martes, 9 de diciembre de 2025

DEL POEMA DE CADA DÍA. HOY, DEL OTRO LADO DEL DÍA, DE MARIA FLORENCIA RUA

 








DEL OTRO LADO DEL DÍA




Colillas de cigarrillos se juntan

para armar una montaña

de muerte.


Un pibe de gorrita

abajo de un estribillo

susurra “talento”.

Ideas cortadas con tijera

de metal y nieve

como lamparitas se prenden

en los cuerpos que bailan.

Mensajes anuncian lo que no

pudimos perder:


alguien te espera

del otro lado del día.

Vimos la espalda de una chica

el monumento de un prócer.

Un vómito en la bacha

de la cocina,

un rugbier hablando

de conciencia social,

un sol de rayo láser militando en la nuca.

La noche trabaja por error.

¿Qué confusión va a pestar

para que la luz no avance?

¿Vas a esforzarte en torcer

la puntería?





MARÍA FLORENCIA RUA (1992)

poetisa argentina























DE LAS VIÑETAS DE HUMOR DEL BLOG DE HOY MARTES, 9 DE DICIEMBRE DE 2025

 




























lunes, 8 de diciembre de 2025

ESTOY MUY ENFADADO CON EL REY JUAN CARLOS: ENTREVISTA A IÑAKI GABILONDO. ESPECIAL DE HOY LUNES, 8 DE DICIEMBRE DE 2025

 






Estoy muy enfadado con el rey Juan Carlos. Se ha convertido en un factor de discordia, le dice el periodista Iñaki Gabilondo a la escritora Nuria Junquera en la entrevista que publica El País en  el día de hoy, y añade que lamenta que Sánchez compita con Aguirre “por el trono de los peores seleccionadores de personal” y que la izquierda no se una para defender lo público. Les dejo con la entrevista. 

Tuvo sus crisis de fe en la profesión. Cuenta que alguna vez estuvo a punto de tirar la toalla, pero a sus 83 años, el periodista Iñaki Gabilondo (San Sebastián) tiene un proyecto por estrenar, la serie La gran aventura de la lengua española, que ha grabado con una productora cultural y que emitirá RTVE. Y otro en marcha sobre el exilio. La curiosidad y las ganas de entender permanecen intactas. Quizá por eso se intuya cierta rabia por el esfuerzo que otros ponen en no entenderse, incluso cuando les va la vida en ello.

Pregunta. ¿En estos 83 años, qué es lo más bonito que ha oído decir en la lengua española?

Respuesta. “Quiero estar contigo”.

P. ¿Y lo peor que ha escuchado decir en su propia lengua, las palabras que más le han indignado?

R. “Mis ideas valen más que tu vida”. Se dijo durante muchos años.

P. ¿Cómo ve a TVE? El PP la llama “Telepedro”…

R. Salvo en la época de Zapatero y una breve primavera en la época de Adolfo Suárez, que me tocó a mí, en España no ha habido televisión pública, ha habido televisiones privadas de los distintos gobiernos, tanto aquí como en las comunidades autónomas. Ganabas las elecciones y te daban una televisión y una caja de ahorros. España acostumbra a considerar coyunturales sus problemas crónicos y como diagnostica mal, resuelve mal. No son nuevos muchos pecados políticos: colocar a amigos en lugares públicos, utilizar la justicia, asaltar la tele..., pero, como se atribuyen siempre a algo coyuntural, no se arreglan nunca. Y cuanto más extrema es la polarización, peor se diagnostica, porque todas las esperanzas de solución se adjudican a la liquidación de ese Gobierno. El caso más claro de esto es la corrupción.

P. Es difícil diagnosticar con las tripas.

R. Falta cabeza. La corrupción se repite sucesivamente y no cambia nada. Sánchez está a punto de batir el récord de nulidad en selección de personal en competencia con Esperanza Aguirre. Se disputan el trono de los peores seleccionadores de personal de la historia política.

P. ¿Se le ocurre alguna fórmula para que ningún partido tenga la tentación de usar TVE?

R. Lo logró Zapatero, pero, mientras, sus compañeros de partido no hacían lo mismo en las comunidades donde gobernaban. Es un tema de voluntad. Nadie renuncia al cañón Berta y es ridículo porque con estas audiencias debería haberse atenuado la histeria de las fuerzas políticas. Ya no se puede hablar de medios de comunicación de masas. Medio de comunicación de masas ahora es TikTok.

