miércoles, 31 de diciembre de 2025

SALUDOS EN LAS LENGUAS DE MI PATRIA. HOY, MIÉRCOLES, 31 DE DICIEMBRE, EN CASTELLANO

 








Pues bueno, ya está, el año 2025 pasó a la historia. Es difícil que el 2026 sea peor, pero cosas más raras se han visto y es muy posible que lo sea más todavía. No solo para nosotros, los españoles, sino también para Europa, con una guerra en su suelo que parece no tener fin; para el mundo con un presidente caótico en los Estados Unidos de América, que no pretende poner límites a su arrogancia paranoica, y una China que va, comercialmente, lanzada al dominio del Mundo. ¿Y del llamado Tercer Mundo, algún comentario? Pues no sé me ocurre ninguno. El optimismo sobre el futuro no parece muy halagüeño. Pero la diosa Fortuna es veleidosa y nunca se sabe. Besos. HArendt


















martes, 30 de diciembre de 2025

LA NUEVA TONTERÍA DE STEPHEN MILLER SOBRE LOS INMIGRANTES. ESPECIAL DE HOY MARTES, 30 DE DICIEMBRE DE 2025

 








Miller y su jefe ahora apuntan a la comunidad somalí de Minnesota, escribe en Substack (27/12/2025) el economista y profesor de la Universidad de California en Berkeley, Robert Reich. Amigos, comienza diciendo, el principal intolerante de Trump, Stephen Miller, dijo en Fox News este mes que los inmigrantes en Estados Unidos traen problemas que se extienden a lo largo de generaciones.

“Con muchos de estos grupos inmigrantes, no solo la primera generación fracasa”, afirmó Miller. “Se observan problemas persistentes en cada generación posterior. Por lo tanto, se observan tasas constantemente altas de uso de la asistencia social, tasas constantemente altas de actividad delictiva y constantes fracasos en la asimilación”.

De hecho, los datos muestran justo lo contrario. Los hijos, nietos y bisnietos de la mayoría de los inmigrantes son modelos de movilidad ascendente en Estados Unidos.

En un nuevo artículo, Leah Boustan de Princeton, Ran Abramitzky de Stanford, Elisa Jácome de Princeton y Santiago Pérez de UC Davis utilizaron millones de parejas de padre e hijo que abarcan más de un siglo de historia de Estados Unidos para demostrar que los inmigrantes de hoy no son más lentos en ingresar a la clase media que los inmigrantes de hace un siglo.

De hecho, sin importar cuándo llegaron sus padres a Estados Unidos o de qué país vinieron, los hijos de inmigrantes tienen tasas más altas de movilidad ascendente que sus pares nacidos en Estados Unidos.

El tatarabuelo de Stephen Miller, Wolf-Leib Glosser, nació en una choza con piso de tierra en el pueblo de Antopol, un shtetl en lo que hoy es Bielorrusia.

Por razones muy similares a las que llevaron a mis bisabuelos a Estados Unidos —pogromos brutales que amenazaron su vida—, Wolf-Leib llegó a Ellis Island el 7 de enero de 1903 con 8 dólares en el bolsillo. Aunque hablaba con fluidez polaco, ruso y yidis, no entendía inglés.

El hijo de Wolf-Leib, Nathan , pronto lo siguió, y juntaron suficiente dinero vendiendo y trabajando en talleres clandestinos para comprar un pasaje a Estados Unidos para el resto de su familia en 1906, incluido el joven Sam Glosser, bisabuelo de Stephen Miller.

La familia se instaló en Johnstown, Pensilvania, una floreciente ciudad productora de carbón y acero, donde pasaron de vender mercancías a ser propietarios de una mercería y luego de una cadena de supermercados y grandes almacenes de descuento, dirigida por Sam y el hijo de Sam, Izzy (el abuelo materno de Stephen Miller).

Dos generaciones más tarde, en 1985, llegó el pequeño Stephen, quien desarrolló un odio tan visceral hacia los inmigrantes que inventa mentiras sobre ellos que no tienen relación con la realidad.

