viernes, 14 de noviembre de 2025

DEL ARCHIVO DEL BLOG. HUMANISMO TECNOLÓGICO. PUBLICADO EL 30/11/2019

 






A vuelapluma es una locución adverbial que el Diccionario de la lengua española define como texto escrito "muy deprisa, a merced de la inspiración, sin detenerse a meditar, sin vacilación ni esfuerzo". No es del todo cierto, al menos en mi caso, y quiero suponer que tampoco en el de los autores cuyos textos subo al blog. Espero que los sigan disfrutando, como yo, por mucho tiempo. Ellos tienen, sin duda, mucho que decirnos. Les dejo con el A vuelapluma de hoy, (30/11/2019) del escritor José María Lasalle, publicado en El País, en el que nos anima a profundizar en un humanismo tecnológico que digitalice a Protágoras y proclame que el ser humano es la medida de todas las cosas que pasan en la Red.

La revolución digital necesita humanizarse -dice Lasalle-. Evolucionar hacia un diseño que restablezca la centralidad de lo humano como idea normativa. Una idea universal que haga medible a escala humana los efectos políticos, económicos y sociales de la transformación tecnológica. Hay que digitalizar a Protágoras y proclamar que el ser humano es la medida de todas las cosas que pasan en la Red. Y, de paso, hay que digitalizar también a Kant y defender que la persona es tecnológicamente un fin en sí mismo. 

La humanidad, entrado el siglo XXI, ha de pertrecharse frente a la amenaza de ser instrumentalizada y cosificada. Debe reivindicarse como protagonista y subordinar la tecnología a propósitos cívicos y humanísticos que saquen lo mejor de nosotros. Este es un empeño colectivo que exige una estrategia pública que sirva a un nuevo proyecto de emancipación humana que resignifique la revolución digital. Para lograrlo es urgente establecer una complicidad operativa con la cultura y el derecho. Algo que los griegos consiguieron hace 2.500 años. Entonces nos ofrecieron un relato sobre la técnica, a la que asociaban el entendimiento y la justicia que sustentan la creatividad humana. Un relato de responsabilidad que los dioses confiaron a los hombres, tal y como Platón abordó en el famoso mito de Prometeo.

Esto supone hoy día convertir el bienestar material y espiritual del ser humano en el propósito responsable de los cambios que impulsa la técnica. Un objetivo al servicio de la libertad y la equidad que debe fijar un perímetro de seguridad jurídica que proteja a la persona en su dignidad frente a las vulnerabilidades a las que se expone en un espacio digital que hasta el momento se ha desarrollado sin reglas ni derechos. Pero también un objetivo que ha de impulsar educativamente dispositivos universales de emancipación que favorezcan experiencias individuales y colectivas que desde la cultura refuercen la autonomía y la capacidad crítica del sujeto para responsabilizarse de su propio destino digital.

La estructura del mundo se ha hecho tecnológica. Incluso ha alterado el marco interpretativo de los poderes del entendimiento humano. Hasta el punto de configurar una nueva hegemonía cultural que condiciona nuestra forma de vivir y de organizarnos. No solo porque altera la ontología corpórea de la humanidad y las consecuencias morales de nuestras acciones, sino porque el horizonte mismo de nuestra identidad está expuesto al desafío de una nueva alteridad. Una otredad que se insinúa en el ambiente como una posibilidad realizable y que está asociada a la robótica o la inteligencia artificial. Un reto para el que, sin duda, debemos prepararnos no solo emocional y cognitivamente, sino también ética y legalmente.