P. Cuando dejó de hacer sus comentarios diarios sobre la actualidad, en 2021, explicó que se sentía “empachado” por el “enconamiento partidista y la superpolarización”. ¿Desde entonces ha ido a peor?

R. La polarización cada vez es mayor y no solo es una ordinariez absoluta, sino un mecanismo para que no se pueda resolver ningún problema. La razón por la que mucha gente joven está rechazando el sistema es porque ese juego no resuelve los problemas. La vivienda no se va a resolver si no hay acuerdos entre comunidades, ayuntamientos y Gobierno central. Son juegos de niños pequeños, y da rabia que gente inteligente siga jugando a las canicas con esto. Las derechas están unidas contra el sanchismo; las que se llaman izquierdas, los antisanchistas que siguen diciendo que son socialistas y los que están a la izquierda de la izquierda deberían unirse en defensa de lo público, que está claramente amenazado, y hubieran debido aplaudir las políticas sociales del Gobierno.

P. Pero la lengua materna en el hemiciclo es el Twitter...

R. Y así no se resuelven los problemas. En esa guerra a muerte se pasa por encima de todo.

P. ¿Y tiene remedio?

R. Perfectamente, como lo de la televisión. Si se quiere, se puede. Pero ahora nada vale más que ganar un metro en la lucha electoral. Las batallas van encanallándose. Parece que importa más la victoria electoral que lo que se vaya a hacer con esa victoria. Igual que criticamos a la Iglesia por no mirar con los ojos abiertos la verdad de la pederastia, no entiendo que el PSOE no mire la verdad de sus pecados y el PP la de los suyos sin tener que esperar a que les metan el dedo en el ojo sus rivales.

P. En su libro El desorden político. Democracias sin intermediación, Ignacio Sánchez Cuenca señala a los medios como cooperadores necesarios en el caos de la política y habla del “sesgo confirmativo”, es decir, cuando la audiencia busca reafirmar sus propias ideas antes que informarse. ¿Eso lo ha provocado la oferta o la demanda?

R. Los medios de comunicación en España viven en pánico financiero. Meta se está comiendo su pastel publicitario. De ese pánico financiero se deriva la búsqueda de atajos para llegar a más gente, conseguir likes, fórmulas que les estabilicen económicamente... Los medios también participan de la carrera de la polarización. Cada vez hay más activismo periodístico, judicial, político..., pero, para mí, todo parte de esa preocupación por la competencia desleal de Meta, que se comenta menos.

P. De todas las amenazas —periodismo bufandero, inteligencia artificial, precariedad, la pérdida de ingresos publicitarios…— ¿cuál cree que es la más peligrosa ahora para el periodismo?

R. Al margen del tema económico, la pérdida de confianza y de credibilidad. La gente ha perdido confianza en la autoridad y en los medios.

P. Seguramente muchos periodistas habrán recurrido a usted —a los vídeos de la entrevista en 1995 a Felipe González y la pregunta sobre si había organizado los GAL o del 23-F— cuando han tenido crisis de fe. ¿Quién le devolvía a usted la ilusión por el oficio cuando empezaba a dejar de creer? ¿Con quién se confesaba?

R. La luz que más me iluminó fue cuando Gabriel García Márquez me dio el premio de periodismo en Monterrey [2008]. Yo estaba pasando una crisis muy profunda y allí me encontré con los directores de los periódicos más importantes de América Latina, gente vieja, escéptica, con mucha mili, pero que había decidido no avinagrar a la juventud. Esos días con gente mucho más quemada que yo, pero que había decidido no envenenarse con su propio escepticismo y volcarse en la gente joven me dieron mucha moral en un momento en el que estaba a punto de tirar la toalla.

P. ¿Qué había pasado antes?

R. Las guerras entre medios, entre compañeros. Yo eso lo llevaba muy mal. Pensé que no me merecía la pena levantarme por la mañana para ese juego de broncas.