En poco más de 11 meses, Stephen y su jefe han realizado cambios radicales para limitar la inmigración legal a Estados Unidos.

En su primer día de regreso al cargo, Trump firmó una orden ejecutiva declarando que a los niños nacidos de inmigrantes indocumentados y de algunos residentes extranjeros temporales ya no se les concedería la ciudadanía automáticamente.

La orden ejecutiva, suspendida por los tribunales, podría poner en duda la ciudadanía de cientos de miles de bebés que nacen cada año. Miller y su jefe quieren que la Corte Suprema confirme dicha orden ejecutiva.

Después del horrible tiroteo de dos miembros de la Guardia Nacional el 26 de noviembre por un hombre armado identificado por las autoridades como un ciudadano afgano, Trump detuvo las naturalizaciones de personas de muchos países africanos y de Medio Oriente.

Trump también amenaza con despojar de la ciudadanía estadounidense a los migrantes naturalizados que socaven la tranquilidad nacional. Planea deportar a los extranjeros considerados incompatibles con la civilización occidental y pretende detener a aún más migrantes en cárceles o almacenes, tanto en Estados Unidos como en otros países, sin el debido proceso.

Además de la inconstitucionalidad de tales acciones, fomentan los peores impulsos nativistas y racistas en Estados Unidos: culpar y convertir en chivos expiatorios a grupos enteros de personas.

En su esfuerzo por acabar con la inmigración ilegal y legal, Miller y Trump han puesto la mira en la comunidad somalí de Minnesota, aprovechando una investigación sobre fraude que tuvo lugar en sectores de la diáspora somalí en el estado para denunciar a toda la comunidad, a la que Trump ha llamado "basura".

Seamos claros. Salvo los nativos americanos, todos somos inmigrantes, todos descendemos de extranjeros. Algunos de nuestros antepasados ​​vinieron aquí con entusiasmo; otros porque ya no estaban seguros en sus países de origen; otros llegaron esclavizados.

Casi todos somos mestizos: de nacionalidades, etnias, razas y credos mixtos. Si bien conservamos nuestras tradiciones, también abrazamos los ideales de esta nación.

Como lo expresó Ronald Reagan en un discurso de 1988 : Puedes ir a Japón a vivir, pero no puedes convertirte en japonés. Puedes ir a Francia a vivir y no convertirte en francés. Puedes ir a vivir a Alemania o Turquía, y no te convertirás en alemán ni en turco. Pero… cualquier persona de cualquier rincón del mundo puede venir a Estados Unidos a vivir y convertirse en estadounidense. Una persona se convierte en estadounidense al adoptar los principios estadounidenses, especialmente aquellos resumidos en las "verdades evidentes" de la Declaración de Independencia, como "la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad". Reagan entendió que Estados Unidos es un conjunto de aspiraciones e ideales más que una nacionalidad.

Miller y Trump quieren fomentar la intolerancia. Al igual que los dictadores que lo precedieron, el camino de Trump hacia la tiranía está pavimentado con piedras lanzadas contra «ellos». Todo su proyecto se basa en el odio. Estados Unidos es mejor que Trump y su principal intolerante. No compraremos su odio. Al contrario, denunciaremos a los intolerantes. No toleraremos la intolerancia. Protegeremos a los miembros trabajadores de nuestra comunidad. Les avisaremos cuando ICE esté al acecho. No sucumbiremos a los delirios de un presidente venenoso que quiere que nos odiemos unos a otros, ni a los de su intolerante compinche.

















