miércoles, 11 de febrero de 2026

DE LAS VIÑETAS DE HUMOR DEL BLOG DE HOY MIÉRCOLES, 11 DE FEBRERO DE 2026

 































martes, 10 de febrero de 2026

AGURRA NIRE HERRIALDEKO HIZKUNTZETAN. GAUR, ASTEARTEA, OTSAILAREN 10A, EUSKARAZ

 







Kaixo, egun on berriro guztioi, eta astearte zoriontsua. Nire aberria, Andaluzia, suntsitu zuen ekaitz ikaragarria baretzen ari da pixka bat. Orain, kalteak ebaluatzeko, familiei laguntza eta laguntza emateko eta suntsitutako ehun humano, sozial eta ekonomikoa berreraikitzeko garaia da. Baina gaurko mezuetara goaz. Lehenengoa Joan Ridado jurista eta irakaslearena da, eta PPko presidenteari katalanen aurkakoa izatea leporatzen dio, aldi berean katalanen aurka ezer ez duela esanez: zinismo hutsa, alderdi horretan esaera zaharrekoa den zerbait. Bigarrena 2012ko urriko blog sarrera bat da, non Harendtek gero eta zailagoa egiten zitzaiola eseri eta idaztea, agian gero eta gutxiago zuelako esateko, etsipenak eta amore emateak gainditzen zuelako, dena analisi ekonomikoa zelako, eta ekonomiaren ondorioz sufritzen zuen arren, ez zuelako ulertzen. Eguneko poema, hirugarren sarreran, "Ama Errusia" du izenburua, eta Joan Margarit poeta espainiarrarena da. Eta laugarren eta azken sarrera, beti bezala, blogaren marrazki bizidunak dira. Mesedez, izan zaitezte zoriontsuak, edo saiatu behintzat. Tamaragua, lagunok. Musuak. Maite zaituztet, Harendt













ENTRADA NÚM. 9859

DEL CALDO Y LAS TAJADAS

 







El presidente del PP juega al anticatalanismo, pero asegura que no tiene nada contra los catalanes, escribe en El País (05/02/2026) el jurista y profesor Joan Ridao Martín. Por lo visto, Alberto Núñez Feijóo quiere estar al caldo y a las tajadas con el tema de la financiación autonómica. Mientras por un lado cierra filas con sus barones territoriales en contra de la propuesta acordada por PSOE y ERC, convertida ya en el principal caballo de batalla contra el Gobierno progresista de España en la densa primavera electoral que le espera, por el otro asegura que no está contra los catalanes, sino a su favor, porque son Sánchez y Junqueras los que les han utilizado y mentido. Un clásico: con una mano atiza el discurso del agravio territorial y con la otra procura disimular el anticatalanismo que tantos votos le reporta fuera de Cataluña porque sabe que es en ese territorio donde paradójicamente se juega gran parte de su futuro electoral.

Nihil novum sub sole. Feijóo no es el primer dios Jano del Partido Popular. También exhibió su doble rostro con Cataluña Manuel Fraga, quien acostumbraba a referirse a ella como una “región industriosa”, pero que amenazó con ocuparla emulando a Felipe V o a Franco, cogiendo el fusil de nuevo en caso de ser necesario. José María Aznar, antes de hablar catalán en la intimidad se dedicó a azuzar vigorosamente el anticatalanismo, hasta el punto de afirmar que el acuerdo de financiación de 1993 entre Felipe González y Jordi Pujol era para “quitarles varios miles de millones de pesetas a los pensionistas y a los parados españoles” para dárselos a Cataluña. Eran los tiempos en que todavía se coreaba bajo el balcón de Génova aquello de “Pujol, enano, habla castellano”, luego trocado en “Pujol, guaperas, habla lo que quieras” en la época en que los votos de CiU eran imprescindibles para la gobernabilidad de la derecha. Incluso, saliendo de su proverbial tancredismo y moderación, Mariano Rajoy, que acostumbraba también a ensalzar la tópica idiosincrasia temperamental del catalán (“hacen cosas, exportan, crean trabajo… la gente cumple. Me gusta Catalunya”), llegó a crear una policía patriótica para arruinar la vida a políticos catalanistas y adoptó las más severas medidas coercitivas contra la Generalitat desde 1934.