Para afrontar estos desafíos, y otros más profundos que, por ejemplo, tienen que ver con la propia finitud humana, hace falta atribuir a la humanidad la responsabilidad de controlar la automatización del mundo. Tenemos por delante la tarea emancipadora de liberar a los seres humanos del estrés digital al que les somete un relato de maximización eficiente de dispositivos inteligentes que solo buscan asistirnos y, de paso, monitorizarnos de forma cotidiana en el ejercicio de nuestras decisiones. Administrado sin cortapisas por quienes monopolizan la economía de plataformas, el relato del capitalismo cognitivo bajo el que vivimos debe ser modificado. Al menos si queremos encontrar una salida al panóptico en el que hemos convertido la revolución digital que habitamos como simples usuarios de aplicaciones y consumidores de contenidos. Pero sobre todo si deseamos liberarnos de la dinámica extractiva de un modelo capitalista que nos reduce a huellas digitales de nosotros mismos.

De ello puede librarnos el humanismo tecnológico al invocar un pacto de equidad real entre el hombre y la técnica. Un humanismo que fortalezca el sentido ético de lo humano y que actúe como la herramienta educativa sobre la que formar la capacidad creativa de una humanidad que ha de dar sentido a las máquinas. Si queremos hacerlo, hemos de poder colaborar con ellas y explorar e intensificar la potencialidad imaginativa y creativa que aloja el cerebro y la sensibilidad humanas. Algo a lo que nos puede ayudar un humanismo que nos convenza de que no se trata de competir con ellas, sino de trabajar a su lado. Y ahora, como decía Sócrates, Ιωμεν: nos vamos. Sean felices, por favor, a pesar de todo. Tamaragua, amigos. HArendt


















DEL POEMA DE CADA DÍA. HOY, LA BUHARDILLA, DE MARIE HOWE

 







LA BUHARDILLA




Alabado sea mi hermano mayor, el chico de diecisiete años que vivió

conmigo en el desván, príncipe exiliado endurecido en el encierro,


áspero, encorvado sobre su tarea nocturna, construyendo un edificio imaginario

en el tablero de dibujo que le dieron en la escuela. Sus herramientas fulguran


bajo la lámpara del escritorio. Es duro como el lápiz que sostiene

dibujando una línea recta a lo largo de su regla.


Príncipe de la torre, joven rey, alabado sea el chico

dispuesto a enfriar su sangre y demorar su corazón. Construye


una estructura con tantas puertas que hay silencio al fin,

y cuando nuestro padre sube pesadamente las escaleras del desván,


él no lo escucha pasar por el pasillo. Mi hermano reconstruye

los cimientos. Levanta una hoja de plástico transparente


para examinar la plomería más de cerca,

—casi no escucha los resortes de mi cama cuando mi padre se sienta —


se pregunta dónde podrá ir la caldera, porque

donde está ahora no sirve. Y no es sino cuando golpeo la puerta


tras el hombre que una vez más baja la escalera a tropezones

que mi hermano aparta la vista de su trabajo. Sé que le duele


levantarse, tocar mi puerta, entrar. Y cuando pone su brazo delgado

sobre mis hombros temblorosos,


no sé si sabe que construye un mundo en el que un día yo pueda amar

a un hombre—Se sienta ahí sin decir nada.


Alabado sea.

Casi no se atreve a rozarme.




MARIE HOWE (1950)

poetisa estadounidense
























DE LAS VIÑETAS DE HUMOR DE HOY VIERNES, 14 DE NOVIEMBRE DE 2025

 




























jueves, 13 de noviembre de 2025

LOS REPUBLICANOS ESTÁN DAÑADOS POR SU PROPIA CRUELDAD. ESPECIAL 2 DE HOY JUEVES, 13 DE NOVIEMBRE DE 2025

 







Como casi todos los progresistas, comienza escribiendo en Substack (11/11/2025) el Premio Nobel de Economía y Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales, Paul Krugman, me enfurecí y me desanimé por la claudicación de los demócratas del Senado ante el cierre del gobierno el domingo. El partido obtuvo victorias electorales asombrosas el martes, ¿y sus líderes respondieron con otra rendición preventiva? (Chuck Schumer puede haber votado que no, pero no logró, y puede que ni siquiera lo haya intentado, evitar las deserciones).

