jueves, 28 de mayo de 2026

DEL CAFÉ DE SOBREMESA. ZP EN BREAKING BAD, POR MANUEL JABOIS. 28 DE MAYO DE 2026

 






El personaje de Walter White en 'Breaking Bad' Quizás sea el gran antihéroe de la historia de la ficción. La transformación de tímido profesor a peligroso narcotraficante logró trastocar hasta el rumbo de la propia serie, Breaking Bad, que pasó de la comedia al thriller con el paso de las temporadas. Los espectadores, prisioneros de Heisenberg, lo apoyaron de una forma tan incondicional que algunos incluso llegaron a acosar e insultar en la vida real a la actriz que interpretaba a su mujer en la ficción, Anna Gunn. Su lugar en la cultura pop millennial es incontestable.

Cuando González dice de Zapatero que no lo ve con capacidad para crear una ingeniería financiera utiliza el sarcasmo del que da por hecho que su adversario es tan tonto que sólo puede delinquir manipulado “por Maduro o por Delcy, que lo llama principito”. Es probable que a Felipe se le acabe poniendo cara de Hank Schrader, el poli de Breaking Bad al que no le cabía en la cabeza que Walter White, su gris cuñado enfermo de cáncer, de carácter endeble y siempre servicial, fuese el narcotraficante de MDMA más buscado de Estados Unidos, un tipo con asesinatos y secuestros en su haber, y un químico que alcanzó la excelencia no dando clases en su instituto sino fabricando cristal.

No, a González no le va a convencer la UDEF de que Zapatero es tan listo: lo prefiere inocente a listo de igual modo que los socialistas lo prefieren bueno a listo, y por tanto inocente biológico. Los extremos se tocan.

Así que “no me cuadra” es la frase de moda en el PSOE. Aún les queda: a Hank le llevó varias temporadas. Porque lo típico de quedar a cenar con tus amigos es que uno se sienta y les dice que esa tarde ha estado delinquiendo. El expresidente del Gobierno, concretamente. Ábalos les cuadraba, Cerdán les cuadraba menos pero les acabó cuadrando, Zapatero de momento están intentando cuadrarlo, aunque sin fortuna. Las acciones relatadas son incompatibles con el Zapatero que conocen, dicen. Y tienen razón.

Es lo más interesante de este escándalo: la imagen de Zapatero, su construcción como faro moral (ya devastada no por los ilegalidades investigadas, pues aún es inocente, sino por las legalidades asumidas, los cobros lobistas con la familia beneficiada de por medio en razón de su viejo cargo). Interesante porque le niegan a Zapatero sus defensores, y adversarios como Felipe, la capacidad de cambiar, en caso de que no fuese siempre así. Pero la gente toma notas, a veces se tuerce, aprende, las hijas crecen y hay que hacer dinero. Yo qué sé. Esa es la gran atracción de Breaking Bad: el proceso que va de White a Heisenberg, lo delicado que puede ser en la vida un cambio profundo. No digo que haya ocurrido con Zapatero; digo que no debe sorprender si ocurrió. Claro que White, cuando pudo enterrarse en dinero, siguió por la gloria, que es lo contrario de la corrupción. Manuel Jabois es escritor. El País, 27 de mayo de 2026.


















DE LAS VIÑETAS DE HUMOR DEL BLOG DE HOY JUEVES, 28 DE MAYO DE 2026

 































DEL ARCHIVO DEL BLOG. COMO LA NUEVA IA PUEDE MANIPULARTE COMO VOTANTE, POR ANDRÉS ORTEGA. PUBLICADO EL 17 DE JULIO DE 2023

 







