sábado, 11 de abril de 2026

DELIRIOS DE GRANDEZA, EDICIÓN HÚNGARA. ESPECIAL NOCHE CUATRO DE HOY SÁBADO, 11 DE ABRIL DE 2026

 








Trump realmente no entiende el papel de Estados Unidos en el mundo. ¿Qué significa Hungría para nosotros o qué significa nosotros para Hungría?

Hola, soy Paul Krugman. Actualización de sábado por la mañana, antes de las importantes elecciones que se celebrarán mañana en Hungría. Los ojos del mundo están puestos en Budapest.

Resulta un poco extraño que Hungría sea el centro de atención de tanta gente, incluyéndome a mí. Tiene aproximadamente la misma población que Nueva Jersey y representa alrededor de una cuarta parte de su PIB.

No es un lugar grande, pero es simbólico. Es un modelo a seguir para los autoritarios de derecha en todo el mundo. Formalmente aún conserva las instituciones de la democracia, pero durante los últimos 16 años ha sido un Estado de partido único, gobernado por un régimen etnonacionalista autoritario de derecha que impone su voluntad en parte mediante el fraude electoral y en parte a través de un extenso sistema de capitalismo clientelista que recompensa a sus amigos y castiga a sus enemigos.

En otras palabras, es un lugar al estilo MAGA. Es lo que les gustaría hacerle a Estados Unidos, aunque con menos sofisticación y más brutalidad.

Donald Trump ha estado intentando desesperadamente mantener a Viktor Orbán en el poder, en gran medida de maneras que demuestran que realmente no entiende cómo lo percibe el mundo. Enviar a JD Vance a hacer campaña por Orbán no le beneficia en absoluto; es un impulso para la oposición. Que hable frenéticamente en Truth Social sobre la importancia de que Orbán gane es, una vez más, un regalo para la oposición húngara.

El sistema sigue estando muy amañado en Hungría, pero hay buenas razones para esperar que la ola popular contra Orbán y Fidesz sea tan grande que acabe con todas las manipulaciones que han impuesto para intentar mantenerse en el poder.

Mañana todos estaremos pendientes de las encuestas. Sin embargo, lo que me llamó la atención es que últimamente, al final, Trump dice: «Elijan a Orbán y los ayudaré económicamente». Y ayer mismo publicó un mensaje diciendo que, si Orbán es reelegido, el poder económico de Estados Unidos acudirá en ayuda de Hungría para su merecida prosperidad y demás.

Lo cual resulta interesante porque ilustra la megalomanía, los delirios de grandeza que realmente aquejan a la actual administración estadounidense, una completa incapacidad para comprender los límites del poder estadounidense.

Lo que Hungría representa para nosotros o para MAGA está claro, pero ¿qué representamos nosotros para Hungría? Analicemos el comercio húngaro. Es una economía relativamente abierta, que depende en gran medida de su papel como plataforma de fabricación de bajo coste, posición que ha logrado mantener a pesar del capitalismo clientelista y demás.

¿A dónde exporta Hungría? Aproximadamente el 80% de sus exportaciones se dirigen a la Unión Europea, o bien el Reino Unido aporta una pequeña parte. En esencia, el 80% de las exportaciones húngaras van a las democracias de Europa Occidental. ¿Cuánto exporta a Estados Unidos? Un 3,5%. Básicamente, en la práctica, Hungría no tiene relaciones comerciales con Estados Unidos.

Esto tiene que ver principalmente con la gravedad: la "ecuación de la gravedad" en el comercio internacional establece, entre otras cosas, que el comercio depende en gran medida de forma inversamente proporcional a la distancia entre países. Hungría se encuentra en el centro de Europa. Inevitablemente, comerciará mucho con Europa. Y esto se agrava aún más porque Hungría ha desempeñado un papel especial como plataforma de fabricación para productos manufacturados europeos con salarios relativamente bajos. En cierto modo, es similar a como México lo es para la industria manufacturera norteamericana.

Por cierto, el hecho de que las empresas alemanas, en particular, hayan invertido mucho en la producción húngara es una de las principales razones por las que la Unión Europea ha sido tan negligente a la hora de frenar a Orbán y su destrucción de la democracia. En cualquier caso, la cuestión es que Estados Unidos no puede ser un socio económico importante para un pequeño país en el centro de Europa. Es una completa incomprensión de la magnitud, la importancia y el poderío de Estados Unidos.

