miércoles, 8 de abril de 2009

La insportable levedad del Sr. Rajoy

¡Joder, qué no hay forma; ni siquiera en Semana Santa se pueden estar callados! Y no lo digo por respeto a los fieles cristianos, sino por los pobres de espíritu y pacíficos ciudadanos, que teníamos la esperanza de que al menos en estas fechas de asueto y descanso, los políticos, y su verborrea incontinente e incontenible nos dejaran en paz...

Los electores son muy suyos y quitan y ponen presidentes a voluntad. Es cierto que cada vez afinan más, pero ello no impide que cualquier inútil, o quizá, precisamente, por eso, por inútil, pueda llegar a presidente. Pruebas, a montones, y de todos los colores. Si don Mariano llega algún día a La Moncloa, ¡Dios no lo quiera, pero hágase su voluntad!, desde luego no será por su fina inteligencia política.

De visita ayer, martes, en Gran Canaria, le oigo por televisión responder a un periodista sobre el bochornoso caso del diputado popular en el Parlamento canario que ofendió gravemente el honor de una diputada socialista. Según Rajoy, el diputado popular pidió perdón públicamente a la ofendida, pero como ésta no aceptó las disculpas, el problema es de ella, que es así de estrecha. Tema resuelto. Y a otra cosa. La entrevista me hizo recordar el artículo que el pasado 28 de marzo publicó el profesor Xosé Luis Barreiro en La Voz de Galicia titulado "Tengo una pregunta para Mariano Rajoy", que reproduzco más adelante.

El presidente del partido popular en Canarias está siendo investigado por algo más que presuntas corruptelas políticas, pero para el Sr. Rajoy, lejos de preocuparle, su correligionario le parece el mejor político del archipiélago. ¡Pues qué bien, don Mariano; que Santa Lucía le conserve la vista porque lo que es el olfato, lo tienes bastante dañado!

El Juez archiva la denuncia del PP en Canarias contra la Jefa Superior de Policía en Canarias, a la que acusan de connivencia con los socialistas por investigar las redes de corrupción con las que, presuntamente, algunos dirigentes regionales de PP, al mejor y más tradicional estilo mafioso, organizan redes clientelares políticas en su propio beneficio personal. El juez acusa a los denunciantes del PP de obrar con evidente mala fe... El Sr. Rajoy insiste: Yo estoy seguro de que esa connivencia entre policías, fiscales, jueces y socialistas (con rabos y cuernos) en contra del PP canario y sus honestos dirigentes, existe. ¡Vale, don Mariano, ráyese un millo!.

El Tribunal Supremo, ¡el Supremo, don Mariano, el Supremo!.., deniega la admisión a trámite de la denuncia del PP contra el juez Garzón por prevaricación. Le denunciaron por su investigación de la trama de corrupción y financiación ilícita de algunos dirigentes nacionales, entre ellos el Tesorero del partido, del PP. Y don Mariano, esperando, esperando, esperando... Como si nada estuviera ocurriendo... ¡Dios nos pesque confesados si este inútil integral llega un día a presidente!. Menos mal que mañana se va a Mogán, al sur de Gran Canaria, a pasar la Semana Santa. Su alcalde y amigo, del PP, está incurso en denuncias e investigaciones sobre corrupción urbanística y varios delitos más, pero... a caballo regalado, don Mariano, para que le vamos a mirar los dientes. ¿Verdad?... Sean felices. Y vengan cuando quieran a Gran Canaria, que don Mariano se vuelve en pocos días a Madrid y el viento hace milagros con el mal olor ambiental... Tamaragua, amigos. (HArendt)


Notas:
(1) Rajoy y Soria en Gran Canaria:
http://www.canariasahora.es/imagenes/090307_mogan.jpg




http://www.canariasahora.es/imagenes/090307_mogan.jpg
Rajoy y Soria, al alimón




"Tengo una pregunta para Mariano Rajoy", por Xosé Luis Barreiro


La pregunta es: ¿cómo lo haces, Mariano? Y el hecho que motiva mi curiosidad es el cambio de fortuna de este -¿líder?- que, políticamente desahuciado en el congreso de Valencia, ¡y sin hacer prácticamente nada!, vuelve a tocar la Moncloa con la punta de los dedos. Por eso le hago la pregunta. Porque, si como viejos amigos -y compañeros y adversarios de fatigas- aún le quiero, como politólogo, especializado en saber por qué suceden las cosas, me tiene desconcertado. ¿O no?