En fin, qué lejos queda el denominado Pacto del Majestic (1996), donde, a cambio del apoyo de CiU a la investidura de Aznar, este aceptó, entre otras cosas, un nuevo modelo de financiación que incluía la gestión del 30% del IRPF y el 100% de Patrimonio, Sucesiones y Juego. O aquella otra propuesta de Alicia Sánchez-Camacho para contrarrestar el llamado pacto fiscal propuesto por Artur Mas, bautizada nada más y nada menos que como “financiación singular” (2012), que proponía poner límites a la solidaridad catalana y la creación de una agencia tributaria compartida con el Estado, aunque los barones territoriales del PP se aprestaron a rechazarla, entre ellos Feijóo, a la sazón presidente gallego. Y es que, con estos sospechosos antecedentes, el PP da por hecho que el nuevo modelo les perjudica por el solo hecho de provenir de Cataluña, aunque ese territorio ha sido siempre la locomotora de los modelos de financiación y de las demandas de mayor autonomía financiera, corresponsabilidad fiscal y suficiencia autonómica. Verbigracia, la cesión del 15% del IRPF acordada en 1993 con el Gobierno de Felipe González, como concesión a CiU para su investidura, siendo presidente de la Generalitat Jordi Pujol, aunque el auténtico avance se produjo con el ya citado acuerdo entre Aznar y Pujol de 1996.

Pero ya decía Marx (facción Groucho) que hay quien, partiendo de la nada, alcanza las más altas cotas de miseria. Las comunidades gobernadas por el PP se ven ahora obligadas a rechazar el nuevo modelo de financiación pese a salir claramente beneficiadas, con el pretexto de que quien sale ganando es Cataluña. Nada más lejos de la realidad. Pese a algunas concesiones como el IVA de las pymes o el fondo climático, no hay más que ver que la comunidad más aventajada en valores absolutos es Andalucía, aunque la consejera de Hacienda de esa comunidad, Carolina España, dijera que el modelo es caviar y champaña para los independentistas y un plato precocinado para el resto. O que, desde la óptica del incremento de recursos respecto del modelo actual la más agraciada es Murcia, pese a que su presidente, Fernando López Miras, sin salir del símil alimenticio, asegurase que no pensaba comer de ese guiso ajeno. Y, en fin, si nos focalizamos en el rendimiento en términos de población ajustada por habitante, la principal receptora es Cantabria, cuya presidenta, María José Sáenz de Buruaga, llegó a afirmar que su Gobierno no va a poder prestar los mismos servicios que hasta ahora.

No debe ser fácil desde el simple cálculo partidista y la ofuscación electoralista aceptar estos datos. Tampoco desde el resentimiento y el fingido despojo territorial. El socialista Emiliano García-Page, a quien la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, le ha hecho un auténtico traje a medida, ha rechazado el modelo y calificado de chantaje la opción de elegir entre el nuevo modelo o seguir con el vigente, pese a que, como advirtió la propia ministra, la Disposición Transitoria Tercera de la LOFCA ya lo prevé desde 2009. Quiere decirse que es notable el sobreesfuerzo de algunos para ocultar que el modelo tiene más recursos para todos (21.000 millones, el 1,3% del PIB, el 75% de los cuales van a parar a manos de comunidades gobernadas por el PP). El modelo propuesto corrige al fin el desequilibrio vertical entre el Estado y las comunidades en relación con las necesidades de gasto y su capacidad fiscal, porque, como ya dijimos hace un tiempo en estas mismas páginas, los ingresos autonómicos han crecido mucho menos que los del Estado.

