miércoles, 2 de octubre de 2024

De las viñetas de humor de hoy miércoles, 2 de octubre de 2024

 




















martes, 1 de octubre de 2024

De las entradas del blog de hoy martes, 1 de octubre de 2024

 








Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz martes, 1 de octubre de 2024. La traducción fue una alternativa para los autores soviéticos, se comenta en la primera de las entradas del blog de hoy, que, ante la imposibilidad de publicar sus propias obras, optaban por escribir para el cajón y guardar silencio. La segunda, un archivo del blog de tal día como hoy de hace trece años, comentaba la extrañeza de que pasara desapercibida la efeméride ocurrida, justo, también tal día como hoy, de 1936. La tercera, el poema del día, comienza con estos versos: "Todo fue muy sencillo:/ocurrió que las manos/que ella amaba,/tomaron por sorpresa/su piel y sus cabellos;/que la lengua/descubrió su deleite...". La cuarta, como siempre, son las viñetas de humor del día. Espero que todo ello le resulte interesante. Y ahora, como decía Sócrates, nos vamos, y nos vemos de nuevo mañana si la diosa Fortuna lo permite. Y sean felices, por favor, aun contra todo pronóstico. Tamaragua, amigos míos. HArendt

  

 







Del cinismo de Putin

 






La traducción fue una alternativa para los autores soviéticos que, ante la imposibilidad de publicar sus propias obras, optaban por escribir para el cajón y guardar silencio, comenta en La Vanguardia [Shakespeare habla en inglés, 27/09/2024] la escritora Marta Rebón. Sin embargo, no desperdiciaban la oportunidad de traSnsmitir mensajes entre líneas al traducir textos a su idioma. Cuando Borís Pasternak volcaba al ruso Hamlet de Shakespeare y llegaba a la escena en la que un soldado afirma que “algo huele a podrido en el reino de Dinamarca” o cuando el protagonista describe su país como una cárcel, algo debió de resonar en su interior. Y, cuando esas palabras se llevaban al escenario, también en el público.

Aunque la Dinamarca corrupta y brumosa de la ficción pertenece a un pasado remoto, esas líneas continúan reflejando una realidad vigente para la patria del autor de El doctor Zhivago. Huele a podrido cuando una opción válida para ascender en el escalafón es recibir un sueldo considerable, mucho más atractivo que el de un trabajo honrado, a cambio de ir a asesinar al país vecino, secuestrar a decenas de miles de niños y borrarles su identidad, indultar a violadores para enviarlos al frente o formar parte de un “eje honorable” que se extiende de Corea del Norte a Irán. Hemos llegado a que la defensa de la población ucraniana se califique de escalada bélica

El olor a podredumbre se puede ignorar durante un tiempo, pero acaba impregnando la ropa y la piel, como ha recordado el presidente ucraniano en Nueva York. Desde el atril de la ONU, Zelenski se ha dirigido a la comunidad internacional para hablar de una paz basada en la Carta de las Naciones Unidas. Mientras advertía sobre los planes del ejército invasor de atacar otras centrales nucleares para castigar a los civiles ucranianos, con el riesgo de provocar una catástrofe, Putin relajaba su doctrina militar sobre el uso de armas nucleares.

Hemos llegado al punto de que la defensa de la población ucraniana sea calificada de escalada bélica. Al menos la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, lo tiene claro: “La línea roja más importante ya se cruzó cuando los rusos invadieron Ucrania, así que no aceptaré esta premisa, y no permitiré que nadie en Rusia decida lo que es correcto en la OTAN, en Europa o en Ucrania”.

Un apunte más: la comisión internacional independiente de Investigación sobre Ucrania de la ONU ha confirmado con nuevas pruebas que en el territorio ocupado la tortura por parte de las autoridades rusas ha sido generalizada, incluyendo violencia sexual. Marta Rebón es escritora.














1.º de Oct. de 1936: Una efeméride desapercibida. [Archivo del blog, 01/10/2011]














¿Los historiadores, notarios del pasado? Seguro que hay definiciones mucho más exactas, pero no mucho más bellas que la citada. Es del filósofo y pensador español Ortega y Gasset (1883-1955) y puede encontrarse en la Introducción que escribiera para la primera edición en español de las "Lecciones sobre la filosofía de la Historia Universal", de G.W.F. Hegel (1870-1831), publicada en 1928 en la "Revista de Occidente". Por cierto, que me parece uno de los más bellos libros que yo he leído, y he leído algunos, sobre el sentido de la Historia.
Será deformación profesional, pero como historiador no puedo evitar pensar en lo que la fecha del día -de cada día- significó en el pasado. Quizá por eso me llama tanto la atención que efeméride como la de hoy de hace 75 años, pase desapercibida. Y es que en esta fecha, justamente de hace 75 años, se iniciaba la dictadura personal de Francisco Franco, la más sangrienta y duradera de la Historia de España, al asumir solemnemente el cargo de Jefe del Gobierno del Estado Español que la Junta de Defensa Nacional, al frente de los generales sublevados contra el Gobierno de la República, le había otorgado por Decreto dos días antes. En él se le entregaban "todos los poderes del nuevo Estado", poderes que él supo manejar con astucia para establecer un régimen absolutamente personal. 
Una fecha para el recuerdo, sin duda, aunque sea un recuerdo ingrato, que no creo sea merecedora de olvido. Hay un vídeo en YouTube que relata los hechos que condujeron a la entrega del poder por parte de los generales sublevados a Franco. El editor del mismo ha equivocado la fecha en que ocurrieron estos, el 1 de octubre de 1936, y los sitúa en esa misma fecha de 1938. Ignoro la razón. Sean felices, por favor. Tamaragua, amigos, HArendt