DE LAS ENTRADAS DEL BLOG DE HOY MARTES, 30 DE DICIEMBRE DE 2025

 





Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz martes, 30 de diciembre de 2025. ¿Dejará el PP de caer en la trampa de Vox y la izquierda de transmitir impotencia y dejadez?, se pregunta en la primera de las entradas del blog de hoy la historiadora Pilar Mera. En la segunda, un archivo del blog del 30 de diciembre de 2014, HArendt decía: Nada de un emocionado adiós; adiós y gracias. Y buen viaje, 2014. No has sido un mal año en lo personal y en lo familiar, al menos para mí y los míos. Pero muchos de mis compatriotas españoles y europeos lo han pasado muy mal, lo están pasando mal ahora y van casi con toda seguridad a seguir pasándolo mal en este nuevo año que se nos echa encima. Vete en paz y pasa a la historia. Razones tienes para hacerlo. El poema del día, en la tercera, se titula Tercer aniversario, es del poeta Carlos Iglesias Diez (1983), y comienza con estos versos: Tu recuerdo otorga peso/a todo aquello que aún vibra/más allá del aire. Y la última entrada del día, como siempre, son las viñetas de humor. Volveremos a vernos mañana si la diosa Fortuna lo permite. Sean  felices, por favor. Tamaragua, amigos míos. Y como decía Sócrates: ἡμεῖς ἀπιοῦμεν. HArendt

















DE LA INTOLERANCIA

 







¿Dejará el PP de caer en la trampa de Vox y la izquierda de transmitir impotencia y dejadez?, se pregunta en El País (23/12/2025) la historiadora Pilar Mera. Se asoma la Navidad, tiempo de generosidad, buenos deseos y preocupación por los demás, comienza diciendo. En ocasiones, hasta de parar una guerra. Como en 1914, cuando el frente occidental de la Gran Guerra enlazó una cadena de treguas no oficiales. Días antes del 25 de diciembre, soldados británicos, franceses y alemanes salieron de sus trincheras y hablaron. Algunos se arriesgaron a mezclarse y compartir comida, celebrar funerales conjuntos, intercambiar prisioneros, recuperar cadáveres amigos, incluso a jugar al fútbol. Un año después, se repitieron algunas de esas escenas, aunque de manera tímida. En 1916, tras el recrudecimiento de las batallas y meses de pérdidas catastróficas, ya nadie anhelaba una tregua.

La guerra terminó en 1918, pero el horror y la destrucción desempeñaron aún un papel protagonista en las siguientes décadas. Tiempos oscuros donde extirpar al enemigo acabó siendo una consigna literal a la que se llegó por el camino de la deshumanización y la imposibilidad de hallar espacios comunes. Por la intolerancia que, como nos recuerda la magnífica exposición así titulada que acaba de inaugurar la Residencia de Estudiantes, se convirtió en el motor político de Europa. Una intolerancia alimentada por la desigualdad y los miedos agitados de manera conveniente con efectos devastadores. Es difícil recorrer las cinco salas de la exposición con indiferencia. A través de hermosos fragmentos materiales de la colección Castañé —carteles, mapas, libros, juegos infantiles, ilustraciones…—, el comisario, Miguel Martorell, nos cuenta una historia que contemplamos con vértigo y congoja: el abismo que cruzaron España y Europa hace un siglo.

En los días previos a la Navidad de 2025, hemos vivido uno de los mayores desalojos colectivos que se recuerdan. Las 400 personas que vivían en el instituto B9 de Badalona están en la calle, sin alternativa a la miseria. Sin que a nadie parezca importarle. Con una administración local empeñada en enfocar el tema como delincuencia. La subida de Vox en Extremadura permite vislumbrar un presente donde la migración y la pobreza se esgrimirán, cada vez más, como armas de guerra política, apostando por la deshumanización, abanderando con orgullo la intolerancia. ¿Dejará el PP de caer en su trampa? ¿Seguirá la izquierda sumida en el desánimo, transmitiendo impotencia y dejadez? “Nacerá el alba, vendrá un mañana”, vaticinó con esperanza el intelectual y diputado socialista Fernando de los Ríos en las Cortes del exilio. No esperemos a mañana.























DEL ARCHIVO DEL BLOG: ¡BON VOYAGE, 2014! UNA REFLEXIÓN SOBRE EL AÑO QUE SE VA. PUBLICADO EL 30/12/2014

 








Nada de un emocionado adiós: Adiós y gracias. Y buen viaje, 2014. No has sido un mal año en lo personal y en lo familiar, al menos para mí y los míos. Pero muchos de mis compatriotas españoles y europeos lo han pasado muy mal, lo están pasando mal ahora y van casi con toda seguridad a seguir pasándolo mal en este nuevo año que se nos echa encima. Vete en paz y pasa a la historia. Razones tienes para hacerlo.