Esta circunstancia contrasta, además, con la incapacidad del PP de articular una propuesta conjunta. Véanse las vaguedades de la Declaración de Zaragoza, del tipo que la nueva fórmula es un “sin sentido que debe ser revertido”. O la propuesta de crear un “fondo transitorio” a manera de fondo de nivelación complementario sin explicar cómo se nutre. Porque, claro está, no hay que ser un Einstein para ver que el PP lo tiene más difícil que el PSOE para conciliar los dispares intereses de sus baronías, que van desde el dumping y las rebajas fiscales de Isabel Díaz Ayuso hasta las necesidades de Aragón, fundadas en su despoblación, o de Galicia y su dispersión geográfica.

En efecto, la Declaración de Zaragoza apenas enmascara que el modelo se aparta del cumplimiento de la ordinalidad, al menos en términos de población ajustada, aunque esa exigencia se ve satisfecha de facto para Cataluña debido a que del noveno lugar se sitúa en el tercero, que es el que en justicia le corresponde (en términos de población real, la mejora es más modesta, porque pasa de la décima posición a la novena). Además, habla de que se trata de un “cupo separatista”, pese a que salta a la vista que el modelo propuesto no se mueve del régimen común, aunque experimente cambios notables debido al incremento de la suficiencia financiera con objeto de corregir la infrafinanciación estructural de algunos territorios, reduciendo a la mitad la distancia entre las comunidades mejor y peor financiadas. Por lo demás, se diga lo que se diga, la solidaridad se mantiene y es transparente: se pasa de un opaco sistema de subsidios cruzados a la creación de un fondo de nivelación horizontal dotado con el 75% de la cesta de impuestos y a un mecanismo vertical de nivelación con la aportación de 19.000 millones adicionales por parte del Estado. En fin, que no hay peor ciego que el que no quiere ver.













DEL ARCHIVO DEL BLOG. HOY, CAPITALISMO Y ESTADO DE BIENESTAR. PUBLICADO EL 28/10/2012





 




Cada día me cuesta más ponerme a escribir, tal vez porque cada día tengo menos cosas que decir. Me vencen el desánimo y la desesperanza. Todo es análisis económico y yo, lo reconozco, de economía no entiendo nada. La padezco, pero no la entiendo. Como la mayoría de los españoles y de los ciudadanos y personas de allende los Pirineos y el mar. 

Hace escasos días leía en el último número de Revista de Libros un demoledor artículo, titulado "Los esclavos felices", que constituye todo un alegato contra la socialdemocracia y su incapacidad para gestionar eso que hemos venido en llamar "Estado de Bienestar". Está escrito por un reconocido economista, Raimundo Ortega, y comenta y crítica con enorme dureza el libro de otro economista, José V. Sevilla, titulado El declive de la socialdemocracia (RBA, Barcelona, 2012), que defiende todo lo contrario de nuestro articulista sobre la gestión de la crisis económica que nos asola.

Hay en el texto de Ortega dos afirmaciones con las que resulta difícil no estar de acuerdo: la primera, que "la socialdemocracia está varada en un dilema angustioso"; la segunda, que "la redistribución de la renta no es un derecho político que no imponga obligaciones a sus beneficiarios". Todo lo demás se me escapa, así que les remito al enlace de más arriba. Por cierto,  para mayor profundización académica al respecto, les invito a leer las voces "capitalismo" y "estado de bienestar", respectivamente, en el Diccionario de Política, tomo I, de Noberto Bobbio y otros (Siglo XXI, México, 1994).

De Norberto Bobbio y su libro Derecha e izquierda. Razones y significados de una distinción política (Taurus, Madrid, 1995), escribe hoy en El País el profesor de la UNED, Santos Juliá, citando a ambos en un interesante artículo que lleva el sugestivo título de "Desigualdad como antesala de la ruina", que como resulta casi obvio, no comparte los criterios economicistas de Raimundo Ortega. Les remito, igualmente, a su lectura.

