El blog de HArendt (2006-2026). Pensar para comprender, comprender para actuar
jueves, 1 de agosto de 2024
Presentación de las entradas de hoy jueves, 1 de agosto
Del amor filial
[ARCHIVO DEL BLOG] Democracia frente a liberalismo. [Publicada el 15/08/2013]
El poema de cada día. Hoy, Las ánimas descansan, de Rosario Valcárcel
arrojar el camisón nupcial
al calendario de los sótanos. Y soñar,
soñar que estoy sujeta a la infancia
de alma inmortal.
Pero me despierta el temblor del silencio,
el crujido de unos pasos en el zaguán,
la canción de cuna de una araña.
Retumban las letanías del mar.
Las alas de una mariposa dormida
tembletean como si soñaran con volar.
Quieta, no toso ni respiro,
un frío helado me invade.
Mi corazón late con desorden.
Me santiguo.
A mi alrededor las ánimas danzan,
flotan los ojos de los muertos,
las voces de las campanitas,
el espejismo de un gato negro.
Las cosas malas.
Quiero olvidar,
resurgir de los entierros
que atraviesan la casa.
Olvidar los pájaros mudos
y la convulsión de los tambores.
Quiero emerger del son de la flauta
que corrompe los sueños,
del amasijo de la reconciliación:
aborto fugaz.
Rosario Valcárcel (1949)
miércoles, 31 de julio de 2024
Presentación de las entradas de hoy miércoles, 31 de julio
Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz miércoles. Mafalda ya nos advirtió del peligro, comenta en la primera de las entradas del blog de hoy la escritora Irene Vallejo, al decir que el problema de las mentes cerradas es que siempre tienen la boca abierta, pues como somos seres opinadores en el frenesí de comentarlo todo es fácil precipitarse por la rampa tramposa de la generalización apresurada. La segunda de hoy, un archivo del blog de agosto de 2017, es un doloroso alegato contra la pena de muerte escrito por la periodista María R. Sahuquillo relatando la ejecución pública de un violador en el Yemen. La tercera es un famoso soneto, Es hielo abrasador, es fuego helado, de nuestro inmortal Francisco de Quevedo. Y la cuarta, como siempre, las viñetas del día de la prensa española. Espero que les resulten interesantes. Y ahora, como decía Sócrates, nos vamos. Sean felices, por favor, aun contra todo pronóstico; al menos inténtenlo. Nos vemos mañana si la diosa Fortuna lo permite. Tamaragua, amigos míos. harendt.blogspot.com
De la virtud de la duda
[ARCHIVO DEL BLOG] La pena de muerte como espectáculo. [Publicada el 04/08/2017]
El poema de cada día. Hoy, Es hielo abrasador, es fuego helado, de Francisco de Quevedo (1580-1645)
martes, 30 de julio de 2024
De las entradas de hoy martes, 30 de julio. Presentación
De nuestros vecinos, los franceses
[ARCHIVO DEL BLOG] Con lo bonita que es la palabra niña. [Publicada el 05/08/2019]
El poema de cada día. Hoy, Elegía de las ciudades bombardeadas, de Tomás Morales (1884-1921)
ELEGÍA DE LAS CIUDADES BOMBARDEADAS
Gravita en torno al espectral paisaje
una inverniza claridad muriente:
bajo la lenta majestad del orto
surge el fracaso.
Son las ciudades de la guerra, heridas
en un terrible y militar encono;
torvas siluetas fantasmales trazan
sobre la niebla.
¡Villas del Norte, hasta el ayer ruidosas,
ebrias del oro de sus claros vinos!
Hoy sólo otorgan el prestigio augusto
de lo pasado.
Mas no hay pasado en sus bastiones rígidos
ni en sus sillares la labor aquella
-tan femenil- con que las buenas Horas bordan las ruinas…
Más generoso que el cañón, el Tiempo,
y más artista, en el legado antiguo
colgó el misterio, e hizo en las junturas
crecer la hierba…
Ahora, en el tedio polvoroso hundidas,
sus inquietantes equilibrios aguardan;
acribilladas, humeantes, vivas
de horror moderno:
las altas casas, vecinal albergue,
-rotos los muros, los tabiques rotos-
en el dolor, ennegrecidas muestran
sus interiores.
Los dulces muebles familiares, aptos
para el diario menester pacífico,
humildemente, su miseria asoman
por los escombros.
¡Ansias secretas del hogar violadas!
¡Minas de amor o de piedad deshechas!
¡Todo un ensueño peculiar quebrado
súbitamente!
Hablan las ruinas: «-La fatal Discordia
»de hermano a hermano concitó las iras.
»Sobre esta bruta pesadilla enorme
»pasó la Guerra.
»¡Huíd, nacidos! La sevicia humana
»muestra sus dientes al botín espléndido.
»Los negros potros del terror relinchan
»encabritados.
»Asid las crines que el espanto eriza
»y hacia otras zonas cabalgad ligeros.
»Donde no asista la señal del hombre
»plantad la tienda…»
Callan… Y al pronto, la explosión temida
su claudicante trabazón remueve:
tras la voluble polvareda mírase
todo cambiado.
Y el bardo aleja con temor los ojos
del lamentable panorama y llora,
¡villas del norte de la dulce Francia!,
vuestra elegía…
Tomás Morales (1884-1921)
Poeta español










































