jueves, 26 de septiembre de 2024

Del poema de cada día. Hoy: Quiéreme entera, de Dulce María Loynaz

 







QUIÉREME ENTERA


Si me quieres, quiéreme entera,

no por zonas de luz o sombra…

Si me quieres, quiéreme negra

y blanca, Y gris, verde, y rubia,

y morena…

Quiéreme día,

quiéreme noche…

¡Y madrugada en la ventana abierta!…

Si me quieres, no me recortes:

¡Quiéreme toda… O no me quieras.



Dulce María Loynaz (1902-1997)

Poetisa cubana















De las viñetas de humor de hoy jueves, 26 de septiembre de 2024

 

















miércoles, 25 de septiembre de 2024

De las entradas del blog de hoy miércoles, 25 de septiembre de 2024

 






Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz miércoles, 25 de septiembre de 2024. El cuento y la verdad parecen polos opuestos, condiciones dispuestas una frente a la otra, incluso una contra la otra, condenadas a competir por nuestro aprecio o devoción, se dice en la primera de las entradas del blog de hoy. Ignoro si los huesos de Max Weber se estarán removiendo en su tumba, comentaba en la segunda de ellas, un archivo del blog de septiembre de 2013, el autor de Desde el trópico de Cáncer; espero que no, decía, pero estoy seguro de que renegaría de esa caterva de indeseables que han dejado el sistema financiero occidental hechos unos zorros. La tercera es hoy un hermoso poema: Marat - Sade, 1998, del poeta David Eloy Rodríguez. Y la cuarta, como siempre, son las viñetas de humor del día. Espero que sean de su interés. Y ahora, como decía Sócrates, nos vamos, y nos vemos de nuevo mañana si la diosa Fortuna lo permite. Y sean felices, por favor, aun contra todo pronóstico. Tamaragua, amigos míos. HArendt





De cuentos e historias

 






El cuento y la verdad parecen polos opuestos, condiciones dispuestas una frente a la otra, incluso una contra la otra, condenadas a competir por nuestro aprecio o devoción, comenta en El País [Vivir del cuento, 22/09/2024] la escritora Amanda Mauri. “Tenemos arte para no morir de la verdad”, apuntó Friedrich Nietzsche, y aunque sus palabras se han repetido alegremente en forma de cita, epígrafe y tuit, el sentido que encierran dista de ser transparente. A Joan Didion también se la invoca con frecuencia, y la lectura que se hace de su “nos contamos historias para poder vivir” es similar: el cuento aparece como escondite o huida de los paisajes insulsos y hasta opresivos de la realidad.

Vida y ficción ocupan lugares separados en nuestra imaginación compartimentada. Se turnan a la hora de elevarnos o arraigarnos, de ofrecernos respiros escapistas o de enfrentarnos con los límites de nuestra inmediatez. Ambas esferas se relacionan de una forma transaccional y casi ortopédica, sin quererse mucho, pero aceptando la presencia del otro para asegurar su propia continuidad.

En las primeras páginas de Política y ficción (Península), Jorge Lago y Pablo Bustinduy señalan el poso narrativo que subyace a todo ordenamiento u organización política de la vida. “Algunos de los conceptos fundamentales de la teoría política en realidad se originaron en el seno de la poética, es decir: son conceptos poéticos politizados”. Subrayan que el nacimiento del Estado, según Thomas Hobbes, se remonta nada menos que a una metáfora artística. La representación política se entiende en el sentido más teatral del término: del mismo modo que un actor representa un texto que fue escrito para él por otro —el dramaturgo ausente—, también el Estado (actor) actúa en representación de un pueblo (dramaturgo) que lo ha creado.

La gracia de las metáforas es que rara vez se limitan a ilustrar. Hacen algo más complejo: se aproximan a la verdad de una forma privilegiada, atendiendo a las contradicciones y solapamientos entre el hecho y la figuración. En este caso, la poética no es solo una imagen de la que Hobbes se sirve para explicar el funcionamiento de la política. Es, más bien, una pista, un indicio que conduce al verdadero sentido de sus palabras: política y poética nacen juntas en un parto de gemelos.

La diferencia entre una y otra —política y poética— es, sobre todo, una cuestión de orientación temporal. La poética es capaz de trascender el tiempo. Habla no solo de lo que es y ha sido, sino de lo que podría ser o podría haber acontecido. Conjuga no solo la promesa de un futuro en el horizonte, sino también un despliegue de caminos paralelos, cauces y cruces simultáneos, que se multiplican a lado y lado de la vía o arteria principal.

