SONETO II
Los años han pasado y otros más pasarán
desde la hora sagrada en que nos encontramos.
Yo pienso sin cesar en cuánto nos quisimos,
maravilla de ojos grandes y manos frescas.
¡Oh, regresa de nuevo! Inspírame palabras,
que otra vez tu mirada descienda sobre mí,
que bajo su reflejo me devuelva la vida
y arranques nuevos cantos de mi lira otra vez.
Tú ni siquiera sabes que tu sola presencia
mi corazón confuso profundamente calma,
como la silenciosa aparición de un astro.
Y cuando yo te veo riente como un niño,
en mí se extingue entonces el dolor de vivir,
mi pupila se incendia y se alegra mi alma.
MARÍA TERESA LEÓN (1903-1988)
poetisa española


No hay comentarios:
Publicar un comentario