera, se titula Amor mercantil, es del poeta español Daniel Ramírez, y comienza con estos versos: Dime que no necesitas anillos de diamantes./Dime que prefieres esas cosas que el dinero/no puede comprar, como el amor. Y la última entrada del día, como siempre, son las viñetas de humor. Volveremos a vernos mañana si la diosa Fortuna lo permite. Sean  felices, por favor. Tamaragua, amigos míos. Y como decía Sócrates: ἡμεῖς ἀπιοῦμεν. HArendt













DE LAS PALABRAS CARGADAS DE PLOMO

 







En este país el odio entre los políticos está creciendo cada día y a la hora de insultarse ya van cargadas de plomo las palabras que usan, comenta en El País (07/12/2025) el escritor Manuel Vicent. Como todos los años, comienza diciendo, para conmemorar el día de la Constitución el Congreso de los Diputados abrirá sus puertas a todos los ciudadanos. Una vez más, cuando la gente de la calle llegue al hemiciclo levantará la vista hacia la cúpula buscando los impactos de bala que dejaron las metralletas durante el frustrado golpe de Estado de Tejero. Fueron unos 45 impactos, algunos han sido borrados, pero quedan los suficientes para satisfacer el morbo, hoy convertido casi en un divertimento, puesto que fueron balazos que por suerte no mataron a nadie. Puede que si hubiera muerto algún diputado la sangre habría reclamado más sangre y el golpe hubiera triunfado después de una gran escabechina, pero al final la ráfaga de metralleta quedó solo como una rúbrica de plomo que certificaba el odio que un bando de españoles sentía contra la libertad y la democracia consagradas en la Constitución. En Madrid se conservan otros impactos de metralla mucho más dramáticos. El fotógrafo Robert Capa los inmortalizó con su cámara durante la Guerra Civil en 1936. Están en la pared de una casa humilde de la calle Peironcely, 10, del Puente de Vallecas. El odio y la muerte habían pasado por allí, pero ahora en la fotografía de Capa contra esa pared de fondo roída por las mordeduras de la metralla aparecían unos niños desarrapados jugando en la acera bajo la mirada sonriente de la madre que los vigilaba desde la puerta de casa. Mientras los balazos del hemiciclo y los de la pared de Entrevías están a punto de convertirse en una atracción turística, es evidente que en este país el odio entre los políticos está creciendo cada día y a la hora de insultarse ya van cargadas de plomo las palabras que usan. Cuando los ciudadanos el día de puertas abiertas del Congreso de los Diputados invadan el hemiciclo no es necesario que miren el techo. Basta con que imaginen que entre los escaños la violencia verbal de baja calaña de algunos políticos tiene ya el mismo impacto que la metralla.


















DEL ARCHIVO DEL BLOG. FRANK SINATRA. PUBLICADO EL 12/12/2015

 






Hoy, 12 de diciembre, se cumplen cien años del nacimiento de Francis Albert Sinatra, más conocido como Frank Sinatra (1915-1998), cantante y actor estadounidense, apodado «La Voz», y una de las figuras más importantes de la música popular del siglo XX. Dejó a través de sus discos y actuaciones en directo un legado canónico en lo que respecta a la interpretación vocal masculina de esa música. Su popularidad llegó a ser inmensa y prácticamente constante a lo largo de toda su vida, aunque fueron especialmente exitosos los años cuarenta y cincuenta, siendo esta última década, con su producción discográfica para la compañía Capitol, la considerada como su etapa de mayor calidad como cantante.

Su repertorio se basó en la obra de los más importantes compositores populares estadounidenses, como Jimmy Van Heusen, Cole Porter, Sammy Cahn o George Gershwin, y su estilo sintetizó, ya en sus orígenes, quince años de influencias mutuas entre la música de inspiración jazzística y la música pop que empezaba a difundirse a través de la radio.

Sinatra construyó su estilo sobre la base de una comprensión natural de la música popular, tal como la habían entendido Bing Crosby, Fred Astaire, Benny Goodman y Louis Armstrong, explotando la idea de que esta, en todas sus vertientes, debería ser una extensión de la conversación.

Técnicamente se caracterizó por su cuidada precisión en el fraseo y su dominio del control de la respiración, pues el rango de su voz estaba próximo al de bajo-barítono. En cuanto a su categoría artística, radicó en su capacidad interpretativa para transmitir las emociones y sentimientos implícitos en las letras de las canciones.

En Sinatra, cualquier tipo de consideración vocal e, incluso, musical, resulta secundaria respecto de la que es su misión principal: contar una historia de la forma más expresiva posible.

A Sinatra se le reconoce el haber sido el primer cantante que hace un uso consciente de los medios de amplificación del sonido con el objeto de situar su voz por encima del sonido de la orquesta (dominadora de la música popular estadounidense de principios del siglo XX) y para aproximarla a la intimidad del oído del oyente.

Como actor, Sinatra fue un artista de tipo intuitivo, reacio a someterse a los ensayos y repeticiones habituales en una grabación, por lo que sus interpretaciones fueron emocionalmente intensas al tiempo que irregulares. La importancia en su vida de su trabajo como actor fue capital; por ejemplo fue precisamente a través de su papel en De aquí a la eternidad como logró salir de un bache personal y artístico en el tránsito de los años cuarenta a los cincuenta para encumbrarse en lo más alto de la popularidad, además de ganar por su interpretación el Óscar al mejor actor secundario.

A lo largo de su carrera profesional, Sinatra grabó más de 1300 canciones y participó en más de cincuenta películas. Recibió multitud de premios y homenajes, entre los que se cuentan diez premios Grammy, otorgados por la Academia de Artes y Ciencias de la Grabación, y la Medalla de la Libertad del gobierno estadounidense.

Como no podía ser menos, les invito a buscar en YouTube su mítica e icónica My way (A mi manera). Disfrútenla, que se lo merecen. Y ahora, como decía Sócrates, Ιωμεν: nos vamos. Sean felices, por favor, a pesar de todo. Tamaragua, amigos. HArendt