Les recomiendo igualmente leer la entrevista que el diario "Público" realizaba en sus páginas el pasado día 22 a los economistas y profesores Vicenç Navarro y Juan Torres López, titulada "El capitalismo cada día más incompatible con la democracia", en la que comentan su libro Los amos del mundo. Las armas del terrorismo financiero (Espasa-Calpe, Madrid, 2012). Merece la pena.

Personalmente no creo en el valor ni la dignidad de las personas según su clasificación ideológica. Tampoco en que los que se clasifican como de "derechas" sean mejores ni más listos que los que nos ubicamos políticamente en la "izquierda", aunque es cierto que a los primeros parece irles mucho mejor que a los segundos en la situación actual. Tampoco tengo excesiva confianza en esa izquierda utópica que todo lo confía a la revolución social y política. Supongo que es cuestión de temperamento (hablo del mío, por supuesto), pero coincido en que "algo" y "pronto", por no decir "ya mismo", hay que hacer. ¿Pero dónde está la propuesta de la "izquierda"? Avísenme si la vislumbran, por favor.

En la siguiente entrada del blog, la 1750, pueden acceder a un vídeo sobre la socialdemocracia y la crisis, con la grabación de la sesión introductoria del seminario impartido el pasado mes de abril en la Universidad de Gerona por el profesor de la UCM, Ignacio Urquizu, bajo el título de "El futuro de la socialdemocracia tras la gran recesión".  Y sean felices, por favor; a pesar del gobierno. Tamaragua, amigos. HArendt



















DEL POEMA DE CADA DÍA. HOY, MADRE RUSIA, DE JOAN MARGARIT





 



MADRE RUSIA




Era el invierno del sesenta y dos:

en la cama, la lámpara encendida

no se apagaba hasta el primer rumor

de claridad al comenzar el día.

Fue cuando leí a Tolstoi sin descanso,

imaginando en los lejanos bosques

mientras ladraba un perro en algún patio

fabulosos trineos en la noche.

Nevaba, en Barcelona, aquel invierno.

En silencio nos fueron envolviendo

los suaves copos como una vitrina.

Y al llegar el buen tiempo, tú, Raquel,

ya estabas a mi lado con aquel

claro rostro de una Ana Karenina.




JOAN MARGARIT (1938-2021)

poeta español

























DE LAS VIÑETAS DE HUMOR DEL BLOG DE HOY MARTES, 10 DE FEBRERO DE 2026

 
































lunes, 9 de febrero de 2026

SAÚDOS NAS LINGUAS DA MIÑA TERRA. HOXE, LUNS, 9 DE FEBREIRO, EN GALEGO

 







Ola, bos días de novo a todos e todas, e feliz luns, 9 de febreiro de 2026. Pois ben, aquí estou de novo, comezando a segunda semana deste mes de febreiro, marcado para sempre polos terribles temporais de vento e choiva que devastaron por completo amplas zonas da miña Andalucía natal, onde nacín e onde acabo de entrar na miña 81ª década de existencia. Sinceramente, nunca pensei que chegaría a esta idade, pero en fin, aquí estamos e aquí permaneceremos ata que os deuses o queiran. Pero sigamos coas entradas do blog de hoxe. A primeira, moi oportuna, é a entrevista co lendario cantante Bruce Springsteen sobre a violencia que o presidente Trump desatou no seu país. A segunda é unha entrada do blog arquivada de novembro de 2011, na que Harendt falaba do sempre complicado dilema entre liberdade e seguridade. O poema de hoxe, na terceira sección, titúlase "Wanting to Die" (Querendo morrer), e é da poeta belgo-americana May Sarton. E a cuarta e última sección, como sempre, presenta as viñetas humorísticas do día. Ata mañá, se a sorte quere. Tamaragua, amigos meus. Bicos. Quérovos. E por favor, sede felices; paga a pena intentalo.













ENTRADA NÚM. 9853

BRUCE SPRINGSTEEN: ESTADOS UNIDOS ES UN PAÍS CON IDEALES POR LOS QUE VALE LA PENA LUCHAR

 






 

«Estados Unidos es un país con ideales por los que vale la pena luchar», dice Bruce Springsteen este este reportaje de la revista Ethic (02/02/2026) firmado por el periodista Gabriel Lerman.