Sin embargo, si bien la política inmediata mostró la debilidad táctica de los demócratas, la historia más amplia resaltó un tipo diferente de debilidad por parte de Donald Trump y MAGA en su conjunto: su crueldad innata. Tienen una aversión visceral por las políticas que hacen algo para ayudar a los menos afortunados, y ni siquiera pueden ser cínicos para ayudar temporalmente a los estadounidenses mientras consolidan el poder.

Considere los fundamentos sobre los que se produjo la lucha por el cierre. Los demócratas la centraron en los subsidios mejorados que han mantenido las primas de los seguros de salud bajo la Ley de Cuidado de Salud Asequible bastante razonables para millones de estadounidenses, estadounidenses que ahora se enfrentan a enormes aumentos en las primas que crearán una intensa angustia financiera y obligarán a muchos a quedarse sin seguro

Antes de la gran debacle, los demócratas propusieron un acuerdo en el que proporcionarían los votos para reabrir el gobierno a cambio de una extensión de un año de esos beneficios mejorados. Los republicanos deberían haber aceptado este acuerdo. Es cierto que los republicanos están decididos a destruir gran parte de la red de seguridad social. El proyecto de ley "One Big Beautiful Bill" impondrá recortes drásticos en Medicaid y los cupones de alimentos. Pero estos grandes recortes están programados para ocurrir después de las elecciones de mitad de mandato.

Aumentar drásticamente los costos de la atención médica a principios de 2026, causando que millones pierdan su seguro, ciertamente parece un error político masivo. Supongo que no refleja una estrategia meditada. En cambio, los republicanos simplemente se toparon con esto porque nadie en una posición de poder dentro del partido entendió cómo funciona la ACA. Y las encuestas sugieren un apoyo público abrumador para extender los subsidios mejorados: 74 por ciento en general, incluyendo la mitad de los republicanos.

Así que los republicanos deberían haber estado ansiosos por tener la oportunidad de posponer el dolor. En cambio, al rechazar las propuestas demócratas, los republicanos se han atribuido la responsabilidad del aumento vertiginoso de las primas

Pero la idea de hacer algo decente, aunque sea de forma cínica y temporal, no parece haber pasado por la mente de los republicanos. John Thune, líder de la mayoría republicana en el Senado, declaró de inmediato que el acuerdo propuesto era inviable, insistiendo en que su partido solo negociaría sobre la atención médica una vez que se reabriera el gobierno, lo que, como todos entienden, significa que los republicanos no aceptarán nada.

¿Por qué rechazar un acuerdo que podría haber protegido a los republicanos de sus propios errores? Parte de la respuesta es pura ignorancia. Esa fue la respuesta de Trump.

Dejando de lado el fondo, piense en la idiotez del momento elegido. La crisis del seguro médico está ocurriendo ahora mismo , mientras los estadounidenses abren cartas de sus aseguradoras y descubren que se enfrentan a enormes aumentos —más del 100 por ciento en promedio, mucho más en muchos casos— en el costo de la cobertura a partir de tan solo unas semanas. Este no es precisamente el momento de proponer desechar de inmediato nuestro sistema de atención médica actual y reemplazarlo con… algo.

Y una vaga promesa de abordar una crisis inmediata mediante una reforma total del sistema de salud carece especialmente de credibilidad viniendo de un hombre que ha estado prometiendo, y fracasando, en ofrecer una alternativa superior a Obamacare durante aproximadamente 9 años

En cuanto al fondo, la publicación de Trump deja claro que después de todo este tiempo todavía no tiene ni idea de cómo funciona la atención médica. Siempre hemos sabido que no entendía ni entiende Obamacare, y por qué es difícil encontrar un sistema mejor que el seguro médico de pagador único. Pero ahora está claro que ni siquiera entiende por qué la atención médica depende de los seguros, por qué no podemos pagar los gastos médicos de nuestro bolsillo. Pista: Nunca se sabe si se necesitará un tratamiento extremadamente caro, ni cuándo, pero si surge la necesidad, solo los ultrarricos pueden reunir el dinero necesario.