El Centro de Información y Documentación Internacionales en Barcelona (CIDOB), un centro de investigación de la Universidad de Barcelona que tiene como objetivo ser un marco de referencia en el ámbito de los estudios internacionales y del desarrollo, generar ideas y llevar a cabo actividades que consoliden la conciencia de pertenencia a una comunidad global y fomentar un mejor entendimiento de las sociedades y entre las sociedades, acaba de publicar hoy, 30 de diciembre, su Informe de evaluación del año 2014. [https://www.cidob.org/sites/default/files/2024-05/Memoria%202014_CAST.pdf].

Si se animan a su lectura en el enlace anterior, y yo se lo recomiendo, podrán observar que no es un resumen periodístico más sino algo bastante más elaborado y exhaustivo, con numerosos enlaces internos que detallan pormenorizadamente lo que el informe solamente suscita o expone. Creo que les interesará.

No me gustan las despedidas. Ni las personales ni las de ningún otro tipo. Me cuesta mucho decirle adiós a las personas y las cosas, pero una vez que se van, tampoco soy de los que se entretiene excesivamente en la nostalgia de lo perdido. En lo sentimental, sí, porque soy de los que opinan que ni las personas ni las cosas mueren del todo si hay alguien que las recuerda. Y a mí me gustar recordar. Deformación académica como historiador, supongo... ¡Bon voyage, 2014! 

Mañana casi con toda seguridad este blog de ustedes llegará justamente a las 300.000 visitas desde mayo de 2010 en que comenzó a funcionar el contador de visitas del mismo. Es una cifra que me llena de satisfacción, que no de orgullo. A estas edades eso del orgullo pesa ya muy poco. 

Les invito a celebrarlo con el obsequio de un libro, de una obra de teatro escrita y representada por primera vez en Atenas el año 423 antes de Cristo. Hace 2437 años. Y que aun sigue encantando a quienes se acercan a ella por su gracejo, ironía (o mala leche, en lenguaje políticamente incorrecto) y su sátira sobre los que se pretenden sabios sin serlo. Es posible que hayan adivinado que se trata de "Las nubes",de Aristófanes. Pinchen en el enlace: 

[https://www.ellibrototal.com/ltotal/?t=1&d=7180_6876&g=98643], desaten el lazo, y si quieren disfrutar de una parte del último día del año de una forma diferente, al menos durante unas horas, enfréntense a su lectura. No me lo agradezcan; solo disfrútenla.

Nos vemos al año próximo. Sean felices por favor, y ahora, como también decía Sócrates, "Ιωμεν": nos vamos. Tamaragua, amigos. HArendt













DEL POEMA DE CADA DÍA. HOY: TERCER ANIVERSARIO, DE CARLOS IGLESIAS DÍEZ

 







TERCER ANIVERSARIO


Tu recuerdo otorga peso
a todo aquello que aún vibra
más allá del aire:
la estremecida nana
de los camiones en la noche,
el secreto dulzor de la saliva
al morder una cereza,
tu voz desgranando el eco
de los vivos y los muertos,
como quien eleva al cielo
una plegaria o un rezo;
mi infancia que hoy perdura,
cobijada entre tus brazos,
desafiando al tiempo.


CARLOS IGLESIAS DÍEZ (1983), poeta español












DE LAS VIÑETAS DE HUMOR DEL BLOG DE HOY MARTES, 30 DE DICIEMBRE DE 2025





 






























SALUTACIONS A LES LLENGÜES DE LA MEVA PÀTRIA. AVUI DIMARTS, 30 DE DESEMBRE, TOCA EN CATALÀ

 







Bon dia. Aquest any es va acabant... Dos dies més i estem el 2026. Què ens oferirà el nou any? Les expectatives no són bones sens dubte, però el mateix vénen dient els éssers humans des que van començar a dividir el temps en anys. Que sigui el que la Fortuna ens vulgui oferir, però que sigui per bé de tots, o almenys de la majoria.