Cuando Lago y Bustinduy sugieren que, con la consagración del capitalismo en los noventa y el auge populista de la última década, tal vez nos encontremos ante el tan vaticinado fin de la historia —pero no solo política: también poética—, lo que quieren decir es que nos enfrentamos a un bloqueo creativo. Hemos perdido la capacidad de imaginar un futuro, una utopía, un mañana proyectado que dé sentido a nuestras luchas presentes. Nos hemos quedado sin un continuará… para nuestro cuento. No hay pulso literario, ni tensión narrativa, ni licencia poética.

A menudo, culpamos a la ficción por el empobrecimiento de la verdad, la acusamos de convertirla en un relato sin verificaciones, de vaciarla de hechos y llenarla de supuestos, cuando lo que ocurre en realidad es todo lo contrario: la verdad se debilita por renunciar a la ficción. El podría ser muere a manos de lo que hay.

El deterioro narrativo, o desnarrativización, de nuestras vidas tiene sin duda una causa múltiple. Causas que son, al mismo tiempo, síntomas. El individualismo neoliberal. La precarización del empleo y la vivienda. El retraso de una emancipación (material y mental) de los jóvenes. La disolución de fronteras que conllevan las redes sociales (de fronteras y, por tanto, de relaciones, pues para que haya un intercambio real entre un yo y un otro debe existir una frontera que les haga de puente, de medio o vehículo para conversar). La devaluación del rigor con el que se trata o trataba de contar el mundo, y el triunfo en su lugar del imperativo comercial: clickbait, fake news, bestsellers…

Todas conducen al mismo punto muerto: una apática soledad. Nos falta compañía, un horizonte compartido, un lugar de reposo desde el que imaginarlo, una imagen propia en la que reconocernos como sujetos fuertes. También nos falta un Otro con el que fraguar diálogos de esperanza. Para organizarnos políticamente no debemos preguntarnos únicamente quiénes somos, en torno a qué idea o comunidad nos constituimos, sino también qué lugar ocupa la otredad en nuestro mundo.Este es el terreno de la ficción. Escribir es reconocernos en lo desconocido, invocar voces ajenas y propias, trabajar con lo que existe y lo que no. Es aquí, en lo otro, en aquello que no somos (pero podríamos ser), donde cuento y verdad se vuelven indisociables y se funden en un propósito común. Dar sentido al mundo más allá de lo que vemos, más allá de lo conocido. Crear realidad, crear presente a través del potencial de lo que podría ser, y no a partir de la certeza de lo que ya es. Urge una oda al cuento. No como escape ni subterfugio, sino como ejercicio de transformación. Amanda Mauri es escritora e investigadora.














Cinco años hablando de crisis, y la casa sin barrer... [Archivo del blog, 12/09/2013]