En cierto modo, es como la contraparte económica de creer que Estados Unidos puede fácilmente provocar un cambio de régimen y someter a Irán por la fuerza. Esa no es nuestra naturaleza. No es nuestro papel. No somos lo suficientemente poderosos. No somos la única superpotencia mundial. Y, en cualquier caso, ser una superpotencia ya no es lo que era. Así que los húngaros ignorarán todo esto.

Lo único que podría ocurrir es que el claro mensaje de que Trump favorece a Orbán sea la gota que colme el vaso, tal vez el punto de inflexión definitivo que lo aparte del poder.

No canto victoria antes de tiempo. Hay una especie de pesadilla en todo esto: ¿qué pasaría si se intentara claramente anular y defraudar al electorado húngaro, no solo con el fraude que ha funcionado hasta ahora, sino con algo aún más extremo? ¿Y entonces los europeos estarán a la altura de sus propios valores, de sus propios ideales?

Espero que no lleguemos a ese punto. Pero, en fin, pase lo que pase, una cosa está clara: la asociación económica de Estados Unidos con Hungría, o la falta de ella, no cambia absolutamente nada.

PAUL KRUGMAN es premio Nobel de Economía. Publicado en Substack el 11 de abril de 2026.











¿PODRÁ DURAR LA PAZ? ESPECIAL NOCHE TRES DE HOY SÁBADO, 11 DE ABRIL DE 2026

 






La aceptación por parte del presidente Donald Trump de una propuesta pakistaní para un alto el fuego de dos semanas en la guerra con Irán ha supuesto un suspiro de alivio para la comunidad internacional.

Apenas unas horas antes, muchos se habían alarmado ante las amenazas de Trump de bombardear a Irán hasta devolverlo a «la edad de piedra» y destruir su «civilización».

El alto el fuego ofrece un respiro para negociar un «acuerdo definitivo sobre la paz a largo plazo con Irán y la paz en Oriente Medio», según Trump. Sin embargo, el camino hacia un acuerdo definitivo será complejo y accidentado, aunque no insuperable.

Subestimar al enemigo. Tras seis semanas de escalada bélica y retórica, que comenzaron con los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán y la contundente respuesta de este último, los tres combatientes no solo se han infligido graves golpes mutuamente. La región y el mundo también han sufrido una crisis masiva del petróleo, el gas licuado y la inflación, ya que Teherán cerró el estrecho de Ormuz.

Esto no entraba en las previsiones de Trump. Inicialmente, anticipó que el poderío militar combinado de Estados Unidos e Israel se impondría rápidamente. Esto obligaría a Teherán, que había reprimido las protestas públicas generalizadas a principios de año, a capitular y, de este modo, abriría el camino a un cambio de régimen favorable.

Pero el Gobierno iraní demostró ser más resistente y capaz de lo previsto. Actuó de forma estratégica al atacar activos estadounidenses en todo el golfo Pérsico e Israel, además de cerrar el estrecho.

Mientras tanto, Trump no pudo solicitar el apoyo activo de los aliados de Estados Unidos para sus esfuerzos bélicos conjuntos con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Netanyahu está acusado por la Corte Penal Internacional de crímenes de guerra en Gaza.

No se consultó a los aliados, y estos no consideraron que participar en una guerra contraria al derecho internacional y a la Carta de las Naciones Unidas redundara en beneficio de sus intereses nacionales.

Un coste de miles de millones. Además, los adversarios globales de Estados Unidos, Rusia y China –ambos con acuerdos de cooperación estratégica con Irán–, se opusieron vehementemente a la guerra. Se unieron a decenas de otros países de todo el mundo para pedir una desescalada y medidas para evitar más repercusiones económicas.

El conflicto se amplió. Israel desató una campaña para ocupar el sur del Líbano en respuesta a los ataques del grupo paramilitar libanés Hezbolá, alineado con Irán.

Los costes de la guerra se dispararon entonces para todas las partes. Solo para Estados Unidos, ascendió a al menos 1.000 millones de dólares cada día. Esto aumentó sustancialmente la deuda federal, que se acercaba a los 40 billones de dólares.

La situación se convirtió en una carrera entre misiles ofensivos y misiles interceptores; solo sería cuestión de quién se quedara sin munición primero.

Recientemente, los medios informaron de que a Israel se le estaban agotando los interceptores y que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) se enfrentaban a una escasez de efectivos.

Impopular en Estados Unidos. Por otro lado, a pesar de la decapitación de su liderazgo por parte de Estados Unidos e Israel, la supremacía aérea y el bombardeo de miles de objetivos militares y no militares, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica mantuvo una capacidad de represalia sostenida. Consiguió lanzar docenas de misiles y drones a diario contra objetivos en el Golfo e Israel.

