lunes, 9 de febrero de 2026

BRUCE SPRINGSTEEN: ESTADOS UNIDOS ES UN PAÍS CON IDEALES POR LOS QUE VALE LA PENA LUCHAR

 






 

«Estados Unidos es un país con ideales por los que vale la pena luchar», dice Bruce Springsteen este reportaje de la revista Ethic (02/02/2026) firmado por el periodista Gabriel Lerman.

Aunque se le notan sus 76 años, su voz sigue siendo inconfundible. Sentado junto al director Scott Cooper, está el inigualable Bruce Springsteen (Long Branch, Estados Unidos, 1949), que en los últimos cincuenta años le ha regalado su música al mundo. Conversamos con él sobre ‘Springsteen: Deliver Me From Nowhere’, la película que retrata su vida en la treintena, cuando resistió los embates de las discográficas que querían que siguiera componiendo para vender discos. Sin embargo, optó por conectarse con otro tipo de música en ‘Nebraska’, el álbum de 1982 que precedió a ‘Born in the U.S.A.’, con el que se convirtió en una superestrella. Hablamos con él sobre su relación con el éxito, el dinero, la creación musical y su enemigo declarado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Unas semanas después de esta entrevista, lanzó el tema ‘Streets of Minneapolis’, una canción protesta contra las redadas de ICE.

¿Por qué le pareció que este era el momento para hacer esta película?

Cuando Scott vino a verme para contarme que 20th Century Studios y Disney estaban interesados en hacer la película, le pregunté si ellos sabían qué clase de película íbamos a hacer y él me contestó que sí, que lo tenían claro. Y fue exactamente así. Fueron grandes socios y perfectos colaboradores porque hicimos la película de la misma manera en que compongo mis canciones. Yo escribo la mejor canción que puedo hacer en ese momento. No sé qué va a pasar con ella, solo espero que encuentre una audiencia y que esa sea la mejor que pueda encontrar. Así es como Scott hizo esta película. La hicimos como queríamos y ahora solo es cuestión de que encuentre una audiencia.

«He escrito sobre Estados Unidos durante cincuenta años, es algo que siento como parte de mi trabajo»

¿Qué es lo que hizo pensar que Jeremy Allen White era el actor correcto para interpretarle en la película?

Había visto a Jeremy en The Bear, y lo que digo puede parecer un cliché, pero a mí me parece una estrella de rock. Tiene la arrogancia y la presencia que hacían falta, y también la forma de moverse. Pero sobre todo tiene la intensidad interna que leen las cámaras de cine. Yo sabía que eso iba a ser una parte esencial de la película. Se iba a basar en eso, en su vida emocional, algo que Scott logró capturar a la perfección con su cámara. Lo cierto es que Jeremy fue mi primera opción y también la de Scott. Me puse muy contento cuando aceptó nuestra propuesta.

¿Por qué aceptó que la película se concentrara en la creación de su álbum Nebraska?

La verdad es que a mí nunca se me ocurrió hacer una película, pero nuestros productores, Eric y Ellen, escucharon a Warren Zanes, el autor del libro, hablando en el pódcast de Marc Maron, y pensaron que podía ser una buena idea para una película. Lo cierto es que en algún momento Warren y Scott me vinieron a visitar a mi casa, se pasaron una tarde conmigo y a todos nos gustó la idea de concentrarnos en la creación de Nebraska, que fue un momento interesante de mi vida. Además de estar componiendo ese disco, estaba pasando por una situación muy conflictiva a nivel personal. En ese sentido, sabía que no iba a ser la típica biografía musical. Deliver Me From Nowhere es más bien un drama centrado en los personajes, con música. Y eso me interesó mucho. Yo no quería que fuese una película convencional. Había visto las películas de Scott y sabía que tenía una visión muy propia y una comprensión cabal de la vida de la gente de clase trabajadora. Aunque cuando tenía 30 años ya había tenido una cuota de éxito, yo todavía seguía viviendo en Asbury Park. Y pensé que él iba a poder capturar bien ese aspecto de la historia.

«Como compositor, uno está acostumbrado a mostrar todo su ser»

Muchos hombres creen que no deben mostrar sus flaquezas. ¿Por qué aceptó que se hablara de las suyas?