P. ¿Aquella fue su última crisis de fe con el periodismo?

R. No, he tenido muchas más. He sido siempre un poco ingenuo. Siempre he creído que nuestro trabajo tenía que servir para algo. Cuando más se encarnizaban las guerras, menos me parecía que servía, porque automáticamente quedabas abducido por uno de los bandos en combate y, sin saberlo, eras una ametralladora más para el fuego. Hay gente que está a gusto ahí, yo floto mal.

P. ¿Ahora es más fácil, igual o más difícil dedicarse al periodismo? ¿Animaría a sus nietos a dedicarse a esta profesión?

R. Más difícil. Creo que todo se ha ido encanallando mucho y escapa las fronteras de España. Afecta a la convivencia. En ambientes difíciles, nuestros padres pelearon para avanzar y los jóvenes pelearán para avanzar. No los tengo que animar, sí evitar que se desesperen. En los años que llevo de periodista, esta profesión ha sido lo que todos querían ser y lo que nadie quería ser.

P. ¿Qué conversaciones, de todas las que le ha brindado esta profesión, recuerda hoy con más gratitud? ¿Quiénes le causaron mayor sorpresa, que es, probablemente, el mejor regalo que se le puede hacer a un periodista?

R. Muchas. Las primeras con los políticos de la Transición cuando ellos y nosotros éramos vírgenes y la conversación podía llevarte a sitios inesperados, cosa que ahora no pasa; las de Cuando ya no esté [serie de Movistar] con uno de los padres de Internet o un científico japonés que me habló de los robots del futuro... y la gente común. Las conversaciones con la gente común son muy interesantes porque no te sabes la respuesta.

P. Hace unos días, en un acto en el Congreso para conmemorar el 50 aniversario de la restauración de la monarquía, reivindicó el papel del que no había sido invitado, el rey Juan Carlos, en la Transición a la democracia. ¿Le ha sorprendido que escriba unas memorias y lo que dice en ellas, por ejemplo, sobre Franco?

R. Yo estoy muy enfadado con él. Elogio el tramo primero porque fui testigo: estaba en la embajada de México cuando le dio un abrazo a la viuda de Azaña; en Mauthausen, cuando llevó una corona de flores... Pero el hombre que ha vendido como gran bandera de su reinado la concordia se ha convertido en factor de discordia. Es el fracaso de una vida.

P. ¿Cuál sería su primera pregunta si pudiera entrevistarle mañana?

R. ¿Usted sabe lo que ha hecho? Es que yo creo que él no está entendiendo nada. Que él diga que Letizia ha perturbado a la familia es cómico. Pero les está haciendo un daño devastador.

P. Una encuesta reciente de 40dB. para EL PAÍS y la Cadena SER reveló que una cuarta parte de los jóvenes ve preferible en determinadas circunstancias un régimen autoritario. Casi la mitad desconocen cómo murió Lorca y en el electorado de Vox hay más simpatizantes que detractores del franquismo. ¿A qué atribuye que siga habiendo nostálgicos de la dictadura y sobre todo, nostálgicos que no la vivieron?

R. Los jóvenes partidarios del autoritarismo no saben lo que es. Lo que están haciendo es impugnar el sistema y eligiendo a la opción más radical. Hay un viento mundial que avanza en esa dirección y una ignorancia supina sobre el autoritarismo.

P. Nicolás Sartorius, cofundador de CC OO, diputado en la transición democrática, declaró recientemente que sentía que la gran obra de su vida y de todos los que participaron en aquella hazaña, es decir, la construcción de un estado social y de derechos, de bienestar, estaba siendo atacada y en serio riesgo.

R. Estoy de acuerdo con Nicolás. Se está vaciando el Estado de bienestar delante de nuestros ojos: la sanidad, la enseñanza pública... La conquista de nuestra vida, aquí y en Europa. Tendría que ponernos a todos en pie. Lo del hospital de Torrejón es la prueba del nueve. Y el día que comenzó la campaña electoral europea, en plena amenaza por todos los movimientos antieuropeos, Felipe González fue a El Hormiguero y no dijo ni una sola palabra sobre la Europa de su alma porque tenía que meterse con Sánchez. La guerra se ha enconado tanto que no vemos que, al margen de las cuitas personales, te están robando la cartera.