Y lo que es más importante, la guerra resultó cada vez más impopular en Estados Unidos. A medida que la población sentía sus efectos en el aumento del coste de la vida y en las gasolineras, alrededor del 61 % de los ciudadanos se opuso al conflicto. La popularidad de Trump se desplomó en las encuestas de opinión.

En vista de estas variables, Trump no podía cumplir su promesa de intensificar la Operación Furia Épica hasta el punto de borrar del mapa un país tan grande como Irán.

Las características culturales y patrióticas iraníes, así como la devoción de muchos ciudadanos del país por el rama chií del islam, actuaron como un freno frente a la agresión exterior, al igual que en ocasiones anteriores de su historia.

Un largo camino por delante Esto no quiere decir que negociar y alcanzar un acuerdo integral para una paz duradera entre EE. UU. e Irán vaya a ser fácil.

Pero una parte crucial de la aceptación del alto el fuego por parte de Trump, que nos da una idea de su forma de pensar, es la siguiente: «Hemos recibido una propuesta de 10 puntos de Irán (en respuesta a la propuesta de 15 puntos de Estados Unidos), y creemos que es una base viable sobre la que negociar. Casi todos los diversos puntos de desacuerdo del pasado han sido acordados entre Estados Unidos e Irán, pero un periodo de dos semanas permitirá que el acuerdo se finalice y se consuma».

Los diez puntos incluyen el cese de las hostilidades en todos los frentes, incluido el Líbano, si bien Israel ha afirmado desde entonces que el Líbano no está incluido en el alto el fuego.

Algunos de los otros elementos clave son: Estados Unidos debe comprometerse fundamentalmente a garantizar la no agresión. Irán seguirá controlando el estrecho de Ormuz. Se retirarán las sanciones primarias y secundarias contra Irán. Y se aceptará el derecho de Irán a enriquecer uranio para su programa nuclear (con fines pacíficos).

 Ahora le corresponde a Trump meter en vereda a Netanyahu, quien ha trabajado arduamente durante mucho tiempo no solo para destruir al Gobierno iraní, sino también para reducir el papel del Teherán como actor regional.

Si esto ocurre y todas las partes negocian de buena fe, hay motivos para el optimismo. Podríamos asistir al amanecer de un orden regional de posguerra basado más en un acuerdo de seguridad colectiva que en la supremacía regional de un actor sobre otro. AMIN SAIKAL es profesor de la Australian National University. Publicado en la revista Ethic el 8 de abril de 2026.























IGNORANCIA E IGNOMINIA. ESPECIAL NOCHE DOS DE HOY SABADO, 11 DE ABRIL DE 2026

 






Así pues, la mayor potencia militar del mundo entró en guerra con una teocracia pobre y medieval. Fue una contienda increíblemente desigual. Aquí están los PIB de Irán y Estados Unidos en 2024:

Una línea azul sobre un fondo blanco: el contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Sin embargo, Irán salió victorioso. El régimen iraní ha emergido mucho más fuerte que antes, controlando el estrecho de Ormuz y demostrando su capacidad para perjudicar tanto a sus vecinos como a la economía mundial. Estados Unidos, por su parte, ha salido mucho más debilitado, evidenciando las limitaciones de su tecnología militar, su ineptitud estratégica y, en última instancia, su cobardía.

También hemos destruido nuestra credibilidad moral: puede que Trump haya renunciado a su política de "taco" en el último minuto, pero amenazó con cometer crímenes de guerra gigantescos, y, a todos los efectos prácticos, nuestras instituciones políticas y civiles le dieron permiso para hacerlo.

¿Cómo sucedió esto? Naturalmente, el ministro de Guerra iraní atribuyó la intervención divina, declarando que «Dios merece toda la gloria». Su nación, afirmó, luchó con la «protección de la providencia divina. Un esfuerzo masivo con protección milagrosa». Bueno, los teócratas siempre serán teócratas.

Pero mentí. Esa no era una cita de un funcionario iraní. Eso fue lo que dijo Pete Hegseth, nuestro autoproclamado Secretario de Guerra, al afirmar que una de las peores derrotas estratégicas de la historia estadounidense había sido una gran victoria.

Habrá muchos análisis por parte de expertos militares y estratégicos sobre el desastre de Irán. Pero no perdamos de vista el panorama general: fuimos conducidos al desastre por la arrogante ignorancia de hombres como Trump y Hegseth, una ignorancia que se agravó aún más por sus afirmaciones de que Dios respalda todo lo que ellos quieran hacer.