No se la llamaba entonces inteligencia artificial (IA), pero la manipulación que puso en marcha la empresa Cambridge Analytica, esencialmente a través de la combinación de redes sociales y datos personales por medio de algoritmos, de los votantes en el referéndum sobre el Brexit —que triunfó— y en las elecciones de 2016 en EE UU, que ganó (no en votos populares sino electorales) Donald Trump, cambiaron un equilibrio interno en las democracias. Esa capacidad de influir —no de decidir­— en las preferencias de los votantes con mensajes individualizados adaptados a los gustos de cada uno es solo un primer paso comparado con lo que entraña la simbiosis que está al llegar entre la IA generativa basada en lenguaje natural (como ChatGPT o Bard, entre las principales), con unas redes sociales mucho más ágiles que Facebook (como TikTok) y otros futuros ecosistemas como el Metaverso. ¿Lo veremos ya en 2024 en las diversas elecciones europeas (incluidas a la Eurocámara) o en las cruciales de EE UU? En principio, esta simbiosis va contra la democracia, pero la nueva IA (aceptemos el nombre, aunque no sea propiamente “inteligencia”) aporta también nuevas posibilidades de participación directa de los ciudadanos en las decisiones colectivas.

“La IA generativa, basada en lenguajes naturales, y la ciencia de redes pueden converger en una tormenta perfecta, para dar lugar a nuevas formas de manipulación a nivel societal”, señala Manuel Cebrián, uno de los investigadores más importantes en este campo a lo largo de dos décadas en diversos centros punteros del planeta, ahora en la Universidad Carlos III de Madrid. La capacidad de esta tecnología para adaptarse, aprender y crear, junto con la ciencia de redes que aporta comprensión detallada de la propagación de la información y el cambio social, podría utilizarse para socavar la seguridad, la privacidad y la autonomía a una escala sin precedentes, señala. Lo que va mucho más allá de la política. “Para combatir estos desafíos”, estima Cebrián, “es fundamental desarrollar y adoptar nuevos enfoques”.

En contra. Esta simbiosis va a generar más capacidad de desinformación. “La IA generativa no solo inundará internet con más mentiras, sino que también puede crear desinformación convincente dirigida a grupos o incluso a individuos”, señala un reciente análisis en Wired. El uso de las redes sociales (entonces embrionarias) en las campañas electorales, antes de esta nueva IA, lo empezó Barack Obama en 2008. Le permitió no solo hacer llegar sus mensajes a una parte importante de la población, sino también escuchar esa “conversación pública” que no sabían recoger las encuestas que, en general, le daban como perdedor en su primer y exitoso intento. Algo similar, con las redes sociales ya plenamente desplegadas, ocurrió en las últimas elecciones en España del pasado 23 de julio. Todos los partidos con posibles hacen análisis de redes e intervienen, pero, sorprendentemente, no así los medios de comunicación. La consultora Llorente & Cuenca sí realizó este tipo de estudios. Y así como en la campaña (en un sentido amplio) para los comicios locales y autonómicos del pasado 28 de mayo, el PP logró imponer sus temas en la conversación pública (al final, contra la ley del sí es sí, y los votos comprados), no ocurrió lo mismo en las generales del 23-J, en las que, en la última semana de campaña, dicha conversación fue mucho más emborronada y favorable a los temas del PSOE, que recuperó mucho terreno. Pero había que saber escuchar.

Esto antes de que intervenga la citada simbiosis entre la IA generativa y la ciencia de redes que va a permitir una desinformación personalizada. Si las redes sociales clásicas usan ya la IA para atraer la atención, para que el usuario pase más tiempo en ellas, le saquen más información, y le metan más publicidad, la nueva combinación, con las posibilidades de la IA generativa puede llevar a un objetivo mucho más peligroso: que el usuario cambie de opinión (política, cambiando de voto; de consumo u otras formas) casi de forma inconsciente, con mensajes diseñados para cada cual que cambian de forma casi instantánea según las circunstancias a lo largo de una campaña, adaptándose a cada individuo de forma muy rápida, gracias a lo que se llama reinforcement learning, aprendizaje por refuerzo.

Un estudio sobre Facebook de Sandra González-Bailón y otros autores, publicado en Science, concluye que “la derecha está más expuesta a bulos intencionales que la izquierda”. En todo caso, esto dará mucho poder a los que estén detrás, desde un candidato, su oponente o un boicoteador —hay muchos y de varios tipos—, a empresas o a potencias extranjeras con intereses en los resultados.