DE LAS ENTRADAS DEL BLOG DE HOY LUNES, 8 DE DICIEMBRE DE 2025. DÍA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN, PATRONA DE ESPAÑA

 






Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz lunes, 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción, Patrona de España. La amistad, cuando se vive en serio, es el amor que con más gratuidad se entrega, pero el que menos aspavientos requiere, comenta en la primera de las entradas del blog de hoy la escritora Ana Iris Simón. En la segunda, un archivo del blog del 18 de agosto de 2013, HArendt publicaba una serie de artículos del sociólogo José Juan Toharia, titulada Pulso a España, dedicada al análisis de la situación nacional a través de encuestas ciudadanas realizadas por Metroscopia para la Fundación Ortega Marañón. El poema del día es del Álvaro Pombo, último Premio Cervantes, se titula Registro de últimas voluntades, y comienza así: Registro de Últimas Voluntades/Para un Maestro/Y un coro de Jóvenes Discípulos. Y la última entrada del día, como siempre, son las viñetas de humor. Volveremos a vernos mañana si la diosa Fortuna lo permite. Sean  felices, por favor. Tamaragua, amigos míos. Y como decía Sócrates: ἡμεῖς ἀπιοῦμεν. HArendt















DE LA AMISTAD COMO ALGO IMPORTANTE

 







La amistad, cuando se vive en serio, es el amor que con más gratuidad se entrega, pero el que menos aspavientos requiere, comenta en El País (06/12/2025) la escritora Ana Iris Simón. Una vez soñé que íbamos a un bar a por tabaco, comienza diciendo. Ella entraba para comprarlo y yo me quedaba fuera, pero cuando salía su aspecto no era el de una chica de veintipocos, que eran los que teníamos entonces, sino el de la niña que fue. Debía tener siete u ocho años, y del susto no reparé en si llevaba o no el paquete. Entonces tenía que tranquilizarla porque yo la reconocía, pero ella a mí no. Le atusaba ese pelo tan liso, me ponía en cuclillas para que mi mirada estuviera a la altura de la suya e intentaba contarle lo que había pasado sin entenderlo yo misma. Lo complicado no era eso, porque los adultos le explicamos todo el rato a los niños cosas que no comprendemos. Lo difícil no era narrar cómo habíamos llegado hasta aquel bar, omitir la razón que nos había llevado hasta allí —porque no está bonito decirle a una cría que su yo del futuro fuma— ni explicar que aquel antro resultaba ser una máquina del tiempo. Lo más extraño de todo era contarle que, 20 años después, seguíamos juntas.

Me ocurre lo mismo cuando la presento o le hablo a alguien de ella, porque siento que decir que es mi amiga o incluso recurrir a esa fórmula infantil de “mi mejor amiga” no es justo. Nos conocimos en septiembre del 97, ella con cinco años y yo con seis. Desde entonces y hasta los 18 fuimos a la misma clase, y durante los años de la ESO se convirtió en lo más parecido a una hermana que he tenido nunca. Dormíamos juntas la mayoría de días, unas veces en mi casa y otras en la suya. Ya de adultas caímos en la cuenta de que en aquellos años nos convertimos en familia porque las de ambas eran bastante particulares: ella vivía sola con su madre porque sus hermanos eran ya muy mayores y su padre trabajaba de camarero en Cataluña. Los míos se acababan de separar y mi hermano era 10 años menor que yo. En esa tesitura, supongo que a nuestros padres no les importó añadir otra peculiaridad más y aceptar la custodia compartida de una adolescente que no era su hija.

Aprendimos juntas a atarnos los cordones y a leer, a maquillarnos y a preguntarnos por qué lo hacíamos, a amar y a perdonar. Nos hemos acompañado en rupturas y enamoramientos, en las apreturas económicas de nuestras respectivas casas y en las celebraciones familiares, en nacimientos y entierros. Nos hemos querido en todas las etapas de nuestras vidas y hemos aprendido a amar todas las versiones de la otra y todas las discrepancias que han traído consigo, ideológicas, personales e incluso teológicas. Y como sucede con todos los milagros que le ocurren a uno, no sabría ponerle palabras. Lo que sí sé es que no hemos hecho nada especial, que ha sido muy fácil llegar hasta aquí. Seguramente por cómo es ella, quizá también porque la amistad, cuando se vive en serio, es el amor que con más gratuidad se entrega, pero el que menos aspavientos requiere.

