martes, 30 de septiembre de 2008

Y el Congreso dijo no...

Y el Congreso dijo no..., al Plan Bush... El capitalismo ya no es lo que era; y los capitalistas, menos aún... Cuando en 1903 el sociólogo alemán Max Weber (1864-1920) publicó su monumental obra "La ética protestante y el espíritu del capitalismo" (Alianza, Madrid, 2006), los capitalistas eran de otra ralea: eran gentes duras, éticamente formadas, poco dadas al sentimentalismo, pero que asumían las responsabilidades de sus hechos sin pestañear. Si sus empresas se hundían, ellos se hundían con ellas; como los capitanes antiguos con sus barcos... Hoy, no. Hoy, cuando su mala gestión hunde sus empresas, se marchan tranquilos con indemnizaciones millonarias pactadas y aseguradas de antemano, dejan el embolado a los accionistas después de poner en la calle a la mayor parte de sus empleados, y esperan, tranquilos, que el Estado, ese Estado del que ellos reniegan y se mofan, les saque las castañas del fuego con el dinero de todos...

Ignoro si los huesos de Max Weber se estarán removiendo en su tumba. Espero que no. Pero estoy seguro de que renegaría de esa caterva de indeseables que están dejando el sistema financiero occidental hechos unos zorros... Como dice la escritora Almudena Grandes: "Desnudos" (El País, 29/09/08), nuestros jóvenes neo-liberales se han quedado en pelota picada y con sus vergüenzas colgando al viento, como el emperador del cuento, y deberían pagar la vajilla destrozada con sus dineros. ¿Qué quieren que les diga?, ¿qué me alegro?... Pues va a ser que no, pero casi desearía decirles que sí... Sean felices, si pueden... (HArendt)





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Pánico en Wall Street




"La Cámara de Representantes rechaza el plan de rescate financiero". (Agencias)

Bush reúne de urgencia con sus asesores y promete que su Gobierno "atajará la situación económica de frente".- Los partidarios del 'no' ganan la votación en la Cámara de Representantes por 228 a 205 votos.- Líderes republicanos y demócratas preparan una nueva votación.-El Dow Jones sufre la mayor caída en puntos de su historia, cercana al 7%

La Cámara de Representantes de EEUU ha rechazado el plan de rescate presentado por Bush para superar la delicada situación financiera por 225 votos en contra y 208 a favor. La decisión ha tenido un efecto dramático en los mercados. El Dow Jones, el índice de referencia de la bolsa neoyorquina, ha cerrado con una caída del 6,98%, la mayor caída en puntos en toda su historia.

La votación se ha congelado, en un momento de gran tensión, cuando se ha agotado el tiempo y registraba 226 votos en contra y 207 a favor. La reanudación sólo ha servido para certificar la derrota de la quienes apoyaban la propuesta. El presidente de la Cámara ha prolongado unos segundos la ceremonia de cierre de la sesión, mazo en el aire incluido, para dar la oportunidad a algún congresista de cambiar su voto: sólo uno lo ha hecho.

El plan había sido recibido con escepticismo por congresistas de ambos partidos, pero la oposición más recalcitrante se ha producido dentro de las filas del republicanismo más conservador. En lo que los analistas consideran ya un "naufragio político", uno de cada dos republicanos ha votado en contra, aunque también hay alrededor de 90 demócratas que tampoco han apoyado el plan.

Líderes de ambos partidos preparan ahora una nueva votación para intentar a toda costa que se apruebe, según anuncia The New York Times. Por su parte, el presidente George W. Bush, ha asegurado que se encuentra "muy decepcionado" por el rechazo del plan y ha reunido de urgencia a sus asesores para determinar los próximos pasos a dar.

En unas breves declaraciones junto al presidente de Ucrania, Víktor Yúschenko, Bush ha afirmado que este lunes mismo se reunirá con su equipo económico para determinar cuáles son los próximos pasos a seguir. Asimismo, indicó, también se reunirá con los líderes del Congreso para determinar "el camino adelante". No obstante, el presidente estadounidense ha prometido que él y su Gobierno "atajaremos la situación económica de frente" para afrontar una crisis financiera que se presenta como la más grave desde la Gran Depresión".

Por su parte, el candidato presidencia demócrata, Barack Obama, ha subrayado la importancia de que los estadounidenses y los mercados financieros mantengan la calma en estos momentos y se ha mostrado "confiado" en que al final se apruebe el plan. "Las cosas nunca han sido relajadas en el Congreso", ha concluido.

El Dow Jones se ha hundido durante la votación y ha cerrado y ha cerrado la sesión con una pérdida de 777.68 puntos, la mayor de la historia, y una bajada del 6,98%. Minutos antes de las 20.00, perdía un 4,37% y ha seguido cayendo una vez que se ha conocido el resultado de la votación hasta el cierre. Las bolsas de todo el mundo han vivido una jornada de pérdidas ante la posibilidad de que no se aprobase el plan.