Hace cinco años justos el Congreso de los Estados Unidos le dijo no al Plan Bush para refinanciar, con dinero público, a las entidades de crédito en estado terminal... El capitalismo ya no es lo que era; y los capitalistas, menos aún... Cuando en 1903 el sociólogo alemán Max Weber (1864-1920) publicó su monumental obra "La ética protestante y el espíritu del capitalismo" (Alianza, Madrid, 2006), los capitalistas eran de otra ralea: eran gentes duras, éticamente formadas, poco dadas al sentimentalismo, pero que asumían las responsabilidades de sus hechos sin pestañear. Si sus empresas se hundían, ellos se hundían con ellas; como los capitanes antiguos con sus barcos... Hoy, no. Hoy, cuando su mala gestión hunde sus empresas, se marchan tranquilos con indemnizaciones millonarias pactadas y aseguradas de antemano, dejan el embolado a los accionistas después de poner en la calle a la mayor parte de sus empleados, y esperan, tranquilos, que el Estado, ese Estado del que ellos reniegan y se mofan, les saque las castañas del fuego con el dinero de todos...
Ignoro si los huesos de Max Weber se estarán removiendo en su tumba. Espero que no. Pero estoy seguro de que renegaría de esa caterva de indeseables que han dejado el sistema financiero occidental hechos unos zorros... Como decía la escritora Almudena Grandes en un artículo de por aquellas fechas: "Desnudos", nuestros jóvenes neo-liberales se quedaron en pelota picada y con sus vergüenzas colgando al viento, como el emperador del cuento, y deberían haber pagado la vajilla destrozada con sus dineros. ¿Qué quieren que les diga?, ¿qué me alegré?... Pues va a ser que no, pero casi desearía decirles que sí... Al final, unos días después, una amplia mayoría del Senado y de la Cámara de Representantes aprobó la inyección de 700.000 millones de dólares (de dinero público) para reflotar el sistema financiero norteamericano.
Hace ya bastantes años asistí a una reunión de representantes sindicales con un alto ejecutivo de la banca española. Recuerdo que explicó con una curiosa metáfora como funcionaba el sistema bursátil mundial. La Bolsa, decía, y todo el sistema económico y financiero en general, funciona en base a algo tan "sutil" como la confianza. Imaginen, nos contaba, que les ofrecen una caja, cerrada, que contiene lo que, según los expertos, son los mejores vinos del mundo. Y todo ello, por "x" euros, o dólares, o la moneda que ustedes quieran. Es seguro, que en base a la "confianza" que despiertan esos vinos, siempre habrá alguien interesado en pagarle a usted "x" más "n" euros o dólares por la caja. Y que conforme la caja aumente de valor por las sucesivas ventas, seguirá habiendo algún otro comprador dispuesto a ofrecer "x" más "n" más "y" euros o dólares por ella... Así, hasta que la compre alguien que decida abrirla y bebérsela sin ponerla a la venta, y descubra que los vinos que estaban dentro de la caja eran unos vulgares tintorros... El negocio de los vinos (de calidad) se hundirá irremisiblemente... Y todo, por que, un borrachín con dinero prefirió beberse la caja de vinos antes que seguir negociando y ganando dinero con su compra-venta sucesiva...
También por aquellos días el profesor Gabriel Tortella, catedrático emérito de Historia Económica de la Universidad de Alcalá, en un artículo titulado "Crisis, ciclos e historia", que todo este asunto de la crisis económica y financiera que aquejaba al mundo occidental le sonaba a historia "deja vu", que estas tremendas fluctuaciones económicas se repiten cíclicamente, y que con un poco más de "memoria histórica" por parte de los responsables financieros, económicos y políticos, situaciones críticas como las que estamos viviendo se podían prever, paliar, e incluso, evitar...
En similar sentido, el también ex profesor de la Universidad Libre de Berlín, Ignacio Sotelo, en "Una crisis anunciada", señalaba que todos sabíamos que antes o después llegaría esta crisis, anunciada por economistas ilustres, causada por una desregularización generalizada, que las crisis de los noventa en Asia y América Latina ya pusieron de relieve, y que como no se percibía una alternativa al sistema de producción existente, su desplome se consideraría una catástrofe que habría que impedir a cualquier precio, aunque todos los indicios apuntaban, concluye, a que esta crisis podría conducir al fin de la supremacía económica norteamericana. Y los de siempre, como siempre, a verlas venir y capear el temporal como podamos... Cinco años hablando de crisis, los responsables de rositas, y la casa sin barrer... Sean felices, por favor. Y como decía Sócrates: "Ιωμεν", vámonos. Tamaragua, amigos. HArendt













Del poema de cada día. Hoy, Marat - Sade, 1998, de David Eloy Rodríguez

 









MARAT – SADE, 1998


El problema ahora

es que hay muchos vigilantes

y pocos locos.

El problema ahora

es que la jaula está

en el interior del pájaro.


El poema es la erección del ahorcado.

Demasiado tarde y para nadie. Pero ahí.


Esperan su oportunidad

como luces apagadas.

Su vida se tramita

como un expediente.

Tienen los ojos veloces,

las manos más tristes,

el tiempo contado.

Siguen el cable

hasta el enchufe,

que es el morir.


Cuando nacimos

ya habían traducido el mundo

en un lenguaje equivocado.

Las cifras estaban destinadas.

Las fórmulas tenían veneno.

Tuvimos que aprender

a respirar debajo del agua

y seguimos esperando

que la piel del tiempo

no nos vuelva locos.

No queremos ser tratantes.

No queremos ser esclavos.

Continuamos una senda de sangre.

No olvidamos de qué está hecho el camino,

no olvidamos.