Con hombres así al mando de Estados Unidos, era solo cuestión de tiempo que ocurrieran grandes desastres. Me gustaría pensar que este fiasco les ha servido de escarmiento, que han aprendido la lección. Pero no me lo creo ni por un segundo. PAUL KRUGMAN es premio Nobel de Economía. Publicado en Substack el 8 de abril de 2026.


























LA DERROTA DE TRUMP EN IRÁN. ESPECIAL NOCHE UNO DEL SÁBADO 11 DE ABRIL DE 2026

 








Amigos: Anoche, 90 minutos antes de que Trump dijera que causaría la destrucción de "toda una civilización" si Irán no abría el estrecho de Ormuz, un funcionario iraní afirmó que el canal de navegación se reabriría durante dos semanas si Estados Unidos dejaba de bombardear Irán. Estados Unidos ya ha cesado los bombardeos contra Irán.

Así pues, volvemos al statu quo anterior al inicio de la guerra de Trump. Solo que ahora, Irán puede amenazar con cerrar el estrecho si no consigue lo que quiere de Trump, porque lo controla, lo que provocaría graves problemas en las economías de Estados Unidos (y del mundo). La única baza que le queda a Trump es la amenaza de cometer crímenes de guerra.

En otras palabras, el enfrentamiento de anoche fue una clara victoria para Irán y una clara derrota para Trump (aunque él lo presentará como una victoria).

El fiasco de Irán es solo el último de una serie de ejemplos que revelan cómo derrotar a Trump.

Además de Irán, China, Rusia, Canadá, México y Groenlandia han utilizado estrategias similares. En Estados Unidos, los habitantes de Minneapolis las han empleado, al igual que la Universidad de Harvard, el comediante Jimmy Kimmel, la escritora E. Jean Carroll y los bufetes de abogados Perkins Coie, Jenner & Block, Susman Godfrey y WilmerHale.

¿Cuál es la estrategia que los conecta a todos? Todos se negaron a ceder ante Trump, a pesar de su superior poder militar o económico. En cambio, se han enfrascado en una especie de jujitsu en el que utilizan el poder de Trump en su contra, permitiéndole salvar las apariencias al proclamar su victoria. Consideremos lo siguiente:

Irán sabía que no podía competir con el poderío superior de Estados Unidos (e Israel). Por ello, utilizó drones y misiles baratos para bloquear el estrecho de Ormuz e inutilizar otras instalaciones petroleras del Golfo, lo que provocó un aumento en los precios del petróleo y el gas en las gasolineras estadounidenses. Esto ha ejercido una creciente presión política sobre Trump, a pocos meses de las elecciones de mitad de mandato. En consecuencia, Trump se ha visto obligado a detener la guerra.

China supo qué hacer cuando Trump impuso un arancel descomunal a las exportaciones chinas a Estados Unidos: restringió siete tipos de metales pesados ​​de tierras raras e imanes, cruciales para las industrias de defensa y tecnología estadounidenses. Pekín sigue utilizando estas restricciones a las tierras raras como palancas tácticas en las negociaciones comerciales en curso, en lugar de exigir una renuncia total por parte de Trump a sus políticas comerciales.

Rusia ha aprovechado sus vastos yacimientos de petróleo y gas natural con sus aliados estadounidenses. También ha demostrado su capacidad para inmiscuirse en las elecciones estadounidenses (el Informe Mueller detalló una campaña "generalizada y sistemática" de Rusia para interferir en las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2016, principalmente a favor de Trump).

Canadá y México han ganado todas las disputas arancelarias con Trump aprovechando la considerable dependencia económica de Estados Unidos respecto a ellos en cuanto a componentes y materias primas, pero sin alardear de sus victorias.

Groenlandia ha aprovechado la opinión pública a nivel mundial y en Estados Unidos —que se opone mayoritariamente a una invasión u ocupación estadounidense— para frenar las ambiciones de Trump en la región.

En cuanto a los ganadores nacionales: Los ciudadanos de Minneapolis y St. Paul han utilizado su poder asimétrico contra los agentes del ICE y la Patrulla Fronteriza de Trump, organizándose cuidadosamente en una fuerza de resistencia no violenta para proteger a los inmigrantes. Su estrategia demostró ser especialmente efectiva, trágicamente, después de que los agentes de Trump asesinaran a Renee Good y Alex Pretti, y la indignación pública obligara a los agentes a abandonar las Ciudades Gemelas.

La estrategia de la Universidad de Harvard para resistir la injerencia de Trump en la libertad académica de Harvard ha consistido en aprovechar su influencia ante los tribunales federales de Boston y el Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito, para obtener fallos que detuvieran a Trump (aunque él sigue intentándolo).