Ah, y es especialmente irónico ver a Trump tomarse un descanso de alardear de sus nuevos baños de oro y mármol para fingir que odia a las "compañías de seguros chupadoras de dinero".

En fin, las ideas vagas de Trump son, como diría Thune, inviables. Pero, ¿por qué no aplazar el problema, posponiendo la crisis de asequibilidad de la atención médica al aceptar una extensión temporal de los subsidios de la ACA?

La respuesta, creo, es que hacerlo implicaría brindar ayuda a las personas que la necesitan, y eso es algo que, a un nivel psicológico profundo, MAGA no puede hacer.

La atención médica no es la única área en la que la crueldad y la falta de compasión de Trump y su equipo se están convirtiendo en importantes desventajas políticas.

El gobierno de Trump se apresuró a cortar el SNAP (cupones de alimentos) tan pronto como cerró el gobierno, a pesar de que había dinero disponible para pagar esos beneficios; además, el gobierno desafió las órdenes judiciales de pago e intentó impedir que los estados ayudaran a los hambrientos .

Más allá de los programas gubernamentales, la mayoría de los estadounidenses están muy descontentos con el estado de la economía. Ven precios altos en los alimentos y un mercado laboral muy débil. La evaluación de los consumidores sobre el estado actual de la economía es peor ahora que en el punto máximo del aumento de la inflación de 2021-22 o después de la crisis financiera de 2008

Lo racional que Trump debería hacer sería decir “Siento su dolor”, culpando a la administración anterior y prometiendo que las cosas mejorarán pronto. Pero ni siquiera puede fingir empatía. En cambio, sigue insistiendo en que las cosas van de maravilla, en particular que “ los precios de los comestibles han bajado muchísimo ”.

Esto es falso. Más importante aún desde un punto de vista político, contradice lo que la gente, incluso los partidarios republicanos, ven en sus propias vidas. Esto es lo que piensan los estadounidenses sobre la inflación de los comestibles, según una encuesta reciente del Washington Post/ABC News/Ipsos:

¿Ha habido alguna vez un caso en el que “¿A quién le vas a creer, a mí o a tus ojos mentirosos?” haya sido una estrategia política eficaz? Las elecciones del martes pasado demostraron claramente que no funciona ahora. Pero Trump y sus secuaces parecen incapaces de intentar nada diferente.

Permítanme agregar que MAGA todavía parece creer que las escenas de agentes de ICE enmascarados golpeando a mujeres y personas mayores les benefician políticamente. O eso, o simplemente no pueden evitarlo

La moraleja política es que la humillante claudicación ante el cierre no es el final de la historia. Los demócratas pueden y deben seguir presionando a Trump y a su partido por su indiferencia ante el sufrimiento de los estadounidenses comunes. Necesitan asegurarse de que los estadounidenses sepan quién es el responsable del aumento de las primas ahora y que el Gran Proyecto de Ley de Trump conduzca a recortes brutales tanto en Medicaid como en los cupones de alimentos después de las elecciones de mitad de mandato.

MAGA no puede evitar ser cruel. Ni siquiera puede fingir que le importa el sufrimiento de otras personas. Y los demócratas deberían aprovecharse completamente de esta patología. Paul Krugman
























¿HEMOS LLEGADO AL FINAL DEL CAPITALISMO DESPIADADO? ESPECIAL 1 DE HOY JUEVES, 13 DE NOVIEMBRE DE 2025

 






Amigos, comienza diciendo el economista Robert Reich en Substack (10/11/2025), de maneras opuestas, Musk y Mamdani plantean la misma pregunta: ¿hemos llegado al final del capitalismo despiadado? La semana pasada ocurrieron dos cosas que pueden arrojar luz sobre hacia dónde se dirige el capitalismo estadounidense.

Primero, la junta directiva de Tesla cedió ante la exigencia de Elon Musk de recibir un paquete salarial de 1 billón de dólares (si cumple varios objetivos).