David Eloy Rodríguez (1976)

Poeta español










De las viñetas de humor de hoy miércoles, 25 de septiembre de 2024

 






















martes, 24 de septiembre de 2024

De las entradas del blog de hoy martes, 24 de septiembre de 2024

 






Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz martes, 24 de septiembre de 2024. Esta semana, un diputado del PP y otro de ERC, hablaron en el patio del Congreso, se comenta en la primera de las entradas del blog de hoy, y durante la conversación, se sonrieron e incluso parece que bromearon, así que en Twitter les pidieron explicaciones, cuando no les pusieron a caldo: ¿cómo es posible que dos rivales políticos puedan mantener una conversación amigable? En la segunda de ellas, un archivo del blog de septiembre de 2012 se hablaba de democracia, soberanía nacional, parlamento y federalismo; doce años después da la impresión de que muchos siguen sin tener claro que significan esos términos. La tercera es un poema de un escritor español de origen sefardí, que muestra su apasionado amor a una ninfa, esas deidades femeninas asociadas a lugares naturales como arroyos, ríos, manantiales o montes. Y la cuarta, como siempre, son las viñetas de humor del día. Espero que sean de su interés. Y ahora, como decía Sócrates, nos vamos, y nos vemos de nuevo mañana si la diosa Fortuna lo permite. Y sean felices, por favor, aun contra todo pronóstico. Tamaragua, amigos míos. HArendt










De amigos, progres y fachas






Esta semana, Borja Sémper y Gabriel Rufián hablaron en el patio del Congreso. Durante la conversación, se sonrieron e incluso parece que bromearon, así que en Twitter les pidieron explicaciones, comenta la escritora Ana Iris Simón en El País [Amigos progres, amigos fachas, 21/09/2024].. “Pillan a Borja Sémper y a Gabriel Rufián de compadreo en los exteriores del Congreso, parece que han quedado para tomar una caña después”, compartía un usuario de la red social, acompañando su exclusiva de un vídeo.

Sémper y Rufián contestaron con retranca, ironizando sobre lo ridículo que es pensar que dos personas con ideologías distintas no puedan tener una relación cordial e incluso ser amigos. A Pablo Iglesias también le ocurrió. Sucedió en 2019, cuando “lo pillaron” de risas con Inés Arrimadas e Iván Espinosa de los Monteros. Él también dio explicaciones. “Esta Nochebuena, en muchas familias habrá votantes de UP, de partidos independentistas, de Vox, del PSOE o de cualquier otro. Igual que en las cenas de trabajo o de clase de la facultad. Y hablarán y se reirán. Eso no es una falta de coherencia política, sino condición humana”, escribió entonces.

La única pega es que si hoy Sémper y Rufián o ayer Iglesias y Espinosa tienen que justificarse por tener una relación cordial es, en parte, por lo que sus partidos han sembrado. De las acusaciones de brocha gorda y los hombres de paja ―que si la alerta antifascista, que si los socialcomunistas con cuernos y rabo― a la polarización y la deshumanización del otro. Han convertido el Congreso en un estadio y a sus votantes en hinchas, pero luego se extrañan si les sacan tarjeta roja de acuerdo con las reglas que ellos mismos han establecido. Cuando Iglesias dio aquellas explicaciones sobre su cordialidad con Espinosa, por cierto, Rufián se mosqueó. Le reprochó que era cobarde comparar “a quien está en una celda por sus ideas con su compadreo de hoy con los dirigentes del partido que le pedían 75 años en el juicio que le llevó a dicha celda”. Como dicen en mi pueblo, la boca es mu castigá.

En su despedida, Begoña Villacís “sacó las vergüenzas” a sus compañeros del Ayuntamiento de Madrid contando su relación personal con varios de ellos. Habló de los pantalones de premamá que le dejó a Rita Maestre y del día que fue al tanatorio para darle el pésame a Almeida por la muerte de su madre. “Estas vergüenzas que os acabo de sacar convierten esta profesión en algo extraño, y esto no es bueno. Convierten esta profesión en el único oficio que se habla mejor a la espalda que a la cara”, dijo para rematar su discurso. Fue emocionante, pero se olvidó de lo que eso genera fuera del hemiciclo.