El líder de los republicanos, John Boehner, culpa del fracaso del plan a la breve intervención que ha hecho la demócrata Nancy Pelosi antes de la votación, según distintos medios estadounidenses, revitalizando ciertas rencillas que se creían desaparecidas o al menos atenuadas una vez que se llegó a un acuerdo de principios el jueves pasado.

La propia Pelosi ha intentado lanzar un mensaje de tranquilidad y asegura que hay que apostar por el "trabajo bipartidista" y la cooperación; la demócrata ha anunciado, además, que el secretario del Tesoro, Henry Paulson, ha ofrecido su ayuda "en lo que sea necesario".

El proyecto, de 110 páginas, suponía un compromiso con determinadas condiciones. La evolución del proyecto, repleta de añadidos y anexos tras arduas negociaciones, queda ilustrada en comparación con la propuesta inicial de tan sólo tres páginas presentada al Congreso Paulson, máxima referencia del gabinete de crisis del Gobierno.

El discurso de la discordia. Éstos son algunos de los extractos del discurso de Nancy Pelosi antes de que comenzará la votación sobre el plan de rescate financiero en la Cámara de Representantes y que han causado malestar entre algunos congresistas

"¿Cuándo fue la última vez que alguien les pidió 700.000 millones de dólares? Es una cifra asombrosa, que nos indica simplemente el coste de las fallidas políticas económicas de la Administración Bush. Políticas construidas sobre la base de la temeridad presupuestaria, sobre una mentalidad del todo vale, con no regulación, no supervisión y no disciplina en el sistema".

"Los demócratas creen en el libre mercado". (Un libre mercado) "que puede y debe crear empleos, riqueza y capital, pero que dejado a su libre albedrío ha generado el caos".

"Los demócratas insistieron en que la ley que responda a esta crisis debe proteger al pueblo (norte)americano y a la gente de la calle ante el desastre de Wall Street. El pueblo americano no decidión debilitar peligrosamente nuestras políticas regulatorias y de supervisión. Ellos no sellaron acuerdos financieros arriesgados y poco sensatos. Ellos no pusieron en peligro la seguridad económica de la nación. Y ellos no deben pagar el coste de esta ley de emergencia y estabilización".

"Hoy vamos a actuar para eludir esta crisis, pero la experiencia de estos últimos ocho años nos dice que ha fallado el liderazgo económico. Elegimos un camino diferente. En el nuevo año, con un Congreso y un nuevo presidente, romperemos los lazos con este pasado fallido y llevaremos a EE UU en una nueva dirección hacia un futuro mejor". (El País, 29/09/08)





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Romeu (El País, 29/09/08)





"¡Desnudos!", por Almudena Grandes

Ahora, mientras los apóstoles del libre mercado descubren la importancia de un Estado fuerte, capaz de intervenir para proteger su economía nacional, cuando Sarkozy pretende refundar el capitalismo y escucho por doquier que nunca nada volverá a ser como antes, evoco una historia muy antigua. Charlie Dickens era un niño, pero su padre le habló como a un adulto ante la puerta de la cárcel a la que sus deudas le habían llevado. La diferencia entre un hombre feliz y uno desgraciado, le dijo, es que, si ambos ganan diez libras, el primero gasta nueve, y el segundo gasta once.

La economía mundial entra en una etapa distinta y todo a nuestro alrededor es nuevo, desconocido. Eso dicen los expertos y, sin embargo, las noticias de hoy mismo son tan viejas que apenas parecen noticias. ¿A alguien le sorprende que Gallardón se endeudara de tal manera con la M-30 que haya tenido que paralizar las obras que tenía previstas? ¿Nos sorprende que la burbuja inmobiliaria haya explotado, que la gente a la que los bancos concedieron hipotecas que representaban un 70% de sus ingresos no pueda pagarlas, que la desaforada especulación que hizo circular una inmensa cantidad de dinero teórico, virtual, inexistente, no haya podido soportar la constatación de que, en la realidad de los billetes impresos, nunca existió tanto dinero? ¿O es que acaso las crisis especulativas de los ricos no las ha pagado siempre el hambre de los pobres?

Para entender eso, no hace falta ningún máster en economía, y eso es lo único verdaderamente nuevo de esta situación. Los magos de las finanzas, los millonarios de 20 años, los grandes gurús de la posmodernidad, a los que nos han enseñado a reverenciar, a admirar, a adorar desde nuestra ignorancia, están hoy tan desnudos como el emperador del cuento de Andersen. Ya va siendo hora de empezar a decirlo. (El País, 29/09/08)




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