domingo, 19 de octubre de 2025

DE UNA PETICIÓN DE PERDÓN. ESPECIAL 11 DE HOY DOMINGO, 19 DE OCTUBRE DE 2025

 







Quiero pedir perdón. Este artículo es más largo de lo normal, pero creo que merece la pena aclarar las cosas, escribe e InfoLibre el poeta Luis García Montero [18 de octubre de 2025]. La verdad es que uno a veces no se da cuenta de las furias, los intereses y los complejos que puede desatar, comienza diciendo García Montero. Quiero pedir perdón. En un desayuno del Foro de Nueva Economía, me preguntaron si el director de la RAE y yo nos llevábamos bien. Busco mi respuesta en los vídeos de Internet. Empiezo por mostrar mi respeto a la labor de la Academia representada por filólogos como don Fernando Lázaro Carreter, don Víctor García de la Concha y don Darío Villanueva. Y después digo que hay diferencias entre el nuevo director y yo. Soy un catedrático de filología y un poeta, y él es un catedrático de derecho administrativo que tiene un despacho de abogados muy conocido por llevar asuntos de dinero. Es normal que haya diferencias.

Cuando a mí me llaman poeta y filólogo, no me siento ofendido. Por lo visto fue una ofensa llamarle lo que es al director de la RAE. Pido perdón por mi prudencia. Tal vez debería haber explicado con detalle que la organización del Congreso de la Lengua había sido difícil por las presiones de un señor que se negaba, por ejemplo, a que tomase la palabra el ministro de Cultura de España, ¡eso es politizar!, mientras pretendía invitar a Cayetana Álvarez de Toledo como experta en saberes culturales. Podía haber explicado, por ejemplo, el machismo galopante a la hora de establecer los actos principales, eso de poner mujeres es una demagogia barata. Podía haber recordado sus mensajes ofensivos para las autoridades peruanas. Podía haber hablado de su orgullo imperial a la hora de creer que puede dirigir, desde la RAE, el futuro del español, faltándole el respeto a las otras Academias que representan el 91% del idioma. Si se fijan en las fotos de la inauguración y de la rueda de prensa del Congreso realizado en Perú, no está el director de la Academia peruana. Basta con que esté el líder glorioso de los académicos españoles. Si no fuese por el Instituto Cervantes, tampoco abundarían las mujeres.

Pido perdón por no haber caído en la cuenta de que al indicar su condición de abogado en asuntos económicos se removería la mala conciencia de quien se vio envuelto en los escándalos del llamado caso Telecinco, con personajes como Miguel Durán. El juez Baltasar Garzón le puso una fianza de 150 millones de pesetas para concederle la libertad condicional. Si uno lee la sentencia, que está en internet, se alegra humanamente de que el procesado no acabase en la cárcel, pero descubre también el mundo en el que se formaban los trabajos y los días del director actual de la RAE.

Al sugerir que considero conveniente que la RAE esté dirigida por un filólogo, no caí en la cuenta de que se estaba preparando ya la sucesión para que ocupe su lugar otro académico no filólogo, con más de 80 años, con un pasado empresarial muy conocido y colaborador en la prensa de extrema derecha. Pido perdón. Académicos amigos y respetados, que tengo unos cuantos, me dicen que fue él, por la cuenta que le trae, quien se encargó de hacer un comunicado duro contra mí y el Instituto Cervantes, Ay, lo siento.

Y le pido perdón a Álvaro Pombo. No sabía que pasaba por debilidades económicas –las debilidades biológicas sí las conozco– antes de recibir el Premio Cervantes, con el apoyo entusiasta del director de la RAE. Al académico que me lo recuerda le digo que entiendo su artículo, y me dice que más bien parece una conversación telefónica con Pombo que alguien se encargara de escribir después. Parece que es una costumbre firmar aquello que uno no ha escrito. Pido perdón por olvidarme de la situación en la que vive alguna prensa estercolero. Álvaro tiene razón. Soy mucho peor poeta de lo que yo quisiera, ya lo siento, y soy un poeta blando porque escribo poemas de amor. Sí, he tenido la suerte de vivir un largo amor feliz. Eso no le gusta a Álvaro. Quien conozca su trágica y esperpéntica historia de amor, lo comprenderá. También yo lo comprendo. También comprendo que me llame con insistencia comunista. Bueno, lo asumo, y no voy a detenerme en explicar la historia de un Partido que en España se comprometió con la lucha por la libertad y la democracia contra el franquismo, esa lucha que él admira. Pero pido perdón por haber provocado sus reacciones. En sus palabras parece que la RAE estuviese viviendo en los años 40, con la moral de los tiempos de Pemán, y no es para tanto. Lo más triste es que en su furia acaba por darme la razón, porque viene a decir que se llamó al director, no por sus méritos intelectuales, sino porque la Academia estaba en quiebra y había que buscar soluciones a los números rojos. ¡Rojos!