lunes, 29 de diciembre de 2025

ÉTICA. ESPECIAL DE HOY LUNES, 29 DE DICIEMBRE DE 2025

 







¿Por qué las asociaciones profesionales más poderosas de Estados Unidos guardan silencio ante las desgracias profesionales del régimen de Trump?, se pregunta en Substaxk (25/12/2025) Robert Reich, profesor en la Universidad de California en Berkeley. Amigos, comienza diciendo, perdón por molestarte con esta pregunta el día de Navidad, pero me molesta: ¿Por qué la Asociación Estadounidense de Abogados y la Asociación Médica Estadounidense no se han pronunciado contra el comportamiento poco ético de los profesionales del régimen de Trump?

Siempre me dijeron que las asociaciones profesionales existían para mantener los estándares profesionales, no simplemente para restringir el número de profesionales licenciados para mantener los precios profesionales.

Pero Lindsey Halligan, actualmente fiscal de Estados Unidos para el Distrito Este de Virginia, no tiene ningún fundamento ético.

Fue nombrada por Trump y Pam Bondi con el propósito expreso de procesar a los enemigos de Trump, James Comey y Letitia James.

Halligan es una exabogada de seguros sin experiencia en derecho penal. (Ayudó a Trump a desempolvar el Smithsonian).

El 17 de noviembre de 2025, un juez magistrado federal identificó múltiples instancias de mala conducta por parte de Halligan, incluidas “declaraciones erróneas fundamentales de la ley” ante un gran jurado.

Halligan admitió que nunca mostró la acusación final a todo el gran jurado después de que éste rechazó su primera presentación, un fracaso notable.

Posteriormente, un juez determinó que Halligan había sido nombrado fiscal federal ilegalmente desde el principio y desestimó las acusaciones contra Comey y James. El Departamento de Justicia está apelando.

Según las normas modelo de conducta de la Asociación Americana de Abogados (adoptadas por todos los colegios de abogados estatales), un fiscal en un caso penal debe abstenerse de presentar cargos si sabe que no están respaldados por una causa probable. También se considera falta profesional que un abogado incurra en una conducta que perjudique la administración de justicia.

Si la ética legal significa algo, Halligan debería ser inhabilitado. Si la ética médica significa algo, el Dr. Vinay Prasad ya no debería ser médico. Prasad, el principal regulador de vacunas de la Administración de Alimentos y Medicamentos, afirmó recientemente que las vacunas contra la Covid eran peligrosas para los niños y habían causado la muerte de "al menos 10 niños".

Doce ex comisionados de la FDA dijeron que la afirmación de Prasad rompía radicalmente con las normas científicas de larga data y representaba “una amenaza para la política de vacunas basada en evidencia y la seguridad de la salud pública”. Inside Medicine informó que Prasad utilizó información incompleta y que el número de muertes pediátricas por vacunas contra el Covid estaba entre cero y siete.

Más concretamente, ¿cuántos niños habrían muerto sin la vacuna contra la COVID-19? Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades informaron que más de 2100 niños estadounidenses han muerto de COVID-19 desde el inicio de la pandemia.

Podría haber utilizado muchos otros ejemplos de médicos que ahora supuestamente sirven al público en el régimen de Trump y que han arrojado su propia integridad y ética por la ventana y al Potomac.

Lo que se está desarrollando entre los médicos dentro del Departamento de Salud y Servicios Humanos es un intento de reescribir las reglas que rigen todo el sistema de salud pública de Estados Unidos basándose en la ideología en lugar de la ciencia.

Del mismo modo, podría haber encontrado muchos otros ejemplos de abogados del régimen de Trump que están violando los estándares profesionales.

Lo que está ocurriendo entre los abogados del Departamento de Justicia y las fiscalías estadounidenses es un intento de reescribir las reglas que rigen todo el sistema de justicia penal de Estados Unidos basándose en la venganza de Trump en lugar del estado de derecho.

