martes, 24 de octubre de 2017

[Galdós en su salsa] Hoy, con "El abuelo"




Estatua de Galdós (Pablo Serrano, Las Palmas GC)


Si preguntan ustedes a cualquier canario sobre quien en es su paisano más universal no tengan duda alguna de cual será su respuesta: el escritor Benito Pérez Galdós. Para conmemorar su nacimiento, del que van a cumplirse 174 años, he ido subiendo al blog a lo largo de los últimos meses su copiosa obra narrativa, que comencé con el primero de sus Episodios Nacionales, colección de cuarenta y seis novelas históricas escritas entre 1872 y 1912 que tratan acontecimientos de la historia de España desde 1805 hasta 1880, aproximadamente. Sus argumentos insertan vivencias de personajes ficticios en los acontecimientos históricos de la España del XIX como, por ejemplo, la guerra de la Independencia Española, un periodo que Galdós, aún niño, conoció a través de las narraciones de su padre, que la vivió. 

Nacido en Las Palmas de Gran Canaria, en las islas Canarias, el 10 de mayo de 1843 y fallecido en Madrid el 4 de enero de 1920, Benito Pérez Galdós fue un novelista, dramaturgo, cronista y político español, uno de los mejores representantes de la novela realista del siglo XIX y un narrador esencial en la historia de la literatura en lengua española, hasta el punto de ser considerado por especialistas y estudiosos de su obra como el mayor novelista español después de Cervantes. Galdós transformó el panorama novelístico español de la época, apartándose de la corriente romántica en pos del realismo y aportando a la narrativa una gran expresividad y hondura psicológica. En palabras de Max Aub, Galdós, como Lope de Vega, asumió el espectáculo del pueblo llano y con su intuición serena, profunda y total de la realidad, se lo devolvió, como Cervantes, rehecho, artísticamente transformado. De ahí, añade, que desde Lope, ningún escritor fue tan popular ni ninguno tan universal, desde Cervantes. Fue desde 1897 académico de la Real Academia Española y llegó a estar propuesto al Premio Nobel de Literatura en 1912. 

Subo hoy al blog El abuelo. Novela en cinco jornadas, edición digital existente en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes de la Universidad de Alicante, basada en la de Madrid, Est. Tip. de la Viuda é Hijos de Tello, de 1897, localizada en biblioteca de la Universidad de Barcelona.

El abuelo es la novela que cierra el denominado ciclo "espiritualista" de las novelas españolas contemporáneas. Planteada como novela dialogada en cinco jornadas, el autor la adaptó para el teatro en cinco actos, y fue estrenada en el Teatro Español de Madrid el 14 de febrero de 1904.

Tras haber agotado en Perú su vida en una fracasada 'aventura americana' y casi ciego, el conde de Abrit regresa a su rincón natural en España al recibir la noticia de la muerte de su único hijo. En su solar familiar, el viejo aristócrata recibirá una nueva sorpresa del destino: una de sus dos nietas es ilegítima, fruto de la infidelidad de Lucrecia —su nuera de sangre irlandesa— con un pintor (Carlos Eraul). Decidido a descubrir cuál es su nieta de sangre acabará encariñándose con la que no lo es, creyendo él lo contrario. Paralelamente el antes orgulloso y rico aristócrata y ahora anciano empobrecido va sufriendo el desapego y el desprecio de cuantos le rodean en el que fuera su territorio ancestral. Apenas se salvan del cerco una familia de antiguos colonos y Dolly, la nieta que él ha creído su descendiente, la única que le ha demostrado respeto y cariño. Cuando, Lucrecia, su nuera y madre de Dolly, le confiesa que esa es la hija de su pecado, y su nieta de sangre es sin embargo la altiva Nell, el abuelo, antes atado al honor de la sangre, la tradición y el pasado, hace un descubrimiento aún más importante, "que la única ley verdadera es la del amor". 






Y ahora, como decía Sócrates, Ιωμεν: nos vamos. Sean felices, por favor, a pesar de todo. Tamaragua, amigos. HArendt



HArendt






Entrada núm. 3947
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La verdad es una fruta que conviene cogerse muy madura (Voltaire)