Y, finalmente, me pido perdón a mí mismo por haber despertado la furia de Arturo Pérez Reverte. ¡Es que no duermo! Su mensaje tiene la virtud de acercar mi labor a la figura del ministro de Exteriores, algo que me viene bien según están las cosas. ¡Pero después me tacha de mal poeta! Confieso que me ha quitado el sueño. No puedo dormir desde que un escritor tan calmado, tan progresista, tan respetado en el mundo de la literatura, tan valorado por la crítica, tan admirado más allá de los ambientes coyunturales del best seller, desprecie mi poesía. Intentaré que me perdone. En vez de dedicarme a organizar homenajes a Mario Vargas Llosa en Arequipa, Perú, prometo hacerle un gran homenaje a Arturo Pérez Reverte. Seguro que encuentro académicos que quieran hablar bien de su calidad literaria.

Y aprovecho para pedir perdón por no haber incluido entre mis admiraciones a don Manuel Alvar. Admiré que en 1989, siendo director de la RAE, organizase un ingreso simbólico del poeta Antonio Machado. Este 2025, el director actual se olvidó de don Manuel y organizó para su autobombo un nuevo ingreso, como si el anterior no hubiese existido. La familia Alvar protestó, no sé para qué. Así están las cosas. Luis García Montero es poeta y director del Instituto Cervantes.


















TRUMP ES 10O DÍAS MAYOR QUE YO, PERO YO SOY AÑOS MÁS JOVEN. ESPECIAL 10 DE HOY DOMINGO, 19 DE OCTUBRE DE 2025

 








Mi envejecimiento, el envejecimiento de Trump. Él es 10 días mayor que yo, pero yo soy años más joven. Aquí les explico por qué, escribe en Substack [16 de octubre de 2025] el economista Robert Reich. Amigos, comienza diciendo Reich, recientemente tuve un pequeño susto de salud, algo que no es inusual cuando uno se acerca a los 80 años. Todo está bien, al menos por ahora.Pero me hizo pensar. Trump me lleva 10 días. No parece un modelo de salud robusta. Aunque tenemos casi la misma edad, Trump tiene un gran problema de salud que yo no tengo: su odio. “Odio a mis oponentes”, dice.

El odio es corrosivo. Destruye la salud. Ataca el sistema nervioso central de quien odia, liberando hormonas del estrés como el cortisol y la adrenalina. Afecta el sistema cardiovascular, con hipertensión y enfermedades cardíacas. Debilita el sistema inmunitario, haciéndolo más vulnerable a todo tipo de enfermedades. Debilita el sistema gastrointestinal, causando dolor de estómago, náuseas y otros problemas digestivos. Dificulta conciliar el sueño y mantenerlo. Provoca tensiones musculares que dañan la mandíbula y el cuello, como apretar y rechinar los dientes, y contribuye a dolores de cabeza y migrañas.

El viernes, Trump pasó aproximadamente tres horas en el Hospital Naval de Bethesda para lo que su médico, el capitán de la Marina Sean Barbabella, llamó una "evaluación de seguimiento programada". (Mientras estuvo allí, tengan en cuenta los antivacunas, Trump también recibió su vacuna anual contra la gripe, así como una dosis de refuerzo contra la COVID-19).

La Casa Blanca describió inicialmente la visita de Trump al Walter Reed como un "chequeo médico anual de rutina", aunque Trump se realizó su examen físico anual en abril. Posteriormente, la Casa Blanca calificó la visita al Walter Reed como un "chequeo médico semestral".

Incluso sin odio, un cuerpo que se acerca a los 80 años sufre el desgaste que acompaña al envejecimiento.

Cuando me reúno con viejos amigos, nuestro primer ritual es un recital de órgano: ¿cómo está la espalda? ¿La rodilla? ¿El corazón? ¿La cadera? ¿El hombro? ¿La audición? ¿La próstata? ¿Las hemorroides? ¿La digestión? El recital puede durar mucho tiempo (y arruinar) un almuerzo entero. Dudo que Trump dé recitales de órgano con viejos amigos. Eso es porque no creo que tenga viejos amigos.

En lo que respecta a otras personas, Trump no es relacional . Es transaccional. Cada interacción es un trato. Las transacciones no fomentan la amistad (excepto, quizás, con Jeffrey Epstein).

Sin embargo, como dirán los gerontólogos, una de las formas más importantes de mantenerse saludable en la vejez es a través de las buenas amistades.

Otra cosa que he estado notando cuando me reúno con viejos amigos es el sutil y incómodo problema del deterioro mental.

No surge directamente. No nos preguntamos: "¿Cómo va la demencia?". En cambio, escuchamos en silencio y observamos: ¿Se confunden las palabras? ¿Son coherentes los pensamientos? ¿Tiene sentido la sintaxis?

Me estoy volviendo más olvidadiza. Hago listas largas intentando recordar lo que debo hacer. Luego olvido dónde las puse.

Inevitablemente, las mentes empiezan a perderse. La de Trump parece estar desapareciendo a un ritmo particularmente rápido. Basta con obtener una transcripción de las declaraciones completas que hizo hace varias semanas a los altos mandos militares. La demencia está escrita por todas partes.