Aunque se le notan sus 76 años, su voz sigue siendo inconfundible. Sentado junto al director Scott Cooper, está el inigualable Bruce Springsteen (Long Branch, Estados Unidos, 1949), que en los últimos cincuenta años le ha regalado su música al mundo. Conversamos con él sobre ‘Springsteen: Deliver Me From Nowhere’, la película que retrata su vida en la treintena, cuando resistió los embates de las discográficas que querían que siguiera componiendo para vender discos. Sin embargo, optó por conectarse con otro tipo de música en ‘Nebraska’, el álbum de 1982 que precedió a ‘Born in the U.S.A.’, con el que se convirtió en una superestrella. Hablamos con él sobre su relación con el éxito, el dinero, la creación musical y su enemigo declarado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Unas semanas después de esta entrevista, lanzó el tema ‘Streets of Minneapolis’, una canción protesta contra las redadas de ICE.

¿Por qué le pareció que este era el momento para hacer esta película?

Cuando Scott vino a verme para contarme que 20th Century Studios y Disney estaban interesados en hacer la película, le pregunté si ellos sabían qué clase de película íbamos a hacer y él me contestó que sí, que lo tenían claro. Y fue exactamente así. Fueron grandes socios y perfectos colaboradores porque hicimos la película de la misma manera en que compongo mis canciones. Yo escribo la mejor canción que puedo hacer en ese momento. No sé qué va a pasar con ella, solo espero que encuentre una audiencia y que esa sea la mejor que pueda encontrar. Así es como Scott hizo esta película. La hicimos como queríamos y ahora solo es cuestión de que encuentre una audiencia.

«He escrito sobre Estados Unidos durante cincuenta años, es algo que siento como parte de mi trabajo»

¿Qué es lo que hizo pensar que Jeremy Allen White era el actor correcto para interpretarle en la película?

Había visto a Jeremy en The Bear, y lo que digo puede parecer un cliché, pero a mí me parece una estrella de rock. Tiene la arrogancia y la presencia que hacían falta, y también la forma de moverse. Pero sobre todo tiene la intensidad interna que leen las cámaras de cine. Yo sabía que eso iba a ser una parte esencial de la película. Se iba a basar en eso, en su vida emocional, algo que Scott logró capturar a la perfección con su cámara. Lo cierto es que Jeremy fue mi primera opción y también la de Scott. Me puse muy contento cuando aceptó nuestra propuesta.

¿Por qué aceptó que la película se concentrara en la creación de su álbum Nebraska?

La verdad es que a mí nunca se me ocurrió hacer una película, pero nuestros productores, Eric y Ellen, escucharon a Warren Zanes, el autor del libro, hablando en el pódcast de Marc Maron, y pensaron que podía ser una buena idea para una película. Lo cierto es que en algún momento Warren y Scott me vinieron a visitar a mi casa, se pasaron una tarde conmigo y a todos nos gustó la idea de concentrarnos en la creación de Nebraska, que fue un momento interesante de mi vida. Además de estar componiendo ese disco, estaba pasando por una situación muy conflictiva a nivel personal. En ese sentido, sabía que no iba a ser la típica biografía musical. Deliver Me From Nowhere es más bien un drama centrado en los personajes, con música. Y eso me interesó mucho. Yo no quería que fuese una película convencional. Había visto las películas de Scott y sabía que tenía una visión muy propia y una comprensión cabal de la vida de la gente de clase trabajadora. Aunque cuando tenía 30 años ya había tenido una cuota de éxito, yo todavía seguía viviendo en Asbury Park. Y pensé que él iba a poder capturar bien ese aspecto de la historia.

«Como compositor, uno está acostumbrado a mostrar todo su ser»

Muchos hombres creen que no deben mostrar sus flaquezas. ¿Por qué aceptó que se hablara de las suyas?