El comediante Jimmy Kimmel convirtió una crisis política en un éxito de audiencia al aprovechar la reacción negativa del público contra su suspensión de ABC/Disney (después de que ABC/Disney cediera inicialmente a las exigencias de Trump de que lo sacaran del aire). Desde que ABC/Disney lo readmitió, Kimmel ha seguido atacando a Trump y ha asegurado su contrato hasta 2027.

La escritora E. Jean Carroll derrotó a Donald Trump en dos casos civiles al ampararse en la Ley de Sobrevivientes Adultos de Nueva York para demostrar que Trump la había abusado sexualmente y difamado, obteniendo finalmente más de 88 millones de dólares en daños y perjuicios, veredictos que han sido ratificados por tribunales federales de apelación. Los abogados de Carroll utilizaron una demanda civil, que requiere una carga de la prueba menor ("preponderancia de la evidencia") que los casos penales. Presentaron al jurado la grabación de Trump en "Access Hollywood" y el testimonio de otras acusadoras de Trump. La clave fue que las continuas declaraciones públicas de Trump sobre Carroll, que el tribunal consideró difamatorias, dieron lugar a su segunda demanda. Sus declaraciones, en las que la llamó "loca", fueron reproducidas ante el jurado.

Los bufetes de abogados Perkins Coie, Jenner & Block, Susman Godfrey y WilmerHale se negaron a acatar las órdenes ejecutivas de Trump dirigidas a bufetes que habían representado causas o clientes a los que Trump se oponía. Las órdenes amenazaban con revocar las autorizaciones de seguridad de los bufetes, el acceso a edificios y funcionarios federales, y los contratos gubernamentales vinculados a sus clientes. Pero los bufetes no cedieron. Recurrieron a argumentos constitucionales ante los tribunales federales, alegando que las órdenes infringían su derecho, amparado por la Primera Enmienda, a defender las causas que desearan, violaban la separación de poderes de la Constitución, ya que impedirían que el poder judicial considerara impugnaciones a la autoridad ejecutiva, y vulneraban el derecho constitucional de sus clientes a ser representados.

El Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito de Columbia dio la razón a las firmas y bloqueó estas órdenes con medidas cautelares permanentes. El Departamento de Justicia finalmente desistió de su demanda contra estas firmas en marzo de 2026, después de que los jueces federales de apelación también declararan inconstitucionales las órdenes de Trump.

¿Qué ha sucedido con los países y organizaciones que cedieron ante Trump? Todos han fortalecido su influencia sobre ellos. Europa parece paralizada, temiendo que Trump abandone la OTAN (a pesar de una ley estadounidense que lo prohíbe), pero incapaz de decidir dónde trazar la línea con él.

ABC sigue perdiendo audiencia y, al mismo tiempo, está a merced de los caprichos de Trump. CBS fue adquirida por los aliados de Trump, Larry Ellison y su hijo David, y está perdiendo talento a pasos agigantados.

La Universidad de Columbia se ha visto sacudida por la disidencia tanto de estudiantes como de profesores. El régimen de Trump continúa exigiéndole cosas. El Museo Nacional de Historia Americana ha perdido credibilidad y talento.

Los bufetes de abogados que cedieron ante las órdenes ejecutivas de Trump han visto cómo algunos letrados abandonaban la firma al considerar que los acuerdos traicionaban sus valores y principios. Microsoft prescindió de Simpson Thacher para trabajar con Jenner & Block —un bufete que se opuso a Trump— debido a las dudas de Microsoft sobre el compromiso de Simpson con el Estado de derecho. Según se informa, los estudiantes de las facultades de derecho más prestigiosas también han empezado a evitar a los bufetes que llegaron a acuerdos con el régimen de Trump.

En resumen: ahora existe un plan claro sobre cómo derrotar a Trump, disponible para cualquier país, organización o persona a la que intente imponer su voluntad: rechazar sus exigencias y luego usar el propio poder asimétrico —una forma de jujitsu— para usar el poder de Trump en su contra. Eso es precisamente lo que hizo Irán anoche. ROBERT REICH es economista y profesor de universidad. Publicado en Substack el 8 de abril de 2026.















DEL SABOR DEL CAFÉ. HOY, EL DEDO EN LA LUNA. ESPECIAL TARDE DEL SÁBADO 11 DE ABRIL DE 2026

 







Entre las miserias de #Villarejo y la Operación #Kitchen, las del caso #Ábalos y las del presidente que despacha por redes sociales que “una civilización entera morirá” en pocas horas, este martes se abrió un generoso espacio en la lista de temas más comentados en X (trending topics) #Artemis 2, la misión para llegar más lejos que nunca en el espacio. El pódium fue para otros asuntos mucho más prosaicos -los hay que prefieren seguir mirando al dedo-, pero la #Luna se ganó miles de tuits en la conversación tuitera, distrayendo por unas horas a los terrícolas de sus peloteras habituales.

