sábado, 23 de enero de 2016

[Pensamiento] La religión en el arte. El Antiguo Testamento en 40 pinturas (I)



El hallazgo de Moisés, de Frederick Goodall (1822-1904)


En todas las culturas y a lo largo de toda la historia del hombre, la religión ha jugado un papel fundamental en el desarrollo del arte: influyendo en sus motivos, inquietudes, formas y funcionalidades, y utilizándolo a menudo para expresar sus intereses. El mecenazgo religioso ha llevado al arte multitud de representaciones plásticas de muy diferentes sensibilidades, según su propia concepción del mundo sensorial y espiritual. Y todo ello, desde la prehistoria hasta el día de hoy.

La edición electrónica de la revista Jot Down, en su sección Arte y Letras, presenta en su último número un hermosísimo reportaje, firmado por Eloy Bilbao, titulado El espectáculo del Antiguo Testamento en 40 pinturas, en el que se nos ofrece, en una primera entrega que anuncia próxima continuación, una veintena de representaciones pictóricas firmadas por Miguel Ángel, Tiziano, Tintoretto, Bellini, Brueghel, Caravaggio, Ricci, Gérôme, Rembrandt y Van Dick, entre otros grandes artistas de la pintura universal.

La historia de la pintura occidental -dice el autor del reportaje- sencillamente no podría entenderse sin el cristianismo. Las causas de tan sólido matrimonio entre el arte y la religión dan para una tesis, pero en un primer vistazo es evidente que si la segunda descubría en el arte un atractivo vehículo para su mensaje, este no resultaba menos beneficiado al encontrar en la religión patrocinio y, no menos importante, inspiración. Raro es el pintor que de forma reiterada o al menos en algún momento de su carrera no haya querido retratar algún pasaje bíblico. Los ejemplos son innumerables, así que como una primera acotación nos centraremos ahora en el Antiguo Testamento. La verdad es que no le falta de nada: crímenes espantosos, sexo salvaje, lluvias de azufre y fuego, fenómenos paranormales, venganzas, traiciones y sobre todo mucho espectáculo y efectos especiales. De manera que a continuación va esta pequeña selección distribuida en dos partes con la que aportar un mínimo de orden y contexto, centrándonos especialmente en el Génesis y el Éxodo, que son las partes que más han llamado la atención de los artistas a lo largo de los siglos. Disfruten de ellas.

Y ahora, como decía Sócrates, Ιωμεν: nos vamos. Sean felices, por favor, a pesar de todo. Tamaragua, amigos. HArendt




Ídolo de Tara. Escultura aborigen (Museo Canario, Las Palmas G.C.) 



Entrada núm. 2587
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"La verdad es una fruta que conviene cogerse muy madura" (Voltaire)

1 comentario:

Mark de Zabaleta dijo...

Ciertamente interesante...