Falta poco más de un año para las elecciones estadounidenses, y menos de nueve para las europeas. El uso de la IA generativa en las campañas estará en sus comienzos. Pero son numerosos los expertos que alertan contra sus efectos, no solo con enormes cantidades de desinformación y noticias falsas, con capacidades técnicas muy avanzadas (por ejemplo, en vídeos fake), que rápidamente se van amoldando a las preferencias de sus destinatarios, e inundando todo el ecosistema de falsedades difícilmente diferenciables de las veracidades, especialmente cuando los medios de comunicación tienen menos capacidades profesionales. Esta herramienta permite que personas con pocos conocimientos técnicos puedan generar esos contenidos, y reduce la capacidad de los receptores de diferenciar lo que viene de otra persona de lo que viene de una máquina o programa. Un reciente experimento en la Universidad de Cornell envió cartas a siete millares de legisladores en EE UU, la mitad generadas por IA y la otra mitad por humanos. El número de respuestas de los legisladores a unas y otras fueron muy similares.

Algunos expertos consideran que hay una aceleración y democratización de la propaganda. Archon Fung y Lawrence Lessig, en un análisis sobre cómo la IA podría tomar el control de las elecciones y socavar la democracia, citan cómo, preguntado en este sentido por el senador Josh Hawley, el propio director ejecutivo de OpenAI (ChatGPT), Sam Altman, respondió en una audiencia parlamentaria que algunas personas podrían utilizar estos modelos lingüísticos para manipular, persuadir y entablar interacciones individuales con los votantes.

En los últimos meses —ChatGPT va a cumplir un año de su lanzamiento público—, empresas como OpenAI, que la creó, o Google con Bard, han lanzado sus productos al mercado de masas y así han surgido herramientas de IA fáciles de utilizar capaces de crear imágenes fotorrealistas, imitar el sonido de la voz y escribir textos humanos de forma bastante sencilla.

No todos los expertos, sin embargo, coinciden en que la manipulación de las redes genera más polarización. Algunos estudios, con muestras amplias, como el de Andrew Guess y otros, también publicado en Science, concluyen que las personas no informaron de cambios en sus comportamientos políticos después de que se cambiaran lo que recibían por Facebook o Instagram. Pero el estudio es anterior a la IA generativa. La polarización está ya en las sociedades, pero se puede alimentar con estas tecnologías, aunque la televisión —en la que está por ver cómo entra esta herramienta, un proceso que ya ha empezado— es más determinante.

Hay también otra peligrosa simbiosis en marcha, la de la IA y la neurociencia. Es un campo que investigan tanto los servicios de inteligencia de países como EE.UU., como, especialmente, China, y también numerosas grandes empresas que quieren influir a través de la manipulación de nuestras mentes en nuestras decisiones comerciales. Como señala Nita Farahany en su libro The Battle for Your Brain (La batalla por tu cerebro), empresas de marketing descodifican nuestro cerebro para vendernos productos e incluso adaptar elementos de consumo (como las películas o las series) a los deseos de nuestra mente. Y para controlar. En esta ciencia, China parece más avanzada, y algunos estudios, como el del Centro para una Nueva Seguridad en EE UU, ven un peligro en la difusión global de lo que llama el “autoritarismo digital”, aunque EE UU también controla, como puso de manifiesto el exanalista de la CIA Edward Snowden con sus filtraciones. Son numerosos los gobiernos con medios para llevar a cabo investigaciones en este terreno, o comprar la tecnología necesaria, y aplicarlas. El desarrollo de la IA empodera a los gobiernos, a las empresas con medios y a los individuos. Por estas razones, el neurocientífico español Rafael Yuste ha promovido un nuevo tipo de derechos, que llama “neuroderechos” —véase al respecto la Declaración de Valencia a la que se quiere dar mayor alcance— porque “los datos cerebrales pueden ser uno de los pocos baluartes que quedan contra el compromiso total de la privacidad en la vida moderna”. Aunque está por demostrarse que nuevos derechos o declaraciones impidan este tipo de abusos en el mundo si no van acompañados de técnicas específicas para impedirlos que habrá que desarrollar.