El paquete salarial de un billón de dólares de Musk es tan grotesco que ridiculiza a los capitalistas de libre mercado más fervientes. Aunque su junta está llena de compinches y familiares, aún así tuvo que retenerla como rehén para obtener su billón, amenazando con que si no lo hacía, su atención se desviaría a otra parte. Otros accionistas de Tesla salieron perjudicados.

Segundo, los votantes de la ciudad de Nueva York, la capital del capitalismo mundial, eligieron como alcalde a un socialista demócrata que piensa que los multimillonarios no deberían existir

Los oligarcas de Nueva York gastaron más de 55 millones de dólares intentando derrotar a Mamdani y lograr que Andrew Cuomo fuera elegido en su lugar. Con Cuomo ganando poco menos de 855.000 votos, eso representó unos 65 dólares por voto. El gasto total para Mamdani fue de unos 16 millones de dólares. Con Mamdani ganando más de 1 millón de votos, eso representó unos 15 dólares por voto.

No se pueden sacar conclusiones generales de todo esto, pero el extraño paquete salarial de Musk y la improbable victoria de Mamdani sugieren que la forma única de capitalismo despiadado que se practica actualmente en Estados Unidos podría estar llegando a su fin.

Ninguna otra nación capitalista avanzada somete a sus familias trabajadoras a tanto miedo e incertidumbre sobre el empleo, los salarios, la salud y la jubilación como Estados Unidos. Ninguna tolera casi las mismas desigualdades de ingresos y riqueza (aunque algunas se están moviendo en nuestra dirección). El salario de Musk y la victoria de Mamdani son los ejemplos A y B. El duro capitalismo estadounidense se ha vuelto insostenible, política y económicamente.

Insostenible políticamente: El 80 por ciento más pobre, cuyos salarios no han seguido el ritmo de la inflación, se ha enfadado cada vez más. Ese enfado ha infundido a ambos partidos políticos un feroz populismo antisistema y ha fomentado una profunda desconfianza en todas las instituciones políticas.

En 2016, gran parte del electorado se decantó por Bernie Sanders o Donald Trump, dos personas ajenas al sistema que en aquel momento no eran ni demócratas ni republicanos, pero que les dijeron a los votantes lo que ya sospechaban: que el sistema estaba amañado en su contra. Ambos candidatos prometieron un cambio fundamental

Desafortunadamente para Estados Unidos y el mundo, el ala corporativa y de Wall Street del Partido Demócrata puso fin a la candidatura de Sanders, dejando a Trump hablar sobre el mercado manipulado y convencer a los votantes de que estaba de su lado. En realidad, estaba y ha permanecido del lado de los multimillonarios. El populismo antiestablishment sigue siendo la fuerza política más poderosa en Estados Unidos, dentro de ambos partidos

El martes pasado, los populistas demócratas se impusieron. Incluso los llamados demócratas “moderados” que ganaron las gobernaciones de Virginia y Nueva Jersey atacaron a las empresas de servicios públicos, los centros de datos de IA que demandan enormes cantidades de electricidad, las grandes corporaciones que se confabulan para mantener los alquileres altos y los intermediarios farmacéuticos que han estado elevando los precios de los medicamentos; todos objetivos populistas.

Insostenible económicamente: Cuando gran parte de los ingresos y la riqueza de la nación se concentran en la cima, el resto del público no tiene suficiente poder adquisitivo para mantener la economía en marcha.

El 10 por ciento más rico ahora representa la mitad de todo el gasto en Estados Unidos (en comparación con un tercio hace tres décadas). Y gran parte de ese gasto se basa en sus participaciones en el mercado de valores, cuyo valor se ha disparado.

Pero es un castillo de naipes. El mercado de valores ahora depende de un puñado de acciones altamente especulativas, centradas en la IA, las grandes tecnológicas y las criptomonedas, que podrían estallar en cualquier momento, provocando la caída tanto del mercado de valores como de la confianza de muchos que ahora mantienen la economía en marcha

Los aranceles impredecibles de Trump y sus exenciones fiscales y lagunas legales para los ricos han aumentado la fragilidad, lo que ha provocado que los empleadores se abstengan de realizar grandes inversiones debido a la incertidumbre y ha obligado a los consumidores a lidiar con el aumento de los precios de los alimentos, la energía, la ropa y otros artículos de primera necesidad.