En su examen físico de abril, Trump pasó una breve prueba de detección para evaluar sus funciones cerebrales. Antes, Trump presumió de lo bien que le había ido en su última prueba cognitiva. "Tuve una puntuación perfecta. Y uno de los médicos dijo que casi nunca había visto una puntuación perfecta. Tuve una puntuación perfecta. La más alta. Y eso me hizo sentir bien". Déjame preguntarte: ¿Consideras mentalmente sano a alguien que necesita alardear de sí mismo constante y continuamente?

Otra forma importante de medir la salud mental es el sentido del humor, especialmente el autocrítico. A medida que envejezco, he descubierto que incluso mis amigos más perspicaces conservan una gran capacidad para reírse de sí mismos.

No creo haber visto ni oído jamás a Trump hacer una broma a su costa. De hecho, que yo sepa, no tiene sentido del humor. Probablemente el mejor predictor de cuánto vivirás es cuánto vivieron tus padres. Los genes no lo son todo, pero sí casi todo. Mi madre falleció a los 86 años. Estuvo enferma los dos últimos años de su vida. Mi padre estuvo con nosotros hasta dos semanas antes de cumplir 102 años, y su mente se mantuvo lúcida. La madre de Trump murió a la edad de 88 años; su padre a los 93. A Fred Trump le diagnosticaron Alzheimer a la edad de 86 años .

Ochenta es el número de años de vida que establece la Biblia. La tecnología moderna y las grandes farmacéuticas deberían añadir al menos una década y media, a menos que RFK Jr. se salga con la suya. Ahora se considera un poco decepcionante que una persona muera antes de los 85.

Pero al acercarse a los 80, no solo se avecina la esperanza de vida. También se avecina la esperanza de vida saludable : cuántos años uno se siente bien, se siente capaz y conserva su sano juicio.

Si Trump puede causar tanto caos y sufrimiento como lo hace todos los días, al menos puedo seguir escribiendo y hablando de lo horrible que es, todos los días. Después de todo, soy 10 días más joven que él. Robert Reich es economista.













¿A QUIÉN LE IMPORTA LA LEY HATCH? ESPECIAL 9 DE HOY DOMINGO, 19 DE OCTUBRE DE 2025

 







¿La Ley Hatch? ¿Qué más da? ¿A quién le importa? La propaganda que emana de los departamentos y agencias de Trump es ilegal, afirma en el blog Substack [15 de octubre de 2025] el prestigioso. Amigos, comienza diciendo Reich, ya es bastante malo que los aviones se retrasen debido al cierre del gobierno. Ahora, miles de pasajeros varados tienen que ver a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, culpar a los demócratas en un video donde dice:

La principal prioridad de la TSA es garantizar que usted tenga la experiencia más agradable y eficiente posible en el aeropuerto, a la vez que lo mantenemos seguro. Sin embargo, los demócratas en el Congreso se niegan a financiar al gobierno federal, por lo que muchas de nuestras operaciones se ven afectadas y la mayoría de nuestros empleados de la TSA trabajan sin sueldo. Lo mismo ocurre en gran parte del gobierno federal cerrado.

Si su granja está perdiendo clientes globales porque otras naciones están tomando represalias por los aranceles de Trump y usted va al sitio web del Departamento de Agricultura para ver si tiene algún recurso, ahora lee que el gobierno está cerrado " debido al cierre de los demócratas de izquierda radical".

Si intenta comunicarse con la Administración de Pequeñas Empresas para verificar su préstamo SBA, recibirá un mensaje telefónico automático: "Estaré fuera del cargo por el futuro previsible porque los demócratas del Senado votaron para bloquear un proyecto de ley de financiación federal limpio (HR 5371) que conduce a un cierre del gobierno que impide que la Administración de Pequeñas Empresas de EE. UU. (SBA) preste servicio a los 36 millones de pequeñas empresas de Estados Unidos".

Si revisas el sitio web del Departamento de Justicia verás un cartel que dice "Los demócratas han cerrado el gobierno".

Cuando serví en el gobierno federal —una vez en una administración republicana, luego en dos demócratas— se me prohibió hacer cualquier comentario público o tomar cualquier acción que pudiera considerarse “partidista”. Me dijeron que ni siquiera podía firmar una carta pidiendo a los residentes de mi estado natal (en aquel entonces Massachusetts) que se aseguraran de votar en las próximas elecciones federales.

En ese entonces trabajaba en el Departamento de Justicia de Gerald Ford. El membrete era del Departamento de Justicia y varios de nosotros, de Massachusetts, estábamos dispuestos a firmar.

"No puede hacer eso", dijo el abogado del Departamento. "Viola la Ley Hatch, que prohíbe a los empleados del poder ejecutivo federal participar en actividades partidistas".

«Pero esta carta no es partidista », recuerdo haber argumentado. «Solo insta a la gente a votar».

"No lo entiendes", respondió el abogado. "Lo dices como empleado del Departamento de Justicia en una administración republicana, así que podría interpretarse como un respaldo republicano". Y ahí acabó todo.

La Ley Hatch se aprobó en 1939. Su propósito era garantizar que los programas federales se administraran de manera no partidista y proteger a los empleados federales de cualquier coerción política en el trabajo.