Unas semanas antes de que Rufián y Sémper fueran “pillados” en el Congreso, la presentadora Inés Hernand escribió un comunicado justificando su amistad con Cristina Cifuentes ante los que la criticaban. Y le ocurrió lo mismo que a sus señorías: también se le pasó que seguramente ella haya contribuido a aquello que se volvió en su contra, porque los medios también hacemos nuestra parte.Tanto la generación de Hernand ―que es la mía― como la siguiente, los Z, da más importancia a la ideología a la hora de escoger amigos que las anteriores. Lo recoge un estudio del PIR Center y lo puede comprobar cualquiera que tenga ojos. Para los tuertos, concebir al que piensa distinto como peor, como alguien que no es digno siquiera de trato o amistad, será un progreso; para el que sepa ver, una evidente pérdida. Pero los responsables miraremos para otro lado. E incluso nos sorprendemos cuando lo que hemos sembrado dé frutos. Ana Iris Simón es escritora.









De soberanía nacional, parlamento y federalismo. [Archivo del blog, 26/09/2012]












Me decepcionó profundamente José Manuel Otero Novas, dos veces ministro en los gobiernos de Adolfo Suárez, abogado del Estado, supongo que en excedencia, dada su vinculación con las más importantes empresas españolas de los sectores de banca, seguros, transportes, construcción, energía y prensa, entrevistado ayer en Canal 13, mientras las turbas rugientes y vociferantes sitiaban el Congreso de los Diputados en Madrid y amenazaban con acabar por la fuerza (PP, "dixit") con el régimen parlamentario y constitucional. Menos mal que estaban allí las fuerzas de orden público (vulgo antidisturbios) para impedirlo.
A las periodistas Pilar Portero y Ana Carril debemos hoy en "El Huffington Post" un bien elaborado artículo titulado "A los diputados se les hiela la sangre en el Congreso", que refleja muy bien los sentimientos contradictorios que Sus Señorías dejaban percibir entre lo que estaba pasando en la calle y la aparente tranquilidad con que gracias a la ordenada reglamentación parlamentaria transcurría la sesión plenaria en el  hemiciclo, entre apelaciones a la prudencia, algún esbozo de autocrítica bastante pobre, y extemporáneas apelaciones de Sus Señorías a la residencia de la soberanía nacional en el parlamento; residencia que nadie pone en tela de juicio. 
Personalmente, estoy convencido de que no hay más democracia posible que la democracia representativa, pero eso no es óbice para reconocer que en nuestro caso funciona bastante deficientemente, que es susceptible de mejora, y que en todo caso, por muy residenciada que esté en las Cortes Generales, la soberanía nacional pertenece al pueblo español no a sus representantes, y que es de él, del pueblo, de quien emanan todos los poderes del Estado (Art. 1, punto 2, de la Constitución). Quizá del frecuente olvido por parte de Sus Señorías de tan fundamental matiz: quienes son los dueños y quienes los mandados, vienen gran parte de nuestros problemas.
Pero vuelvo al señor exministro, que después de poner a caldo a los manifestantes, se metió en un monumental lío discursivo con la entrevistadora a costa del Estado federal que ahora, tarde y mal -siempre a su juicio- parecen promover los socialistas. Me decepcionó su argumentación porque manifestó una profunda ignorancia de lo que es y significa el federalismo: para él, una regresión sobre el Estado autonómico actual, al que de todas formas definió no ya como autonómico sino como clara y decididamente confederal por culpa, ¡cómo no!, del expresidente Zapatero. Faltaría más.
No tengo la menor intención de polemizar con tan ilustre personaje -lo digo sin sorna alguna- sobre el estado autonómico, federal o confederal, así que prefiero traer hasta ustedes el reciente artículo en "El País" del catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid, Juan José Solozábal, titulado "Formas federativas", que explica bastante bien el actual estado de la cuestión al respecto. Estoy seguro que ambos artículos les resultarán interesantes. Y sean felices, por favor; a pesar del gobierno. Tamaragua, amigos. HArendt












Del poema de cada día. Hoy, A una ninfa, de Néstor David Ramírez

 







A UNA NINFA


Ninfa eres,

para mí adorada,

sueño sin fortuna,

jamás cumplido, 

destino con dolor

siempre negado,

afán secreto,

tarea arriesgada.

No traicioné

a quien me era dada,

por esposa y compañera,

así elegida,

pero soñé con tu

amor prohibido

y en justo castigo

mi alma fue anegada.

Pero ni dioses

ni martirio me impiden

ya, volver a 

soñar con besar

tus bellos senos 

ahora que sé

que todo es humo.

Así pues espero

el momento

en que tras vernos

me desnuden

tus manos

y me arrastren

a perderme entre

tus muslos.

tan oscuros.


Néstor David Ramírez (1906-1975)

Poeta hispanosefardí