Del poema de cada día. Hoy, La noche le es propicia, de José Agustín Goytisolo (1928-1999)

 







LA NOCHE LE ES PROPICIA



Todo fue muy sencillo:

ocurrió que las manos

que ella amaba,

tomaron por sorpresa

su piel y sus cabellos;

que la lengua

descubrió su deleite.

¡Ah! detener el tiempo!

Aunque la historia

tan sólo ha comenzado

y sepa que la noche

le es propicia,

teme que con el alba

continúe su sed

igual que siempre.

Ahora el amor la invade

una vez más. ¡Oh tú

que estás bebiendo!

Apiádate de ella,

su garganta está seca,

ni hablar puede.

Pero escucha su herido,

respira la agonía

de un éxtasis y el ruego:

¡no te vayas, no, no te vayas.

¡Quiero beber yo!



José Agustín Goytisolo (1928-1999)

Poeta español
















De las viñetas de humor de hoy martes, 1 de octubre de 2024

 






















lunes, 30 de septiembre de 2024

De las entradas del blog de hoy lunes, 30 de septiembre

 






Hola, buenos días a todos y feliz lunes, 30 de septiembre de 2024. Gane o pierda, Kamala Harris, se comenta en la primera de las entradas del blog de hoy lunes, guía para demócratas perplejos de todo el mundo,  puede presumir ya de haber encendido un farolillo en la noche política. En la segunda de ellas, un archivo del blog de octubre de 2019, se comentaba que en ocasiones la vida te pide bajarte del metro, olvidar el destino y dejar que se pasen los trenes, siempre tan llenos de gente y de prisa. El poema de hoy, en la tercera, es quizá, o sin quizá, el más hermoso de nuestro místico Juan de la Cruz. La cuarta, como siempre, son las viñetas de humor del día. Espero que todo ello le resulte interesante. Y ahora, como decía Sócrates, nos vamos, y nos vemos de nuevo mañana si la diosa Fortuna lo permite. Y sean felices, por favor, aun contra todo pronóstico. Tamaragua, amigos míos. HArendt





De la guía para demócratas perplejos

 






Gane o pierda, Kamala Harris, comenta en El País [Kamala Harris, guía para demócratas perplejos de todo el mundo, 25/09/2024] el escritor Sergio del Molino, puede presumir ya de haber encendido un farolillo en la noche política. Parafraseando a los futboleros, está demostrando que hay partido frente al populismo resentido y que caben otras estrategias alternativas al repliegue radical en los extremos o al conservadurismo defensivo que tan caro les está saliendo, por ejemplo, a los socialdemócratas alemanes.

Gane o pierda, los demócratas de todo el mundo hemos visto que la democracia aún puede movilizar entusiasmos transversales, que interpelan a toda la comunidad política y siembran dudas al otro lado del muro que divide un país polarizado. Más allá de su puesta en escena, sus gestos o sus discursos; más allá incluso de la contundencia con la que humilló a Trump en el debate, el éxito de Harris consiste en no dar la razón a sus rivales y abrirles una vía de agua en el corazón de su propaganda. Hasta ahora, nadie lo había hecho tan bien como ella.

La acusación más recurrente y exitosa del populismo hacia los progresistas es el elitismo. Al reaccionar con soberbia, los progresistas les daban la razón y alimentaban el fuego que ya ardía a sus pies. Cuando Trump señalaba a los pijos progres como causa de todos los males del norteamericano común, cualquier sarcasmo de la tira cómica de The New Yorker solo servía como combustible para la hoguera. ¿Veis cómo no les importáis?, bramaban los Trump de ambos lados del Atlántico. El desprecio arrogante con el que una parte de la izquierda —la intelectual y cultural sobre todo, pero también la política— ha reaccionado al resentimiento de quienes se sienten descolgados del mundo ha terminado por arrojar a muchos votantes a los brazos de demagogos y mesías de baratillo.