La Ley Hatch sigue vigente. Al igual que la Ley Anti-Cabildeo de 1919, que prohíbe el uso de fondos asignados para actividades diseñadas para «apoyar o rechazar la legislación pendiente ante el Congreso».

Entonces, ¿qué pasa con todos los empleados del gobierno de la administración Trump difundiendo propaganda partidista durante el cierre?

¿Puede Kristi Noem decirles a los pasajeros del aeropuerto que los demócratas son los culpables del cierre? ¿Pueden el Secretario de Agricultura, el director de la Administración de Pequeñas Empresas o el Fiscal General anunciar en las páginas web y respuestas automáticas de los departamentos que el cierre se debe a que los demócratas se han negado a financiar al gobierno federal?

La respuesta en todos estos casos es no . Estas declaraciones y mensajes violan la obligación legal de los empleados de la agencia de brindar un servicio imparcial a sus electores. Todos implican que Trump o sus designados exigen a funcionarios públicos imparciales que participen en acciones altamente partidistas.

Según la ley, las sanciones por violar la Ley Hatch pueden resultar en la destitución de un cargo federal y sanciones civiles de hasta $1,000.

Pero, como ocurre con tantas cosas en el mundo de Trump, las acciones ilegales no tienen consecuencias. No existe ningún mecanismo para exigir responsabilidades a nadie.

Se han presentado varias quejas en virtud de la Ley Hatch contra secretarios del gabinete y agencias que publican mensajes partidistas. Sin embargo, las violaciones a la Ley Hatch son investigadas por la Oficina del Consejo Especial de la Casa Blanca, por lo que terminan en el expediente circular.

La buena noticia es que algunos administradores a nivel de base, literalmente, están haciendo cumplir la Ley Hatch por su cuenta.

Muchas autoridades aeroportuarias simplemente se niegan a mostrar el vídeo de Noem.

Kara Hansen, portavoz del Puerto de Portland en Oregón, explicó en un comunicado que el puerto no lo mostraría porque el vídeo violaba la Ley Hatch.

Ken Jenkins, el ejecutivo del condado de Westchester, Nueva York, que se negó a mostrar el video en el aeropuerto de White Plains, dijo que el video es "inapropiado, inaceptable e inconsistente con los valores que esperamos de los principales funcionarios públicos de nuestra nación". Exactamente. Robert Reich es economista.


















CHINA YA HA SUPERADO A ESTADOS UNIDOS. ESPECIAL 8 DE HOY DOMINGO, 19 DE OCTUBRE DE 2025

 







China ha superado a Estados Unidos y las políticas de Trump garantizan que nunca nos pondremos al día, escribe en Substack [15 de octubre de 2025] el premio nobel de economía Paul Krugman. En 1957, la Unión Soviética puso en órbita el primer satélite artificial, el Sputnik, La respuesta estadounidense rozó el pánico: la Guerra Fría estaba en su punto más frío y existía el temor generalizado de que los soviéticos estuvieran tomando la delantera en ciencia y tecnología.

En retrospectiva, esos temores eran exagerados. Con la caída del comunismo, descubrimos que la economía soviética estaba mucho menos avanzada de lo que muchos creían. Aun así, los efectos del « momento Sputnik » fueron beneficiosos: Estados Unidos invirtió recursos en ciencia y educación superior, contribuyendo a sentar las bases de un liderazgo duradero.

Hoy, el liderazgo estadounidense se ve nuevamente desafiado por un régimen autoritario. Y en términos de poder económico, China es un rival mucho más serio que la Unión Soviética. Algunos lectores se mostraron escépticos cuando señalé el lunes que la economía china es, en términos reales, ya considerablemente mayor que la nuestra. Lo cierto es que el PIB en paridad de poder adquisitivo es una medida muy útil, pero si parece demasiado técnico, ¿qué tal si nos fijamos en la generación de electricidad, que está fuertemente correlacionada con el desarrollo económico? Como muestra el gráfico que encabeza esta publicación, China genera actualmente más del doble de electricidad que nosotros.

Sin embargo, en lugar de vivir otro momento Sputnik, ahora estamos atrapados en un momento Sputnik inverso. En lugar de reconocer que Estados Unidos corre el riesgo de ser superado permanentemente por la destreza tecnológica y económica de China, la administración Trump está recortando drásticamente el apoyo a la investigación científica y atacando la educación. En nombre de derrotar a los fantasmas de la "conciencia social" y el "estado profundo", esta administración se opone activamente al progreso en sectores críticos, mientras que les da a estafadores como la industria de las criptomonedas todo lo que desean.

El ejemplo más obvio de la guerra de Trump contra un sector crítico, y el más trascendental para la próxima década, es su vendetta contra las energías renovables. El proyecto de ley "One Big Beautiful Bill" de Trump revirtió los incentivos fiscales de Biden para las energías renovables. El gobierno está intentando actualmente eliminar un enorme parque eólico marino, casi terminado, que podría abastecer a cientos de miles de hogares, así como cancelar 7000 millones de dólares en subvenciones para paneles solares residenciales . Parece haber logrado eliminar un enorme proyecto de energía solar que habría abastecido a casi 2 millones de hogares. Ha cancelado 8000 millones de dólares en subvenciones para energías limpias, principalmente en estados demócratas, y, según se informa, planea cancelar decenas de miles de millones más .