¿Qué significa esto? El éxito de Musk al obtener un paquete salarial de un billón de dólares, junto con el fracaso de los titanes corporativos y de Wall Street para evitar que Mamdani se convirtiera en el próximo alcalde de la capital del capitalismo global, no señalan un fin repentino al sistema de capitalismo duro de Estados Unidos.

Más bien, los dos eventos son señales de hacia dónde es probable que se dirija ese sistema: no hacia una revolución socialista, sino hacia una forma más suave de capitalismo, más acorde con el capitalismo avanzado en otras partes del mundo.

En la década de 1930, Franklin D. Roosevelt salvó al capitalismo de sus excesos. Su seguro social, las inversiones públicas y los altos impuestos a los ricos allanaron el camino para la clase media más grande que el mundo había visto, en las primeras tres décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial

Pero Estados Unidos se desvió de ese camino en la década de 1980 y se ha estado alejando cada vez más desde entonces. De maneras opuestas, tanto Musk como Mamdani plantean la misma pregunta: ¿Estamos listos para volver a él? Robert Reich













DE LAS ENTRADAS DEL BLOG DE HOY JUEVES, 13 DE NOVIEMBRE DE 2025

 







Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz jueves, 13 de noviembre de 2025. Hoy, se lee en la primera de las entradas del blog del día, se convierte en traidor a quien no defiende de forma exaltada e idolatrada las ideas de su bando. El archivo del blog de hoy, de noviembre de 2013, en la segunda, es la entrada más leída del blog en este año 2025; en ella, HArendt confesaba: La segunda acepción que el Diccionario de la Lengua Española da a la palabra vanidad es la de "arrogancia, presunción y envanecimiento"; la primera de banal, término semánticamente muy parecido, es la de "trivial, común e insustancial". Con sinceridad, no pienso que la vanidad sea uno de mis grandes y peores pecados capitales, pero sí que, a veces, puedo caer en la banalidad. El poema del día, en la tercera, es un texto en prosa, poética, eso sí de un joven poeta español, nacido en 1990, que comienza así: Hace algunas tardes, como otras tantas en mi vida, me encontraba leyendo en la tranquilidad del hogar. Afuera llovía. Una luz tenue, grisácea, aportaba cierto sosiego al momento. Y la cuarta y última son las viñetas de humor. Volveremos a vernos mañana si la diosa Fortuna lo permite. Sean  felices, por favor. Tamaragua, amigos míos. Y como decía Sócrates: ἡμεῖς ἀπιοῦμεν. HArendt
























DE ALGUNOS HOMBRES (Y MUJERES) BUENOS

 







Hoy se convierte en traidor a quien no defiende de forma exaltada e idolatrada las ideas de su bando, escribe en El País (10/11/2025) Ignacio Urquizu,  profesor de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid y exdiputado del PSOE. En 1989, comienza diciendo, Aaron Sorkin estrenó la obra teatral Algunos hombres buenos, que posteriormente fue llevada a la gran pantalla e interpretada por algunos de los actores más reconocidos del cine estadounidense. En ella se cuenta la historia de un abogado que debe elegir entre el honor o un mal acuerdo. Todos esperan de él la deshonra. Pero el guion da un giro inesperado, y el abogado acaba eligiendo el honor. En la historia, son mayoría los que optan por lo fácil, pero solo unos pocos escogen lo correcto. Estos son los hombres buenos.

En los últimos años, son muchos los académicos que están recuperando algunas de estas figuras. Recientemente, ha aparecido publicada la primera parte de las obras completas de Concepción Gimeno de Flaquer (Prensas de la Universidad de Zaragoza). Esta feminista del siglo XIX fue precursora en la defensa de los derechos de la mujer y la primera persona que impartió una conferencia feminista en el Ateneo de Madrid. De pensamiento más bien católico y conservador, tenía un problema: era demasiado feminista para los conservadores y demasiado católica para las feministas. Por ello, nadie la ha reivindicado hasta los tiempos presentes.