Si las asociaciones profesionales tienen algún propósito legítimo en nuestro sistema, es hacer cumplir las normas éticas y exigir a los profesionales que rindan cuentas ante ellas. ¡Diablos!, si la Asociación Económica Estadounidense puede prohibir permanentemente al economista de Harvard (y ex secretario del Tesoro) Larry Summers por una conducta "fundamentalmente inconsistente con sus estándares de integridad profesional" (Summers había pedido repetidamente consejo a Jeffrey Epstein sobre la búsqueda por parte de Summers de un economista más joven), seguramente la Asociación de Abogados de Estados Unidos debería prohibir a Lindsey Halligan, y la Asociación Médica Estadounidense, a Vinay Prasad. ¿Dónde están la Asociación Estadounidense de Abogados y la Asociación Médica Estadounidense durante el reinado sin escrúpulos de Trump? Feliz Navidad. ¡Te ves genial!












DE LAS ENTRADAS DEL BLOG DE HOY LUNES, 29 DE DICIEMBRE DE 2025

 






Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz lunes, 29 de diciembre de 2025. El problema no es la meritocracia: el problema es que todavía no tenemos una sociedad lo bastante meritocrática, afirma en la primera de las entradas del blog de hoy el escritor y miembro de la Real Academia Española, Javier Cercas; para qué mentir: soy un elitista de mierda, rcomienza diciendo. En la segunda, un archivo del blog del 11 de marzo de 2009, hacía cerca de dos meses, Moisés Naím, periodista, director de la prestigiosa revista "Foreing Policy", asistente fijo a los Foros de Davos, se había atrevió a decir en un artículo que había razones para el optimismo a pesar de toda la que estaba cayendo. ¿Se pasó de optimista? El poema del día, de la poetisa española Amparo Montejano (1975) se titula Solo tú y yo, y comienza con estos versos: Solo tú y yo sabemos lo que siente mi alma,/fulgor de escondida estrella que brilla y … calla./Solo tú y yo sabemos lo que al dolor escapa:+/un cielo, la luz, el aire, un amor … o nada. Y la última entrada del día, como siempre, son las viñetas de humor. Volveremos a vernos mañana si la diosa Fortuna lo permite. Sean  felices, por favor. Tamaragua, amigos míos. Y como decía Sócrates: ἡμεῖς ἀπιοῦμεν. HArendt












DE LA VINDICACIÓN DE LAS ÉLITES

 







El problema no es la meritocracia: el problema es que todavía no tenemos una sociedad lo bastante meritocrática, afirma en El País (20/12/2025) el escritor y miembro de la Real Academia Española, Javier Cercas. Para qué mentir: soy un elitista de mierda, comienza diciendo. Cuando se trata de literatura, Cervantes; cuando se trata de cine, John Ford; cuando se trata de música, Bach; cuando se trata de pintura, Velázquez; cuando se trata de filosofía, Spinoza; cuando se trata de tenis, Rafa Nadal; y, cuando se trata de política, Nelson Mandela (y, como mínimo el 23 de febrero de 1981, a las 18.23, Adolfo Suárez). En definitiva, soy un entusiasta de los mejores: aquellos que han demostrado que los seres humanos somos capaces de proezas inauditas, que nos han enseñado de qué pasta estamos hechos y nos han ayudado a vivir más, de una manera más rica, más compleja y más intensa, aquellos que nos redimen o nos consuelan de nuestra mediocridad y nuestras limitaciones y nuestra negligencia y nos permiten aspirar a la mejor versión de nosotros mismos, que es lo máximo a lo que se puede aspirar.