Entre los previsibles efectos nocivos de la IA generativa en modelos amplios de lenguaje natural está que, como lo definen Markus Anderljung y Paul Scharre, se “democratice la violencia”, la capacidad de hacer daño. Ya no solo por parte de hackers o codificadores experimentados, sino por todo tipo de gente. La generación de desinformación va a resultar mucho más fácil de conseguir, y la diferencia entre la mentira y la verdad, mucho más difícil de discernir. El concepto de “posverdad” para la era que vivimos se puede quedar corto. Y la fabricación de armas biológicas y químicas por parte de individuos y grupos con escasos conocimientos de ellas también resultará facilitada. ¿Hacia un terrorismo generativo? La IA puede generar catástrofes, y no solo impedirlas que es para lo que se suponía que nació.

Incluso en vez de unir, la IA puede separar, justamente por la uniformidad que fomenta. En países básicamente democráticos como India, hay nuevos chatbots que fomentan la intolerancia religiosa (de los hindúes contra las musulmanes) y el extremismo.

A favor. La IA aporta grandes ventajas, por ejemplo, en avances en medicina o en el estudio del cambio climático. No todo con esta nueva tecnología tiene por qué ser negativo para la democracia. También brinda nuevas posibilidades a los ciudadanos, para empezar, forzando una nueva transparencia —además de un mayor control— en las administraciones o en las empresas privadas que sustentan estas nuevas tecnologías (a menudo con apoyo del sector público).

Puede permitir nuevos tipos de participación ciudadana en, por ejemplo, los usos de los fondos públicos. Es algo que se está empezando a estudiar. Así, desde el European Institute of Science in Management, un centro de investigación sin ánimo de lucro con sede en Barcelona, se está intentando poner en marcha con un equipo internacional de politólogos, físicos teóricos, matemáticos, biólogos, neurocientíficos, y economistas de Israel, USA y Europa un programa para enlazar la matemática de la física cuántica con un nuevo tipo de gobernanza democrática multinivel para la que la nueva IA será esencial, con unos primeros ensayos en ciudades europeas. Son proyectos de investigación que permitirían una participación más profunda de la ciudadanía no sólo en la elección de sus representantes, sino también de las prioridades presupuestarias a adoptar en ayuntamientos.

¿Regular es la solución? Crecen las demandas, incluso por los propios impulsores de la nueva tecnología, de regular el uso de la IA generativa en las elecciones democráticas, aunque hay dudas sobre la efectividad de tales regulaciones. OpenAI se ha comprometido a monitorear el uso de su ChatGPT para tratar de detectar operaciones de influencia política.

Algunos expertos, como los citados Anderljung y Scharre, hablan de la necesidad de “alineación de la IA”, es decir, de asegurar que los objetivos de un sistema de IA coinciden con las intenciones de sus usuarios y los valores de la sociedad. Se podrían prohibir este tipo de programas. Pero estos autores reconocen que “hasta ahora, nadie ha descubierto cómo controlar de forma fiable el comportamiento de la IA”, y menos cuando se prioriza (no es el caso de China) la libertad de expresión, que habrá que reforzar con la libertad de pensamiento, si nos controlan este último como George Orwell entrevió.

La UE lo está intentado con la nueva Ley de IA, la primera del mundo de su tipo, que está pendiente de un acuerdo final entre las instituciones, y cuya efectividad está por ver. El proyecto establece cuatro niveles de riesgo para los sistemas de IA, cada uno con su propio conjunto de requisitos de transparencia, trazabilidad, no discriminación y respeto por los derechos humanos. Los sistemas de IA de alto riesgo, como los que se usan en la toma de decisiones automatizadas con implicaciones legales o significativas para las personas, deben ser sometidos a una evaluación de impacto de la IA antes de su despliegue.

Sobre todo, hay que educar a los ciudadanos, desde los más jóvenes hasta los más mayores, en lo que implican estas tecnologías. Ya casi todo el mundo sabe que lo gratuito, para el usuario, tiene un precio, el de los datos cedidos a cambio, y ahora la capacidad de manipulación de nuestras propias mentes. Mucha IA generativa es gratuita. La alimentamos con nuestras preguntas, imágenes o escritos. Lo gratuito se acaba pagando. De otra forma. Andrés Ortega es escritor. El País, 17 de julio de 2023.























DEL POEMA DE CADA DÍA. LA MENTIRA ES UNA FLOR, POR LEOPOLDO MARÍA PANERO. 28 DE MAYO DE 2026

 








LA MENTIRA ES UNA FLOR




Y era peor la vida

Era peor el azote del silencio

Fustigando la hiedra en donde yace

Un hombre maldiciendo el silencio

En el que va a morir toda palabra

Y solo brilla para el silencio

Mi único defensor, mi única esposa.




Nunca supe lo que el cielo era

Lo dije en otra ocasión, cuando llovía

Sobre mi mano

Y la saliva esculpía mi autorretrato

Y había una mujer hecha de ceniza

Y la ceniza era una mujer.




Una serpiente se enrosca en mi cuello

Y susurra en vano palabras al viento

Que todo lo borra

Que borra mi mano y mi pie

Y mi cabeza

Para que el mundo sea solo señorío

Del viento

Y rey de la ruina.




No se terminará nunca la playa

Con este desierto que recorre

Mis dos piernas como un péndulo

Y un perro lame las costras de la vida

Y un cadáver abre la boca

Y le dice a Dios: no existiré

Estaré siempre atado a mi sombra y la muerte

Como María Magdalena

Besará mis pies.




Para qué escribir cuando todo está escrito

Solo quedan manierismos como el Laocoonte de los Monos

La absenta del suplicio, el río enorme y pardo

La cerveza del sacrificio de los hombres que odian a Dios

He aquí que vendrá el diablo a vengarse del frío

De los hombres que dicen amar y que me señalan

Con el dedo, como si yo existiera, como si hubiera existido

alguna vez

Porque yo soy Dios y la vida es hambre de la nada

Hambre del ser que corroe los gusanos

Que nadan sobre mi piel

¡Oh tú flor terrible a la que llaman vida

Que codicia aún mi piel!

Y me llama gusano y la poesía es una mantis religiosa

Que nunca morirá, porque está sobre el papel

Sobre el papel de hiel

Que amamanta al hombre

Como una madre a un niño.





LEOPOLDO MARÍA PANERO (1948-2014)

poeta español






***





Leopoldo María Panero Blanc (Madrid, 16 de junio de 1948-Las Palmas de Gran Canaria, 5 de marzo de 2014) fue un escritor español, encuadrado en la poesía española contemporánea dentro del grupo de los «Novísimos». Fue el arquetipo de un malditismo cultivado tanto como repudiado, pero ese malditismo no le impidió ser el primer miembro de su generación en incorporarse a la nómina de clásicos de la editorial Cátedra, contar con una importante biografía e insertarse en la historia literaria, las antologías y los programas académicos.














DEL ASUNTO DEL DÍA. EL MITO IZQUIERDISTA DE ZAPATERO Y LA MEMORIA SELECTIVA, POR SERGIO DEL MOLINO. 28 DE MAYO DE 2026

 






El verdadero misterio político de Zapatero no está enterrado en los folios de una instrucción judicial. Lo que de allí salga, limpio o sucio, no aclarará el enigma de su figura, cuyo brillo tanto deslumbra a los ojos más destacados de la izquierda, así en el PSOE como en sus galerías aledañas. Sobre todo, en sus galerías aledañas, donde insisten mucho en su condición de referente ideológico, de faro histórico que guía entre la niebla a las generaciones presentes. La santidad progresista del expresidente se muestra evidente en sí misma incluso desde la derecha, que pasó de llamarle Bambi a pintarle cuernos, rabo y tridente diabólico. Con él empezó todo, gritan.

Me temo que el odio sulfuroso de la derecha más halitósica ayudó mucho a vertebrar el mito izquierdista de Zapatero. Nada legitima tanto a un político como el desprecio agresivo de los oponentes. Es un mandamiento estratégico muy viejo: el enemigo de mi enemigo es mi amigo. Incluso aunque fuera mi enemigo antes. Cuando Juan Carlos Monedero —aún en activo— se retrató orgulloso con el expresidente socialista, selló un pacto de olvido equiparable a una lobotomía política. Se olvidó enseguida de que el 15-M del que nació Podemos se instituyó contra el Gobierno de Zapatero. Se olvidó todo lo funesto de su segunda legislatura: su sometimiento a los hombres de negro, con reforma constitucional incluida; los primeros rescates bancarios; su negacionismo financiero, con Elena Salgado y los brotes verdes, y sus recortes sociales, prólogo de los que aplicaría, en estricta continuidad, Mariano Rajoy.

¿En qué momento se decidió que el legado de Zapatero acababa en 2008, antes de la crisis, y se centraba en exclusiva en el coraje para retirar a España de una guerra atroz y en la ampliación de los derechos civiles, con el matrimonio igualitario como bandera? La memoria, esa sustancia caprichosa, atribuye a Rajoy un montón de políticas thatcherianas que empezaron con el PSOE.

Entiendo que Rufián se sienta traicionado tras estudiar el auto de imputación. Lo incomprensible es que haya olvidado que la posibilidad actual de una corrupción no sería la primera traición a la causa izquierdista. Y aunque aquello fue legal, parlamentario y políticamente legítimo, fue también muy doloroso y provocó la caída de su Gobierno al foso hondísimo del descrédito. Muchos de los que hoy claman contra un supuesto lawfare estaban hace 15 años acampados en la Puerta del Sol y se manifestaban con consignas contra Zapatero, quien nunca se ha desdicho de lo hecho. Porque no lo necesitaba: quizá sabía que los insultos se convertirían en abrazos en cuanto los manifestantes pasaran de la plaza al escaño. Sergio del Molino es escritor. El País, 27 de abril de 2026.





























AGURRA NIRE ESPAINIAR HERRIALDEKO HIZKUNTZETAN. GAUR, OSTEGUNA, 2026KO MAIATZAREN 28A, EUSKARAZ

 






Kaixo, egun on berriro guztioi, eta ostegun zoriontsua. 2016ko urtarrilean, Errege Magoen egunean, emazteak Michel de Montaigne-ren (1533-1592) "Saiakerak" liburuaren edizio elebidun eder bat oparitu zidan, frantsesez eta gaztelaniaz, bi urte lehenago Galaxia Gutenberg eta Círculo de Lectores argitaletxeek argitaratua. Harroputz naizenez, frantsesez irakurtzen saiatzen hasi nintzen, Montaigne berak idatzitako "Irakurleari" sarrera ospetsu horrekin, honela dioena: "C'est ici un livre de bonne foi, lecteur" (Hau fede oneko liburua da, irakurle), baina aitortzen dut Madrilgo Hizkuntzen Eskola Zentralean frantsesa ikasi nuen hiru urteak, 17 urte nituela, ez zirela nahikoa izan konturatu nintzela, eta gaztelaniara aldatu nintzela. 3900 orrialde, paper lodian inprimatuta, gehiago nahi nuela utzi ninduen, eta eserita batean irakurri nuen. Harritu ninduen frantsesezko bertsioan Montaigne-ren klasikoen aipamen guztiak jatorrizko latinezkoan agertzea, eta gaztelaniazko bertsioan, berriz, aipamen berdinak gure hizkuntzara itzulita zeudela. Bost urte geroago, 2021eko ekainean, berriro irakurtzen hasi nintzen, baina oraingoan, testuko latinezko aipamen guztiak eta haien gaztelaniazko itzulpenak koaderno batean apuntatzen ari nintzen. Ez dakit zergatik egin nuen; uste dut jakin-min hutsez izan zela eta une egokian erabili ahal izateko. Ez nuen lana amaitu, baina gaur koaderno hori aurkitu dut eta anekdotak gaurko "Egun on" dilema konponduko zuela pentsatu dut. Eta hala da. Espero dut ostegun honetako blog sarrerak interesgarriak izatea. Egun ona izan. Bihar arte, Jainkoak nahi badu. Tamaragua, lagunok. HArendt















ENTRADA NÚM. 10642

miércoles, 27 de mayo de 2026

BUENAS NOCHES, FELIZ DESCANSO Y DULCES SUEÑOS, HOY MIÉRCOLES, 27 DE MAYO DE 2026







Hola, buenas noches, feliz descanso y dulces sueños a todos en esta noche de miércoles, del 27 al 28 de mayo de 2026. Hoy me tienen que perdonar, pero no tengo mucho que contarles. Los políticos de derechas y los jueces siguen a lo suyo: cargarse el actual gobierno de España sin reparar en gastos ni consecuencias. Gastos y consecuencias que pagaremos los de siempre, mientras ellos, como siempre, seguirán viviendo del presupuesto público. Porque de eso se trata: los gastos los pagamos todos; los beneficios son solo para ellos. Tampoco hay nada nuevo bajo el sol: eso sigue ocurriendo igual desde los tiempos en que los romanos construyeron el acueducto de Segovia, y unos cuantos cientos de años antes. Los hombres no cambian, las sociedades, quizá. La política,  no; esa sigue igual bajo unos que bajo otros, aunque también es cierto que unos parecen (y lo son) más golfos que otros. Quizá por eso el famoso sociólogo Karl Popper, en su obra quizá más famosa, La sociedad abierta y sus enemigos, nos recordaba que en las sociedades democráticas convenía no votar por el que nos parecía mejor sino por el que nos parecía menos malo. Yo lo llevo haciendo desde que tengo derecho de voto, y no me encuentro especialmente traumatizado por ello. Suena a cínico, lo sé, pero les prometo que no lo es, me crean o no, que ese es ya otro cantar. Tamaragua, amigos míos. Que la diosa Fortuna y las benévolas Moiras les sean propicias, y que las entradas de Desde el trópico de Cáncer de mañana les resulten interesantes y merezcan su atención. A partir de las 06:00 (hora de Canarias) las tienen a su disposición en el blog. Les quiero. Hasta mañana. HArendt






















DE LA TARDE QUE CAE. EL MENOSCABO DEL OLVIDO, POR PILAR MERA. 27 DE MAYO DE 2026

 







Dicen que viajar a Berlín es una de esas recomendaciones que hay que seguir. Una ciudad viva, alegre, intensa y con siglos de historia, incluido un siglo XX traumático que Berlín no oculta. Es una ciudad que recuerda con respeto y calma. Desde el presente, habla de su pasado a modo de consejos para el futuro. Su Parlamento no es ajeno a este ejercicio de memoria. Quizás por la dureza de muchos momentos de los que ha sido testigo. Incluido el incendio que, en 1933, contribuyó a liquidar la República de Weimar. Un joven militante comunista fue ejecutado por ello, aunque el Tribunal Superior de Berlín Occidental lo absolvió en 198O, gracias a investigaciones históricas que probaron la autoría nazi del incendio. Pero el suceso sirvió a Hitler para suspender las libertades ciudadanas, perseguir a la oposición e iniciar, ya sin máscaras, su régimen de terror.

Noventa y seis diputados de la oposición, en su mayoría socialdemócratas y comunistas, fueron asesinados entre 1933 y 1945 por el nazismo. El Parlamento los recuerda con 96 placas que nos cuentan sus nombres, su partido, su fecha de nacimiento, el lugar y el día en que murieron. Como recuerda la entrada de las tropas soviéticas en 1945 durante la toma de Berlín. No con placas, sino con grafitis. Pintadas de los soldados soviéticos que protagonizaron aquel día, descubiertas en 1995, al retirar unos paneles durante unas obras. No se eliminaron. Alemania decidió mantener en la sede de la soberanía nacional la evidencia de una derrota como recordatorio para el futuro: el poder debe ejercerse con responsabilidad.

Imposible no acordarse del Parlamento alemán al leer el auto de la Audiencia Nacional que paraliza la declaración de la Real Casa de Correos de Madrid como lugar de memoria, atendiendo la petición de la Comunidad de Madrid. Porque, aunque “no puede afirmarse de forma categórica que la imagen de la sede de la Presidencia de la CAM pueda sufrir un menoscabo irreversible”, dice, tampoco se puede negar. Y en cambio la suspensión no perturba el interés general.

¿Seguro? ¿Qué daña la imagen de la Comunidad? ¿Que su sede recuerde de manera didáctica lo peor que ha visto o que se empeñe en borrar el pasado? Solo habrá placas para los héroes del 2 de mayo, las víctimas del 11-M y las de la covid, dice la presidenta, no sé si incluyendo también a quienes murieron en las residencias. Recordar los excesos de una dictadura solo puede ofender a quien, aunque no lo asuma, se siente heredero de ella. Pilar Mera es politóloga y profesora de la UNED. El País, 26 de mayo de 2026.