Como compositor, uno está acostumbrado a mostrar todo su ser. Si eres un artista, eso es parte de tu trabajo. Es a lo que te dedicas. A mí no me parece que sea un acto de valentía, es simplemente parte de la tarea. En el caso de la película, sirve para que la audiencia pueda entender cuál era el contexto de mi vida en aquel entonces. Pero también pienso que el estereotipo de la masculinidad, que es con lo que yo crecí en la década de los 50, ya no tiene vigencia en estos tiempos que corren. Uno necesita poder conectarse con sus emociones. Tiene que tener el propio permiso para expresarlas. Al menos esa ha sido mi forma de vivir. Por lo tanto fue algo totalmente natural para mí incluir esa parte en la historia. No tengo ningún problema con que se sepa.

Cuando lanzó Nebraska, mucha gente se sorprendió de que hubiera compuesto ese álbum. ¿Siente que ahora hay una nueva audiencia que puede conectar con esas canciones?

Es curioso. Cuando hablo con fans jóvenes, es el primer disco del que me hablan, diciendo que fue el que les sirvió para conocer el resto de mi trabajo. No sé muy bien por qué es así. Lo volví a escuchar hace un mes, y me llamó la atención lo joven que sonaba mi voz, me parece que es la creación de un hombre joven. Es el disco de un compositor de 30 años. Hoy me sigue gustando mucho la canción Nebraska y, por supuesto, My Father’s House.

¿Cuáles fueron los momentos más intensos para usted?

Las escenas con mi familia son muy importantes para mí. Particularmente aquellas con mi madre y con el pequeño Matthew Pellicano, que me interpreta de niño, fueron maravillosas de ver. Me senté con mi hermana, que me sostuvo la mano durante toda la proyección. Cuando terminó, le pregunté si no le parecía hermoso que tuviésemos algo así. Ahora tenemos un testimonio de lo que fueron nuestros momentos duros como familia y de nuestras vidas, retratados profundamente por Scott. Esas son las partes de la película que me han tocado más el corazón.

¿Cómo fue volver a ver los mismos cuartos y la misma ropa que usaba en aquel entonces?

Fue maravilloso porque recrearon la casa de mi abuela, en la que crecí junto con mis padres. En mis sueños, que tenía varias veces por año, yo volvía a esa casa y caminaba por esos cuartos. Por eso, tener la posibilidad de volver a transitar por ellos, esta vez de verdad, aunque solo fueran parecidos, fue algo muy especial. Hubo varios momentos igualmente increíbles durante el rodaje.

En la película su personaje mira varias escenas de La noche del cazador, de Charles Laughton. ¿Es una película especial para usted?

Sí. Es una película que está contada desde la perspectiva de un niño. Una especie de fábula oscura. Y si le prestas atención a las canciones en Nebraska, hay varias cuya letra está escrita desde la perspectiva de un niño y son muy poéticas. Me impresiona que Laughton solo haya dirigido esa película. Me parece verdaderamente increíble. Lo cierto es que él logró capturar lo que es ver el mundo desde los ojos de un niño. Nebraska te provoca como un tintineo de xilófono porque muchas de esas canciones son fábulas infantiles. Por otro lado, simplemente me encantó esa película y lo que hizo Robert Mitchum. Es una historia maravillosa.

«Hay cosas que vienen con el éxito que te ponen a prueba psicológicamente»

También vemos cómo fue el momento en que tuvo por primera vez una casa en Los Ángeles. Viniendo de una familia de clase trabajadora, debería haber sido algo muy emocionante. Sin embargo, parece que no fue así. ¿Cuándo se dio cuenta de que el dinero no da la felicidad?

Yo tendría 30 o 31 años, y probablemente era todavía muy ambivalente con respecto al éxito. No estaba muy seguro de que fuese una buena idea. Hay cosas que vienen con el éxito, sea una buena idea o no, que te ponen a prueba psicológicamente. Es cierto, me compré una casa en Los Ángeles. Y lo que me ocurrió apenas puse un pie en ella es que me pregunté qué era lo que estaba haciendo allí. No entendía por qué estaba en Los Ángeles. O por qué estaba en una casa de mi propiedad. Mentalmente no podía sentirme dueño de esa casa. Y las primeras noches que pasé allí me sentía fuera de mi espacio natural. Me estrellé contra una pared mental, sobre todo esa primera noche. Lo primero que hice fue llamar a mi manager, Jon Landau, que era y sigue siendo un gran mentor, y sabía que había hecho terapia. A lo largo de los años hemos tenido muchas conversaciones fantásticas. Pero esa noche me sentía totalmente perdido. No tenía idea de hacia dónde tenía que ir, quién era yo o qué tenía que hacer. Me sentía muy deprimido y confundido, y me llevó un buen tiempo acostumbrarme a tener una vida que fuese más allá de mi trabajo.