Como compositor, uno está acostumbrado a mostrar todo su ser. Si eres un artista, eso es parte de tu trabajo. Es a lo que te dedicas. A mí no me parece que sea un acto de valentía, es simplemente parte de la tarea. En el caso de la película, sirve para que la audiencia pueda entender cuál era el contexto de mi vida en aquel entonces. Pero también pienso que el estereotipo de la masculinidad, que es con lo que yo crecí en la década de los 50, ya no tiene vigencia en estos tiempos que corren. Uno necesita poder conectarse con sus emociones. Tiene que tener el propio permiso para expresarlas. Al menos esa ha sido mi forma de vivir. Por lo tanto fue algo totalmente natural para mí incluir esa parte en la historia. No tengo ningún problema con que se sepa.

Cuando lanzó Nebraska, mucha gente se sorprendió de que hubiera compuesto ese álbum. ¿Siente que ahora hay una nueva audiencia que puede conectar con esas canciones?

Es curioso. Cuando hablo con fans jóvenes, es el primer disco del que me hablan, diciendo que fue el que les sirvió para conocer el resto de mi trabajo. No sé muy bien por qué es así. Lo volví a escuchar hace un mes, y me llamó la atención lo joven que sonaba mi voz, me parece que es la creación de un hombre joven. Es el disco de un compositor de 30 años. Hoy me sigue gustando mucho la canción Nebraska y, por supuesto, My Father’s House.

¿Cuáles fueron los momentos más intensos para usted?

Las escenas con mi familia son muy importantes para mí. Particularmente aquellas con mi madre y con el pequeño Matthew Pellicano, que me interpreta de niño, fueron maravillosas de ver. Me senté con mi hermana, que me sostuvo la mano durante toda la proyección. Cuando terminó, le pregunté si no le parecía hermoso que tuviésemos algo así. Ahora tenemos un testimonio de lo que fueron nuestros momentos duros como familia y de nuestras vidas, retratados profundamente por Scott. Esas son las partes de la película que me han tocado más el corazón.

¿Cómo fue volver a ver los mismos cuartos y la misma ropa que usaba en aquel entonces?

Fue maravilloso porque recrearon la casa de mi abuela, en la que crecí junto con mis padres. En mis sueños, que tenía varias veces por año, yo volvía a esa casa y caminaba por esos cuartos. Por eso, tener la posibilidad de volver a transitar por ellos, esta vez de verdad, aunque solo fueran parecidos, fue algo muy especial. Hubo varios momentos igualmente increíbles durante el rodaje.

En la película su personaje mira varias escenas de La noche del cazador, de Charles Laughton. ¿Es una película especial para usted?

Sí. Es una película que está contada desde la perspectiva de un niño. Una especie de fábula oscura. Y si le prestas atención a las canciones en Nebraska, hay varias cuya letra está escrita desde la perspectiva de un niño y son muy poéticas. Me impresiona que Laughton solo haya dirigido esa película. Me parece verdaderamente increíble. Lo cierto es que él logró capturar lo que es ver el mundo desde los ojos de un niño. Nebraska te provoca como un tintineo de xilófono porque muchas de esas canciones son fábulas infantiles. Por otro lado, simplemente me encantó esa película y lo que hizo Robert Mitchum. Es una historia maravillosa.

«Hay cosas que vienen con el éxito que te ponen a prueba psicológicamente»

También vemos cómo fue el momento en que tuvo por primera vez una casa en Los Ángeles. Viniendo de una familia de clase trabajadora, debería haber sido algo muy emocionante. Sin embargo, parece que no fue así. ¿Cuándo se dio cuenta de que el dinero no da la felicidad?

