miércoles, 21 de diciembre de 2016

[Poesía y pintura] Hoy, con Francisco de Quevedo y Fra Angélico





Durante las próxima semanas voy a intentar unir en una misma entrada algunos de los más bellos sonetos en lengua española y de mis pinturas clásicas favoritas. Espero que sean de su agrado. Hoy dedico la entrada al poeta Francisco de Quevedo y su soneto Miré los muros de la patria mía, y al pintor Fra Angélico y su cuadro La Anunciación (1428). Disfruten de ambos.





Francisco de Quevedo 


Francisco Gómez de Quevedo Villegas y Santibáñez Cevallos (1580-1645), conocido como Francisco de Quevedo, fue un escritor español del Siglo de Oro. Se trata de uno de los autores más destacados de la historia de la literatura española y es especialmente conocido por su obra poética, aunque también escribió obras narrativas y obras dramáticas. Ostentó los títulos de señor de La Torre de Juan Abad y caballero de la Orden de Santiago. Les dejo con


MIRE LOS MUROS DE LA PATRIA MÍA

Miré los muros de la patria mía
si un tiempo fuertes, ya desmoronados,
de la carrera de la edad cansados,
por quien caduca ya su valentía.

Salíme al campo, vi que el sol bebía
los arroyos del hielo desatados,
y del monte quejosos los ganados
que con sombras hurtó su luz al día.

Entré en mi casa; vi que amancillada
de anciana habitación era despojos;
mi báculo, más corvo y menos fuerte;

vencida de la edad sentí mi espada
y no hallé cosa en que poner mis ojos
que no fuese recuerdo de la muerte.




Fra Angélico


Beato Angélico O.P. más conocido como Fra Angélico O.P. o Fray Juan de Fiésole O.P (1390-1455), fue un pintor cuatrocentista italiano que supo combinar la vida de fraile dominico con la de pintor consumado. Fue llamado Angélico por su temática religiosa, la serenidad de sus obras y porque era un hombre de extraordinaria devoción. Fue beatificado por Juan Pablo II en 1982. Giorgio Vasari en su libro Vida de los mejores, pintores, escultores y arquitectos se refiere a él como Fra Giovanni Angelico, poseedor de un "raro y perfecto talento" y menciona que "nunca levantó el pincel sin decir una oración ni pintó el crucifijo sin que las lágrimas resbalaran por sus mejillas".

Su cuadro La Anunciación es para mí la más bella pintura del museo del Prado, en el que se expone, y visita obligada en cada ocasión que recalo en Madrid. No dejen de ver el enlace inmediatamente anterior. Se lo recomiendo encarecidamente. 



La Anunciación, de Fra Angélico



Y ahora, como decía Sócrates, Ιωμεν: nos vamos. Sean felices, por favor, a pesar de todo. Tamaragua, amigos. HArendt



HArendt




Entrada núm. 3105
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La verdad es una fruta que conviene cogerse muy madura (Voltaire)
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