No fue fácil abrirse camino en ese ranking. Hubo que invertir miles de millones de dólares en hacer millones de cálculos; construir el mayor y más potente cohete espacial; diseñar sistemas de abastecimiento de oxígeno y agua potable, de purificación del aire y de climatización de un habitáculo sabiendo que en el exterior de la nave se alcanzan temperaturas extremas de más de 100 grados en las zonas iluminadas por el sol y de más de 100 bajo cero en la sombra. Y elegir a la tripulación: tres hombres y una mujer; tres blancos y un negro; tres estadounidenses y un canadiense; cuatro astronautas a bordo de una cápsula llamada Orion de apenas nueve metros cúbicos —el equivalente a dos coches de tipo monovolumen— para regalarnos algo con lo que, seguramente, ya no contábamos: primeras veces.

La primera vez que un ser humano alcanza los 406.771 kilómetros de distancia del planeta en el que nació; la primera vez que cuatro astronautas experimentan desde el espacio un eclipse solar total de aproximadamente una hora; la primera foto de la Tierra tomada desde la cara oculta de la Luna: “La humanidad desde el otro lado”... Las imágenes tomadas por Artemis 2, y difundidas por redes sociales casi simultáneamente a todo el mundo —cuánto ha empequeñecido ese concepto, “mundo”, en apenas unos días— muestran que el satélite tiene colores (verdes, marrones...), sombras y texturas, pero siendo bellísimas e hipnóticas, no son lo más emocionante que ha ocurrido en las últimas horas. La piel de gallina se la debemos al momento en el que dentro de esos nueve metros cúbicos, al astronauta Jeremy Hansen le tiembla la voz al deletrear para la NASA desde el espacio el nombre de la esposa de su compañero Reid Wiseman, C-A-R-R-O-L-L, fallecida en 2020, para ponerle su nombre a uno de los cráteres de la Luna —“un lugar realmente bonito”, dice, “justo en el límite entre la cara visible y la cara oculta”— y cómo se funde en un abrazo flotante con el propio Wiseman y los otros dos tripulantes. “Creo, sinceramente, que este es el momento más bello de humanidad que veré en toda mi vida”, tuitea una mujer llamada Kaitie, cargada de razón.

Durante los últimos días, gracias a esos cuatro astronautas, X se ha llenado de mensajes divulgativos, emocionantes y divertidos, alejados de la bronca tuitera de cada día. Desde su cuenta oficial en la red social, la agencia espacial estadounidense, con 90,8 millones de seguidores —41,7 millones más que el Real Madrid y 15,7 millones menos que Cristiano Ronaldo—ha mezclado los datos científicos con las respuestas a las preguntas que el común de los terrícolas se hace desde el sofá al ver a esos cuatro astronautas fuera del planeta: “¿Duerme la tripulación?“; “¿Qué comen? ¿Necesitan más calorías o menos por la gravedad?“; ¿Pueden lavarse?“. @NASA explica que duermen todos a la vez, unas ocho horas y media por noche; difunde el menú de cada día —este martes Nutella también se coló en los trending topics porque apareció un bote de la marca flotando en la cápsula—; y que, aunque no se duchan como tal, sí disponen de jabón, agua, champú sin aclarado, peines, pasta de dientes y kits de afeitado. Gracias a las redes, de hecho, hemos podido ver a uno de los tripulantes apurando su afeitado en el espacio. Queda poco. Disfrutemos hasta que vuelvan. NATALIA JUNQUERA es escritora. Publicado en El País del 8 de abril de 2026.






















AGURRA NIRE HERRIALDEKO HIZKUNTZETAN. GAUR, LARUNBATA, 2026KO APIRILAREN 11, EUSKARAZ

 