Mientras Trump proclama “Perfora, nena, perfora”, el crecimiento proyectado de la energía solar y eólica en Estados Unidos se ha visto frenado, y quizás incluso estancado, por la hostilidad de la administración:

En su inconexo discurso en las Naciones Unidas, Donald Trump insistió en que China no utiliza energía eólica: «Usan carbón, gas, casi cualquier cosa, pero no les gusta el viento». No sé de dónde saca Trump esta desinformación; quizá de las mismas fuentes que le dicen que Portland está en llamas. Pero esta es la realidad:

Chris Wright, secretario de energía de Trump, afirma que la energía solar no es fiable : "Hay que tener energía cuando el sol se esconde tras una nube y al ponerse el sol, lo cual ocurre casi todas las noches". Así pues, el secretario de energía de la nación más avanzada tecnológicamente del planeta desconoce la revolución energética impulsada por el drástico progreso tecnológico en baterías. Y esta revolución está ocurriendo ahora mismo en Estados Unidos, en lugares como California. Así era el suministro eléctrico durante un día normal en California en junio:

¿Cuál es el origen de esta asombrosa ignorancia y hostilidad al progreso? Es natural culpar a los intereses de los combustibles fósiles de los ataques a las energías renovables y la ciencia del clima. Además, no debemos olvidar que Trump es un hombre increíblemente mezquino que detesta ver turbinas eólicas marinas desde su campo de golf escocés.

Pero ninguno de estos factores explica la cruzada de la administración contra las vacunas ni los ataques a la investigación y el aprendizaje en muchas otras áreas. Estrechamente relacionado con esto está la aceptación por parte de Pete Hegseth de la estupidez —perdón, me refiero al "ethos guerrero"— como clave para la fuerza militar. Esto ignora las realidades de la guerra del siglo XXI , actualmente visibles para cualquiera que preste atención a la guerra en Ucrania. En un campo de batalla moderno, dominado por drones y fuego de artillería de precisión, la postura de tipo duro es peor que inútil.

Dejando a un lado los intereses particulares y la mezquindad de Trump, tengo la sensación de que algo más profundo está ocurriendo. Una facción poderosa en Estados Unidos se ha vuelto profundamente hostil a la ciencia y a la experiencia en general. Como prueba, basta con considerar el extraordinario desplome del apoyo republicano a la educación superior durante la última década:

Sin embargo, lo cierto es que la hostilidad hacia la ciencia y la experiencia siempre ha formado parte de la tradición estadounidense. ¿Recuerdan la lección de historia sobre el juicio del mono Scopes? Fue necesaria una sentencia de la Corte Suprema , tan reciente como en 2007, para impedir que los políticos obligaran a las escuelas públicas a enseñar el creacionismo. Y con la Corte Suprema actual, ¿quién puede estar seguro de que el creacionismo no volverá?

El anticientificismo es una actitud generalizada en la derecha religiosa, un componente clave del movimiento MAGA (Hacer Grande su Gran Acción). Sin embargo, en décadas pasadas, las fuerzas del humanismo y la investigación científica lograron prevalecer contra el anticientificismo. En parte, esto se debió al reconocimiento de que la ciencia estadounidense era esencial para la seguridad y la prosperidad nacionales. Pero ahora tenemos una administración que afirma proteger la seguridad nacional imponiendo aranceles a los gabinetes de cocina y los tocadores de baño , mientras desmantela los CDC y la EPA.

¿Significa esto que Estados Unidos está perdiendo la carrera contra China por el liderazgo mundial? No, creo que esa carrera está prácticamente acabada. Incluso si Trump y su equipo de saboteadores pierden el poder en 2028, todo lo que veo indica que para entonces Estados Unidos se habrá quedado tan atrás que es improbable que alguna vez podamos alcanzarlo. Paul Krugman es premio nobel de economía.























DEL CAPITALISMO DE COMPINCHES. ESPECIAL 7 DE HOY DOMINGO, 19 DE OCTUBRE DE 2025

 










Las criptomonedas se convirtieron en una inversión de Trump, ahora son principalmente un vehículo para el capitalismo de compinches.A estas alturas es obvio que Donald Trump sufre el síndrome del acosador cobarde, escribe en Substack [14/10/2025] el premio nobel de economía Paul Krugman. El viernes, Trump criticó duramente los nuevos controles de exportación de tierras raras impuestos por China, calificándolos de "vergüenza moral" y calificándolos "obviamente de un plan ideado por ellos hace años". Y amenazó con imponer aranceles del 100 % a China, además de los ya elevados aranceles existentes. Menos de un día después se arrastraba.

Así que solo tomó unas horas pasar de "un plan ideado por ellos hace años" a "simplemente tuvieron un mal momento", de "desgracia moral" a "el muy respetado presidente Xi". Los chinos deben estar riéndose: tomaron la medida de Trump y salió luciendo muy, muy pequeño.