Visto así, no sé qué hay de malo en ser elitista. El problema no son las élites; son las élites que no merecen serlo, las falsas élites. Contra estas sí que hay que pelear, y la herramienta más eficaz que hemos inventado hasta la fecha para hacerlo se llama democracia, que es otro nombre de la meritocracia. Últimamente, sin embargo, se ha puesto de moda despotricar contra ella; contra la meritocracia, quiero decir. Se asegura que, en España (y no solo en España), una persona de origen humilde lo tiene mucho más difícil para prosperar en la vida y dar lo mejor de sí misma que una persona de origen privilegiado; por supuesto, basta con no estar del todo ciego para aceptar que eso es verdad, llámese como se llame el privilegiado. Es una injusticia flagrante; para explicar por qué, debo repetirme. La democracia perfecta no existe (o, si se prefiere, la democracia perfecta es una dictadura: la democracia orgánica del general Franco; las democracias populares de la antigua órbita soviética); lo que define la democracia de verdad es que es perfectible, infinitamente perfectible: que cada día puede y debe mejorarse. “Quien no está ocupado en nacer está ocupado en morir”, reza un verso de Bob Dylan; la democracia es igual: o mejora o empeora, o nace o muere a diario, y el hecho de que mejore o empeore depende de nosotros, y en primer lugar de nuestros gobernantes, a quienes elegimos y a quienes estamos obligados a fiscalizar (y, cuando se lo ganan, a echarlos a patadas). En un ensayo titulado “El fantasma de las élites”, publicado hace tiempo en Letras Libres, Víctor Lapuente lo explicaba así: en cualquier ámbito, desde la ciencia a las telecomunicaciones, desde la educación a los mercados financieros, “los gobiernos deben garantizar una continua competencia y evitar la creación de élites oligopólicas”; es decir: con el fin de que se sitúen en los lugares más sobresalientes de cualquier trabajo o disciplina las personas más cualificadas —y no las que poseen el dinero suficiente para acceder a la mejor educación y conseguir los mejores contactos—, los gobiernos deben “buscar medios para evitar que quienes ocupan la cúspide bloqueen el acceso a la misma”. Lapuente subraya con razón que esto vale para todos, pero sobre todo para los poderes públicos: “Si una élite, como los miembros del partido político en el gobierno, ocupa puestos de responsabilidad en todas las instituciones públicas de relieve, incluyendo los órganos de control formal e informal, como la televisión pública, es muy difícil evitar su enquistamiento. Nadie puede destronar a quien se entroniza en todos los tronos del país”.

Eso es lo que hay que impedir a toda costa: la entronización sin retorno de las élites, su enquistamiento. El problema, lo repito, no son las élites: son las élites de pacotilla, cuya falta de méritos como élite las convierte en tóxicas, para los demás y para sí mismas. El problema no es la meritocracia: el problema es que todavía no tenemos una sociedad lo bastante meritocrática. El problema es que, igual que no existe la democracia perfecta, no existe la perfecta meritocracia: como la democracia, la meritocracia es un ideal, una aspiración. Una democracia es tanto mejor cuanto más se parece a una meritocracia.












DEL ARCHIVO DEL BLOG: EL FORO DE DAVOS. PUBLICADO EL 11/03/2009 (REELABORADA)







Hace cerca de dos meses, Moisés Naím, periodista, director de la prestigiosa revista "Foreing Policy", asistente fijo a los Foros de Davos, se atrevió a decir en un artículo publicado en el diario El País (01/02/2009) titulado Cinco razones para el optimismo, en el  que a pesar de toda la que estaba (y está) cayendo había (y hay) razones para el optimismo. Esto es lo que decía: Los pesimistas son serios, realistas y menos dados a desilusionarse por la vida. Los optimistas, en cambio, son ingenuos y por ello más propensos a ser sorprendidos por las malas noticias. Los pesimistas son pensadores profundos y bien informados mientras que los optimistas son superficiales y no entienden bien lo que está pasando. Basándome en estas estereotipadas percepciones -y en la incesante avalancha de malas noticias que a diario nos abruman- lo más fácil y seguro sería escribir un artículo explicando por qué el mundo está muy mal y por qué lo que viene será aún peor. También me lo facilitaría el hecho de que he asistido al Foro Económico Mundial en Davos. La imagen que se tiene de la reunión de Davos es que es solo para ricos y poderosos o los periodistas que los entrevistan. Pero no es así. También asisten líderes religiosos y sindicales, muchos de los científicos más importantes de estos tiempos, innovadores sociales, artistas plásticos, escritores, músicos y hasta exploradores de recónditos parajes del planeta.