Yo tendría 30 o 31 años, y probablemente era todavía muy ambivalente con respecto al éxito. No estaba muy seguro de que fuese una buena idea. Hay cosas que vienen con el éxito, sea una buena idea o no, que te ponen a prueba psicológicamente. Es cierto, me compré una casa en Los Ángeles. Y lo que me ocurrió apenas puse un pie en ella es que me pregunté qué era lo que estaba haciendo allí. No entendía por qué estaba en Los Ángeles. O por qué estaba en una casa de mi propiedad. Mentalmente no podía sentirme dueño de esa casa. Y las primeras noches que pasé allí me sentía fuera de mi espacio natural. Me estrellé contra una pared mental, sobre todo esa primera noche. Lo primero que hice fue llamar a mi manager, Jon Landau, que era y sigue siendo un gran mentor, y sabía que había hecho terapia. A lo largo de los años hemos tenido muchas conversaciones fantásticas. Pero esa noche me sentía totalmente perdido. No tenía idea de hacia dónde tenía que ir, quién era yo o qué tenía que hacer. Me sentía muy deprimido y confundido, y me llevó un buen tiempo acostumbrarme a tener una vida que fuese más allá de mi trabajo.

En la película la relación con su padre es muy importante…

Scott entendió muy bien la dinámica que teníamos con mi padre. Y lo incorporó al guion. Mi padre falleció hace más de veinte años. Y lo que sentí al ver la película es que Scott había honrado mi trabajo y mi experiencia de vida. Pero, aún más importante que eso, siento que ha honrado a mi familia al mostrar muy bien cuáles eran los problemas que tenía mi padre, porque tuvo una vida muy difícil. Y eso es algo muy importante para mí.

«Solía pensar en cuál sería mi legado cuando era joven; ahora no es algo que me preocupe tanto»

¿La escena final con su padre de verdad ocurrió?

Sí, totalmente. Yo tendría la edad que hoy tiene Jeremy Allen White cuando mi padre fue a ver un concierto que hice en California. Y por alguna razón me pidió que me sentara en su regazo. Y eso fue lo que hice. Esa escena fue tomada de mi vida real.

¿Está satisfecho con el resultado?

Scott hizo un trabajo asombroso en la película, algo que no sé si he visto en alguna otra: muestra a alguien en el acto de crear, que es un misterio. Después de cincuenta o sesenta años haciéndola, la creación artística sigue siendo un misterio para mí. No tengo la menor idea de si voy a volver a escribir una canción. Así es, uno no sabe. Hay un elemento de ese acto que queda en manos de las musas o los dioses. Y Scott meticulosamente nos muestra cómo funciona la creación desde el momento en que salta una chispa, la que te inspira, y luego, paso a paso, lentamente, ves cómo uno termina con una grabación de eso que ha creado, tomando algo que estaba en el aire y en tu mente y convirtiéndolo en algo físico. Es un verdadero acto de magia. O mejor dicho, es pura magia. No hay un truco para crear.

¿Cuál espera que sea su legado musical?

Solía pensar en cuál sería mi legado cuando era joven. Ahora no es algo que me preocupe tanto. Un buen amigo mío, John Sayles, gran director, me dijo una vez: «Yo hago mis películas para que la gente las viva en ese momento, para que les ayude a entender sus vidas ahora». Y yo veo mi trabajo un poco de esa manera. No sé si alguien se va a acordar de mí o de algo que yo haya hecho en el futuro. O si algo de todo eso va a tener algún impacto en los demás cuando yo ya no esté.

«En una ocasión dije que sentía que nuestro país estaba en aprietos, no podía dejar pasar lo que estaba ocurriendo»

Se ha atrevido a hablar públicamente en contra de Donald Trump mientras otros han guardado silencio. ¿De qué manera ha impactado eso en su vida?

La verdad es que no fue una gran decisión: yo he escrito sobre Estados Unidos durante cincuenta años, así que es algo que siento como parte de mi trabajo. Salimos de gira para dar algunos conciertos y en esa ocasión dije que sentía que nuestro país estaba en aprietos, que no podía dejar pasar lo que estaba ocurriendo. Por otro lado, armamos un repertorio que estaba basado en la idea de que hay gente en todo el mundo que tiene a Estados Unidos en muy alta estima y que eso sigue teniendo peso. Es un país con ideales por los que vale la pena luchar. Y en ese sentido, fue una decisión muy sencilla para mí.

