lunes, 8 de septiembre de 2008

*El Cristo de Alfonsina

Me produce un profundo desasosiego cualquier discusión a causa, o por causa, de la religión. Por eso me opongo a que este asunto ocupe un espacio público, espacio que, por antonomasia, corresponde a todos, creyentes y no creyentes. La religión de cada cual debería ser algo que se desenvuelve en el estricto ámbito de lo privado. Iba a decir de lo íntimo, pero como dice mi profesor don Emilio Lledó, lo íntimo es ya un reducto inaprensible, y tampoco aspiro a tanto.

Me vienen al recuerdo unos versos de la poetisa argentina Alfonsina Storni. Es un pequeño poema titulado "Dejad dormir a Cristo" (Alfonsina Storni: "Antología Poética". Ediciones Busma, Madrid, 1984. Pág. 98) que dice así:

Dejad dormir a Cristo: desde el duro madero
ha veinte siglos oye: "Interced por nos".
De su pecho de palo, sensible al lacrimero,
ya extrajisteis, sobrado, lo que cabe en un dios.

Dejad dormir a Cristo, y si estáis en naufragio
hacia otro calmo puerto desamarrad las velas
que, obligado a dentista por el mayor sufragio,
bastante os ha curado los dolores de muelas.

Veneno le pedisteis para mojar la flecha,
propicia sombra y viento para encender la mecha,
lo bajasteis al lecho que el diablo presidía.

¿Quién dijo que era un pozo jamás desagotado?
Huyendo de los hombres, por sobre algún tejado,
habréis de verlo, en fuga, dejar la cruz vacía.


Sean felices, si les dejan y pueden, los salvadores de patrias y almas ajenas. (HArendt)






http://bases.files.wordpress.com/2008/03/alfosinastorni.jpg
La poetisa argentina Alfonsina Storni




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