martes, 15 de julio de 2014

El poeta Antonio Aparicio y el tema de España en la poesía española contemporánea (XVII)




Monumento a Gustavo Adolfo Becker (Sevilla, Andalucía)



¿Por qué buena parte de los españoles que nos declaramos de izquierdas damos la impresión de estar un tanto perdidos en el uso y comprensión de conceptos tales como pueblo, país, patria, gobierno, nación, Estado?... Parecen similares pero no lo son. Para la derecha, sí; todo es lo mismo y va en el mismo saco. Los españoles que nos declaramos de izquierdas deberíamos reivindicar el nombre de España, la patria común que a todos nos acoge y ampara sin vergüenza alguna, sin remordimiento, sin amargura ni complejo de ninguna especie. Y para eso puede servirnos la poesía.

De ahí, mi atrevimiento de traer durante unas cuantas semanas, o mientras el cuerpo aguante, lo que algunos de los grandes poetas españoles contemporáneos, los poetas del exilio exterior e interior, pero españoles todos hasta la médula, han dicho sobre su patria común, sobre la nuestra, sobre España y su añoranza.

Hoy traigo hasta el blog al poeta, dramaturgo y crítico teatral Antonio Aparicio (1916-2000). Nacido en Sevilla se da a conocer como poeta en las celebraciones del centenario de Gustavo Adolfo Becker. Lucha del lado de la República durante la guerra civil escribiendo en numerosas revistas y plublicaciones de la época. En 1938 publica su "Elegía a la muerte de Federico García Lorca. Al final de la guerra se refugia en la embajada de Chile en Madrid con la ayuda de Pablo Neruda, de donde se exilia a Chile, con estancias breves en Argentina, Brasil, México y Europa. En 1954 se afinca definitivamente en Caracas (Venezuela), donde muere. Les dejo con su poema: "Esperando patria":



Golpeo contra los muros,
llamo a las puertas gritando.
Y me contesta el silencio,
callando.

De año en año, de dolor
en dolor, siempre buscando.
Y me contesta el silencio,
callando.

Interrogo al caminante,
pregunto a la piedra, al árbol.
Y me contesta el silencio,
callando.

Alzo los ojos al cielo
y a Dios que no escucha, emplazo.
Y me contesta el silencio,
callando.

Te busco por la esperanza,
los recuerdos reanimando.
Y me contesta el silencio,
callando.

Silencio contra esperanza,
silencio helado de espanto.
¡Muros de la patria mía,
callando!

"Esperando patria"
Antonio Aparicio



Y mañana nos vemos con el poeta Jaime Gil de Biedma. Sean felices, por favor, y ahora, como también decía Sócrates, "Ιωμεν": nos vamos. Tamaragua, amigos. HArendt



El poeta Antonio Aparicio




Entrada núm. 2105
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Pues tanto como saber me agrada dudar (Dante Alighieri)
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