Pero ¿qué provocó esta rápida y abyecta retirada? Me gustaría creer que los expertos económicos de la administración analizaron la situación con seriedad y concluyeron que China tendría la ventaja en una guerra comercial. Pero no hay expertos económicos en esta administración y, en cualquier caso, ¿quién se atrevería a decirle a Trump algo que no quiere oír?

No, Trump casi con toda seguridad estaba reaccionando a los mercados. Las acciones cayeron drásticamente el viernes, pero la acción más impactante se produjo en las criptomonedas, donde el bitcoin cayó un 20 % y las criptomonedas más pequeñas y con menor liquidez cayeron aún más. Aquí, por ejemplo, se muestra lo que ocurrió con el valor de la moneda oficial de Trump:

Además, resulta que el propio Trump posee aproximadamente 870 millones de dólares en Bitcoin, por lo que sufrió grandes pérdidas financieras personales debido a la caída de las criptomonedas.

Esta fue la mayor caída de un día que han experimentado las criptomonedas hasta la fecha. Sin embargo, mi pregunta es por qué la perspectiva de una guerra comercial intensificada provocó una caída de las criptomonedas.

Curiosamente, casi no he visto informes sobre este tema. Se ha hablado mucho sobre cómo el desplome de las criptomonedas se vio amplificado por las ventas forzadas : muchos inversores en criptomonedas tienen un alto nivel de apalancamiento y hubo muchas liquidaciones forzadas, con especulaciones generalizadas sobre la posible implosión de una o más "ballenas", es decir, actores importantes. Pero ¿por qué una amenaza de guerra comercial provocó la caída de las criptomonedas en primer lugar?

La respuesta, creo, tiene poco que ver con la economía y mucho con la política. Hoy en día, el valor de las criptomonedas se basa principalmente en el apoyo de políticos y funcionarios gubernamentales, en particular, de aquellos que pueden ser sobornados. Como resultado, en este momento, las criptomonedas son en gran medida un negocio de Trump. Y las criptomonedas cayeron porque la reacción negativa a la posible guerra comercial amenazó con debilitar políticamente a Trump.

Una breve historia de las criptomonedas: Cuando se introdujo Bitcoin, el criptoactivo original, los entusiastas predijeron que reemplazaría al dinero fiduciario convencional, es decir, la moneda emitida por los gobiernos. La cadena de bloques, afirmaban, facilitaría y abarataría las transacciones con criptomonedas que con dólares. Además, las criptomonedas estarían a salvo de los estragos de la imprenta: los gobiernos no podrían devaluar su dinero mediante la inflación.

Eso fue hace más de 15 años, y las criptomonedas han incumplido por completo esas promesas. Casi nadie las usa como medio de pago. Un estudio reciente del Banco de la Reserva Federal de Kansas City señala que

La proporción de consumidores estadounidenses que informan que utilizan criptomonedas para pagos (compras, transferencias de dinero o ambos) ha sido muy pequeña y ha disminuido levemente en los últimos años.

Sin embargo, el público posee aproximadamente 4 billones de dólares en criptoactivos. ¿Por qué? Principalmente como inversión puramente especulativa. Además, las criptomonedas se han utilizado en el mundo real como una herramienta práctica para actividades delictivas y lavado de dinero. De hecho, ese documento de la Reserva Federal de Kansas City señaló que la principal razón para pagar con criptomonedas fue que "la persona o empresa que recibía el dinero prefería la criptomoneda". No es descabellado pensar que el motivo de esa preferencia a menudo era el deseo de ocultar el pago a las autoridades.

En cuanto a la visión de una moneda privada aislada del gobierno, actualmente el principal factor que impulsa los precios de Bitcoin y otras criptomonedas es la creencia de que Donald Trump —cuya familia ha ganado miles de millones con las ventas de criptomonedas y cuyo partido recibió cientos de millones en contribuciones de campaña en criptomonedas— promoverá la industria. No se requieren regulaciones incómodas que limiten los riesgos financieros de las stablecoins. No se requieren esfuerzos serios para limitar el uso de criptomonedas para facilitar actividades delictivas.

Trump ha declarado su intención de crear una " reserva estratégica de criptomonedas ". Es cierto que esta reserva supuestamente provendrá de criptomonedas confiscadas a delincuentes. Pero aun así, respaldaría las criptomonedas al mantener esos tokens fuera del mercado.

La perspectiva de un apoyo político de alto nivel es la razón por la que los precios de Bitcoin y otras criptomonedas se dispararon cuando Trump ganó en noviembre. Como dije, en este momento Bitcoin es básicamente una operación de Trump, ya que es difícil imaginar que los demócratas sean tan favorables a la industria.

Anteriormente he descrito el caso de Bitcoin como una combinación de tecnojerga y libertarianismo. Mi opinión sobre la tecnojerga no ha cambiado. Pero modificaré mi argumento contra las criptomonedas añadiendo que la industria de las criptomonedas es una de las principales beneficiarias de un nuevo régimen de capitalismo clientelista, en el que el éxito de una industria depende de su capacidad y disposición para sobornar a las personas adecuadas.