Todo lo que he aprendido sobre cómo hacer para que el amor dure lo sé gracias a ella: se necesita paciencia, pero sobre todo levedad —para mirarse y para mirar al mundo—. Se necesita justicia y templanza, pero sobre todo no darse mucha importancia a uno mismo ni a nada en general —a nada salvo al amor—. Y es conditio sine qua non reírse, de lo bueno y de lo malo, de lo ajeno y de lo propio.

Hoy es su cumpleaños, así que me van a perdonar que no le dedique esta columna a comentar el tercer párrafo de la página 10 del último informe de la UCO, sino a algo de verdad importante: felicitarla por vigesimonovena vez en la vida. A ella y a todos los que, como yo, tienen la suerte de tener una así en sus vidas.






















DEL ARCHIVO DEL BLOG. EL PULSO DE ESPAÑA. PUBLICADA EL 18/08/2013 (REFORMADA)

 







El pasado día 10 el diario El País publicaba un artículo de José Juan Toharia,  doctor en Sociología por la Universidad de Yale (Estados Unidos) y profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, titulado "Un país decepcionado", primero de una serie, "Pulso a España", dedicada al análisis de la situación nacional a través de encuestas ciudadanas realizadas por Metroscopia para la Fundación Ortega Marañón.  

Un 67 por ciento de los encuestados (de los cuales el 65% votó PP y el 71% PSOE) considera que somos un país fundamentalmente serio y con fuertes valores cívicos que logra resolver sus problemas mediante acuerdos. Frente a ellos, otro 26 por ciento (de los que el 29% votó PP y el 24% PSOE) considera que somos un país con tendencia la violencia y a la confrontación en el que se puede producir un estallido social en cualquier momento.

Curiosamente, dice el profesor Toharia, ese desaliento ciudadano no respondería tanto a una pérdida de autoestima y confianza en nosotros mismos, cuanto a la cada vez más insoportable constatación de que buena parte de nuestras instituciones y figuras públicas no están sabiendo estar a la altura que nuestra sociedad merece.

Nadie cuestiona hoy, concluye el artículo, ni siquiera en medio de la actual catástrofe económica y social, el sistema democrático. No parece fácil, se dice en él, encontrar en nuestro entorno europeo una sociedad que sepa mantenerse tan paciente, solidaria y generosa en medio de una crisis tan profunda y con una tal carencia de liderazgo público. Porque ese es el principal problema que pesa sobre nuestra sociedad, añade el profesor Toharia, el derrumbamiento (por anquilosamiento, incompetencia o ceguera partidista) de algunas instituciones de crucial importancia para la vigorización de nuestra vida pública.

Al análisis de lo que piensan los ciudadanos españoles sobre sus principales instuciones políticas, sociales y económicas está dedicada la segunda entrega de la serie, "El desplome de la política", publicada en El País de ayer.

En esta segunda entrega, la conclusión a la que se llega es que los españoles están muy irritados con una corrupción que perciben tolerada e impune, y desilusionados con sus instituciones.

No es algo que esté ocurriendo solo en España, se dice en él. También en otros países (se analizan las respuestas de los ciudadanos en España, Francia, Italia y Estados Unidos) afectados por la crisis económica y solidamente democráticos se registra un profundo desplome de la confianza ciudadana en sus instituciones políticas: jefatura del estado, parlamento, gobierno y partidos políticos. 

De entre los cuatro países analizados, España registra el mayor índice de aceptación ciudadana de las instituciones citadas, aunque solo la Corona alcance un justo 50%; Francia es la que peor valora a su presidente de la república (con un 31% de aceptación) e Italia la que menos valora a su parlamento, gobierno y partidos políticos (con unos escuálidos 9, 16 y 7 por ciento), respectivamente.

La banca registra su peor valoración entre los españoles (con un 15%) y las grandes empresas en Estados Unidos (con un 22%). La judicatura recibe su mejor valoración en Francia (con un 58%), la menor en Italia (con un 43%) y entre los españoles un 50%. La iglesia católica donde peor valorada está es en Francia, con un 31% (en España, el 41%). Los sindicatos reciben sus peores valoraciones en Italia y Estados Unidos, con un 20% de aceptación, que en España es del 28%.