Kaixo, egun on berriro guztioi, eta larunbat zoriontsua. Iran, Israel eta Estatu Batuen artean adostutako su-etena izan liteke gerra absurdu hau amaitzeko lehen urratsa? Gaurko blog-eko sarrera guztiek galdera bera egiten dute. Goazen haiei heltzera. Eguneko lehen sarrera, Blanca Cercas legebiltzarkideak idatzia, "Europa gertaeretatik eraikitzen denean" izenburua du, eta bertan argudiatzen da politikako ideia batzuek adostasun zabala dutela, hain zuzen ere, inor ez dutelako behartzen ez betetzera, eta federalismoa horietako bat dela. Bigarrena, 2016ko martxoaren 31ko artxibatutako blog-eko sarrera bat da, Erroma espainiarrean zehar bidaia sentimentala egin zuena, blogaren egilearen eta Pedro Jesús Fernández idazlearen inpresio pertsonalak barne. Gaurko poemak, hirugarren atalean, gerraren aurkako poema sorta jarraitzen du, Gloria Fuertes poeta espainiarraren "Hiru gutun bakarrik"-ekin. Laugarren atalean, beti bezala, marrazki bizidun umoretsuak daude, eta amaitzeko, egunero bezala, "Arratsaldeko Kafearen Zaporea" eta gaueko eskaintza bereziak, baldin badaude —eta badaude, sorginak bezala Espainia den lurralde zahar honetan—. Tamaragua, lagunok. Bihar arte, Zorteak ahalbidetzen badu. Zoriontsu izan zaitezte, otoitz egiten dizuet: merezi duzue. Musuak. Maite zaituztet. HArendt




















ENTRADA NÚM. 10225

DEL TEMA DE CADA DÍA. HOY, FEDERALISMO EN ACCIÓN: CUANDO EUROPA SE CONSTRUYE DESDE LOS HECHOS

 






Hay ideas que en política gozan de amplio consenso… precisamente porque no obligan a nadie a aplicarlas. El federalismo es una de ellas. El mes pasado Barcelona acogió el Congreso de la Unión de Europeístas y Federalistas en su 80 aniversario. Durante dos días, responsables políticos y voces europeístas coincidieron en una misma tesis: Europa necesita más integración, más unidad y más capacidad de decisión compartida para hacer frente a un mundo cada vez más inestable. Lo expresaron con claridad figuras como Salvador Illa, el ministro José Manuel Albares o Enrique Barón. El diagnóstico es compartido: sin una Europa más unida, nuestra capacidad de influir, proteger y avanzar se verá seriamente limitada. Pero si el diagnóstico es claro, la pregunta es inevitable: ¿por qué seguimos instalados en el discurso… y no en la práctica? Porque el problema del federalismo —en Europa y también en España— no es su falta de formulación teórica. Es su falta de aplicación real, o mejor dicho su aplicación solo a medias.

El federalismo no debería ser únicamente un modelo institucional al que aspirar. Debería ser, ante todo, una forma de gobernar. Un método político basado en la cooperación efectiva, en la lealtad entre instituciones y en la capacidad de compartir decisiones sin recelos.

Un federalismo de los hechos, en el que se ha avanzado en momentos concretos, como fue en la pandemia con las vacunas y los fondos Next Generation.

Pero ahí es donde encontramos todavía resistencias. Administraciones que compiten en lugar de cooperar. Niveles de gobierno que desconfían entre sí. Decisiones que se retrasan o se bloquean por cálculos políticos de corto recorrido.

Quizá ha llegado el momento de asumir que el mayor obstáculo para el federalismo no es su complejidad, sino nuestra incomodidad con sus consecuencias.

Porque el federalismo exige algo que no siempre estamos dispuestos a asumir: ceder para ganar conjuntamente.

Europa, sin embargo, nos ofrece ejemplos claros de que ese camino no solo es posible, sino eficaz. Cuando los Estados miembros coordinan respuestas ante crisis sanitarias, energéticas o económicas, están practicando federalismo. Cuando se comparte soberanía para proteger mejor a la ciudadanía, se está haciendo política útil. No son grandes declaraciones. Son decisiones concretas.

También en España, el reto es evidente. Hemos construido un modelo territorial avanzado, pero seguimos arrastrando inercias que dificultan una verdadera cogobernanza. Hablamos de cooperación, pero actuamos con lógica de compartimentos.

Y, sin embargo, existen ejemplos que demuestran que ese federalismo de los hechos no solo es posible, sino eficaz. El Corredor Mediterráneo lo ilustra bien: un proyecto impulsado desde el territorio, por la cooperación entre comunidades y la presión del tejido económico, que ha acabado abriéndose paso más por necesidad compartida que por planificación central.

Desde Cataluña, y desde territorios como Girona, esta reflexión adquiere una especial relevancia. La pluralidad no es el problema. El problema es cómo decidimos gestionarla.

Como diputada y como socia de Federalistes d’Esquerres, creo que el siguiente paso no pasa por redefinir el federalismo, sino por practicarlo. Por hacerlo visible en la vida cotidiana, por acercarlo a la ciudadanía no como una idea abstracta, sino como una herramienta concreta para mejorar la acción pública. Porque el federalismo no se consolidará por convicción teórica, sino por evidencia práctica.