Entonces, ¿por qué la amenaza de Trump de una guerra comercial total con China provocó el desplome de los precios de las criptomonedas? No porque el daño económico de dicha guerra redujera su uso, ya que las criptomonedas, en esencia, carecen de usos legítimos. Sino porque una guerra comercial intensificada, especialmente una que Estados Unidos casi seguramente perdería, hundiría aún más el apoyo público a Trump. Y esto reduciría la capacidad de la administración más corrupta de la historia para seguir favoreciendo a la industria que enriqueció a Trump. Paul Krugman es premio nobel de economía. Paul Krugman es premio nobel de economía.













CUIDADO CON LAS BURBUJAS DE LOS OLIGARCAS. ESPECIAL 6 DE HOY DOMINGO, 19 DE OCTUBRE DE 2025

 







Amigos: ¿Qué sucede cuando enormes cantidades de dinero se vierten en industrias poco comprendidas y no reguladas que prometen ganancias espectaculares para unos pocos ganadores?, cuidado con las dos burbujas de los oligarcas, es probable que exploten, escribe en  Substack [14 de octubre de 2025] el economista Robert Reich. En el mejor de los  casos, algunos inversores pierden lo suyo mientras los afortunados amasan fortunas. En el peor, la burbuja estalla y arrastra a todos consigo: no solo a sus inversores, sino a toda la economía. Mi propósito hoy no es preocuparlos, sino brindarles información económica que podría serles útil. Me preocupa profundamente que dos industrias opacas estén creando burbujas gigantescas a punto de estallar. Una es la IA.

La IA ya es bastante preocupante por sí sola: su sed insaciable de energía y agua, su capacidad para anular los deseos de los seres humanos y su potencial para destruir el planeta.

Mi preocupación inmediata es que la IA se esté convirtiendo en una burbuja financiera cuyo estallido dañará a muchas personas inocentes.

¿Alguien recuerda la burbuja puntocom de finales de los 90? ¿La burbuja inmobiliaria de 2006? ¿La tulipomanía de la década de 1630? ¿La burbuja de los Mares del Sur de 1720?

Todos siguieron un patrón muy conocido. Un activo genera entusiasmo entre los inversores porque su valor empieza a subir, principalmente porque otros inversores también se entusiasman e invierten en él. Los inversores piden prestado un montón de dinero para participar.

La burbuja estalla cuando se hace evidente que se ha invertido demasiado en relación con el potencial de ganancias reales. Los inversores inteligentes retiran sus fondos primero. Todos los demás se quedan con papeles sin valor. Los prestatarios se arruinan. Quienes los aseguran desaparecen. Si la situación es lo suficientemente grave, los gobiernos tienen que rescatar a los mayores prestatarios.

El Banco de Inglaterra advirtió recientemente que las valoraciones bursátiles de las acciones de IA parecían estar "exageradas", lo que implica el riesgo de una "corrección repentina" en los mercados globales. En otras palabras: la burbuja estallará.

La IA tiene muchas de las características de una burbuja. Las valoraciones de mercado de sus principales actores —OpenAI, Anthropic, Nvidia, Microsoft, Google, Oracle, Amazon, Meta y xAI de Musk— se han disparado. Esto se debe principalmente a la esperanza y la expectación.

Se estima que las acciones relacionadas con la inteligencia artificial y sus centros de datos representan el 75 por ciento de las ganancias de las mayores corporaciones de Estados Unidos, el 80 por ciento del crecimiento de las ganancias y el 90 por ciento del crecimiento de los gastos de capital.

Sin embargo, según un informe del MIT , el 95 por ciento de las empresas que prueban la IA no obtienen dinero con ella.

Los contribuyentes están pagando parte de esta factura. Treinta y siete estados han aprobado leyes que otorgan cientos de millones de dólares en exenciones fiscales para la construcción de centros de datos.

Mientras tanto, la construcción de fábricas y las inversiones manufactureras en el resto de la economía estadounidense se han desacelerado. El sector manufacturero ha perdido 38.000 empleos desde principios de año, según la Oficina de Estadísticas Laborales.

Jeff Bezos, de Amazon, admitió recientemente que la IA probablemente sea una burbuja, pero que algunas inversiones eventualmente darán sus frutos.

Cuando la gente se entusiasma tanto, como hoy, con la inteligencia artificial, por ejemplo, todos los experimentos y todas las empresas reciben financiación. Las buenas y las malas ideas. Y, en medio de este entusiasmo, a los inversores les cuesta distinguir entre las buenas y las malas ideas.

La avalancha de dinero hacia la IA ha hecho que los oligarcas multimillonarios de Estados Unidos sean mucho más ricos.

Según el recuento de Forbes , 20 de los multimillonarios más notables vinculados al crecimiento explosivo de la infraestructura de IA ya han sumado más de 450 mil millones de dólares a sus fortunas desde el 1 de enero.