¿Qué es lo que se lleva de su experiencia cinematográfica?

Yo simplemente iba al set y veía lo que estaba ocurriendo allí, pero aun después de haberme pasado todo ese tiempo en el rodaje, no tenía la menor idea de cómo iba a quedar la película. Yo no hago películas ni sé cómo se hacen. El que sí sabe es Scott, que entiende cómo tiene que construir las escenas sobre el proceso creativo para que resulten verdaderamente atractivas.


















ENTRADA NÚM. 9848

DEL ARCHIVO DEL BLOG. HOY, ¿LIBERTAD O SEGURIDAD? PUBLICADO EL 28/11/2011

 







El debate que nos traemos en las sociedades exopulentas de Occidente desde los atentados de Las Torres Gemelas de Nueva York, los de Madrid, Londres, Bagdad y otros muchos lugares, sobre si hay que sacrificar parte de nuestra libertad en favor de una mayor seguridad, me parece un debate maniqueo. Se diga lo que se diga, el mundo no está dividido entre buenos y malos. Dicho lo anterior, a mi lo que me produce un cada vez mayor desasosiego interior es el ver como los gobiernos occidentales están utilizando la lucha contra ese inaprensible terrorismo global (Bush llegó a declarar el “estado de excepción universal”) como coartada para, por un lado, dejarnos muestras de su incapacidad para luchar contra él con la ley en la mano; en segundo lugar para eludir responsabilidades, y en último, por no seguir con la lista, para cercenar libertades individuales que han costado siglos de lucha, violencia, muerte y sacrificios. Y ese es un debate falso. Porque no hay libertad posible sin seguridad, ni seguridad sin libertad. Y punto. Ambas son irrenunciables, solo que conservar la libertad es responsabilidad de la ciudadanía y mantener la seguridad es responsabilidad de los gobiernos. Y ni uno ni otro podemos hacer dejación de esas responsabilidades sin correr el riesgo que a finales del siglo XVIII denunciara el que fuera presidente de los Estados Unidos de América, Thomas Jefferson: “Quién sacrifica su libertad en aras de su seguridad acabará perdiendo ambas”…

Y hablando de hundimientos... Acabo de ver por enésima vez la película “El hundimiento” (Der Untergang), dirigida por el realizador alemán Olivier Hirschbiegel en el año 2004, y cuya acción se situa en el interior del bunker de la Cancillería del Reich, en los primeros días del mes de mayo de 1945, mientras las tropas soviéticas cercan la ciudad de Berlín.

Me ha parecido una impresionante película, dura, realista, sin concesiones; y al mismo tiempo lo suficientemente intimista como para permitirnos asistir, asombrados, al derrumbe final de unos hombres y de un régimen  que se pretendió de mil años de duración. Hay escenas desoladoras, como el suicidio forzado de los pequeños hijos del matrimonio Goebbels. O de los sentimientos que afloran en muchos de los personajes de la película ante el desenlace final que presienten inmediato. Estremecedoras las imágenes finales de la película con la huida de la Cancillería en llamas, atravesando las filas del ejército rojo, de la joven Trauld y de uno de niños de las Juventudes Hitlerianas que defendieron Berlín hasta el último momento.

Impresionante la caracterización del actor Bruno Ganz en el papel de Hitler. Y muy acertado el de la bella actriz Alexandra María Lara en el de Trauld Junge, la jovencísima secretaria personal del caudillo nazi, a través de cuya asombrada mirada se  nos cuenta la historia real de los últimos días del dictador y de su regimen.

No es una película para estómagos blandos, pero desde luego más que recomendable como reconstrucción vívida y realista,  desde dentro, de una época que terminaba de forma tan atroz. Se puede ver un avance de la película en el video que acompaña la presente entrada. Sean felices, por favor. Tamaragua, amigos. HArendt














ENTRADA NÚM. 9847