Llevo muchos años asistiendo a estas reuniones y nunca antes había visto un ambiente tan pesimista. Una lúgubre anticipación de lo que viene dominó las conversaciones. Así, por llevar la contraria, y porque la lista de problemas ya la conocemos, he decidido escribir sobre algunas razones para el optimismo.

1. Los infartos ayudan a cambiar hábitos. Nada mejor para dejar de fumar que un buen infarto -especialmente si se sobrevive-. La economía mundial ha sufrido un doloroso infarto. Sufrirá mucho, pero al salir de la crisis se verá obligada a adoptar hábitos más sanos y sostenibles. Se rebalanceará el equilibrio entre el Estado y el mercado; se controlarán algunos excesos y se corregirán las distorsiones macroeconómicas. La dieta será muy dura y el paciente seguirá débil por un tiempo. También caerá en la tentación de volver a fumar y comer mal. Pero tener el infarto en mente moderará el riesgo de que retome las malas costumbres que casi lo matan.

2. Renovación política. Si 2008 fue el año del crash económico, 2009 será el del crash político. Algunos gobiernos caerán, otros se debilitarán y casi todos tendrán que cambiar su manera de hacer las cosas para responder al inmenso descontento social provocado por la crisis económica. Algunos responderán refugiándose en el autoritarismo y el populismo. Pero en otros países se abrirán posibilidades de cambios políticos positivos que no hubiesen sido posibles sin la crisis.

3. Nuevos líderes. Y no estoy pensando solo en Barack Obama, aunque él es evidentemente el primer ejemplo que viene a la mente. Y su caso y su historia motivarán a otros, en todas partes. En general, la crisis le va a hacer la vida más difícil a quienes han estado a cargo de países, partidos políticos, empresas privadas, universidades, medios de comunicación u otras instituciones, y va a abrir puertas y a facilitar el ascenso de sucesores con ideas nuevas.

4. Más innovación que nunca. "Nunca antes en la historia ha habido tantos innovadores como ahora. La cantidad de gente que está creando nuevas maneras de resolver nuestros problemas no tiene precedentes", me comentó Edmund Phelps, premio Nobel de economía, cuando le forcé a que me diera una razón para ser optimista. Según Paul Laudicina, presidente de una de las empresas de consultoría más grandes del mundo, "estamos al comienzo de una oleada de profundos cambios tecnológicos que crearán una nueva revolución en la productividad y mejorarán la calidad de vida de todos. Contaremos con posibilidades ahora inimaginables".

5. Más generosidad que nunca. El mundo vive una explosión de solidaridad con los más necesitados. En todos los países proliferan organizaciones cuya misión es ayudar a otros. Gracias a Internet, la filantropía se ha democratizado y globalizado. Esta tendencia es reforzada por una creciente intolerancia, especialmente entre los jóvenes, hacia la desigualdad, la injusticia y la discriminación. La crisis aumentará las necesidades y las emergencias sociales y estimulará a muchos a hacer algo por los demás.

Será muy fácil para los pesimistas explicar por qué cada una de estas razones va a tener efectos negativos. La crisis matará a muchos y el paciente no cambiará sus malos hábitos. Los viejos líderes no se dejarán quitar el poder, las nuevas tecnologías también tendrán efectos nocivos y la filantropía nunca ha podido resolver los problemas del mundo. Estos argumentos, repito, son fáciles de defender y no constituyen mayor reto intelectual. Lo difícil es buscar razones válidas para ser optimistas. Difícil, sí, pero indispensable. Intentémoslo.

Desde mi escepticismo de optimista impenitente chamuscado por la realidad, estoy de acuerdo con él... Así que, señores políticos, economistas, líderes de opinión, empresarios, sindicalistas, hombres y mujeres del mundo, menos lamentarse y a trabajar... Podemos salir de ésta; vamos a salir... Y cuando lo hagamos, exijamos las responsabilidades que haya que exigir para que esto no vuelva a repetirse. Pero ahora hay que arrimar el hombre. Sean felices a pesar de todo. Tamaragua, amigos. HArendt