Claro que mi desconcierto se debe de quedar chico si lo comparo con el de Aguirre, Camps y Ruiz-Gallardón, que, de mirarle por encima del hombro, y considerarlo un simple guardasillas, pasaron ahora, sin saber por qué, a depender de Mariano para todo, y a temer que un solo movimiento de la ceja derecha les trunque la carrera personal por la tantas zancadillas que le pusieron.

Mi concepto de la política y el de Rajoy son muy opuestos. Porque, mientras yo creo -equivocadamente- que a la política se va para cambiar el país y para librar a la sociedad de sus inercias, Rajoy cree -acertadamente- que a la política se va para estar en ella, y para esperar a que el capricho de la historia nos llame -igual que en la pescadería- por el turno que cogimos al llegar. Y eso hace que, mientras yo identifico el éxito político con la íntima sensación de haber cambiado algo, Rajoy solo cree en la suerte que multiplica sus oportunidades como Cristo multiplicaba los panes y los peces. ¡Un milagro!

Rajoy confía en la Providencia, y solo se pronuncia, como la Iglesia, sobre aquellas cosas que el tiempo ya resolvió. No dijo nada de Irak, ni de Gaza, ni de Obama, ni de las políticas europeas frente a la crisis. Tampoco tiene un modelo de financiación, ni un Estatuto para Galicia, ni una solución para Cataluña. Con el aborto y la lengua solo se moja la punta de los pies. Y sobre los problemas interiores del PP solo sabe que respeta -a veces- las decisiones de los jueces. Pero si Zapatero cae en el hoyo -con la crisis, con Kosovo o con una ironía de Solbes-, y tiene dificultades para levantarse, lo brea sin compasión, como si fuese un mosso d'esquadra.

La realidad, sin embargo, le da siempre la razón. Mientras los demás tratan de encontrar un camino, Rajoy espera, tumbado en su esquife, a que soplen los vientos. Esos que en verano parecía galernas y ahora son brisas de levante. Esos que lanzaban la mar arbolada por el caso Gürtel, y que ahora soplan blandamente sobre las velas desplegadas en Galicia. Como politólogo, que valora hechos e iniciativas, veo muy negro el futuro de Rajoy. Pero como ciudadano, observador y votante, lo vuelvo a ver tocando la Moncloa. Y por eso le quiero preguntar: ¿cómo lo haces, Mariano?




(E-1129) .../...

4 comentarios:

inesuja dijo...

jajajajajaja!!!! buenísimo. hombre, visto el trato que recibe el señor rajoy cada vez que viene a la isla no me extraña nada su opinión sobre el señor soria. seguro que vuelve diciendo que la calima es culpa de los socialistas (qué lástima que a mogán no llegue tanto polvo). ¡feliz puente o vacaciones o lo que sea, vecino!

HArendt dijo...

Muchas gracias, vecina. Yo (aunque ajetreado) ya tengo puente permanente, pero espero que tú lo tengas y lo disfrutes también.
Un beso grande.

Mai dijo...

Aunque es verdad ese cambio de status de Rajoy, sin que nadie sepa cómo lo ha conseguido, también es verdad que con la que está cayendo y las muchas meteduras de pata del gobierno, el hecho de la poca rentabilidad política que está sacando el PP es prueba de esa poca habilidad de Rajoy y los suyos.
Pero es que la triste conclusión es que estamos en manos de un atajo de ineficaces que efectivamente creen que la política es un sitio donde quedarse el mayor tiempo posible para beneficio propio en vez de ser el instrumento para mejorar las cosas.
En fin, feliz puente temporal a la suja y feliz puente permanente a harendt

HArendt dijo...

Muchas gracias, amigo. Te deseo lo mismo para ti. ¡Feliz puente! (u lo que sea).