Tal vez su biografía la vacunó contra la soberbia y le ayudó a presentarse como hija de unas clases medias meritocráticas, una versión actualizada del sueño americano con la que se pueden identificar muchos votantes para los que hacer América grande de nuevo significa mandar a sus hijos a la universidad y que prosperen como la buena chica Kamala. María Ramírez, en su reciente libro-perfil Kamala Harris, la primera, la caracteriza como negociadora y partidaria de comprender al otro sin renunciar por ello a sus propias posiciones. También la retrata como una política flexible, poco dogmática y apegada al presente y sus circunstancias. Quizá nada de esto baste para contener a Trump ni apagar los ardores guerreros de los que ya hacen planes para tomar el Capitolio otra vez, pero es un buen principio y una guía para demócratas perplejos de todo el mundo. Sergio del Molino es escritor.













Insert coin. [Archivo del blog, 03/10/2019]











En ocasiones, escribe en El Mundo el periodista Pedro Simón, la vida te pide bajarte del metro, olvidar el destino y dejar que se pasen los trenes. Tan llenos de gente y de prisa. El otro día, comienza diciendo Simón, calculé cuánto tiempo me tiro al año metido en el metro para ir a trabajar. Cuánta parte de mi existencia se va en ir y venir y esperar sin ver la luz del sol, allí abajo, a 25 metros de profundidad y a 30 kilómetros por hora. Restando el tiempo de vacaciones, los días en que me puede la pereza y cojo el coche o cuando me quedo a escribir en casa, la cifra total ronda los 20 días anuales.
Veinte días enteros sólo en un año, no vayan a creerse, con sus 24 horas cada uno. Como si todo el Tour de Francia -desde la salida hasta los Campos Elíseos- te lo pasases sentado en un vagón de la línea uno o haciendo un trasbordo en Plaza Elíptica sin salir ni una vez a la superficie. Por eso en ocasiones la vida te pide bajarte en una estación en la que nunca te has bajado, subir a una calle que nunca has pisado, olvidar el destino y dejar que pasen los trenes. Tan llenos de gente y de prisa.
Puedes estar feliz en tu lugar de trabajo, sentirte querido y querer, poner los pies en la mesa de la redacción como en el salón de tu casa. Sólo que el cuerpo te pide cambiar de postura y de ruta por un breve tiempo.
Te pasas media vida buscando seguridad y horario fijo y columna y luego llega un momento en que los hijos tienen bigote y te has acostumbrado a estar enterrado en el metro.
Hasta los 40 o así creo que no te enteras de algo importante: la libertad no consiste en hacer lo que uno quiere. La libertad tiene más que ver con negarse a hacer lo que uno no quiere hacer. Veinte días. 480 horas. Casi 30.000 minutos...
Soy consciente de la vida que quemo anualmente embalado en el metro. Y también de todo ese otro tiempo con luz y sin codazos que no he calculado cuando llego al periódico. Porque hay gente incalculable que dejo por un tiempo.
Cuántas enseñanzas suman al año las historias de la gente que me vino a contar. Cuántos días los minutos de terapia con Elena o Amelia. Cuántos las crisis internacionales que me ha solucionado Silvia en los postres. Cuántos las clases de humanidad de Rafa y Antonio. Cuántos las aventuras en ese barco de papel con Lucía, Iñako, Ana María, Sacri, José, Teresa, Rebe, Gonza, Jorge, Rodrigo y más. Me bajo un rato de la línea circular y luego regreso, familia. Seguid siendo plurales e incorregibles. Dad la vida si es preciso para que nadie nos quite el pollo a la plancha del comedor. Y hacedme un último favor: que alguien se ocupe de regarme las plantas. Y ahora, como decía Sócrates, Ιωμεν: nos vamos. Sean felices, por favor, a pesar de todo. Tamaragua, amigos. HArendt















Del poema de cada día. Hoy, Noche oscura, de Juan de la Cruz (1512-1591)

 







NOCHE OSCURA



En una noche oscura

con ansias, en amores inflamada,

¡oh dichosa ventura!

salí sin ser notada,

estando ya mi casa sosegada.


A oscuras, y segura,

por la secreta escala disfrazada,

¡Oh dichosa ventura!

a oscuras, y en celada,

estando ya mi casa sosegada.


En la noche dichosa

en secreto, que nadie me veía,

ni yo miraba cosa,

sin otra luz y guía,

sino la que en el corazón ardía.


Aquesta me guiaba

más cierto que la luz del mediodía,

adonde me esperaba

quien yo bien me sabía,

en parte donde nadie parecía.


¡Oh noche que guiaste!

¡Oh noche amable más que la alborada:

oh noche que juntaste

Amado con Amada.

Amada en el Amado transformada!


En mi pecho florido,

que entero para él solo se guardaba,

allí quedó dormido,

y yo le regalaba,

y el ventalle de cedros aire daba.


El aire de la almena,

cuando yo sus cabellos esparcía,

con su mano serena

en mi cuello hería,

y todos mis sentidos suspendía.


Quedeme, y olvideme,

el rostro recliné sobre el Amado,

cesó todo, y dejeme,

dejando mi cuidado

entre las azucenas olvidado.



Juan de la Cruz (1542-1591)

Místico español