Un paradigma de hombre bueno es Manuel Chaves Nogales. Colaboró en numerosos periódicos de nuestro país hasta el final de la Guerra Civil y luego ya en el exilio. Sus crónicas nos dan un relato muy veraz de episodios como la dictadura de Primo de Rivera, la revolución de Asturias o la Guerra Civil. Además, entrevistó a personajes como Goebbels. Pero, como dejó escrito en A sangre y fuego: “Puedo decir que un hombre como yo, por insignificante que fuese, había contraído méritos bastantes para haber sido fusilado por los unos y por los otros”. Su exilio es un ejemplo más de su oposición al régimen franquista, del cual abominó. Pero si uno lee El maestro Juan Martínez que estaba allí, observará sin mucho esfuerzo el rechazo que le generó la Revolución Rusa de 1917. Hombre liberal que anteponía la democracia y las libertades por encima del fanatismo, nunca fue reclamado por unos y por otros.

Joaquín Maurín es otro ejemplo más de hombre bueno. Fue secretario general del Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM) y miembro destacado de la CNT o del Bloque Obrero y Campesino (BOC). Además, pasó más de dos años en la cárcel bajo la dictadura de Primo de Rivera y fue encarcelado por los franquistas entre 1936 y 1946, cuando fue indultado y huyó al exilio. En 1958, escribía lo siguiente a Ramón J. Sénder desde Nueva York: “Lo que sostiene a Franco, es el fracaso de la República, fracaso que nada ni nadie puede desvirtuar o borrar. En 1929-1930, la República era la esperanza, es decir, un porvenir prometedor, ahora es una decepción, es decir un pasado lamentable”. De hecho, Maurín no disentía en exceso de muchos de los exiliados republicanos, tal y como ha documentado Juan Francisco Fuentes en su discurso de ingreso en la Real Academia de la Historia, Numancia errante: la idea de España en el exilio republicano. Como acabaría concluyendo Maurín en su correspondencia con Sénder: “La monarquía liberal solo la desean, paradójicamente, los republicanos”.

Estos son solo tres ejemplos de hombres buenos que han sido olvidados por la historia. Pero, gracias al trabajo de historiadores y académicos, sus figuras están siendo recuperadas recientemente. Todos tenían dos cosas en común. Por un lado, la defensa de los derechos y las libertades individuales. Al margen de las corrientes ideológicas imperantes, entendieron que había valores superiores a defender. Por otro, puesto que no se posicionaron de forma fanática con su bando, pero tampoco compartían los principios y los valores de los adversarios, todos renegaron de ellos. Como nos recuerda Amos Oz en su breve libro Contra el fanatismo: “No convertirse en fanático significa ser, hasta cierto punto y de alguna forma, un traidor a ojos del fanático”.

En la España polarizada actual, estamos viendo experiencias similares a las que vivieron estos hombres buenos. Hoy, no defender alguna de las posiciones de forma exaltada e idolatrada le convierte a uno en traidor. Muchos en cada uno de los bandos son acusados de pertenecer a la facción enemiga por no seguir las consignas o los argumentarios. Hoy se convierte uno en sospechoso si defiende valores como la palabra dada, la coherencia o la igualdad territorial. Todo es instrumental y todo se justifica por los resultados que produce, sin atenerse a cuestiones como los principios, la ética o la moral. En cada bando algo es aceptable si se obtienen los rendimientos que se buscan, dejando fuera de consideración los valores y la moralidad. Cuando el futuro nos alcance, muchos recordarán a esos hombres buenos que denunciaron que algo iba mal. Estoy pensando, por ejemplo, en Javier Cercas, un brillante escritor que en cada una de sus reflexiones nos recuerda que ser de izquierdas también implica tener un código ético, donde el fin no justifica los medios. Ignacio Urquizu