Y tal vez esa sea la pregunta que deberíamos hacernos —especialmente quienes defendemos el federalismo—:no si creemos en él, sino si estamos dispuestos a ejercerlo. BLANCA CERCAS  es diputada al Congreso (PSC) por Gerona. 




















DEL ARCHIVO DEL BLOG. HOY, RECORRIDO SENTIMENTAL POR ROMA. PUBLICADO EL 31 DE MARZO DE 2016





 



No puedo negar que lo mío con Roma fue amor a primera vista. Sí, confieso que es el único lugar del mundo, fuera de mi isla de Gran Canaria, en el que me gustaría vivir. Hasta en invierno, algo que detestaba César Moncada, el joven protagonista de la novela de Pío Baroja "César o nada", escrita en 1910, que curiosamente resulta una apología "avant la lettre" del movimiento fascista italiano que no nacería sino once años más tarde. ¿Premonición de Baroja? A ello le dediqué un trabajo de curso durante mis estudios de licenciatura en ciencias políticas, pero eso nada tiene que ver con mi pasión por Roma. 

Tampoco voy a contar de nuevo la historia de mi primer encuentro con la Ciudad Eterna. La tengo comenzada y nunca concluida en la entrada del blog que lleva su nombre: "Roma". Solo animarles a leer el relato que en ella reproducía del escritor Enric González titulado "Historias de Roma", historia que concluía con la encomiosa recomendación del autor de que no se perdieran, si tenían la ocasión de presenciarlo, el más maravilloso de los espectáculos que un mortal puede gozar en esa ciudad: ver caer la nieve en el interior del Panteón... Yo no lo he visto, pero espero hacerlo algún día. En cada una de las ocasiones en que he visitado Roma, me he dejado muchas cosas por ver. Así, siempre tendré una excusa para volver... La próxima tengo claro que me gustaría pasar una noche entera de verano deambulando por el Trastévere con mi mujer.  

Hoy quiero traer al blog una nueva crónica sobre Roma, en esta ocasión, publicada hace pocos días en el diario El País por el novelista español Pedro Jesús Fernández bajo el título de "Romance español en Roma", que no es otra cosa, como digo en la cabecera de la entrada, que un recorrido sentimental por la Roma española. Por las plazas, calles, edificios, estatuas, fuentes, palacios y lugares de la ciudad de Roma vinculados por la fuerza del tiempo a esa otra vieja tierra que es España y a sus gentes. 

Un recorrido que comienza hace más de veinte siglos en la octava colina romana, el monte Testaccio, conformado por los restos de los millones de ánforas que durante centenas de años llegaron a Roma trayendo el vino y el aceite de sus provincias de Hispania; sigue por la piazza Navona, con sus edificios poblados de conchas de Santiago y castillos y leones; o por el palazzo Borghese, la residencia de Paulina Bonaparte, que fue sede de la embajada de la República Española ante Italia; o por la piazza Fameta, por donde deambula aun hoy Aldonza, la lozana andaluza de Francisco Delicado. Pero también por el palazzo di Spagna, en la plaza homónima, quizá, o sin quizá, la plaza más famosa de Roma, en la que está desde 1647 la embajada más antigua del mundo: la de España ante la Santa Sede, plaza que fue durante siglos de jurisdicción española. O por Villa Medici y sus jardines, magistralmente retratados por Velázquez, y en donde también pintó su "Venus del espejo" y el que está considerado el mejor retrato de la historia de la pintura universal, el del papa Inocencio X. Y porqué no, gozando del "Extasis" de nuestra Teresa de Jesús, la sensual escultura de Bernini en la pequeña iglesita de Santa Maria della Vittoria; o si de iglesias hablamos la basílica de Santa Maria Maggiore, la más hermosa de Roma, cuyo techo está fabricado gracias a la primera remesa de oro que España trajo de América. O el castel de Sant'Angelo, la más majestuosa tumba del mundo, mandado construir por el emperador Adriano, originario de Itálica, en la provincia hispana de la Bética. 

Y más cosas, muchas más cosas, lugares e historias que no quiero revelarles para así animarles a hacer conmigo, de nuevo o por vez primera, este emocionado y emocionante recorrido sentimental por las huellas que España y los españoles dejaron en Roma a lo largo de los siglos. Comprenderán ahora porqué siempre que viajo a Roma me dejo a propósito cosas y lugares por ver...

Sean felices por favor, y ahora, como también decía Sócrates, "Ιωμεν": nos vamos. Tamaragua, amigos. HArendt