El patrimonio de Larry Ellison , cofundador y director de tecnología de Oracle, aumentó en 140 000 millones de dólares el año pasado , con un alza del 73 % en las acciones de Oracle (en comparación con el 15 % del mercado bursátil en su conjunto). Esto se debió a los ingresos proyectados de la infraestructura en la nube de Oracle para impulsar la IA.

Esto ha convertido a Larry Ellison en la segunda persona más rica de Estados Unidos (solo por detrás de Elon Musk). La familia Ellison está invirtiendo parte de esta riqueza en un imperio mediático aliado con Trump.

La riqueza del cofundador y CEO de Nvidia, Jensen Huang, ha aumentado 47 mil millones de dólares este año , ya que las acciones de su gigante fabricante de chips han subido un 40 por ciento.

Espera el estallido. Oracle acumula más deuda que nunca, emitiendo otros 18.000 millones de dólares en septiembre. La agencia de calificación crediticia S&P rebajó su perspectiva para la compañía a "negativa" en julio, alegando preocupaciones sobre el flujo de caja libre.

Otros actores importantes también están muy endeudados. Francamente, no me importa qué corporaciones gigantes o inversores ultra ricos triunfan y cuáles pierden hasta la camisa.

Me preocupa la economía en su conjunto, las familias trabajadoras que podrían perder sus empleos y ahorros. Las pérdidas cuando estalle la burbuja de la IA podrían repercutir en todo Estados Unidos.

Trump ha puesto a David Sacks, cofundador de una empresa de inteligencia artificial y, por supuesto, un ferviente partidario de Trump, a cargo de la inteligencia artificial y las criptomonedas. Hasta el momento, Sacks ha eliminado cualquier restricción o regulación que pudiera obstaculizar ambas.

El régimen de Trump ha abierto las puertas a billones de dólares de fondos de pensiones para invertirlos en criptomonedas, inteligencia artificial, capital de riesgo y capital privado. Incluso los planes 401(k) se han sumado a la ola.

Las criptomonedas son mi segunda preocupación en cuanto a burbujas. Es un clásico esquema Ponzi. Crece porque los inversores creen que otros inversores seguirán comprándolas. Y, al igual que la IA, el crecimiento meteórico de las criptomonedas también se ha visto impulsado en gran medida por los ultrarricos. (Se dice que Trump y su familia han ganado 5 mil millones de dólares con ellas hasta la fecha).

Al igual que la IA, las criptomonedas consumen enormes cantidades de energía, pero en realidad no crean nada. La famosa descripción de Gertrude Stein de Oakland, California, parece acertada: «Allí no hay nada».

Consideremos la firma de corretaje en línea Robinhood, cuyas acciones subieron un 284 % en el año hasta septiembre. ¿Qué impulsó este extraordinario aumento de valor? El comercio de criptomonedas y las apuestas deportivas.

El mes pasado, Robinhood se unió al S&P 500, el índice de las mayores corporaciones estadounidenses. Como señaló Jeff Sommer en The New York Times , si Robinhood hubiera formado parte del S&P 500 durante todo el año, su meteórico ascenso le habría bastado para liderar el índice.

Incluso se venden tokens criptográficos para obtener participaciones en empresas privadas como SpaceX y OpenAI. Cuiden sus billeteras.

¿Cuándo estallará la burbuja de las criptomonedas? Quizás ya haya empezado. La ola de ventas de criptomonedas del viernes, aparentemente provocada por las declaraciones de Trump sobre un arancel del 100 % a China, eliminó más de 19 000 millones de dólares en criptoactivos. El bitcoin cayó un 12 %, lo que obligó a liquidaciones que desencadenaron más ventas, lo que hundió aún más los precios. El token de World Liberty Financial, un proyecto de criptomonedas respaldado por Trump y sus hijos, cayó más del 30 %.

La fuerte caída expuso la enorme cantidad de préstamos detrás del repunte de nueve meses de las criptomonedas, que comenzó después de la elección de una administración vista como amigable con la industria.

La avalancha de dinero hacia estas dos industrias opacas (IA y criptomonedas) ha apuntalado el mercado de valores de Estados Unidos y, indirectamente, la economía del país.

La inteligencia artificial y las criptomonedas han creado la ilusión de que todo va bien en la economía, incluso cuando Trump ha aplicado una bola de demolición: aumentando los aranceles en todas partes, amenazando a China con un arancel del 100 por ciento, enviando tropas federales a las ciudades estadounidenses, encarcelando o deportando a miles de inmigrantes, despidiendo a miles de trabajadores federales y presidiendo el cierre del gobierno de Estados Unidos.

Cuando las burbujas de la inteligencia artificial y las criptomonedas estallen, probablemente veremos el daño que ha causado la bola de demolición de Trump.

Temo que millones de estadounidenses promedio sentirán las consecuencias: perderán sus ahorros y sus empleos.

De nuevo, no escribo esto para alarmarlos. Ya tienen motivos de sobra para alarmarse por lo que está sucediendo en Estados Unidos. Quiero que tomes precauciones razonables.

Esta no es una carta de inversión, pero si tienes ahorros, asegúrate de que algunos estén en activos de bajo riesgo, como fondos del mercado monetario. En cuanto a tu trabajo, espera. Robert Reich es economista.