En cuanto al conjunto de las restantes instituciones analizadas: pymes, grandes empresas, bancos, enseñanza pública, policía, sistema de salud, fuerzas armadas y administración pública, son las italianas las que reciben, en conjunto, una valoración más baja por parte de sus ciudadanos, salvo en Estados Unidos, donde las menos valoradas son la policía, las escuelas públicas y el sistema de salud.

Entre los posibles remedios para esta escalada imparable de descrédito institucional, se dice en el estudio, los españoles proponen tachar nombres de las listas electorales (85%); elecciones primarias para la selección de líderes (79%); limitación temporal del mandato de los dirigentes de los partidos (83%); y creación de una jurisdicción especial, ágil y bien equipada, para casos de especial gravedad económica o política (un 89%). Medidas quizá complejas pero no imposibles, y que parecen ya insoslayables para la regeneración de esta democracia, concluye el artículo.

Puenden acceder a los dos estudios comentados en los enlaces de más arriba, que a su vez llevan a otros enlaces de análisis más concretos. 

¿"Por qué no se hunde España"? La respuesta que se desprende de esta tercera entrega del análisis del profesor José Juan Toharia a la encuesta "El pulso de España" realizada por Metroscopia para El País entre los días 15 de junio y 12 de julio de 2013 sobre treinta y seis instituciones y organismos públicos y privados de los sistemas jurídico, económico y político españoles, y publicada en el citado diario el pásado sábado, es que España se mantiene en pie gracias a instituciones públicas y privadas que contribuyen eficazmente al bien común.

Entre los cuerpos y organismos de la administración pública son los médicos del sistema público de sanidad y los investigadores científicos los que reciben una calificación más alta, con un 92% de grado de satisfacción ciudadana, seguidos de profesores de la enseñanza pública, fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y fuerzas armadas; los que menos valoración reciben son los inspectores de Hacienda, que aun así, obtienen un 53% de valoración.

Dentro de las instituciones y órgano del sistema jurídico, el peor valorado en su conjunto, el mayor grado de aceptación lo reciben los abogados, con un 53%, y el menor, los fiscales, con un 46%.

Sobre el sistema económico, el mayor índice de aceptación es para las pymes, con un 90%, el segundo más alto de todos los examinados por la encuesta, por debajo de médicos e investigadores, y el menor, los bancos con un decrépito y mayoritario descrédito ciudadano que solo alcanza el 15%  de aceptación, seis puntos menos que la jerarquía episcopal, con un escuálido 21%. 

En cuanto a las instituciones estrictamente políticas, el mayor índice de satisfacción lo recibe el Príncipe de Asturias, con un 62%, seguido del Rey, con un 50% de valoración. 

La institución peor valorada en toda la encuesta son los partidos políticos, con un irrelevante 6% de aceptación ciudadana. Pero ellos, por lo que parece, no se dan por aludidos. Sean felices, por favor. Y como decía Sócrates: "Ιωμεν", vámonos. Tamaragua, amigos. HArendt























DEL POEMA DE CADA DÍA. HOY, REGISTRO DE ÚLTIMAS VOLUNTADES, DE ÁLVARO POMBO

 










REGISTRO DE ÚLTIMAS VOLUNTADES



Registro de Últimas Voluntades

Para un Maestro

Y un coro de Jóvenes Discípulos

En mi sepulcro quiero compañero
Coliflores de mármol de Carrara
No muchas ni muy grandes que prefiero
Una Pompa que no te salga cara

—Que nos dejó al morir las carnes frías
Un amplio piso en Nueva York en venta
Y, como pez pasmado de las pescaderías,
Un libro de poesías en la Imprenta
No quiero que parezca que no quiero
Pero quiero que conste que me muero
A contre-coeur, por puro compromiso,
Que se me fue la vida sin permiso.
Ahora se desmanda el mundo entero.

—Que nos dejó al morir la boca seca
En paz enteca la fuerza acuartelada
¡Ay desde el Catafalco de la Biblioteca
Nacional se ve venir la Policía Montada!



ÁLVARO POMBO (1939), poeta español













DE LAS VIÑETAS DE HUMOR DEL BLOG DE HOY LUNES, 8 DE DICIEMBRE DE 2025.