En la película la relación con su padre es muy importante…

Scott entendió muy bien la dinámica que teníamos con mi padre. Y lo incorporó al guion. Mi padre falleció hace más de veinte años. Y lo que sentí al ver la película es que Scott había honrado mi trabajo y mi experiencia de vida. Pero, aún más importante que eso, siento que ha honrado a mi familia al mostrar muy bien cuáles eran los problemas que tenía mi padre, porque tuvo una vida muy difícil. Y eso es algo muy importante para mí.

«Solía pensar en cuál sería mi legado cuando era joven; ahora no es algo que me preocupe tanto»

¿La escena final con su padre de verdad ocurrió?

Sí, totalmente. Yo tendría la edad que hoy tiene Jeremy Allen White cuando mi padre fue a ver un concierto que hice en California. Y por alguna razón me pidió que me sentara en su regazo. Y eso fue lo que hice. Esa escena fue tomada de mi vida real.

¿Está satisfecho con el resultado?

Scott hizo un trabajo asombroso en la película, algo que no sé si he visto en alguna otra: muestra a alguien en el acto de crear, que es un misterio. Después de cincuenta o sesenta años haciéndola, la creación artística sigue siendo un misterio para mí. No tengo la menor idea de si voy a volver a escribir una canción. Así es, uno no sabe. Hay un elemento de ese acto que queda en manos de las musas o los dioses. Y Scott meticulosamente nos muestra cómo funciona la creación desde el momento en que salta una chispa, la que te inspira, y luego, paso a paso, lentamente, ves cómo uno termina con una grabación de eso que ha creado, tomando algo que estaba en el aire y en tu mente y convirtiéndolo en algo físico. Es un verdadero acto de magia. O mejor dicho, es pura magia. No hay un truco para crear.

¿Cuál espera que sea su legado musical?

Solía pensar en cuál sería mi legado cuando era joven. Ahora no es algo que me preocupe tanto. Un buen amigo mío, John Sayles, gran director, me dijo una vez: «Yo hago mis películas para que la gente las viva en ese momento, para que les ayude a entender sus vidas ahora». Y yo veo mi trabajo un poco de esa manera. No sé si alguien se va a acordar de mí o de algo que yo haya hecho en el futuro. O si algo de todo eso va a tener algún impacto en los demás cuando yo ya no esté.

«En una ocasión dije que sentía que nuestro país estaba en aprietos, no podía dejar pasar lo que estaba ocurriendo»

Se ha atrevido a hablar públicamente en contra de Donald Trump mientras otros han guardado silencio. ¿De qué manera ha impactado eso en su vida?

La verdad es que no fue una gran decisión: yo he escrito sobre Estados Unidos durante cincuenta años, así que es algo que siento como parte de mi trabajo. Salimos de gira para dar algunos conciertos y en esa ocasión dije que sentía que nuestro país estaba en aprietos, que no podía dejar pasar lo que estaba ocurriendo. Por otro lado, armamos un repertorio que estaba basado en la idea de que hay gente en todo el mundo que tiene a Estados Unidos en muy alta estima y que eso sigue teniendo peso. Es un país con ideales por los que vale la pena luchar. Y en ese sentido, fue una decisión muy sencilla para mí.

¿Qué es lo que se lleva de su experiencia cinematográfica?

Yo simplemente iba al set y veía lo que estaba ocurriendo allí, pero aun después de haberme pasado todo ese tiempo en el rodaje, no tenía la menor idea de cómo iba a quedar la película. Yo no hago películas ni sé cómo se hacen. El que sí sabe es Scott, que entiende cómo tiene que construir las escenas sobre el proceso creativo para que resulten verdaderamente atractivas.


















ENTRADA NÚM. 9848

No hay comentarios: