martes, 24 de noviembre de 2015

[Humor y Poesía] Hoy, "Mientras vivió la dulce prenda mía", de José Cadalso




José Cadalso


Es muy posible que a algún purista le parezca una blasfemia lo que pretendo hacer durante unas semanas: unir en la misma entrada algunos de los más bellos sonetos de amor y a mis viñetistas cotidianos preferidos. Bien, pues lo siento por los puristas, pero un servidor piensa que hay pocas cosas en la vida más serias que el amor y el humor, así pues, ¿por qué no juntarlos?  Todo ello sin mayores pretensiones, aun reconociendo que meter en el mismo envoltorio un soneto de amor y unas viñetas humorísticas, por muy preñadas que estén de crítica social y realidad cotidiana, puede no resultar una fórmula afortunada. En cualquier caso, espero que sean de su agrado. 

El soneto es una composición poética compuesta por catorce versos de arte mayor, endecasílabos en su forma clásica, que se organizan en cuatro estrofas: dos cuartetos y dos tercetos. En el primer cuarteto suele presentarse el tema de la composición, tema que el segundo cuarteto amplifica. El primer terceto reflexiona sobre la idea central expresada en los cuartetos. El terceto final, el más emotivo, remata con una reflexión grave o con un sentimiento profundo desatado por los versos anteriores. De Sicilia, el soneto pasó a la Italia central, donde fue también cultivado por los poetas del "dolce stil nuovo" (siglo XIII). A través de la influencia de Petrarca, el soneto se extiende al resto de literaturas europeas.

Continúo hoy la serie de sonetos de amor con el titulado "Mientras vivió la dulce prenda mía", de José Cadalso y Vázquez de Andrade (1741-1782). Literato y militar español, caballero de la Orden de Santiago. Su vida se puede seguir por referencias y testimonios de sus contemporáneos y, como documento más personal, a través de la visión que de sí mismo dejó en "Memoria de los acontecimientos más particulares de mi vida y de su correspondencia". Su madre murió a consecuencia del parto, y el padre, ausente por negocios en América, tardaría casi trece años en conocer al niño, a su regreso de las Indias. Se encargó de su educación un tío jesuita, el padre Mateo Vázquez, que le envió a estudiar a Francia, Inglaterra, Italia y Alemania, ampliando su conocimientos de lenguas vivas, además del latín. El choque con la rancia y atrasada sociedad española quedaría luego reflejado en sus "Cartas marruecas". Sus poesías pertenecen a los géneros típicos del momento: anacreónticas, pastoriles, amatorias, filosóficas y satíricas. Los modelos abarcan desde Anacreonte y Ovidio hasta Tasso y Garcilaso. De manera póstuma fueron publicados sus dos textos más conocidos: "Noches lúgubres" y "Cartas marruecas". En este, tomando como pretexto un viaje por España del árabe Gazel, hace una crítica de las costumbres y defectos nacionales (a la vez que defiende el sentido reformador del despotismo ilustrado). El modelo que sigue es el de las "Cartas Persas" del barón de Montesquieu.

Acompaño el soneto de Cadalso con las pacíficas viñetas de Ros, publicadas todas ellas recientemente en El País. Disfruten de uno y de otras.

Y ahora, como decía Sócrates, "Ιωμεν", nos vamos. Sean felices, por favor, a pesar de todo. Tamaragua, amigos. HArendt



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MIENTRAS VIVIÓ LA DULCE PRENDA MÍA

Mientras vivió la dulce prenda mía,
Amor, sonoros versos me inspiraste;
obedecí la ley que me dictaste
y sus fuerzas me dio la poesía.

Mas, ¡ay!, que desde aquel aciago día
que me privó del bien que tú admiraste
al punto sin imperio en mí te hallaste
y hallé falta de ardor a mi Talía.

Puesno borra su ley la Parca dura
-a quien el mismo Jove no resiste-
olvido el Pindo y dejo la hermosura.

Y tú también de tu ambición desiste
y junto a Filis tengan sepultura
tu flecha inútil y mi lira triste.

José Cadalso.


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VIÑETAS DE ROS





Entrada núm. 2517
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La verdad es una fruta que conviene cogerse muy madura (Voltaire)
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